ALEDO
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La griega Alalahet
Castillo
Iglesia de Santa Maria la Real
Pozo de los moros (aljibe)
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CALASPARRA
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Santuario de la Virgen de la Esperanza
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CARAVACA DE LA CRUZ fotos
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Gentilicio: caravaqueños
Museo de Arte Sacro e Historia
Ermita de la Encarnación
Barrio medieval. Casco antiguo. Siglos XII-XV
Convento de los Jerónimos (hoy Casa de Cultura)
Palacio de la Encomienda, que fué habitado por la Orden de Santiago
Alcázar Santuario de la Santisima y Vera Cruz
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Tiene dos partes diferenciadas: el recinto amurallado y el santuario. Sus orígenes son islámicos
(siglos X-XI) y desde entonces ha experimentado numerosas transformaciones.
Sus murallas (siglo XIII) se han restaurado en diversas ocasiones. Actualmente la muralla se ve interrumpida
por catorce torreones de distinta forma y tamaño. La fortaleza fué de la Orden del Temple y
luego de la de Santiago. El castillo se utilizó como fortaleza militar en la Guerra de
Sucesión (1700-1713) y en la de la independencia (1812). En el corazón de la antigua fortaleza
se levantó en el siglo XVII (concretamente entre el 16 de julio de 1617 y el 3 de mayo de
1703) el Santuario de la Vera Cruz en el que destaca un añadido posterior: su esplendida
fachada barroca del siglo XVIII hecha con mármoles de la zona. El conjunto, que responde a
este estilo impuesto por Juan de Herrera en el Monasterio de El Escorial, fué declarado
Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1944. Sin duda el hecho de la presencia en él de la
Vera Cruz ha contribuido decisivamente a su conservación. Entre las personas que han intervenido
en su construcción cabe mencionar a Miguel de Madariaga, José Bastida, Melchor Luzón, Alonso
Ortiz y Antonio del Campo entre otros.
La iglesia es de planta de cruz latina con tribuna
corrida sobre las naves laterales y cúpula en el crucero. Estas naves abocan al centro con
arcos abocinados. En el interior del mismo encontramos el Museo de la Vera Cruz.
Podemos destacar la Capilla de la Cruz, la Capilla de la Aparición, la Capilla de los Conjuros, el Mirador de la Reina, La Torre Chacona o
del Homenaje y el Aljibe musulman.
la Santisima y Vera Cruz de Caravaca es una cruz de origen oriental y aspecto patriarcal, por
tanto de doble travesaño o cuatro brazos. Se cree que perteneció al patriarca Roberto de
Jerusalén, que fué el primer obispo de dicha ciudad una vez conquistada a los musulmanes en la
primera cruzada (1099). En Caravaca de la Cruz se venera desde el siglo XIII, concretamente
en torno al año 1232 en que, según la tradición, se fecha el milagro de su aparición.
La Cruz de Caravaca es un "LIgnum Crucis", es decir, un trozo de madera perteneciente
al leño donde fué crucificado Cristo, conservado en un relicario en forma de cruz de doble
travesaño. Esta cruz, desde antaño, ha sido reconocida por la iglesia católica como
"Vera Cruz" (verdadera cruz), otorgándosele bulas e indulgencias a los peregrinos que
iban a adorarla. Asimismo la iglesia le concedió en 1794 el Culto de Latría (equivalente
al que recibe el Santisimo Sacramento).
La tradición nos habla de que la reliquia se apareció un 3 de mayo del año 1232, y dice asi:
Las tierras caravaqueñas habían sido conquistadas por el sayid almohade de Valencia Abu-Zeit
que, en el año que acontece la historia, estaba instalado aquí. Se cuenta que entre los
prisioneros cristianos había un sacerdote conquense llamado Ginés Pérez Chirinos. El sayid
interrogó al prisionero sobre cuál era su ocupación, a lo que este respondió que decir
misa. La respuesta del sacerdote suscitó la curiosidad del sayid, el cual mandó traer todo
lo necesario para que Chirinos pudiera realizar una demostración de dicho acto liturgico en
el salón principal del alcázar. Al poco de comenzada la celebración Chirinos detúvose y
expresó la imposibilidad de continuar la ceremonia por faltar en el altar un crucifijo. Y
fué precisamente en tal momento cuando, por la ventana del salón, aparecieronse dos ángeles
que portaban una cruz que depositaron en el altar a fin de que el sacerdote pudiera continuar
la misa. Ante aquella milagrosa aparición, cuenta la tradición, el sayid y los suyos se
convirtieron al cristianismo.
