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Introducción
Nombre: Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial
Ubicación: El Escorial (Madrid). Comunidad Autonoma de Madrid
Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984
Estilo arquitectónico: Herreriano o escurialense
En la Sierra de Guadarrama, a 50 kilometros de Madrid, capital de la España de Felipe II y a 1.055 metros de altitud.
Historia
Las motivaciones que llevarón a Felipe II (1556-1598) a construir el Monasterio de El Escorial fueron basicamente dos: por una parte el deseo de
cumplir una promesa de construir un templo en acción de gracias por la victoria de la batalla de San Quintin contra los franceses, acaecida
el 10 de agosto de 1557, dia de San Lorenzo.
En segundo lugar los deseos de su padre Carlos I (1500-1558) de España y V de Alemania que si bien en un primer momento había querido ser enterrado
en la Capilla Real de la Catedral de Granada, a última hora cambió de idea y quiso ser enterrado junto con su esposa la emperatriz Isabel de Portugal en el Monasterio
de Yuste (Caceres) pero dejando no obstante la decisión final en manos de su hijo Felipe II.
El lugar escogido para la construcción del monasterio
fue una zona situada en la Sierra de Guadarrama que llevaba el nombre de Escorial, nombre que parece venir de las
escorias (restos de fundición) que allí existian debido a las numerosas herrerias alli instaladas.
La explanada que recorre los lados norte y oeste del monasterio recibe el nombre de La Lonja, pues bien bajo ella discurre un pasadizo
subterraneo, aspecto muy desconocido llamado La Mina, y que servia para el transporte de personas y materiales en los frios dias de
inviernos desde las cercanas casas de los operarios situadas frente a la fachada ocidental y el monasterio, lo que permitía trabajar en
dias frios al resguardo de las inclemencias del tiempo. Este paso subterraneo sería construido en tiempos del rey Carlos III (1759-1788).
En la actualidad el monasterio está regido por una congregación de monjes agustinos, pero desde su creación los encargados del Monasterio fueron los
monjes jeronimos, orden muy ligada desde siempre a la monarquia española. No hay que olvidar que fueron monjes jeronimos los que acompañaron
a Carlos I en Yuste.
Caracteristicas
Las obras comenzaron en 1563 y finalizaron aunque parezca increible en 1584. Comenzó la obra Juan Bautista de Toledo, pero al
fallecimiento de este en 1567 se hizó cargo de las obras Juan de Herrera que sería el artifice y creador de esta magna obra que incluso
llegaría a dar nombre a un estilo propio de arquitectura: el herreriano. La primera piedra fué colocada el 23 de abril de 1563.
El propio rey Felipe II participaba en la ejecución de las obras, supervisaba los planos y acudía con frecuencia a comprobar el desarrollo
de las obras. Sin duda alguna fue una obra personal del monarca.
El material utillizado en la construcción fue el granito, material muy abundante en la zona. Sobre las fachadas este y sur encontramos
las zonas
ajardinadas. Asi en la fachada sur podemos encontrar el
estanque del monasterio o alberca, en el conocido como Jardin de los Frailes y la
Galeria de los Convalecientes, por ser este lugar donde se encontraba la enfermeria.
Fachada Norte
Fachada Sur
Fachada Este
Fachada Oeste
La base del monasterio es un rectangulo formado por 207 metros x 161 metros (35.000 m2). En cada uno de sus angulos se alza una
torre de 55 metros de altura cubierta por un
chapitel puntiagudo de pizarra. Sobre la torre una bola de metal de 1,40 metros de diamatro, veleta y
cruz. La planta adopta la forma de una parrilla, objeto del martirio de San Lorenzo en cuya memoria esta erigido el monasterio. Las
cubiertas se cubren a doble aguas con ventanas y chimeneas.
Asi de sus cuatro fachadas la norte y sur tienen una longitud de 161 metros, considerandose la fachada sur como la mas hermosa
de las cuatro. Las fachadas este y oeste tienen 207 metros de largo.
En el centro del monasterio se alza la iglesia o Basilica, alrededor de la cual giran la dependencias más importantes del conjunto. Delante de la
iglesia se alza el conocido como Patio de los Reyes, gran espacio descubierto que junto con la iglesia articula a derecha y a izquierda
todos los elementos basicos del monasterio. Las fachadas norte y oeste, las mas imponentes y las mas visibles se alza una gran
explanada que recibe el nombre de La Lonja, mientras que en las fachadas este y sur se abren a zonas ajardinadas.
