Dicen las cronicas que en el año 1238, conquistada la ciudad de Valencia, el rey Jaime I el Conquistador
se dirigió a la Mezquita Mayor, y previa purificación puso la nueva Catedral bajo
la advocación de "Nostra Dona Santa Maria de València".
La Catedral de Valencia desde su inicial consagración en 1238, se
encuentra bajo la advocación de la Santísima Virgen María, ante cuya
imagen (un icono de la Virgen pintada sobre madera) celebró la primera misa el obispo Pere de Albalat.
Según la tradición, dicha imagen era propiedad del mismo Jaime I que la llevó consigo en toda la campaña de la conquista
del reino musulman de Valencia.
Sobre la consagración de la mezquita mayor existen muchas leyendas. Una de ellas narra como el rey, armado
con un martillo de plata, destrozó las paredes del templo donde todavía quedaba decoración
musulmana. A esta tarea se sumarían sus hombres, dejando la mezquita convertida en ruinas en
pocas horas. Pero esto es sólo leyenda, ya que la Mezquita Mayor fue usada como Catedral hasta la construcción
del actual templo.
Sobre el destino de esta imagen que se encontraba en la Cátedral desde los tiempos
de la Reconquista, se sabe que fue quemada durante la Guerra Civil en 1936.
Adosada en la parte exterior del ábside tenemos una
capilla, cerrada por una puerta metalica,
donde según la tradición se realizó la primera misa en la Valencia conquistada. Una placa de
piedra encima de la puerta hace referencia a tal hecho.
La misma dice asi: En este lugar, según tradición, se celebró la primera misa al ser
reconquistada Valencia por el rey don Jaime. Excmo.Ayuntamiento de Valencia. 9-X-1952
En el interior de la capilla, sobre un altar, hay una
tabla gótica, con una pintura de Sant
Jordi y un letrero que dice: Sant Jordi en la batalla del Puig de Santa Maria. Any 1237.
La Catedral de Valencia se halla construida sobre
la antigua seo visigotica que, más tarde, se convirtió en mezquita, aunque no queda ningun
resto importante de estos edificios. En las excavaciones efectuadas en la adyacente Pl.Almoina,
han dejado al aire, restos de la antigua seo visigoda, como es el ábside. Se supone que bajo
la actual Cátedral estarían los restos de la seo visigoda.
Para la construcción de la catedral, se usaron piedras de las cercanas canteras de Burjassot y Godella
e incluso de lugares mas alejados como son Benidorm y Jávea.
Existe constancia que hasta el año 1262 persistió la Mezquita-Catedral con las sentencias coranicas
en las paredes, hasta que el 10 de junio de 1262 fray Andres de Albalat (hermano de Pere de Albalat) resolvió
demoler la antigua Mezquita y construir una Catedral de nueva planta. La fecha de inicio de las
obras constaba en una lápida situada en la girola y que desapareció en las obras de remodelación
del siglo XVIII que modificaron arquitectónicamente el interior de la catedral. La lápida se encontraba en el
pilar que separaba las capillas centrales de la girola concretamente donde hoy se encuentra la Capilla de San Jaime.
La inscripción decia según Sanchis Sivera asi:
Anno Domini M
CC.LXII.-X kalend.ju
lii fuit positus primarius lapis
in Ecclesia Beate Marie
sedis Valentine per
venerabilem patrem
fratem Andream Valentinae Civitatis
Episcopum
En el año del Señor de 1262, a X de las calendas de julio (10 de junio) fue colocada la
primera piedra en la iglesia de Santa Maria, Seo de Valencia, por el venerable padre
Fray Andreu, tercer obispo de la Ciudad de Valencia.
Según una hipotesis de trabajo la antigua mezquita musulmana, se correspondería con el actual
transepto de la catedral, siendo la puerta de los apostoles, la puerta de entrada a la mezquita y el
lugar donde se encuentra la puerta de la Almoina el lugar donde se encontraba el mihrab.
Como suele ocurrir en obras arquitectonicas de
esta magnitud la Catedral se tardó varios siglos en finalizar su contrucción por lo que la
mezcla de estilos artísticos es su caracteristica más relevante lo que además la convierte
en una joya de la arquitectura universal.
El gótico es el estilo básico y predominante de la catedral, ya que
la nave principal y las capillas fueron construidas entre los siglos XIII al XV. El gótico valenciano se
caracteriza por ser más bajo y alargado. En el caso de la catedral de Valencia, las ventanas se
tapan con finas láminas de mármol blanco que dejan pasar la luz. Nuevo concepto de espacio, más
amplio, ligero y luminoso. Todo está dispuesto para la adoración de Dios.
Las obras fueron iniciadas por el maestro de obras Arnau Vidal. No obstante no hay pruebas
de ello, ya que los primeros libros de obras de la Catedral datan de 1380.
La Catedral se construyó basicamente entre 1262 y 1356 y originalmente se componía de una nave central de tres tramos cuadrados,
mientras que en las naves laterales son rectangulares. El cuarto tramo se construyó en el siglo XV, al objeto de unir el templo con la Sala
Capitular y con la torre campanario (El Miguelete) que se habían construido exentos. Por tanto el templo en la actualidad se
compone basicamente de tres naves de cuatro tramos, nave de transepto, girola, y presbiterio poligonal. En las naves laterales
cuatro capillas a cada lado entre los contrafuertes. La girola dispone de ocho capillas absidiales, y al ser par el número de capillas, el
eje del edificio de separación es un pilar, en lugar de una capilla como podemos encontrar en otras Catedrales españolas.
El recorrido por el interior de la catedral es muy rico y nos
lleva de unos estilos a otros casi sin discontinuidad. La Catedral comenzó a contruirse por la
girola o cabecera, también llamada deambulatorio, que es la parte semicircular donde se localizan las
capillas principales y en cuyo centro se localiza el Altar Mayor. Antes de finalizar el siglo
XIII se habia concluido la girola con sus ocho capillas, avanzando la obra según se derribaba
la mezquita hasta llegar a la Puerta del Palau, en el brazo este del crucero.
Originalmente la girola era visible desde el presbiterio o Altar Mayor, al igual que ocurre en la actualidad con la
Iglesia de Santa Catalina Mártir, pero en la reforma barroca de 1674 (siglo XVII) los arcos de comunicacion fueron cegados y
ornamentados con decoración propia de ese estilo.
Diversos planos e imagenes de la Catedral
Entre 1300 y 1350, aproximadamente se terminó el transepto y se iniciaron las tres naves hacia los
pies, de tal modo que a esta étapa constructiva se deben dos de los aspectos más llamativos de
la catedral, es decir la Puerta de los Apostoles, en el brazo norte del transepto, y el cimborrio.
El templo, que hasta entonces constaba de tres naves de tres tramos desde el crucero, dejaba
la Sala Capitular (1356-1369) y la Torre del Miguelete (1381-1425) separadas de la iglesia. En 1459 los maestros Francesc Baldomar
y Pere Compte amplian en un tramo mas la Catedral, es la conocida como Arcada Nova o Arcada de la Seu, uniendo
definitivamente la catedral con la Sala Capitular y el Miguelete que hasta entonces estaban
exentos. Para permitir el paso entre la Sala Capitular y la catedral se construyó un pasillo de paso.
Los siglos XV y XVI, siglos del renacimiento, no se reflejaron en la arquitectura
de la Catedral de forma clara, aunque sí en su decoración pictórica, desde el altar hasta las
capillas menores. En el orden arquitectonico, este estilo no supuso una ruptura violenta con el
gótico, ya que éste ultimo tenía una gran aceptación. Se dió un regreso al lenguaje de la
arquitectura clásica, órdenes clasicos, arco de medio punto etc. En lo decorativo, los elementos
vegetales, guirnaldas, almohadillados, etc. eran predominantes.
En el siglo XVIII su estructura interior gótica fue sustituida por el estilo de la época
el neoclasico, el 1 de Septiembre de 1774, bajo el arzobispado de Don Francisco Fabian y
Fuero, los arquitectos Antonio Gilabert Fornes y Lorenzo Martinez comenzaron las obras de reforma
interior, revistiendo la vieja catedral de pilares corintios, cornisas y archivoltas
grecorromanas, estucos y dorados. Hace ya varias decadas, que se procedió a la retirada de
todos estos elementos clásicos, volviendo a dar a la Catedral su aspecto de iglesia gótica,
dejando algunas capillas con su revestimiento clásico y poder contemplar ambos estilos que han
marcado la historia de la catedral. Interesante resulta observar las capillas de la girola,
unas con su estilo gótico original de piedra labrada y desnuda y otras con su revestimiento
neoclásico.
Ya en el siglo XX y durante la guerra civil española, la Catedral fue incendiada por lo que muchos
elementos artísticos de la misma fueron destruidos. El coro situado en la parte central,
fue desmontado en 1940 y se situó al fondo del altar mayor.
Los organos de música, que habian sufrido importantes daños durante el conflicto, no
fueron reconstruidos. En 1972 se emprendió la tarea de repristinación de la catedral bajo la dirección de
Fernando Chueca Goitia.
Asimismo en 1970 las llamadas Casas de los Canonigos, que eran unas construcciones adosadas
a las capillas exteriores recayentes a la calle del Miguelete, fueron derribadas para devolver a la
catedral su pureza original, aligerandola de aditamentos de escaso o nulo valor arquitectónico.
La Catedral se cubre con bóvedas de crucería simple de potentes baquetones y plementeria de
ladrillo dispuesta a rosca. Esto sin embargo tiene una excepción en la nave este de la nave del transepto (Puerta del Palau), donde
la bóveda es de piedra. Problablemente esto sea asi, porque por este lugar se comenzó a construir la Catedral y si en un comienzo
se pensó cerrar las bóvedas con piedra, al final se cambió de idea pasando a usar el ladrillo mucho mas barato y mas facil de construir.
Las naves muestran la escasa diferencia de altura entre la nave principal y las laterales.
En total la Catedral de Valencia, tiene unas dimensiones de 94 metros de largo por 53,65 metros de ancho en el transepto.
En 1492 y a petición del cardenal Rodrigo de Borja, la catedral de Valencia fue elevada al rango de Metropolitana, por parte del
Papa Inocencio VIII. En recuerdo de tal efemerides se puso una placa adosada a una de las fachadas del
Palacio Arzobispal.
La Puerta "dels ferros" (de los hierros) o Barroca
La puerta principal, llamada "de los hierros", es la mas moderna, iniciada en el 1703 por
el escultor y arquitecto aleman Konrad Rudolf. Llegó a Valencia con el archiduque Carlos de Austria, el cual al
finalizar la guerra de sucesión marchó con el Archiduque, ya que era su escultor de cámara,
dejando paralizadas las obras en el
año 1707. Fue terminada por sus discipulos el valenciano Francisco Vergara "el Viejo" y
Francisco Stolf, en el año 1728. Otros escultores que intervinieron en la portada fueron
Andrés Robles e Ignacio Vergara y los canteros, José Mines y Domingo Laviesa.
Es una obra barroca, grandiosa y bella, con esculturas que entonan un himno a los santos hijos de Valencia,
San Vicente Ferrer y San Vicente Martir. La Puerta Barroca o de los "Ferros" como también se le llama (llamada así por la verja de hierro
que circunda el atrio de entrada), es un monumento dedicado a la exaltación
de la Virgen, de la Iglesia y los santos valencianos. Su aspecto general se asemeja a un
retablo de forma concava, con
más de 36 metros de altura, resultando aparentemente forzada debido no sólo por las condiciones
estilisticas del momento sino también por la necesidad de producir la ilusión optica de una
mayor sensación de espacio en un lugar realmente muy pequeño, ya que esta puerta fue concebida
para
ser vista desde la estrecha calle de Zaragoza que la enfrentaba, y que hoy ha desaparecido
al abrirse la actual plaza.
La puerta de los hierros esta precedida por un pequeño atrio de forma eliptica, que se levanta sobre un zócalo de piedra
negra y un banco corrido por el interior. Limita el espacio una verja de hierro,
también barroca de donde toma el nombre la portada. Sobre el arranque de las verjas metalicas dos
leones de piedra portan entre sus garras dos grandes medallones con la cifra del nombre de Maria.
La puerta se abre formando un arco peraltado de medio punto; el intrados del arco está decorado con figuras de
cabezas de ángel con alas y decoración de estilo barroco.
La portada se desarrolla en tres cuerpos superpuestos:
En el primero, hay
tres columnas a cada lado de la puerta, con fustes decorados y capiteles
corintios, realizados por Konrad Rudolf entre los que se abren sendas hornacinas con las
estatuas de
Santo Tomas de Villanueva dando limosna a los pobres y
San Pedro Pascual que sostiene un libro, mientras recibe la mitra de Jaén de manos de un ángel. Ambas obras de Francisco Stolff. Sobre el
arco de entrada destaca un bajorrelieve, atribuido a Ignacio Vergara hijo de Francisco que
representa el
anagrama de la Virgen Maria, con una gloria de ángeles y otros adornos, enmarcados sobre una venera de estilo rococó.
El segundo cuerpo, mas reducido, tiene cuatro columnas del mismo orden, en el intercolumnio
del centro, un
rosetón oval con una
vidriera de la Asunción de la Virgen; y en los laterales, las estatuas de San Lorenzo de Francisco Stolff
y de San Vicente, obra de Konrad Rudolf y medallones con los bustos de los papas valencianos,
Calixto III
y
Alejandro VI, con figuras alegoricas,a los pies del primero la Caridad y la Justicia, y a las
del segundo la
Esperanza y la Fortaleza, todas ellas obra de Francisco Vergara.
En el
tercer cuerpo, de menores dimensiones, se representa la
Asunción de la Virgen en un altorrelieve
atribuido a Ignacio Vergara,y en ático, el simbolo del Espiritu Santo en relieve bajo un frontón
partido, y a sus extremos, las esculturas de
San Luis Bertrán y
San Vicente Ferrer, obra de Stolff.
Remata el conjunto una
cruz de hierro sobre una esfera de bronce entre dos angeles de piedra. Nos encontramos a 36,66 metros de altura.
La piedra de esta portada procede de las canteras de Benigánim, Moncada y Ribarroja.
Galeria de imagenes
Puerta de los Apóstoles
La Puerta de los Apóstoles, llamada asi por las esculturas de los doce
apóstoles de Cristo, que figuran en la portada, fue contruida entre los siglos XIII y XIV en estilo gótico.
Comenzada entre 1276 y 1288 en ella trabajó el italiano Nicolas de Ancona
desde 1303. En el año 1354 ya estaba terminada. El autor de la misma a excepción de Nicolás de Ancona se desconoce, y aún de este, no se
sabe que participación tuvo en su construcción, pues consta que durante el tiempo de realización de la portada, este era el maestro mayor
de la Catedral.
La portada resaltada sobre el muro que le sirve de encuadre está
formada por tres arcos apuntados con estructura abocinada
y tres arquivoltas adornadas con
estatuillas de ángeles, santos y profetas, coronado por un gran
rosetón de seis puntas; la estrella de David, también llamada "Salomón o Salomó", de 6.45 metros de diametro. Este
rosetón tuvo que ser practicamente reconstruido en 1960 ya que habia sido seriamente afectado por el mal de la
piedra. Tanto el arco apuntado como el rosetón quedan enmarcados por dos gabletes góticos.
La presencia del rosetón con vidrieras policromadas (no originales) cumple función de iluminación de la nave del transepto en el
interior de la Catedral. La presencia de la estrella de David inserta en el rosetón se interpreta como simbolo de Jesús, el Mesias,
descendiente de la casa de David.
En el
tímpano de la puerta se encuentra la
imagen de Santa Maria, titular de la Catedral, con el Niño en brazos y que hasta 1599 se encontraba en el parteluz hoy desaparecido
de esta misma portada. La rodean ocho angeles tocando instrumentos musicales. Los arcos se apoyan sobre seis
pilares de sección prismática triangular. Sobre los mismos seis esculturas de apóstoles bajo doseletes. Las caras de los pilares se adornan
con
detalles escultóricos con imagenes de la Virgen, arcángeles,
escudos nobiliarios,
escudos del Reino de Valencia ampliamente repetidos,
representaciones gremiales o
animales fantásticos.
Los restantes seis apostoles se encuentran en la misma linea pero fuera del ambito de la arquería y también protegidos bajo
doseletes.
Más al exterior a la derecha, las
estatuas bastantes deterioradas de San Sixto papa y su diacono San Lorenzo Mártir,
y a la izquierda, las
estatuas también muy deterioradas de San Valero obispo y su diacono
San Vicente Mártir, estas cuatro figuras insertas en unos pequeños nichos.
Entre los
escudos que podemos observar en los relieves antes citados destaca uno de ellos donde figura representado la
antigua heráldica de Valencia (una ciudad sobre
el mar), antes de que fuera susituida por las armas reales del rey de Aragón (cuatro palos de gules en campo de oro)
Como ya se ha señalado, antiguamente esta puerta gótica aparecia partida en dos por una columna
o parteluz en el que figuraban la Virgen con el Niño. Estas dos figuras fueron trasladadas al
timpano en el año 1599 y junto a ellas figura un grupo de ocho ángeles con instrumentos musicales de la época.
En las
arquivoltas de la portada podemos encontrar: catorce estatuillas de ángeles, dieciseis de santos y
dieciocho de profetas, en total 48 figuras, todas ellas bajo pequeños doseletes.
Toda la estatuaria de la portada se encontraba policromada como facilmente se puede observar por los restos que quedan.
Es de destacar que esta portada se encuentra en muy mal estado, debido a la mala calidad de la
piedra utilizada, lo que ha obligado a una completa restauración y a la sustitución de las
imagenes originales por copias, quedando las originales que se han podido salvar en el Museo de
la Catedral.
En la parte superior de la portada, bajo el rosetón podemos encontrar diversas esculturas muy mal conservadas, que se consideran
representan a diversos reyes y personajes del antiguo Israel (Abraham, Jacob, Daniel, Salomón, Isaías, Miqueas, Simeón y San Juan
Bautista. Las figuras se enmarcan en arcos apuntados con tracería gótica.
Los batientes de madera son del año 1438 y los clavos y herrajes son los originales de la época.
Al pie de la Puerta de los Apostoles se reune todos los jueves a las 12 de la mañana, el
Tribunal de las Aguas desde
el año 880. Problablemente ya se reuniria este tribunal en este mismo lugar cuando la actual
Catedral era todavía mezquita musulmana.