Ayuntamiento La construcción de este edificio barroco
fué acordada en 1737. Obra de Jaime Bort en gran parte de su trazado original, sufrió
modificaciones de fray Juan de Santa Teresa y de Juan Garcia Galán, siendo finalmente
ejecutado por el maestro de obras caravaqueño Antonio del Campo. Las obras principales
finalizaron en 1762 y la primera sesión se celebró el 3 de enero de 1763. Precisamente
en la Sala de Plenos puede verse un enorme óleo sobre lienzo, copia de un original de Rosales
que actualmente se exhibe en el Museo del Prado; el tema del cuadro es el testamento de
la reina Isabel la Católica. En el tercer piso del inmueble se observa el escudo de la
ciudad. A la izquierda teniamos el almudí o alhóndiga (almacen de compra venta de grano)
hoy convertido en oficinas municipales. Su construcción finalizó en 1807 como reza la lápida
que hay bajo la ventana de la tercera planta. La casa consistorial experimentó en su dia una
profunda rehabilitación que la ha convertido en un edificio de interior funcional y moderno.
Iglesia parroquial de El Salvador renacentista
siglos XVI-XVIII. Declarado Monumento Historico Artistico Nacional en 1983.
A destacar retablo mayor de Andres de Bustamante
Iglesia parroquial de la Purisima Concepción
Magnifico ejemplo de arquitectura religiosa popular del siglo XVI. Destaca en su
interior el artesonado mudéjar que apoya su estructura en seis columnas dóricas
embutidas en las paredes de la única nave del templo sobre la que cruzan los respectivos
arcos de medio punto donde cargan las vigas de madera. Destaca en la hornacina central del
retablo mayor La Purisima de Francisco Fernández Caro. Destaca asimismo la llamada Torre de
los pastores, torre que tiene cuatro cuerpos: tres de sillería y el cuarto que remata con
ladrillo macizo.
Iglesia y Monasterio de San José
Fué fundado por Santa Teresa de Jesús en el año 1576. Anexa al monasterio se encuentra
la iglesia de San José, bella obra del siglo XVIII (de estilo rococó) edificada sobre
la antigua ermita del mismo nombre. Es de pequeñas dimensiones, pero ricamenrte decorada
en su interior.
Convento e Iglesia de Nuestra Señora del Carmen
En la fundación del convento (1586) participó personalmente el padre Juan de la Cruz a
instancias de la Madre Ana de San Alberto, fundadora y priora del Convento de Madres
Carmelitas Descalzas de Caravaca. La Orden confia la creación de este convento al Padre
Nicolás Doria, el cual, a su vez, delega en el Padre Juan de la Cruz, vicario provincial
de Andalucia. En un principio los Carmelitas ponen el Santísimo Sacramento "en una casica
harto pobre" que alquilaron cerca de la iglesia de Nuestra Señora de la Concepción. El
1 de marzo de 1587 se traslada el convento a su actual ubicación. Su realizacion se encargó
al arquitecto de la Orden fray Alberto de la Madre de Dios y fué posible gracias a las
donaciones de la Orden de Santiago y, sobre todo, a la especial ayuda de don Rodrigo de
Moya y doña Mencía Monreal Chacón. En 1836, con la desamortización de Mendizábal, los
Carmelitas se vieron obligados a abandonar la ciudad. El 29 de septiembre de 1904 regresaron
a Caravaca tras 68 años de obligada ausencia teniendo desde entonces una gran presencia
en la vida no sólo religiosa sino también cultural de la localidad.
