Monasterios de España
Monasterio de San Martín de Castañeda



Introducción

Nombre: Monasterio de San Martín de Castañeda
Ubicación: San Martín de Castañeda, localidad perteneciente desde 1850 al municipio de Galende (Zamora)
Comarca de Sanabria. Comunidad Autónoma de Castilla y León
Junto al lago de Sanabria (Parque Natural del Lago de Sanabria, a 1218 m de altitud y de origen glaciar)
Declarado Monumento Histórico Artístico Nacional el 3 de junio de 1931
Estilo principal: románico
Miguel de Unamuno ambientó uno de sus libros "San Manuel bueno, mártir" en el lago de Sanabria y su monasterio

Historia

La actual población nació al amparo y a la sombra del monasterio de San Martín, de sus explotaciones agrícolas, ganaderas y pesqueras que daban vida al monasterio. El origen del monasterio parece estar relacionado con un cenobio hispanovisigodo del siglo VI que recibía el nombre de Castaira, Castinaria, Castañeira o Castiñeira. Este cenobio visigodo fue destruido por los musulmanes y abandonado. A comienzos del siglo X, monjes mozárabes llegados de Córdoba lo ocuparon y reestablecieron la vida monástica.

El nombre de San Martín de Castañeda está estrechamente ligado a su entorno natural. El término "Castañeda" es un toponímico que deriva directamente de la gran abundancia de castaños que históricamente han poblado esta zona zamorana. Así, el propio nombre de la localidad rinde homenaje al paisaje boscoso que caracteriza y da identidad a su territorio.

Aunque la intitulación de la iglesia es San Martín de Castañeda y como tal es conocido, en ocasiones podemos encontrar el monasterio, con el nombre de Santa María de Castañeda, una apelación a la norma cisterciense a la que perteneció el monasterio, de renombrar todas sus iglesias en favor de Santa María.

San Martín de Tours (* Panonia, actual Hungría 316 † Candes, Francia 08-11-397), fue un legionario de caballería al servicio de la antigua Roma. Hijo de militar, desde muy joven sintió la llamada del cristianismo y en una época donde las persecuciones habían cesado, decidió hacerse catecúmeno (persona a la espera de recibir el bautismo). En el 337 encontrándose en la ciudad gala de Ambianum (actual Amiens, Francia), vio a un pobre semidesnudo que pedía limosna y pasaba frio, Martín ni corto ni perezoso partió su capa y le dio una mitad al pobre. Por la noche Martín tuvo un sueño donde vio a Jesús llevando la mitad de su capa y transmitiendo un mensaje: "Martín, aún catecúmeno, me cubrió con este manto", se dio cuenta que el pobre al que había socorrido era el mismo Jesús y pidió ser bautizado sin dilación. Martín llegaría a ser nombrado en el 371 obispo de la ciudad gala de Tours (Francia), de donde toma su apellido toponímico. A su muerte fue proclamado santo por aclamación popular y no por disposición papal.

A veces llama la atención el hecho de que partiera en dos mitades su capa para darle una mitad al pobre, cuando hubiera sido más práctico y generoso dársela entera. El hecho radica que en la antigua Roma, la vestimenta de los legionarios era sufragada la mitad por Roma y la otra mitad por el propio soldado, el fin de esta norma es que los soldados se preocuparan de cuidar de su vestimenta ya que de lo contrario tendría que pagar de su soldada al menos la mitad; en este caso Martín nos transmite la idea de la entrega de todo lo que posee, la mitad de su capa, ya que la otra mitad pertenece a Roma y él no puede entregar algo que no le pertenece. La mitad de la capa de Martín fue guardada en la abadía de Marmoutier (fundada por el propio Martín) y de aquí pasó a los reyes galos de la dinastía merovingia que la guardaron en su relicario y en una sala especial que llamaron "capilla" (diminutivo de capa). En el 805 la capa llegaría a la corte gala de Carlomagno en Aquisgrán (Alemania) y quedaría depositada en una sala que empezó a ser conocida como capilla palatina, por guardarse en ella la mitad de la capa de san Martín. En 1562 y durante las guerras de religión de Francia, la capa de san Martín fue quemada por los hugonotes (calvinistas protestantes franceses), capa y reliquias de san Martín acabaron siendo pasto de las llamas.

