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Introducción
Nombre: Ermita de Nuestra Señora de la Anunciada
Ubicación: Urueña (Valladolid). Comunidad Autónoma de Castilla y León
Estilo: románico lombardo, es el único ejemplo completo de románico lombardo catalán en toda la región castellano-leonesa
Gentilicio: urueñeses
En la comarca de los Montes Torozos
En 2007 obtuvo el galardón de ser considerada "La primera villa del libro de España" por la gran cantidad de librerías que tiene la población
La ermita se sitúa extramuros de la villa junto a un riachuelo
Urueña y La Anunciada fueron declaradas Conjunto Histórico Artístico el 7 de noviembre de 1975
En 2014 fue incluida en la lista de los pueblos más bonitos de España
Historia
Urueña conserva gran parte de sus murallas con dos de sus puertas (la del Azogue y la de la Villa), además de la iglesia gótica renacentista de Santa María del Azogue.
La procedencia del topónimo Urueña se desconoce, hay varias teorías, todas ellas parecen estar de acuerdo en que el término uru con el significado de agua está en la base
del nombre, como un lugar con abundancia de aguas. Hacia el año 1060 el rey de Castilla y León
Fernando I el Magno (r. 1037 - 1065) conquista la plaza a los musulmanes y sobre el antiguo castillo romano, levanta la actual
fortificación. En el siglo XII, Urueña pasa a ser el centro del
dominio del Infantado de Valladolid, una institución o señorío real que tenía como objetivo la protección económica y social de las infantas de Castilla que optaran por permanecer solteras.
Hacia 1354 Urueña se convertirá en residencia temporal de María de Padilla († Sevilla 1361), amante del rey
Pedro I el Cruel (r. 1350 - 1369) y en 1451, Pedro Téllez de Girón (* Belmonte, Cuenca 1423 † Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real 02-05-1466) se convierte en el I señor de Urueña por obra
y gracia del rey
Juan II (r. 1406 - 1454).
A título anecdótico diremos que Pedro Téllez de Girón estuvo llamado a contraer matrimonio con la futura reina Isabel la Católica, pero de camino a su encuentro murió de forma repentina y misteriosa.
Su hijo ilegítimo Alfonso sería nombrado en 1464 como I conde de Ureña (léase Urueña). Pedro Téllez también era señor de Osuna, de su futuro linaje nacería el poderoso ducado de Osuna en 1562.
La ermita románica de la Anunciada tiene su origen en un templo mandado levantar hacia finales del siglo XI o principios del XII por la infanta
Sancha Raimúndez († 28-02-1159), señora de Urueña e hija de la reina
Urraca I de León (r. 1109 - 1126). Esta iglesia tomaría el nombre de San Pedro y San Pablo de Cubillas, aunque en ocasiones se le denomine simplemente
como San Pedro de Cubillas. La fundación del templo se
realizó sobre una anterior fundación monástica mozárabe de mediados del siglo X, del que no resta ningún elemento reseñable. Para los muy curiosos, diremos que la infanta
Sancha Raimúndez está enterrada en la
Basílica de San Isidoro de León y que su cuerpo permanece incorrupto.
En 1677 el obispo de la diócesis de Osma, Antonio de Isla y Mena (r. 1672 - 1681 / † 17-12-1681), natural de Urueña decide el traslado de la patrona de Urueña (la Virgen de la Anunciada)
a la ermita de San Pedro de Cubillas desde la conocida como ermita vieja (hoy desaparecida).
Este traslado se origina con el fin de fomentar y acercar la devoción a la patrona por parte de los lugareños, ya que le ermita vieja quedaba lejos de la población y la visita a la ermita obligaba a largos
desplazamientos. Esta traslación de la patrona trajo consigo el cambio de advocación del templo a su actual intitulación
y la realización de obras de rehabilitación y reparación. Entre estas se construye una espadaña con un solo
vano y una sola campana sobre
la puerta principal de la fachada occidental y se añade una sacristía anexa al brazo sur de la nave de crucero.
Además se realizaron obras de reparación y consolidación del templo, pues se encontraba en fase de franco deterioro.
