ENCONTRADOS UNOS FRESCOS DEL SIGLO XV
BAJO LA FALSA BOVEDA DEL ALTAR MAYOR DE LA CATEDRAL

En el proceso de restauración de la cúpula del Altar Mayor del presbiterio de la Catédral de Valencia, han aparecido bajo la falsa cúpula unos frescos del siglo XV, del llamado primer renacimiento español e introducido en España de la mano del obispo de Valencia Rodrigo de Borja, futuro papa Alejandro VI.

Los trabajos de restauración en el altar mayor, tienen como objetivo limpiar la capa de pintura gris que cubría la ornamentación barroca.

Los frescos son obra de los pintores de camara del obispo, Lorenzo Pagano y Pablo de San Leocadio, realizados entre 1474 y 1481. Según recogen las capitulaciones de 1472 en las que se fijan las condiciones contraactuales con los pintores italianos, los frescos representan "un trono de serafines de oro fino con ángeles en los entrepaños, -parte de una pared comprendida entre dos pilares- y con las crucerías pintadas con motivos florales y de frutos".

El hallazgo no ha sido casual, ya que se tenían noticias de la existencia de estas pinturas, por la documentación de los archivos de la Seo, "pero no sabian el alcance de su valor ni el estado de conservación". Entre la falsa bóveda barroca y la cúpula renacentista existia una camara de aire de 80 centímetros de ancho, lo que ha permitido que las pinturas permanezcan en un aceptable estado de conservación. Llevaban 350 años ocultas debajo de la falsa bóveda del siglo XVIII.

Estos frescos son los terceros que se pintaron para este lugar, ya que los anteriores se perdieron en un incendio ocurrido en el año 1469, cuando se quemó el retablo gótico de la catédral.

Valencia, Junio de 2.004




Precedentes El 21 de Mayo de 1469, un incendio en el altar mayor de la Cátedral de Valencia consumió el retablo de plata y carbonizó las pinturas creadas por diferentes artistas en la primera mitad del siglo XV. De inmediato, el Capitulo de la Seo inició el proceso de reconstrucción de cuanto se había destruido.

La búsqueda incesante de maestros que iniciasen obras de tan elevada envergadura finalizó en 1472 con la llegada del nuevo obispo-cardenal Rodrigo de Borja, quien procedente de Italia, trajo consigo a los maestros italianos Francesco Pagano, Pablo de San Leocadio y Riquart, especializados maestros en pintura al fresco. Los miembros del Capitulo de la Seo exigierón a los tres artistas una demostración de su talento. El Capitulo se convenció de la calidad de las muestras realizadas por Leocadio y Pagano, a los que encomendó la realización de los frescos. Del tercero, el maestro Riquart, no se tienen mas informaciones.

El contrato para la ejecución de estas pinturas al fresco especifica importantes detalles de cuales debían ser las caracteristicas de la obra. Ésta comenzaría por la clave de la bóveda (de madera) que representaba la figura de la Virgen, en sustitución de la que habia tallado Joan Sanou, rodeado de un coro de serafines de oro fino. En cada una de las plementerías de la bóveda (doce en total) deberían realizar un angel con las alas de oro y de bellos colores. En los nervios figurarían guirnaldas de hojas y frutos de fino oro de ducado y las ventanas estarían doradas con el mismo oro y pintadas de azul, de Alemania en las primeras manos y de Acre (lapislazuli) la última mano. Debajo de las ventanas figuraría una historia y los apóstoles serían dorados con oro fino y pintados con guirnaldas.

El contrato, aceptado por los dos maestros, concretaba un precio final de tres mil ducados y establecía como plazo fijado para la realización de estos trabajos de seis años. Es decir, hasta el mes de julio de 1478.

Sin embargo, los miembros del Capitulo no vierón cumplidas sus expectativas por lo que Pagano y San Leocadio fueron obligados a corregir los defectos que habían encontrado una comisión de expertos, por lo que se les pagó el precio convenido en un principio entre los años 1472 y 1481. Al mismo tiempo, se realizó de nuevo la vidriera que estaba sobre el altar mayor y que representaba la Asunción de la Virgen.

Ante el mal estado en que se encontraban las pinturas, el arzobispo Luis Alfonso de los Cameros decidió en la decada de 1670 revocar la capilla mayor de la Catedral. La renovación fue encargada al arquitecto Juan Pérez Castiel, claro exponente de la arquitectura barroca valenciana. Los trabajos se iniciarón el 12 de junio de 1674 y finalizarón el 28 de mayo de 1682. Desde entonces, las pinturas del ábside de la Seo valenciana han permanecido ocultas.

Texto: www.frescoscatedral.com