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Introducción
Nombre: Palacio Real de la Granja de San Ildefonso
Ubicación: Real Sitio de San Ildefonso (Segovia). Comunidad Autónoma de Castilla y León
Propietario: Patrimonio Nacional
Bien de Interés Cultural (Conjunto Histórico Monumental)
Estilo arquitectónico: barroco y rococó (siglo XVIII)
Historia
Un "Real Sitio" es en líneas generales, un conjunto de tierras, palacios, casas, templos y jardines, propiedad de la corona española y que la monarquía utilizaba como residencia
estacional, lugar de recreo, descanso y en ocasiones retiro espiritual. Se trataba pues de una pequeña villa, que giraba alrededor de la vida cotidiana del rey. El Real Sitio de la
Granja de San Ildefonso, solía ser el lugar de retiro de la monarquía española en época estival.
En 1717 el rey
Felipe V de Borbón se encontraba cazando por estos parajes y quedó enamorado del lugar.
Desde antiguo, este sitio situado a los pies de las montañas de Guadarrama, había sido lugar de caza de los reyes que con frecuencia residían en la ciudad de Segovia y en su
Alcázar.
En este paraje solo había una granja propiedad de los monjes jerónimos del Parral que la habían recibido en 1477 de manos de los Reyes Católicos. Existía también una pequeña
ermita en honor a san Ildefonso, de quien tomó nombre el paraje. El rey compró en 1718 la granja a los monjes jerónimos para hacer del lugar, su propia residencia de caza y descanso.
Felipe de Anjou (futuro Felipe V), era hijo de Luis de Borbón (delfín de Francia) y de Mariana de Baviera.
Había nacido en el palacio de Versalles (Francia) el 19 de diciembre de 1683. A la muerte del rey de España,
Carlos II el Hechizado, fue nombrado sucesor a la corona española, este hecho
costaría una guerra civil en España, conflicto conocido como Guerra de Sucesión (1701-1713) y que acabaría con la victoria de los Borbones de Felipe V y la Paz de Utrecht (1713).
Felipe V reinaría en dos periodos, el primero entre 1700 y 1724, en que abdicó en favor de su hijo
Luis I. Con la muerte prematura de Luis I a los pocos meses de llegar al trono, el rey Felipe V tuvo
que volver al trono español en un segundo periodo que se alargó entre 1724 y 1746. Moriría en Madrid el 9 de julio de 1746, y por deseo personal sería enterrado en el Palacio Real de la Granja.
Contrajo matrimonio en dos ocasiones, la primera en Figueras (Gerona) el 02-11-1701 con María Luisa Gabriela de Saboya (* Turín, Italia 13-09-1688 † Madrid 14-02-1714) y un segundo
matrimonio en Parma (por poderes) el 24-12-1714 con Isabel de Farnesio (* Parma, Italia 25-10-1692 † Aranjuez, Madrid 10-07-1766).
Es indudable que la fuerte personalidad de Isabel de Farnesio, va intimamente ligada a la persona del propio rey. Es conocido que el rey a partir de su segundo periodo de reinado
sufría graves trastornos mentales con brotes psicóticos, en
esas ocasiones pensaba que era una rana y se comportaba como tal por los salones de palacio, tenía crisis depresivas y de personalidad, lo que hacía que pasara meses sin cambiarse ropa, en ocasiones
pensaba que estaba muerto y preguntaba que si estaba muerto, por qué no lo enterraban, establecía unos horarios de trabajo totalmente incoherentes, despachaba los asuntos por la noche y dormía
por el día exigiendo silencio a todo el mundo. Tal era la personalidad del rey, todo lo contrario fue su mujer, Isabel de Farnesio, que además de soportarlo, supo llevar el gobierno de la monarquía hispana
con relativo éxito dadas las circunstancias, pues aunque el gobierno del Reino, lo ostentaba el rey, la reina lo hacía en la sombra, en ocasiones en beneficio propio o de sus hijos habidos con el rey.
Se cuenta que en momentos de graves crisis mentales del monarca, la reina
ayudaba al rey en la firma de los decretos moviendo la mano del rey (firmas guiadas).
La construcción original del palacio tuvo lugar entre 1720 y 1723 y junto con el edificio se articuló una gran zona ajardinada, para deleite de la familia real. Fue obra del maestro mayor de las obras reales,
Teodoro Ardemans (* Madrid 1661 † 1726). Ardemans construyó un palacio alrededor del Patio de La Fuente (lugar exacto donde se encontraba la granja de los monjes jerónimos)
con dos torres coronadas por altos chapiteles de pizarra (aunque en principio estaban diseñadas cuatro torres). También de Ardemans es
la capilla real que alcanzaría la titularidad de colegiata y la escalera de acceso al piso superior desde el Patio de los Coches.
Todo parece indicar que era deseo del rey, el residir en su nuevo palacio, alejado de problemas y como lugar de retiro, lo que le llevó a abdicar en su hijo Luis I el 10 de enero de 1724.
Desgraciadamente su hijo falleció en agosto de ese mismo año y el rey tuvo que retornar al trono por segunda vez.
No fue casualidad que el rey mantuviera su palacio de recreo, como Real Sitio y como residencia de la
corte española, lo que obligó a que el modesto palacio y los jardines tuvieran que ser ampliados, trabajos que se alargarían hasta prácticamente la muerte del monarca en 1746.
A la muerte del rey Felipe V, le sucedió otro de sus hijos,
Fernando VI († 1759). El palacio mientras tanto estuvo habitado por la reina viuda Isabel de Farnesio, que era la madrastra del rey Fernando. Esta mientras tanto se
había hecho construir no muy lejos, un palacio para su uso personal, el palacio de Riofrío, que no lo llegaría a habitar pues la muerte de Fernando VI, llevó al trono a su hijo
Carlos III, lo que le permitió disfrutar con mayor libertad del palacio de la Granja. Aunque es a Felipe V a quien se le debe la construcción de palacio, sería su hijo Carlos III quien en un
nuevo periodo, embellecería el palacio hasta convertirlo en un referente de la monarquía hispana.
Durante los siglos sucesivos, el palacio de la Granja y el
monasterio del Escorial fueron las residencias de verano y de descanso de la monarquía española,
estando habitado largas temporadas por la realeza española.
El declive del palacio de la Granja comenzó a mediados del siglo XIX cuando los hábitos de la familia real empezaron a cambiar, San Sebastián y Santander pasaron a ser lugares preferidos para pasar
la época estival, un incendio en 1918 destruyó parte del palacio que lo llevó a un mayor deterioro. A partir de ese momento el palacio de la Granja entró en un periodo de
luces y sombras, aquí residió un tiempo el rey
Alfonso XIII y aquí nacieron sus hijos, el infante Juan (futuro conde de Barcelona y padre del rey
Juan Carlos I) y también la infanta Isabel (* Madrid 20-12-1851 † París 23-04-1931) , apodada la
Chata y persona que mantuvo una vinculación especial con el palacio.
