Ruta del Románico por la Alta Ribagorça
Iglesia de la Nativitad de María
Església de la Nativitat

Iglesia de la Natividad de la Virgen María (Nativitat de la Mare de Dèu). Situada en la comarca de la Alta Ribagorça en la población leridana de Durro. La población toma su nombre del río Durro, afluente del Noguera de Tor. Durru a pesar de todo es una voz proviente del vasco, ya que en tiempos antiguos, el territorio estuvo poblado por una población de origen vascón. El templo se encuadra dentro del románico lombardo y se fecha en el primer cuarto del siglo XII.

Encajonada en el entramado urbano de la población, es de planta uninave muy alargada y estrecha, se cubre con bóveda de cañón y dispone de cuatro tramos cuadrados. La cabecera se encuentra muy modificada pero aún se puede ver en el exterior parte de uno de los ábsides originales junto a la sacristía barroca. El templo en su concepción original es obra contemporánea de las iglesias de Boí y Taüll y fueron realizadas todas por los mismos maestros canteros. Entre los siglos XVI y XVIII la iglesia fue remodelada en varias ocasiones, además de la cabecera con su sacristía barroca, se añadieron dos capillas góticas.

La cabecera realizada en el siglo XVIII, adopta forma poligonal irregular y vino a sustituir al desaparecido ábside semicircular. Hoy esta sala hace las veces de sacristía. La cabecera se encuentra orientada a Levante. Al ser modificado el ábside central, el presbiterio se sitúa en el primer tramo de la nave central quedando por tanto la sacristía detrás del mismo.

La torre campanario se encuentra en la fachada norte cerca de la cabecera. Es de planta cuadrada y cinco pisos de altura. La separación entre pisos se realiza por una serie de arquillos ciegos bajo un friso de dientes de sierra, decoración típicamente lombarda. En cada uno de sus pisos podemos ver un tipo distinto de ventanales, mientras en los pisos inferiores las ventanas son bíforas y tríforas, en la parte superior presenta grandes arcos apuntados. Remata la torre una cubierta piramidal de pizarra. El acceso al campanario se realiza en la actualidad a través del interior de la capilla lateral que se encuentra junto a ella.



En la fachada norte encontramos adosadas dos capillas góticas cubiertas con bóveda de crucería. Es de construcción posterior y por lo tanto añadidos a la fábrica original.

La fachada sur destaca por la presencia de un alargado pórtico de estilo románico de cuatro tramos de arcadas. Realizado probablemente pocos años después de ser finalizada la iglesia. El tramo más cercano a la cabecera se transformó en una capilla barroca cubierta con una cúpula. Restan por tanto en la actualidad tres arcadas en el pórtico. La portada de acceso al templo se realiza por la fachada sur, la cual está protegida por el pórtico formado por arcos de medio punto que apoyan en gruesos pilares. La cubierta es inclinada a una sola vertiente.

La portada se desarrolla en arco de medio punto con dos arquivoltas abocinadas molduradas que apean en columnas con capiteles decorados. Los capiteles exteriores se resuelven con decoración vegetal que recuerdan las hojas de acanto mientras que los interiores disponen de decoración humana y animal que luchan entre ellos. Corona la portada una rosca decorada con ajedrezado a modo de guardapolvos. Sobre la portada un bajorrelieve con un crismón trinitario de ocho brazos y las típicas letras griegas. En el interior del circulo vemos dos palomas y dos leones. La puerta dispone de un cerrojo de época medieval.

La fachada occidental a los pies del templo es completamente lisa, solo interrumpida por un vano muy modificado en épocas posteriores. En la parte superior podemos ver dos pilares truncados que correspondían a una espadaña hoy desaparecida.

En el interior los cuatro tramos se dividen por arcos fajones que descansan en semi-pilastras que descansan directamente en el suelo. La nave se cubre con bóveda de cañón. Dispone de coro de madera a los pies y retablos barrocos dedicados a la Virgen del Rosario, Cristo, San Antonio de Padua y San Antonio Abad. También encontramos fragmentos de una imagen de Nicodemo, talla románica que formaba parte de un grupo escultórico del Descendimiento de la Cruz.