Palacio de los Boil D'Arenós
Palau de los Boil D'Arenós
c/Libreros, 2 y 4


Han sido propietarios de la casa, la familia Rojas y Cárdenas (vinculados al Marquesado de Dos Aguas a comienzos del siglo XX). También es conocida en menor medida como Casa de los señores de Bétera, asociado al linaje de los Boil-Arenós de quienes toma el nombre el palacio. Hoy, el edificio restaurado en 1993, ofrece los servicios a la Bolsa de Comercio de Valencia y a la Fundación de estudios bursátiles desde 1995. En 1977 fue declarado Monumento Histórico Artístico.

Este palacio en origen gótico, fue construido en el siglo XIV cuando todo el barrio estaba lleno de residencias de la nobleza local y, como casi todos los palacios valencianos, gira en torno a un patio central, en este caso rectangular, en el que aún hoy se pueden ver grandes arcos escarzanos. Sufrió una fuerte remodelación en el siglo XVIII que desfiguró en gran medida su fisonomía gótica originaria. Hacia 1882 el arquitecto José Calvo Tomás realiza modificaciones en la fachada principal proporcionándole una nueva uniformidad sobre todo en altura.

En la fachada de la calle Libreros observamos su zócalo de piedra de cantería, así como la gran puerta adintelada rematada por un escudo heráldico surmontado por un yelmo en el que se funden las armas de diversos linajes valencianos unidos por matrimonio, como los Boil (los toros y las torres), los Vives (las ondas), o los LLadró (las barras diagonales). El escudo barroco se fecha en el siglo XVIII en el momento de mayor esplendor del palacio. Junto al portón y sobre el mismo, ocupando la casi totalidad de la fachada, tres pisos de balcones de distinto tamaño animan la lisa pared. El edificio articula su estructura en semisótano, planta baja, entresuelo, primer piso o principal y segundo piso.

Se dice que cuando Jaime I tomó Valencia a los musulmanes, un rico-hombre musulmán estaba construyéndose esta casa, que fue ocupada entonces por el rey Conquistador. Afirmación no suficientemente contrastada como para dar por buena esta aseveración aunque recientes investigaciones han puesto de manifiesto un posible origen musulmán, sobre el que se levantaría el palacio gótico. En el patio según Marcos Antonio de Orellana (siglo XVIII), estaban pintados los escudos de armas de los caballeros que vinieron a la conquista de Valencia, al menos de los que se hallaron en la primera Junta de Grandes Cortes que en dicha casa celebró el rey Don Jaime.

El actual edificio tiene dos puertas, una de ellas mayor y adintelada en piedra -que es la principal- sobre la que figura el referido escudo de armas, y que da paso al patio central en el que pueden verse los grandes arcos escarzanos de influencia gótica. Una segunda puerta también adintelada abre en la misma fachada, pero esta carece de todo interés.

La vivienda se desarrolla como todas las de su tiempo, en torno al tradicional patio central, en este caso rectangular, en origen descubierto y en la actualidad cubierta por una claraboya de cristal. Dos escaleras sirven para el tránsito entre pisos, pero solo una comunica el primero con el segundo, mientras que la otra lo hace con todos los pisos de la casa.

El aspecto que presenta en la actualidad, es el resultado de múltiples reformas. En 1779, siendo propietario del palacio, don Giner Rabasa de Perellós, Marqués de Dos Aguas, se le efectuó una de ellas, que transformó notablemente su aspecto. En 1882 el arquitecto José Calvo Tomás también realizó reformas y en 1944 el arquitecto Javier Goerlich Lleó efectuó obras en su fachada exterior, reconstruyó la escalera interior y también efectuó importantes reformas en su interior.

El palacio ha tenido a lo largo del tiempo diversos usos, así en 1925 estuvo ocupado por el Centro Escolar y Mercantil.