Características
El palacio lo podemos dividir en tres secciones, el palacio propiamente dicho, los jardines que rodean al palacio
y la alameda arbolada previa al palacio (jardines de Medio Punto) y los edificios anexos que
complementan la actividad palaciega no estrictamente real y que lo configuran con la denominación de Real Sitio.
Este palacio tiene una característica un tanto especial, la que podemos considerar fachada principal (fachada suroriental)
y que mira a la Cascada Nueva y a la Fuente de las Tres Gracias, queda situada a espaldas
de la entrada que mira a la villa a través de la Puerta de Segovia. El palacio original del maestro de obras Teodoro Ardemans fue ampliado en siguientes campañas constructivas por
los maestros Andrea Procaccini (* Roma 14-01-1671 † La Granja 1734) y por Fillipo Juvara (* Mesina, Italia 07-03-1678 † Madrid 31-01-1736)
y su discípulo Juan Bautista Sacchetti (* Turín, Italia 17-03-1690 † Madrid 03-12-1764).
Procaccini amplió entre 1724 y 1734 el palacio original alrededor del Patio de La Fuente, levantando cuatro alas paralelas entre sí y perpendiculares al corazón del palacio (el Patio de La Fuente), dejando
dos grandes patios abiertos al norte y al sur, el Patio de Coches y el Patio de la Herradura.
El palacio se levanta en dos alturas, el piso principal de uso exclusivo de la familia real, mientras que el piso inferior estaba
dedicado a la corte. Los techos de las salas se encuentran decoradas con pinturas al fresco, obras de los italianos: Bartolomeo Rusca (* Suiza 1680 † La Granja 14-07-1750)
Giacomo Bonavía (* Piacenza, Italia 1695 † Aranjuez, Madrid 1759) y Felice Fedeli, con pinturas de temática alegórica y mitológica en su gran mayoría.
Puerta de Segovia (frente occidental)
Separa el total del recinto palaciego del terreno urbano de la villa, está formada por tres rejas de forja con adornos dorados, diseñada por José Diaz Gamones en 1767, siendo rey
Carlos III. Como puerta principal lleva a través de un paseo arbolado hasta la plaza del palacio y el ábside de la colegiata. A ambos lados del paseo se levantan los edificios de la servidumbre, los
artesanos, los ministros, guardia real y toda la comitiva principal. En la plaza del palacio, encontramos el ábside de la capilla real (con rango de colegiata) dedicada a la
Santísima Trinidad. José Diaz Gamones fue el principal artífice de la imagen urbana del Real Sitio de San Ildefonso como modelo de población cortesana auspiciada por el monarca Carlos III.
A José Diaz Gamones se le debe además, como arquitecto del Real Sitio, la construcción de la Real Fábrica de Cristal (1770), la Casa de los Infantes (1770) y la
Puerta de la Reina (1781).
Patio de Coches
Recibe este nombre porque era la zona destinada al estacionamiento, maniobra y recepción de los carruajes y coches de caballos que transportaban a la familia real, a los invitados de
honor, a los embajadores y a la comitiva de la corte.
Diseñado por Andrea Procaccini y su discípulo Sempronio Subisati (* Urbino, Italia 1680 † Madrid 1758)
entre 1725 y 1732. Desde este patio se accede al interior del palacio y al piso superior a través una escalera de piedra realizada por Teodoro Ardemans.
La escalera de dos ramales (izquierda y derecha) se unen en el piso superior, tiene la barandilla de forja y bajo ella una puerta accede directamente al Patio de La Fuente.
Patio de la Herradura
Construido por Andrea Procaccini entre 1725 y 1741, era la entrada de los reyes al palacio, en una de las alas se encontraban las habitaciones de los reyes, mientras que la que
enfrentaba era el ala reservada a los infantes. La obra sería terminada a la muerte de Procaccini († 1734) por su discípulo Sempronio Subissati, sucesor de Procaccini en el
cargo de maestro mayor de las obras reales. El patio enfrenta además con el conocido como parterre de la Fama, una de las zonas ajardinadas más bellas del conjunto. En este lado
se encuentra la verja de entrada a los jardines del palacio.
Fachada principal (suroriental)
Diseñada en estilo barroco por Fillipo Juvara en 1735 y ejecutada por su discípulo Juan Bautista Sachetti
entre 1738 y 1741, aunque este introdujo importantes
modificaciones en los planos originales. El arquitecto llegó a España en 1734 a la
muerte de Andrea Procaccini, para trabajar en el proyecto de construcción del Palacio Real de Madrid y como sucesor de Procaccini.
En su alzado se distribuyen pilastras adosadas y semicolumnas gigantes de orden compuesto, mármoles de Sepúlveda de tonalidades rosáceas y granito de la zona.
En el cuerpo central, sujetando la cornisa, encontramos cuatro esculturas en mármol de Carrara con representaciones de las Cuatro Estaciones. Entre las figuras de las estaciones, dos tondos
con las efigies de Felipe V (como dios Marte) e Isabel de Farnesio (como la diosa Minerva). Acompañan al conjunto coronando el alzado, un escudo de la familia real, jarrones y trofeos de armas como
simbología militar, toda la decoración escultórica obra de Giovanni Battista Baratta (* Carrara, Italia 13-05-1670 † Carrara 21-05-1747).
La larga galería de la fachada principal que mira a los jardines de la Cascada y a la fuente de las Tres Gracias, están dedicadas en su planta baja
a la colección artística de esculturas de los reyes, mientras que el piso superior se corresponde con la zona palaciega de uso privado de los reyes.
Los dos pisos de esta ala del palacio es la que habitualmente se visita por parte de los turistas.
Visita turística
La entrada turística al palacio se realiza por el Patio de Coches, desde aquí se penetra en palacio y sin solución de continuidad nos encontramos con la escalera de honor. Esta nos lleva al
primer piso donde se encuentran los departamentos reales que miran a la fachada principal con vista a los jardines. Desde el primer piso se baja al piso inferior donde se encuentra la galería
de estatuas, para finalmente salir a través del Patio de La Fuente nuevamente al Patio de Coches. Desd aquí se visita la colegiata o capilla del palacio y desde aquí a los jadines de palacio.
