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La casa palacio de los Dolz del Castellar se encuentra en el entramado urbano del entorno de la
catedral. Con fachada principal a la calle Purísima, tiene además fachada lateral a la calle
Corregeria (Corretgeria) y trasera a la calle Catalans. Por su tipología es una construcción de mediados del siglo XVIII (hacia 1760).
La calle Corretgeria era la vía donde se asentaban los artesanos del gremio de corretgers, en castellano "correadores" o "guarnicioneros", artesanos que trabajaban el
cuero y que confeccionaban los aparejos y correajes de las caballerías.
La portada se encuentra descentrada del eje de la fachada. En origen era un portalón en arco de medio punto, que posteriormente fue regularizado en su forma adintelada actual.
En el dintel encontramos el
escudo de la familia Dolz del Castellar. El edificio alza planta baja con semisótano, piso entresuelo, piso noble y segundo piso o andana. En el chaflán
que forman las calles Purísima y Corregeria, la esquina está recortada formando un guardacantón, que servía para proteger el edificio del paso de los carruajes al girar por las
citadas calles. Lo más destacable del conjunto, es el balcón corrido en esquina que configura un perfecto mirador del entramado urbano.
Los balcones del piso principal apoyan en tornapuntas de hierro, mientras que en el sotobalcón encontramos pequeños azulejos del siglo XVIII originales de la época. La casa está construida
con tapia o ladrillo macizo con revoco coloreado.
Actualmente la casa es utilizada como hotel de uso turístico, por lo que todo su interior ha sido ampliamente reformado, pero al igual que las casas nobles de la época, la casa giraba alrededor
del zaguán y un patio interior (hoy cubierto), donde se encontraba la escalera principal que llevaba al piso noble. El resto de las dependencias eran de uso secundario.
La casa ha tenido varios propietarios y usos, fue propiedad del arzobispado de Valencia y
ha sido utilizado por órdenes religiosas, por las Damas Apostólicas del Sagrado Corazón de Jesús y por la Junta de Damas de Acción Católica. Su última propietaria fue María Gil
Dolz del Castellar.
Aunque no pertenece necesariamente a la casa, desde mediados del siglo pasado,
en la fachada de la calle Corregeria, encontramos un panel cerámico o
retablo devocional, dedicado a la Presentación de Jesús en el templo, retablo de gran calidad artística y que recientemente ha necesitado ser reparado.
Tradicionalmente una de las familias del linaje de los Dolz del Castellar, está ligada a los condes de Albalat dels Sorells, linaje muy conocido en la ciudad, por el
palacio de Mosén Sorell, desgraciadamente destruido en un incendio en 1878. No obstante nada indica que la familia de los condes de Albalat, guarden relación directa
con la casa objeto de nuestro estudio.
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