IGLESIA CATEDRAL BASILICA METROPOLITANA DE SANTA MARIA

Altar Mayor -- Artistas -- Cimborrio -- Girola -- Sacristía -- Puerta de los Hierros -- Puerta del Palau -- Puerta de los Apóstoles -- Reliquias -- Sala Capitular o del Santo Caliz -- Otros aspectos de la catedral -- Visita por el interior de la catedral -- Museo Catedralicio -- Custodia de la Catedral -- Notas de prensa -- Episcopologio valentino


Dicen las cronicas que en el año 1238, conquistada la ciudad de Valencia, el rey Jaime I el Conquistador se dirigió a la Mezquita Mayor, y previa purificación puso la nueva Catedral bajo la advocación de "Nostra Dona Santa Maria de València".

La Catedral de Valencia desde su inicial consagración en 1238, se encuentra bajo la advocación de la Santísima Virgen María, ante cuya imagen celebró la primera misa el obispo Pere de Albalat. Según la tradición, dicha imagen era propiedad del mismo Jaime I. Sobre la consagración de la mezquita mayor existen muchas leyendas. Una de ellas narra como el rey, armado con un martillo de plata, destrozó las paredes del templo donde todavía quedaba decoración musulmana. A esta tarea se sumarían sus hombres, dejando la mezquita convertida en ruinas en pocas horas. Sobre el destino de esta imagen que se encontraba en la Cátedral desde los tiempos de la Reconquista, se sabe que fué destruida durante la Guerra Civil en 1936.

Adosada en la parte exterior del ábside tenemos la capilla, cerrada por una puerta metalica, donde según la tradición se realizó la primera misa en la Valencia conquistada. Una placa de piedra encima de la puerta hace referencia a tal hecho.

La misma dice asi: En este lugar, según tradición, se celebró la primera misa al ser reconquistada Valencia por el rey don Jaime. Excmo.Ayuntamiento de Valencia. 9-X-1952

En el interior de la capilla, sobre un altar, hay una tabla gótica, con una pintura de Sant Jordi y un letrero que dice: Sant Jordi en la batalla del Puig de Santa Maria. Any 1237.

La Catedral de Valencia se halla construida sobre la antigua seo visigotica que, más tarde, se convirtió en mezquita, aunque no queda ningun resto importante de estos edificios. En las excavaciones efectuadas en la adyacente Pl.Almoina, han dejado al aire, restos de la antigua seo visigoda, como es el ábside. Se supone que bajo la actual Cátedral estarían los restos de la seo visigoda.

Para la construcción de la catedral, se usarón piedras de las cercanas canteras de Burjassot y Godella e incluso de lugares mas alejados como son Benidorm y Jávea.

Existe constancia que hasta el año 1262 persistió la Mezquita-Catedral con las sentencias coranicas en las paredes, hasta que el 22 de junio de 1262 fray Andres de Albalat (hermano de Pere de Albalat) resolvió demoler la antigua Mezquita y construir una Catedral de nueva planta. La fecha de inicio de las obras, constaba en una lápida situada en la girola y que desapareció en las obras de remodelación del siglo XVIII, que modificarón arquitectónicamente el interior de la catedral. La lápida se encontraba en la columna que separaba las capillas centrales de la girola.

La inscripción decia según Sanchis Sivera asi:

Anno Domini M CC.LXII.-X kalend.ju lii fuit positus primarius lapis in Ecclesia Beate Marie sedis Valentine per venerabilem patrem fratem Andream Valentinae Civitatis Episcopum

En el año del Señor de 1262, a X de las calendas de julio (22 de junio) fué colocada la primera piedra en la iglesia de Santa Maria, Seo de Valencia, por el venerable padre Fray Andreu, tercer obispo de la Ciudad de Valencia.

Según una hipotesis de trabajo la antigua mezquita musulmana, se correspondería con el actual transepto de la catedral, siendo la puerta de los apostoles, la puerta de entrada a la mezquita y el lugar donde se encuentra la puerta de la Almoina el lugar donde se encontraba el mihrab.

Como suele ocurrir en obras arquitectonicas de esta magnitud la Catedral se tardó varios siglos en finalizar su contrucción por lo que la mezcla de estilos artísticos es su caracteristica más relevante lo que además la convierte en una joya de la arquitectura universal.

El gótico es el estilo básico y predominante de la catedral, ya que la nave principal y las capillas fuerón construidas entre los siglos XIII al XV. El gótico valenciano se caracteriza por ser más bajo y alargado. En el caso de la catedral de Valencia, las ventanas se tapan con finas láminas de mármol blanco que dejan pasar la luz. Nuevo concepto de espacio, más amplio, ligero y luminoso. Todo está dispuesto para la adoración de Dios.

Las obras se dice fuerón iniciadas por el arquitecto Arnau Vidal. No obstante no hay pruebas de ello, ya que los primeros libros de obras de la catedral datan de 1380.

El recorrido por el interior de la catedral es muy rico y nos lleva de unos estilos a otros casi sin discontinuidad. La Catedral comenzó a contruirse por la girola o cabecera, también llamada deambulatorio, que es la parte semicircular donde se localizan las capillas principales y en cuyo centro se localiza el altar mayor. Antes de finalizar el siglo XIII se habia concluido la girola con sus ocho capillas, avanzando la obra según se derribaba la mezquita hasta llegar a la Puerta del Palau, en el brazo sur del crucero.

Diversos planos e imagenes de la Catedral

Entre 1300 y 1350, aproximadamente se terminó el transepto y se iniciarón las tres naves hacia los pies, de tal modo que a esta étapa constructiva se deben dos de los aspectos más llamativos de la catedral, es decir la Puerta de los Apostoles, en el brazo norte del transepto, y el cimborrio.

El templo, que hasta entonces constaba de tres naves de tres tramos desde el crucero, dejaba la Sala Capitular (1356-1369) y la torre del Miguelete (1381-1425) separadas de la iglesia. En 1459 los maestros Francesc Baldomar y Pere Compte amplian en un tramo mas la catedral, es la conocida como Arcada Nova o Arcada de la Seu, uniendo definitivamente la catedral con la sala capitular y el Miguelete que hasta entoncés estaban exentos. Para permitir el paso entre la Sala Capitular y la catedral se construyó un pasillo de paso.

Los siglos XV y XVI, siglos del renacimiento, no se reflejarón en la arquitectura de la catedral de forma clara, aunque sí en su decoración pictórica, desde el altar hasta las capillas menores. En el orden arquitectonico, este estilo no supuso una ruptura violenta con el gótico, ya que éste ultimo tenía una gran aceptación. Se dió un regreso al lenguaje de la arquitectura clásica, órdenes clasicos, arco de medio punto etc. En lo decorativo, los elementos vegetales, guirnaldas, almohadillados, etc. eran predominantes.

En el siglo XVIII su estructura interior gótica fué sustituida por el estilo de la época el neoclasico, el 1 de Septiembre de 1774, bajo el arzobispado de Don Francisco Fabian y Fuero, los arquitectos Antonio Gilabert Fornes y Lorenzo Martinez comenzarón las obras de reforma interior, revistiendo la vieja catedral de pilares corintios, cornisas y archivoltas grecorromanas, estucos y dorados. Hace ya varias decadas, que se procedió a la retirada de todos estos elementos clásicos, volviendo a dar a la Catedral su aspecto de iglesia gótica, dejando algunas capillas con su revestimiento clásico y poder contemplar ambos estilos que han marcado la historia de la catedral. Interesante resulta observar las capillas de la girola, unas con su estilo gótico original de piedra labrada y desnuda y otras con su revestimiento neoclásico.

Ya en el siglo XX y durante la guerra civil española, la catedral fué incendiada por lo que muchos elementos artísticos de la misma fueron destruidos. El coro situado en la parte central, fué desmontado en 1940 y se situó al fondo del altar mayor. Los organos de música, que habian sufrido importantes daños durante el conflicto, no fuerón reconstruidos. En 1972 se emprendió la tarea de repristinación de la catedral bajo la dirección de Fernando Chueca Goitia.

Asimismo en 1970 las llamadas Casas de los Canonigos, que eran unas construcciones adosadas a las capillas exteriores recayentes a la calle del Miguelete, fuerón derribadas para devolver a la catedral su pureza original, aligerandola de aditamentos de escaso o nulo valor arquitectónico.

La catedral se cubre con bóvedas de crucería simple de potentes baquetones y plementeria de ladrillo dispuesto a rosca. Las naves muestran la escasa diferencia de altura entre la nave principal y las laterales.

En total la Catedral de Valencia, tiene unas dimensiones de 94 metros de largo por 53,65 metros de ancho en el transepto.

En 1492 y a petición del cardenal Rodrigo de Borja, la catedral de Valencia fué elevada al rango de Metropolitana, por parte del Papa Inocencio VIII. En recuerdo de tal efemerides se puso una placa adosada a una de las fachadas del Palacio Arzobispal.



La Puerta "dels ferros" (de los hierros) o Barroca

La puerta principal, llamada "de los hierros", es la mas moderna, iniciada en el 1703 por el escultor y arquitecto aleman Konrad Rudolf. Llegó a Valencia con el archiduque Carlos de Austria, el cual al finalizar la guerra de sucesión marchó con el Archiduque, ya que era su escultor de cámara, dejando paralizadas las obras en el año 1707. Fué terminada por sus discipulos el valenciano Francisco Vergara "el Viejo" y Francisco Stolf, en el año 1713. Otros escultores que intervinierón en la portada fuerón Andrés Robles e Ignacio Vergara y los canteros, José Mines y Domingo Laviesa.

Es una obra barroca, grandiosa y bella, con esculturas que entonan un himno a los santos hijos de Valencia, San Vicente Ferrer y San Vicente Martir. La Puerta Barroca o de los "Ferros" como también se le llama (llamada así por la verja de hierro que circunda el atrio de entrada), es un monumento dedicado a la exaltación de la Virgen, de la Iglesia y los santos valencianos. Su aspecto general se asemeja a un retablo de forma concava, con más de 36 metros de altura, resultando aparentemente forzada debido no sólo por las condiciones estilisticas del momento sino también por la necesidad de producir la ilusión optica de una mayor sensación de espacio en un lugar realmente muy pequeño, ya que esta puerta fué concebida para ser vista desde la estrecha calle de Zaragoza que la enfrentaba, y que hoy ha desaparecido al abrirse la actual plaza.

La puerta de los hierros esta precedida por un pequeño atrio que limita una verja de hierro, también barroca. La portada se desarrolla en tres cuerpos superpuestos:

En el primero, hay tres columnas a cada lado de la puerta, con fustes decorados y capiteles corintios, realizados por Konrad Rudolf entre los que se abren sendas hornacinas con las estatuas de Santo Tomas de Villanueva y San Pedro Pascual , obra de Francisco Stolff. Sobre el arco de entrada destaca un bajorrelieve, atribuido a Ignacio Vergara hijo de Francisco que representa el anagrama de la Virgen Maria , con gloria de angeles y otros adornos, y enmarcado sobre una venera de estilo rococó.

El segundo cuerpo, mas reducido, tiene cuatro columnas del mismo orden, en el intercolumnio del centro, un rosetón oval ; y en los laterales, las estatuas de San Lorenzo de Francisco Stolff y de San Vicente, obra de Konrad Rudolf y medallones con los bustos de los papas valencianos, Calixto III y Alejandro VI , con figuras alegoricas,a los pies del primero la Caridad y la Justicia, y a las del segundo la Esperanza y la Fortaleza, todas ellas obra de Francisco Vergara.