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Planta alta - Primer piso - Zona de palacio |
Planta baja - Galería de estatuas |
Escalera de honor
Realizada por el maestro de obras Teodoro Ardemans. Desde el Patio de Coches y a través de las puertas de honor, entramos en el palacio donde nos recibe una escalera barroca, que se divide en
dos ramales: a izquierda y derecha, para volverse a unir en el piso superior. La barandilla de ascenso es de forja, flanqueando la puerta dos reposteros (tapices heráldicos con los escudos del rey).
En el muro intradós de la puerta de entrada, el
tapiz titulado Descanso en la cacería. Esta pieza textil tiene un gran valor iconográfico, ya que reproduce en sus propios hilos el paisaje de los
bosques de Valsaín con el palacio de La Granja integrado al fondo. En la parte baja de la escalera, una puerta nos conduce al Patio de La Fuente.
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Planta alta

1. Sala de alabarderos
Sala donde se encontraban los alabarderos o guardias del rey, eran los encargados de la protección de los reyes. Tenía una clara función militar, era preciso pasar por esta sala para
llegar a los aposentos reales. Las pinturas del techo representan escenas mitológicas. La chimenea realizada en el siglo XVIII está decorada en su parte alta
con un relieve ovalado de mármol con la efigie del rey Felipe V de perfil.
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2. Zaguanete
Pequeña habitación o antecámara de espera
que hacía de distribuidor y permitía el paso a las distintas salas reservadas a los reyes. En esta sala se apostaban los sirvientes que hacían
de un segundo filtro antes de ingresar en las habitaciones reales.
El techo está pintado por Bartolomeo Rusca con el tema de Belerofonte dando muerte a la Quimera, que se interpreta como una alegoría de la virtud venciendo al vicio.
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3. Galería de retratos
También conocida como Pieza de los cubiertos, Pieza de la Vianda o Pieza del Aparador. En origen hacía funciones de antecomedor, pero desde bien pronto, en 1760, la reina Isabel
de Farnesio la dedicó a galería
de retratos de la familia real, destaca en la actualidad el cuadro de La familia de Felipe V copia del siglo XIX realizado por Isidoro Lozano Valle (* Logroño, La Rioja 1826 † Madrid 1895), sobre
un original que se encuentra en el
Museo del Prado pintado por Louis Michel van Loo (* Tolón, Francia 02-03-1707 † París 20-03-1771) hacia 1742.
Techo pintado por Bartolomeo Rusca con el título de La transformación de la ninfa Calisto en Osa Mayor, conjunto integrado con pinturas de arquitecturas fingidas de la mano de Giacomo Bonavía.
La lámpara del techo es obra de la Real Fábrica de Cristales de La Granja.
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4. Comedor
También conocida como Pieza de adorno de estuco o Pieza de comer.
Techo pintado por Bartolomeo Rusca con tema de Apolo dando muerte a la
serpiente Pitón. Mesa de caoba con tablero superior plegable para comer y con decoración de taracea, realizada en el siglo XVIII. Lámpara francesa del siglo XIX.
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5. Vestidor
También conocida como Pieza de la Chimenea, Pieza de vestir o Antedormitorio.
Era el antiguo vestidor privado de los monarcas.
Techo pintado por Bartolomeo Rusca con el tema de
Orfeo apaleado por las bacantes (adoradoras del dios Baco). Chimenea de mármol francés de Sarrancolín con espejo del siglo XVIII. La chimenea servía para caldear la estancia, mientras los reyes se acicalaban y se
miraban en el espejo para comprobar su vestimenta y arreglo.
La lámpara es obra del siglo XVIII realizada en la Real Fábrica de Cristales de La Granja.
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6. Oratorio Llamada también Pieza donde se dice la misa y Pieza de despacho. Techo pintado por Bartolomeo Rusca y
Giacomo Bonavía representando el tema de La caída de Faetón del carro.
Como mobiliario un oratorio portátil propiedad del rey Fernando VI. Esta sala cuenta con una notable colección de pinturas de temática religiosa.
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7. Dormitorio de los reyes La sala más importante del palacio. Se encuentra situada en el eje que forma el jardín de la
Cascada, el Patio de La Fuente y la Colegiata. Desde esta privilegiada posición los reyes podían despertarse con vistas a los jardines escuchando el murmullo del agua de la cascada.
Techo pintado al fresco por Bartolomeo Rusca con el tema de Los desposorios
de Psiquis y Cupido, se acompaña de arquitecturas fingidas realizadas por Giacomo Bonavía.
Preside la estancia una cama con dosel y colgaduras de damasco amarillo de estilo manuelino portugués del siglo XVII. Esta cama no es la original donde dormían los reyes, se trata
de una recreación estética para ayudar a entender el destino de la sala.
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8. Gabinete de la reina También conocida como Pieza de la Chimenea o Pieza cuadrada.
Era una sala dedicada en exclusiva a la reina Isabel de Farnesio y se encontraba decorada a su gusto y con lienzos escogidos personalmente por ella. Hay que decir que la
reina era una extraordinaria coleccionista de arte, muchas de ellas presentes en las paredes de todo el palacio.
Chimenea de mármol del siglo XVIII.
Techo pintado por Bartolomeo Rusca con arquitecturas fingidas de Giacomo Bonavía con el título de El regreso triunfal de Jasón y Medea.
Los lienzos expuestos en esta sala proceden de una reciente reordenación y redistribución pictórica efectuada en el palacio.

Al fondo de esta sala, encontramos una pequeña habitación conocida como Pieza de la cama de reserva o
Pieza de escribir. El techo de la sala está decorado con un fresco titulado El descanso de Diana pintado por Bartolomeo Rusca.
El nombre por el que es conocida como "cama de reserva o de repuesto" lo toma, por ser una habitación para uso exclusivo de la reina Isabel de Farnesio, si en algún momento
deseaba dormir sola, sin el acompañamiento del rey, pues habitualmente ambos monarcas compartían la cama principal. También se la conocía como "pieza de escribir" ya que ocasionalmente
servía de improvisado escritorio de la reina, pues esta sala era de uso exclusivo de la reina. Entre los lienzos de esta sala podemos destacar El tocador de Venus pintura que preside la sala, obra de
Giovanni Andrea Sirani (* Bolonia, Italia 04-09-1610 † Bolonia 21-05-1670), discípulo de Guido Reni.
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9. Tocador de la reina
También conocida como Pieza de Contra la Torre.
Esta sala fue utilizada como tocador o lugar de aseo, siendo reina de España
Isabel II de quien toma nombre la sala.
Techo pintado por Bartolomeo Rusca con el tema Venus entregando las armas a Eneas forjadas por Vulcano con decoración de estuco en relieve de Giacomo Bonavía.