La Puerta del Palau o de la Almoina
Quedan pocos ejemplos del estilo románico en la Comunidad Valenciana, fue introducido
durante los primeros años de la conquista, por esta razón se le conoce como arte de la Conquista. Todas sus caracteristicas
son importadas y no agrega nada de la originalidad local, como sí ocurrirá con los demás
estilos.
La puerta de "L'Almoina" (limosna en valenciano, por la cercania a la casa donde se daba
socorro a los menesterosos) o puerta del "Palau" por su cercania al Palacio Arzobispal, o
sencillamente la puerta románica, es
una puerta de estilo románico en una catedral gótica, y queda como curioso un arcaismo dentro de
una época ya gótica.
Galeria fotográfica
Según algunos autores (Sanchis Sivera) es obra del arquitecto Arnau Vidal, realizada entre los años 1260-1270
aunque esta adjudicación es más que dudosa. Para
otros, esta puerta es anterior a la construcción de la nueva catedral, y seguramente se realizaría
en los primeros años de conquista para derribar el mihrab musulman alli situado, que como sabemos
es la parte mas sagrada de la mezquita y así desdibujar el carácter musulmán del templo que debía ofrecer
en los primeros años de la reconquista de la ciudad.
De lo que no cabe duda, es que es la puerta más antigua de la Catedral. En primer lugar
se observa la decoración que figura sobre dicha
puerta - por encima de la arcada - se encuentran las cabezas de siete parejas que según la
tradición representan a siete matrimonios leridanos que llegaron a repoblar Valencia. Las mismas
tienen restos de policromía y sus nombres aparecen inscritos debajo de ellas y son:
Pedro y Maria, Guillem y Berenguela, Ramón y Dolça, Francisco y Ramona, Bernardo y Floreta,
Beltran y Berenguela, Domingo y Ramona.
En realidad la atribución de las siete parejas que llegaron a repoblar Valencia, no es más que una leyenda del siglo XVI, problablemente
representan a los donantes o bienechores que contribuyeron con sus donativos a la construcción de esta portada.
Otra caracteristica es la similitud existente entre la Puerta "dels fillols" de la Catedral de Lérida y
ésta de Valencia, por lo que se ha querido ver la mano de algún maestro leridano en su elaboración.
También se ha comentado la similitud entre esta puerta y la portada de la
Iglesia de San Miguel de Foces en Ibieca (Huesca).
Catedral de Lérida Catedral de Valencia
San Miguel de Foces
La puerta de Palau se inscribe en
un cuerpo saliente que permite aumentar el grosor del muro, y la componen, un arco de medio
punto, primorosamente trabajado, al que siguen otros seis arcos concentricos (arquivoltas) y en degradación,
sostenidas por otras tantas columnillas, seis a cada lado y casi voladas, cuyos botarales,
capiteles y demas adornos, son de gusto y prodigalidad admirables, sobre todo en un lindisimas
escenas que en número de veinticuatro, con pocas figuras, gran parquedad de lineas y un
espirituralismo encantador, nos representan diversos pasajes del Antiguo Testamento.
Se compone como hemos dicho de seis arquivoltas de medio punto abocinadas y decoradas con
motivos vegetales y geométricos, las arquivoltas son sumamente ricas, con molduración variada:
puntas de diamante,
figuras de serafines, festones lobulados y delicados follajes,
santos en pequeñas hornacinas y molduras en zig-zag.
Las arquivoltas descansan sobre seis de pares de columnas con capiteles historiados labrados con
escenas del Génesis en su parte izquierda, y del Éxodo en la derecha. En la linea de impostas
se dispone una cenefa con repertorio de animales fantásticos. Rematando el conjunto y en la parte
superior catorce
canecillos, con las cabezas de las siete parejas antes citadas que sostienen el tejaroz.
Sobre la puerta se puede observar un espléndido
ventanal gótico y
otro a su derecha que ilumina la sacristia, ambos ocultos hasta la ultima restauración de la Catedral. Las vidrieras que la
cierran son de época moderna.
Primitivamente poseia una columna divisoria o parteluz en la puerta y también unos bancos de piedra a los
lados para que los canonigos pudieran subir y bajar comodamente de sus caballerias. Este parteluz fue retirado en 1599
para dar salida a las andas procesionales.
Las escenas labradas en los capiteles de la izquierda narran como ya hemos apuntado escenas del Génesis, dos por capitel,
mientras que los de la derecha son escenas del Exodo, también a dos escenas por capitel. Cada escena del capitel está separada por una
pequeña columnilla. Son pues en total veinticuatro
escenas todas del Antiguo Testamento. Todas las escenas se encuentran bajo un gablete y por encima de este lienzos
amurallados y torres almenadas labradas en piedra. Entre capitel y capitel encontramos caras en piedra con gesto monstruoso.
Hay que mencionar que todos los capiteles se encuentran en bastante mal estado y su interpretación
es dificil para ojos no avezados, por lo que para la interpretación de los mismos hemos seguido la misma cronológia que la
propia Catedral dá de ellos.
Además la narración discurre ordenadamente de izquierda a derecha: Génesis y Exódo, pero el capitel de la aparición de los
ángeles en Mambré está mal colocado, ya que debería ir detrás del que habla de la marcha de Abraham en camello
hacia Betel.
En este lado de la fachada podemos observar una curiosa gárgola, en la parte superior derecha, donde se
ve a una
mujer que sostiene sus dos grandes pechos.
El Cimborrio
Galeria de imagenes
De estilo gótico, siglos XIV-XV.
El cimborrio está formado por un prisma octogonal de dos cuerpos superpuestos, con ocho
ventanales de fina tracería calada en cada cuerpo. El primer cuerpo o parte baja es de autor desconocido, del siglo XIV, mientras que el
segundo cuerpo o parte alta es obra de Martí Llobet en el siglo XV, sobre el 1430.
La función del cimborrio es dotar de luz natural al espacio más sagrado de la Catedral. El interés de este magnifico
cimborrio versa precisamente en la enorme cantidad de luz que deja pasar, ya que su armazón de
piedra está reducido al mínimo dándole un aspecto de ligereza contructiva muy dificil de lograr
desde el punto de vista arquitectónico. Las ventanas en la actualidad van cerradas con piedra traslúcida de alabastro.
Originalmente las ventanas se cerraban con vidrieras policromadas.
El cimborrio descansa en cuatro trompas cónicas y se cierra con una bóveda de crucería compuesta por
ocho nervios y plementeria de ladrillo.
La ausencia de contrafuertes y lo calado de sus muros, permiten considerar como un prodigio
tanto su construcción como su permanencia. Tiene una altura aproximada de 40 metros de altura.
En las pechinas, bajo las trompas del cimborrio figuran los cuatro evangelistas acompañados por los atributos
que los identifican:
San Lucas con el toro, obra de José Puchol,
San Juan con el águila obra de José Puchol,
San Mateo con el ángel, obra de José Esteve y
San Marcos con el león, de Francisco Sanchis. Se tratan de esculturas
de estuco del siglo XVIII.
En su parte superior hay una campana conocida como "El cimboriet" de 1805 que actualmente no
se utiliza.
La Sala Capitular o Capilla del Santo Caliz
Estilo gótico florido, siglo XIV. Arquitecto Pere Balaguer o Andrés Juliá.
Se trataba de la sala destinada a la celebración de
reuniones del Capitulo de la Catedral, recibiendo por ello el nombre de Sala Capitular.
Originariamente era un edificio exento que sería unido al conjunto de la Catedral. El emplazamiento de esta sala
capitular se encuentra sobre la plaza conocida entoncés de "les gallines" (las gallinas, por que esta plaza se
dedicaba al comercio de esta ave).
Esta fue mandada construir por el obispo don Vidal de Blanes que rigió la diocesis
valentina de 1356 a 1369, y en un principio fue destinada además para enterramiento de
prelados y canónigos. En el subsuelo de esta sala se puede encontrar la cripta de enterramientos, aunque al dia de hoy
la misma se encuentra cegada.
Despues sirvió de cátedra de teología, siendo también aprovechada la amplia estancia para celebrar
las juntas capitulares, y asimismo, en diversas ocasiones, para reunirse y efectuarse las Cortes
del Reino.
Más tarde recibió el nombre de
Capilla del Cristo de la Buena Muerte, pero en 1916 se decidió
el traslado del Santo Caliz desde la Sala de las Reliquias a esta capilla, de donde proviene su actual nombre.
De planta cuadrada, está cubierta por una elevada
bóveda de crucería nervada de ocho nervios y veinticuatro terceletes
que forman una estrella de ocho puntas, que descansan sobre mensulas policromadas.
En las claves de la bóveda están los doce Apóstoles y, en la clave central, la coronación de
la Virgen en el cielo después de la Asunción, misterio titular de esta Catedral.
La clave central también esta policromada.
La planta del sagrado recinto es un cuadrado de trece metros por banda y una altura total de
dieciseis metros, con paredes lisas de piedra oscura labrada y tres ventanales con policromadas
vidrieras. La entrada arranca de un pasadizo con pequeñas capillas, y, al final, una
portalada gótica también, originalmente tallada con decoración en piedra.
Lo más notable de su interior es el aparente retablo gótico, realizado entre 1441 y 1446 (siglo XV) que
preside la sala y que no es, sino el excepcional trascoro de la catedral que se colocó aquí en
1777, al ser sustituido por otro neoclásico, hoy desaparecido. Era la puerta central del trascoro
por la que entraban procesionalmente los beneficiados, canónigos y obispos siquiendo el ceremonial
de la catedral. Obra de Antonio Dalmau (maestro de obras de la Catedral por esta época)
y Julià Florentí, ademas intervinieron los escultores
Juan de Sagrera, Juan de Segorbe y Arnaldo de Bruselas, debiendose al italiano Poggiobonsi los
doce relieves que luego comentaremos. Está todo él, tallado en alabastro.
En su parte superior podemos encontrar las imagenes de la Virgen con San Luis y Santa Elena.
En este marco destacan los doce relieves del florentino Giuliano Poggiobonsi (Julià lo Florentí), que son una de las
primeras obras del renacimiento en España. Las escenas inferiores corresponden al Antiguo
Testamento, mientras que las superiores corresponden al Nuevo Testamento.
En el lazo izquierdo y a su vez de izquierda a
derecha: Moisés levanta la serpiente de bronce en el desierto y Jesús es levantado en la cruz.
Sansón arranca las puertas de Gaza y Jesús las del infierno. Jonás es devuelto vivo a la playa
y Jesús resucita del sepulcro.
En el lado derecho, de izquierda a derecha: Elias es arrebatado por un carro de fuego y Jesús
asciende al cielo. Moisés recibe las tablas de la ley en el Sinaí y María con los apóstoles
reciben el Espiritu Santo en Pentecostés. Por último Salomón sienta a su madre Betsabé en un trono y
Jesús recibe y corona a su Madre en el cielo.
Como hemos podido observar las imagenes de la parte inferior con las de la parte superior se
corresponden con las profecias del Antiguo Testamenteo que luego se harían realidad en el
Nuevo Testamento.
Se da la circunstancia que estos relieves del trascoro gótico, no se trasladaron a la Sala Capitular sino que permanecieron en el
trascoro neoclásico del siglo XVIII y no sería hasta 1942 cuando finalizada la guerra civil y desmontado este elemento, los relieves
fueron restituidos a su lugar primigenio tal y como hoy lo podemos observar.
En el suelo enfrente del retablo, podemos encontrar la tumba del arzobispo Menéndez Conde
(1914-1916).
El tesoro más importante que alberga esta Sala, y de donde recibe el nombre, es
sin duda alguna, el Santo Cáliz, donado por el rey Alfonso el Magnanimo.
El Santo Caliz fue trasladado a esta sala en el año 1916, ya que hasta esta fecha la reliquia
no estaba expuesta al culto, encontrandose en la sala de reliquias de la Cátedral.
Hasta 1744
el vaso sagrado era usado con regularidad, pero en esta fecha se le cayó a un religioso al
suelo y este se rompió, por lo que a partir de esta fecha se decidió que el Caliz no fuera usado
para culto alguno. El vaso hubo de ser reparado y hoy se puede apreciar el lugar por donde
se rompió. De este hecho y de la reparación se levantó en su época la correspondiente
acta notarial.
El amplio arco central del grandioso retablo sirve de marco a la más valiosa reliquia que posee
la Catedral de Valencia. Es el
Santo Cáliz que, protegido por artístico fanal, descansa sobre una
ménsula y afiligranado
templete gótico.
La sagrada joya esta formada por un verdadero vaso o copa de piedra, ágata oriental o calcedonia
veteada, de la variedad llamada cornalina, de color rojo oscuro. Su diámetro es aproximadamente
de diez centímetros y su altura de siete. La superficie exterior e interior es lisa. La base es
pequeña, de forma circular. Datada en el siglo I.
El pie de la copa está constituido por una naveta, en posición invertida, también de calcedonia,
muy traslucida, ribeteada en oro. La unión entre el pie y la copa la forman en vástago prismático
de oro, trabajado con primorosa decoración, así como las dos asas. La montura, de fina orfebreria,
está engarzada con valiosas perlas y esmeraldas. Tanto el pie como las asas, fueron montadas
en tiempos medievales.
La historia de la sagrada reliquia menciona que, a la muerte de la Virgen Madre, los discípulos
de Jesús se repartierón cuanto ella guardaba y que San Pedro se llevó el Cáliz en el que el
Maestro instituyó la Sagrada Eucaristia a Roma, donde se le dió culto. Pero debido a las frecuentes
persecuciones sufridas por los cristianos, el papa Sixto II entregó la preciada reliquia a
San Lorenzo, su diacono, el cual hizo trasladar el caliz a Huesca, su patria. Allí estuvó el Santo
Cáliz hasta el año 712, en que los cristianos, huyendo de los islamitas, se refugiarón en los
Pirineos y finalmente en el monasterio de San Juan de la Peña (Huesca).
De allí, según citan los historiadores,
pasó a Zaragoza, al palacio real de la Alfajería, el Santo Cáliz, fue donado por la
comunidad de San Juan de la Peña al rey de Aragón, don Martin I el Humano en el año 1399, el cual, agradecido,
entregó a cambio a los monjes de San Juan de la Peña otro cáliz de oro. Dicen que el rey habia
manifestado reiteradamente deseos vehementes de poseer la sagrada reliquia.
Formando parte de los tesoros y reliquias de la capilla real, estuvo el Santo Cáliz en poder de
los monarcas de la Corona de Aragón, hasta que en el año 1437, el rey Alfonso el Magnánimo, que
habia traido a Valencia las reliquias para la capilla de su real palacio, habiéndose de ausentar
del Reino de Valencia, las entregó a la Catedral, donde el Santo Cáliz fue venerado, junto a las
demas reliquias, hasta que fue instalado en el 1916, en la antigua Aula
Capitular donde hoy se venera.
La historica capilla muestra todo su esplendor arquitectonico. Y en ella se muestran antiguos
recuerdos. Con el bellisimo retablo frontal, filigrana tallada en piedra, los bancos, también
de piedra, que circundan el recinto y sirvierón para asiento en la antigua aula de estudios. Y,
en el muro de la derecha el magnifico
púlpito gótico de piedra , desde el cual San Vicente Ferrer
explicaba su cátedra de teología. A su derecha el cuadro
La Adoración de los Reyes de Nicolas Florentino (1469-1472). Se trata de una pintura al
fresco, restaurada y pasada a lienzo.
En el muro, a mayor altura, se hallan colgados dos grandes trozos -uno de cincuenta y nueve
y otro de setenta metros - de gruesas cadenas. Son las que antaño cerraban el puerto de Marsella
y que el 19 de noviembre del año 1423 rompió la nave de Romeu de Corbera, al frente de las
demás galeras, para atacar aquella base naval de la casa de Anjou, rival de Alfonso V el Magnanimo,
que dirigia el combate. El trofeo fue traido a Valencia y donado por el propio rey a la catedral.
Además se trajo como botin de guerra los restos del San Luis de Tolosa que también fueron
donados a esta Cátedral. En un primer momento las cadenas fueron depositadas en el presbiterio
pero con las reformas del año 1779 se ubicarón en la actual Capilla del Santo Caliz.
También podemos encontrar un lienzo de Vicente Lopez del siglo XIX, representando la expulsión
de los moriscos y una pintura sobre tabla del siglo XV representando a San Cristobal.
Frente al muro donde se encuentra el pulpito
una puerta gótica , bellamente tallada, conduce al interesante Museo de la
Catedral, donde se muestran muy interesantes y espléndidas obras de arte que la piedad de sus
frailes donarón, especialmente los reyes de Valencia, y que complementa la visita a este magnifico
santuario de la devoción que es la Capilla del Santo Cáliz.
En el museo de la catedral hay obras de Juan de Juanes, Jacomart, Osona, Castellanu, Correggio,
Orrente, Espinosa, Vicente López, Camarón, y Francisco de Goya.
Esta puerta de acceso al museo es una portada de pequeñas dimensiones, con arco mixtilineo
encuadrado por una moldura dispuesta a modo de alfiz, en cuyas enjutas se aloja una Anunciación
en alabastro, obra del alemán Johan de Kassel, trabajada en 1497.
La Capilla Mayor
Es en La Capilla Mayor, donde la belleza de las formas y los vivos colores del retablo renacentista
contrasta con la lujosa ornamentación barroca realizada entre 1674 y 1682 por el
arquitecto Juan Bautista Pérez Castiel. La bóveda gótica de planta poligonal y cinco ventanales apuntados, se encuentra
recubierta con una nueva bóveda y sus nervios recubiertos con una superposición de relieves vegetales entrelazados con
amorcillos. Los ventanales góticos se adintelan y se decoran. A principios del siglo XX
José Aixá realizaría las actuales vidrieras que cierran estos ventanales.
Las paredes se llenan de
lunetos, superposición de adornos, imágenes, pilastras, columnas salomonicas, modillones,
cartelas, pechinas, frontones partidos, guirnaldas, ángeles dorados, jaspes etc. La riqueza de
los mármoles y dorados, la suntuosidad de las formas y la
profusa decoracion recuerda en
algunos casos el estilo rococó, tal es la decoración del ábside y su
bóveda. Una Capilla Mayor de estilo gótico encapusulada por un recubrimiento barroco
Los cuatro arcos que permitian la comunicación entre la girola y el presbiterio son cegados y en ellos se
abren cuatro puertas, dos de ellas practicables y que comunican el presbiterio con el arranque de la
girola.