En el tercer cuerpo, de menores dimensiones, se representa la Asunción de la Virgen en un altorrelieve atribuido a Ignacio Vergara,y en ático, el simbolo del espiritu Santo en relieve bajo un frontón partido, y a sus extremos, las esculturas de San Luis Beltran y San Vicente Ferrer , obra de Stolff.

Remata el conjunto una cruz de hierro sobre una esfera de bronce entre dos angeles de piedra.

La piedra de esta portada procede de las canteras de Benigánim, Moncada y Ribarroja.

Galeria de imagenes



Puerta de los Apóstoles

La Puerta de los Apostoles, llamada asi por las estatuas de los doce apostoles de Cristo, que figuran en la portada, fué contruida a principios del siglo XIII en estilo gótico. Fué comenzada entre 1276 y 1288 y en ella trabajó Nicolas de Ancona desde 1303. En el año 1354 ya estaba terminada. El autor de la misma a excepción de Nicolas de Ancona se desconoce.

Se trata de un arco ojival con tres volutas adornadas con estatuillas de ángeles, santos y profetas, y coronado por un gran rosetón de seis puntas, la estrella de David, también llamada "Salomón o Salomó", de 6.45 metros de diametro. Este rosetón tuvo que ser practicamente reconstruido en 1960 ya que habia sido seriamente afectado por el mal de la piedra.



En el tímpano de la puerta se encuentra la imagen de Santa Maria, con el Niño en brazos -bajo cuya advocación fué consagrada la catedral y que hasta 1599 se encontraba en el parteluz - rodeada de ocho angeles tocando instrumentos musicales. Los arcos se apoyan sobre seis doseles que protegen sendas estatuas de seis de los apóstoles apoyados, a su vez, sobre pilares decorados con esfinges de la Virgen y del Arcángel, además tambien hay en relieve varios escudos del Reino, familiares y gremiales. Los otros seis apostoles se encuentran fuera del arco.

Más al exterior a la derecha, las estatuas de San Sixto papa y su diacono San Lorenzo mártir, y a la izquierda, San Valero obispo y su diacono San Vicente mártir.

Como ya se ha señalado, antiguamente esta puerta gótica aparecia partida en dos por una columna o parteluz en el que figuraban la Virgen con el Niño. Estas dos figuras fuerón trasladadas al timpano en el siglo XVI y acompañadas de ángeles musicos, que llevan instrumentos musicales de la época. En la parte superior de la puerta había una galería que al principio era abierta, aunque luego se cegó, y que tapa parte del rosetón. Hasta mediados del siglo pasado hubo una reja que formaba un recinto cerrado o balcón ante esta fachada.

La puerta de los Apóstoles consta de catorce estatuillas de ángeles, dieciseis de santos y dieciocho de profetas. Todas las figuras de esta portada estaban policromadas. En total 48 figuras.

Es de destacar que esta portada se encuentra en muy mal estado, debido a la mala calidad de la piedra utilizada, lo que ha obligado a una completa restauración y a la sustitución de las imagenes originales por copias, quedando las originales que se han podido salvar en el Museo de la Catedral.

Los batientes de madera son del año 1438 y los clavos y herrajes son los originales de la época.

Al pie de la Puerta de los Apostoles se reune todos los jueves a las 12 de la mañana, el Tribunal de las Aguas desde el año 880. Problablemente ya se reuniria este tribunal en este mismo lugar cuando la actual catedral era todavía mezquita musulmana.

Se termina la puerta de los apóstoles (1354) . Pasados 51 años desde su comienzo, han terminado las obras de la Puerta de los Apóstoles de la Seo de Valencia. La dirección de las mismas y los planos fuerón de su iniciador, Nicolás de Ancona, con un estilo más francés que meridional. La puerta se abre abocinada sobre un muro resaltado que le sirve de encuadre. Consta de tres aguzadas arquivoltas decoradas, respectivamente, con catorce estatuillas de ángeles, dieciseis de santos y dieciocho de profetas, puestas unas sobre las otras, siguiendo la dirección de los arcos y cada una con sus correspondientes doseles. Estas tres arquivoltas se apoyan sobre los seis doseles de los apóstoles del jambaje, los cuales se apoyan sobre pilares de sección prismática triangular cuyas caras se decoran con cuatrifolios con esfinges de la Virgen y del Arcángel, en relieve, y escudos del rey, varias veces repetido. Los otros seis apóstoles aparecen situados fuera de las jambas, pero sobre idénticos pedestales, y en el angulo que forma el cobasamento del muro, a ambos lados, aparecen, en sendas ornacinas góticas, las estatuas de San Sixto y San Lorenzo y San Valero y San Vicente. El rosetón que corona este imafronte de fachada contiene el "Salomó" o estrella de David, constituida por dos triangulos equiláteros entrelazados en cuyos intersticios figuran diversos adornos de traceria calada que enmarca vitrales policromos.

Texto: Las Provincias-Fasciculos Historia Viva de Valencia


La Puerta del Palau o de la Almoina

Quedan pocos ejemplos del estilo románico, en la Comunidad Valenciana, fué introducido durante los primeros años de la conquista, por esta razón se le conoce como arte de la Conquista. Todas sus caracteristicas son importadas y no agrega nada de la originalidad local, como sí ocurrirá con los demás estilos.

La puerta de "L'Almoina" (limosna en valenciano, por la cercania a la casa donde se daba socorro a los menesterosos) o puerta del "Palau" por su cercania al Palacio Arzobispal, o sencillamente la puerta románica, es una puerta de estilo románico en una catedral gótica, y queda como curioso arcaismo dentro de una época ya gótica.

Según algunos autores es obra del arquitecto Arnau Vidal, entre los años 1260-1270 aunque esta adjudicación es muy dudosa. Para otros, esta puerta es anterior a la construcción de la nueva catedral, y seguramente se realizaría en los primeros años de conquista, para derribar el mihrab arabe alli situado, que como sabemos es la parte mas sagrada de la mezquita.

De lo que no cabe duda, es que es la puerta más antigua de la Catedral. En primer lugar se observa la decoración que figura sobre dicha puerta - por encima de la arcada - se encuentran las cabezas de siete parejas que, según la tradición representan a siete matrimonios leridanos que llegarón a repoblar Valencia. Las mismas tienen restos de policromía y sus nombres aparecen en unas cartelas debajo de ellas y son: Pedro y Maria, Guillem y Berenguela, Ramón y Dolça, Francisco y Ramona, Bernardo y Floreta, Beltran y Berenguela, Domingo y Ramona.

Otra caracteristica es la similitud existente entre la puerta "dels fillols" de la catedral de Lerida y ésta de Valencia, por lo que se ha querido ver la mano de algún maestro leridano en su elaboración.

Forma un cuerpo saliente que permite aumentar el grosor del muro, y la componen, un arco de medio punto, primorosamente trabajado, al que siguen otros seis arcos concentricos y en degradación, sostenidas por otras tantas columnillas, seis a cada lado y casi voladas, cuyos botarales, capiteles y demas adornos, son de gusto y prodigalidad admirables, sobre todo en un lindisimas escenas que en número de veinticuatro, con pocas figuras, gran parquedad de lineas y un espirituralismo encantador, nos representan diversos pasajes del Antiguo Testamento.

Se compone como hemos dicho de seis arquivoltas de medio punto abocinadas y decoradas con motivos vegetales y geométricos, las arquivoltas son sumamente ricas, con molduración variada: puntas de diamante, figuras de serafines , festones lobulados y delicados follajes, santos en pequeñas hornacinas y molduras en zig-zag .

Las arquivoltas se apean sobre seis de pares de columnas con capiteles historiados componiendo escenas del Génesis en la parte izquierda, y del Éxodo en la derecha. En la linea de impostas se dispone una cenefa con repertorio de animales fantásticos. Rematando el conjunto y en la parte superior catorce canecillos , con las cabezas de las siete parejas antes citadas sostienen el tejaroz.

Sobre la puerta se puede observar un espléndido ventanal gótico y otro a su derecha, ambos ocultos hasta la ultima restauración de la Catedral.

También se ha comentado la similitud entre esta puerta y la portada de la Iglesia de San Miguel de Foces en Ibieca (Huesca)

Primitivamente poseia una columna divisoria o parteluz en la puerta y también unos bancos de piedra a los lados para que los canonigos pudieran subir y bajar comodamente de sus caballerias. Este parteluz fué retirado para dar salida a las andas procesionales.

Las escenas labradas en los capiteles de la izquierda narran como ya hemos apuntado, la caida de la humanidad antediluviana, mientras que los de la derecha su regeneración despues del diluvio . De las escenas citaremos de izquierda a derecha:

Izquierda
- Paloma que sobrevuela el caos (el Espiritu Santo incubando sobre la faz del abismo)
- Escena de la creación del universo
- Creación de Eva
- Tentación de Adan

Derecha
- Sacrificio de Isaac
- Abraham visitado por los tres angeles
- Moisés ante la zarza ardiendo
- Moises recogiendo las Tablas de la Ley

Hay que mencionar que todos los capiteles se encuentran en bastante mal estado y su interpretación es dificil para ojos no avezados.

En este lado de la fachada podemos observar una curiosa gargola, en la parte superior derecha, donde se ve a una mujer que sostiene sus dos grandes pechos .

Fotos de las gargolas de la Catedral


El Cimborrio

De estilo gótico, siglos XIV-XV.

El cimborrio está formado por un prisma octogonal de dos cuerpos superpuestos, con ocho ventanales de fina tracería calada en cada cuerpo. El primer cuerpo o parte baja es de autor desconocido, del siglo XIV, mientras que el segundo cuerpo o parte alta es obra de Martin Llobet en el siglo XV, sobre el 1430.

La función del cimborrio es dotar de luz natural al espacio más sagrado de la Catedral. El interés de este magnifico cimborrio versa precisamente en la enorme cantidad de luz que deja pasar, ya que su armazón de piedra está reducido al mínimo dándole un aspecto de ligereza contructiva muy dificil de lograr desde el punto de vista arquitectonico. Las ventanas van cerradas con piedra traslúcida de alabastro.

El cimborrio descansa en trompas cónicas y se cierra con una bóveda de crucería compuesta por ocho nervios y plementeria de ladrillo.

La ausencia de contrafuertes y lo calado de sus muros, permiten considerar como un prodigio tanto su construcción como su permanencia. Tiene una altura aproximada de 40 metros de altura.

En las pechinas, bajo las trompas del cimborrio figuran los cuatro evangelistas acompañados por los atributos que los identifican: San Lucas con el toro , obra de José Puchol, San Juan con el águila obra de José Puchol, San Mateo con el ángel , obra de José Esteve y San Marcos con el león , de Francisco Sanchis. Se tratan de esculturas de estuco del siglo XVIII.

En su parte superior hay una campana conocida como "El cimboriet" de 1805 que actualmente no se utiliza.

Galeria de imagenes



La Sala Capitular o Capilla del Santo Caliz

Estilo gótico florido, siglo XIV. Arquitecto Pere Balaguer o Andrés Juliá.

Se trataba de la sala destinada a la celebración de reuniones del Capitulo de la Catedral, recibiendo por ello el nombre de Sala Capitular.

Originariamente era un edificio exento que sería unido al conjunto de la Catedral. El emplazamiento de esta sala capitular se encuentra sobre la plaza conocida entoncés de "les gallines" (las gallinas, por que esta plaza se dedicaba al comercio de esta ave).

Esta fué mandada construir por el obispo don Vidal de Blanes que rigió la diocesis valentina de 1356 a 1369, y en un principio fué destinada además para enterramiento de prelados y canónigos. En el subsuelo de esta sala se puede encontrar la cripta de enterramientos, aunque al dia de hoy la misma se encuentra cegada.