La lámpara que cuelga del techo, es francesa, realizada
en bronce dorado y cristal en el siglo XIX.
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10. Antecámara de la reina
A partir de esta sala encontramos un total de seis salas, cuya característica principal es que el suelo estaba confeccionado con azulejos cerámicos.
En el incendio de 1918 los azulejos y las pinturas de los
techos de estas seis salas desaparecieron devorados por las llamas, solamente la primera sala conservó parcialmente su decoración pictórica original.
También conocida como Primera Pieza de Azulejos.
Techo pintado por Bartolomeo Rusca, Giacomo Bonavía y Felice Fedeli que lleva por título La caída de Belerofonte del caballo alado Pegaso (único de los seis techos que logró salvarse del incendio).
El mobiliario de la sala se compone de consolas de estilo Luis XV realizadas en el siglo XVIII en madera tallada dorada. En origen esta sala servía como sala de paso o recepción de aquellas
personas que eran recibidas en audiencia por la reina, ya que hacía de pieza de separación del ámbito público y privado de la reina.
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11. Sala de los países
También conocida como Segunda Pieza de Azulejos. Su actual nombre lo toma por los lienzos de paisajes (países) que adornaban sus paredes. Era la sala de trabajo diario de los reyes, donde
se gestionaba el día a día de la nación y se trataban asuntos de Estado. La mesa que conserva la estancia, es la original del rey, donde firmaba los documentos oficiales del Reino.
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12. Antiguo oratorio
Tercera Pieza de Azulejos. Al igual que las salas anteriores, la pintura de los techos y el suelo de azulejos desaparecieron en el incendio de 1918. Como su nombre indica era el antiguo
oratorio de los reyes antes de su traslado definitivo a su actual ubicación. Perdida su antigua función de oratorio, era una sala habitualmente utilizada por la reina. En esta sala se exponen
una colección de cuadros realizados al pastel con figuras de santos, realizados por la propia reina Isabel de Farnesio en 1723.
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13. Comedor de gala
También conocida como Cuarta Pieza de Azulejos, Pieza Grande de Azulejos o Salón de los Vientos.
Destaca su gran mesa realizada en madera de caoba de Brasil y que simulando una mesa de comedor, da nombre a la sala. Esta sala se destinaba a cenas de galas, recepciones diplomáticas o
banquetes que requerían gran solemnidad. Las lámparas que cuelgan del techo fueron realizadas en la Real Fábrica de Cristal de La Granja.
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14. Sala de lacas (Salón chino)
También conocida como Quinta Pieza de Azulejos o Salón de Charoles.
Fue una sala muy afectada por el incendio de 1918, su nombre proviene por la delicada decoración a base de muebles lacados que recuerdan los trabajos de China, este tipo de salones
eran muy populares en la Europa del siglo XVIII.
Los muros de la sala están completamente revestidos con paneles cerámicos de laca negra oriental de la época de la
dinastía Qing (manchú).
Estos paneles muestran detalladas decoraciones doradas y polícromas de aves, flores y paisajes exóticos, enmarcados por molduras de madera tallada.
En un principio esta sala era el dormitorio de los reyes, cuando finalizaron los trabajos en la fachada y quedó habilitada la sala central como nuevo dormitorio de los monarcas, la reina Isabel
de Farnesio, mandó cubrir los muros con paneles lacados de filiación oriental.
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15. Gabinete de los espejos
También conocida como Sexta Pieza de Azulejos. Toma su nombre por la decoración a base de espejos que adornaban sus paredes antes del incendio de 1918.
Al igual que su compañera anterior, también estaba decorada con elementos lacados y figuras de la lejana China. Actualmente conserva la chimenea que fue recuperada en la
rehabilitación del palacio de 1934. En sus inicios podría haber sido utilizada como sala de música, de ahí que se haya instalado un piano que recuerda su uso.
No conviene olvidar que el rey Felipe V sufría graves desórdenes mentales, uno de sus pocos placeres era la música, y más concretamente escuchar al célebre cantante Farinelli, cuya
música y su voz le relajaba y le ayudaba en su quehacer diario. Carlo María Broschi (* Andria, Italia 24-01-1705 † Bolonia, Italia 16-09-1782), alias Farinelli, era un castrato italiano,
con una voz prodigiosa, llegó a España en 1737 y se puso al servicio del rey Felipe V a quien lograba calmar con su excelente voz. Farinelli a su vez encontró un reconocimiento oficial en la
corte real, lo que lo llevó a convertirse en un personaje importante de la época por su cercanía a los reyes.
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Escalera Real
Realizada en madera de nogal, pone en comunicación la galería real del piso alto
con la galería de esculturas del piso inferior. Fue diseñada para uso exclusivo de los monarcas ya que conectaba los apartamentos privados de los reyes. En las paredes laterales de la
escalera, unas hornacinas abiertas en el muro guardan algunos objetos decorativos de interés (jarrones y esculturas).
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La planta baja de la galería suroriental estaba dedicada a la colección de esculturas de los reyes Felipe V e Isabel de Farnesio.
Los reyes eran grandes coleccionistas de arte, sus enviados compraban estatuas por toda Europa para el palacio, sin embargo la mayoría de la colección estaba
formada por las colecciones de la reina Cristina de Suecia y del marqués del Carpio.
A la muerte del rey Felipe V († 1746), su esposa Isabel de Farnesio decidió cambiar el emplazamiento de las esculturas desde la Casa de las Alhajas, hasta la planta baja del palacio.
La gran mayoría de las esculturas que podemos ver en la actualidad en el palacio de la
Granja son copias en yeso, ya que los originales se guardan y exponen actualmente en el Museo del Prado.
Cristina de Suecia (* Estocolmo 08-12-1626 † Roma 19-04-1689), fue reina de Suecia hasta su abdicación en 1654. Nada más abdicar se convirtió al catolicismo, ya que la reina de Suecia, país de
mayoría protestante no podía ser católica. Cristina de Suecia se retiró a Roma donde fijó su residencia y en su palacio Corsini acumuló toda una gran colección de estatuaria del siglo XVII y algunos
originales romanos. A la muerte de Cristina de Suecia los herederos decidieron la venta de la colección. Por mediación del cardenal Acquaviva y el pintor y arquitecto de Felipe V, Andrea Procaccini, la
colección fue comprada a los nuevos propietarios por la corona española.
Gaspar de Haro y Guzmán (* Nápoles 01-06-1629 † Nápoles 16-11-1687), VII marqués del Carpio, tenía al igual que Cristina de Suecia, una de las mayores colecciones de esculturas de Europa.
