Iglesia de San Estebán Protomártir Pl.San Esteban, 1 Sant Esteve
Protomàrtir
|
|
Declarada en 1955 Monumento Historico Artistico Nacional.
La iglesia parroquial de San Esteban es una de las más antiguas de Valencia, siendo una
de las diez consagradas por el primer obispo de la Valencia reconquistada, Pedro de Albalat. Está construida
sobre una de las antiguas mezquitas de la ciudad musulmana.
Según la tradición se trata del primer templo cristiano de la ciudad de Valencia, el lugar donde se casaron las hijas
del Cid y donde él fue enterrado antes de su traslado a Burgos.
El templo gótico original ya estaba construido en 1276 como edificio de nueva planta. Se trataría de un templo de una
sola nave con cubierta de madera y arcos de diafragma.
En 1472 se amplia la cabecera y a partir de ese momento y hasta mitad del siglo XVI, el resto de la iglesia va siendo paulatinamente
reformada. Asi en 1504 Joan Corbera modifica nuevamente el presbiterio y entre 1514 y 1515 se construye de nueva
planta la nave de la iglesia. Las obras de la nave corrieron a cargo de Fernando de León.
Ante el deterioro de la iglesia, el templo tuvo que ser profundamente alterado durante el siglo XVII. En 1608 se vuelve a
reconstruir el presbiterio de nueva planta, adopta forma poligonal de cinco lados. También se renueva el primer tramo de la nave
y sus capillas laterales correspondientes.
Entre 1613 y 1618 se reconstruye el resto del templo de la mano de Jerónimo Negret y Guillem Roca, según proyecto de
Francesc Anton. De este siglo XVII es la configuración actual de la iglesia.
El actual templo tiene planta de una sóla nave, seis tramos, capillas entre los contrafuertes, arcos fajones de medio punto,
presbiterio poligonal, y cubierta con
bóveda de crucería con plementos de ladrillo. Tiene tres capillas a sus pies, torre campanario y Capilla de la comunión
adosada a su exterior en 1696.
Su aspecto exterior es muy sobrio, destacando los contrafuertes rematados por gárgolas que sobresalen por
encima de la pared lisa.
Entre 1679 y 1682 Juan Bautista Pérez Castiel renueva su
interior al gusto barroco de la época.
Destaca su recargada decoración de yeserias y estucos, formas blancas representando florones, tarjas, putti,
angelotes y
esgrafiados de ondulantes hojas y motivos vegetales sobre fondos grises en los elementos estructurales
(pilastras, nervios y arcos), rojos en la cornisa y azules en la bóveda y en la embocadura de las capillas.
Los esgrafiados son obra de José Gomar
y un tallista de apellido Diez (tal vez Gaspar Diez), mientras que las yeserias son obra de Vicente Rovira, Tomás Artigues, José
Astinguer, Sebastian Martinez y el tallista Bauset. Toda esta decoración es de un barroquismo apabullante, próximo al rococó.
La portada principal de estilo renacentista fue realizada en el siglo XVII y es muy sencilla. Está situada en el lateral recayente
a la plaza de San Esteban. Está formada por un arco
de medio punto, que apoya en dos pilares que sostienen un sencillo entablamento. En la parte superior un relieve de
San Esteban en un ediculo, de época reciente, ya que el anterior que se perdió albergaba una imagen de la Virgen con el Niño. Remata este
conjunto un frontón triangular al que sostiene dos pilastras de orden jónico con fuste estriado.
Tambien pertenece al barroco la edificación de la Capilla de la Comunión, terminada en 1696, Monumento
Histórico-Artístico Nacional. Se trata de una capilla de nave única de tres tramos, el central cubierto con
cúpula y linterna sobre pechinas y profusamente decorada en estilo barroco de una manera inimaginable.
En 1682 la Cofradia de Notarios construye las tres capillas ubicadas a los pies de la iglesia, la más importante es la que
alberga la pila bautismal, y es la que se encuentra en el centro. Se cubre con cúpula y linterna y es conocida como
Capilla de San Vicente Ferrer. En el testero de la capilla un retablo dorado en cuyo centro encontramos un nicho con
dos imagenes policromadas, una de San Vicente Ferrer y la otra de San Luis Bertran. El patronazgo de esta capilla la ostenta
la Cofradia de Notarias, ya que ambos santos eran hijos de notarios.