Despues sirvió de cátedra de teología, siendo también aprovechada la amplia estancia para celebrar las juntas capitulares, y asimismo, en diversas ocasiones, para reunirse y efectuarse las Cortes del Reino.

Más tarde recibió el nombre de Capilla del Cristo de la Buena Muerte, pero en 1916 se decidió el traslado del Santo Caliz a la capilla, de donde proviene su actual nombre.

De planta cuadrada, está cubierta por una elevada bóveda de crucería nervada de ocho nervios y veinticuatro terceletes que forman una estrella de ocho puntas, que descansan sobre mensulas policromadas.

En las claves de la bóveda están los doce Apóstoles y, en la clave central, la coronación de la Virgen en el cielo después de la Asunción, misterio titular de esta Catedral. La clave central también esta policromada.

La planta del sagrado recinto es un cuadrado de trece metros por banda y una altura total de dieciseis metros, con paredes lisas de piedra oscura labrada y tres ventanales con policromadas vidrieras. La entrada arranca de un pasadizo con pequeñas capillas, y, al final, una portalada gótica también, originalmente tallada con decoración en piedra.

Lo más notable de su interior es el aparente retablo gótico, realizado entre 1441 y 1446 (siglo XV) que preside la sala y que no es, sino el excepcional trascoro de la catedral que se colocó aquí en 1777, al ser sustituido por otro neoclásico, hoy desaparecido. Era la puerta central del trascoro por la que entraban procesionalmente los beneficiados, canónigos y obispos siquiendo el ceremonial de la catedral. Obra de Antonio Dalmau (maestro de obras de la Catedral por esta época) y Julià Florentí, ademas intervinierón los escultores Juan de Sagrera, Juan de Segorbe y Arnaldo de Bruselas, debiendose al italiano Poggiobonsi los doce relieves que luego comentaremos. Está todo él, tallado en alabastro.

En su parte superior podemos encontrar las imagenes de la Virgen con San Luis y Santa Elena.

En este marco destacan los doce relieves del florentino Giuliano Poggiobonsi (Julià lo Florentí), que son una de las primeras obras del renacimiento en España. Las escenas inferiores corresponden al Antiguo Testamento, mientras que las superiores corresponden al Nuevo Testamento.

En el lazo izquierdo y a su vez de izquierda a derecha: Moisés levanta la serpiente de bronce en el desierto y Jesús es levantado en la cruz. Sansón arranca las puertas de Gaza y Jesús las del infierno. Jonás es devuelto vivo a la playa y Jesús resucita del sepulcro.

En el lado derecho, de izquierda a derecha: Elias es arrebatado por un carro de fuego y Jesús asciende al cielo. Moisés recibe las tablas de la ley en el Sinaí y María con los apóstoles reciben el Espiritu Santo en Pentecostés. Por último Salomón sienta a su madre Betsabé en un trono y Jesús recibe y corona a su Madre en el cielo.

Como hemos podido observar las imagenes de la parte inferior con las de la parte superior se corresponden con las profecias del Antiguo Testamenteo que luego se harían realidad en el Nuevo Testamento.

En el suelo enfrente del retablo, podemos encontrar la tumba del arzobispo Menéndez Conde (1914-1916).

El tesoro más importante que alberga esta Sala, y de donde recibe el nombre, es sin duda alguna, el Santo Cáliz, donado por el rey Alfonso el Magnanimo.

El Santo Caliz fué trasladado a esta sala en el año 1916, ya que hasta esta fecha la reliquia no estaba expuesta al culto, encontrandose en la sala de reliquias de la Cátedral.

Hasta 1744 el vaso sagrado era usado con regularidad, pero en esta fecha se le cayó a un religioso al suelo y este se rompió, por lo que a partir de esta fecha se decidió que el Caliz no fuera usado para culto alguno. El vaso hubo de ser reparado y hoy se puede apreciar el lugar por donde se rompió. De este hecho y de la reparación se levantó en su época la correspondiente acta notarial.

El amplio arco central del grandioso retablo sirve de marco a la más valiosa reliquia que posee la Catedral de Valencia. Es el Santo Cáliz que, protegido por artístico fanal, descansa sobre una ménsula y afiligranado templete gótico .

La sagrada joya esta formada por un verdadero vaso o copa de piedra, ágata oriental o calcedonia veteada, de la variedad llamada cornalina, de color rojo oscuro. Su diámetro es aproximadamente de diez centímetros y su altura de siete. La superficie exterior e interior es lisa. La base es pequeña, de forma circular. Datada en el siglo I.

El pie de la copa está constituido por una naveta, en posición invertida, también de calcedonia, muy traslucida, ribeteada en oro. La unión entre el pie y la copa la forman en vástago prismático de oro, trabajado con primorosa decoración, así como las dos asas. La montura, de fina orfebreria, está engarzada con valiosas perlas y esmeraldas. Tanto el pie como las asas, fuerón montadas en tiempos medievales.

La historia de la sagrada reliquia menciona que, a la muerte de la Virgen Madre, los discípulos de Jesús se repartierón cuanto ella guardaba y que San Pedro se llevó el Cáliz en el que el Maestro instituyó la Sagrada Eucaristia a Roma, donde se le dió culto. Pero debido a las frecuentes persecuciones sufridas por los cristianos, el papa Sixto II entregó la preciada reliquia a San Lorenzo, su diacono, el cual hizo trasladar el caliz a Huesca, su patria. Allí estuvó el Santo Cáliz hasta el año 712, en que los cristianos, huyendo de los islamitas, se refugiarón en los Pirineos y finalmente en el monasterio de San Juan de la Peña (Huesca).

De allí, según citan los historiadores, pasó a Zaragoza, al palacio real de la Alfajería, el Santo Cáliz, fué donado por la comunidad de San Juan de la Peña al rey de Aragón, don Martin I el Humano en el año 1399, el cual, agradecido, entregó a cambio a los monjes de San Juan de la Peña otro cáliz de oro. Dicen que el rey habia manifestado reiteradamente deseos vehementes de poseer la sagrada reliquia.

Formando parte de los tesoros y reliquias de la capilla real, estuvo el Santo Cáliz en poder de los monarcas de la Corona de Aragón, hasta que en el año 1437, el rey Alfonso el Magnánimo, que habia traido a Valencia las reliquias para la capilla de su real palacio, habiéndose de ausentar del Reino de Valencia, las entregó a la Catedral, donde el Santo Cáliz fué venerado, junto a las demas reliquias, hasta que fué instalado en el 1916, en la antigua Aula Capitular donde hoy se venera.

La historica capilla muestra todo su esplendor arquitectonico. Y en ella se muestran antiguos recuerdos. Con el bellisimo retablo frontal, filigrana tallada en piedra, los bancos, también de piedra, que circundan el recinto y sirvierón para asiento en la antigua aula de estudios. Y, en el muro de la derecha el magnifico púlpito gótico de piedra , desde el cual San Vicente Ferrer explicaba su cátedra de teología. A su derecha el cuadro La Adoración de los Reyes de Nicolas Florentino (1469-1472). Se trata de una pintura al fresco, restaurada y pasada a lienzo.

En el muro, a mayor altura, se hallan colgados dos grandes trozos -uno de cincuenta y nueve y otro de setenta metros - de gruesas cadenas. Son las que antaño cerraban el puerto de Marsella y que el 19 de noviembre del año 1423 rompió la nave de Romeu de Corbera, al frente de las demás galeras, para atacar aquella base naval de la casa de Anjou, rival de Alfonso V el Magnanimo, que dirigia el combate. El trofeo fué traido a Valencia y donado por el propio rey a la catedral.

Además se trajo como botin de guerra los restos del San Luis de Tolosa que también fuerón donados a esta Cátedral. En un primer momento las cadenas fuerón depositadas en el presbiterio pero con las reformas del año 1779 se ubicarón en la actual Capilla del Santo Caliz.

También podemos encontrar un lienzo de Vicente Lopez del siglo XIX, representando la expulsión de los moriscos y una pintura sobre tabla del siglo XV representando a San Cristobal.

Frente al muro donde se encuentra el pulpito una puerta gótica , bellamente tallada, conduce al interesante Museo de la Catedral, donde se muestran muy interesantes y espléndidas obras de arte que la piedad de sus frailes donarón, especialmente los reyes de Valencia, y que complementa la visita a este magnifico santuario de la devoción que es la Capilla del Santo Cáliz.

En el museo de la catedral hay obras de Juan de Juanes, Jacomart, Osona, Castellanu, Correggio, Orrente, Espinosa, Vicente López, Camarón, y Francisco de Goya.

Esta puerta de acceso al museo es una portada de pequeñas dimensiones, con arco mixtilineo encuadrado por una moldura dispuesta a modo de alfiz, cuyas enjutas alojan una Anunciación en alabastro, obra de Joan de Kassel, trabajada en 1497.

El Altar Mayor

Es en el altar mayor en donde la delicadeza de las formas y colores del retablo renacentista contrasta con la lujosa ornamentación barroca realizada entre 1674 y 1682 por el arquitecto Juan Bautista Pérez Castiel. El ábside gótico de planta poligonal, se encuentra recubierto con nuevas bóvedas, lunetos, superposición de adornos, imágenes, pilastras, columnas salomonicas, modillones, cartelas, pechinas, frontones partidos, guirnaldas, ángeles dorados, jaspes etc. La riqueza de los mármoles y dorados, la suntuosidad de las formas y la profusa decoracion recuerda en algunos casos el estilo rococó, tal es la decoración del abside.

Asi era hasta junio de 2.004, cuando por azar fuerón encontradas cubiertas por la bóveda de Juan Bautista Perez Castiel, unas pinturas de increible belleza que han sido datadas en 1474 (siglo XV). Las pinturas que representan a angeles tocando instrumentos musicales, son obra de Francisco Pagano y Paolo San Leocadio. Según los archivos catedralicios, en el año 1469 un incendio destruyo parte del ábside de la catedral, por lo que en 1474 el entonces papa valenciano Alejandro VI ordenó a ambos pintores que realizaran las pinturas al fresco que ahora tenemos el placer de observar.


La bóveda de Perez Castiel fué desmontada y las pinturas restauradas. Después de un largo periodo de deliberaciones sobre la conveniencia de volver a montar la bóveda y tapar nuevamente las pinturas o dejarlas al descubierto, se ha optado por dejarlas al descubierto, tal y como estuvierón antes de la reforma efectuada por Perez Castiel en el siglo XVII.

Para más información sobre este respecto podemos ver www y www.

En el presbiterio encontramos un retablo que en realidad es un gran armario cerrado por dos puertas. Este armario guardaba un retablo de plata elaborado por el orfebre Bernardo Thadeo de Piero de Pone (nacido en Pisa Italia) realizado entre 1492 y 1507 en sustitución de otro anterior de similares caracteristicas que fué destruido en un incendio en el año 1469. Este nuevo retablo renacentista de plata fué fundido en Mallorca en 1812 para acuñar moneda en la guerra contra Napoleón.

En el interior de este gran armario encontramos una imagen de la Virgen de Porta-Coeli, llamada así por haber sido tallada con destino a esta Cartuja, por Ignacio Vergara en el siglo XVIII. Figura en este lugar desde el año 1847. La Virgen se alojaba en el centro de un nuevo retablo esta vez de cobre dorado, realizado en un neogótico bastante lamentable y que fué destruido en el asalto e incendio de la Catedral el 21 de julio de 1936 a comienzos de la Guerra Civil Española. Las trazas de este retablo eran del arquitecto don Ramón Jimenez Cros, el modelista Sr. Franchini y el fundido y cincelado realizado por el platero Leandro Garcia en 1867. En la actualidad sólo queda la Virgen que se encuentra sobre un pequeño pedestal, sobre un fondo con bandas verticales de color granate y negro.

