Cripta Arqueológica de la Cárcel de San Vicente Mártir - Pl. del Arzobispo, 1
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La cárcel de San Vicente Mártir se encuentra en el interior de moderno edificio recayente a la
Pl.Almoyna, donde se ha abierto una
capilla que nos recuerda que según la tradición, es el lugar donde se encontraba la
cárcel donde fue encerrado San Vicente Martir en el siglo IV. Perteneció a la casa del Chantre hasta la desamortización de 1835.
Bajo el edificio se han encontrado
restos arqueológicos que reciben el nombre de Cripta Arqueológica de la Cárcel de San Vicente.
Se tiene constancia que desde el siglo XIV existió una capilla dedicada al santo y que en 1427 se construyó una capilla de nueva
planta que es la que nos ha llegado hasta nosotros con varias restauraciones en su historia. La portada de acceso se realizó en
1831 a expensas del chantre don Miguel Cortés.
A la capilla se accede a traves de esta portada formada por un arco de medio punto a la que flanquean dos columnas adosadas toscanas que
sostienen un entablamento de metopas y triglifos. Por encima de este, un segundo cuerpo en cuyo nicho central
encontramos una pequeña figura
de San Vicente Mártir obra del escultor valenciano Rafael Orellano.
La capilla que se dice fue mandada construir por el propio rey don Jaime, esta dividido en su interior por dos espacios separados por
un arco apuntado. Al fondo de la estancia un altar y un panel frontal de "socarrats" obra de
Jaume de Scals
representando una escena del martirio de San Vicente Mártir.
En la clave de la bóveda encontramos la misma escena que en el panel frontal, una representación del martirio del santo
muy conocida y representada a lo largo de la historia. En la misma el santo esta sujeto al potro mientras le clavan unos garfios para
romper su piel a tiras. La restauración integral de la capilla fue llevada en 1970 por el arquitecto municipal Emilio Rieta López.
La Cripta arqueològica de la "Presó de Sant Vicent Màrtir" custodia una capilla de
época visigoda descubierta en el curso de una excavación arqueológica. El edificio, que
se encuentra en excepcional estado de conservación, tiene planta de cruz y cubierta
abovedada, y en origen estaría unida a la catedral visigoda de la época (siglos VI-VII), formando parte del
recinto episcopal. El hallazgo de dos grandes cistas de enterramiento en las esquinas al lado del ábside y
de una tumba en el crucero, enmarcada entre cuatro soberbios canceles del presbiterio,
lleva a pensar que la construcción tuviera un carácter funerario. En su interior se creé estaría enterrado
un prelado valentino (Justiniano) de mediados del siglo VI. También se han encontrado restos de la cabecera de la catedral
visigoda.
El edificio siguió en pie a lo largo del tiempo, siendo transformado en época
islámica en baños del recinto palatino musulman. A principios del siglo XI se produjo una
transformación importante del conjunto y quizás el asolamiento de parte de sus
estructuras a juzgar por el estrato de derrumbe descubierto en las excavaciones, en el
cual se hallaron gran cantidad de cerámicas y objetos suntuarios, algunos de los cuales
pueden verse en la misma cripta.
Tras la conquista cristiana en el año 1238 (siglo XIII), sobre los
restos que quedaban en pie del edificio (sólo el brazo norte del crucero), Jaime I mando edificar una capilla,
dedicada a san Vicente Mártir, pues todavía se conservaba memoria de la vinculación del santo con el entorno,
capilla que ha llegado hasta nuestros días y a la que se accede por la plaza de la
Almoina.
Entre los elementos que encontramos en la cripta figuran un fragmento de pintura mural romána con representación del dios Mercurio, parte
de un sarcófago esculturado paleocristiano, canceles visigóticos fechados en el siglo VII asi como diversas piezas de cerámica de los
siglos X y XI.
La visita a la Cripta Arqueològica de Presó de Sant Vicent Màrtir constituye una
asombrosa experiencia por la magnitud de los restos arqueológicos y por la
espectacularidad del audiovisual que los acompaña.
Ruta Vicentina de San Vicente Mártir por la ciudad de Valencia.