En esta pila bautismal fueron bautizados
San Vicente Ferrer y San Luis Bertrán
y también el autor de esta página. Según dice la tradición todos los que hayan sido bautizados en esta pila no
mueren de accidente. San Vicente Ferrer es Patrón de los Notarios.
A los pies de la iglesia recayente a la calle Venerables, se abre dos portadas gemelas fechadas en el siglo XVII, se tratan
de
puertas adinteladas con pilastras
de orden dórico. Sobre el entablamento
adornos de piramides con el
emblema de la Orden de los Notarios. Estas puertas permiten el paso a las capillas de los pies del termplo.
El campanario formado por cuatro cuerpos, es de finales del siglo XVIII y se situa a los pies de la iglesia. El cuerpo de campanas es
de ladrillo, dispone de un vano en cada uno de sus
cuatro lados formados por arcos de medio punto y pilastras dóricas. En 1775 con motivo de la canonización
de San Vicente Ferrer el cuerpo superior se recreció con un cupulin barroco.
El actual Retablo Mayor es obra neoclásica según proyecto de Cristobal Sales del año 1800. El anterior retablo tuvo que ser
vendido para sacar fondos.
El comprador fue el rey de España Carlos IV por lo que actualmente los lienzos que lo componian se encuentran en el Museo del Prado
Los lienzos son obra de
Joan de Joanes y representan escenas de la vida de San Esteban.
Con el dinero obtenido
se modificó el presbiterio dandole forma semicircular, se quitó el revoque barroco y se cubrió con una bóveda de horno realizada en
ladrillo, la cual fue pintada al fresco por Vicente López en 1802 y representa la
Glorificación de San Esteban.
Actualmente en este Altar Mayor podemos encontrar cuatro grandes lienzos fechados en el siglo XVII de
Jerónimo Jacinto de Espinosa que llevan por titulo:
Luciano ante el obispo de Jerusalén, Hallazgo del cuerpo de San Esteban, Traslado de los restos de San Esteban y el
sueño de Luciano. Estas pinturas formaban parte de las puertas del retablo Mayor que fue vendido a Carlos IV.
Debajo de los lienzos de Espinosa, dos pinturas realizadas en el siglo XVII por Pedro Orrente titulados:
la Visión de Santa Teresa y el martirio de San Lorenzo.
El Retablo Mayor se compone cuatro grandes columnas corintias de fuste estriado que sostienen un entablamento de corte neoclásico, obra
de Manuel Blasco, mientras que el remate superior es obra de Pedro Arnal. El nicho central flanqueado por dos semicolumnas adosadas
acoge una imagen de San Esteban atribuida a la mano de
José Esteve Bonet. En el ático dos esculturas representando a San Vicente Ferrer y San Luis Bertran.
En la última capilla lateral de la nave del evangelio situada a los pies de la iglesia, encontramos el conocido como
Cristo del Rescate, cuya historia va ligado al desaparecido
Convento de San José y Santa Tecla. En la bóveda de esta capilla se han encontrado
pinturas al fresco anteriores a la renovación
barroca de Pérez Castiel. Estan fechadas en 1677 ya que en las mismas figura una cartela con la siguiente inscripción: PHILI PUS MEF 1677
(Felipe me hizo en 1677, donde MEF debe leerse como me fecit). Las pinturas representan simbolos eucaristicos (un pelicano alimentando
con su sangre a sus crias, un águila sobre llamas y ángeles músicos). Se considera que esta capilla pudo albergar el culto a la Sagrada
Eucaristia antes de la construcción de la Capilla de la Comunión, que como hemos comentado se hizo en 1696.
Junto a la portada de entrada podemos ver un panel cerámico, obra del artista
Jaume de Scals realizado en el siglo XX y que nos
recuerda que en esta iglesia fue bautizado entre otros personajes importantes el futuro San Vicente Ferrer. Una leyenda en el panel dice:
"L'any 1350 fon batejat en aquesta esglesia parroquial de Sant Esteve i sota el padrinatje de la ciutat un infant
que havia d'esser Sant Vicent Ferrer patró de la mateixa Ciutat i del Regne de Valencia." En el panel está representada la escena del
bautismo, en la parte superior el escudo de la ciudad y en la inferior el escudo de San Vicente.