Palacios y Casas Nobles Valencianas
Casa de los marqueses de Villores - c/Avellanas nº 12

La casa objeto de nuestra visita se levanta en el solar que desde antiguo ocupaba el palacio de los duques de Mandas. De este antiguo palacio solo nos queda la portada, que ahora duerme el sueño de la permanencia en los jardines del Real (Los Viveros). Este palacio de los duques de Mandas fue derribado hacia 1864/65.

En 1865 los arquitectos Ramón María Ximénez Cros (* Valencia 25-04-1829 † Valencia 07-10-1865) y Joaquín María Calvo Tomás construyeron un edificio para los marqueses de Villores. En 1979 el edificio amenazaba ruina y el Ayuntamiento ordenó su abandono inmediato. Años después, el edificio fue adquirido por el Arzobispado de Valencia y procedió a su rehabilitación, dándole su actual configuración y utilizándolo para asuntos pastorales del arzobispado.

El inmueble tiene una única fachada visible que mira a la calle Avellanas. Su alzado se articula sobre un zócalo de piedra, en planta baja (donde se abre el zaguán de entrada), planta entresuelo y dos pisos altos. Realizado en ladrillo macizo y con revoco coloreado. Su tipología es de estilo ecléctico, propia de las casas acomodadas de finales del siglo XIX. El uso original del inmueble era residencial unifamiliar, aunque en ocasiones los bajos y las plantas por encima del principal se podían arrendar, dejando el piso principal para los propietarios del inmueble, en este caso los marqueses, que disponían de escalera propia para subir a la planta noble. Era común en esta clase de edificios, el disponer de una pequeña habitación para su uso como oratorio.

El marquesado de Villores le fue concedido a Francisco Guerau y Esbrí (señor de Villores, Castellón), el 24 de agosto de 1723, por el archiduque Carlos (pretendiente al trono español durante la Guerra de Sucesión). En 1814 el título pasó a la persona de Joaquín María Salvador y Vidal (II marqués) y en 1951 a Enrique Selva y Salvador (VII marqués). La actual titular desde 2013 es Ana Cruz y Selva (IX marquesa).