A su muerte, heredó la colección y el título, su hija Catalina Méndez de Haro y Guzmán (* 1672 † 1739), VIII marquesa del Carpio y duquesa consorte del X duque de Alba. En 1728 la marquesa
del Carpio vendió la colección de esculturas de su padre a Felipe V, que pasó así a engrosar la ya considerable colección escultórica del rey español.
Al igual que pasaba con la colección pictórica, las esculturas fueron marcadas para distinguir si la pieza era propiedad del rey o de la reina, así una cruz (el aspa de Borgoña) indicaba que la
propiedad era del rey, una flor de lis, indicaba que la propiedad era de la reina. Estos mismos carácteres los podemos ver en la colección pictórica del palacio. Esto que en la actualidad puede
parecer un poco absurdo, tenía gran importancia en la época, pues los bienes de cada uno de los monarcas eran privativos y por tanto podían ser dejados en herencia a voluntad del monarca
fallecido.
Las colecciones de esculturas llegaron a La Granja pero los sucesivos reyes
desperdigaron la colección entre distintos palacios hasta que fueron nuevamente reunidas en 1829, pero esta vez en el Museo de Pintura y Escultura (actual Museo del Prado).
Por fortuna a finales del XVIII, se había procedido a hacer copias en
yeso de todas las esculturas, que ahora son las que se pueden ver en las distintas salas del palacio de La Granja.
Los techos al igual que las salas del piso superior fueron pintas por Bartolomeo Rusca como pintor de figuras, Giacomo Bonavía
como pintor de perspectivas y Felice Fedeli como pintor auxiliar. Se suelen identificar las salas, por la temática principal que figura en los techos pintados de cada una de las salas.
Planta baja (Galería fachada suroriental - Galería de esculturas)

16. Sala de Hércules
Preside la sala una escultura en mármol de la reina Cristina de Suecia, es original y es obra de Giulio Cartari (siglo XVII).
Además en la sala podemos ver un reloj organizador turco del siglo XVIII, se trata de un reloj y órgano musical fabricado en Londres. Se le denomina turco, ya qu según se dice
fue un regalo del embajador turco al rey de España Carlos III en 1787. Los números de la esfera figuran con numeración latina y turca.
En el techo pintura al fresco con alegorías de la Fortaleza del ánimo, obra de Bartolomeo Rusca, con perspectivas de Giacomo Bonavía y cuyo principal
personaje es Hércules.

Esta sala comunica con otra más pequeña conocida como Sala de las Conchas, en ella se encuentra una fuente
llamada Fuente de Galatea o Fuente de las Conchas que tiene en el centro la figura de Anfítrite (diosa del mar tranquilo) sobre
una concha de marmol sostenida por dos sirenas mientras se baña. Su nombre procede por
la gran cantidad de conchas naturales que figuran en la fuente.
Es obra de Jean Thierry (* 1669 † 1739), mismo escultor encargado de las obras de las fuentes de los jardines de palacio.
La decoración pictórica está realizada al temple por Giacomo Bonavía en 1736.
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17. Sala del Valor
También conocida como Pieza chica. En la sala destaca la figura de Ganímedes agarrado por el águila, es un vaciado en yeso de Giuseppe Pagniucci de 1797, sobre un original romano del siglo II.
En el centro del techo, fresco con una alegoría del Valor coronado por la Victoria. El personaje central es Hércules coronado con laurel por la diosa de la Victoria.
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18. Sala de la Victoria
El techo está decorado con excelentes y grandiosas perspectivas arquitectónicas fingidas pintadas por Bonavía, en el centro un guerrero con casco en compañía de la Victoria se aproxima a la
Gloria situada en un nivel superior La gloria de los príncipes coronando a un guerrero guiado por la Victoria.
Las esculturas de esta sala son de gran tamaño y mayoritariamente son vaciados de yeso de originales romanos (emperadores y dioses) de los siglos I y II.
Preside la sala una escultura del dios Apolo que tiene a ambos
lados dos bustos de los emperadores romanos Antonino Pío y Caracalla. Algunas de las esculturas de esta sala están pintadas simulando el bronce dorado de los originales.
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| 19. Sala de la Justicia
Centra la sala una escultura en mármol blanco de La Fe velada, mujer de cuerpo entero que tiene tapada su cara con un velo.
Sostiene en su mano izquierda un cáliz.
La escultura fue un regalo del cardenal Acquaviva (Francesco Acquaviva d'Aragona * Nápoles 04-10-1665 † Roma 09-01-1725)
a la reina Isabel de Farnesio.
Es obra original realizada en 1720 por Antonio Corradini (* Venecia 19-10-1688 † Nápoles 12-08-1752).
El techo tiene una representación moral de la Justicia y la Razón de Estado, fresco realizado por Bartolomeo Rusca con decoración de estuco dorado, de Giacomo Bonavía.
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20. Sala de la Paz
Las esculturas de esta sala son vaciados en yeso de personajes mitológicos. El techo está pintado por una alegoría de la Paz pintada por Bartolome Rusca, mientras que las
arquitecturas fingidas son de Giacomo Bonavía. Destacamos la escultura en yeso de El héroe griego Ganímedes que da de beber al dios Júpiter transformado en águila.
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21. Sala de África y América
También conocida como Sala de los Relieves porque las paredes tienen una decoración de relieves esculpidos en mármol puestos en marcos. Son de distintos autores y épocas y
representan tanto escenas religiosas como profanas.
Toma su nombre la sala por las pinturas del techo de dos continentes de los cuatro conocidos en su época. Es obra de Bartolome Rusca.
África representada como una mujer negra que lleva en su mano un escorpión, América es blanca y está tocada plumas, lleva en sus manos un arco y flechas.
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| 22. Sala de Europa y Asia
Toma su nombre la sala por los dos continentes de los cuatro conocidos. El techo está pintado con representaciones de Europa que lleva una corona de oro, mientras la figura
de Asia tiene una corona de flores. La sala alberga un conjunto de esculturas de pequeño tamaño que pertenecieron a la colección de Isabel de Farnesio.
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23. Sala de mármoles y espejos
También conocida como Sala de las ocho columnas o Sala de Europa. La sala está decorada con mármoles españoles e italianos de diferentes colores (amarillo, morado, rojo, blanco y verde).
En las paredes hay varios espejos hechos en la Real Fábrica de Cristales de La Granja. La sala alberga diversas esculturas de emperadores romanos y personajes mitológicos.
El techo se decora con una pintura que representa El rapto de Europa por parte del dios Zeus convertido en toro. Completa la decoración pictórica del techo, una espectacular decoración
de tracería dorada.