Las grandes puertas que cierran el armario ocupan una superficie de 75 metros cuadrados, pintadas al oleo y son tan notables, que Felipe II, al verlas, dijo, "es de plata, pero las puertas son de oro". Es obra del siglo XVI (1506-1510.)

Las puertas del retablo del altar fuerón pintadas al temple y óleo sobre tabla, por Fernandez Yañez de la Almedina y Fernando de los Llanos, de quienes se dicen fuerón colaboradores de Leonardo da Vinci y trajerón de Italia el estilo renacentista que habria de llegar al resto de la península a traves de Valencia.

Son en total seis tablas dobles, es decir pintadas por ambos lados, lo que hace un total de doce pinturas, de 1,94 metros x 2,27 metros cada tabla.

Las pinturas de la parte exterior de las puertas son: Natividad de Jesus y Adoración de los pastores --- Ascensión del Señor --- Adoración de los Magos --- Pentecostés --- Resurrección de Jesucristo --- Dormición y Asunción de la Virgen Maria.

Las pinturas de la puerta interior son: Abrazo de San Joaquin y Santa Ana ante la puerta dorada --- Visitación de la Madre de Dios a Santa Isabel --- Natividad de Maria --- Presentación del Niño Jesus en el Templo --- Presentación de la Virgen Maria en el Templo y por último Descanso en la huida a Egipto.

Las estatuas, de madera dorada, que coronan el suntuoso cornisamiento con modillones, cartelas y óvalos que rematan el ábside, corresponden a San Vicente Ferrer, San Pedro Pascual, San Luis Beltran, San Francisco de Borja, San Lorenzo y San Vicente, y son obra de Tomás Sanchéz Artigues.

Los relieves de mármol importados de Génova, que ocupan las hornacinas que deja el segundo cuerpo, representan escenas de la vida de San Vicente Mártir, San Francisco de Borja, San Pascual Bailón y los Santos Bernardo, Maria y Gracia, y se deben al cincel de Daniel Salanova en 1687.

La lampara de cristal que cuelga es de cristal de murano, traida de Roma por el arzobispo Rocaberti (1677-1699).

Las vidrieras del techo con arcángeles y Cristo Pantocrátor son del siglo XIX.

Aqui se encuentra el sobrio coro de estilo herreriano realizado entre 1594 y 1604 en madera de boj y nogal. Sus autores fuerón el tallista Domingo Fernández Ayarza y los italianos Francisco Maria Longo, Juan Tormo y Jácome Antonio Como. El coro se encontraba antes en el centro de la nave principal, pero en 1939 se trasladó a su lugar actual. Originalmente constaba de 155 sitiales.

La Girola

Es una de las partes más antiguas de la Catedral, por donde comenzó su construcción en el año 1262. La obra gótica distribuida en forma de radios hacia las capillas, está en parte cubierta por la decoración neoclásica del siglo XVIII. Primitivamente permitía contemplar el Altar Mayor a través de los arcos del presbiterio (como en la Iglesia de Santa Catalina), cegados en la reforma barroca del ábside en el siglo XVII.

La Girola es el espacio destinado a que los fieles puedan deambular a través de las capillas sin interrumpir el culto del Altar Mayor, se encuentra poco difundido en Valencia, observandose unicamente en la Catedral y en la Iglesia de Santa Catalina. La girola cuenta con ocho capillas y tanto ésta como el resto de la iglesia fué recubierta por completo tras la reforma neoclásica que fué proyectada en 1771 por Antonio Gilabert. Tras la ultima restauración se limpiaron de tales ornamentos algunas partes de la Catedral por lo que hoy podemos apreciar los arcos y muros góticos originales.

En el deambulatorio, frente a la sacristia se encuentran las campanas conocidas como "campanas del rotgle" o rueda de campanas que se utiliza todos los dias, asi como otras dos campanas pequeñas de avisos, que carecen de inscripciones, y que podrian ser las que trajó el rey conquistador en 1238 para marcar la nueva cultura sonora de los cristianos.

El abside de planta poligonal , está cubierto por una boveda gallonada de seis nervios. Tiene cinco ventanales y se comunica con la girola por dos puertas laterales. Tanto la boveda como los muros estaban ornamentados con murales encargados a Miguel Alcañiz, en 1432, y tras destruirse en un incendio la obra de éste, se encargarón nuevas pinturas a Pablo de San Leocadio y Francisco Pagano en 1472. Estas pinturas desaparecierón tras las reformas de 1674.

La Sacristia

La sacristía es una de las partes mas antiguas de la catedral. Su construcción original de estilo gótico es del siglo XIII.

Se encuentra en la esquina derecha al comienzo de la girola, en su intersección con el crucero. Es un espacio de planta cuadrada cubierto con bóveda de crucería octopartita y potente trompas en las esquinas. Tiene un gran ventanal gótico de seis metros de altura que permite la iluminación del interior.

A su lado se comunica con otra habitación que es la actual Sala Capitular en la que se halla la galeria de retratos de todos los prelados que han ocupado la sede catedralicia.

Otra habitación mas pequeña, hace las funciones de relicario, en el que se conservan las reliquias que posee la catedral.

Desde la estancia de paso antes aludida, una escalera facilita el acceso al archivo-biblioteca, que ocupa dos plantas situadas sobre la sacristia antigua y la actual Sala Capitular. Contiene el archivo, legajos, pergaminos, bulas ponticias, documentos reales y notariales, constituciones de la catedral, deliberaciones del capitulo. cartas, oficios etc. Tambien y en este mismo lugar cabe destacar el archivo de musica de la catedral.

A la entrada de la sacristia, en la parte exterior, el curioso puede ver una pequeña ventana, según se dice, era el lugar desde la cual un centinela vigilaba a cuantos se aproximaban. Luego, antes de entrar en la sacristía, en el pequeño vestibulo se advierte en los muros, dos profundos canales labrados en los sillares de las paredes, y que servian para deslizar un rastrillo. En tiempos pasados se cerraba y quedaba incomunicada la sacristía con el resto del templo.

En el interior de la sacristía, a media altura, hay un pequeño vano, al que sólo se puede subir por una escalera de cuerda. Es la entrada a una cámara secreta (el reconditorio). En esta cámara es donde se depositaban joyas en tiempos de revueltas o guerras. Posiblemente, el suceso más importante se registró en la Guerra de las Germanías.

Es un pequeño vano practicado en la pared y levantado del suelo casi diez codos. Se llega allí, forzosamente con una escalera de mano, y se entra en un aposento de regulares dimensiones, donde se puede estar en pie, y que ha sido decorado por un pintor con bellas y dramáticas escenas de la pasión de Cristo, inspiradas en el relato de San Mateo. Son buenas pinturas donde Jesús aparece atado a la columna y azotado, de forma que mueve a la compasión. Se tratan sin duda de una de las manifestaciones pictóricas más antiguas en Valencia. También hay un pequeño sagrario. Las pinturas estan datadas en el siglo XIV en un estilo gótico lineal.

Esta camara se hizo para guardar allí las preciosas reliquias que se custodian en la seo valenciana en caso de peligro evidente por cualquier causa. Una de las primeras reliquias que allí se guardarían es sin duda la de la espina de la Corona de Nuestro Señor que fué donada en 1257 por el rey de Francia San Luis, al rey de Aragón Jaime I, por el matrimonio del descendiente francés con la hija de Jaime I, Isabel de Aragón.

Es asombroso que no se hubiera reedescubierto, pero fué posible conocer de nuevo la sala, debido a que durante el incendio y saqueo de la Catedral en la Guerra Civil española, quedó al descubierto al derribarse la bóveda que lo cubría.

Sobre la puerta de la sacristía, encontramos un óleo sobre lienzo de José Grassa (2001) que representa la glorificación de los mártires valencianos .

El dia 11 de marzo de 2001, el Papa Juan Pablo II reconoció solemnemente el martirio del sacerdote José Aparicio Sanz y de otros 232 compañeros mártires que entregarón su vida por la fé en Cristo en Valencia durante la persecución religiosa entre 1936 y 1939. Estos sacerdotes, religiosos, religiosas y seglares, hombres y mujeres, fuerón asi declarados "beatos", es decir, bienaventurados, pues, desde la gloria que tienen junto al Señor, pueden interceder por nosotros. Sus nombfres fuerón elegidos de entre los muchos más que compartierón la misma suerte gloriosa en esa época en la archidiocesis de Valencia.

Además de los sacerdotes diocesanos y de los seglares de Acción Católica y otras asociaciones piadosas, hay representantes de las siguientes órdenes religiosas: dominicos, franciscanos, franciscanos conventuales, capuchinos, capuchinas, jesuitas, salesianos, salesianas, terciarios capuchinos, reparadores, Hermanos de la Salle, Carmelitas de la Caridad (Vedrunas), Servitas, Escolapias, Misioneras Claretianas, Hermanistas de los Ancianos Desamparados y Terciarias Capuchinas.

En 1826 se construye la nueva Aula Capitular, que se encuentra situada como ya hemos indicado en el interior de la sacristía.


Otros aspectos de la Catedral

Junto a la plaza de la Virgen se encuentra la parte que se conoce como Obra Nova, del año 1566. Diseñada por Gaspar Gregori e inspirada en el Tratado de Serlio, este conjunto de galerías en el ábside de la Catedral fué realizado por el cantero Miguel Porcar. A esta arqueria también se le conoce como Lonja de los Canónigos, o también Tribuna de los Canónigos. Se trata de una tribuna con arcadas abiertas destinada a la contemplación de procesiones y actos públicos desde la propia catedral, sobre todo aquellos que se realizaban en la Plaza de la Virgen. Consta de un total de tres pisos.

En este lugar existe un pasadizo, construido en el 1660 (siglo XVII) que une la catedral con la Basilica de la Virgen.

Otro pasadizo es el que en 1357 ordena construir el obispo para unir la Catedral y el Palacio Arzobispal , por encima de la calle de la Barchilla.


Un poco mas adelante en dirección hacia la plaza de la Almoina, un panel de azulejos (1,20 m. x 1.60 m.) en la pared de la catedral, realizado por Jaume de Scals Aracil en 1955; nos recuerda la conmemoración del V Centenario de la Canonización de San Vicente Ferrer, a quien se le representa pacificando dos familias rivales de Valencia, la familia Vilaragut y la familia de los Centelles.


Uno de los aspectos a destacar de la Catedral de Valencia, es que la misma, es un gigantesco cementerio. Hay reseñas historicas que nos hablan que en los alrededores de la Catedral, habian numerosos enterramientos que incluso estaban a pie de calle y frecuentemente eran pisoteasdas por las gentes.
Pero no es de estos enterramientos de los que vamos a hablar, sino de aquellos que se encuentran en el interior de la Catedral.

En concreto se sabe como anteriormente hemos dicho, que la Sala Sapitular o Capilla del Santo Caliz, se pensó entre otras cosas para enterramiento de prelados y canónigos, pues bien dicha función la cumplió a la perfección, hoy en dia debajo de esta sala se encuentra una cripta o cementerio. La entrada se realiza a traves de una losa de piedra que hay debajo del púlpito de la Capilla. Desgraciadamente cuando se fué a investigar por las caracteristicas de esta cripta, los investigadores se encontrarón con que la misma estaba cegada por escombros, no se sabe el motivo, entre los escombros se encontrarón piedras correspondientes a trazas góticas, por lo que se supone que bien en el momento de la reforma del siglo XVIII, los escombros se echarón en ese lugar o bien cuando se contruyó otra segunda cripta en la nave central se procedió de la misma manera. El caso es que esta cripta permanece hoy sin investigar.

