Curiosidades
Los meses del año y días de la semana

Nuestro actual calendario es heredero directo con diversas reformas del calendario romano. El calendario romano fue establecido según la leyenda por Rómulo, el fundador de Roma en el año 753 a. C. Tenía diez meses con un total de 304 días. Este cómputo de días no coincidía con las estaciones agrícolas reales (el ciclo solar), por lo que era preciso ajustar el calendario de manera artificial constantemente. Fue así como el segundo rey de Roma, Numa Pompilio (715 a. C. - 673 a. C.) añadió dos meses al calendario romano convirtiendo el año en doce meses. Un año es el tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta completa alrededor del Sol.

Para los antiguos romanos, el año comenzaba en nuestro actual mes de Marzo, por lo que los dos meses añadidos se situaron al final del último mes. Por tanto en origen los meses del año eran los siguientes: Martius (1º), Aprilis (2º), Maius (3º), Iunus (4º), Quintilis (5º), Sextilis (6º), September (7º), October (8º), November (9º), December (10º), Ianuarious (11º) y Februarius (12º). Ciertos meses estaban dedicados a distintos dioses, mientras que otros meses eran llamados por el número que ocupaban en la lista, así Quintilis era el quinto mes, November era el noveno y así ocurre con otros.

El momento en el cual el mes de "Ianuarius" (onceavo mes) pasó a ocupar el primer lugar del calendario no está claro, existen diversas leyendas al respecto pero en definitiva, el momento y el por qué pasó a ser el primer mes no lo sabemos. Con el paso de los dos últimos meses al inicio del calendario se dio la circunstancia que los meses que nombraban un orden en la lista se modificó, así el mes de october (octavo mes), pasó a ser nuestro décimo mes, el mes de november (noveno mes) pasó a ser nuestro onceavo mes y december (décimo mes) pasó a ser el doceavo mes y si ocurre con otros. ¿Curioso no?

Meses del año

Enero El nombre proviene de la voz latina Ieruarius o Ianuarius en alusión al dios Ianus (Jano) a quien fue dedicado el mes. El dios Jano era representado con dos caras opuestas entre si, en significación a que miraba tanto el pasado como el futuro.

Febrero Del latín Februarius que viene a significar "purificación" (februare). En este mes los romanos celebraban un festival dedicado a la purificación. Su nombre proviene de las februum que eran una especie de fusta o látigo que se utilizaban en el rito. Como en origen el mes de febrero, era el último mes del año, durante este periodo se purificaban las ciudades, las personas, los hogares, etc. de todo lo malo ocurrido durante el año y así comenzar el nuevo ciclo limpios de impurezas.

Marzo Del latín Mars y este a su vez de Martius, en castellano Marte, dios de la guerra. En la antigua Roma era el primer mes de año y estaba dedicado a este dios porque en este mes comenzaban los preparativos y las acciones de guerra.

Abril Del latín Aphrilis y esta a su vez del griego Aphros con el significado de espuma. Mes consagrado a la fertilidad y a la naturaleza en la personificación de Venus (Afrodita), que según la mitología nació de la espuma. Otra versión lo hace derivar del latín aperire con el significado de abrir ya que en este mes empezaba la primavera y el campo se abría de flores, frutos y naturaleza.

Mayo Del latín Maius. De significado incierto se suele asociar con la diosa romana Maya, sin que sepamos exactamente por qué. Maya era diosa asociada a la abundancia. El primer día del mes se plantaba un árbol llamado "mayo" como símbolo de abundancia. Otra interpretación dice que el nombre de Mayo procede del vocablo latino maior (mayores) por ser este mes dedicado a las personas mayores. Como contrapartida y según esta última versión, el mes de junio procedería de junior (jóvenes).

Junio Del latín Iunius, mes dedicado a la diosa Juno (esposa de Júpiter), protectora del hogar y de la mujer. Según otra versión, el mes de junio proviene del latín junior como mes dedicado a las personas jóvenes.