Entre los elementos principales que encontramos en el monasterio nos encontramos: el Palacio de los Austrias, el
Palacio de los Borbones, el Colegio de Alfonso XII, la Biblioteca, las Salas Capitulares, las Pinacotecas y los Panteones Reales. Complementan el
conjunto las conocidas como el la Casita del Principe y del Infante y la Universidad de Maria Cristina.
Como resumen podemos citar a groso modo que el monasterio dispone de 9 torres, 15 claustros, 16 patios, 88 fuentes, 86 escaleras,
1200 puertas y 2600 ventanas, sólo entre los elementos constructivos, si a ellos añadimos obras de arte, lienzos y elementos muebles
el monasterio puede convertirse en todo un mundo.
A titulo de curiosidad podemos decir que en el Colegio Alfonso XII regido por los monjes agustinos estudió Manuel Azaña que
llegó a ser Presidente de la II Republica Española.
La
Casita del Infante o Casita de Arriba, fué construido entre 1771 y 1773 por Juan de Villanueva para Gabriel de Borbón hijo de
Carlos III (1759-1788) , como lugar de descanso.
La Casita del Principe o Casita de Abajo construida por Juan de Villanueva cerca de la actual estación de Ferrocarril, fue mandada construir por el
principe de Asturias, futuro Carlos IV (1788-1808) con el único fin de servir de lugar de reposo y descanso entre cacerias. Construida en 1772
sorprende un poco su gran parecido estetico con el Museo del Prado obra tambien de Villanueva.
El Real Colegio de Alfonso XII y la Universidad de Maria Cristina se hallan bajo la supervisión de los monjes agustinos que residen
en el monasterio desde el año 1885 en sustitución de la Orden Jerónima que rigió el Monasterio hasta su desaparición.
La fachada occidental (Oeste) es la principal de todo el monasterio. Asi en su fachada se abren tres entradas a distancias simetricas. Una
portada a la izquierda permite el paso al Colegio
de Alfonso XII, la otra a la derecha permite el acceso a la zona conventual y la tercera y principal en el centro
es la que permite el acceso a la zona noble
del convento compuesta por el Patio de los Reyes y la Basilica que hacen de eje verterbrador del monasterio.
Aunque la entrada principal del monasterio se encuentra en la fachada occidental, la entrada del público visitante se realiza por
una pequeña puerta situada en la fachada norte y que da entrada a un
gran patio, para seguir desde este lugar por diversos
pasillos abovedados y que rodean el Patio Norte, la visita hacia el Palacio de los Austrias. En las paredes de estos pasillos podemos
encontrar numerosos
cuadros de calidad diversa, representando la mayoria de ellas escenas de batallas donde intervinieron los españoles y ganamos claro está.
La portada principal construida por Juan de Herrera, se caracteriza por una pequeña puerta adintelada a la que rodea
ocho columnas doricas que sostienen un entablamento dorico. Entre los intercolumnios diversas hornacinas vacias y ventanas algunas de ellas
cegadas.
Sobre este cuatro columnas jónicas sostienen un fronton triangular.
Sobre el primer juego de columnas por encima de la puerta vemos
dos parrillas simbolos totemicos del monasterio, mientras que en
el piso superior vemos el
escudo real de Felipe II y por encima la imagen en bulto redondo de
San Lorenzo obra del toledano Juan Bautista Monegro y 4 metros de altura. Algunos adornos piramidales
con bolas completan la escasa decoración de la portada, ya que el resto de la fachada estan ocupados por ventanas.
En 1671 un incendio destruyó parte del monasterio y Carlos II (1665-1700) ordenó reconstruir el edificio dandole en aquellas partes que habian
sido dañadas un cierto aspecto barroquizante propio de la época, situación que sin embargo no desentona con la magna obra que es
El Escorial.
Patio de los Reyes
Traspasada la portada entramos en el conocido como Patio de los Reyes. Recibe este nombre
por los seis reyes de Israel que decoran la fachada principal de la iglesia situada al fondo del patio: David, Salomón, Ezequías, Josafat,
Josías y Manasés, obras del escultor Juan Bautista Monegro y realizadas entre 1580 y 1583.