Por último cabe destacar que en lugar preminente de la Sala Capitular, en el suelo frente al Altar, nos encontramos con la lapida y enterramiento de monseñor Valeriano Menéndez Conde, fallecido en 1916.

En el año 1563 se fundó una nueva cripta, destinada al cabildo, es el llamado cementerio de los canonigos. Se encuentra situado en la nave central, cerca de donde se encontraba el antiguo coro, y se accede a él por una losa en el suelo sujeta con argollas. Al interior de la cripta se bajaba por una escalera de 22 peldaños.

Y aun tenemos otra tercera cripta, el llamado cementerio de los beneficiados, situado entre el primitivo coro y la puerta principal, a la izquierda del eje de la nave central. Se accedia por una escalera de 16 peldaños.

Como norma general a los difuntos se les colocaba en nichos adosados a las paredes, y como no podia ser de otra manera el suelo de la Catedral hace de techo de estas criptas.

A la existencia de estas criptas o cementerios, hay que sumar la de los obispos y arzobispos enterrados en las distintas capillas existentes en la Catedral. Es norma todavia en uso que el dean de la Catedral le pregunte al nuevo arzobispo cuando es elegido en que lugar de la Catedral quiere ser enterrado. También han sido enterrados en distintos lugares de la Catedral relevantes figuras de la vida valenciana. Por no hacer una lista excesivamente larga de las personalidades enterradas en la Catedral, destacaremos sólo las más conocidas; en la Capilla de San Luis Obispo, los restos de Luis de Anjou o San Luis de Tolosa (1274-1297), en la Capilla de Santo Tomas de Villanueva, él mismo, Miguel Roca Cabanellas que falleció en 1992, Marcelino Olaechea Loizaga y Perez Bayer, entre otros.

A la altura del presbiterio encontramos el lauda sepulcral y el enterramiento del arzobispo Prudencio Melo y Alcalde que quiso ser enterrado en este lugar, porque queria ser pisado por su fieles, como señal de humildad.

También están enterrados Gregorio Mayans y Ausias March, poeta renacentista de fama universal, aunque de este se tienen serias dudas de que realmente sus restos figuren en la catedral. Del mismo tenemos la lauda sepulcral a la altura del transepto cerca de la puerta de la Almoina.

Y por último en el testero de la Catedral estan enterrados los cuerpos de Fray Andreu Albalat, que en el 1262, ordenó la construcción de la Catedral, y también el infante don Alfonso, primer hijo de Jaime I el Conquistador y su esposa Leonor de Castilla.

Finalizada la guerra civil española, se decidió la repristinación de la Catedral, es decir la devolución de la Catedral a su aspecto gótico original, ya que hasta ese momento su aspecto correspondia a la reforma neoclásica realizada en el siglo XVIII. Uno de los elementos que se incluyó en la reforma fué la colocación de un nuevo suelo en toda la Catedral por parte del arquitecto Vicente Traver Tomás, por lo que la mayor parte de las lápidas que se encontraban en el suelo fuerón tapadas, pero estar estan.

En otro orden de cosas, la Catedral de Valencia fué asaltada e incendiada los dias 21 y 23 de julio de 1936, por milicianos republicanos en el inicio de la guerra civil española (1936-1939). Después de estos acontecimientos la iglesia metropolitana fué utilizada durante toda la guerra como almacen de articulos militares. Parte de los lienzos, el vestuario, los ternos, las casullas e imagenes de valor incalculable fuerón quemadas o robadas. Parte de la riqueza artistica pudo ser salvada gracias a los oficios del entonces Alcalde de la Ciudad que llevó todos los objetos que pudierón ser salvados a almacenes municipales donde quedarón en custodia. Al finalizar la guerra todo este valor patrimonial fué devuelto a la Catedral. Sin embargo hubierón piezas que se quemarón, otras desaparecieron y lo que tenia valor material fué robado. Entre las piezas que desaparecierón citaremos los siguientes:

Lienzo de la Virgen del Amor Hermoso, obra del italiano Giovanni Battista Salvi (Sassoferrato 1609-Roma 1685). Fué robada el 21 de julio de 1936.

Icono de Santa Maria. Se dice que era la imagen que trajo consigo Jaime I en la conquista de Valencia, que donó a la Catedral y fué la primera imagen que presidió el Altar Mayor y de donde recibe su nombre la Catedral, llamada como ya hemos dicho de Santa Maria. Se trataba de un icono del siglo XIII y permaneció en ese lugar hasta el siglo XV en que fué trasladada a una capilla de la girola. En el siglo XIX fué nuevamente trasladada, esta vez a la Sacristia Mayor, y allí se encontraba cuando fué destruida por el fuego un 21 de julio de 1936.

Museo Catedralicio-Diocesano

El actual museo de la Catedral de Valencia fué creado en el año 1966 por el arzobispo de Valencia Marcelino Olaechea.

Anteriormente habian existido el "Museo de Antiguedades" o "Museo Diocesano Valentino" fundado por el arzobispo Andrés Mayoral en 1761 e instalado en las dependencias del Palacio Arzobispal. El mismo desapareció durante la invasión francesa de 1808.

Posteriormente en el año 1922 el cardenal Enrique Reig Casanova, constituyó el "Museo Arqueológico Diocesano" también en el Palacio Arzobispal con fondos de la diocesis de Valencia y de la propia Catedral pero este también desapareció a raiz de la Guerra Civil de 1936.

En 1954 se creó el Museo Catedralicio y en 1966 el arzobispo de Valencia Marcelino Olaechea dispuso que el Museo Catedralicio pasara a ser también Museo Diocesano. Para ello se construyó un nuevo edificio adosado a la Catedral y con una única entrada por el interior de la Catedral. La entrada al Museo se realiza a traves de una puerta existente en la Capilla del Santo Caliz y tiene su salida por otra puerta que se abre en la capilla de San Francisco de Borja, por donde se vuelve a acceder al interior de la Catedral.

En el interior del museo podemos encontrar las esculturas originales de la Puerta de los Apóstoles, un relieve en madera policromada del Tránsito de la Virgen (siglo XV), un busto relicario de San Pedro en plata, diversos relieves de madera procedentes del desaparecido organo de la catedral y que fué quemado durante la guerra civil de 1936, la tabla de los improperios de Vicente Macip, dos tablas también de Vicente Macip, una de ellas representando a San Vicente Mártir y la otra a San Vicente Ferrer, asi como diversos fragmentos de retablos y finalmente la Custodia de la Catedral, entre otras obras de arte.

Además varias maquetas en madera de la catedral, en sus diversas fases de construcción.

Interesante destacar la colección de lienzos de grandes maestros de la escuela valenciana. Una pequeña pero interesalente colección.

La Custodia

En el interior del Museo de la Catedral se encuentra la Custodia de la ciudad, llamada de los pobres por haberla sufragado en su mayor parte los devotos y fieles.

El arzobispo Marcelino Olaechea la bendijo el 11 de junio de 1952 despues de que el orfebre Francisco Pajarón, hijo, la iniciara en 1942, con la ayuda de orfebres, tallistas, carpinteros, herreros y esmaltadores, quedando acabada en 1955.

La Catedral había poseido anteriormente dos magnificas custodias procesionales, una realizada en plata dorada y adornos de pedrería en 1442, por el célebre platero valenciano Juan de Castellnou y perdida en 1812 al fundirla en Mallorca para convertirla en moneda para financiar la resistencia contra Napoleón, y otra, de las llamadas de sol, de estilo barroco, desaparecida en el saqueo de la Catedral en 1936.

El templete esta formado por tres cuerpos que se levantan sobre un basamento donde figura la inscripción dedicada a la Custodia de Cristo, los escudos de Valencia y los de los arciprestazgos de la ciudad, así como diferentes serafines, que pronuncian alabanzas a Jesucristo.

Las imagenés de los Patriarcas, los Profetas y de los Apóstoles están en el primer cuerpo en cuatro casilicios dobles en las esquinas o chaflanes junto con los distintos santos valencianos, entre otros elementos.

El segundo cuerpo tiene forma octogonal y tiene varias figuras de santos valencianos pero en esta ocasión están presididos por la figura de la patrona de Valencia, la Virgen de los Desamparados, ángeles y representaciones de varias escenas del Nuevo Testamento.

Es octogonal tambien el tercer cuerpo del templete pero en está ocasión tiene un remate en forma de cúpula, parecida a un templete renacentista. En el arco central está la figura de Cristo Resucitado y otras figuras del cristianismo.

En su conjunto, con la custodia y las andas de plata, con 48 escudos de las principales familias de la nobleza valenciana alternados por 71 campanillas, es la mayor obra de orfebreria del siglo XX de todo el mundo. La Custodia mide 4.02 metros y 2.26 de diámetro y es la más grande de la cristiandad, superando a la de Toledo que mide la midad y uno de diámetro. Pesa más de 600 kilos sin contar el pedestal movil. LLeva 159 imágenes, 44 relieves con escenas bíblicas y los 48 escudos de familias nobles del Reino de Valencia.

El jesuita P. Antonio de León impulsó en 1942 la construcción de la Custodia actual, de diseño con estilo neobarroco. El orfebre Francisco Pajarón, utilizó 13 años en acabar la obra, según diseño del arquitecto diocesano Vicente Traver.

El orfebre y sus ayudantes utlizarón casi 535.668 horas de trabajo, se invirtierón 11 kilometros de soldadura, unos 35.787 tornillos y la cantidad de piezas que se trabajarón por separado pasó de 20.000

Los fieles y devotos de Valencia aportarón sus donativos, la mayoria en objetos de plata, oro y joyas, empleándose unos 600 kilos de plata, 5 de oro y unos 750 gramos de platino. De ahí llamarla de los pobres por sufragarla el pueblo.

La custodia tiene como finalidad contener la forma consagrada, que es el pan cambiado substancialmente en el cuerpo de Cristo resucitado en la celebración de la Eucaristía, como efecto de las palabras de Jesús: "Tomad y comed todos de él, porque esto es mi cuerpo entregado por vosotros" y la invocación del Espiritu Santo.

En la procesión que se hace en la tarde de la solemnidad del santisimo cuerpo y sangre de Cristo (domingo siguiente a la Trinidad, comienzos de junio), esta custodia recorre las calles de Valencia bajo una lluvia de flores y rodeada de la adoración del pueblo cristiano.

El Micalet ya está unido a la Catedral (1480) Finalizada una parte de las obras de ampliación de nuestra Seo, la torre del Miguelete ha quedado unida al templo en la zona de la nueva arcada, junto a la capilla de San Luis Obispo y el aula capitular.

Las obras de ampliación se iniciarón allá por los años 1460, dirigidas por el maestro Baldomar, quien trabajó a plena satisfacción del cabildo catedralicio. A Baldomar le sucedió en la dirección de las obras, el prestigioso arquitecto Pere Compte, autor de la unión de la torre y la catedral.

La ya famosa torre del campanario de la catedral, que fué proyectada por el célebre Andrés Juliá y que fué levantada entre 1381 y 1425, es considerada como un modelo de elegancia, solidez y ponderación por todos cuantos tienen la suerte de poderla admirar.

El gran templo valenciano, así ha quedado muy ampliado por sus pies, ganando en espacio y elegancia. Lo mas bello de la obra nueva es la unión que se ha hecho con el aula capitular que fué antes aula de Sagrada Teologia, hecha con el estilo francés de las ojivas y de forma muy elegante y apropiada. Mucho mérito tiene también la puerta de entrada al campanario o Micalet, que se ha construido en esquina con una solución sumamente graciosa.

Las bromas del "mestre Baldomar": Se recuerda ahora con diversión, cuando todo está concluido y hay aire de alegria, las pesadas bromas que se gastarón al maestro Baldomar años atrás, cuando estaban las obras aún atrasadas.