De la restitución monacal mozárabe consta una lápida fundacional en letra visigótica que fecha la construcción del monasterio en el año 921, esta lápida se encuentra empotrada en el hastial occidental de la iglesia (pies del templo) a la derecha de la puerta de entrada: [H]IC LOCVS ANTIQVITVS MARTINVS · SCS · HONORE / DICATVS · BREVI OPERE INSTRUCTVS DIU MA[N]SIT · DIRVTVS / DONEC · IOHAN[N]ES ABBA · A CORDOBA VENIT · ET HIC · TE[M]PLV[M] LITAVIT / [A]EDIS RVGINAM · A FV[N]DAMINE · EREXIT ET ACTE SAXE · EXARABIT / NON · IMPERIALIBVS IUSSVS · ET FRATRV[M] · UIGILANTIA · INSTANTIBVS / DUO · ET TRIBVS · MENSIBUS · PERACT[I] SUNT · HEC · OPERIBUS · / HORDONIUS · PERAGENS · SCEPTRA · ERA NOBI ET S[EMIS] CENTENA NONA. "Este lugar antiguamente dedicado en honor de san Martín, de reducidas dimensiones, permaneció en ruinas durante largo tiempo, hasta que el abad Juan vino de Córdoba y consagró aquí un templo, levantó sus ruinas desde los cimientos y lo reconstruyó con piedra labrada, no por orden imperial y sí por la incesante diligencia de los monjes. Estas obras se acabaron en cinco meses, reinando Ordoño en el año 959".

El rey Ordoño citado es el rey de León Ordoño II (r. 914 - 924) y la fecha de fundación 959 se corresponde con la era hispánica, que traducido a nuestro calendario actual es el año 921, donde nobi es (9), semis es media centena (50) y centena nona es 9 veces cien (900), por tanto 9 + 50 + 900 = 959 de la era hispánica. Hay que indicar el gran parecido entre esta inscripción y la existente en el monasterio de San Miguel de Escalada, ambas son muy similares y es que se considera que esta es una copia actualizada de la existente en Escalada.

El nuevo monasterio aparece documentado por vez primera en un diploma del año 927; el documento hace referencia a un pleito entre el monasterio, del que es abad Juan, y un tal Ronasindo que, con otros compañeros, se había apoderado de parte de los derechos de pesca y de las tierras que el cenobio había comprado, unos años antes, a un tal Domnino. Finalmente el pleito acabaría dando la razón a los monjes de Castañeda. En el 940, el rey Ramiro II de León reconoce al monasterio la propiedad del lugar y de otras tierras circundantes y aumenta éstas con la propiedad de la aldea de Vigo de Sanabria, y con tierras y vides en la comarca y en Tierra de Campos.

Desde el principio recibió donaciones reales y privadas, además de derechos correspondientes a la pesca en el lago y derechos de pastoreo, ya que por las cercanías pasaba una ruta de ganado trashumante que debía pagar peaje en su camino a la meseta. En el siglo XI el monasterio acató la reforma benedictina y en el XII, hacia 1150 el rey de Castilla y León Alfonso VII (r. 1126 - 1157), inició un periodo de reformas y ampliaciones que le dieron su configuración actual de la mano de un abad llegado del Monasterio de Carracedo, de nombre Pedro Gutiérrez, también conocido como Pedro Cristiano (* Rimor, León ca. 1100 † Astorga, León 1156).

Con Pedro Gutiérrez el monasterio pasa a adoptar la reforma cluniacense y se convierte en filial de Carracedo. En el siglo XII el monasterio sufrió un impulso constructivo que lo llevó a rehacer la iglesia en el estilo románico de la época, la construcción altomedieval se perdió y solo se ha conservado algún pequeño y solitario resto de su construcción primigenia. Fue bajo este impulso de homogeneización del rey Alfonso VII cuando monasterios tradicionales como el de San Martín de Castañeda experimentaron la reforma benedictina de Cluny, adoptando los nuevos estándares organizativos, arquitectónicos (románicos) y litúrgicos europeos, alejados de los usos litúrgicos mozárabes de la iglesia hispana. Pedro Gutiérrez llegaría a ser nombrado obispo de Astorga (r. 1153 - 1156) y elevado a los altares como san Pedro Cristiano. Las obras de renovación cluniacense continuarían con los abades Martín (r. 1153 -1180) y Pedro Núñez (r. 1181 - 1208).