Las figuras miden 5 metros de altura y las inscripciones que figuran en la
base fueron puestas sin embargo en 1660. El material con las que estan realizadas es piedra berroqueña con algunos detalles
en mármol blanco. Los atributos reales y las coronas son en bronce realizados por Sebastian Fernandez y Gregorio de
Salazar. La elección del nombre de los reyes de Israel no es casual, ya que los mismos representan a aquellos reyes que
de una u otra manera intervinieron en la construcción del Templo de Jerusalen.
Los nombres, atributos y cartelas de los
reyes son los siguientes:
Josephat, con cetro y un hacha, a su lado un cordero y la inscripción: Lucis ablatis legem propagavit.
Ezechias, con cetro y una nave, a su lado un macho cabrio, inscripción: Mundato domo phasé celebravit.
David, con cetro, arpa y espada. Inscripción: Operis exemplar a domino recepit.
Salomón con cetro y un libro. Inscripción: Templum dño aedificatum dedicavit.
Iosias con cetro y el libro de la ley. Texto: Volumen legis domini invenit.
Manasses con cetro, escuadra y compás. Texto: Contritus altare D.instauravit.
Este gran patio de 64 x 38 metros bien podría hacer de antesala descubierta para que los visitantes, embajadores, reyes,
nobles y personajes ilustres que
visitaran al monarca pudieran hacerse idea de la dimensión del lugar en que iban a penetrar.
Basilica
La fachada de la iglesia está formada por seis columnas dóricas que sostienen un entablamento. Sobre él, las figuras de los reyes de Israel
antes citadas y un segundo cuerpo que termina en un fronton triangular. A ambos lados en las esquinas dos torres campanarios.
En el centro entre los reyes un gran balcón con antepechos de hierro.
Subiendo siete escalones y a través de cinco arcos de medio punto, entramos en un vestibulo cubierto. Las puertas centrales
permiten el paso al templo, mientras que la de los extremos conducen a otras estancias del monasterio.
La iglesia consagrada el 30 de Agosto de 1595, fue realizada por Juan de Herrera siguiendo los planos que Bramante proyectara para la Basilica
de San Pedro del Vaticano. En la cabecera de la iglesia y alredededor del Altar Mayor se hallan las habitaciones de Felipe II y su familia.
Felipe II ordenaría construir los panteones funerarios debajo del Altar Mayor. Así en 1573 pueden recibir sepultura los restos de Carlos V,
su esposa la emperatriz Isabel de Portugal y la reina Isabel de Valois (tercera esposa de Felipe II), asi como el principe Carlos.
Sería no obstante durante el reinado del rey Felipe IV (1621-1665) cuando los panteones serían acabados en su forma definitiva.
De planta de cruz griega, destaca en su Capilla Mayor dos grupos orantes uno a cada lado del Altar Mayor, realizados en bronce
dorado con esmaltes, uno representado a Carlos I (lado del evangelio) y el otro a
Felipe II (lado de la epistola). En ellos se representan a los reyes
arrodillados y con las manos en actitud de oración, acompañados de toda su familia. Los conjuntos funerarios son de los conocidos como
cenotafios, es decir representan a los difuntos pero sus restos no estan en ellos. Los grupos escultoricos fueron realizados por el escultor
italiano Pompeyo o Pompeo Leoni y concluidos entre los años 1592 y 1600. Los mismos se alojan bajo un arquitrabe con
fronton triangular con columnas de orden clásico con el escudo real. Las figuras orantes miran hacia el Retablo
Mayor.
En el cenotafio de Carlos I además del rey tenemos a su lado la figura de su esposa Isabel de Portugal, y por detras
de ellos a la hija de ambos Maria de Austria y las dos hermanas del emperador Carlos, Leonor de Francia y Maria de Hungria.
En cuanto al cenotafio de Felipe II, aparecen junto al rey su cuarta esposa Ana de Austria, y por detras de ellos, Maria
de Portugal (primera esposa del rey) e Isabel de Valois (tercera esposa) y el hijo del rey el principe Carlos de Austria.
La Basilica formada por un cuadrado perfecto de 50 metros de lado, es el nexo de unión de todo el conjunto monacal.
Concebida en un primer momento por Francesco de Urbano, sería Juan de
Herrera quien modificaría los planos originales.
De planta centralizada, sus cuatro pilares dóricos de 8 metros de lado cada uno, colocados en el centro forman tres naves en
cualquiera de sus cuatro direcciones. En el centro una gran
cúpula de 17 metros de diametro, con tambor apoya sobre pechinas.
