Casa de la Reina - c/Reina nº 85

Edificio de la segunda mitad del siglo XIX que toma su nombre de la reina Isabel II. Fue mandada construir por un ingeniero e inventor de maquinarias al servicio de la reina Isabel; su principal hazaña consistía en su voluntad de construir una maquina voladora capaz de levantar el vuelo e incluso mantenerse en el aire, en una época en que la aviación comenzaba a dar sus primerísimos pasos. Como persona de alguna manera ligada a la reina Isabel, él mismo se encargó de proclamar a los cuatro vientos que en el momento tuviera su máquina voladora, la propia reina de España acudiría a la inauguración del primer vuelo, de ahí que la casa fuera conocida como casa de la Reina.

Nuestro inventor vecino de Madrid se llamaba Bernabé Dombón Oliver y había nacido en Zaragoza hacia 1812, adquirió el solar donde se levanta la casa en 30 de marzo de 1859. Entre esta fecha y 1862 levantó su residencia donde viviría a caballo entre la capital y nuestra ciudad. El solar adquirido era muy amplio por lo que pudo construir a espaldas de la casa un edificio dedicado a taller y donde pensaba construir su maquina voladora. Esta casa con fachada a la calle Barracas tiene como número de policía el 88. Aunque se tratan de dos edificios distintos y separados, por el interior mantenían un patio de comunicación formando una unidad.

La casa situada en el Canyamelar, se levanta con un estilo ecléctico en planta baja, piso entresuelo y piso principal. Los planos y la dirección de obras las realizó el propio interesado, pero ante los requerimientos de las autoridades municipales de Pueblo Nuevo del Mar (todavía no se había anexionado a Valencia) y la amenaza de suspensión de trabajos, el arquitecto Joaquín Cabrera firmó el proyecto de obras cuando prácticamente estas estaban casi terminadas. En el tímpano de la portada principal se puede leer forjado en el hierro, la fecha de 1862, mientras que en la fachada trasera la fecha que consta en el tímpano es 1859.

Como es de suponer el proyecto volador fue un rotundo fracaso y la reina de España no tuvo necesidad de hacer una visita a la casa, por lo que en 1868, Bernabé Dombón vendió la casa y el taller y regresó a Madrid. La casa pasó por diversos propietarios y diversos usos. En la actualidad y desde 2002 ambos edificios son utilizados como biblioteca pública municipal.