Estas puertas estan formadas por dos cuerpos; en el inferior se encuentra la puerta adintelada con columnas salomónicas
en sus jambas y frontón partido en el dintel. El cuerpo superior lo ocupan unas hornacinas con
relieves de mármol importados de Génova, con escenas de la vida de San Vicente Mártir, San Francisco de
Borja, San Pascual Bailón y los Santos Bernardo, Maria y Gracia, y se deben al cincel de
Daniel Salanova o Solavo en 1687.
Las estatuas, de madera dorada, que coronan el suntuoso cornisamiento con modillones, cartelas
y óvalos que rematan el ábside, corresponden a San Vicente Ferrer, San Pedro Pascual, San Luis
Bertran, San Francisco de Borja, San Lorenzo y San Vicente Mártir y son obra de Tomás Sanchéz
Artigues.
La lampara de cristal que cuelga es de cristal de murano, traida de Roma por el arzobispo
Rocaberti (1677-1699), y que en un principio estaba destinada a la Basilica de San Pedro en el Vaticano.
En junio de 2.004 por azar fueron encontradas cubiertas por la bóveda de Juan Bautista
Perez Castiel, unas pinturas de increible belleza que han sido datadas en 1474 (siglo XV).
Las pinturas representan a doce ángeles tocando instrumentos
musicales, y destacan sobre un intenso fondo azul. Son obra de los italianos Francesco Pagano y Paolo de San Leocadio.
Según los archivos catedralicios,
en el año 1469 un incendio fortuito destruyó parte del ábside de la catedral, por lo que en 1474 el entonces arzobispo de Valencia y futuro papa
Alejandro VI ordenó a ambos pintores que realizaran las pinturas al fresco que ahora tenemos el placer de observar. Estas pinturas venian a sustituir
a la decoración pictórica mural que se quemó y que habian sido realizadas en 1432 por el pintor Miguel Alcañiz activo en Valencia durante
la primera mitad del siglo XV.
Los ángeles tocan los siguientes instrumentos: una
pandereta, una
trompeta, la
cítara, un
organillo, el
dulcimer, el
laud, la
viola de arco, el
arpa, la
vihuela, la
dulzaina, la
flauta doble y otro segundo ángel otra
trompeta.
La bóveda de Pérez Castiel fue desmontada y las pinturas restauradas. Después de un largo periodo de
deliberaciones sobre la conveniencia de volver a montar la bóveda y tapar nuevamente las pinturas o dejarlas
al descubierto, se ha optado por dejarlas al descubierto, tal y como estuvieron antes de la reforma efectuada
por Perez Castiel en el siglo XVII. Por tanto en la actualidad nos encontramos con una Capilla Mayor de estilo gótico, encapsulada por una
decoración barroca a excepción de la bóveda que cuenta con pinturas al fresco renacentistas.
Para más información sobre este respecto podemos ver
www y
www.
El actual Retablo Mayor de la Catedral de Valencia, se encuadra en el conjunto de lo que suele denominar Retablo con puertas, y que
consiste en un retablo resguardado dentro de un armazón o armario que lo protege. En nuestro caso en el interior del armario sólo
se cobija la imagen de la Virgen por haber desaparecido el retablo.
Las primeras noticias que tenemos del Retablo del Altar Mayor de la Catedral de Valencia, hacen referencia a un retablo de plata de estilo
gótico, realizado entre 1367 y 1391 por el orfebre Pedro Bernés y ayudado por Bartolomé y Pedro Coscollá.
Este retablo quedó destruido en el incendio de 1469 al que ya hemos
hecho referencia. No conocemos su distribución pero seguramente en el centro se encontraría la imagen de la Virgen a la que está dedicada
la Catedral.
Para sustituir al que habia quedado destruido,
entre 1489 y 1507 se realizó un nuevo retablo en plata para el Altar Mayor realizado por el orfebre
Bernabo Thadeo Piero da Pone (natural de Pisa Italia) ya con un corte renacentista. Fue ayudado en su trabajo por los
también orfebres Agustin Nicós (alemán) y los valencianos Juan Nadal, Francisco Cetina y Jaime Castellnou
Este nuevo
retablo renacentista de plata seria fundido en Mallorca en 1812 para acuñar moneda en la
guerra contra Napoleón.
En el tiempo que transcurre entre uno y otro retablo, se colocó de manera provisional un retablo en mádera, del cual sólo nos queda
una tabla en el Museo de la Catedral representanto una escena del Transito de la Virgen.
Para albergar el nuevo retablo de plata se construyó un gran armario en cuyo interior se guardaba. Lo normal es que las
puertas del armario permanecieran cerradas y sólo en grandes ocasiones liturgicas se abrian y se mostraba al público el
retablo de plata. Este se dividia en tres pisos y tres calles con un total de ocho paneles; y en el centro la imagen de la
Virgen. Los paneles de plata hacian referencia a episodios de la vida de Maria: la Natividad, la Adoración de los pastores, la
Ascensión, la Visitación, Pentecostés, La Anunciación y la Purificación.
En 1867 se volvió a realizar un
nuevo retablo pero esta vez de cobre dorado. Realizado en un estilo neogótico bastante lamentable, fue destruido en el asalto
e incendio de la Catedral el 21 de julio de 1936 a comienzos de la
Guerra Civil Española. Las trazas de este retablo eran del arquitecto Ramón Jimenez Cros, el modelista Franchini y el fundido
y cincelado realizado por el platero Leandro Garcia. En el centro de este retablo se colocó una imagen conocida como la
Virgen de Porta-Coeli, llamada así por haber sido tallada con destino a esta Cartuja, por Ignacio Vergara en el siglo XVIII. Desde
1874 esta imagen es la titular de la Capilla Mayor.
Finalizada la Guerra Civil se optó por no realizar más retablos y se colocó en el interior del armario al que hemos hecho referencia la
imagen de la Virgen de Portacoeli que era lo único que se salvó del asalto a la Catedral. Asi la
Virgen de Portacoeli se encuentra sobre un pequeño pedestal sobre un fondo de tela de color blanco. Anteriormente esta tela era
de color rojo con bandas negras, por lo que es fácil ver imagenes de la Virgen con ese fondo.
Las grandes puertas que
cierran el armario ocupan una superficie de 75 metros cuadrados, estan
pintadas al oleo y son tan notables, que Felipe II, al verlas, dijo refiriendose al retablo: "es de plata, pero las
puertas son de oro". Estan fechadas entre 1506 y 1510.
Las puertas del retablo del altar fueron
pintadas al temple y óleo sobre tabla, por Fernando Yañez
de la Almedina y Fernando de los Llanos, de quienes se dicen fueron colaboradores de Leonardo da
Vinci y trajeron de Italia el estilo renacentista que habria de llegar al resto de la península a
través de Valencia. Ambos son conocidos como los Hernandos.
Fernando Yañez nació hacia 1450 en la Almedina provincia de Ciudad Real, mientras que Fernando de los Llanos nació en
Santa Maria de los Llanos en la provincia de Cuenca. Trabajaron juntos en las pinturas de la Catedral y a la finalización de los
trabajos cada uno de ellos siguió por caminos diferentes.
Son en total seis tablas dobles, es decir pintadas por ambos lados, lo que hace un total de
doce pinturas, de 1,94 metros x 2,27 metros cada tabla.
Las pinturas de la parte exterior de las puertas son:
Natividad de Jesus y Adoración
de los pastores ---
Ascensión del Señor ---
Adoración de los Magos ---
Pentecostés ---
Resurrección de
Jesucristo ---
Dormición y Asunción de la Virgen Maria.
Las pinturas de la puerta interior son:
Abrazo de San Joaquin y Santa Ana ante la puerta dorada ---
Visitación de la Madre de Dios a Santa Isabel ---
Natividad de Maria ---
Presentación del Niño Jesus
en el Templo ---
Presentación de la Virgen Maria en el Templo y por último
Descanso en la huida a Egipto.
Las pinturas atribuidas a Yañez de la Almedina son: el abrazo ante la puerta dorada, la presentación de la Virgen, la Visitación, la
Dormición, la Natividad de Jesús y la Purificación. El resto se atribuyen a Llanos a excepción de la Ascensión que se cree que trabajaron
los dos en ella.
Coro
Después de Guerra Civil, al fondo de la Capilla Mayor se colocó
lo que restaba de la silleria del coro de estilo herreriano realizado entre 1594 y 1604 en madera
de boj y nogal. Sus autores fueron el tallista Domingo Fernández Ayarza y los milaneses Francisco Maria Longo,
Juan Tormo y Jácome Antonio Como. El coro se encontraba antes en el centro de la nave principal,
pero en 1943 se trasladó a su actual emplazamiento. Originalmente constaba de 155 sitiales.
Vicente Traver Tomás dispuso el coro en el presbiterio y el Altar Mayor en el centro del crucero.
Al retirarse el coro de la nave central, el trascoro neoclásico de mármoles y jaspes fue reutilizado por el arquitecto Vicente Traver que
construyó un baldaquino con destino a la Capilla Mayor. En la repristinación de la Catedral realizada a partir de 1974,
este baldaquino fue retirado y trasladado a la Iglesia Arciprestal de Liria.
La Girola
Es una de las partes más antiguas de la Catedral, por donde comenzó su construcción en el
año 1262. La obra gótica distribuida
en forma de radios hacia las capillas, está en parte cubierta por la decoración neoclásica del siglo XVIII. Primitivamente
permitía contemplar el Altar Mayor a través de los arcos del presbiterio
(como en la Iglesia de Santa Catalina), cegados en la reforma barroca del ábside en el siglo XVII.
La Girola es el espacio destinado a que los fieles puedan deambular
a través de las capillas sin interrumpir el culto del Altar Mayor, se encuentra poco difundido en
Valencia, observandose unicamente en la Catedral y en la Iglesia de Santa Catalina. La girola
cuenta con ocho capillas y tanto ésta como el resto de la iglesia fue recubierta por completo
tras la reforma neoclásica que fue proyectada en 1771 por Antonio Gilabert. Tras la ultima
restauración se limpiaron de tales ornamentos algunas partes de la Catedral por lo que hoy
podemos apreciar los arcos y muros góticos originales.
En el deambulatorio, frente a la sacristia se encuentran las campanas conocidas como "campanas del
rotgle" o rueda de campanas que se utiliza todos los dias, asi como otras dos campanas pequeñas
de avisos, que carecen de inscripciones, y que podrian ser las que trajó el rey conquistador en
1238 para marcar la nueva cultura sonora de los cristianos.
El abside de planta poligonal , está cubierto por una
boveda gallonada de seis nervios. Tiene cinco ventanales y se comunica con la girola por dos
puertas laterales. Tanto la boveda como los muros estaban ornamentados con murales encargados a
Miguel Alcañiz, en 1432, y tras destruirse en un incendio la obra de éste, se encargarón nuevas
pinturas a Pablo de San Leocadio y Francisco Pagano en 1472. Estas pinturas desaparecierón tras
las reformas de 1674.
La Sacristia Mayor
La sacristía es una de las partes mas antiguas de la catedral.
Su construcción original de estilo gótico es del siglo XIII.
Se encuentra en la esquina derecha al comienzo de la girola, en su intersección con el
crucero. Es un espacio de planta cuadrada cubierto con bóveda de crucería octopartita que apoya sobre cuatro
trompas. Los ocho nervios que la conforman confluyen en una única clave central y se apoyan en mensulas con
decoración historiada.
Tiene este espacio un gran ventanal gótico de seis metros de altura que permite
la iluminación del interior a través de sus vidrieras.
A su lado se comunica con otra habitación que es la actual Sala Capitular construida por el arquiecto Joaquin Tomás
en 1826 en estilo neoclásico y en la que se halla la galeria de retratos de todos los prelados que han ocupado la
sede catedralicia.
La galería de retratos fue encargo del Patriarca y Arzobispo de Valencia
San Juan de Ribera a
Joan de Joanes en el siglo XVI.
Son retratos ficticios de los obispos y arzobispos de la sede valentina hasta San Juan de Ribera, y estan
realizados en óleo sobre cuero. A partir de este arzobispo los retratos están realizados por distintos pintores y algunos
son fieles al retratado y otros no. Los lienzos actuales logicamente si que se corresponden con la imagen real del Arzobispo.
Otra habitación mas pequeña, hace las funciones de Sala de Reliquias. En ella se conservan las
reliquias que posee la Catedral. Es una habitación de forma circular realizada por el arquitecto Joaquin Tomás al mismo tiempo
que la Sala Capitular. En el interior de la Sala encontramos tres armarios empotrados en la pared
donde se guardan las reliquias y que nunca estan expuestas
al público. Las puertas que cierran los armarios estan pintadas en su parte exterior por el pintor academicista Miguel Parra (1780-1846)
y representan escenas de la entrega de una espina de Cristo a la Catedral de Valencia por parte del rey de Francisca San Luis.
Hasta el momento en que la Catedral tuvo en custodia el Santo Caliz, esta espina de la corona de Cristo era la reliquia más importante
que poseia la Catedral.
Desde la estancia de paso antes aludida, una escalera facilita el acceso al archivo-biblioteca,
que ocupa dos plantas situadas sobre la sacristia antigua y la actual Sala
Capitular. Contiene el archivo, legajos, pergaminos, bulas ponticias, documentos reales y
notariales, constituciones de la catedral, deliberaciones del capitulo. cartas, oficios etc.
Tambien y en este mismo lugar cabe destacar el archivo de musica de la catedral.
Antes de entrar en la sacristía, en el pequeño vestibulo se advierte en los muros, dos
profundos canales labrados en los sillares de las paredes, y que servian para
deslizar un rastrillo. Es la denominada por Sanchis Sivera puerta "caladissa" y fue colocada en 1521 ante el peligro que suponia las Guerras
de las Germanias. En tiempos pasados se cerraba y quedaba incomunicada la sacristía con el resto del templo.
En el interior de la sacristía a media altura, hay un pequeño vano al que sólo se puede subir por
una escalera de cuerda. Es la entrada a una cámara secreta (el reconditorio). En esta cámara es donde se
depositaban joyas o reliquias en tiempos de revueltas o guerras.
El vano situado a cinco metros de altura, se alcanza forzosamente con una
escalera de mano y permite el paso a un aposento de regulares dimensiones (3 x 3 metros), donde
se puede estar en pie y que ha sido decorado por un pintor con bellas y dramáticas escenas de
la Pasión de Cristo inspiradas en el relato de San Mateo. En la actualidad una escalera fija metálica adosada al muro permite la
entrada a este espacio.
Las
pinturas, adscritas al gótico lineal (siglo XIV), son sin duda, la única muestra pictórica que nos ha llegado de los inicios
de la Catedral valentina.
Las pinturas hacen referencia a la Pasión de Cristo y a la Corona de espinas. En el centro sobre el
nicho o sagrario de la pared, vemos a dos
ángeles portando la corona de espinas, a ambos lados del nicho una escena representa a Jesús atado a la columna mientras es
azotado y en el otro lado a Jesús ante Caifás y Pilatos. El nombre de ambos está escrito en el muro sobre un fondo azul estrellado.
Como hecho anecdótico podemos decir que la columna a la que está atado Cristo se corresponde con la columna que
hay en este espacio, por lo que el pintor utilizó la columna como modelo para su pintura.
Esta camara se hizo para guardar allí las reliquias que se custodian en la Seo valenciana
en caso de peligro evidente por cualquier causa. Una de las primeras reliquias que allí se guardarían fue sin duda
la de la espina de la Corona de Nuestro Señor Jesucristo y que fue donada en 1256 por el rey de Francia San
Luis al rey de Aragón Jaime I, como regalo de bodas por el matrimonio del descendiente del rey francés con la hija de Jaime I,
Isabel de Aragón.
Es asombroso que no se hubiera reedescubierto, pero fue posible conocer de nuevo la sala, debido
a que durante el incendio y saqueo de la Catedral en la Guerra Civil española, quedó al
descubierto el hueco al derribarse la bóveda que lo cubría.
Sobre la puerta de la sacristía, encontramos un óleo sobre lienzo de José Grassa (2001) que
representa la
glorificación de los mártires valencianos .
El dia 11 de marzo de 2001, el Papa Juan Pablo II reconoció solemnemente el martirio del sacerdote José Aparicio Sanz y
de otros 232 compañeros mártires que entregarón su vida por la fé en Cristo en Valencia durante la persecución religiosa
entre 1936 y 1939. Estos sacerdotes, religiosos, religiosas y seglares, hombres y mujeres, fueron asi declarados "beatos",
es decir, bienaventurados, pues, desde la gloria que tienen junto al Señor, pueden interceder por nosotros. Sus nombfres
fueron elegidos de entre los muchos más que compartierón la misma suerte gloriosa en esa época en la archidiocesis de
Valencia.
Además de los sacerdotes diocesanos y de los seglares de Acción Católica y otras asociaciones piadosas, hay representantes
de las siguientes órdenes religiosas: dominicos, franciscanos, franciscanos conventuales, capuchinos, capuchinas, jesuitas,
salesianos, salesianas, terciarios capuchinos, reparadores, Hermanos de la Salle, Carmelitas de la Caridad (Vedrunas), Servitas,
Escolapias, Misioneras Claretianas, Hermanistas de los Ancianos Desamparados y Terciarias Capuchinas.
Otros aspectos de la Catedral
Junto a la plaza de la Virgen se encuentra la parte que se conoce como
Obra Nova, realizada en 1566 (siglo XVI). Diseñada por Gaspar Gregori e inspirada en el Tratado de Serlio,
este conjunto de galerías en el ábside de la Catedral fue realizado por el cantero Miguel
Porcar. A esta arqueria también se le conoce como Lonja de los
Canónigos, o también Tribuna de los Canónigos. Se trata de una tribuna con arcadas abiertas al exterior
destinadas a la contemplación de procesiones y actos públicos desde la propia catedral, sobre
todo aquellos que se realizaban en la Plaza de la Virgen.
Consta de tres galerías superpuestas formadas por
arcos de medio punto. Los arcos
que forman el primer piso se apoyan en pilastras de orden dórico y sus vanos estan
cegados. El segundo piso se sustenta en pilastras
de orden jónico, mientras que la tercera galería se apoya en columnas y permanece descubierta por su parte superior.
En el mismo lugar donde se encuentra la Obra Nova se levanta una capilla
cerrada por una verja de hierro. Es la antigua
Capilla "dels Tapiners". Hoy en día se
encuentra dedicada a la figura de San Vicente Ferrer desde que fue rehabilitada en el año 2.006".
En su interior una imagen de San Vicente Ferrer, obra del escultor valenciano Rafael Orellano Iñigo. También encontramos
una placa de cerámica con la siguiente inscripción: "La Ciutat de València i la Junta Central Vicentina en honor a Sant Vicent
Ferrer. Patró de la Comunitat Valenciana. Sant Valencià Universal. Valencia 4 de noviembre de 2.006.