A comienzos del siglo XIII, en 1203, el monasterio matriz de Carracedo adopta la reforma cisterciense, algo a lo que Castañeda como filial no está dispuesta a permitir. Después de años de disputas y tensiones, hacia 1245 nuestro monasterio entra en la órbita del Cister con el abad Viviano (r. 1220 - 1262) y el cenobio vuelve a sufrir nuevas reformas para adaptar las instalaciones a las necesidades de la nueva orden. Una de ellas es por ejemplo, que la iglesia requiere accesos diferentes para los monjes de coro y los monjes conversos.

En 1542 (siglo XVI) el monasterio se adhiere a la reforma castellana de la Congregación de Castilla para frenar su crisis interna. En este momento se construye un nuevo claustro y una nueva sacristía. Continuaron las obras con las construcción del coro bajo y nuevas estancias adaptadas a la nueva observancia cisterciense con una nueva realidad monacal, una de las más importantes la necesidad de crear celdas individuales para los monjes. La Congregación de Castilla (formalmente Congregación cisterciense de san Bernardo de Castilla) fue una reforma monástica de la ⁠Orden del Císter fundada en el siglo XV (en torno a 1425-1427) por fray Martín de Vargas († Valdeiglesas, León 06-04-1446). Nació para devolver el rigor espiritual y la disciplina a los monasterios cistercienses ante la profunda crisis y relajación de la época.

En 1835 con la desamortización de Mendizábal, los monjes fueron exclaustrados, los bienes y derechos propiedad del monasterio fueron vendidos en pública subasta y comprados en 1855 por Manuel Ramón Villachica y Arza. Solo la iglesia monacal quedó libre de la venta al ser usada como iglesia parroquial de la población. Con el abandono del monasterio los muros del monasterio fueron derrumbándose y las piedras empezaron a ser utilizadas por la población como elementos constructivos para sus propias casas. Muchas de ellas todavía hoy en día, mantienen piedras provenientes del monasterio.

Características

Iglesia de planta de cruz latina, tres naves de cuatro tramos, nave de transepto escasamente sobresaliente en planta. Crucero cuadrangular con cubierta de bóveda de crucería octopartita. Cabecera triabsidial semicircular, el central de mayor tamaño que los laterales, los tres precedidos por un corto tramo recto cubiertos por bóveda de cañón. Los ábsides se cierran con bóvedas de cuarto de esfera.

La nave central es el doble de ancha que las laterales y más alta. Se cubre con bóveda de cañón ligeramente apuntada soportada por arcos fajones doblados apuntados que apoyan en pilares cruciformes. En la nave central uno de los dos arcos doblados apoyan en semicolumnas que descansan en ménsulas adosadas al pilar, a la altura de la línea de imposta. Las naves laterales se cierran por tramos de bóvedas de arista con florón central y dos tramos con crucería simple Los materiales utilizados en la iglesia son la sillería de granito bien trabajada en la arquitectura y la pizarra para los tejados.

La parte más interesante del templo es su cabecera exterior, tres ábsides semicirculares, el central de mayor tamaño que los laterales. Así el central, se alza sobre un podium o zócalo de piedra, a partir de aquí se elevan cuatro semicolumnas que recorren toda la altura del ábside hasta la cornisa y que configuran cinco paños verticales. En cada uno de los paños centrales se abre un vano aspillerado inserto en un arco de medio punto con dos arquivoltas abocinadas que apoyan en cuatro columnillas acodilladas y con capiteles de adorno vegetal de hojas y bolas. Bajo el tejado corre una colección de canecillos lisos.

Los ábsides laterales guardan la misma configuración que el central, en ambos casos sin embargo, en lugar cinco paños y tres vanos, aquí encontramos tres paños y un solo vano, por lo demás la decoración de las ventanas siguen características similares.

En el hastial exterior de la nave de transepto norte encontramos una arquería de cuatro arcos ciegos lanceolados, estos descansan en una imposta interrumpida. En altura el muro de transepto se divide en cuatro lienzos horizontales separados por impostas, en el superior encontramos una ventana aspillerada inserta en un arco de medio punto apoyado en dos pequeñas columnas.

Por su parte en el hastial del transepto sur, aparte de algunas ventanas, solo hay una puerta hoy cegada que permitía la entrada de los monjes desde el claustro hasta el interior de la iglesia. Del claustro situado en la fachada sur ya no queda más que algún mínimo resto, se cree que las piedras del claustro que después de la desamortización de Mendizábal acabaron en el suelo por abandono, fueron utilizadas en la construcción de muchas viviendas y locales de los pueblos de los alrededores.

