Comarca del Alto Gállego - Tierras de Serrablo
Serrablo norte - Iglesia de Santa Eulalia de Mérida - Susín


Iglesia de Santa Eulalia de Mérida en Susín, comarca del Alto Gállego, Tierras de Serrablo, provincia de Huesca. De estilo mozárabe, fue declarada Bien de Interés Cultural en 1982. Susín es una aldea adscrita al municipio de Biescas. Santa Eulalia de Mérida (* Emerita Augusta 292 † Emerita Augusta 10-12-304) martirizada bajo el emperador romano Diocleciano.

Los cambios acaecidos en algunas de estas iglesias a lo largo del tiempo se pueden contemplar en esta. El ábside y los muros que lo unen con el resto de la nave pertenecen a la primitiva iglesia de principios del siglo XI. La cabecera responde al modelo serrablés. El ábside se cubre con bóveda de horno en su interior; en el exterior aparecen los temas clásicos, a saber, friso de baquetones y arquerías murales ciegas en número de cinco. La nave central cubierta con bóveda de cañón es producto de la ampliación del templo realizada en el siglo XVIII.

Pero en el templo se observan signos de una construcción anterior, quizás hispano-visigótica. Tales señas son los veintiún sillarejos con motivos incisos, que por su colocación desordenada señalan una reutilización del material de un templo anterior. Vemos rosetas, círculos, letras (alfa y omega) etc.


De su construcción original prácticamente no resta nada, pues incluso el interior del ábside ha sido ocupado por la escalera de la torre, razón por la que se construyó un presbiterio lateral, quedando el ábside como sacristía. Únicamente se conserva en el muro meridional (sur) una ventana doble de arcos de herradura, con columna central, enmarcado en un arco de medio punto que, a su vez, lo está en un alfiz, esta ventana se ha vuelto representativa del tipo de iglesias de Serrablo. La torre-campanario de planta cuadrada está formada por cuatro cuerpos separados por impostas, fue construido en el siglo XVIII sobre la embocadura del ábside, restándole preeminencia al mismo.

Al exterior la decoración de su ábside la componen cinco arcos ciegos de medio punto descansando sobre seis lesenas que forman cinco paños y sobre ellos una moldura que, tras una hilada, lleva al friso de baquetones y las dos hiladas sobresalientes a título de cornisa para el tejado. Una estrecha ventana aspillerada en el paño central ilumina el interior.


En 1633, se concedió a esta iglesia una capellanía, lo que suponía la presencia de un párroco permanente. Esto motivó una serie de transformaciones que acabarían en el siglo XVIII, cuando se reorientó el templo y se amplió la nave central.

De entre su decoración cabe destacar a los Llorantes o LLorones de Susín. Son dos fragmentos supervivientes de las pinturas murales románicas de principios del siglo XII, que lucía el ábside de la iglesia y que para su conservación se arrancaron, se pasaron a lienzo y se trasladaron al Museo Diocesano de Jaca en 1966. Se considera que estas figuras debían ser parte de un Calvario del que solo se conservan estos fragmentos. El resto de las pinturas que debieron lucir ya no solo en el ábside sino en todo el templo desaparecieron en las reformas del siglo XVIII.

Aunque se han atribuido las pinturas al maestro del Juicio Final de Santa María de Tahull en Lérida, en la actualidad se considera que su autor es un pintor anónimo formado en el mundo de la miniatura, guardando ciertas semejanzas estilísticas con las pinturas murales de la iglesia de Almazorre-Huesca.