La imagen de 1,80 metros de altura descansa sobre una peana de piedra y representa al Santo en actitud de bendecir.
La capilla realizada en el siglo XV, tiene bóveda sexpartita. Durante un periodo de tiempo la capilla alojó la imagen de la Virgen
de los Desamparados hasta que en 1667 pasó a la Basilica. Más tarde fue entregada a la Cofradia de San Pedro llamada "dels
tapiners", de donde le viene el nombre. En 1775 dejó de prestar servicio a la Cofradía, utilizandose a partir de
entonces para diversos menesteres, entre ellos el sermón del Domingo de Ramos.
En este lugar existe un
paso elevado, construido en el 1660 (siglo XVII) que une la Catedral con la Basilica de la Virgen, por encima de la calle
Emilio María Aparicio Olmos. Se trata de un gran arco de medio punto sobre el que descansa el paso cubierto y al que se abren
tres ventanas rectangulares en cada uno de sus lados.
Otro
paso elevado es el que ordena construir el obispo para unir
la Catedral y el Palacio Arzobispal, por encima de la calle de la Barchilla. Fechado en el siglo XVIII, este paso lo forma un arco de medio punto rebajado,
sobre el que se alza un conjunto arquitectónico rematado por un frontón triangular. En el centro del paso elevado y cubierto, un vano adintelado
en cada uno de sus lados.
Un poco mas adelante en dirección hacia la plaza de la Almoina, un
panel de azulejos (1,20 m. x 1.60 m.) en la
pared de la catedral, realizado por
Jaume de Scals Aracil en 1955; nos recuerda la conmemoración del
V Centenario de la Canonización de San Vicente Ferrer, a quien se le representa pacificando
dos familias rivales de Valencia, la familia Vilaragut y la familia de los Centelles.
En el panel podemos ver al fondo una ciudad medieval: Valencia identificada por su escudo; sobre ella el Santo Ángel
Custodio de la Ciudad. En el centro
del retablo San Vicente (Pare Vicent) separando a las dos familias rivales que llevan las espadas en alto. Por debajo una leyenda dice:
Vosaltres si voleu rebre lo Sant Esperit que hajau concòrdia uns ab altres, dexant males costums, vicis i rencors a son
prosime".
Uno de los aspectos a destacar de la Catedral de Valencia, es que la misma, es un gigantesco cementerio.
Hay reseñas historicas que nos hablan que en los alrededores de la Catedral, habian numerosos enterramientos
que incluso estaban a pie de calle y frecuentemente eran pisoteasdas por las gentes.
Pero no es de estos enterramientos de los que vamos a hablar, sino de aquellos que se encuentran en el
interior de la Catedral.
En concreto se sabe como anteriormente hemos dicho, que la Sala Sapitular o Capilla del Santo Caliz, se pensó entre
otras cosas para enterramiento de prelados y canónigos, pues bien dicha función la cumplió a la perfección, hoy en dia
debajo de esta sala se encuentra una cripta o cementerio. La entrada se realiza a traves de una
losa de
piedra que hay debajo del púlpito de la Capilla. Desgraciadamente cuando se fue a investigar por las caracteristicas de
esta cripta, los investigadores se encontrarón con que la misma estaba cegada por escombros, no se sabe el motivo, entre
los escombros se encontrarón piedras correspondientes a trazas góticas, por lo que se supone que bien en el momento de
la reforma del siglo XVIII, los escombros se echarón en ese lugar o bien cuando se contruyó otra segunda cripta en la nave central
se procedió de la misma manera. El caso es que esta cripta permanece hoy sin investigar.
Por último cabe destacar que en lugar preminente de la Sala Capitular, en el suelo frente al Altar, nos encontramos con la
lapida y enterramiento de monseñor Valeriano Menéndez Conde, fallecido en 1916.
En el año 1563 se fundó una nueva cripta, destinada al cabildo, es el llamado cementerio de los canonigos. Se encuentra
situado en la nave central, cerca de donde se encontraba el antiguo coro, y se accede a él por una losa en el suelo sujeta
con argollas. Al interior de la cripta se bajaba por una escalera de 22 peldaños.
Y aun tenemos otra tercera cripta, el llamado cementerio de los beneficiados, situado entre el primitivo coro y la puerta
principal, a la izquierda del eje de la nave central. Se accedia por una escalera de 16 peldaños.
Como norma general a los difuntos se les colocaba en nichos adosados a las paredes, y como no podia ser de otra
manera el suelo de la Catedral hace de techo de estas criptas.
A la existencia de estas criptas o cementerios, hay que sumar la de los obispos y arzobispos enterrados en las distintas
capillas existentes en la Catedral. Es norma todavia en uso que el dean de la Catedral le pregunte al nuevo arzobispo
cuando es elegido en que lugar de la Catedral quiere ser enterrado. También han sido enterrados en distintos lugares de
la Catedral relevantes figuras de la vida valenciana. Por no hacer una lista excesivamente larga de las personalidades
enterradas en la Catedral, destacaremos sólo las más conocidas; en la Capilla de San Luis Obispo, los restos de Luis
de Anjou o San Luis de Tolosa (1274-1297), en la Capilla de Santo Tomas de Villanueva, él mismo, Miguel Roca Cabanellas
que falleció en 1992, Marcelino Olaechea Loizaga y Perez Bayer, entre otros.
A la altura del presbiterio encontramos el lauda sepulcral y el enterramiento del arzobispo Prudencio Melo y Alcalde que
quiso ser enterrado en este lugar, porque queria ser pisado por su fieles, como señal de humildad.
También están enterrados Gregorio Mayans y
Ausias March, poeta renacentista de fama universal, aunque de este se
tienen serias dudas de que realmente sus restos figuren en la catedral. Del mismo tenemos la
lauda sepulcral a la altura del transepto cerca de la puerta de la Almoina.
Y por último en el testero de la Catedral estan enterrados los cuerpos de Fray Andreu Albalat, que en el 1262, ordenó la
construcción de la Catedral, y también el infante don Alfonso, primer hijo de Jaime I el Conquistador y su esposa
Leonor de Castilla.
Finalizada la guerra civil española, se decidió la repristiniciación de la Catedral, es decir la devolución de la Catedral a su aspecto
gótico original, ya que hasta ese momento su aspecto correspondia a la reforma neoclásica realizada en el siglo XVIII. Uno de los
elementos que se incluyó en la reforma fue la colocación de un nuevo suelo en toda la Catedral por parte del arquitecto Vicente
Traver Tomás, por lo que la mayor parte de las lápidas que se encontraban en el suelo fueron tapadas, pero estar estan.
En este proceso de repristiniciación del templo en 1970 se eliminaron las conocidas como casas de los canóngios que estaban adosadas
al muro exterior de la Catedral en la calle Miguelete.
En otro orden de cosas, la Catedral de Valencia fue asaltada e incendiada los dias 21 y 23 de julio de 1936, por milicianos
republicanos en el inicio de la guerra civil española (1936-1939). Después de estos acontecimientos la iglesia metropolitana
fue utilizada durante toda la guerra como almacen de articulos militares. Parte de los lienzos, el vestuario, los ternos, las casullas e
imagenes de valor incalculable fueron quemadas o robadas. Parte de la riqueza artistica pudo ser salvada gracias a los oficios
del entonces Alcalde de la Ciudad que llevó todos los objetos que pudierón ser salvados a almacenes municipales donde quedarón
en custodia. Al finalizar la guerra todo este valor patrimonial fue devuelto a la Catedral. Sin embargo hubieron piezas que se
quemaron, otras desaparecieron y lo que tenia valor material fue robado. Entre las piezas que desaparecieron citaremos los
siguientes:
Lienzo de la
Virgen del Amor Hermoso, obra del italiano Giovanni Battista Salvi (Sassoferrato 1609-Roma 1685). Fue robada
el 21 de julio de 1936.
Icono de Santa Maria Se dice que era la imagen que trajo consigo Jaime I en la conquista de Valencia, que donó a la Catedral y fue
la primera imagen que presidió el Altar Mayor y de donde recibe su nombre la Catedral, llamada como ya hemos dicho de
Santa Maria. Se trataba de un icono del siglo XIII y permaneció en ese lugar hasta el siglo XV en que fue trasladada a una
capilla de la girola. En el siglo XIX fue nuevamente trasladada, esta vez a la Sacristia Mayor, y allí se encontraba cuando
fue destruida por el fuego un 21 de julio de 1936.
Las gárgolas de la Catedral
La Catedral de Valencia no es prodiga en gárgolas, en realidad sin contar las que luce "El Micalet", solo hay ocho gárgolas. Cuatro se
encuentran en cada uno de los cuatro extremos que forman la nave del transepto, dos en la parte superior de la Puerta del Palau y
dos encima de la Puerta de los Apóstoles. Las restantes cuatro se agrupan en la fachada oriental por detrás de las dependencias que rodean por
esa parte la girola (a la derecha de la Puerta del Palau).
En algún otro punto de la Catedral existe algún canal de desagüe pero no llega a la categoría de denominarla
gárgola en el sentido que nosotros la interpretamos.
Las cuatro gárgolas que se encuentran en los extremos de la nave del transepto son muy parecidas entre si, representan a animales con las
fauces abiertas por donde sale el agua.
Las gárgolas de la fachada del Palau son de traza más sencilla, mientras que la de la
fachada de los Apóstoles dentro de su simplicidad
se les ha esculpido las patas, cosa que no ocurre con sus compañeras del Palau.
La primera gárgola es la archiconocida como mujer que sostiene sus dos grandes pechos, lo cual es algo más que evidente; la mujer de aspecto
viejo lleva un tocado en la cabeza.
La segunda gárgola representa a un hombre joven con un sombrero en la cabeza cuya interpretación no
llegamos a comprender.
La tercera gárgola representa a un hombre que lleva una corta capa sobre los hombros.
La cuarta y última es un hombre mayor que parece abrazar algún tipo de animal sobre su pecho, bien en actitud de
proteccón o con intención de devorarlo.
El reloj de sol
Un elemento bastante desconocido por pasar muy desapercibido es el
reloj de sol que junto a la puerta de los Apóstoles (a la derecha)
marcaría las horas si es que no hubiera perdido la numeración horaria con el paso del tiempo.
Del mismo sólo nos queda su puntero vertical (llamado nomón), que nos recuerda día a día que el reloj de sol estaba allí situado.
Museo Catedralicio-Diocesano
El actual museo de la Catedral de Valencia fue creado en el año 1966 por el arzobispo de Valencia
Marcelino Olaechea.
Anteriormente habian existido el "Museo de Antiguedades" o "Museo Diocesano
Valentino" fundado por
el arzobispo Andrés Mayoral en 1761 e instalado en las dependencias del Palacio Arzobispal. El mismo
desapareció durante la invasión francesa de 1808.
Posteriormente en el año 1922 el cardenal
Enrique Reig Casanova, constituyó el "Museo Arqueológico Diocesano" también en el Palacio Arzobispal con fondos
de la diocesis de Valencia y de la propia Catedral pero este también desapareció a raiz de la
Guerra Civil de 1936.
En 1954 se creó el Museo Catedralicio y en 1966 el arzobispo de Valencia Marcelino Olaechea
dispuso que el Museo Catedralicio
pasara a ser también Museo Diocesano. Para ello se construyó un nuevo edificio adosado a la Catedral y
con una única entrada por el interior de la Catedral. La entrada al Museo se realiza a traves de una puerta
existente en la Capilla del Santo Caliz y tiene su salida por otra puerta que se abre en la capilla de
San Francisco de Borja, por donde se vuelve a acceder al interior de la Catedral.
En el interior del museo podemos encontrar las esculturas originales de la Puerta de los Apóstoles, un
relieve en madera policromada del Tránsito de la Virgen (siglo XV), un busto relicario de San Pedro en plata,
diversos relieves de madera procedentes del desaparecido organo de la catedral y que fue quemado durante
la guerra civil de 1936, la tabla de los improperios de Vicente Macip, dos tablas también de Vicente Macip, una
de ellas representando a San Vicente Mártir y la otra a San Vicente Ferrer, asi como diversos
fragmentos de retablos y finalmente la Custodia de la Catedral, entre otras obras de arte.
Además varias maquetas en madera de la catedral, en sus diversas fases
de construcción.
Interesante destacar la colección de lienzos de grandes maestros de la escuela valenciana.
Una pequeña pero interesalente colección.
La Custodia
En el interior del Museo de la Catedral se encuentra
la Custodia de la ciudad, llamada de los pobres por
haberla sufragado en su mayor parte los devotos y fieles.
El arzobispo Marcelino Olaechea la bendijo el 11 de junio de 1952 despues de que el orfebre
Francisco Pajarón, hijo, la iniciara en 1942, con la ayuda de orfebres, tallistas, carpinteros,
herreros y esmaltadores, quedando acabada en 1955.
La Catedral había poseido anteriormente dos magnificas custodias procesionales, una
realizada en plata dorada y adornos de pedrería en 1442, por el célebre platero valenciano
Juan de Castellnou y perdida en 1812 al fundirla en Mallorca para convertirla en moneda
para financiar la resistencia contra Napoleón, y otra,
de las llamadas de sol, de estilo
barroco, desaparecida en el saqueo de la Catedral en 1936.
El templete esta formado por tres cuerpos que se levantan sobre un basamento donde figura la
inscripción dedicada a la Custodia de Cristo, los escudos de Valencia y los de los arciprestazgos
de la ciudad, así como diferentes serafines, que pronuncian alabanzas a Jesucristo.
Las imagenés de los Patriarcas, los Profetas y de los Apóstoles están en el
primer cuerpo en cuatro casilicios dobles en las esquinas o chaflanes junto con los distintos santos valencianos,
entre otros elementos.
El segundo cuerpo tiene forma octogonal y tiene varias figuras de santos valencianos pero en esta
ocasión están presididos por la figura de la patrona de Valencia, la Virgen de los Desamparados,
ángeles y representaciones de varias escenas del Nuevo Testamento.
Es octogonal tambien el tercer cuerpo del templete pero en está ocasión tiene un remate en forma
de cúpula, parecida a un templete renacentista. En el arco central está la figura de Cristo
Resucitado y otras figuras del cristianismo.
En su conjunto, con la custodia y las andas de plata, con 48 escudos de las principales familias
de la nobleza valenciana alternados por 71 campanillas, es la mayor obra de orfebreria del siglo
XX de todo el mundo. La Custodia mide 4.02 metros y 2.26 de diámetro y es la más grande de la
cristiandad, superando a la de Toledo que mide la midad y uno de diámetro. Pesa más de 600
kilos sin contar el pedestal movil. LLeva 159 imágenes, 44 relieves con escenas bíblicas y los
48 escudos de familias nobles del Reino de Valencia.
El jesuita P. Antonio de León impulsó en 1942 la construcción de la
Custodia actual, de diseño con estilo neobarroco. El orfebre Francisco Pajarón, utilizó 13 años
en acabar la obra, según diseño del arquitecto diocesano Vicente Traver.
El orfebre y sus ayudantes utlizarón casi 535.668 horas de
trabajo, se invirtierón 11 kilometros de soldadura, unos 35.787 tornillos y la cantidad de
piezas que se trabajarón por separado pasó de 20.000
Los fieles y devotos de Valencia aportarón sus donativos,
la mayoria en objetos de plata, oro y joyas, empleándose unos 600 kilos de plata, 5 de oro y unos
750 gramos de platino. De ahí llamarla de los pobres por sufragarla el pueblo.
La custodia tiene como finalidad contener la forma consagrada, que es el pan cambiado substancialmente
en el cuerpo de Cristo resucitado en la celebración de la Eucaristía, como efecto de las palabras de
Jesús: "Tomad y comed todos de él, porque esto es mi cuerpo entregado por vosotros" y la invocación
del Espiritu Santo.
En la procesión que se hace en la tarde de la solemnidad del santisimo cuerpo y sangre de Cristo
(domingo siguiente a la Trinidad, comienzos de junio), esta custodia recorre las calles de Valencia
bajo una lluvia de flores y rodeada de la adoración del pueblo cristiano.
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El Micalet ya está unido a la Catedral (1480)
Finalizada una parte de las obras de ampliación de nuestra Seo, la torre del Miguelete ha quedado
unida al templo en la zona de la nueva arcada, junto a la capilla de San Luis Obispo y el aula
capitular.
Las obras de ampliación se iniciarón allá por los años 1460, dirigidas por el maestro Baldomar,
quien trabajó a plena satisfacción del cabildo catedralicio. A Baldomar le sucedió en la dirección
de las obras, el prestigioso arquitecto Pere Compte, autor de la unión de la torre y la catedral.
La ya famosa torre del campanario de la catedral, que fue proyectada por el célebre Andrés Juliá
y que fue levantada entre 1381 y 1425, es considerada como un modelo de elegancia, solidez y
ponderación por todos cuantos tienen la suerte de poderla admirar.
El gran templo valenciano, así ha quedado muy ampliado por sus pies, ganando en espacio y
elegancia. Lo mas bello de la obra nueva es la unión que se ha hecho con el aula capitular que
fue antes aula de Sagrada Teologia, hecha con el estilo francés de las ojivas y de forma muy
elegante y apropiada. Mucho mérito tiene también la puerta de entrada al campanario o Micalet,
que se ha construido en esquina con una solución sumamente graciosa.
Las bromas del "mestre Baldomar":
Se recuerda ahora con diversión, cuando todo está concluido y hay aire de alegria, las pesadas
bromas que se gastarón al maestro Baldomar años atrás, cuando estaban las obras aún atrasadas.
Consistiò la primera, y así ha quedado reflejado en el acta notarial que él mando levantar de su
protesta, en que "son estades preses les seues ulleres e empastrades de merda", barbaridad que
se celebró mucho entre los picapedreros. El, no obstante, no se quedó atras y consta que un
dia "les carabacetes del vi" que usan los obreros para beber ... no tenian vino como era su
obligación sino buena cantidad de orines que el maestro habia ido guardando durante días en
secreta venganza.