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24. Sala de la Fuente o de las Musas
Esta sala tiene su correspondencia en el piso alto con el dormitorio de los reyes, encontrándose en el eje central de la fachada. La sala tiene salida a los jardines de la Cascada Nueva y
al templete cenador de la parte alta de la fuente (cenador de mármoles).
Toma su nombre porque en una de las paredes de la sala hay una fuente con una escultura de mármol del dios Apolo, completan la fuente, esculturas de bulto redondo representando las
ocho musas (Polimnia, Euterpe, Erato, Terpsícore, Urania, Clío, Calíope y Talía), obras realizadas en yeso por Giuseppe Pagniucci hacia 1792.
La escultura de Apolo es obra de Francesco María Nocchieri (* Ancona, Italia 03-08-1681 † Ancona 19-09-1686), realizada en 1680 por el escultor de cabecera de la reina
Cristina de Suecia.
El rey
Carlos IV trasladó la fuente en 1784 al
Palacio de Aranjuez y fue hace unos años cuando fue recuperada
para este lugar en el año 2000. El techo está pintado representando una escena mitológica El rapto de la diosa Proserpina por el dios Plutón de Bartolomeo Rusca.
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25. Sala de la Verdad
Alberga un conjunto de esculturas vaciadas de yeso cuyos originales pertenecieron a la colección de la reina Cristina de Suecia. La escultura más significativa es la conocida como Grupo de San Ildefonso,
vaciado en yeso realizado por el escultor Giuseppe Pagnucci en 1792 y cuyo original romano del siglo I se encuentra en el Museo del Prado. Representan a Cástor y Pólux.
El techo está pintado por Bartolomeo Rusca con una escena que representa El Tiempo raptando a la Verdad. Fresco enmarcado sobre un fondo blanco rodeado de estuco dorado con
formas de trofeos guerreros y victorias.
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| 26. Sala de Venus
En el techo podemos ver un fresco con una representación de la diosa Venus en el momento de solicitar al dios Vulcano las armas que ha forjado para el héroe romano Eneas.
Las esculturas de la sala son todas vaciados de yeso de personajes de la mitología grecorromana.
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| 27. Sala de la Conquista
El techo se decora con una pintura que representa una alegoría de la Conquista realizada por Bartolomeo Rusca sobre un fondo de perspectivas fingidas.
Las esculturas que encontramos en la sala, son todas vaciados de yeso de personajes mitológicos.
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Patio de La Fuente
De planta cuadrangular, toma su nombre por la pequeña fuente que adorna su espacio central. Alrededor de ella se articulaba toda la construcción original del palacio de Ardemans.
Actualmente sigue ocupando el centro de todo el conjunto palaciego. El patio que parece adoptar forma de claustro, está formado por cuatro pandas que hacen de distribuidor
del edificio. Se considera que la granja de los monjes jerónimos
se encontraba en el mismo lugar donde hoy se alza el Patio de La Fuente.
Capilla del palacio (Real e Insigne Iglesia Colegiata de la Santísima Trinidad o Colegiata de San Ildefonso)
La capilla de palacio tiene dos pórticos laterales de entrada por el exterior del palacio; su cabecera y ábside mira a la alargada Alameda que discurre desde la Puerta de Segovia.
Fueron diseñados por Andrea Procaccini en 1727.
Por su parte la familia real tenía comunicación propia con la capilla desde el interior del palacio, esta llevaba a la tribuna real, que se encontraba
encima del coro situado a los pies del templo.
La capilla real fue elevada a la categoría de colegiata, a instancias del rey Felipe V, que deseaba la máxima dignidad posible para su capilla.
La capilla es obra del arquitecto Teodoro Ardemans, se dispone en planta de cruz latina con crucero rematada en
cúpula semiesférica terminada en 1723.
El interior fue redecorado en 1766 a instancia del rey Carlos III (r. 1759 - 1788), por Francesco Sabatini (* Palermo, Italia 1721 † Madrid 19-12-1797), con elementos decorativos
de guirnaldas, estucos, mármoles y dorados.
Las bóvedas y muros del templo fueron pintados por Francisco Bayeu y Subías (* Zaragoza 09-03-1734 † Madrid 04-08-1795) y
por Mariano Salvador Maella y Pérez (* Valencia 21-08-1739 † Madrid 10-05-1819), pero los
incendios del templo acabaron por arruinar las pinturas, solo sobrevivieron los cuatro evangelistas de las pechinas de la cúpula, obra de Bayeu.
El retablo mayor es de estilo barroco, con mármoles rojos de Cabra, blancos y verdes de Granada y bronces dorados. Fue diseñado por Ardemans, en su centro encontramos un gran lienzo
pintado en fecha posterior a 1730
por Francesco Solimena (* Canale di Serino, Italia 04-10-1657 † Nápoles 03-04-1747), con el título de "La Santísima Trinidad y la Virgen adorados
por los santos Felipe, Isabel, Luis de Francia, Fernando, san Carlos Borromeo, Antonio y
santa Teresa de Jesús, todos ellos santos relacionados con la familia real.
A los pies del templo, se encuentran el coro situado en el nivel inferior y en el nivel superior la Tribuna Real para los reyes. Fue trazado por Teodoro Ardemans y ejecutado en 1725 por
su discípulo y sucesor en el cargo Juan Román († 1739) que se encargó también del dorado.
Las dos columnas en que se apoya la tribuna provienen de Italia y llegaron aquí junto con la colección de esculturas de Cristina de Suecia. La sillería del coro fue labrada en 1724 por el
maestro tallista y dorador Juan Panadero.
En una pequeña sala junto al presbiterio, se encuentra la Capilla de Reliquias, pero a la muerte del rey Felipe V le fue cambiada su utilidad pasando a ser panteón real de los reyes.
En uno de los lados cortos de la sala, se encuentra el cenotafio del rey Felipe V e Isabel de Farnesio. Realizado según un diseño italiano
por Hubert Dumandré (* Tencry, Francia 1701 † Madrid 1781) y por Pierre Puthois (Pitué) a mediados del siglo XVIII.
Dumandré realizó las esculturas en mármol de la Caridad, la Fama y la medalla de Isabel de Farnesio y Puthois el resto de la estatuaria. En la pared frontal (altar de las reliquias)
relieve en estuco de Cristo triunfante de
Luis Salvador Carmona (* Nava del Rey, Valladolid 15-11-1708 † Madrid 04-02-1767).
En este altar de las reliquias se encuentran los huesos de la infanta Isabel, La Chata, cuyos restos fueron traídos a este lugar en 1991, pues esta había fallecido en París en el exilio.
