Palacio del Almirante c/Palau, 14
Palau de L'Almirall d'Aragó

El Palacio del Almirante es un edificio de traza gótica con importantes remodelaciones del siglo XVIII. El interior conserva numerosos elementos originales, como el patio central con el pozo y la escalera de acceso a la primera planta, en la que destaca la logia o galeria de ventanas ojivales. Se trata pues de un palacio del gótico civil valenciano (siglo XV), modificado en el siglo XVIII y rehabilitado en el siglo XX siguiendo trazas neogóticas.

Jaime I entregó el solar sobre el que se levanta la casa, al Almirante de Aragón, de donde toma su nombre. Con posterioridad el palacio pasaría a manos de de los Condes de Sinarcas, a los márqueses de Guadalest y a los márqueses de Alzira.


Nada más traspasar la portada, accedemos a un zaguan con cubierta de madera. A su izquierda unas cortas escaleras permiten el acceso a una puertecilla de época moderna formado por un arco conopial que nos lleva a una planta superior, donde se ubican despachos oficiales.

Desde aquí y a traves de un gran arco apuntado, entramos en el patio interior descubierto. Patio típicamente gótico; en él observamos la escalera principal de piedra, y en ella podemos observar una moldura quebrada que se corresponde con los escalones de la escalera. La galeria ojival que se extiende en el piso superior por tres de sus cuatro lados, está formada por arcos apuntados que apoyan en columnas de fuste poligonal, capiteles troncopiramidales y basas. El techo de la galeria está formado por casetones de madera en cuyo interior encontramos baldosas de cerámica.

En el segundo piso podemos observar algunas ventanas geminadas con arquillos trilobulados de inspiración gótica y parteluces en forma de columnas.

La planta baja que gira alrededor del patio esta formada por una galeria sustentada por arcos apuntados rebajados, que apoyan en pilares rectangulares.

La fachada fue reformada en el siglo XVIII siendo sus propietarios los márqueses de Guadalest. La portada principal es adintelada y en su clave podemos observar un escudo heráldico con los blasones de los linajes de Palafox y Cardona. Esta fachada se encontraba decorada con pinturas al fresco, hoy perdidas, y en ella sólo observamos balcones adintelados con antepechos de forja y ventanas rectangulares de estructura gótica. La fachada se encuentra ausente de toda decoración, aunque junto a la puerta se ha encontrado un grafiti en blanco y negro representando una cruz y que se ha dejado como tema decorátivo.

Durante la restauración del edificio para sede de la Conselleria de Hacienda (que es el uso que hoy tiene), se recuperaron un artesonado barroco y otro renacentista.

Por el estrecho callejón que se abre a la izquierda de la fachada se accede a los Baños del Almirante, una construcción de principios del siglo XIV que sigue el modelo de los baños musulmanes con tres salas: fria, tibia y caliente, delimitadas por columnas y con un vestibulo de acceso. Aunque en muchas guías se les menciona como baños árabes, esta ampliamente demostrado que son de época cristiana y no árabes.