Pero lo mas importante fue la venganza final de los obreros, que le subierón a lo alto del
campanario, de noche, el borrico que habia dejado en un establillo hecho en el lugar reservado
a los canteros. Lo subierón a palos por la escalera de caracol del Micalet y a la mañana siguiente
los campaneros bajarón despavoridos al ver al jumento, pensando que era el diablo. El maestro
Baldomar montó en cólera y protestó ante el cabildo de la Seo, pero tuvo que admitir la broma
al final y pagar de su costa la bajada del borrico. Se hizo ello con muchas maromas y poleas
de elevar materiales gracias a una colla de marineros que fue llamada. Media Valencia se
congregó cerca de la Seo para ver la operación y la bajada del borrico por la fachada desde
las campanas mientras unos contrapesos de plomo hacian su efecto por el otro lado.
Pero luego, tal era el temor del animalico al vacio que se orinó sobre la concurrencia de
gentes, razón por la que hubo que taparle los ojos con una venda y descenderlo así, entre
rebuznos. Mas de tres semanas duró al maestro el enfado que tomó, y el disgusto por los gastos
ocasionados por los marinos, a los que tuvo que pagar salario y comida.
Texto: Las Provincias-Fasciculos Historia Viva
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Mas información sobre "El Micalet" en la web dedicada a
El Micalet
VISITA POR EL INTERIOR DE LA CATEDRAL
Entrando por la puerta de los hierros, a nuestra izquierda, encontramos la
pila bautismal y sobre la pila bautismal, un óleo sobre tabla de Vicente Macip, representando
el bautismo de Cristo en el rio Jordan, por Juan el Bautista. Obra pintada en 1535. Asisten
al acto cuatro doctores de la iglesia (San Gregorio y San Agustín a la izquierda y San Ambrosio y San Jerónimo a la derecha) y
el donante del cuadro, el venerable
Juan Bautista Agnesio, que señala las páginas del Antiguo Testamento (1480-1553).
Desde el cielo, el Padre eterno envía al Espiritu Santo sobre el Hijo y proclama en una filacteria: "Este es mi Hijo amado
en quien me he complacido".
En el lado lado derecho de la puerta un cuadro con una escena del
Descendimiento de Cristo, óleo del toledano Blas del Prado (1545-1592), pintado en el año 1581 y procedente de la Parroquia
de San Pedro de Madrid.
Según entramos empezamos por nuestra derecha y nos encontramos con las siguientes capillas:
Capilla de San Sebastian
San Sebastian era un oficial de la guardia del emperador Diocleciano. Acusado de ser cristiano fue condenado a morir asaetado
por sus compañeros. Recogido con vida por los cristianos y una vez curado por Santa Irene, se presentó ante el
emperador para acusarlo por su injusticia con los cristianos, siendo entonces azotado hasta la muerte. Se le llama por eso el
"doble mártir". Fue muy venerado como patrono de la peste.
Se trata de una capilla de estilo neoclásico (siglo XVIII) obra de Antonio Gilabert y Lorenzo Martinez.
En el Altar central encontramos un óleo realizado en 1616 por Pedro de Orrente (Murcia 1580 - Valencia 1645) que lleva por titulo
Martirio de San Sebastian. Se trata de una de las pinturas más importantes de la Catedral, sigue el estilo tenebrista de
Bassano y Caravaggio.
Sobre el altar podemos
encontrar un óleo sobre metal de 1941, obra de Vicente Gay,
que representa a la Virgen del Perpetuo Socorro. Se trata de la imagen clásica de la
Virgen del Perpetuo Socorro, que es una variante moderna, realizada en Italia del icono mariano llamado "del terrible socorro" y
tambien "Virgen de la Pasión", porque el Niño Jesus parece asustado por los ángeles que muestran los instrumentos de la pasión:
la cruz, la corona de espinas, la lanza y la caña con la esponja. La Madre muestra el semblante triste, porque conoce los
vaticinios de la muerte de su divino Hijo. La devoción a este titulo mariano fue difundida, junto con esta imagen, por la orden de los
redentoristas, a partir de la iglesia de San Alfonso Maria de Ligorio en Roma, donde está la imagen original. Los rasgos más
hieraticos del icono oriental se han ido haciendo mas naturales en las versiones modernas de occidente.
En el lado izquierdo de la capilla encontramos el sepulcro del caballero de la Orden de Montesa don Diego de Covarrubias, muerto en 1607, y en
el lado derecho el sepulcro de doña Maria Diez de Covarrubias, esposa del anterior.
En el suelo ante la verja, tumba de mosén Gregorio Ridaura (1641-1704), beneficiado de la Catedral.
Siguiendo nuestro recorrido,
a la derecha nos encontramos con un pasillo que da acceso a la Capilla del Santo Caliz. Este pasillo es
obra de Pere Compte, construido en estilo gótico florido, es del siglo XV (1496) y se cubre con una
bóveda estrellada. En él encontramos cinco
sepulcros góticos de piedra: uno de Baltasar de Ballester (siglo XIII),
del canonigo Pedro de Orriols, del canónigo Matias Mercader y otro de la familia Mercader, pero sobre todo
destaca el
sarcofago del obispo Vidal de Blanes que fue el que mandó edificar la Sala Capitular, hoy del Santo Caliz.
De cualquier manera y para los amantes de las curiosidades podemos decir que el sepulcro del obispo Vidal de Blanes, no es que
este vacio, en realidad es un bloque de piedra monolitico y sobre el la tapa donde figura la efigie del obispo; por tanto nunca han podido
conservar los restos del obispo este sarcofago, y en definitiva se desconoce el lugar de reposo de los restos de Vidal de Blanes.
Ademas en este pasillo podemos encontrar un
Cristo Crucificado tallado en yeso y cartón piedra imitando la madera, obra de Jose Maria Bayarri Hurtado (siglo XX)
y dos capillas una que esta dedicada a tienda de recuerdos y la otra dedicada al Arcángel
San Miguel.
A destacar que la cruz del Cristo, tiene añadidos
en ambos brazos y pies con el fin de hacer más grande la cruz, lo delata el distinto tono de color de la pintura. En marzo de 2.010 este Cristo
ha sido prestado a la Parroquia de los Mártires Valencianos para que presida el Altar Mayor de la Iglesia
En la pared debajo de donde se encontraba el Cristo, un fresco traspasado a lienzo que corresponde a una
Adoración de los pastores,
obra de 1472 de Lorenzo Pagano de Neapoli y Paolo de San Leocadio, esta obra era uno de los frescos que realizaron estos
pintores para demostrar su maestria y poder ganar el concurso para pintar el presbiterio de la Cátedral. Al final no fueron los
elegidos y esta pintura se trasladó a este lugar.
Capilla de San Miguel Arcángel de comienzos del siglo XVI y tradición gótica, el arco de acceso descansa sobre mensulas
que se apoyan en el muro. Estas tienen unas curiosas representaciones de
animales monstruosos luchando entre si.
El retablo de San Miguel atribuido al "Maestro de Cabanes" es considerado ahora una obra
temprana de Vicente Macip, pintado a la manera del "Maestro de Artes" y con influencia de
Pablo de San Leocadio. Si bien las pinturas muestran el tránsito al Renacimiento, tiene la
estructura clásica de los retablos de los siglos XIV y XV. Es interesante comparar esta obra
con el "Bautismo de Cristo" en esta catedral, obra de madurez de
Vicente Macip, influido por Sebastiano del Piombo.
Dividido en tres calles, lleva en la central al titular San Miguel Arcángel vestido como
general de los ejercitos celestiales, como tal vence a Satanas y defiende a las almas en el
juicio después de la muerte (peso de las almas). Sobre el fino dosel está la coronación de
la Virgen por la Trinidad, el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo.
Las dos calles laterales llevan escenas de la vida de Jesucristo (de arriba a abajo y de
izquierda a derecha), anunciación de María, nacimiento y adoración de los pastores, adoración
de los Magos y resurrección.
El guardapolvo o polsera lleva en lo alto a Cristo glorioso (Pantocrator) y a sus lados
dos virgenes mártires, Santa Lucía y Santa Catalina, dos santos médicos, Cosme y Damian y en
los laterales San Sebastian, el Angel Custodio del Reino de Valencia, Santiago Apóstol como
peregrino y San Onofre ermitaño.
En la predela o banco sobre el altar están San Francisco de Asís, la Virgen María, Cristo en
el sepulcro -muerto y resucitado- (imagen de la Eucaristia que se celebra ante esta imagen
en el altar), San Juan Evangelista y San Juan Bautista.
Este retablo estaba en el antiguo Museo Arqueologico Diocesano. Ha sido recientemente restaurado
pero se ha dejado un testigo -junto a la cabeza de Cristo resucitado- que muestra como fue
dañado en el incendio del museo en el año 1936.
Traspasada la puerta de este pasillo, entraremos en la Capilla de Santo Caliz. Esta
puerta gótica, obra de Pere Balaguer de 1424 está formada por arquivoltas apuntadas y molduradas, gablete con
fronda y pinaculos en los flancos. En la parte superior un
rosetón de piedra, con una escena de la Virgen y dos angeles
turiferarios (portadores de incienso). Las puertas de madera y hierro forjado son obra de Lluís Amorós de 1488 (siglo XV).
Si volvemos a la nave lateral nuevamente encontramos la:
Capilla de San Pedro Apóstol siglos XVII y XVIII.
De planta cuadrada, se cubre con cúpula semiesférica y linterna.
Remodelada en estilo barroco entre 1696 y 1703 por Juan Bautista Pérez Castiel, autor también
de la decoración de la Capilla Mayor. Los estucos con decoración vegetal y figurada son obra de Antonio Aliprandi de Milán.
Desde su construcción fue la sede de la parroquia de San Pedro, ahora extinguida.
Hasta la cornisa estuvo decorada con frescos de Antonio Palomino (Bujalance 1655 - Madrid 1726), enmarcados por medallones de
estuco, con escenas relativas a la vida de San Pedro, estas pinturas, muy dañadas en la Guerra Civil de 1936, están
tapadas por una tapicería. En las pechinas se conservan restos de las representaciones de las cuatro virtudes
cardinales (Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza), obra del sacerdote y pintor Vicente Victoria (1650-1712), canónigo
de la Colegiata de Xátiva.
El lugar que ocupaba el retablo está presidido por un crucifijo, talla moderna de madera sin decorar y por la
imagen del Sagrado Corazón de Jesús esculpida y decorada por el escultor-imaginero afincado en Valencia
José Maria Ponsoda Bravo (Barcelona 1882 - Valencia 1963).
Los seis grandes lienzos pintados por Nicolás Falcó a comienzos del siglo XVI formaban las puertas que
protegían el órgano renacentista de la catedral y representan los momentos principales de la vida de la
Virgen María en relación con los misterios salvadores de Jesucristo que se celebran en el año liturgico:
La Anunciación, el Nacimiento de Jesús y la Adoración de los pastores, la Epífania y la Adoración de los
Magos de Oriente, la Resurrección del Señor, la Ascensión al Cielo y finalmente, Pentecostés con la venida
del Espiritu Santo sobre los apóstoles reunidos en torno a María. Están pintados con una capa ligera
de óleo sobre lienzo y por eso se llaman "sargas".
En la actualidad la capilla se usa para celebrar el Sacramento del Bautismo.
Esta capilla que durante muchos años permaneció cerrada y usada como almacen, fue abierta con
motivo de la visita del Papa Benedicto XVI a Valencia en junio de 2.006.
La reja que cierra la capilla es la única de la Catedral que es original del siglo XV, el resto desaparecieron en la reforma neoclásica
de finales del siglo XVIII. Realizada en 1467 por Juan Pons, tiene la particularidad de disponer
de dos puertas a los laterales en lugar de una central que suele ser lo habitual.
Capilla de San Francisco de Borja
se trata de una obra de estilo neoclásico de Antonio Gilabert y Lorenzo Martinez, del siglo XVIII.
Francisco de Borja (Gandia 1510-Roma 1572), era duque de Gandia y Marqués de LLombay, era de la familia de los
papas valencianos Calixto III (Alfonso de Borja) y Alejandro VI (Rodrigo de Borja). Carlos V le encargó llevar a Granada
el cuerpo de la emperatriz Isabel. La vista del cádaver le inspiró la idea de "no servir a un Señor que se le pudiese morir".
A la muerte de su esposa (1546), resolvió ingresar en la Compañia de Jesús, recien fundada por San Ignacio de Loyola.
Ordenado sacerdote en Roma en 1551, y como tercer general de los jesuitas (1565), promovió las misiones y los centros
de enseñanza, como la universidad gregoriano de Roma.
En el Altar central de la capilla pintura de
San Francisco de Borja ante el cadáver de la emperatriz Isabel,
óleo de Mariano Salvador Maella
(1739-1819), pintado en el año 1787. Vestido de caballero de la orden de Santiago, levanta el paño que cubre el rostro y
las manos de la difunta y siente la llamada de Dios para abandonar las vanidades del mundo.
Sobre el altar central: estuco, ingreso de San Francisco en la Compañia de Jesús. Madera pintada. Escudo de la familia
Borja. Estatuas sobre el altar central: Estucos, alegorias de la Oración (con los brazos cruzados) y la Penitencia (con un
azote y una cruz).
En el lado izquierdo de la capilla cuadro de San Francisco de Borja despidiendose de sus familiares en su palacio de
Gandia para ingresar en la
compañia de Jesús, óleo de Francisco de Goya y en el lado derecho, San Francisco de Borja asistiendo a un moribundo
impenitente. San Francisco ya jesuita observa la sangre de Cristo que protege al pecador de los demonios qu esperan
llevarse su alma, óleos de Francisco de Goya (Fuendetodos 1746 - Burdeos 1828). Pintados ambos en el año 1788.
En las pechinas de la cúpula: estucos con alegorías de La Templanza, La Fortaleza, La Corrección y La Justicia recta.
Capilla de San José
Obra neoclásica del siglo XVIII, de Antonio Gilabert y Lorenzo Martinez.
En el Altar Central encontramos una
imagen de madera policromada de San José con el Niño en brazos, obra de José Maria Ponsoda Bravo (1882-1963).
Sobre el Altar Central, estuco de Cristo protegiendo a la Iglesia. Estatua sobre al altar central: alegorias de la Fortaleza
(con el casco y una columna) y de la Caridad (rodeada de niños).
En el lado izquierdo San Miguel Arcángel, imagen de madera policromada obra de Francisco Sanchis (1740-1791), en el lado
derecho imagen de San Pedro Pascual con hábito de canónigo del siglo XVIII, imagen de madera policromada de Francisco
Sanchis.
En las pechinas de la cúpula, estucos con alegorias de San José: el cepillo, la vara florida, la sierra y la escuadra de
carpintero.
En el suelo tumba del arzobispo Simón López y García (1824-1831).
El arcángel San Miguel es protector de la Iglesia, se le representa como principe de los ejercitos celestiales
y venciendo a Satanás.
San Pedro Pascual, de familia cristiana mozárabe, nació en Valencia poco antes de que fuera conquistada la ciudad por
Jaime I. Perteneció al clero de esta Catedral y a la orden de la Merced. Obispo en Jaén, fue apresado por los musulmanes y
llevado a Granada, donde estuvo cautivo cuatro años hasta su martirio en el año 1300.
Capilla de Santo Tomás de Villanueva
de estilo neoclásico y como todas las anteriores obra
de Antonio Gilabert y Lorenzo Martinez, siglo XVIII.
En el altar central
Busto relicario con el cráneo de Santo Tomás de Villanueva y urna con los huesos del santo.
Sobre el altar central, estuco del martirio de San Blas (anterior titular de esta capilla) obra de José Esteve Bonet (1741-1802).
Estatuas sobre el altar central: alegorias de la Misericordia (con un ramo de roble) y el santo Celo (con una disciplina), estucos
de José Esteve Bonet.
En el lado izquierdo de la capilla,
altar de San Juan de Ribera, óleo de Rafael Montesinos (fallecido en 1877), y en el lado derecho San Felipe
Neri, (Florencia 1515-Roma 1595) óleo anónimo del siglo XVIII.
En las pechinas de la cúpula estucos con las alegorias de la Oración, la Doctrina, la Humildad y la Penitencia, de José Esteve Bonet.
En el suelo, tumbas de los arzobispos Veremundo Arías Texeiro (1815-1824), Marcelino Olaechea y Loizaga (1946-1966), Miguel
Roca Cabanellas (1978-1992) y del canónigo Francisco Pérez Bayer (1711-1794).
También encontramos la
lapida sepulcral de la primera sepultura de Santo Tomás de Villanueva donada por
don Jacobo y don Mauro Cardells Galea a la Santa Iglesia Catedral de Valencia, ya que por azares del destino
la tenian en propiedad.
Santo Tomás de Villanueva, cuyos padres vivieron en Villanueva de los Infantes, nació en Fuenllana (1486).
Religioso agustino y profesor de la universidad de Alcalá, Arzobispo de Valencia, reformó las costumbres relajadas de la
diocesis, fundó el Colegio de la Presentación para aspirantes al sacerdocio y sobresalió por su caridad, pobreza, prudencia y
celo pastoral. Murió en Valencia en 1555.
San Juan de Ribera (Sevilla 1533-Valencia 1611), fue patriarca de Antioquia y Arzobispo de Valencia. Aplicó las reformas del
Concilio de Trento y fundó el
Colegio del Corpus Christi (llamado el Patriarca) para fomentar el culto a la Eucaristía.
Ahora nos encontramos en el brazo este del crucero, cuya salida se corresponde con la Puerta
del Palau. Las cuatro capillas que encontramos en este lugar y las correspondientes al lado opuesto del transepto, se caracterizan por
su escasa profundidad y por haber sido abiertas en la reforma neoclásica del siglo XVIII.
Nos encontramos con la Capilla de Santo Domingo de Guzman, de estilo neoclásico, siglo XVIII,
obra de Antonio Gilabert y Lorenzo Martínez.
En el centro del retablo Santo Domingo de Guzmán, presbítero, óleo sobre lienzo de Pedro de las Cuevas (siglo XVII)
En el ático del retablo: Santa Bárbara, Virgen y Mártir, antigua titular de la capilla. El lienzo es de autor desconocido.
Santo Domingo de Guzmán nació en Caleruega (Burgos) en el año 1170 fundó la orden de los predicadores
(dominicos), dedicada preferentemente a la difusión y defensa de la fé católica. Murió en Bolonia (Italia) en el año 1221.
Santa Barbara virgen y mártir de Nicomedia, muerta en el 235. Según la leyenda, se hizo construir una torre
con tres ventanas como simbolo de la Trinidad. Su propio padre la entregó al tribunal y la ejecutó, cayendo fulminado por un
rayo poco después. Es patrona de la artillería y contra las tormentas.
Capilla de la Beata Josefa Naval Girbés , capilla de estilo neoclásico del siglo XVIII, obra de Antonio
Gilabert y Lorenzo Martinez.