Consistiò la primera, y así ha quedado reflejado en el acta notarial que él mando levantar de su protesta, en que "son estades preses les seues ulleres e empastrades de merda", barbaridad que se celebró mucho entre los picapedreros. El, no obstante, no se quedó atras y consta que un dia "les carabacetes del vi" que usan los obreros para beber ... no tenian vino como era su obligación sino buena cantidad de orines que el maestro habia ido guardando durante días en secreta venganza.

Pero lo mas importante fué la venganza final de los obreros, que le subierón a lo alto del campanario, de noche, el borrico que habia dejado en un establillo hecho en el lugar reservado a los canteros. Lo subierón a palos por la escalera de caracol del Micalet y a la mañana siguiente los campaneros bajarón despavoridos al ver al jumento, pensando que era el diablo. El maestro Baldomar montó en cólera y protestó ante el cabildo de la Seo, pero tuvo que admitir la broma al final y pagar de su costa la bajada del borrico. Se hizo ello con muchas maromas y poleas de elevar materiales gracias a una colla de marineros que fué llamada. Media Valencia se congregó cerca de la Seo para ver la operación y la bajada del borrico por la fachada desde las campanas mientras unos contrapesos de plomo hacian su efecto por el otro lado.

Pero luego, tal era el temor del animalico al vacio que se orinó sobre la concurrencia de gentes, razón por la que hubo que taparle los ojos con una venda y descenderlo así, entre rebuznos. Mas de tres semanas duró al maestro el enfado que tomó, y el disgusto por los gastos ocasionados por los marinos, a los que tuvo que pagar salario y comida.

Texto: Las Provincias-Fasciculos Historia Viva



Mas información sobre "El Micalet" en la web dedicada a "El Micalet".

VISITA POR EL INTERIOR DE LA CATEDRAL

Entrando por la puerta de los hierros, a nuestra izquierda, encontramos la pila bautismal y sobre la pila bautismal, un óleo sobre tabla de Vicente Macip, representando el bautismo de Cristo en el rio Jordan, por Juan el Bautista. Obra pintada en el 1535. Asisten al acto cuatro doctores de la iglesia y el donante del cuadro, el venerable Agnesio. Desde el cielo, el Padre eterno envía al Espiritu Santo sobre el Hijo y proclama: "Este es mi Hijo amado en quien me he complacido".

En el lado lado derecho de la puerta un cuadro con una escena del Descendimiento de Cristo , óleo de Blas del Prado, pintado en el año 1581, y procedente de la Parroquia de San Pedro de Madrid.

Según entramos empezamos por nuestra derecha y nos encontramos con las siguientes capillas:

Capilla de San Sebastian Martir San Sebastian era un oficial de la guardia del emperador Diocleciano. Acusado de ser cristiano fué condenado a morir asaetado por sus compañeros. Fué recogido con vida por los cristianos y una vez curado por Santa Irene, se presentó ante el emperador para acusarlo por su injusticia con los cristianos, siendo entonces azotado hasta la muerte. Se le llama por eso el "doble martir". Fué muy venerado como patrono de la peste.

Se trata de una capilla de estilo neoclásico (siglo XVIII) obra de Antonio Gilabert y Lorenzo Martinez.

En el Altar central encontramos un óleo de Pedro de Orrente (1580-1645) que lleva por titulo Martirio de San Sebastian. Se trata de una de las pinturas más importantes de la Catedral, sigue el estilo tenebrista de Bassano y Caravaggio.

Sobre el altar podemos encontrar un óleo sobre metal de 1941, obra de Vicente Gay, que representa a la Virgen del Perpetuo Socorro. Se trata de la imagen clásica de la Virgen del Perpetuo Socorro, que es una variante moderna, realizada en Italia del icono mariano llamado "del terrible socorro" y tambien "Virgen de la Pasión", porque el Niño Jesus parece asustado por los ángeles que muestran los instrumentos de la pasión: la cruz, la corona de espinas, la lanza y la caña con la esponja. La Madre muestra el semblante triste, porque conoce los vaticinios de la muerte de su divino Hijo. La devoción a este titulo mariano fué difundida, junto con esta imagen, por la orden de los redentoristas, a partir de la iglesia de San Alfonso Maria de Ligorio en Roma, donde está la imagen original. Los rasgos más hieraticos del icono oriental se han ido haciendo mas naturales en las versiones modernas de occidente.

En el lado izquierdo de la capilla encontramos el sepulcro de don Diego de Covarrubias, muerto en 1607, y en el lado derecho el sepulcro de doña Maria Diez de Covarrubias, esposa del anterior.

En el suelo ante la verja, tumba de Gregorio Ridaura, beneficiado de la Catedral.

Siguiendo nuestro recorrido, a la derecha nos encontramos con un pasillo que da acceso a la Capilla del Santo Caliz. Este pasillo es obra de Pere Compte, construido en estilo gótico florido es del siglo XV (1496), y en él encontramos cinco sepulcros góticos de piedra: uno de Baltasar de Ballester (siglo XIII), del canonigo Pedro de Orriols, del canónigo Matias Mercader y otro de la familia Mercader, pero sobre todo destaca el sarcofago del obispo Vidal de Blanes que fué el que mandó edificar la Sala Capitular, hoy del Santo Caliz.

Ademas en este pasillo podemos encontrar un cristo tallado en madera , y dos capillas una que esta dedicada a tienda de recuerdos y la otra dedicada al arcangel San Miguel. En la pared debajo del Cristo un fresco traspasado a lienzo que corresponde a una Adoración de los pastores , obra de 1472, de Lorenzo Pagano de Neapoli y Paolo de San Leocadio, esta obra era uno de los frescos que realizarón estos pintores para demostrar su maestria y poder ganar el concurso para pintar el presbiterio de la Cátedral. Al final no fuerón los elegidos y esta pintura se trasladó a este lugar. A destacar que la cruz del Cristo de madera, tiene añadidos de madera en ambos brazos y pies con el fin de hacer más grande la cruz, lo delata el distinto color de la madera.

Capilla de San Miguel Arcangel de comienzos del siglo XVI.

El retablo de San Miguel atribuido al "Maestro de Cabanes" es considerado ahora una obra temprana de Vicente Macip, pintado a la manera del "Maestro de Artes" y con influencia de Pablo de San Leocadio. Si bien las pinturas muestran el tránsito al Renacimiento, tiene la estructura clásica de los retablos de los siglos XIV y XV. Es interesante comparar esta obra con el "Bautismo de Cristo" en esta catedral, obra de madurez de Vicente Macip, influido por Sebastiano del Piombo.

Dividido en tres calles, lleva en la central al titular San Miguel Arcángel vestido como general de los ejercitos celestiales, como tal vence a Satanas y defiende a las almas en el juicio después de la muerte (peso de las almas). Sobre el fino dosel está la coronación de la Virgen por la Trinidad, el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo.

Las dos calles laterales llevan escenas de la vida de Jesucristo (de arriba a abajo y de izquierda a derecha), anunciación de María, nacimiento y adoración de los pastores, adoración de los Magos y resurrección.

El guardapolvo o polsera lleva en lo alto a Cristo glorioso (Pantocrator) y a sus lados dos virgenes mártires, Santa Lucía y Santa Catalina, dos santos médicos, Cosme y Damian y en los laterales San Sebastian, el Angel Custodio del Reino de Valencia, Santiago Apóstol como peregrino y San Onofre ermitaño.

En la predela o banco sobre el altar están San Francisco de Asís, la Virgen María, Cristo en el sepulcro -muerto y resucitado- (imagen de la Eucaristia que se celebra ante esta imagen en el altar), San Juan Evangelista y San Juan Bautista.

Este retablo estaba en el antiguo Museo Arqueologico Diocesano. Ha sido recientemente restaurado pero se ha dejado un testigo -junto a la cabeza de Cristo resucitado- que muestra como fué dañado en el incendio del museo en el año 1936.

Traspasada la puerta de este pasillo, entraremos en la Capilla de Santo Caliz. Esta puerta gótica , obra de Pere Balaguer de 1424 está formada por arquivoltas apuntadas y molduradas, gablete con fronda y pinaculos en los flancos. En la parte superior rosetón de piedra, con escena de la Virgen y dos angeles incesandores. Las puertas de madera y hierro forjado es obra de Lluís Amorós de 1488.

Si volvemos a la nave lateral nuevamente encontramos la:

Capilla de San Pedro Apóstol De estilo barroco y construida entre 1696 y 1703. Su arquitecto fué Juan Pérez Castiel , autor también de la decoración del Altar Mayor. Los estucos son obra de Antonio Aliprandi de Milán.

Desde su construcción fué la sede de la parroquia de San Pedro, ahora extinguida.

Hasta la cornisa estuvo decorada con frescos de Antonio Palomino, enmarcados por medallones de estuco, con escenas relativas a San Pedro, estas pinturas, muy dañadas en la Guerra Civil de 1936, están tapadas por tapicería. En las pechinas se conservan restos de las representaciones de las cuatro virtudes cardinales (Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza), obra del sacerdote y pintor Vicente Victoria, canónigo de la Colegiata de Xátiva.

El lugar que ocupaba el retablo está presidido por un crucifijo, talla moderna de madera sin decorar y por la imagen del Sagrado Corazón de Jesús esculpida y decorada por J.Ponsoda (1882-1963).

Los seis grandes lienzos pintados por Nicolás Falcó a comienzos del siglo XVI formaban las puertas que protegían el órgano renacentista de la catedral y representan los momentos principales de la vida de la Virgen María en relación con los misterios salvadores de Jesucristo que se celebran en el año liturgico: La Anunciación, el Nacimiento de Jesús y la Adoración de los pastores, la Epífania y la Adoración de los Magos de Oriente, la Resurrección del Señor, la Ascensión al Cielo y finalmente, Pentecostés con la venida del Espiritu Santo sobre los apóstoles reunidos en torno a María. Están pintados con una capa ligera de óleo sobre lienzo y por eso se llaman "sargas".

Esta capilla se usa para celebrar el Sacramento del Bautismo.

Esta capilla que durante muchos años permaneció cerrada y usada como almacen, fué abierta con motivo de la visita del Papa Benedicto XVI a Valencia en junio de 2.006.

Capilla de San Francisco de Borja se trata de una obra de estilo neoclásico de Antonio Gilabert y Lorenzo Martinez, del siglo XVIII.

Francisco de Borja (Gandia 1510-Roma 1572), era duque de Gandia y Marqués de LLombay, era de la familia de los papas valencianos Calixto III (Alfonso de Borja) y Alejandro VI (Rodrigo de Borja). Carlos V le encargó llevar a Granada el cuerpo de la emperatriz Isabel. La vista del cádaver le inspiró la idea de "no servir a un Señor que se le pudiese morir". A la muerta de su esposa (1546), resolvió ingresar en la Compañia de Jesús, recien fundada por San Ignacio de Loyola. Ordenado sacerdote en Roma en 1551, y como tercer general de los jesuitas (1565), promovió las misiones y los centros de enseñanza, como la universidad gregoriano de Roma.

En el Altar central de la capilla pintura de San Francisco de Borja ante el cadáver de la emperatriz Isabel , óleo de Mariano Salvador Maella (1739-1819), pintado en el año 1787. Vestido de caballero de la orden de Santiago, levanta el paño que cubre el rostro y las manos de la difunta y siente la llamada de Dios para abandonar las vanidades del mundo.

Sobre el altar central: estuco, ingreso de San Francisco en la Compañia de Jesús. Madera pintada. Escudo de la familia Borja. Estatuas sobre el altar central: Estucos, alegorias de la Oración (con los brazos cruzados) y la Penitencia (con un azote y una cruz).