Isabel de Borbón y Borbón (* Madrid 20-12-1851 † París 23-04-1931), apodada La Chata, era hija de la reina Isabel II y de su esposo Francisco de Asís. Hermana por tanto del rey
Alfonso XII y tía del rey Alfonso XIII. Al proclamarse la II Segunda República Española (1931-1939), marchó voluntariamente al exilio donde murió. Con el advenimiento de la actual
monarquía, los restos de La Chata fueron inhumados en 1991 en la capilla de La Granja.
La
pintura de la bóveda es obra al fresco de Francesco Sasso (* Pieve di Teco, Italia ca. 1720 † Madrid 1776) y es una representación alegórica de las virtudes de la iglesia católica.
No obstante lo dicho, los restos mortales de los reyes no se encuentran en su monumento funerario, sino en una pequeña sala situada
detrás del retablo mayor.
Jardines y fuentes
Los jardines y parques siguen el diseño realizado por el jardinero francés René Carlier († El Escorial 15-08-1722), a su muerte las continuó el también francés Étienne Boutelou.
Distribuidas entre los jardines encontramos un total de 26 fuentes de distintos tamaños y características. El jardinero autor del diseño, aprovechó el desnivel del terreno para
tener la presión necesaria para hacer que de las fuentes surgieran largos chorros de agua. En las fuentes encontramos numerosas esculturas realizadas en plomo rojizo imitando el bronce
y con elementos dorados en los detalles. Estas fueron realizadas por René Frémin y Jean Thierry en primera instancia, continuadas por Jacques Bouseau y otros artistas como
Pierre Puthois y Hubert Dumandré.
René Frémin (* París 01-10-1672 † París 17-02-1744) fue el principal artífice de las fuentes del palacio, estuvo trabajando en La Granja hasta 1738 en que regresó a Francia.
Jean Thierry (* Lyon, Francia 04-06-1669 † Lyon 20-12-1739), colaborador principal de Frémin, regresó a Francia en 1728.
A la marcha de Frémin, las obras fueron continuadas por Jacques Bousseau (* Chavagnes-en-Paillers, Francia 17-05-1681 † La Granja 13-02-1740). Con la temprana muerte de
Bousseau († 1740), las obras fueron continuadas por Pierre Puthois y Hubert Dumandré († Madrid 1781), ya con los diseños terminados por Bousseau.
La entrada turística a los jardines se realiza por la fachada sur del palacio. En una verja metálica se abre la puerta que desemboca en la terraza del patio de la Herradura, punto inicial de arranque
en la visita de los jardines, los cuales ocupan un espacio impresionante y donde además de las fuentes, encontramos parterres, estanques, estatuas y zonas arboladas. Las verjas de entrada al jardín son obra
de Sebastián de Flores y Fernando Garrido entre 1723 y 1730, aunque las mismas no fueron colocadas hasta 1844.
Fuentes de palacio:
| Fuente de Eolo o Fuente de los Vientos
Representa al dios Eolo dominando a los vientos. Es obra de René Frémin. En el centro de un estanque circular el
dios está sobre un peñasco representado con corona y cetro, mientras mantiene a los vientos (personificados por cabezas de niños)
encerrados en un odre.
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| Fuente de las Tres Gracias (Cascada Nueva) Situada en el nivel superior de la cascada, forma conjunto con la fuente
de Anfítrite que se encuentra en el nivel inferior. Obra de René Frémin y Jean Thierry. Junto a esta fuente encontramos una pequeña construcción
conocida como Pabellón o Cenador de mármoles.
La fuente que se dispone en tres alturas, tiene como eje central en la taza intermedia, las figuras
de las Tres Gracias: Aglaya (la brillante), Talía (la floreciente) y Eufrosina (la alegre). En la taza superior vemos la figura de un niño abrazado a un delfín y en la taza inferior un conjunto
de figuras mitológicas del mundo acuático.
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| Fuente del Abanico (La carrera de caballos)
Obra de René Frémin y Jean Thierry. Es una de las seis fuentes que forman el conjunto conocido como La carrera de caballos.
El nombre de la fuente no obedece a la escena representada en sus esculturas, sino al juego de agua que realiza la fuente cuando está en marcha, enviando chorros
en forma de abanico. La figura central que encontramos en la fuente se considera representa a la diosa Juno (o tal vez una ninfa) en compañía de dos amorcillos que juegan con un delfín.
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| Fuente de los Caracoles (La carrera de caballos)
Obra de René Frémin y Jean Thierry. Es una de las seis fuentes que forman el conjunto conocido como La carrera de caballos. Son dos pequeñas fuentes gemelas que se encuentran
a ambos lados de la fuente del Abanico. En ellas se pueden ver a unos amorcillos con cornucopias (cuernos de la abundancia) de los que salen caracoles marinos y otros moluscos en lugar
de los tradicionales frutos de huerta.
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| Fuente de Neptuno (La carrera de caballos)
Obra de René Frémin y Jean Thierry. Es una de las seis fuentes que forman el conjunto conocido como La carrera de caballos.
En su gran estanque rectangular, la figura central es la figura del dios Neptuno (dios del mar) con un tridente (su cetro) subido a un carro tirado por hipocampos (cabeza de caballo y cola
de pez) de donde toma nombre el conjunto de las seis fuentes. Le acompañan en el conjunto escultórico: geniecillos, tritones y delfines, esta figura de Neptuno con su tridente
tal vez sea una de las más representadas entre todas las guías del palacio.
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| Fuente de Apolo y Minerva (La carrera de caballos)
Obra de René Frémin y Jean Thierry. Es una de las seis fuentes que forman el conjunto conocido como La carrera de caballos.
En la fuente están representadas dos escenas, una de ellas representa al dios Apolo después de haber
vencido a la serpiente Pitón, por encima del dios, dos amorcillos (el Arte y la Guerra) le ofrecen una corona de laurel. La segunda escena representa a la diosa Minerva (diosa de la
sabiduría) mientras aplasta las figuras alegóricas de la envidia, la discordia y la ignorancia. Minerva le entrega a Apolo un ramo de olivo como símbolo de paz.
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| Fuente de la Media Luna (La carrera de caballos)
Obra de Jean Thierry. Es una de las seis fuentes que forman el conjunto conocido como La carrera de caballos.
Su nombre lo toma por la forma de media luna que adopta el pilón de piedra sobre la que se levanta. Las figuras centrales de la fuente son dos extraños animales que se interpretan como
dragones alados.
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| Fuente de Andrómeda (La carrera de caballos)
Obra de René Frémin. Es una de las seis fuentes que forman el conjunto conocido como La carrera de caballos.