En el ático del retablo, una pintura de la Asunción de la Virgen de autor desconocido.
En el centro del retablo la Beata Josefa Naval Girbés, virgen seglar, óleo sobre lienzo de Juan Ribera Berenguer (2001).
Josefa Naval nació en Algemesi (Valencia) el 11 de diciembre de 1820 y murió en la misma localidad el 24 de febrero de
1893. Desde su juventud consagró su virginidad el Señor para servir a la iglesia representada en su parroquia y bajo la
dirección espiritual de sus sacerdotes. Llevó una vida profundamente piadosa, devoción que supo transmitir a sus vecinos,
dejando una profunda huella espiritual que se concretó en muchas vocaciones religiosas y sacerdotales. Hizo mucho por la
promoción humana y cristiana de las jovenes, enseñándoles diversos oficios y elevando su dignidad social. En Algemesí y
su comarca se le sigue recordando como "la señora Pepa". Fue beatificada por Juan Pablo II el 25 de septiembre de 1983, y
es la primera fiel seglar de Valencia elevada a los altares.
En el suelo,
lauda sepulcral de Ausias March, poeta valenciano del siglo XV.
Ausias March nació en Valencia en el año 1397, fue hombre de armas
y señor de Beniarjó. Entre sus obras destacan los poemas de amor, sus "Cants de mort" y el "Cant espiritual". Su obra muestra
la influencia provenzal y del renacimiento italiano. Sus poesías se tradujeron a varias lenguas, entre ellas el castellano entre
1539 y 1579, teniendo una gran influencia entre los poetas del renacimiento español. Murió en Valencia en 1459. La losa sepulcral
fue colocada en 1950 por la Sociedad "Lo Rat Penat" y el Ayuntamiento de Valencia y va rodeada de un verso del propio poeta que dice asi:
"Jo sóc aquest qui en la mort delit prenc, puix que no tolc la causa per què em ve" (Yo soy este quien disfrutó de la muerte, porque no rehuyó
la causa por la que me viene).
Junto a la puerta óleo sobre lienzo del valenciano José Vergara (1726-1799), que representa el
martirio de San Erasmo. José Vergara lo
regaló a la Catedral en el año 1790, junto con el
martirio de San Vicente colocado en el otro lado de la puerta. San Erasmo
fue obispo de Antioquia en Siria. Fue martir en la persecución de Diocleciano a comienzos del siglo IV.
Le sigue la Capilla de San Pascual Bailón como las anteriores de estilo neoclásico, obra de Antonio Gilabert
y Lorenzo Martínez siglo XVIII
En el centro del retablo: San Pascual Bailón, religioso, pintura reciente. San Pascual Bailón nació en Torrehermosa en el 1540
donde era pastor. Ingresó en la orden de los frailes menores (franciscanos), y sobresalió por su devoción a la Virgen María y
por su amor a la Eucaristía. Murió en Villarreal de los Infantes (Castellón) en el año 1592. El Papa León XIII lo declaró patrono
de las Asociaciones y Congresos eucarísticos en el 1897.
En el ático del retablo: San Cristobal, de autor desconocido.
La última capilla del crucero antes de entrar en la girola es la Capilla de San Agustin de estilo neoclásico siglo XVIII,
obra de Antonio Gilabert y Lorenzo Martinez.
En el centro de retablo,
San Agustin obispo y doctor de la iglesia, copia reducida (1970) del original de Claudio Coello (1642-1693)
que se encuentra en el Museo del Prado de Madrid.
San Agustin nació en Tegaste de Numidia (actual Tunez) en el año 354. Despues de llevar
un vida ligera e ideologicamente turbulenta, recibió el bautismo en Milan de las manos de San Ambrosio durante la vigilia
pascual del año 387. Después de la
muerte de su madre, Santa Monica, en Ostia en el año 387, que pidió mucho por su conversión, volvió a Africa y abrazó la vida
monastica, fue ordenado presbitero y, finalmente obispo de Hipona. Murió en el año 430 cuando su ciudad episcopal estaba
siendo atacada por los vándalos. Escribió muchas obras entre ellas las Confesiones, la Ciudad de Dios y comentarios a las
Sagradas Escrituras. Es llamado el "doctor de la gracia".
El el ático del retablo Santa Teresa de Jesús obra de
José Camarón Bonanat.
Santa Teresa nació en Avila en el año 1515. A los dieciocho años
entró en la orden del Carmelo, que luego reformó a partir del año 1562. Murió en Alba de Tormes en 1582. Sus escritos misticos
le merecierón el titulo de doctora de la iglesia.
En el suelo, tumba del valenciano Gregorio Mayans y Siscar, erudito valenciano nacido en Oliva en el 1699. Junto a él también
estan enterrados algunos de sus familiares. Gregorio Mayans es un hombre de la Ilustración Española del siglo XVIII. Catedratico
en Valencia y director de la Biblioteca Real. Mantuvo correspondencia con los principales sabios y eruditos de su tiempo.
Editó a los autores clásicos y destacó en la critica historica y literaria. Abogó especialmente por una radical reforma de los estudios
de derecho, gramatica y teológia.
LLegados a este punto podemos observar
sobre la puerta, que como hemos dicho se corresponde con la puerta del Palau, una vidriera con
rostros humanos. Es una vidriera commemorativa del 700 anniversario de la colocación de la primera piedra de la Catedral en el año
1262, siendo obispo fray Andreu de Albalat, cuyo sello está en la cima del vitral, junto con el del Arzobispo Marcelino Olaechea, en cuyo
pontificado se realizó la vidriera en el año 1962. Las cabezas representan los matrimonios esculpidos como canecillos en la
cornisa de la puerta románica del Palau. Son parejas ligadas a la historia de la repoblación de Valencia, después de su conquista
en el siglo XIII por el rey don Jaime I, o quizás sean los donantes del mencionado portal románico.
Continuamos por la girola, y la primera puerta a nuestra derecha, se corresponde con la sacristia,
y a continuacion las ocho capillas de la girola:
Capilla de la Virgen del Rosario
de estilo neoclásico, siglo XVIII. Obra de los arquitectos Antonio Gilabert y Lorenzo Martinez.
Con anterioridad se ha encontrabajo bajo la advocación del Santo Bulto de Jesús y de la Virgen de Lourdes.
En centro del retablo
la Virgen del Rosario , imagen de madera policromada del siglo XVII. En las paredes de la capilla: urnas
sepulcrales, la de la izquierda es el sepulcro de Berenguer Guillem de Entenza, tio del rey don Jaime I el conquistador, muerto
en 1227 antes de la reconquista de Valencia. Adornado con pequeños escudos con las armas reales de Aragón. A la derecha el
sepulcro de Berenguer de Blanes, gobernador de Valencia, fallecido en 1413. Ostenta cuatro escudos decorados con cruces
rodeadas de seis veneras (conchas de peregrino).
Además dos lienzos de Jose Camarón (siglo XVIII) del antiguo trascoro: La Virgen entrega el Rosario a Santo Domingo de Guzman y otro
lienzo dedicado a San José.
Capilla de la Virgen del Puig
también de estilo neoclásico, del siglo XVIII, obra de nuestros amigos Antonio Gilabert y Lorenzo Martinez. Esta capilla
desde su creación en el siglo XIII siempre ha estado bajo la titularidad de la Virgen del Puig.
En el centro de retablo:
Nuestra Señora de los Angeles del Puig, óleo de Agustin de Ridaura, discípulo de Francisco Ribalta. Siglo XVII.
En la base del marco, relieve representando una vista panoramica de la Valencia del siglo XVIII,
del escultor valenciano José Cotanda (1758-1802).
En el ático del retablo: cuerno de la abundancia, simbolo romano de la ciudad de Valencia. Óleo sobre lienzo de autor
desconocido. Siglo XVIII.
Sobre el altar: nicho con
la estatua yacente (trance mistico) de San Francisco Javier, atribuida al escultor Ignacio Vergara.
Siglo XVIII.
San Francisco Javier, jesuita y apostol de Oriente, de noble familia navarra, fue uno de los primeros discipulos de
San Ignacio de Loyola. Murió en el Japón en el 1552, y su cuerpo se conserva en la ciudad india de Goa. Este tipo de estatua
yacente, semejante a la de santa Maria Magdalena en la capilla contigua de San Rafael, es característica del estilo barroco
italiano y representa el ensueño o trance místico del santo representado como peregrino del Evangelio.
En las paredes: San Anselmo y San Hugo de Lincoln, obispos cartujos, óleos sobre tabla
de Francisco Ribalta del siglo XVII.
En la pared izquierda de la capilla: urna sepulcral posiblemente de don Josep Jofré, señor de Pardines. Decorado con cuatro
flores de lis (azucenas).
Cuando las tropas crisitianas asentadas en El Puig, pequeña montaña al norte de Valencia, preparaban la
conquista de Valencia en el año 1237, se halló en aquel lugar un relieve de piedra representando a la Madre de Dios, de estilo
bizantino. El hallazgo dió tales ánimos a las huestes del rey don Jaime I el Conquistador que vencierón en desigual combate, en
los mismos campos del Puig, llamado desde entonces de Santa Maria, a las tropas musulmanas, y luego se adueñaron de
Valencia. El rey cristiano atribuyó la conquista al favor de la Santisima Virgen; por eso la proclamó patrona del nuevo reino
cristiano de Valencia y, de inmediato, hizo levantar en aquel lugar un santuario que encomendó a los religiosos de la Orden de la
Merced. Desde entonces el
Monasterio del Puig de Santa Maria ha sido centro de peregrinaciones y corazón de la tierras valencianas. La imagen
de Santa Maria fue coronada canónicamente el 9 de octubre (aniversario de la conquista de Valencia) del año 1954.
Capilla de San Rafael Arcángel
de estilo neoclásico, obra de los arquitectos Antonio Gilabert y Lorenzo Martínez (siglo XVIII).
Con anterioridad se ha dedicado a la beata Catalina Tomás y en origen a la "Almoyna de Santa Lucia". Se encontraba
bajo el patronato de la familia Romeu.
En el centro del retablo:
San Rafael arcángel, acompañado por el joven Tobias, imagen de madera policromada de
José Ponsoda (1882-1963). Durante los años posteriores a 1939, este afamado escultor valenciano hizo para la Catedral,
además de la imagen de este altar, las de la Inmaculada Concepción y de San José (en sus capillas) y de Cristo crucificado
(capilla de San Pedro).
En el ático del retablo: martirio de San Andrés apóstol, óleo sobre tabla del siglo XVII, de autor desconocido.
Sobre el altar, nicho con la estatua yacente (trance mistico) de
Santa Maria Magdalena, atribuida a la escuela de Ignacio Vergara del siglo XVIII.
En los laterales, lienzos de José Camarón del siglo XVIII: Santo Tomás de Aquino con una coronación de Espinas y de Luis Planes (siglo
XVIII): San Mateo y San Joaquín con la Virgen niña.
San Rafael es uno de los cuatro arcángeles, con Miguel, Gabriel y Uriel. Su nombre significa en hebreo
"medicina de Dios". El libro de Tobias (Antiguo Testamento) cuenta que guió al joven Tobias para ir a buscar esposa, y luego
le hizo pescar un pez con cuya hiel curó luego la ceguera de su padre.
Maria Magdalena la santa "mirófora" o portadora de perfumes, fue la primera que vió a Jesús resucitado cuando
fue al sepulcro para embalsamar su cuerpo. Según la tradición, expió su vida anterior de pecadora viviendo en soledad y
haciendo penitencia. La imagen yacente la representa en trance místico, contemplando la cruz, con el vaso de ungüento,
el libro (signo de la vida contemplativa) y las disciplinas o azotes (signo de mortificación) y la cruz.
San Andrés hermano de San Pedro, fue crucificado en Patrás (Grecia).
Capilla del Cristo de la Buena Muerte
de estilo neoclásico del siglo XVIII. Arquitectos: Antonio Gilabert y Lorenzo Martínez.
Con anterioridad a su actual denominación ha estado dedicada a San Dimas (el buen ladrón) y antes a la
Pasión de la Imagen.
En el centro del retablo: Cristo crucificado, escultura de madera policromada atribuida a Alonso
Cano o a Juan Muñoz, estilo barroco castellano del siglo XVII. Procede de la desamortización
del monasterio agustino de Nuestra Señora del Socorro (el Socós).
El Cristo tiene como fondo un Calvario, representando a Santa María, madre de Jesús y San Juan el
discipulo amado, junto a la cruz. Pintura sobre tabla atribuida por unos a
Baccio Bandinelli (siglos XV-XVI) o a un anonimo maestro de Alzira. Estilo renacimiento
manierista. Felipe Garin lo atribuye a Vicente Macip.
En el ático del retablo: La Virgen de Montserrat, óleo sobre lienzo del siglo XVII o XVIII
de autor desconocido.
Como reseña el evangelio según San Juan , cap 19, 25-27
"Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María la de Cleofas y
Maria Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella, al discipulo a quien amaba, dijo a
la madre, Mujer, ahi tienes a tu hijo. Luego dijo al discipulo. Ahi tienes a tu madre. Y
desde aquella hora el discipulo la recibió en su casa".
En las paredes de la capilla: Urnas sepulcrales. La de la izquierda,
sepulcro del tercer obispo de Valencia, fray Andrés de Albalat O.P. (dominico), que puso la
primera piedra de la catedral en el año 1262. Falleció en Viterbo (Italia) en 1276. Sobre el
sepulcro está pintada la figura yacente del prelado y las insignias heráldicas de la familia
de los Albalat. La de la derecha,
sepulcro del caballero mosén Jaume Castellar (Jaime Castelló), sepultado
aquí en el año 1431. Escudos con el castillo, emblema de los Castellar.
En la pared: Cristo atado a la columna, óleo sobre lienzo anónimo del siglo XVII.
Sobre un alto pedestal imagen de la
Virgen de Lourdes en cuyo nimbo proclama "Yo soy la Inmaculada Concepción".
El buen ladrón óleo sobre tabla, obra de Miguel Esteve siglo XVI. Presidió esta capilla
desde 1745 hasta 1916. Según el evangelio de San Lucas (23, 42-43), invocó a Jesús desde la
cruz en el Calvario "Jesús acuerdate de mi cuando llegues a tu reino" y el Señor le
constestó: "Hoy estarás conmigo en el paraiso". En el fondo del cuadro se describe la leyenda
del buen ladrón (San Dimas) según el evangelio apócrifo de Nicodemo. Cuando la Sagrada Familia
huyó a Egipto, les defendió de sus compañeros bandidos y les protegió. Volvería a encontrar
a Jesús treinta años después, crucificado juto a él. Restaurada esta pintura se reintegró a
esta capilla el 4 de abril del 2000.
Capilla de San Jaime Apóstol como las anteriores obra neoclásica del siglo XVIII de
Antonio Gilabert y Lorenzo Martínez. Por esta capilla comenzaron en 1262 las obras de construcción de la Catedral.
En el centro del retablo:
San Jaime (Santiago el Mayor) ayudando a los cristianos en la batalla de
Clavijo, óleo sobre lienzo de Evaristo Muñoz (1684-1737) del siglo XVIII.
En el ático del retablo: la
Asunción de la Virgen, óleo sobre tabla del siglo XVII o XVIII,
de autor desconocido. La mayor parte de las pinturas de los áticos de los retablos proceden de retablos góticos
anteriores a la reforma neoclásica del siglo XVIII.
En las paredes de la capilla: a la de la izquierda, parte escultórica del
sepulcro del tercer obispo de Valencia, fray Andres de Albalat O.P. que colocó aquí la
primera piedra de la catedral. Sería el complemento del sepulcro que se halla en la capilla
contigua (Cristo de la Buena Muerte) desmontado en el siglo XVIII.
A la derecha bajo un arcosolio del siglo XIII,
urna sepulcral con los restos del primogenito del rey Jaime I el Conquistador,
don Alfonso de Aragón fallecido en 1260 en Calatayud y los de su esposa Constanza. En el frontal escudos con las armas reales de
Aragón. Los restos fueron trasladados hasta esta Catedral desde el Monasterio de Veruela. No obstante hay autores que dudan
que este traslado se produjera y avanzan la hipótesis de que los restos de la urna corresponda a otro miembro de la familia real
aragonesa.
Junto al sepulcro se ha colocado una reproducción de la
lápida fundacional de la Catedral que ya hemos
tenido ocasión de comentar y que desapareció en el siglo XVIII.
Como reseñan los evangelios, San Jaime, llamado también Santiago, y San Juan,
pescadores, hijos de Zebedeo, fueron llamados por Jesús en las orillas del lago de Galilea.
El Señor los llamó, por su vehemencia, "Los hijos del Trueno". San Jaime fue el primer apostol
en morir como mártir de Cristo, en Jerusalén. Según la tradición, predicó el evangelio en
España, donde fue animado por una aparición de la Virgen María en Zaragoza y, después del
martirio, sus discípulos trajerón su cuerpo a Galicia donde es venerado su sepulcro en la
ciudad de Santiago de Compostela, meta del camino de Santiago, que recorre toda Europa central.
Durante la reconquista de España, los cristianos, especialmente navarros, gallegos, leoneses
y castellanos, tuvieron a Santiago como santo protector, y así se cuenta, que el rey Ramiro I
en el año 844, tuvo una batalla en el lugar riojano de Clavijo, en la que venció a los
musulmanes con la ayuda de una aparición del Apóstol montado sobre un caballo blanco, como
lo representa el cuadro de esta capilla. Se trata de una tradición posterior a la verdadera
batalla, que tuvo lugar en Albelda (La Rioja) sin que los datos historicos mencionen la
aparición de Santiago.
Capilla de la Virgen del Pilar
de estilo gótico siglo XIII, suprimida la decoración neoclásica del siglo XVIII. Arquitecto Arnau Vidal, primer
maestro de obras de la Catedral.
En origen bajo la advocación de San Cosme y San Damian y posteriormente a Santa Catalina Mártir, en la actualidad
a la Virgen del Pilar.
Retablo del siglo XVIII, en su centro
Imagen de la Virgen del Pilar, de madera policromada y autor desconocido. Ocupa este lugar desde 1939.
Sobre el altar:
San Fernando rey de Castilla y León, escultura de S.Agudo, tallada en el año 1956.
En el ático del retablo: San Juan Bautista, pintura sobre tabla, resto de un retablo del
siglo XV de autor desconocido.
A la izquierda
sepulcro gótico de don Raimundo Gastón, obispo de Valencia desde 1312 a 1348, redescubierta
en diciembre del 2003 en la capilla de San José y enterrada en ella desde el siglo XVIII.