Monasterio e Iglesia de Santa Clara Fue fundado el 27 de
septiembre de 1609. La iglesia se construyó sobre el solar de la que fuera ermita de San
Bartolomé que formaba parte, junto con otras trece, de un Via Crucis cuyo final estaba en
la ermita de la Reja (el conocido Calvario). La iglesia se concluyó entre 1715-1718. Su
planta es de cruz latina y sus bóvedas son vaidas en el crucero y de cañón en la nave
central. En la cúpula existe un pequeño orificio por el que las madres claras dejan caer
miles de pétalos de rosas en la mañana del dia 4 de mayo cuando la Vera Cruz entra en la
iglesia. La fachada, realizada en piedra, se divide en dos cuerpos: el primero es adintelado
y enmarca la puerta de acceso; en el segundo y superior cabe destacar una hornacina rematada
con pechinas vacías.
Iglesia de la Compañia de Jesús Esta edficación se acabó
hacia 1614 y sigue siendo el modelo de la arquitectura jesuítica, con planta de una sola
nave y capillas laterales comunicadas entre si. Su cúpula tiene una linterna con abertura
de iluminación y se remata con pechinas decoradas. Este edificio se fundó originariamente
como colegio y constaba de iglesia, claustro y numerosas dependencias para educandos y
docentes. El edificio perdió su uso original tras la expulsión de los jesuitas en el reinado
de Carlos III (1767). Con la desamortización de Mendizábal el edificio pasó a manos de
particulares. Actualmente funciona como Centro Cultural.
Ermita de Santa Elena pequeña iglesia de una sola nave construida
en el siglo XVIII. Destaca en ella la imagen de vestir de Nuestro Padre Jesús Nazareno de
gran devoción popular.
Ermita de San Sebastian Edificio actualmente sede de la Agrupación
Musical "Caravaca de la Cruz", de principios del siglo XVI de planta rectangular y cubierta
con armadura de madera a dos aguas sobre tres arcos de diafragma apuntados; posee presbiterio
y coro alto, quedando así la iglesia dividida en tres planos. En su interior destacan unas
pinturas murales tardogóticas a modo de retablo.
Ermita de la Reja Edificio del siglo XVII, de planta
rectangular. Es una de las pocas existentes de las catorce que hubo una vez señalando el
Via Crucis. Sobre la reja que le da nombre puede verse una lápida que contiene los nombres
de quienes la mandaron construir: D.Francisco Muñoz de Otalora y doña Catalina López.
Museo de la Fiesta En el palacio de los Uribe se cuenta la
historia de la Vera Cruz. Este museo incorpora elementos que permiten interactuar y
participar de forma activa al visitante. Desarrolla un proyecto museográfico accesible a todos
los públicos y especialmente adaptado a personas invidentes. En el mismo se muestran trajes
cristianos y moros, así como ornamentos utilizados en las fiestas que en honor de la Santisima
y Vera Cruz, se celebran del 1 al 5 de mayo, así como los atalajes con los que se enjezan a los
caballos del vino en la mañana del dia 2 de mayo (vestimentas bordadas con hilo de seda, plata
y oro). Este inmueble además del Museo de la Fiesta, alberga también la Casa del Artesano.
El palacio de los Uribe, del siglo XVI fué construido por don Fernando de Mora y doña Ana Moya,
cuyos escudos aparecen en la fachada. La familia Mora se establece en Caravaca hacia 1490 y
se integra en la nobleza local. La propiedad fué heredada por don Diego de Uribe Yarza Muso
Muñoz de Otálora, Carreño, de Mora y Monreal, teniente del alférez mayor de Caravaca y primer
marqués de San Mamés de Arás, poseedor de las llamadas Fuentes del Marqués.
El palacio de los Uribe, una casa con historia, nos va desvelando lo que sucede en mayo en
Caravaca de la Cruz. El relato arranca en la planta 1ª donde conocemos el origen de toda la
trama: la Vera Cruz y su milagrosa llegada a la ciudad en 1232, que iniciará el rito religioso
del Baño de la Cruz en el agua, símbolo de la poderosa fuerza bienhechora de la Reliquia.
Siempre en torno a la Cruz, se van incorporando otros rituales: la bendición del vino desde
mediados del siglo XVII y la presencia de moros y cristianos, documentada desde 1850. Paseamos
por las raices medievales y también por la historia actual a través de la secuencia de actos
que componen los cinco dias principales de fiestas, a modo de cronólogo contador de actividades
en su tiempo real, en los días y horas en que tiene lugar.