Situada en la parte más alta del conjunto formado por La carrera de caballos. La escena central representa la figura de Andrómeda encadenada a un peñasco para ser devorada por
un monstruo marino. Perseo, con espada en mano, héroe griego, logra en el último segundo salvar a Andrómeda, matando o más bien petrificando al monstruo marino con la cabeza de Medusa a la que había
matado previamente. De la boda del monstruo marino, brota un chorro de agua que se eleva a una altura de 37 metros, altura solo superada por la fuente de La Fama.
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| Fuente del Canastillo
Obra de René Frémin.
Del centro de un estanque circular, surge un canastillo relleno de frutas y flores, la cesta está apoyada en cuatro cisnes acompañados por cuatro ninfas del agua.
Del borde del canastillo salen treinta y dos surtidores oblicuos, que en determinados momentos y sin que el público esté prevenido lanzan agua al exterior mojando a los incautos
observadores. La Infanta Isabel conocida como La Chata, sentía gran predilección por esta fuente por lo divertido que resultaba para los incautos espectadores.
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| Fuente de la Taza Alta
Obra de René Frémin y Jean Thierry. Se trata de una simple fuente formada por dos tazas, el agua cae desde la taza superior a la taza o balsa inferior, en un juego simplemente acústico y ayudar a
relajar el horizonte visual del jardín. Las figuras que se representan en la fuente son tritones.
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| Fuente de la Taza Baja
Obra de René Frémin y Jean Thierry. Es la fuente compañera llamada también de la Taza, en este caso y para distinguirlas la llamamos Baja. Las figuras que se representan en este caso
son nereidas.
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Fuente de Saturno (Plaza de las ocho calles)

Alrededor de una plaza circular en la que se abren ocho calles, encontramos en la embocadura de cada una de ellas, una fuente dedicada a un personaje de la mitología greco-romana. En el centro
de la plaza, un grupo escultórico en mármol, representa a Psiquis, Mercurio y Céfiro. Mercurio saca de los infiernos a Psiquis con el fin de llevarla al Olimpo para contraer matrimonio con Eros, a sus
pies un céfiro (viento) sopla para ayudarla a subir al Olimpo.
Las fuentes son obra de René Frémin realizadas hacia 1734, aunque esta en particular y la de Cibeles fueron acabadas por Hubert Dumandré. Los titulares de las fuentes se
encuentran cada una de ellos bajo un arco a la manera de un pórtico.
Sobre un peñasco rocoso, el dios Saturno con alas, está simbolizado como dios del Tiempo, lleva en su mano un cetro o báculo. Tiene dos ciervos a sus pies.
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Fuente de Minerva (Plaza de las ocho calles)

Realizada por René Frémin hacia 1734. Minerva diosa de la sabiduría está sentada y vestida a la manera romana, lleva en su manos una lanza y un escudo,
a sus pies se encuentran los símbolos de la ciencia y el conocimiento.
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Fuente de Hércules (Plaza de las ocho calles)

Aparece representado el héroe griego junto con una gran maza de madera, lleva la piel del león de Nemea, su primer trabajo en su periplo mitológico.
Es obra realizada hacia 1734 por René Frémin.
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| Fuente de Ceres (Plaza de las ocho calles)
Ceres es la deidad romana de la agricultura, las cosechas, la fecundidad y la naturaleza. Obra de 1734 de René Frémin.
Su presencia es un discurso alegórico de la abundancia y prosperidad del reino, personificado en la figura del rey Felipe V.
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| Fuente de Neptuno (Plaza de las ocho calles)
Bajo el consabido arco que marca las fuentes de esta plaza, vemos la figura del dios del Mar, Neptuno, que lleva en sus manos su cetro, el tridente. A sus pies un delfín, también le
acompañan dos hipocampos (caballos con cola de pez). La presencia del dios del Mar, es una clara alegoría a Felipe V como monarca dueño de los mares, a través de su poderío
naval. La fuente es obra de René Frémin en 1734.
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| Fuente de La Victoria o Fuente del Triunfo (Plaza de las ocho calles)
Obra de René Frémin en 1734, la figura de la Victoria está representada de pie y con alas, llevando en sus manos una corona de laurel y la palma de olivo de la victoria.
A sus pies armas y trofeos militares cogidos al enemigo.
Es una clarísima alegoría a los triunfos militares de la monarquía hispánica.
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| Fuente de Marte (Plaza de las ocho calles)
Obra de René Fremin en 1734. El dios Marte viste su iconografía habitual con armadura romana, lleva casco crestado, escudo y lanza. A sus pies despojos militares de los
enemigos. Marte es el dios romano de la guerra. Al igual que ocurre con sus fuentes compañeras, se encuentra bajo un arco, la taza que recoge las aguas de los surtidores
es un estanque mixtilíneo, cuyo fondo está revestido con azulejos de mármol y pizarra en un patrón decorativo de damero que unifica estéticamente toda la plaza.
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| Fuente de Cibeles (Plaza de las ocho calles)
Cibeles es diosa madre de la Tierra, la fertilidad, el suelo protector y la abundancia. Le acompañan sus dos clásicos leones propios de su iconografía.
Obra de René Frémin de hacia 1434, aunque terminada por Hubert Dumandré.
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Fuente de los Dragones (Alta)

Obra de Jean Thierry. Son dos fuentes gemelas e independientes, separadas entre sí por unas decenas de metros, con cuatro grandes dragones cada una de ellas, realizados con gran realismo.
El conjunto central emerge de una gran balsa de contorno mixtilíneo de cuyo centro se eleva la fuente. Los dragones dentro de la iconografía de la época, representaban la fiereza, la fuerza y el
poder, que traspasado a este contexto, nos habla de la fuerza y el poder de la monarquía hispana.
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| Fuente de los Dragones (Baja)
Obra de Jean Thierry. Gemela de la anterior.
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| Fuente de Latona o de las Ranas
Obra de René Frémin.
Es una escena narrada en la obra de Ovidio, la Metamorfosis.
Latona, amante de Júpiter, escapa junto con sus hijos Apolo y Diana de la ira de Juno. Sedienta y cansada,
al llegar a una charca, los campesinos de la zona le prohibieron beber agua e incluso removieron el fondo para ensuciar las aguas. A la súplica de Latona, Júpiter castigó a los
campesinos transformándolos en ranas. En la fuente, vemos la figura de Latona protegiendo a sus hijos: Apolo y Diana, mientras alrededor aparecen distintos personajes mitad ranas y
mitad hombres, en el proceso de metamorfosis.
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Ficha técnica
Fecha de realización página: 30 de junio de 2026
Fecha última modificación:
Lugares de interés del Real Sitio de San Ildefonso
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