En las paredes Pentecostés y Milagros de San Andrés, pinturas sobre tabla de Juan de Borgoña siglos XV y XVI.
Según la tradición la Virgen María, antes de su transito al cielo, se apareció al apóstol
San Jaime, a orillas del Ebro, para reconfortarlo en su misión cuando se encontraba muy
desanimado en Zaragoza, por la falta de respuesta a su mensaje evangelico. Nuestra Señora
le dejó entonces como señal un pilar o columna que es venerado en la Basilica de su mismo
nombre en Zaragoza.
Fernando III el Santo nació en Valparaiso (Zamora) en 1201. Rey de Castilla dede 1217 y de
León desde 1230, era primo hermano del rey Jaime I el Conquistador. Inició las catedrales
de León y Burgos y conquistó a los musulmanes las ciudades de Jaén, Córdoba, Sevilla y
Cadiz. Reprimió la herejia albigense. Murió en Sevilla en el año 1252.
La reforma neoclásica de la catedral. El 1 de septiembre de 1774, siendo
arzobispo de Valencia, don Francisco Fabian y Fuero, se inició una total renovación del
templo para ocultar su primitiva traza gótica con un
revestimiento de estilo inspirado en los canones greco-romanos y renacentistas, conforme a las normas
academicas del siglo XVIII.
Dirigieron las obras los arquitectos Antonio Gilabert y Lorenzo Martínez. Se construyeron de nueva planta
las capillas de las naves laterales, los arcos ojivales se transformaron en otros de medio
punto, se cubrieron las pilastras góticas con columnas corintias y los muros con estucos y
dorados. Solo quedaron a la vista los nervios góticos de la crucería de las bóvedas. De todo
ello es buena muestra el conjunto de la girola, restaurada en 1998.
En el año 1961, bajo la dirección del arquitecto
Juan Segura del Lago, se comenzó la recuperación del estilo gótico
primitivo de la Catedral, suprimiendose los tejados a doble vertiente y retornando a la cubierta primitiva
de terrazas, supresión de la decoración neoclásica del cimborrio, y devolución del estilo gótico original a las naves y bóvedas del templo.
En estos trabajos colaboraron Fernando Chueca Goitia (1911-2004) y Luis Gay Ramos (1912-1996). Este proceso de devolución a sus origenes
góticos originales se le ha llamado repristinización de la Catedral.
Capilla de San Jacinto María Castañeda y de los mártires valencianos del siglo XX
de estilo neoclásico siglo XVIII, obras como no de Antonio Gilabert y Lorenzo Martínez.
En origen se encontraba bajo la advocación de San Andrés y Santa Catalina y posteriormente a Nuestra Señora de la Peste. En la
actualidad dedicada al beato Jacinto Maria Castañeda. El patronato de la capilla la ostantaba la familia Esplugues.
Centro del retablo: Martirio de San Jacinto María Castañeda, presbitero, y de San Vicente
Liern, religioso, óleo sobre lienzo de autor desconocido.
Sobre el altar: Virgen de los Dolores, óleo sobre tabla atribuido a
José Vergara en el siglo
XVIII.
Ático del retablo: San Gabriel arcángel, óleo sobre tabla de autor desconocido fechado en el siglo XVI.
Se trata del fragmento de un retablo.
Laterales: Beato José Aparicio Sanz presbitero en Enguera y 232 compañeros mártires sacerdotes, religiosos,
religiosas y seglares asesinados en la Guerra Civil de 1936. Óleos sobre lienzo de Ernesto Garcia Lledó (2001).
Bajo el altar de esta capilla encontramos una urna que contiene las reliquias de estos mártires, urna realizada en los talleres de los Hermanos
Piró (2001).
Muro derecho de la capilla: Urna sepulcral del canónigo arcediano Pedro Esplugues (siglo XIV).
Entre esta capilla y la que le sigue se encuentra una pequeña sala que era el antiguo vestuario canonical.
San Jacinto María Castañeda, nació en Xátiva (Valencia) a mediados del siglo
XVIII. Entró muy joven en el convento setabense de la Orden de Predicadores (dominicos). Pidió
ser enviado a las regiones más remotas de Asia y fue incorporado a la provincia del santisimo
Rosario en las islas Filipinas. Predicando el evangelio en China fue detenido y procesado,
sufriendo el martirio con el hermano de Orden Vicente Liern, a la edad de treinta años. El
papa san Pio X lo beatificó junto con el mencionado Vicente y otros seis compañeros de la
orden de Santo Domingo. El papa Juan Pablo II declaró santos a estos mártires, canonizándoles
el 19 de junio de 1988.
El beato José Aparicio Sanz, parroco de Enguera (Valencia), fue martirizado
en Valencia el 29 de diciembre de 1936. Encabeza la lista de 233 mártires de la persecución
religiosa (1936-1939), entre otros muchos más que derramarón su sangre por Cristo en la
archidiocesis de Valencia. Fueron beatificados por el papa Juan Pablo II el 11 de marzo del
2001.
El arcángel Gabriel, cuyo nombre hebreo significa "fortaleza de Dios", anunció a la Virgen María que sería la madre del Salvador.
Capilla de San Dionisio y Santa Margarita Estilo gótico del siglo XIII. Obra de
Arnau Vidal.
Antigua capilla de san Antonio Abad repristinada en el año 1961. Antiguamente estuvo bajo el patronazgo de la
familia Catalá de Valeriola.
Retablo de san Dionisio y santa Margarita: Temple y óleo sobre tabla de
Vicente Macip
(finales del siglo XV). Procedente de la iglesia de
San Juan del Hospital.
Tabla central: San Dionisio, obispo y mártir y santa Margarita virgen y mártir.
Laterales: Adoración de los Magos, Ascensión del Señor, Pentecostés y Transito de la Virgen.
Sobre la tabla central Aparición de Jesús resucitado a la Virgen María, acompañado de los justos
del Antiguo Testamento que ha salvado en su descenso al lugar de los muertos.
En los guardapolvos: santos, San Sebastian, San Pedro mártir, Santa Isabel , San Cristóbal, Santos Cosme y Damián,
San Miguel y Ángel Custodio del reino de Valencia. Además de La Trinidad, Cristo imagen del Padre y
el Espiritu Santo.
En la Predela: Escenas de la pasión, oración de Jesús en el huerto, flagelación, camino del
Calvario y descendimiento.
En el centro Cristo varón de dolores puesto en el sepulcro.
En la cimera del retablo: Cristo en la Cruz.
Lapidas sepulcrales del obispo
don Raimón Despont muerto en 1312, del arzobispo
don Andrés Mayoral, muerto en 1769, del arzobispo De los Cameros muerto en 1676 y el arzobispo
Ximenez del Rio muerto en 1800. En el muro derecho lapida memorial de don Gilaberto Carroz
de Centelles muerto en 1700 y el sepulcro de los Catalá de Valeriola, adornado con el escudo familiar.
Sobre la puerta del vestuario de los canonigos, Cristo coronado de espinas, lienzo de Vicente Inglés (siglo XVIII).
San Dionisio, primer obispo de Paris (siglo III) y Santa Margarita virgen y
mártir del siglo III.
A destacar que las capillas de la Virgen del Pilar y la de los santos Dionisio y Margarita, se
les ha retirado su reforma neoclásica y se han dejado en su estilo gótico original, mientras que
en el resto de las capillas se han mantenido la reforma neoclásica del siglo XVIII. Esto se ha hecho a propósito con el fin de
que el espectádor pueda compobar el modelo original gótico del siglo XIII de las capillas y los cambios sufridos con la reforma neoclásica
del siglo XVIII.
Capilla de la Resurrección
En la parte del trasaltar, nos encontramos con la Capilla de la Resurrección, (llamada popularmente La Coveta) obra de 1510 en
alabastro traslucido, cerrada por un magnífico pórtico de alabastro de tres arcos. La capilla fue donada por el papa Alejandro VI en
memoria de su tio el papa Calixto III de la familia Borja.
El diseño de la capilla se adapta perfectamente a la
forma poligonal de la girola y es una clara representación del arte renacentista en la ciudad de Valencia. Formado por
tres arcos, el central muy rebajado y los laterales formados por arcos de medio punto, se articulan por columnas de orden compuesto
y entablamento, y permiten mostrar un interesante
repertorio decorativo de formas italianizantes, formado por águilas con
las alas desplegadas, grutescos y motivos varios de inspiración renacentista. En los extremos de la baranda superior
dos pequeñas figurillas rematan la capilla.
El pórtico posiblemente sigue los diseños de Yáñez de la Almedina (como los marcos de las puertas
del Retablo Mayor y los muebles del órgano), y es una de las primeras y mejores muestras del
"estilo romano" o renacentista en España.
En ella, como más importante, destacaremos: un bellisimo altorrelieve de
la Resurrección del Señor en piedra alabastrina pulida
y abrillantada de estilo renacimiento, realizada a expensas del obispo cardenal Rodrigo de
Borja, futuro Papa Alejandro VI, y atribuido sucesivamente a Damián Forment, Berruguete, Bartolomé Ordoñez y otros,
pero finalmente se ha documentado como de Gregorio de Biguerny. Fue colocado en este lugar
a principios del siglo XVI para honrar la memoria de Calixto III. Conserva restos de policromía y del dorado que lo decoraban en
su aspecto primitivo.
En el centro del relieve vemos la figura de
Cristo Resucitado saliendo del sepulcro acompañado de varios ángeles, mientras que
varias figuras que representan a los guardias gesticulan asustados y otros personajes no identificados se agitan de forma violenta.
La incorporación de todos estos personajes parece ser que tiene la clara intención de dar una sensación de movimiento y
profundidad a la escena, dotandola de un dramatismo que sea percibido por el espectador.
En esta capilla se encuentra expuesto el
brazo incorrupto de San Vicente Mártir, que fue donado a la catedral en 1970.
San Vicente Mártir, diacono de Zaragoza, fue martirizado en Valencia hacia el año 304.
Su culto difundiose con rapidez en la Iglesia Universal y su figura fue tenida por la de "el santo más representativo
de España".
Su basilica sepulcral (
San Vicente de la Roqueta), situada extramuros de la ciudad de Valencia, era muy visitada; pero, durante la dominación
musulmana, las sagradas reliquias del Santo desaparecieron, escondidas o dispersas.
Hacia el año 1104 el entonces Obispo de Valencia marchó en peregrinación a Tierra Santa, y llevó consigo el
brazo izquierdo del Santo Patrón. Al dicho prelado le sobrevino inesperadamente la muerta en Bari (Italia), y allí quedaron sus despojos mortales
y cuanto él llevaba en la valija.
Don Pedro Zampieri, de Vigonovo (Venecia), trajo de nuevo a Valencia el brazo de San Vicente y, como último
poseedor del mismo, lo regaló, junto con el artistico relicario que lo contiene a esta Santa Iglesia Catedral, en
el año 1970. El relicario es obra en bronce plateada del italiano Giancarlo Fecchio.
En la parte superior de la capilla de la resurrección encontramos el
El trasaltar:
El trasaltar fue reconstruido en el siglo XVIII en la reforma neoclásica de la Catedral, contiene elementos anteriores y es un
monumento a la Sagrada Eucaristía.
En la puerta del Sagrario:
Cristo Salvador en la Última Cena (Cristo Eucarístico), pintura sobre tabla de
Vicente Macip realizada hacia 1525. Estilo renacimiento. Por encima de ella
La última Cena, óleo sobre lienzo. Escuela de Ribalta. Siglo XVII. Estilo barroco.
En el coronamiento: Un ángel lleva pan al profeta Elías, obra de Luis Antonio Planes del siglo XVIII.
Estilo neoclásico.
Relieve con alegoría de la Trinidad sobre el Cordero Místico (Cristo sacrificado y viviente
en la Eucaristía), reposando sobre el libro de los siete sellos, según la visión del libro del Apocalipsis.
A los lados del sagrario: pinturas murales representando motivos eucaristicos, el jarro
de vino y la mesa con los panes de la proposición y relieves de estuco con espigas y racimos de uvas.
Frente a la Capilla de la Resurrección y en la misma girola, se situa la
Virgen del Coro o "Verge de la Cadira" (silla en valenciano), imagen de piedra alabastrina policromada y dorada
a tamaño natural, del siglo XV. En esta imagen Nuestra Señora aparece sentada sobre un rico
trono; sobre la cabeza luce una corona y azucenas de plata en una de sus manos.
Realizada en 1458 por escultor y platero valenciano Joan Castellnou. La silla de la imagen es del siglo XVIII.
La obra fue colocada en este lugar durante la reforma neoclásica del templo ocurrida en el siglo XVIII y procede
del antiguo trascoro de la Catedral. Además Joan Castellnou sería el autor de la Custodia de oro de la Catedral, que
desapareceria al ser fundida en 1812.
La imagen del Niño Jesús descansa sobre la pierna izquierda de la Virgen. Con su mano derecha en actitud de bendecir y en la
izquierda sostiene la bola del mundo.
Existe una costumbre, como es la de invocar a la Santisíma Virgen en vísperas del parto; y por ello, muchas futuras madres
rezan ante esta imagen y dan nueve vueltas a la Catedral, en recuerdo de los nueves meses en los que Santa María esperó el
nacimiento de su Hijo Jesucristo. En la sacristía se puede pedir la estampa con la oración para estos casos.
Sobre esta costumbre de que las embarazadas den nueve vueltas a la Catedral, hay que situarse en el trasfondo de la época y
en las circunstancias de las mujeres en ese momento. Hoy es bien sabido que los médicos recomiendan a las mujeres embarazadas que
caminen para permitir que el feto se situe en posición adecuada para el parto. En el siglo XV los médicos ya se dieron cuenta de lo bueno que era
andar, por eso y dado que en aquella época las mujeres trabajaban hasta el último momento de dar a luz, encontraron la excusa perfecta
para obligar a las mujeres a andar y nada mejor que dar nueve vueltas a la Catedral y encomendarse a la Virgen.
Órgano
En los muros inmediatos a esta capilla encontramos el órgano de la Catedral. Formado por algunas tallas renacentistas
salidas de la mano de Luis Muñoz sobre planos de Fernando Yañez de la Almedina. Son diez relieves (cinco a cada lado)
en madera oscura en su color natural que representan a ángeles cantores o llevando instrumentos musicales. Y decimos algunas tallas porque
el organo de la Catedral, sufrió importantes daños en la Guerra Civil lo que
obligó a su desmontaje y a reconstruir un nuevo organo mucho mas pequeño que fue este; situado en el Altar Mayor. Parte de los
pedazos que lograrón salvarse se encuentran en el Museo de la Catedral y otra parte se utilizaron para este nuevo órgano.
En realidad hay que decir que la Catedral disponía de dos organos situados a ambos lados del coro que se encontraba
en el centro de la nave central. Ambos casi idénticos fueron realizados en el siglo XVI por Pedro Andrés Teixidor y Diego
Ortiz, ambos organistas de la Catedral. Despues de la guerra civil tanto los organos como el coro tuvierón que ser
desmontados, eliminados de su emplazamiento original y sus distintos elementos reaprovechados en la misma Catedral.
El actual organo de la Catedral es por tanto un mueble reconstruido
a partir de 1939 con piezas del
antiguo órgano situado anteriormente sobre el coro en la
nave principal y que fue destruido
durante la Guerra Civil. Las tallas de madera son de puro estilo renacimiento diseñadas
entre 1510 y 1513 por Fernando Yáñez de la
Almedina, discipulo de Leonardo da Vinci y pintor de algunas tablas junto con Fernando de los
Llanos de las puertas del Retablo
Mayor. Es obra en madera ejecutada por el tallista valenciano Luis Muñoz.
La maquinaria, tubos, teclados etc. del órgano son posteriores a 1939 y no tienen interés artístico.
Imagenes de los restos del órgano antiguo de la Catedral
Avanzamos al brazo oeste de la nave del transepto
que da salida a la Puerta de los Apostoles y a la Plaza de
la Virgen. A nuestra izquierda vemos el
púlpito gótico de San Vicente Ferrer. Es uno de los pulpitos góticos del siglo XIV que
existian en la catedral. Se le llama de San Vicente Ferrer, pues debió hablar al pueblo desde
él en alguna de las ocasiones en que predicó en esta Catedral, en la que además en la antigua
aula capitular, ahora capilla del Santo Caliz, enseñó Teología. Sobre el pulpito, óleo sobre
tabla de San Vicente Ferrer, obra del pintor Adolfo Ferrer Amblar (1982), copia del original que se
conserva en el
Museo de Bellas Artes.
También podemos observar a nuestra derecha el
rosetón gótico con la estrella de David, encima de la puerta. Es obra del siglo XIV,
muestra el trazado de la estrella de David con la cruz en su centro.
En el lado izquierdo encontramos un óleo sobre lienzo del valenciano Vicente Inglés (muerto en
Valencia en 1821) que representa a
San Pedro liberado por un ángel .
En el lado derecho otro óleo del mismo autor representando el
Martirio de San Bartolomé . Ambos cuadros fueron regalados por el pintor en el año 1791.
San Bartolomé, apóstol de Jesucristo, fue martirizado en Armenia y San Pedro fue liberado por
un ángel de su prisión de Jerusalén, conforme se relata en los Hechos de los Apóstoles.
En este lado de la nave del transepto podemos ver pintadas en las paredes, distintos
escudos heraldicos.
Capilla del Beato Gaspar de Bono de estilo neoclásico, del siglo XVIII. Obra de los
arquitectos Antonio Gilabert y Lorenzo Martínez.
Centro de retablo: Beato Gaspar de Bono, presbitero, óleo sobre lienzo,obra de la escuela
valenciana de pintura del siglo XVIII.
Ático del retablo: San Francisco de Paula, ermitaño, fundador de los Minimos, óleo sobre
lienzo de la escuela valenciana del siglo XVIII. San Francisco de Paula murió en Tours en el año 1507.
Gaspar de Bono nació en Valencia. Fue mercader y soldado antes de entrar en la
orden de los Mínimos en el
Convento de San Sebastian de su ciudad natal, desde donde destacó
en la confesión, la predicación y la caridad. Fue provincial de su orden. Falleció el 14 de
julio de 1604. Sus reliquias se conservan en la
Iglesia de San Nicolás de Valencia.
Capilla de Santa Catalina de Alejandria de estilo neoclásico del siglo XVIII. Arquitectos
Antonio Gilabert y Lorenzo Martínez.