Como monasterio cisterciense que era, la decoración escultórica es casi inexistente, esta se circunscribe a los capiteles que se decoran con elementos de temática vegetal muy esquematizada y solamente en alguna ocasión aparece alguna decoración figurada como pequeñas cabecillas. Desconocemos la decoración que pudo tener el claustro pues este ha desaparecido, pero nada hace pensar que la tónica general no fuera la misma.

En el presbiterio se guarda una imagen de la Virgen Peregrina (finales siglo XVII), patrona de San Martín de Castañeda, además de una gran escultura de bulto redondo de san Martín de Tours partiendo su capa con un pobre. El retablo mayor es obra renacentista del siglo XVI, así como el púlpito en piedra de la misma época. El retablo mayor es obra renacentista del siglo XVI, formado por banco, dos cuerpos horizontales de tres calles y ático. La iconografía del retablo mayor no la tenemos muy clara, vemos presidiendo el retablo desde la hornacina central una imagen de Santa María. En la calle central inferior imagen de Cristo en la cruz y en el ático el Calvario con fondo pictórico. En el piso inferior flanqueando al crucificado, dos imágenes de bulto redondo: san Benito de Nursia y san Bernardo de Claraval. Las dos figuras que flanquean a la Virgen María en el piso superior no las tenemos debidamente contratadas.

Otros retablos que guarda la iglesia son los dedicados a san Benito de Nursia, san José y san Juan Bautista, todos ellos distribuidos por los muros laterales del templo.

Portada occidental Situada a los pies del templo, fue realizada en 1571 (siglo XVI) en estilo renacentista, tiene un gran tímpano en el que se puede ver a san Martín cortando la capa con un pobre, dos escudos de la Congregación de Castilla y del Cister en los laterales y un vano adintelado como entrada. A la derecha de la puerta se encuentra la lápida fundacional, cuya ubicación empotrada en este lugar no es la original. En el dintel bajo el tímpano una inscripción dice: AD 1571 (anno domini).

En la chambrana o arco exterior de la portada decoración de puntas de diamante, único resto de la antigua portada románica. En la arquivolta inferior una inscripción dice: MARTINUS ADHUC CATHECUMENUS HAC ME VESTE CONTEXIT Martín, aún catecúmeno, me cubrió con este manto.

Sobre la portada un gran óculo protogótico con decoración de puntas de diamante permite la iluminación interior del templo desde los pies. En el hastial coronando la parte más alta, una espadaña del siglo XVIII. Formada por dos cuerpos, en el inferior se abren dos vanos con dos campanas, en el superior, un vano sin campana y un remate triangular.

Portadas fachada sur En la fachada sur podemos encontrar hasta tres portadas o accesos. En el primer tramo la puerta de conversos, la segunda en el cuarto tramo la puerta de los monjes. Entre ellas un muro contrafuerte o muro de contención en forma de talud que fue realizado a finales del siglo XIX y rehecho en el XX. Con la desaparición del claustro, la estabilidad del templo estaba en peligro, ya que el claustro de alguna manera hacía de contrafuerte que contrarrestaba el peso de la iglesia en su flanco sur, aprovechando restos del claustro, se levantó este muro de contención, algo que adolece de estética pero que cumple perfectamente su función. A la altura de la nave de transepto, una tercera puerta actualmente cegada.

Puerta de conversos En el primer tramo del templo, permitía la entrada desde el claustro hasta el interior de la iglesia. Actualmente cegada, estructurada con doble arco doblado aristado de medio punto y sin decoración. A los pies del templo, escondida entre los muros de contención de la fachada sur pasa un tanto desapercibida. Su nombre lo recibe por ser la puerta de entrada de los monjes conversos o monjes legos al templo, ya que según la orden cisterciense cada grupo de monjes debían tener su entrada diferenciada.

Puerta de los monjes Permitía el acceso de los monjes de coro o monjes capitulares desde el claustro hasta el interior del templo. Situada en el cuarto tramo daba acceso al claustro (ya desaparecido). Consta de un arco de medio punto peraltado y cinco arquivoltas lisas aristadas que apoyan en dos parejas de columnas acodilladas con capiteles de decoración vegetal muy simples.