Las naves se cubren con bóvedas de cañón y dispone de coro alto a los pies. Toda la obra está realizada en sillería de granito mientras
que el pavimento es de mármol blanco y gris.
El
Retablo Mayor de 30 metros de altura
compuesto por cuatro cuerpos horizontales es diseño de Juan de Herrera con pinturas de Tibaldi y Zuccaro y estatuas
de Leone Leoni y su hijo Pompeo Leoni realizadas en bronce dorado.
El primer cuerpo formado por seis columnas estriadas de orden dórico de mármol rojo que sostienen un arquitrabe. En el centro el
tabernaculo, y a ambos extremos dos pinturas al oleo de Peregrin Tibaldi, La Adoración de los pastores y la Adoración de los reyes.
Acompañan a los lienzos cuatro figuras de Pompeo Leoni. Las pequeñas figuras del tabernaculo también son obra de
Leoni realizadas entre 1579 y 1586.
El segundo cuerpo lo forman seis columnas estriadas de orden jónico en mármol rojo que sostienen un arquitrabe. En el centro un lienzo
representando El martirio de San Lorenzo de Peregrin Tibaldi, y a su lado dos lienzos salidos de la mano de Federico Zuccaro y que representan
uno de ellos La flagelación del Señor y otro a Jesucristo con la cruz a cuestas. Le acompañan cuatro esculturas de Pompeyo Leoni.
El tercer cuerpo cuatro columnas estriadas de mármol rojo de orden corintio que sostiene un arquitrabe. Tres lienzos, en el centro La Asunción
de la Virgen y a su lado La Resurrección del Señor y la Venida del Espiritu Santo, las tres obras de Federico Zuccaro. Le acompañan
dos esculturas de Pompeyo Leoni.
El cuarto cuerpo lo forma un Calvario: Cristo, San Juan y la Virgen. A su lado dos figuras representando a San Pedro y San Pablo. En este
lugar encontramos la firma del autor: Pompeius Leoni (fecit) 1588.
Las pinturas de la bóveda de la Capilla Mayor son obra de Luchett y representan la Coronación de la Virgen y Los cuatro profetas mayores.
Las pinturas de la bóveda son obra al fresco del pintor italiano Luca Giordano (Lucas Jordán), realizadas entre 1692 y 1694. Entre la temática
representada encontramos el Juicio Final; Muerte, sepultura y Asunción de la Virgen; Alegoría sobre la Inmaculada; Victoria de los israelitas
sobre los amalecitas; el Juicio de San Jerónimo; La Anunciación, la Concepción, el nacimiento de Jesús y la Adoración; Los israelitas viajando
por el desierto; y el Triunfo de la Iglesia Militante.
La
bóveda del coro está pintada al fresco por Luca Cambiaso y es una representación de La Gloria celestial.
En el lugar mas alto la Santisima Trinidad y bajo ellos toda
una corte celestial de papas, sacerdotes, nobles, santos, ángeles, militares, ángeles músicos y toda una gloria de angeles en alabanza
a la Santisima Trinidad.
Una de las joyas que podemos encontrar en la Basilica es un
Cristo cincelado en mármol blanco obra de Benvenuto Cellini y realizado en 1562.
Fue donado al rey por el gran duque Francisco de Toscana, y está considerado como una de las obras maestras del siglo XVI florentino.
Se da la circunstancia que este Cristo originalmente estaba completamente desnudo, pero en la actualidad lo podemos contemplar con
un lienzo de pureza que tapa su desnudez.
Otra de las obras maestras que podemos encontrar pero esta vez en la sacristía es el conocido lienzo, obra de Claudio Coello que lleva por titulo
Carlos II adorando la Sagrada Forma. De esta camara podemos destacar sus catorce ventanas que le permiten una luminosidad
sorprendente.
Como ya hemos comentado la Basilica cuenta con dos torres campanarios gemelos
de 72 metros de altura cada uno, y sobre el crucero se levanta una gran cúpula de 92 metros de altura que es el punto mas alto
de todo el monasterio.
Panteón de Reyes o Cripta.
Situado bajo el Altar Mayor, hay que bajar 34 escalones.
Se trata de una habitación de traza poligonal, en uno de cuyos lados figura un pequeño altar. En nichos y distribuidos
en diversas alturas, los sarcofagos con los restos de los reyes y reinas de España.