Las obras fueron realizadas por el maestro de cantería, el cántabro Francisco de Espesedo.
En 1745 el cantero cántabro Andrés Julián de Mazarrasa construye una capilla o camarín unido al ábside
central de la cabecera, lo que obliga a demoler y ocultar parte del ábside central.
En fechas desconocidas también se construye un pórtico abierto al este y una casa en la que habitaba el ermitaño, construcción
adosada a la fachada sur. Ambas construcciones fueron demolidas en la restauración de 1992.
De esta construcción solo se conserva la entrada en arco de medio punto actualmente cegada.
La imagen de la Anunciada, es una talla gótica del siglo XIII que todavía mantiene una iconografía románica.
Realizada en madera policromada, representa a la Virgen que sostiene sobre la rodilla izquierda al Niño Jesús, es la conocida como sedes sapientiae o trono de sabiduría.
La Virgen sirve de asiento o trono a Jesús. En el siglo XVII con el traslado de la imagen de la Virgen a la ermita de la entonces San Pedro de Cubillas, la imagen fue cubierta
con un manto y así permanece desde entonces. Una cofradía de mujeres se encarga de la vestimenta y el cuidado de la imagen desde entonces.
Características
De planta basilical, tres naves de dos tramos, la central más alta y ancha que las laterales, crucero y nave de transepto no sobresaliente en planta.
Las naves se cubren con bóvedas de medio cañón y arcos fajones de medio punto que descansan sin solución de continuidad en un pilar cruciforme.
En la nave central de cada uno de los dos tramos se abre un pequeño vano en arco de medio punto. Otro vano más grande se abre en el hastial occidental sobre la
puerta principal.
Los arcos formeros que separan la nave central de las laterales siguen la misma estructura de apoyo en los pilares cruciformes.
Los arranques de estos arcos simulan una herradura muy leve al disponer de una pequeña imposta en el arranque.
En el crucero se eleva un cimborrio de dos cuerpos, el primer cuerpo se alza con una base cuadrangular
mientras que el segundo cuerpo lo hace con base octogonal de geometría irregular sobre trompas marcadas al exterior, se cubre
con cúpula semiesférica. En el primer cuerpo se abren cuatro vanos de iluminación, uno por lado.
La cabecera está formada por tres ábsides semicirculares que se corresponden con cada una de las naves. Los ábsides se cubren con bóvedas de cuarto de esfera.
El central más grande que los laterales. Adosado al ábside central, en su exterior se levanta una pequeña capilla de planta cuadrangular que guarda
el camarín de la Virgen, este camarín es obra
barroca realizada con piedra de sillería entre 1745 y 1748 (mediados del siglo XVIII) por el cantero de origen cántabro Andrés Julián de Mazarrasa (* 1714 † 1775).
Para la construcción de este camarín hubo que ocultar en su exterior parte de los ábsides y por el
interior hubo que perforar los muros de estos para realizar unos corredores laterales que pudieran ordenar los accesos al camarín.
El objeto de este camarín como suele ser habitual, tiene la función
de permitir la cercanía de los fieles a la imagen de la Virgen, bien a través de ofrendas o permitiendo directamente tocar en ocasiones el manto de la Virgen o prendas que han estado
en contacto con ella. Este camarín tiene una gran ventana adintelada en el eje central de la capilla que permite la vista
desde el exterior.
Dispone de dos portadas, la habitual situada en la fachada occidental y una lateral en el acceso a la nave de transepto de la fachada sur, hoy cegada ya que la misma fue
ocultada en un momento en que
la fachada sur se había construido la casa del ermitaño, hoy desaparecida. La portada principal se abre en un arco de medio punto apoyado en una imposta y directamente sobre las jambas.
En lo alto una espadaña con un solo vano, realizada en el siglo XVII, un pequeño frontón triangular y adornos de tres bolas; bajo ella un ventanal aspillerado en arco de medio punto.
