Ruta del Románico por la Alta Ribagorça
Iglesia de San Félix - Església de Sant Feliu

Situada en la población leridana de Barruera a 1.300 metros de altitud. El nombre de la población procede del término latino "Vallis Orcera" que se puede traducir como Valle de los Osos. Es la capital administrativa de la Vall de Boí. Se encuentra a orillas del río Noguera de Tor.

La iglesia levantada entre los siglos XI y XII es de una sola nave cubierta con bóveda de cañón. La bóveda se sustenta en arcos de medio punto peraltados y arcos torales apoyados en ménsulas en el crucero. Entre el extradós de la bóveda y el tejado queda una cámara de aire.

Dos ábsides semicirculares en la cabecera que se cubren con bóveda de cuarto de esfera. Al exterior el ábside central se decora con arquerías ciegas y lesenas, ambas de tradición lombarda (siglo XI). Seis lesenas dividen el ábside en siete paños a razón de dos arquillos ciegos por paño. El ábside se ilumina por tres ventanas aspilleradas en arco de medio punto. En origen disponía de nave de transepto, de él solo se conserva el transepto sur, el cual acaba en un pequeño ábside semicircular sin decoración alguna pero con unas ventanas aspilleradas abiertas en sus paramentos lisos (siglo XII). La nave de transepto se cubre con bóveda de cañón.

En la fachada norte se abren dos pequeñas capillas de planta cuadrada cubiertas con bóvedas de cañón. Al interior se abren a través de arcos de medio punto. Vistas desde el exterior parecen que ambas formen un conjunto uniforme, pero nada mas lejos de la realidad.

Adosada a la fachada sur se levanta la torre campanario de planta cuadrada y cuatro pisos de altura. Los dos primeros pisos son de estilo románico y los superiores del siglo XVI y por tanto posterior a la datación de la iglesia. Dispone de vanos formados por arcos de medio punto en los dos pisos superiores y ventanas aspilleradas en los cuerpos inferiores. Remata la torre una estructura piramidal en madera.

La portada de acceso se sitúa en la fachada occidental, la cual queda protegida por un porche que se cierra con cubierta a doble vertiente. Este se encuentra abierto al exterior en dos de sus lados con arcos de medio punto. La puerta está formada por un arco de medio punto con molduras reaprovechadas de otros edificios de los siglos XIII y XIV. Una moldura a modo de guardapolvos corona la portada. La puerta se alza sobre el nivel del suelo a consecuencia del reaprovechamiento de los arcos de la portada. No tiene decoración. El cerrojo, de forja medieval, dispone de grabados geométricos y destaca por la presencia de una cabeza de un toro en su final.

En su interior encontramos un coro de madera situado a los pies del templo; y entre el mobiliario mueble encontramos una predela de un retablo del siglo XVII, un Cristo barroco, una imagen barroca de Sant Feliu y un mueble cómoda entre otros elementos.