La disposición de los mismos siguen un orden concreto,
asi en el lado izquierdo figura el rey difunto y en su
misma colocación pero en el lado derecho la reina, pero a condición que sea reina madre de un rey. Existe
alguna excepción como la reina
doña Isabel de Borbón primera mujer de Felipe IV que sin ser madre de rey, fue enterrada en el panteón de reyes
por expreso deseo de su
esposo el rey Felipe IV.
También existen dos
reyes de España que por diversas circunstancias no estan enterrados aquí, uno de ellos es Felipe V de Borbón y el
otro Fernando VI. Felipe V está enterrado en la Granja de San Ildefonso mientras que Fernado VI lo está en el Monasterio de las Salesas
Reales de Madrid (Iglesia de Santa Bárbara). Además otros dos reyes no estan enterrados en este lugar, Amadeo I de Saboya que lo está
en Italia y José Bonaparte que lo está en Los Invalidados de Paris (ambos por razones obvias).
El Panteón de Reyes es una cripta situada debajo del Altar Mayor de la Basilica, con forma octogonal y cubierto con una cúpula.
Toda la sala se cubre con jaspes, pórfidos, mármoles
de distintos clases y bronces dorados. Construida por Juan Gomez de la Mora según planos de Juan Bautista Crescenzi. Fue comenzado
en tiempos del rey Felipe III y terminados en 1654 en tiempos de Felipe IV y en total cuenta con 26 sepulcros de mármol. Preside la estancia un
pequeño altar con un crucifijo de bronce dorado obra de Domenico Guidi realizado entre 1657 y 1659.
Al morir los reyes no pasan directamente a este lugar, previamente y durante 50 años descansan en una sala cercana conocida como el
Pudridero. Pasado el tiempo los restos pasan al Panteón de Reyes donde son enterrados en urnas todas iguales donde se esculpen sus
nombres. Existe un protocolo muy estricto, por el cual el difunto es entregado a los monjes del monasterio y pasado el tiempo
preceptivo pasar al Panteón Real. De todos estos actos se levantan diversas actas notariales, con intervención de médicos, patólogos,
miembros de la familia real, monjes e incluso instituciones del Estado. El acceso al pudridero está totalmente prohibida,
incluso para los monjes del monasterio, pudiendo entrar exclusivamente los debidamente autorizados.
Las urnas funerarias son de mármol pardo y reposan sobre cuatro patas con forma de garras de león en bronce dorado. Sobre el frontal
de los mismos figura las inscripción del difunto en latin.
Ademas del Panteón Real, a finales del siglo XIX en 1862 y por orden de la reina Isabel II se construyó
el Panteón de Infantes para dar sepultura a los hijos de reyes que por
primogenitura de nacimiento no pudierón ser sepultados en el Panteón Real y las esposas reales que no habian tenido descendencia
coronada. El proyecto fué llevado a a cabo por José Segundo de Lema entre 1862 y 1877.
Destaca entre los alli enterrados y en un lugar de honor, el feretro de don Juan de Austria, hijo natural de Carlos I y por lo tanto
hermanastro de Felipe II. Se trata sin duda de una tumba de extraordinaria importancia, no sólo por el personaje de que se trata sino
por la maestria de la talla. Realizado en mármol blanco de Carrara, en él vemos la efigie de don Juan con la espada entre sus manos. La
delicadeza de la talla y los detalles son verdaderamente asombrosos. La obra esta realizada por Giuseppe Galleoti.
Destacar también que además del conocido como Panteón de Infantes, se construyó otra sala conocida como Panteón de Parvulos, en ellla
estan enterrados todos los niños muertos en edad infnatil o antes de llegar a la pubertad. Son un total de sesenta nichos y su principal
caracteristica es que tiene forma de tarta, por aquello de darle un cierto aire infantil, caracteristica que ha sido muy criticada por lo dudoso
de su gusto.
Palacio de los Austrias
Además de monasterio el edificio es residencia palacial, aunque podriamos decir que comparado con el total de la superficie del
monasterio las zonas de palacio son infimas.
Destaca el Palacio de los Austrias, que ocupa un lugar de privilegio alrededor o junto a la Capilla Mayor de la Iglesia, de hecho desde
sus habitaciones pueden ser seguidos los actos religiosos que se realizan en la iglesia. Concretamente esta zona palaciega ocupa la
parte de la cabecera de la iglesia, aquella que podriamos considerar como el mango de la parrilla cuya forma adopta el monasterio.