Y comenzamos a imaginar la espectacular puesta en escena de moros y cristianos en las calles
al contemplar sus majestuosas vestiduras, abalorios y armamento, que nos evocan las luchas
por la conquista y reconquista del territorio en el siglo XIII, cuando el Noroeste de Murcia
era una de las últimas fronteras con el reino moro de Granada.
En la planta baja tomamos contacto con la pasión y el alma de la ciudad: los caballos del vino,
nacidos a mediados del siglo XVII como transporte del producto importante de la comarca para su
bendición en el Santuario. Los magnificos atalajes del caballo, los concursos y la carrera ha
dado merecida fama a Caravaca.
En el sotano bulle la fieta viva, escenificada, generando un ambiente festivo que apela a los
sentidos: entra en la carrera, sientete Rey moro y Rey cristiano, reconoce a personajes
singulares, interactuando con simulaciones y módulos de juego.
Museo arqueologico
La antigua iglesia de la Soledad (siglo XVI) acoge la forma de vida de los antiguos
habitantes de la zona, con piezas como los ajuares del Calcolítico, las cerámicas del Argar o los
restos de los templos romanos más antiguos de España.
El museo arqueológico es un equipamiento de primer orden situado en la cuesta del castillo,
en pleno centro histórico y dentro de un edificio de gran valor patrimonial, como es la
antigua iglesia de Nuestra Señora de la Soledad, primera parroquia fundada en Caravaca de
la Cruz.
Recoge piezas de gran valor, fruto de los numerosos hallazgos realizados en las excavaciones
efectuados en diversos yacimientos arqueológicos, sobre todo en las llevadas a cabo en el
complejo ibero-romano de "La Encarnación". En este museo podemos encontrar cerámicas, armas,
monedas, elementos arquitectónicos etc.
Museo de la Vera Cruz
Ubicado en el recinto del alcázar-santuario comprende colecciones de ornamentos relacionados
con la cruz. Dentro de la pinacoteca destacan: "La curación de Tobias", óleo sobre lienzo del
pintor caravaqueño Rafael Tegeo, uno de los mejores retratistas del siglo XIX español, de
estilo neoclásico; "San Francisco en la zarza", óleo sobre lienzo del siglo XVII de la
escuela de Ribera. Ademas destacan seis óleos sobre tabla del siglo XVI, originales de
Hernando de Llanos, pintor que fuera discipulo de Leonardo da Vinci, en los que narra el
milagro de la aparición.
En ornamentos destaca la casulla de Chirinos (un tiraz musulman adaptado a la forma de
ornamento liturgico que se cree portaba el sacerdote Chirinos en el momento de la milagrosa
aparición de la Cruz.
En orfebreria encontramos la Custodia-Ostensorio de la Cruz (de principios del siglo XVI), regalo
del primer marqués de los Vélez, Pedro Fajardo. El Portacruz de los Baños, regalo de Luis
Fajardo, segundo marqués de los Vélez, es otra pieza importante. Digna de mención, en la capilla
de la Cruz, se encuentra la caja-estuche de plata sobredorada donada hacia 1390-1395 por el
maestre de la Orden de Santiago, Lorenzo Suárez de Figueroa.
También se ha hecho visitable parte del antiguo trazado del castillo, recientemente excavado
en donde se puede ver una antigua mazmorra de la época y uno de los aljibes.
El Templete
Edificio de estilo barroco y planta hexagonal
inscrita en una circunferencia en el que se distinguen en su construcción cuatro
cuerpos: el pódium, en que se apoya el edificio y del que sobresalen los pilares; el cuerpo
principal que cierra el espacio y configura el monumento; la cúpula sobre tambor cubierta de
teja árabe y, por último, la linterna dotada de seis vanos. La obra es de José López. Su
construcción se inció en 1762 y concluyó en 1801. Este edificio también es conocido como
el Bañadero, aludiendo, así al acto ritual que cada 3 de mayo se realiza en él desde 1384 y
que bien puede decirse ha sido la génesis de la fiesta que en la primera semana del mes
de mayo se celebra en honor a la patrona de la ciudad: la Santisima y Vera Cruz. Cada
3 de mayo la cruz se baña en su fuente.
