FRASES EN LA HISTORIA
Roma no paga traidores
La presente historia la enmarcamos en el periodo em la cual Roma pretendía hacerse con el
dominio de la Peninsula. Los romános luchaban contra Cartago por el control del Mediterraneo,
mientras en la otra parte de la peninsula, en la actual Portugal un pueblo autoctono de los
iberos, los lusitanos, se enfrentaban al poder de Roma.
Lo que hoy es la Peninsula Iberica, era conocida como Iberia por los griegos, mas tarde los
romanos la denominarian Hispania, y de aquí a España no hay mas que un paso.
Por aquel entonces lo que hoy es Portugal y parte de Extremadura, lo habitaban un pueblo de
pastores, los lusitanos, que luchaban contra el poder de Roma, por la simple supervivencia
de su forma de vida, de sus tierras y su independencia.
No sabemos los motivos exactos, pero el caso es que el
pretor románo Galba tendió una trampa a los jefes lusitanos haciendo una escabechina entre
ellos. De esta traición nacería un personaje que se haría famoso en toda la Peninsula Iberica;
su nombre Viriato (Viriathus). Se dice que nació en Loriga (Portugal)
en el 180 A.C. y murió asesinado en el 139 A.C.
En la escuela nos enseñarón que Viriato era un pastor lusitano que venció a los romanos en
repetidas ocasiones, ciertamente asi debió ser, pero también demostró ser un estratega de
primer orden, estableciendo una guerra de guerrillas que unido al conocimiento del terreno, y
a la movilidad de sus guereros, permitió vencer uno tras otro a todos los generales romános
que le iban enviando.
Asi durante el periodo del 147 al 139 antes de Cristo, venció sucesivamente a Cayo Vetilio,
Cayo Plancio, Unimanus y Cayo Nigido, todos enviados por Roma para aniquilarlo. Por útlimo
Serviliano Cepión llegó a un tratado de paz con Viriato, pero el senado de Roma no quiso
ratificarlo y así Marco Pompilio Lenas sobornó a Àudax, Ditalco y Minurus que habian sido
enviados por Viriato al campamento rómano para firmar la paz.
A la vuelta de los traidores al campamento de Viriato, estos lo matarón mientras dormia.
Cuando los asesinos fuerón en busca de la recompensa prometida por Marco Pompilio,
el consul Escipión ordenó que fueran
ejecutados por traidores, al tiempo que les decia "Roma no paga traidores".
Lo que no sabemos es si fuerón ejecutados para ahorrarse el dinero de la traición, por
convencimiento militar de que los traidores nunca son de fiar, o por la admiración que los
rómanos pudieran sentir por Viriato como adversario militar.
No lo sabemos, sencillamente porque
la frase aludida es con toda seguridad apócrifa y aunque los acontecimientos bien pudieran
desarrollarse de esta manera, la frase que no la historia, es mas literaria que real.
La muerte de Viriato 1808 307 x 462 cm. José Madrazo 1781-1859 Museo del Prado |
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