Destaca el Palacio de los Austrias por su extrema sencillez, lo pequeño y sencillo de sus habitaciones y la total austeridad de los
aposentos, muy en consonancia con su creador, el rey Felipe II. Entre las estancias destacan las conocidas como la habitación de la
infanta Isabel Clara Eugenia, el Salón de Trono y el dormitorio y despacho de Felipe II. A destacar que en su alcoba encontramos la
cama donde falleció el rey de un Imperio donde no se ponía nunca el sol. Ocurrió un 13 de septiembre de 1598.
En las habitaciones podemos encontrar unos pocos muebles y algunos
retratos, algunos de ellos son originales del siglo XVI mientras que otros son representaciones modernas
de mobiliario de la época. Destacamos un lienzo salido de la mano de Juan Pantoja de la Cruz y que representa al rey
Felipe II ya muy viejo y próximo a su muerte, datado en 1594.
El pavimento de las habitaciones son de ladrillo, mientras que las paredes estan lucidas en blanco, a excepción de un zocalo de un metro
de altura con azulejos de Talavera.
Unos de los adornos y elementos originales a destacar sin genero de duda son las
puertas de marqueteria (madera tallada) que el
emperador Maximiliano regaló a Felipe II y que se encuentran situadas en las habitaciones de recepción de embajadores y paso de
autoridades.
Otra de las salas mas conocidas es la
Sala de las Batallas o Sala de los Alabarderos. Se trata de una gran sala alargada de 55 metros
de largo, cubierta con
boveda de cañón. En las paredes de la misma encontramos diversas escenas de batallas, asi encontramos escenas de la Batalla de
San Quintin, de Higueruelas, la batalla de Pavía y la batalla naval de Lepanto, todas ellas batallas ganadas por los españoles. Los autores
de las pinturas
realizadas al fresco fueron Nicolas Granello, Fabricio Castello, Luca Cambiaso y Lazzaro Tavarone. Realizadas entre 1584 y 1589
Las bóvedas del techo fueron pintadas al fresco según la técnicas del grutesco, con dibujos caligraficos, guirnaldas, amorcillos, pajaros
en vuelos y lunetos ornamentales, por los mismos autores.
Palacio de los Borbones
Con el advenimiento de la dinastia Borbón, Felipe V y Fernando VI, reyes de gusto afrancesado no tuvieron excesivo interés por el
monasterio que quedaba muy austero para su tren de vida de lujo, fastuosidad y fiestas acostumbrados; es por ello que estos reyes
prefirieron los Palacios de Aranjuez, La Granja y el Pardo para sus jornadas de descando y reposo.
Con Carlos III (1759-1788) y Carlos IV (1788-1808), la vida del monasterio tuvo un pequeño renacimiento pero por causas distintas a las
que pudieramos imaginar. Su emplazamiento favorecía el ejercicio de la caza y los paseos campestres, por lo que modificaron el primer piso
del ala norte para dotar a estas estancias de todas las comodidades dignas del reyes. Asi adornaron las habitaciones con muebles, relojes,
lamparas de arañas y sobre todo con tapices, cerca de trescientos, realizados por la Real Fabrica de Santa Bárbara y otros traidos de
Flandes, Francia e Italia. Los autores de los tapices españoles brillan con luz propia, Goya y Bayeu, además de Castillo, Teniers y Wouerman.
Al Palacio de los Borbones se accede por una monumental escalera construida en tiempos de Carlos IV (1788-1808) por Juan de
Villanueva.
Sobre la parte occidental del Patio de los Evangelistas encontramos la
gran escalera, en ella podemos encontrar
las pinturas que Luca Giordano (Lucas Jordán) pintó en la bóveda representando La Gloria de la Casa de Austria. En ellas
vemos a Carlos II en compañia de su madre Mariana de Austria y su esposa Mariana de Noeburgo. En otro lugar aparecen sendas
representaciones de la batalla de San Quintín, la fundación del Monasterio del Escorial, Felipe II, Carlos I y alegorias
de la iglesia.