Torreón de los templarios Ubicado en el bello paraje de las
Fuentes del Marqués es una edificación del siglo XVI posiblemente erigida sobre una anterior
de origen templario (de ahi su nombre). Actualmente alberga el Centro de Interpretación de
la Naturaleza.
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CARTAGENA fotos
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Historia Fundada por los cartagineses con el nombre de Cartago Nova en el año 223
a.c. fué transformada en ciudad romana al finalizar las guerras púnicas y mantuvo su importancia
como puerto.
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CEHEGIN
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La romana Begastrum
Casa de los Ruiz de Assin
Casa del Concejo, hoy Museo Arqueológico Municipal
Convento franciscano siglo XVIII
El Casino
Iglesia de la Concepción (a destacar: artesonado mudejar)
Iglesia de la Magdalena
Palacio de los Duques de Ahumada
Palacio de los Fajardo
Palacio de Peña Jaspe (hoy Ayuntamiento)
Palacio de Villar Felices (Casa de doña Blanca)
Palacio del Conde de la Real Piedad
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LORCA
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Gentilicio: lorquino
Casco histórico declarado Conjunto Histórico Artístico en 1964
Torre del Escipión
Museo de la Semana Santa
Museo Arqueológico
Iglesia Colegial de San Patricio
Casa Museo Palacio de Guevara
Fortaleza del Sol
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MULA fotos
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MURCIA fotos
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La árabe Mursiya
A orillas del
rio Segura
Fundada en el año 831 por orden de Abderraman II
Ayuntamiento obra eclectica de impronta neoclásica del arquitecto Juan J.Belmonte
Seminario de San Fulgencio (hoy escuela de arte dramatico)
Escultura al cardenal Belluga
Escultura del dios Mercurio, obra de Antonio Campillo Parraga
Escultura a los derechos humanos, obra de Mariano González
Colegio de teólogos de San Isidoro (hoy Instituto Licenciado Cascales)
Iglesia Museo de San Juan de Dios, con imaginería religiosa de los siglos XVI al XIX
Iglesia de San Bartolomé
Iglesia del Convento de las Veronicas, edificio barroco, hoy sala de exposiciones
Iglesia de San Nicolás barroca
Iglesia de los Pasos de Santiago con un artesonado mudéjar
Iglesia de San Lorenzo, con la imagen de Jesús del Refugio
Iglesia de Santo Domingo
Iglesia parroquial de Santa Eulalia siglo XVIII
Parroquia de San Pedro
Palacio de Fontes
Palacio de Puxmarín
Palacio Vinader, finales siglo XVIII
Palacio de González Campuzano
Palacio de Perez Calvillo siglo XVIII
Palacio de Floridablanca obra de Ramón Berenguer siglo XVIII (hoy Hotel)
Casa de los Cerdá (neoclásico)
Casa de los Guillamón (neoclásico)
Casa de Pérez Calvillo arquitectura civil del siglo XVII
Colegio de la Anunciata, hoy sede de la Presidencia del Gobierno Autonomo
Centro de Artesania obra de Juan Antonio Molina
Plaza de Toros (1887) según proyecto de Justo Millan
Catedral de Santa Maria
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Palacio Episcopal edificado entre 1748 y 1768, en un solar
cedido por los Fajardo, adelantados de Murcia desde el siglo XV. De estilo rococó, sobre el
balcón principal de la fachada norte, revocada en rojo, campea el
escudo del obispo Rojas y
Contreras; hay más barroco en la portada meridional de La Glorieta, destacando el interior
del patio de planta cuadrada y la capilla del obispo. La
portada principal está formada por un arco de medio punto de corte renacentista.
Palacio de Almodovar
edificio manierista reconstruido en
1908. Con portada del siglo XVII, en la que figuran
dos salvajes con sendas mazas levantadas.
Parroquia de San Juan se remonta a la época de la reconquista,
pero el edificio es de finales del siglo XVIII, en su interior hay imagenes de Roque López,
Sanchez Tapia, Porcel y Nicolas de Bussy.
Parroquia de San Miguel en la que destaca su retablo mayor de
manifiesto y rico barroco, obra de Jacinto Perales. En algunas capillas se exponen figuras
de Salzillo.
Iglesia conventual de San Francisco con dos fachadas, a la de
poniente le falta un cuerpo y a la que se eleva sobre la plaza, revestida de ladrillo,
la rematan dos torres y espadaña.