En el lado izquierdo de la capilla cuadro de San Francisco de Borja despidiendose de sus familiares en su palacio de Gandia para ingresar en la compañia de Jesús, óleo de Francisco de Goya y en el lado derecho, San Francisco de Borja asistiendo a un moribundo impenitente. San Francisco ya jesuita observa la sangre de Cristo que protege al pecador de los demonios qu esperan llevarse su alma, óleo de Francisco de Goya (1746-1828). Pintados ambos en el año 1788.

En las pechinas de la cúpula: estucos, alegorías de La Templanza, La Fortaleza, La Corrección y La Justicia recta.

Capilla de San José Obra neoclásica del siglo XVIII, de Antonio Gilabert y Lorenzo Martinez.

En el Altar Central encontramos una imagen de madera policromada de San José , con el Niño en brazos, obra de José Maria Ponsoda Bravo (1882-1963).

Sobre el Altar Central, estuco de Cristo protegiendo a la Iglesia. Estatua sobre al altar central: alegorias de la Fortaleza (con el casco y una columna) y de la Caridad (rodeada de niños).

En el lado izquierdo San Miguel Arcángel, imagen de madera policromada obra de Francisco Sanchis (1740-1791), en el lado derecho imagen de San Pedro Pascual con hábito de canónigo del siglo XVIII, imagen de madera policromada de Francisco Sanchis.

En las pechinas de la cúpula, estucos con alegorias de San José: el cepillo, la vara florida, la sierra y la escuadra de carpintero.

En el suelo tumba del arzobispo López García (1824-1831).

El arcángel San Miguel es protector de la Iglesia, se le representa como principe de los ejercitos celestiales y venciendo a Satanás.

San Pedro Pascual, de familia cristiana mozárabe, nació en Valencia poco antes de que fuerá conquistada la ciudad por Jaime I. Perteneció al clero de esta Catedral y a la orden de la Merced. Obispo en Jaén, fué apresado por los musulmanes y llevado a Granada, donde estuvo cautivo cuatro años hasta su martirio en el año 1300.

Capilla de Santo Tomas de Villanueva de estilo neoclásico y como todas las anteriores obra de Antonio Gilabert y Lorenzo Martinez, siglo XVIII.

En el altar central Busto relicario con el cráneo de Santo Tomás de Villanueva y urna con los huesos del santo.

Sobre el altar central, estuco del martirio de San Blas (anterior titular de esta capilla) obra de José Esteve Bonet (1741-1802). Estatuas sobre el altar central: alegorias de la Misericordia (con un ramo de roble) y el santo Celo (con una disciplina), estucos de J.Esteve.

En el lado izquierdo de la capilla San Juan de Ribera, óleo de R.Montesinos (fallecido en 1877), y en el lado derecho San Felipe Neri, (Florencia 1515-Roma 1595) óleo anónimo del siglo XVIII.

En las pechinas de la cúpula estucos con las alegorias de la Oración, la Doctrina, la Humildad y la Penitencia, de José Esteve Bonet.

En el suelo, tumbas de los arzobispos Arías Texeiro (1815-1824), Olaechea y Loizaga (1946-1966), Roca Cabanellas (1978-1992) y del canónigo Pérez Bayer (1711-1794).

También encontramos la lapida sepulcral de la primera sepultura de Santo Tomás de Villanueva donada por don Jacobo y don Mauro Cardells Galea a la Santa Iglesia Catedral de Valencia, ya que por azares del destino la tenian en propiedad.

Santo Tomás de Villanueva, cuyos padres vivierón en Villanueva de los Infantes, nació en Fuenllana (1486). Religioso agustino y profesor de la universidad de Alcalá, Arzobispo de Valencia, reformó las costumbres relajadas de la diocesis, fundó el Colegio de la Presentación para aspirantes al sacerdocio y sobresalió por su caridad, pobreza, prudencia y celo pastoral. Murió en Valencia en 1555.

San Juan de Ribera (Sevilla 1533-Valencia 1611), fué patriarca de Antioquia y Arzobispo de Valencia. Aplicó las reformas del Concilio de Trento y fundó el Colegio del Corpus Christi (llamado el Patriarca) para fomentar el culto a la Eucaristía.

Ahora nos encontramos en el brazo sur del crucero, cuya salida se correponde con la Puerta del Palau. Nos encontramos con la Capilla de Santo Domingo de Guzman , de estilo neoclásico, siglo XVIII, obra de Antonio Gilabert y Lorenzo Martínez.

En el centro del retablo Santo Domingo de Guzmán, presbítero, óleo sobre lienzo de Pedro de las Cuevas (siglo XVII)

En el ático del retablo: Santa Bárbara, Virgen y Mártir, antigua titular de la capilla de autor desconocido.

Santo Domingo de Guzmán nació en Caleruega (Burgos) en el año 1170 fundó la orden de los predicadores (dominicos), dedicada preferentemente a la difusión y defensa de la fé católica. Murió en Bolonia (Italia) en el año 1221.

Santa Barbara virgen y mártir de Nicomedia, muerta en el 235. Según la leyenda, se hizo construir una torre con tres ventanas como simbolo de la Trinidad. Su propio padre la entregó al tribunal y la ejecutó, cayendo fulminado por un rayo poco después. Es patrona de la artillería y contra las tormentas.

Capilla de la Beata Josefa Naval Girbes , capilla de estilo neoclásico del siglo XVIII, obra de Antonio Gilabert y Lorenzo Martinez.

En el ático del retablo, una pintura de la Asunción de la Virgen de autor desconocido.

En el centro del retablo la Beata Josefa Naval Girbes, virgen seglar, óleo sobre lienzo de Juan Ribera Berenguer (2001).

Josefa Naval nació en Algemesi (Valencia) el 11 de diciembre de 1820 y murió en la misma localidad el 24 de febrero de 1893. Desde su juventud consagró su virginidad el Señor para servir a la iglesia representada en su parroquia y bajo la dirección espiritual de sus sacerdotes. Llevó una vida profundamente piadosa, devoción que supo transmitir a sus vecinos, dejando una profunda huella espiritual que se concretó en muchas vocaciones religiosas y sacerdotales. Hizo mucho por la promoción humana y cristiana de las jovenes, enseñándoles diversos oficios y elevando su dignidad social. En Algemesí y su comarca se le sigue recordando como "la señora Pepa". Fué beatificada por Juan Pablo II el 25 de septiembre de 1983, y es la primera fiel seglar de Valencia elevada a los altares.

En el suelo, tumba de Ausias March , poeta valenciano del siglo XV. Nació en Gandia en el año 1397, fué hombre de armas y señor de Beniarjó. Entre sus obras destacan los poemas de amor, sus "Cants de mort" y el "Cant espiritual". Su obra muestra la influencia provenzal y del renacimiento italiano. Sus poesías se tradujerón a varias lenguas, entre ellas el castellano entre 1539 y 1579, teniendo una gran influencia entre los poetas del renacimiento español. Murió en Valencia en 1459. La losa sepulcral es moderna y va rodeada de un verso del propio poeta.

Junto a la puerta óleo sobre lienzo del Martirio de San Vicente , de José Vergara (1790).

Le sigue la Capilla de San Pascual Bailón como las anteriores de estilo neoclásico, obra de Antonio Gilabert y Lorenzo Martínez siglo XVIII

En el centro del retablo: San Pascual Bailón, religioso, pintura reciente. San Pascual Bailón nació en Torrehermosa en el 1540 donde era pastor. Ingresó en la orden de los frailes menores (franciscanos), y sobresalió por su devoción a la Virgen María y por su amor a la Eucaristía. Murió en Villarreal de los Infantes (Castellón) en el año 1592. El Papa León XIII lo declaró patrono de las Asociaciones y Congresos eucarísticos en el 1897.

En el ático del retablo: San Cristobal, de autor desconocido.

Sobre la puerta, que como hemos dicho se corresponde con la puerta del Palau o de la Almoina, encontramos una vidriera con parejas. Es una vidriera commemorativa del 700 anniversario de la colocación de la primera piedra de la Catedral en el año 1262, siendo obispo fray Andres de Albalat, cuyo sello está en la cima del vitral, junto con el del Arzobispo Olaechea, en cuyo pontificado se realizó la vidriera en el año 1962. Las cabezas representan los matrimonios esculpidos como canecillos en la cornisa de la puerta románica del Palau. Son parejas ligadas a la historia de la repoblación de Valencia, después de su conquista en el siglo XIII por el rey don Jaime I, o quizás sean los donantes del mencionado portal románico.

Junto a la puerta óleo sobre lienzo del valenciano José Vergara, que representa el martirio de San Erasmo . José Vergara lo regaló a la Catedral en el año 1790, junto con el martirio de San Vicente colocado en el otro lado de la puerta. San Erasmo fué obispo de Antioquia en Siria. Fué martir en la persecución de Diocleciano a comienzos del siglo IV.

La última capilla del crucero antes de entrar en la girola es la Capilla de San Agustin de estilo neoclásico siglo XVIII, obra de Antonio Gilabert y Lorenzo Martinez.

En el centro de retablo, San Agustin, obispo y doctor de la iglesia, copia reducida (1970) del original de Claudio Coello (1642-1693) que se encuentra en el Museo del Prado de Madrid.

San Agustin nació en Tegaste de Numidia (actual Tunez) en el año 354. Despues de llevar un vida ligera e ideologicamente turbulenta, recibió el bautismo en Milan de las manos de San Ambrosio durante la vigilia pascual del año 387. Después de la muerte de su madre, Santa Monica, en Ostia en el año 387, que pidió mucho por su conversión, volvió a Africa y abrazó la vida monastica, fué ordenado presbitero y, finalmente obispo de Hipona. Murió en el año 430 cuando su ciudad episcopal estaba siendo atacada por los vándalos. Escribió muchas obras entre ellas las Confesiones, la Ciudad de Dios y comentarios a las Sagradas Escrituras. Es llamado el "doctor de la gracia".

El el ático del retablo Santa Teresa de Jesús obra de José Camarón Bonanat.

Santa Teresa nació en Avila en el año 1515. A los dieciocho años entró en la orden del Carmelo, que luego reformó a partir del año 1562. Murió en Alba de Tormes en 1582. Sus escritos misticos le merecierón el titulo de doctora de la iglesia.

En el suelo, tumba del valenciano Gregorio Mayans y Siscar, erudito valenciano nacido en Oliva en el 1699. Junto a él también estan enterrados algunos de sus familiares. Gregorio Mayans es un hombre de la Ilustración Española del siglo XVIII. Catedratico en Valencia y director de la Biblioteca Real. Mantuvo correspondencia con los principales sabios y eruditos de su tiempo. Editó a los autores clásicos y destacó en la critica historica y literaria. Abogó especialmente por una radical reforma de los estudios de derecho, gramatica y teológia.

Continuamos por la girola, y la primera puerta a nuestra derecha, se corresponde con la sacristia, continuan las ocho capillas de la girola:

Capilla de la Virgen del Rosario de estilo neoclásico, siglo XVIII. Obra de los arquitectos Antonio Gilabert y Lorenzo Martinez.

En centro del retablo la Virgen del Rosario , imagen de madera policromada del siglo XVII. En las paredes de la capilla: urnas sepulcrales, la de la izquierda es el sepulcro de D.Berenguer Guillem de Entenza, tio del rey don Jaime I el conquistador, muerto en 1227 antes de la reconquista de Valencia. Adornado con pequeños escudos con las armas reales de Aragón. A la derecha el sepulcro de don Berenguer de Blanes, gobernador de Valencia, fallecido en 1413. Ostenta cuatro escudos decorados con cruces rodeadas de seis veneras (conchas de peregrino).