Patio de los Evangelistas
En realidad hablamos del claustro monacal del convento, realizado por Juan Bautista de Toledo en un estilo renacentista, se compone de
dos pisos formados por arcos de medio punto, las del piso inferior sostenidas por columnas dóricas mientras que las del piso superior son
de orden jónico. Juan de Herrera construiria el templete central del claustro cubierto por una cúpula y colocaria a los cuatro
evangelistas en cada uno de los laterales del mismo. De este templete y sus evangelistas tomaria el nombre prestado
el claustro. Las figuras de los evangelistas son obra de Juan Bautista Monegro.
Museo de Arquitectura y Pintura
Uno de los elementos sobresalientes del Monasterio es su Pinacoteca de Pintura, en sus salas se exponen cuadros de los más
prestigiosos pintores de los siglos XV, XVI y XVII, asi encontramos cuadros de El Bosco, Durero, Coxcie, Tiziano, Bassano, Lucas Jordán,
Tintoretto, Valdés Leal, Velazquez, Rubens y el Greco.
Del Greco conviene citar el único cuadro existente de este pintor en el Monasterio y es el que lleva por titulo San Mauricio y la Legíón Tebana, cuadro que
no gustó a Felipe II y fue arrinconado a una sacristia hasta que nuevos tiempos han devuelto a un lugar de honor a este cuadro que para mi
es uno de los mejores que pintó nuestro genial pintor cretense y español.
Además de la Pinacoteca de Pintura, encontramos el llamado Museo de Arquitectura donde se recogen toda una serie de
utensilios e instrumentos utilizados en la época para la construcción del monasterio.
La Biblioteca
Situada en una sala situada exactamente sobre la entrada principal de la fachada oeste. En la portada hay una inscripción que
amenaza con pena de excomunión a todo aquel que saque algún libro u objeto depositado en la sala. Destaca en el centro una
esfera armilar de madera fechada en 1536 y realizada en Florencia por Antonio Santucci.
También cinco mesas cuadradas de mármol con cercos de
bronce del siglo XVII. Se cubre la estacia con bóveda de cañón y los suelos son de mármol. La estancia tiene unas medidas de
54 metros de largo x 9 metros de ancho y 10 metros de altura.
En sus estanterias encontramos libros en latin, hebreo, árabe, provenzal y otras lenguas exóticas, fechadas entre los siglos XIV y XV.
Miniaturas del siglo XIII y encuardernaciones del siglo XVI en oro y policromia, así como incunables de un valor incalculable. Todos los
libros depositados en estanterias de madera con el lomo vuelto al reves según la creencia de la época de que así los libros se
conservaban en perfectas condiciones. Los fondos documentales se resumen en cuarenta mil impresos, dos mil manucritos árabes, dos mil
noventa en latin y lenguas vernaculas, setenta y dos en hebreo y quinientos ochenta en griego.
La bóveda de la sala esta compartimentada en siete espacios, cada uno de ellos representa una de las siete Artes
Liberales,
representada por una matrona a la que acompañan diversas figuras alegoricas al arte al que pertenecen. Estas Artes son: la Gramática, la
Dialéctica, la Historia, la Aritmética, la Geométria, la Astronomia y la Música.
Como dato anécdotico podemos citar que durante diez años fue director la Real Biblioteca del Monasterio el sabio humanista
Arias Montano Benito (Fregenal de la Sierra [Badajoz] 1527 - Sevilla 1598). Este humanista ha sido objeto de polemica ya que existe
controversia sobre si este humanista pertenecía a una sociedad secreta o semi clandestina de caracter heterodoxa o heretica y que
desde su puesto de bibliotecario tenia acceso a libros prohibidos.
Las estanterias de madera donde se encuentran los libros son también obra de Juan de Herrera. Las pinturas al fresco de las bóvedas del
techo son de Pellegrino Tibaldi e Incola Granello y fueron realizadas entre 1588 y 1592.
Salas Capitulares
En sus techos podemos observar pinturas de Urbino, Granello y Castello. Son grandes salas donde se reunian los monjes en capitulo para
tratar los temas habituales de la orden. Se situan en el lado sur del Patio de los Evangelistas.
En el centro de la sala
mayor encontramos un gran atril adornado con un águila simbolo de San Juan. Es obra de Juan Simón de Amberes y fue realizado
en 1571.
Fotografias Varias del Monasterio de El Escorial
Ficha técnica
Fecha de realizacion página: 15 de Septiembre de 2.008
Fecha última modificación:
Fondo ordenador
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basta con que pinches sobre la foto y una vez ampliada les des al botón derecho del ratón en
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Lugares de interés de El Escorial
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