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El silo es el lugar donde se almacena el trigo. La relativa originalidad de los de Burjassot
estriba en que son subterráneos y forman un conjunto impresionante, pues abastecierón a una
ciudad tan importante como Valencia.
La ventaja de la disposición subterránea frente a los edificios que cumplen esta función es la
seguridad en la custodia con un personal minimo. El único inconveniente de este sistema es la
húmedad, pero las condiciones naturales del lugar, en una colina seca y fácil de excavar, y el
uso de revestimientos solventarón el problema y llevarón a autores como Pasqual Escaplés de
Guilló a considerarla como: "Obra de las más utiles, fábrica de la más excelente, y digna de
emitarse donde tuvieren proporción".
La magnitud de la obra ha sido objeto de elogio, pro ya hemos citado que la originalidad es
relativa, pues desde época romana se contemplaba como posibilidad, y los casos de Barcelona,
Villarreal, Alcalá de Chivert, Onda, Castellón de la Plana, etc. sirvierón como estimulo a los
jurados de Valencia para su realización.
Los autores clásicos, como Plinio, señalaron lo idóneo del almacenamiento subterraneo. Problablemente
lecturas como ésta llevarón a Gaspar de Escolano a considerar que este tipo de obras eran de
origen romano. Pero la inscripción que figuraba en una de las paredes de los almacenes sirve
para datar perfectamente la obra.
D.O.M
LA ILUSTRE CIUDAD DE VALENCIA COMENZÓ
LA OBRA DE ESTOS 41 SILOS, CAPAZ DE
22270, CAHICES DE TRIGO
EL AÑO 1573
DESPUES DE 215 AÑOS
EN 31 DE MAYO DE 1788
Marcos Antonio de Orellana en el siglo XVIII transcribió la inscripción y se mostró perplejo por
la afirmación del cronista Escolano, contemporáneo a los hechos. Orellana demostró cómo los
Jurados de Valencia, que tenian la intención de construir unos espacios que sirviesen para
almacenar el trigo que precisaba la ciudad, comprarón la colina de Burjassot en 1573. Esta obra,
que según la inscripcion, fué finalizada en 1788, fué utilizada hasta 1907. Fuerón cedidos a
Burjassot en 1975.
La loma sobre la que se construyerón estos silos muestra una explanada casi cuadrada, de unos
55 metros, enlosada y cercada. Una serie de aberturas de escasas dimensiones dan acceso a los
diferentes silos.
La principal inquietud era la seguridad de los almacenado, frente a ladrones y a la humedad.
Por ello la explanada presenta un declive proporcionado a cada lado, las entradas a los silos
se tapan con piedras de superficie semiesférica, atadas con cadenas y candados, y el interior
se reviste con sillares.
Si bien en la explanada también se edificaron casas para los dependientes, las construcciones
que más destacan son las religiosas. En el centro de la explanada, sobre tres gradas del
material del enlosado, pedestal y columna estriada, se levanta una cruz gótica con un Cristo;
y en el lado oeste se encuentra la ermita de San Roque y la Virgen de la Cabeza, muy vinculada
al Patriarca San Juan de Ribera, que adquirió el señorío del lugar para el Colegio del
Corpus Christi.
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