Centro del retablo: Santa Catalina, virgen y mártir, óleo sobre lienzo de Vicente Salvador
y Gómez (siglo XVII), discipulo de Jerónimo Jacinto de Espinosa (Cocentaina 1600-Valencia 1680).
Santa Catalina nació en Alejandria (Egipto) de familia noble. Sufrió varios tormentos y
contradijo públicamente los errores de los filosofos páganos. Antiguamente era patrona de
los estudiantes y profesores de Filosofia. Es patrona de relojeros a causa de la rueda
dentada (rueda catalina) con que la torturaron. Fue decapitada por orden del emperador
Majencio en el año 307.
Ático del retablo: San Nicolás, obispo, óleo sobre lienzo de autor desconocido.
San Nicolás, obispo de Mira (Turquia) en el siglo IV. Sus reliquias fueron trasladadas a
Bari (Italia) en el año 1087.
Sigue también en el crucero la Capilla de San Francisco de Asís de estilo neoclásico del
siglo XVIII, obra de Antonio Gilabert y Lorenzo Martínez.
Centro del retablo: San Francisco de Asís confortado por un ángel, óleo sobre lienzo
de José Camarón (Segorbe 1731-Valencia 1803).
Ático del retablo: San Francisco de Asís recibiendo los estigmas de la pasión de Jesús,
lienzo atribuido a
José Camarón Bonanat. (siglo XVIII)
San Francisco nació en Asís (Italia) en el año 1182. Renunció a su patrimonio y a su familia,
para dedicarse libremente a Dios, abrazando a la "dama pobreza" con quien se desposó. Dió
sabias reglas a los que le siguierón, con el nombre de Hermanos Menores (franciscanos). Inició
una orden de monjas y una sociedad de seglares penitentes (Orden Tercera). Inició la tradición
de los "Belenes" de Navidad e influyó en la vida religiosa y cultural de la baja edad media.
Murió en Asís en 1226.
Capilla de San Antonio de Padua de estilo neoclásico
del siglo XVIII. Arquitectos Antonio Gilabert y Lorenzo Martínez.
Centro del retablo: San Antonio de Padua, presbitero, imagen de madera policromada, obra de
Vicente Marco (1907).
Ático del retablo: Martirio de San Lorenzo, diácono, óleo sobre lienzo de autor
desconocido.
San Antonio nació en Lisboa hacia el año 1195 y fue bautizado con el nombre de Fernando. Al
contemplar los despojos de los primeros mártires franciscanos de Marruecos, siendo canónigo
regular, se sintió movido a entrar en la Orden de frailes menores (franciscanos), cambiando
su nombre por Antonio. Fue profesor de Teología y misionero popular en Italia y Francia.
Después de haber predicado una Cuaresma, agotado, murió en Padua (Italia) el 13 de junio de
1231. fue canonizado muy pronto y declarado posteriormente Doctor de la Iglesia.
San Lorenzo, diácono de la iglesia de Roma, fue mártir en la persecución de Valeriano, cuatro
dias después que su Obispo, el papa San Sixto. fue ejecutado el 10 de agosto.
Capilla de la Inmaculada Concepción
Ya en la nave lateral del evangelio, nos encontramos con la Capilla de la Inmaculada
Concepción. Es obra de Antonio Gilabert y Lorenzo Martínez, de estilo neoclásico del siglo XVIII.
Altar central: La Inmaculada Concepción imagen de madera policromada de José Maria Ponsoda (1882-1963).
Sobre el altar central: Estuco de San Pascual Bailón, por José Esteve Bonet (1741-1802).
Estatuas sobre el altar central: Figuras alegoricas de la Castidad de la Virgen María (Judith) y
de su victoria sobre Satanás (Jahel). Estucos de José Esteve Bonet.
En el lado izquierdo, San Luis Bertrán, copia del original de Zariñena del siglo XVII que se conserva en el Museo del Patriarca.
San Luis Bertrán (Valencia 1526-1581), dominico es patrono de Colombia.
En el lado derecho, Beata Josefa María de Santa Inés de Beniganim, óleo de Carlos Giner
Vidal (1834-1917).
La beata Josefa María de Santa Inés (Benigánim - Valencia 1625-1696), religiosa agustina
descalza.
Pechinas de la cúpula: Estucos, títulos de la Virgen María, Elegida como el sol y Rosa de
Jericó, Hermosa como la luna. Cinamomo aromático y Espejo sin mancha, obras de José Esteve Bonet.
En el pavimento: tumbas de los arzobispos Salvador y Barrera (1917-1919), Garcia y Abellá
(1848-1860), Company y Soler (1800-1813) y del cardenal Herrero y Espinosa de los Monteros
(1898-1903).
Capilla de San Vicente Ferrer
De estilo neoclásico. Siglo XVIII. Autores Antonio Gilabert y Lorenzo Martínez. Cúpula eliptica.
En el Altar central:
Aparición de la Virgen a San Vicente Ferrer, óleo de Vicente Inglés (muerto
en Valencia en 1821).
Imagen procesional de San Vicente Ferrer, de madera plateada, obra de Francisco Eva (1606).
Sobre el altar central: Estuco, San Vicente Ferrer en la Iglesia del cielo.
Estatuas sobre el altar central: figuras alegóricas de la Elocuencia (con la mano extendida)
y de la Templanza (aguando el vino).
Lado izquierdo: San Vicente convierte a unos judios, lienzo de Vicente Inglés.
Lado derecho: Resurrección de una difunta por San Vicente, óleo de Vicente Inglés.
Pechinas de la cúpula: Estucos, escenas de la vida de San Vicente, bautizo, curación milagrosa
en Avignon, muerte en Vannes y apoteosis del santo.
San Vicente Ferrer nació en Valencia en el año 1350 y fue bautizado en la
Iglesia de San Esteban.
Miembro de la orden de los predicadores
(dominicos) enseño filosofia y teología en esta ciudad, en la actual capilla del Santo Caliz
de la catedral. Como predicador recorrió muchas regiones de España y de Europa, tanto en la
defensa de la verdadera fé y de la unidad de la iglesia, como en favor de la paz entre los
pueblos y la reforma de las costumbres. Murio en Vannes (Bretaña francesa) el 5 de abril de
1419 y allí se conservan sus reliquias. Es patrono de la Comunidad Autonoma de Valencia.
Anexa a la Capilla de San Vicente Ferrer y oculta a la vista del público se encuentra la conocida como Capilla del Penitenciario. Construida
en 1320 en estilo gótico, es una de las estancias más antiguas de la Catedral. Se cubre con bóveda de crucería. En su interior encontramos
la tumba del obispo de Valencia Jazperto de Botonach (1276-1288).
Capilla de San Luis Obispo
Estilo neoclásico. Siglo XVIII. Arquitectos Antonio Gilabert y Lorenzo Martinez.
Altar central: Relicario de San Luis, Obispo de Toulouse. Recibe la veneración de sus padres,
reyes de Napoles.
Sobre el altar central: Estuco, la glorificación de San Luis contemplada por un fraile por José
Cotanda (1758-1802).
San Luis era sobrino de otro San Luis, rey de Francia, e hijo de Calos II de Nápoles y
Sicilia, conde de Provenza. Estuvo preso siete años en Barcelona en lugar de su padre,
renunció al trono y siguió a San Francisco de Asís. Designado obispo de Toulouse (Francia),
murió en Marsella a los veintitres años (19 de abril de 1297). Cuando Alfonso V el Magnanimo
saqueó Marsella, en 1417, trajo a Valencia los restos del santo Patrono de Provenza, junto con
las cadenas que cerraban el puerto de Marsella (estan en la capilla del Santo Caliz).
Estatuas sobre el altar central: alegorias de la Caridad (con una tórtola) y la Humildad
(llevando una pelota y con una corona a sus pies) de José Cotanda.
Lado izquierdo: Dos lienzos, San Antonio Abad y La Sagrada familia huye a Egipto, óleos de Vicente Lopez (1772-1850) .
San Antonio Abad, fue monje en Egipto en el siglo III. José y María con el Niño Jesús huyen a Egipto, para escapar
de la persecución del rey Herodes, éstos lienzos estaban en el altar de la actual Capilla de San Dionisio y Santa Margarita.
Lado derecho: Virgen de Guadalupe, óleo del mejicano José de Ibarra, copiado de la original
en el año 1747.
Pechinas de la cúpula: Estucos, Voto de castidad y vida penitente de San Luis, Anunciación y
Traslado de la casa de la Virgen a Loreto, de José Cotanda.
En el pavimento: tumba del arzobispo Joaquin López Sicilia (1823-1835).
Capilla de San Vicente Mártir de
estilo neoclásico del siglo XVIII. Arquitectos Antonio Gilabert y Lorenzo Martínez.
Altar central:
Imagen de San Vicente, diacono y mártir. Madera plateada, escultor José Esteve Bonet (1741-1802).
Sobre el altar central: Estuco, Apoteosis de San Vicente Mártir de José Esteve.
Estatuas sobre el altar central: alegorias de la Fé (con la cruz y el libro) y la Fortaleza
(con las armas y el león a sus pies). Estucos de José Esteve.
En el lado izquierdo, imagen de Jesús en la pasión (Ecce homo) y en el lado derecho la
Virgen del LLuch y los santos patronos de Alzira, Bernardo, María y Gracia de R.Granell (1969).
Pechinas de la
cúpula: Estucos de José Cotanda (1758-1802) con escenas del mártirio de
San Vicente.
San Vicente Mártir era diácono del obispo de Zaragoza, San Valero. Durante la persecución
del emperador Diocleciano, ambos fueron traidos a Valencia, y aquí Vicente fue torturado
hasta la muerte, un 22 de enero del 304, mientras que San Valero era desterrado. Es patrono
principal de la diocesis y de la ciudad de Valencia. En la girola de esta catedral se
venera el brazo izuierdo de este santo.
Capilla de la Santisima Trinidad
de estilo gótico, siglo XV. Arquitectos Francesc Baldomar y Pere Compte.
Altar central:
La Santisima Trinidad, óleo de Luis Antonio Planes (1745-1821).
Ático del retablo: San Joaquin y la Virgen María, de Luis Antonio Planes. Predela del retablo: anunciación,
San José y Santa Ana de Luis Antonio Planes.
En el lado izquierdo:
sepulcro del cardenal arzobispo Mariano Barrio muerto en 1876 y que participó en el Concilio Vaticano I.
Bocaporte del altar de Santo Tomás de Villanueva, óleo de José Vergara, pintado en 1791.
En el lado derecho:
Sepulcro del arzobispo Martín de Ayala muerto en 1566, y realizado en mármol italiano. Participó en el Concilio de Trento.
La Santisima Trinidad es el misterio central de la fé cristiana. Creemos en un solo Dios,
cuya unidad subsiste en tres personas; el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo. Se atribuye
el Padre la creación del mundo, al Hijo la redención y al Espiritu Santo la santificación
de los hombres.
En este lugar, concretamente en el espacio llamado Arcada Nova, encontraremos la puerta de
acceso al
Miguelete, y estaremos nuevamente situados en la puerta por donde hemos entrado, en
la Puerta de los Hierros que da acceso a la Plaza de la Reina.
Este espacio llamado Arcada Nova, es obra de Francesc Baldomar (magister fabrice sedis), maestro
de obras de la Seo y fue comenzada en 1458; al fallecimiento de este le sucede en 1476 su discipulo
Pere Compte (autor de la Lonja de los Mercaderes de Valencia).
Este espacio lo que hace es alargar la catedral, uniendo definitivamente los pies de la catedral
a la Torre del Miguelete y a la Sala Capitular, que hasta entonces estaban exentas. Es por tanto
una nueva arcada que sigue los canones de las tres restantes. Es de destacar en los muros laterales la disposición de las
ventanas denominadas en "esviaje" o en ángulo oblicuo y que permite una mayor iluminación de la nave central.
El siguiente paso, puede ser avanzar por
la nave central, hasta llegar al crucero, y observar
desde abajo el impresionante cimborrio y el
Altar Mayor, nos encontramos en la parte más sagrada de la Catedral.
Los textos referentes a las distintas capillas, estan recogidas de las notas informativas
de la propia Catedral, existentes en sus capillas correspondientes.
Los artistas
Fernando Yañez Nació en Almedina provincia de Ciudad Real, hacia
1460 y murió en 1550. Trabajó en Valencia, aunque todavía joven viajo a Italia donde fue
discipulo de Leonardo da Vinci. En 1506 fue contratado por la Catedral de Valencia para pintar,
junto con Llanos, el retablo. Este es una obra capital del Renacimiento español. También realizó
la Anunciación, del Colegio del Patriarca. Desde 1531 trabajó en la Catedral de Cuenca.
Fernando de los Llanos pintor manchego que vivió entre los siglos
XIV y XV. fue discipulo de Leonardo y a su vuelta de Italia, se encargó, junto a Yañez, del
retablo de la Catedral de Valencia. Su pintura se caracteriza por la pesadez de los cuerpos y el
uso de pocos colores. Otras obras suyas se encuentran en la Iglesia de Montserrat de Orihuela.
Francisco Vergara el Mayor
www
Gaspar Gregori Arquitecto y escultor valenciano que vivió en el
siglo XVI. Su actividad es conocida entre 1563 y 1566, etapa en la que realizó parte del
artesonado del Salon de Cortes de la Diputación Provincial de Valencia y la Obra Nova de la
Catedral.
Juan Bautista Perez Castiel
www
Konrad Rudolf escultor aleman autor de la Puerta barroca de la
Catedral de Valencia, conocida como "dels ferros". Se encuentra influido por la obra de Bernini
Luis Antonio Planes
(1742-1821). Pintor. Hijo del pintor Tomás Planes y discipulo de Camarón y Collado. Ocupó la dirección de las
Academias de San Carlos de Valencia y de la de San Fernando de Madrid. Realizó algunos frescos para el convento de
Jesús de Valencia, para las iglesias de Cheste, de Buñol y para el monasterio de Porta Coeli.
Francesco Pagano
Junto con Paolo de San Leocadio, fue el realizador de las pinturas de la bóveda de la Capilla Mayor. Está acreditada su estancia en
Valencia durante el periodo que duró el trabajo encargado, después desaparece de los libros de obras, por lo que se supone, que volvió
a Italia.
Paolo de San Leocadio
Nacido en Reggio Emilia (Italia) en 1445 y fallecido en Valencia en 1520.
Junto con Francesco Pagano fue el realizador de las pinturas de la bóveda de la Capilla Mayor. LLegó a Valencia el 19 de junio de
1472, estuvo casado tres veces, la última con la valenciana Isabel López de Perona. Uno de sus hijos habido de su segunda esposa,
Felip Pau de San Leocadio también fue pintor.
José Maria Ponsoda Bravo
Nacido en Barcelona en 1882 y fallecido en Valencia en 1963. En 1900 se traslada a Valencia y colabora en el taller de
Damián Pastor y Juliá.
Establece un taller propio donde realiza numerosas obras con destino a Valencia y Murcia principalmente. Colaboran con él escultores
de la talla de Carmelo Vicent o José Maria Rausell.
Recibió la medalla "pro Ecclesia e Pontifice" por su gran labor de escultor de imagenes religiosas.
Antonio Gilabert Fornés
Arquitecto nacido en Pedreguer (Alicante) en 1716 y fallecido en Valencia en 1792. Elegido director general de la
Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia.
Además de las obras de reforma de la Catedral de Valencia, trabajó en la Iglesia de las
Escuelas Pías de Valencia (1767-1771), en la celda de San Luis Bértran y en la Capilla de San Vicente Ferrer del
Convento de Santo Domingo, el retablo del
Monasterio de la Zaidia, en la antigua
Aduana de Valencia y en la Iglesia Arciprestal de San Juan Bautista de Callosa d'En Sarriá.
Reliquias
Por último queda hacer una pequeña relación de las reliquias que se encuentran en la Catedral de
Valencia. A la vista de la misma queda a juicio del lector el creer o no creer, allá cada uno
con sus creencias o su buen entender.
Al hablar de la Sacristia Mayor ya hemos comentado las caracteristicas arquitectónicas de la Sala, pasemos pues a enumerar
el contenido de sus armarios.
Entre las reliquias que se guardan en estos armarios destacan: las reliquias de San Juan de Ribera y de San Luis Bertrán.
Relicarios en forma de arquetas conocidas como "de las agatas" y "de los Embriachi" donadas por el papa valenciano Calixto III.
Entre las
reliquias que se encuentran en la Catedral citaremos:
una de las setenta y dos espinas (manchada de sangre) de la corona de Cristo,
la camisita
del Niño Jesús y que fue bordada por Maria la Virgen, un trozo de la cabeza de Santiago el Menor,
una costilla del beato Gaspar Bono, un Niño Inocente de los que Herodes mandó degollar, una
tibia del beato Andrés Hibernón, un pañal del niño Jesús, una pedacito de la faja de Virgen
Maria, un diente de San Estebán, una piedra del portal de Belén, la mano derecha de San Lucas
evangelista, una saeta de las que le clavaron a San Sebastián, una dibujo de la verdadera cara
de la Virgen María realizada por San Lucas Evangelista, un trozo de la capa de San José, dos
monedas de Judas Iscariote, la esponja con la que dieron de beber vinagre a Jesús cuando
estaba en la cruz y un tobillo del pie de San Matias apostol, entre otras reliquias, a cual
mas curiosa e importante.
Además de un lignum crucis de la emperatriz Constancia de Grecia, fallecida en Valencia y
enterrada en la Iglesia de
San Juan del Hospital. Esta reliquia es la que besó el Papa Juan
Pablo II en su visita a Valencia.
Entre los restos mortales encontramos los cuerpos de San Luis de Tolosa y Santo Tomás de
Villanueva.
Nota de las reliquias existentes en esta Santa Iglesia metropolitana de Valencia (editado en
1828)
Fotografias varias
Notas de prensa
Encontrado el sarcófago del Obispo Raimundo de Gastón Diciembre 2.003
www
Encontrados unos frescos del siglo XV bajo la cúpula del Altar Mayor (24 Junio 2.004)
www
Restaurados los frescos de la Bóveda del Altar Mayor (29 Julio de 2.006)
www
Las pinturas secretas de la Catedral de Valencia (27 de Marzo de 2.008)
www
Exhumación tumbas en la Catedral de Valencia (19 de Junio de 2.008)
www
Un sistema de chips permitirá conservar los frescos de la Bóveda del Altar Mayor (07 de Julio de 2.008)
www
La restauración de los sarcófagos extraídos de la Catedral destapa una policromía dorada (26 de Septiembre de 2.008)
www
Galeria Fotos
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