Iglesia conventual de Santa Ana fundada en 1490; algunas imagenes
y retablos son de especial belleza. De traza barroca.
Iglesia de La Merced ennoblecida en 1713 con grávida portada
barroca de José Balaguer. El templo, rococó, tiene capillas laterales y dos interesantes
retablos: el central y el de la Virgen de los Remedios, también llamada la Virgen del cuello
tuerto, imagen de piedra esculpida en el siglo XVI; una leyenda dice que apareció frotando
sobre las aguas del Segura.
Iglesia de San Esteban en ella se encuentra el túmulo en
marmol labrado del obispo Almeida, atribuido a Domingo Beltrán.
Monasterio de las Claras a destacar las torres con celosias, de
este primer monasterio de Murcia, fundado por el propio rey Alfonso X. En el patio hay restos
mahometanos y un bellísimo claustro de tres arcos carpenales de cantería (siglo XV), galería
ajimezada en la planta superior y un pequeño ventanal, uno de los pocos testimonios de
arquitectura gótica que se conservan en Murcia; las columnas, primorosamente labradas,
evidencian la huella mudéjar. Sobre restos de viviendas islámicas de los siglos XII y XIII, de las
cuales perdura el artesonado de madera original, se ha abierto un centro cultural.
Convento de las Agustinas con un retablo mayor barroco y
numerosas esculturas de Salzillo y Roque López.
Convento de las Clarisas Capuchinas donde se venera un Jesús
Nazareno de Bussy y una imagen de Santa Clara esculpida por Salzillo.
Casino Institución decimononica en la que laten antiguos
esplendores: barandas de vitola, divanes, cornucopias, dorados querubines, molduras,
estofados, terciopelos, esbeltas columnas pompeyanas y salón de baile estilo Luis XV, obra
de Ramón Berenguer. Destaca también el patio pompeyano y el patio árabe.
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Teatro Romea fue levantado en 1862 según proyecto de los
arquitectos Diego Manuel Molina y Carlos Mancha, sufriendo a lo largo del siglo XIX varios
incendios, que obligaron a una remodelación arquitéctonica debida a Justo Millan. Su sillería
es isabelina y su telón de boca de obra de Emilio Sala. Contiene pinturas de Medina Vera y
Latorre entre otros. Fue inaugurado por Isabel II.
Museo Salzillo
Instalado en la Iglesia de Jesús, con portada de Francisco Hontiyuelos. La iglesia adorna
su techo con una perspectiva del pintor Pablo Sistori y su planta tiene forma eliptica en la
que se acoplan diversas capillas que contienen los diferentes pasos.
El museo Salzillo reune las principales obras
del imaginero murciano, Francisco Salzillo Alcaraz (1707-1783) y, en especial, sus
extraordinarias interpretaciones escultóricas del Nacimiento y Pasión de Cristo. Fue el más
destacado imaginero en un siglo de poca fortuna para la escultura, y por ello pudo decir
Hans Stegmann que es el único escultor que realmente interesa en todos los del siglo XVIII.
Sus valores son: valentia de composición, interpretación realista, sobre todo en la reproducción
anatómica, e idealismo expresivo, con lo que consigue obras de belleza humana con trascendencia
sobrenatural que, como dice el marqués de Lozoya, no han sido superadas en la historia de la
escultura barroca.
En el museo son dignos de admirarse los cuatro ángeles de la Dolorosa por su belleza y morbidez
de formas, la talla del crucifijo de San Eloy y la cabeza de San Camilo.
También los numerosos bocetos en barro, algunos de obras no realizadas y, otras, como la
cabeza de San Antón, típica muestra de la concepción barroca de la escultura.
En una de las salas se recoge la totalidad del Nacimiento, puede apreciarse el abigarrado mundo
de personajes del "Belen", en donde se mezclan -es uno de sus valores- en anacronismo con la
multiplicidad de escenas, y en las cuales alienta toda la generación del escultor con sus
campensinos y labriegos, sus damas y pajes, reyes y pastores, alrededor de una serie de
figuras santas interpretadas con el idealismo típico de Salzillo, en el más curioso y
espectacular retablo imaginable.