Julio (Iulius) toma su nombre en honor a Julio César a quien estaba dedicado. Con anterioridad este mes era el quinto por lo que llevaba el nombre de Quintilis. En este mes nació Julio César, por lo que después de su asesinato en el año 44 a. C. se cambió su anterior nombre de Quintilis por el de Iulius que a su vez proviene de la familia Julia a la que pertenecía Julio César y por la que llevaba su nombre.

Agosto toma su nombre en honor al emperador romano César Octavio. Con anterioridad este mes era el sexto mes del calendario romano por lo que llevaba el nombre de Sextilis. En este mes César Octavio entró triunfador en Roma dando por terminadas las guerras civiles en Roma. El Senado le concedió el título de Augusto (Augustus). En el año 24 a. C. sextilis perdió su nombre por el de Augusto en honor al emperador, el cual quiso emular a su predecesor Julio César a quien le habían dedicado un mes en su honor.

Septiembre (September) toma su nombre por ser el séptimo mes del calendario romano, en latín septem significa siete. Al añadirse al calendario romano, dos meses más (enero y febrero) y colocarlos al principio de año, este mes pasó a ser el noveno mes de nuestro calendario pero conservando su nombre original de séptimo mes. Lo mismo ocurre con los meses de octubre, noviembre y diciembre.

Octubre (October) octavo mes del calendario romano. Décimo mes del calendario gregoriano en vigor.

Noviembre (November) noveno mes del calendario romano. Undécimo mes del calendario gregoriano en vigor.

Diciembre (December) décimo mes del calendario romano. Estaba dedicado a la diosa Vesta, protectora del fuego del hogar. Duodécimo mes del calendario gregoriano en vigor. A este mes se le representaba como un esclavo que llevaba una antorcha encendida, en alusión a las fiestas saturnales. Las fiestas saturnales estaban dedicadas al dios Saturno y se celebraban lógicamente en este mes.



Días de la semana

El nombre de semana procede del latín Septimana que quiere decir siete días. La división de la semana en siete días es de origen oriental, probablemente judío. Los romanos irían adoptando progresivamente este cómputo del tiempo hasta que en el año 321 el emperador Constantino lo adoptó con carácter definitivo. Hasta entonces los romanos tenían una semana de ocho días. Esta forma de medir el tiempo se basa en observaciones astronómicas, los egipcios ya conocían cinco planetas que son visibles: Marte, Mercurio, Júpiter, Venus y Saturno. A estos hay que añadir el Sol y la Luna, en total tenían conocimiento de siete astros visibles. Cada día de la semana quedó asociado a un cuerpo celeste conocido.

Lunes del latín clásico lunae, dedicado a la Luna. De lunae derivó en lunis. Era el segundo día de la semana ya que según los romanos, la luna recibía la luz del sol.

Martes Dedicado al dios Marte, del latín martis, dios de la guerra. Tercer día de la semana romana.

Miércoles Dedicado al dios Mercurio, del latín mercuri, dios del comercio y mensajero de los dioses. Cuarto día de la semana romana.

Jueves Dedicado al dios Júpiter, padre de los dioses en la mitología romana y Zeus en la griega. Quinto día de la semana. Proviene del latín iovis que derivaría en jovis, otro de los nombres por el que era conocido Júpiter.

Viernes Dedicado a la diosa Venus, diosa del amor y de la belleza. El nombre proviene del latín veneris alusivo a la diosa Venus. Sexto día de la semana romana.

Sábado del hebreo sabbath que significa descanso. En origen este día estaba dedicado a Saturni (Saturno) pero después del triunfo del cristianismo en Roma, trocó su nombre por su denominación judía, como día de descanso de los judíos. Séptimo y último día de la semana.

Domingo Para los romanos, el domingo era el primer día de la semana y estaba asociado al Sol. dies solis (día del Sol). Con la llegada del cristianismo la simbología solar cambió y pasó a estar asociado al día del Señor (Dios). Siendo el Sol invicto el principal del panteón romano, la asociación con el Dios cristiano no ofrecía dudas. Del latín dies dominicus que significa día del Señor. Como norma en los actuales calendarios, el domingo ha pasado a ser el último día de la semana y es considerado por antonomasia como jornada de descanso. Solo entre judíos y musulmanes esta consideración no se cumple.