Además lienzos de Camarón (siglo XVIII) del antiguo trascoro: La Virgen entrega el Rosario a Santo Domingo de Guzman y otro lienzo dedicado a San José.

Capilla de la Virgen del Puig también de estilo neoclásico, del siglo XVIII, obra de nuestros amigos Antonio Gilabert y Lorenzo Martinez.

En el centro de retablo: Nuestra Señora de los Angeles del Puig, óleo de Agustin de Ridaura, discípulo de Francisco Ribalta. Siglo XVII. En la base del marco, relieve representando una vista panoramica de Valencia de J.Cotanda (siglo XVIII).

En el ático del retablo: cuerno de la abundancia, simbolo romano de la ciudad de Valencia. Óleo sobre lienzo de autor desconocido. Siglo XVIII.

Sobre el altar: nicho con la estatua yacente (trance mistico) de San Francisco Javier, atribuida al escultor Ignacio Vergara. Siglo XVIII.

San Francisco Javier, jesuita y apostol de Oriente, de noble familia navarra, fué uno de los primeros discipulos de San Ignacio de Loyola. Murió en el Japón en el 1552, y su cuerpo se conserva en la ciudad india de Goa. Este tipo de estatua yacente, semejante a la de santa Maria Magdalena en la capilla contigua de San Rafael, es característica del estilo barroco italiano y representa el ensueño o trance místico del santo representado como peregrino del Evangelio.

En las paredes: San Antelmo y San Hugo de Lincoln, cartujos obispos, óleos sobre tabla de Francisco Ribalta del siglo XVII.

En la pared izquierda de la capilla: urna sepulcral posiblemente de don Josep Jofré, señor de Pardines. Decorado con cuatro flores de lis (azucenas).

Cuando las tropas crisitianas asentadas en El Puig, pequeña montaña al norte de Valencia, preparaban la conquista de Valencia en el año 1237, se halló en aquel lugar un relieve de piedra representando a la Madre de Dios, de estilo bizantino. El hallazgo dió tales ánimos a las huestes del rey don Jaime I el Conquistador que vencierón en desigual combate, en los mismos campos del Puig, llamado desde entonces de Santa Maria, a las tropas musulmanas, y luego se adueñarón de Valencia. El rey cristiano atribuyó la conquista al favor de la Santisima Virgen; por eso la proclamó patrona del nuevo reino cristiano de Valencia y, de inmediato, hizo levantar en aquel lugar un santuario que encomendó a los religiosos de la Orden de la Merced. Desde entonces el Puig de Santa Maria ha sido centro de peregrinaciones y corazón de la tierras valencianas. La imagen de Santa Maria fué coronada canónicamente el 9 de octubre (anniversario de la conquista de Valencia) del año 1954.

Capilla de San Rafael Arcángel de estilo neoclásico, obra de los arquitectos Antonio Gilabert y Lorenzo Martínez (siglo XVIII).

En el centro del retablo: San Rafael, arcángel, acompañado por el joven Tobias, imagen de madera policromada de José Ponsoda (1882-1963). Durante los años posteriores a 1939, este afamado escultor valenciano hizo para la Catedral, además de la imagen de este altar, las de la Inmaculada Concepción y de san José (en sus capillas), de Cristo crucificado (capilla de San Pedro) y del Sagrado Corazón (capilla de San José)

En el ático del retablo: martirio de San Andrés apóstol, oración a la cruz, óleo sobre tabla del siglo XVII, de autor desconocido.

Sobre el altar, nicho con la estatua yacente (trance mistico) de Santa Maria Magdalena, atribuida a la escuela de Ignacio Vergara del siglo XVIII.

En los laterales, lienzos de Camarón del siglo XVIII: Santo Tomás de Aquino y Coronación de Espinas y de Planes (siglo XVIII): San Mateo y San Joaquín con la Virgen niña.

San Rafael es uno de los cuatro arcángeles, con Miguel, Gabriel y Uriel. Su nombre significa en hebreo "medicina de Dios". El libro de Tobias (Antiguo Testamento) cuenta que guió al joven Tobias para ir a buscar esposa, y luego le hizo pescar un pez con cuya hiel curó luego la ceguera de su padre.

Maria Magdalena la santa "mirófora" o portadora de perfumes, fué la primera que vió a Jesús resucitado cuando fué al sepulcro para embalsamar su cuerpo. Según la tradición, expió su vida anterior de pecadora viviendo en soledad y haciendo penitencia. La imagen yacente la representa en trance místico, contemplando la cruz, con el vaso de ungüento, el libro (signo de la vida contemplativa) y las disciplinas o azotes (signo de mortificación) y la cruz.

San Andrés hermano de San Pedro, fué crucificado en Patras (Grecia).

Capilla del Cristo de la Buena Muerte de estilo neoclásico del siglo XVIII. Arquitectos: Antonio Gilabert y Lorenzo Martínez.

Centro del retablo: Cristo crucificado, escultura de madera policromada atribuida a Alonso Cano o a Juan Muñoz, estilo barroco castellano del siglo XVII. Procede de la desamortización del monasterio agustino de Nuestra Señora del Socorro (el Socós).

Fondo del retablo: Calvario, representando a Santa María, madre de Jesús y San Juan el discipulo amado, junto a la cruz (Juan 19,25). Pintura sobre tabla atribuida por unos a Baccio Bandinelli (siglos XV-XVI) o a un anonimo maestro de Alzira. Estilo renacimiento manierista.

En el ático del retablo: La Virgen de Montserrat, óleo sobre lienzo del siglo XVII o XVIII de autor desconocido.

Como reseña el evangelio según San Juan , cap 19, 25-27
"Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María la de Cleofas y Maria Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella, al discipulo a quien amaba, dijo a la madre, Mujer, ahi tienes a tu hijo. Luego dijo al discipulo. Ahi tienes a tu madre. Y desde aquella hora el discipulo la recibió en su casa".

En las paredes de la capilla: Urnas sepulcrales. La de la izquierda, sepulcro del tercer obispo de Valencia, fray Andrés de Albalat O.P. (dominico), que puso en este lugar la primera piedra de la catedral en el año 1262. Falleció en Viterbo (Italia) en 1276. Sobre el sepulcro está pintada la figura yacente del prelado y las insignias heráldicas de la familia de los Albalat. La de la derecha, sepulcro del caballero mosén Jaume Castellar, sepultado aquí en el año 1431. Escudos con el castillo, emblema de los Castellar.

Cristo atado a la columna, óleo sobre lienzo del siglo XVII, anónimo.

El buen ladrón: óleo sobre tabla, obra de Miguel Esteve siglo XVI. Presidió esta capilla desde 1745 hasta 1916. Según el evangelio de San Lucas (23, 42-43), invocó a Jesús desde la cruz en el Calvario "Jesús acuerdate de mi cuando llegues a tu reino" y el Señor le constestó: "Hoy estarás conmigo en el paraiso". En el fondo del cuadro se describe la leyenda del buen ladrón (San Dimas) según el evangelio apócrifo de Nicodemo. Cuando la Sagrada Familia huyó a Egipto, les defendió de sus compañeros bandidos y les protegió. Volvería a encontrar a Jesús treinta años después, crucificado juto a él. Restaurada esta pintura se reintegró a esta capilla el 4 de abril del 2000.

Capilla de San Jaime, apóstol como las anteriores obra neoclásica del siglo XVIII de Antonio Gilabert y Lorenzo Martínez.

Retablo: Aparición de Jesucristo y la Virgen María al apóstol San Jaime.

Plata repujada y esmaltes. Obra de Bernabé Thadeo de Piero de Pone, de finales del siglo XV.

Junto al retablo: San Jaime (Santiago el Mayor) ayudando a los cristianos en la batalla de Clavijo, óleo sobre lienzo de Evaristo Muñoz del siglo XVIII.

En el ático del retablo: la Asunción de la Virgen, óleo sobre tabla del siglo XVII o XVIII, de autor desconocido. La mayor parte de las pinturas de los áticos proceden de retablos anteriores a la reforma neoclásica del siglo XVIII.

En las paredes de la capilla: urnas sepulcrales, la de la izquierda, parte escultórica del sepulcro del tercer obispo de Valencia, fray andres de Albalat O.P. que colocó aquí la primera piedra de la catedral. Sería el complemento del sepulcro que se halla en la capilla contigua, desmontado en el siglo XVIII. A la derecha, sepulcro del infante don Alfonso de Aragón, primogenito del rey don Jaime I el Conquistador y de su primera esposa. Cubierto con las armas reales de Aragón.

Como reseñan los evangelios, San Jaime, llamado también Santiago, y San Juan, pescadores, hijos de Zebedeo, fuerón llamados por Jesús en las orillas del lago de Galilea. El Señor los llamó, por su vehemencia, "Los hijos del Trueno". San Jaime fué el primer apostol en morir como mártir de Cristo, en Jerusalén. Según la tradición, predicó el evangelio en España, donde fué animado por una aparición de la Virgen María en Zaragoza y, después del martirio, sus discípulos trajerón su cuerpo a Galicia donde es venerado su sepulcro en la ciudad de Santiago de Compostela, meta del camino de Santiago, que recorre toda Europa central. Durante la reconquista de España, los cristianos, especialmente navarros, gallegos, leoneses y castellanos, tuvierón a Santiago como santo protector, y así se cuenta, que el rey Ramiro I en el año 844, tuvo una batalla en el lugar riojano de Clavijo, en la que venció a los musulmanes con la ayuda de una aparición del Apóstol montado sobre un caballo blanco, como lo representa el cuadro de esta capilla. Se trata de una tradición posterior a la verdadera batalla, que tuvo lugar en Albelda (La Rioja) sin que los datos historicos mencionen la aparición de Santiago.

En uno de los laterales una imagen de la Virgen de Lourdes.

Capilla de la Virgen del Pilar de estilo gótico siglo XIII, suprimida la decoración neoclásica del siglo XVIII. Arquitecto Arnau Vidal y primer maestro de obras de la catedral.

Centro del retablo: siglo XVIII. Imagen de la Virgen del Pilar , de madera policromada y autor desconocido. Ocupa este lugar desde 1939.

Sobre el altar: San Fernando, rey de Castilla y León, escultura de S.Agudo, tallada en el año 1956.

En el ático del retablo: San Juan Bautista, pintura sobre tabla, resto de un retablo del siglo XV.

A la izquierda tumba de don Raimundo Gastón, obispo de Valencia desde 1312 a 1348, redescubierta en diciembre del 2003 en la capilla de San José y enterrada en ella desde el siglo XVIII.

En las paredes Pentecostés y Milagros de San Andrés, pinturas sobre tabla de Juan de Borgoña siglos XV y XVI.

Según la tradición la Virgen María, antes de su transito al cielo, se apareció al apóstol San Jaime, a orillas del Ebro, para reconfortarlo en su misión cuando se encontraba muy desanimado en Zaragoza, por la falta de respuesta a su mensaje evangelico. Nuestra Señora le dejó entonces como señal un pilar o columna que es venerado en la Basilica de su mismo nombre en Zaragoza.

Fernando III el Santo nació en Valparaiso (Zamora) en 1201. Rey de Castilla dede 1217 y de León desde 1230, era primo hermano del rey Jaime I el Conquistador. Inició las catedrales de León y Burgos y conquistó a los musulmanes las ciudades de Jaén, Córdoba, Sevilla y Cadiz. Reprimió la herejia albigense. Murió en Sevilla en el año 1252.

La reforma neoclásica de la catedral. El 1 de septiembre de 1774, siendo arzobispo de Valencia, don Francisco Fabian y Fuero, se inició una total renovación del templo para ocultar su primitiva traza gótica con un revestimiento de estilo inspirado en los canones greco-romanos y renacentistas, conforme a las nor