Convento de Nuestra Señora de Belén
hoy desaparecido

Hoy toca hablar de un Convento ya desaparecido y no hace tantos años, nos referimos al Convento de Nuestra Señora de Belén, situado extramuros de la ciudad, mas o menos a la altura del antiguo Hospital General (hoy Biblioteca Pública). El convento se situaba exactamente frente a la puerta de la muralla conocida como "Portal dels Innocents" y estaba habitado por monjas dominicas. Fue demolido en junio de 1936 por amenazar ruina.

Para situarlo más exactamente diremos que este convento se encontraba situado en el chaflan formado por las calles Guillen de Castro y Cuenca aproximadamente. Una de las paredes de la iglesia (la del lado del evangelio) recaia a la actual calle de Guillen de Castro, obvio es decir que en el lugar donde se encontraba el convento actualmente sólo se levantan edificios modernos.

El convento puesto bajo la regla dominica, fue fundado en 1665 por Jacinto Sans, jurado de la ciudad de Valencia. En 1667 las primeras monjas pudieron entrar en el convento. Su primera abadesa sería Inés de Sisternes, conocida como sor Inés del Espiritu Santo. Inés de Sisternes nacida en 1612, profesó en el Monasterio de Santa María Magdalena el 23 de enero de 1629 y murió en este su convento de Belén el 29 de diciembre de 1668. Un óleo realizado al poco de morir con su verdadero rostro se conservaba en el Monasterio, pero fue quemado en 1936.

Los restos de Inés de Sisternes pasaron en 1936 al Convento agustino de San José y Santa Tecla que por entonces ocupaban el Monasterio de San Vicente de la Roqueta. Al estallar la guerra, milicias republicanas asaltaron el convento de la Roqueta y encontraron el cuerpo incorrupto de la monja, por lo que fue sacado y arrastrado por la Gran Via Fernando el Católico donde finalmente quedó abandonado. Después de muchos avatares sus restos descansan en la actualidad en el Monasterio de la Inmaculada de Torrente.

La iglesia del Convento de Belén era de planta de cruz latina, obra de Francisco Padilla, disponia de cúpula de planta octogonal en el crucero y campanario en la cabecera. Tenía de dos portadas gemelas, la occidental daba su entrada al crucero, mientras que la otra se situaba a los pies de la iglesia y daba acceso a un vestibulo. Uno de sus altares se encontraba bajo la advocacion del Santisimo Cristo de Arrancapins (Arrancapinos). La cúpula se cubria con teja vidriada de color azul. Su interior se decoraba con pilastras de orden compuesto. La iglesia fue acabada en 1684.

El convento contaba con un claustro alrededor del cual se disponian las distintas estancias propias del monasterio. También dispuso de un cementerio donde eran enterrados los muertos por epidemias de cólera. El claustro fue construido en la segunda mitad del siglo XVII en estilo renacentista y constaba de dos pisos, ambos con arcos de medio punto separados por pilastras toscanas.

El convento sufrió grandes daños en 1811 durante la Guerra de la Independencia y en 1823 durante el periodo conocido como Trienio liberal; lo que obligó a efectuar una total renovación en 1864. Existe documento notarial que en 1705 las monjas del Convento de Belén de Valencia, entregaron una astilla del "Lignum Crucis" que ellas poseían, a la Iglesia parroquial de Ademuz.