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Hay dos personajes históricos por los que siento especial predilección, uno de ellos
es Rodrigo Diaz de Vivar "El Cid Campeador" y el otro es Gonzalo Fernández de Córdoba
"El Gran Capitan".
La expresión "las cuentas del gran capitan" se utiliza cuando se quiere dar a entender lo
exorbitante de las partidas de unas cuentas hechas arbitrariamente y sin la
correspondiente justificación.
Nuestro personaje lleva el sobrenombre de "Gran Capitan" no por merecimientos de guerra,
que los tiene y todos; sino porque asi se lo pusierón los franceses que al no tener un
cargo similar en su ejercito y por lo tanto en su lengua, lo apodarón con ese nombre que es lo mas
parecido que tenían en francés.
Gonzalo Fernández de Córdoba, nació en Montilla (Córdoba) en 1453 y falleció en Loja
(Granada) en 1515. Participó en la Guerra de Granada con los Reyes Católicos, y en 1495
fué enviado por Fernando el Católico a Italia para luchar contra los franceses que le disputaban
el trono del reino de Nápoles y Sicilia. Durante todo el tiempo que permaneció en Italia,
Gonzalo Fernández batió a todos sus enemigos, uno tras otro, obteniendo victorias en
Seminarata, Ceriñola (1503) y Garellano (1504).
LLevó a cabo un buen gobierno en las zonas bajo su mando y sus hombres lo idolatraban. El
rey Fernando le nombró duque de Santangelo y duque de Terranova.
La fidelidad a los Reyes Católicos era total, se cuenta que en una ocasión un enviado de los
turcos, fué a hacerle una proposición para luchar junto con ellos, y este se negó aduciendo
su calidad de cristiano y la fidelidad a sus monarcas.
No fué el Gran Capitan el creador de los famosos tercios españoles, pero indudablemente
fué el iniciador de ellos, reformó las unidades de combate y articuló los diversos elementos
como eran la infanteria, la caballeria y la artilleria. Sobre todo introdujo un factor
de gran relevancia, y es que al contrario de lo que habia sido habitual hasta entonces, creo
un ejercito profesional, puesto en pie de guerra los 365 dias del año y a sueldo de la
Corona.
Como todos los grandes hombres, el Gran Capitan tenía sus enemigos en la corte del rey
Fernando, y estos convencierón al rey de que Gonzalo Fernández habia dilapidado el dinero. El
rey que era pero que muy tacaño, le pidió elaborase los gastos de la guerra en Italia.
Estas famosas cuentas se sabe casi con total seguridad que no son ciertas, pero como tal
han pasado a la historia.
Del Gran Capitan se conocen otras cuentas, hoy guardadas en el castillo de Simancas
(Archivo Nacional) que nada tienen que ver con las que se consignan a continuación.
Las cuentas decían:
200.736 ducados y 9 reales, en frailes, monjas y pobres para que rogasen a Dios por
la prosperidad de las armas españolas.
100 millones en picos, palas y azadones, para enterrar los muertos del adversario.
100.000 ducados en guantes perfumados, para preservar las tropas del mal olor de los cadáveres
de los enemigos tendidos en el campo de batalla.
170.000 ducados en poner y renovar campanas destruidas con el uso continuo de repicar todos
los dias por nuevas victorias conseguidas sobre el enemigo.
Y 100 millones por mi paciencia en escuchar ayer que el rey pedía cuentas al que le ha regalado un
reino.
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