En la Iglesia de N.P.Jesús se conservan los nueve "pasos" que en la mañana del Viernes
Santo desfilan procesionalmente por las calles murcianas:
- LA CENA (1763), de composición
armoniosa, que logra la unidad temporal de la escena, pero con expresiones individuales, donde
aunados rostros y mandos manifiestan la diversidad de emociones.
- LA VERONICA (1755), la menos
barroca de las obras de Salzillo, parece en su conjunto impreganada de un aire renacentista
italiano.
- LA DOLOROSA (1755-1756), perfección de facciones, donde el artista acertó a reunir
de un modo ideal la serenidad y el dolor dotandole de una singular belleza.
- SAN JUAN (1755-1756)
ofrece esta imagen una vigorosa impresión de movimiento y de extremada gallardía, donde
constrasta la pesada forma de los paños del manto con el vivo juego de los pliegues verticales,
oblicuos y curvos del vestido y la airosa torsión y disposición del cuerpo.
- ORACION DEL HUERTO
(1754), el conjunto de los tres apóstoles revela la maestría de Salzillo para reproducir el
natural, con un estudio casi simbólico, en sus constrastes, de la forma del sueño segun la
edad de cada uno. El Ángel es su obra más famosa y la que le ha proporcionado mayor renombre, y
a su lado la figura de Cristo, que no desmerece por su lograda realización.
- EL SEÑOR A LA
COLUMNA (1777-1778), la más clásica de las obras salzillescas de este Museo, donde la
composición y perfección se aunan, si bien no alcanza el idealismo que se advierte en el resto
de su obra.
- LA CAIDA (1752), destaca en este grupo especialmente su figura central, sobre todo
el rostro, tanto por la talla como por la encarnación, que manifiesta el sumo trance del
Redentor en esta fase de su Pasión.
- EL PRENDIMIENTO (1763), sobresalen en este paso la
figura impresionante de San Pedro, por el movimiento de la totalidad de la imagen y su precisa
y exacta realización anatómica, y el grupo de Cristo y Judas, en contraste con la anterior y
entre sí por la diversidad de expresiones de ambos rostros.
- NUESTRO PADRE JESUS, es la única
imagen de este museo no salzillesca. Su hechura se considera italiana y anterior en dos siglos
a Salzillo.
Museo arqueológico alberga piezas del periodo neolitico y, en
mayor número, de las culturas argáricas, ibérica, romana e islámica, incluidas las ceramicas
y yeserias policromadas del convento de Santa Clara.
Museo de Bellas Artes muestra en su exterior las dos portadas
del Contraste de la seda, de principios del siglo XVII; el museo alberga entre otros, lienzos
de Ribera, Rosales, Orrente, Romero de Torres y Picasso, y de creadores murcianos desde el
renacimiento a las últimas tendencias escultóricas y pictóricas. Comenzó a formarse en el
siglo XIX como consecuencia de las diversas desamortizaciones.
Museo de los Molinos actualmente remodelado por Juan Navarro
Baldeweg, singular edificio construido por orden del conde de Floridablanca, a finales del
siglo XVIII.
Museo Ramón Gayá instalado en la casa Palarea, y que acoge más
de 150 obras del titular y de pintores murcianos de su generación.
La Universidad antiguo convento de mercedarios de 1628.
Claustro de dos plantas y airosa arquería.
Palacio del Almudí antiguo pósito de grano de la ciudad
que presenta en su planta baja una grandiosa sala de columnas que en la actualidad está
destinada a sala de exposiciones de arte. En su fachada puede contemplarse el relieve de
la Matrona de Murcia, que muestra como una madre, que simboliza Murcia, separa a su hijo
para dar de comer a un niño extraño. En él se encuentra el Archivo de la ciudad con la
documentación administrativa desde el siglo XIII y tesoros bibliográficos como el manuscrito
de Fuero Juzgo, Cartularios reales y el Libro del Repartimiento de Murcia.
Es un edificio de origen árabe, destinado como hemos dicho a granero en 1275, en el siglo
XVI se agregó una planta y después se incorporó a la fachada el relieve de la Matrona que
simboliza la generosidad del murciano; del conjunto cabe señalar las columnas del zaguán
y el artesonado del siglo XVIII.
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