El templo está construido en sillarejo de piedra caliza, destaca en su exterior
la decoración de arquerías ciegas y bandas lombardas propias del románico catalán que corren por los muros de la nave transepto, de los ábsides y del segundo cuerpo del cimborrio.
El templo carece de contrafuertes, lo que obliga a que los muros sean muy gruesos y los vanos especialmente pequeños pese al gran tamaño de la ermita.
El estilo constructivo de la ermita de la Anunciada se adscribe al románico lombardo, toma su nombre por considerarse un estilo que entró en la península ibérica desde Lombardía (Italia) por el
pirineo catalán, y en esa zona quedaron lo mejor de sus obras. Las construcciones de este estilo en la meseta norte peninsular no dejan de llamar la atención.
Tradicionalmente, la historiografía ha buscado justificar este singular islote arquitectónico catalán en tierras castellanas a través de figuras lejanas, como
el obispo Poncio de Tabérnolas a principios del siglo XI con vínculos en la Marca Hispánica.
No obstante, las fechas de construcción del templo —estimadas entre el último cuarto del siglo XI y los inicios del XII— obligan a descartar estos mecenazgos tan tempranos a favor
de conexiones políticas mucho más maduras y sincrónicas.
El verdadero punto de unión estriba en la influencia que la Marca Hispánica y los condados catalanes orientales proyectaron sobre el reino de Castilla a finales de la centuria.
Este flujo cultural se materializa en un puente dinástico conocido: el matrimonio del conde de Urgell,
Ermengol V el de Mollerusa (r. 1092 -1102), con María Pérez Ansúrez en 1095, hija del conde de Saldaña Pedro Ansúrez.
Este enlace, consolidado en los últimos años del siglo XI, propició no solo el asentamiento de una corte de origen catalana en la zona de Valladolid y Tierra de Campos, sino también el probable traslado de cuadrillas de maestros de obra pirenaicos hacia Castilla.
Fueron estos artífices quienes importaron las técnicas del primer románico (como el aparejo de sillarejo, las lesenas y las arcuaciones ciegas), adaptando el lenguaje artístico de los condados orientales a un entorno predominantemente castellano.
Los artesanos y canteros medievales se trasladaban de una comarca a otra con sus conocimientos y experiencias, pero rara vez
cambiaban de reino. Este edificio demuestra que los contactos y el flujo
de maestros canteros también se daban entre distintos reinos. Las cuadrillas de canteros acudían a la llamada de obispos y señores con los que ya habían mantenido contactos en
los condados de la Marca Hispánica, de ahí que ocasionalmente aparezcan edificios con impronta lombarda.
En el ábside central se conserva el retablo mayor, obra barroca del siglo XVII que conserva la imagen de la Virgen de la Anunciada del siglo XIII.
En la hornacina central se guarda esta imagen de la patrona de Urueña, la Virgen de la
Anunciada. Talla de bulto redondo del siglo XIII, la imagen figura en posición sedente y con el Niño sobre la rodilla izquierda, (la virgen teotokos, madre de Dios), está realizada en madera policromada.
En el siglo XVII la Virgen fue vestida con un manto, transformándose en una imagen de vestir.
Flanquean a la Virgen, dos lienzos, uno de ellos con los Desposorios de la Virgen María y el segundo la Visitación de la Virgen a santa Isabel. En el ático
vemos el anagrama de la Virgen María, la M y la A rodeada por una corona de laurel y la corona que la identifica como reina de los Cielos.
El ábside la nave del evangelio, guarda en un altorrelieve el retablo del siglo XVI de san Jerónimo, en la que podemos ver a san Jerónimo medio desnudo en actitud penitente, rodeado de la
iconografía que le es propia: el manto purpura cardenalicio, el capelo, el león, la calavera y un libro en alusión a la Vulgata, traducción de la Biblia hebrea que realizó el santo
al latín vulgar.
En el ábside del lado de la epístola, encontramos un retablo barroco del siglo XVII con un lienzo de la Anunciación de la Virgen y otro de san Pedro, ambos en bastante mal estado
de conservación.
Ficha técnica
Fecha de realización página: 24 de agosto de 2026
Fecha última modificación:
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