Junto a esta puerta se encuentra una pequeña sala abovedada de la que se desconoce su uso, pudiera ser el armarium o bien haber sido utilizada como lugar de enterramiento de algún noble benefactor del monasterio. El armarium era un lugar donde los monjes guardaban los libros que usaban en sus paseos por el claustro en lecturas diarias y que una vez utilizados volvían a este lugar.

Puerta acceso al transepto Actualmente cegada, del siglo XVI, da paso a la nave transepto. Junto a ella y formando parte del muro exterior de la antigua sacristía, encontramos restos de lo que fue el antiguo claustro ya desaparecido. En el muro exterior de la antigua sacristía podemos ver los restos de los arranques donde apoyaban los arcos del claustro, las formas de sus arquerías góticas y también dos arcosolios que pudieran corresponder con enterramientos del claustro. Es lo único que ha pervivido del desaparecido claustro.

Sacristía Del siglo XVI esta antigua sacristía también fue utilizada como sala capitular. Tiene su entrada por el interior del templo. De planta rectangular y dos tramos, se cubre con unas espectaculares bóvedas renacentistas de nervios estrellados con claves pinjantes. La entrada desde el templo dispone de un tímpano con un relieve de Dios Padre y una inscripción que no hemos podido descifrar. Al exterior destacan sus tres grandes contrafuertes de la fachada oriental.

Centro de Interpretación "Parque Natural Lago de Sanabria" Este edificio era la antigua portería del convento, construida en el siglo XVIII en estilo barroco, de su estructura barroca original solo se ha conservado la fachada. Sin embargo de la estructura medieval del siglo XIII si se ha conservado una sala de dos tramos (la más cercana a los pies de la iglesia) cubierta con bóvedas de crucería y que ha quedado incluida en la estructura barroca de la antigua portería barroca. Hoy esta sala es aprovechada para la proyección de audiovisuales. En la fachada del edificio se puede ver la fecha de 1760 por encima del arco.

En el interior se puede ver una colección de todos aquellos elementos encontrados en la excavación del monasterio y amplios paneles informativos tanto sobre la historia del lago de Sanabria y la historia del Cister. Entre los elementos que se atesoran en el museo encontramos: dos sarcófagos en piedra con tapas de madera de nogal y efigies de un hombre y una mujer en posición muy hierática (de finales siglo XIV, principios del XV) y que a falta de nombres, se considera pudieran ser benefactores del monasterio. También se conservan restos de columnas del antiguo coro de monjes, indumentaria de trajes regionales, herramientas de trabajo tradicionales y utensilios de la vida cotidiana en la comarca sanabresa. Muestra de piezas religiosas e imaginería recuperada del propio monasterio y su entorno, paneles y contenidos que recuerdan la estancia de Miguel de Unamuno y la inspiración del escritor en estas tierras (muy ligadas a su obra San Manuel Bueno, mártir)

Marquesa de Villachica En 1855 Manuel Ramón Villachica y Arza († 1875), financiero alavés de gran capacidad económica, adquiere después de la desamortización de Mendizábal de 1836, todas las propiedades y derechos que tenía el monasterio, incluida la propiedad del lago de Sanabria. Solo la iglesia por estar en funcionamiento como iglesia parroquial se libró de la compra. La República (1931-1939) confiscó en 1932 el lago de Sanabria al declararlo Bien de Dominio Público. La propiedad del lago la ostentaba en ese momento Victoriana Benita Villachica y Murgoitio-Beña (Eibar, Guipuzcoa 12-01-1870 † Madrid 03-12-1961), conocida como la marquesa de Villachica. La intitulación de marquesa de Villachica no se corresponde con la nobleza titulada, es decir, el título no existe, el apodo de marquesa le viene por el gran poder económico que tenía y no por qué dispusiera de título alguno. Victoriana Villachica era hija natural de Luis Villachica y Rivacoba († Madrid 1920) y una criada, era por tanto nieta de Manuel Villachica. No fue reconocida por su padre hasta 1903 y a la muerte de este, le dejó toda la fortuna acumulada, ya que el resto de linaje Villachica habían fallecido sin sucesión. Aunque después de la Guerra Civil (1936-1939) reclamó la devolución del lago, este derecho le fue denegado con carácter definitivo.

Ficha técnica

Fecha de realización página: 15 de agosto de 2026
Fecha última modificación:

Lugares de interés de San Martín de Castañeda

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