Iglesia del Santísimo Cristo del Salvador
c/ Trinitarios n.º 1

En el templo tiene su sede la Antigua, Ilustre, Pontificia y Real Archicofradía del Santísimo Cristo del Salvador. Las constituciones de esta archicofradía fueron aprobadas por el arzobispo fray Isidoro de Aliaga el 15 de febrero de 1617. El templo está declarado Monumento Histórico Artístico Nacional.

Sobre una de las mezquitas musulmanas, se levantó al poco de la reconquista en 1238, una ermita dedicada a sant Jordi, siendo por tanto esta, la primera iglesia construida en Valencia después de la conquista de la ciudad por el rey Jaime I el Conquistador. Luego pasó a denominarse de la Transfiguración del Señor.

En esta iglesia destaca sobre todo su Cristo crucificado situado en el altar mayor. Según la tradición apareció en Valencia un 9 de noviembre del año 1250 subiendo por el río Turia contra corriente. La imagen debía haberse quedado alojada en la catedral de Valencia, pero a cada intento la imagen volvía de manera milagrosa a esta iglesia, señal inequívoca de que el Cristo quería quedarse en esta iglesia, lo que así se hizo. Desde entonces el templo empezó a ser conocido como del Salvador.

El Cristo como ya hemos comentado llegó subiendo en contra de la corriente del río, probablemente en un momento de riada, cuando las aguas andan revueltas y tal fenómeno pudiera acontecer, fenómeno que se consideró como milagroso. En el lugar donde fue recogida la imagen se alza en la actualidad sobre el pretil del río un grupo escultórico en piedra que nos recuerda el hallazgo. Según la tradición el Cristo apareció con dos luces o faroles en los brazos del madero, ya que al Cristo le faltaba un brazo. El Cristo fue depositado en la conocida como "casa del Cid", ya que según la leyenda en esta casa residió el Cid Campeador durante su estancia en Valencia, estaba situada al inicio de la actual calle del Salvador. Inmediatamente fue depositada en la iglesia de san Jorge para después pasar a la catedral, pero como ya hemos comentado parece ser que el Cristo no quería estar en la catedral ya que siempre volvía a la iglesia de san Jorge, donde finalmente se optó por que se quedara en ese templo y más tarde cuando la iglesia pasó a convertirse en parroquial, cambiará su titularidad por la del Santísimo Cristo del Salvador.

Al Cristo del Salvador se le ha identificado como el Cristo de Berito (Beyruth, Líbano) ya que según la leyenda, el Cristo fue arrojado al mar en esta ciudad en tiempos de intransigencia musulmana. Según esta leyenda el Cristo fue tallado por Nicodemo (que estuvo presente en el descendimiento de Cristo de la cruz). Se trata de una gran talla de tres metros de altura y cerca de 300 kilos de peso. Se adscribe al estilo románico de transición al gótico, yo me inclinaría más por un gótico inicial. Es de destacar que desde el interior de la iglesia apenas nos damos cuenta del tamaño del Cristo, solo es posible darse cuenta de su tamaño cuando se accede al camarín a los pies del Cristo. Tiene como característica particular que el dorso de la imagen no está tallado, es plano, ya que la imagen se concibió en origen para ser vista exclusivamente de frente.

El 21 de julio de 1936 a comienzos de la Guerra Civil (1936-1939), la iglesia es asaltada por elementos incontrolados, el Cristo fue echado a una hoguera, pero gracias a un maestro que pasaba por el lugar, pudo salvarlo del fuego y solo se consumió parte del madero (la cruz) aunque el Cristo sufrió daños en la espalda y en el brazo derecho. En el año 2007 el Cristo fue restaurado en su integridad por el Instituto Valenciano de Conservación y Restauración de Bienes Culturales (IVACOR), devolviéndole su original aspecto que distaba mucho del que tenía en ese momento.

La iglesia que guarda el Cristo del Salvador y que lleva su nombre, es el resultado de diversas reformas efectuadas a lo largo de los siglos, pero su fisonomía actual se la debemos a la última reforma efectuada en el siglo XIX.

Sobre la primitiva iglesia levantada todavía en vida del rey Jaime I el Conquistador, se procedió a su ampliación en 1324 (siglo XIV). De esta época solo resta la torre campanario un tanto arcaica en relación a otras de la misma época. Es una torre de planta cuadrada, construida en piedra sillar, con dos vanos por cada una de sus cuatro caras, formados por arcos de medio punto en el cuerpo donde se alojan las campanas. El actual remate es una obra de albañilería ya del siglo XX. La torre prácticamente está exenta de decoración y más parece una torre militar. En ocasiones se le concede una filiación románica, pero tal filiación no deja de ser más que un arcaísmo constructivo, más que una configuración plena del románico. Algunas fuentes sitúan su construcción en 1377, fecha bastante alejada de románicos tiempos.

Entre 1538 y 1549 (siglo XVI) se reedifica de nueva planta, adquiriendo traza gótica, con cubierta de bóveda de crucería y cabecera poligonal. Entre 1663 y 1666 (siglo XVII) se renueva la iglesia sobre todo el interior con una decoración barroca al gusto de la época. En esta reforma se realiza la portada que abre a la calle Trinitarios. La última reforma efectuada entre los años 1826 y 1829 (siglo XIX) corre a cargo del arquitecto académico Manuel Fornés Gurrea (* 1777 † 1856) quien le dota de su configuración neoclásica actual, incluida la realización de un nuevo presbiterio y la instalación del coro alto a los pies.

En su actual estado vemos una iglesia de una sola nave, con cinco tramos y decoración de corte clasicista. La cabecera al exterior es poligonal aunque en su interior no se aprecia esta traza. En el interior del templo encontramos semicolumnas de orden compuesto adosadas a las paredes y otras exentas que sostienen el entablamento del presbiterio. A los pies de la iglesia se encuentra el coro alto, ocupando el tramo de los pies de la nave central, este se sustenta en columnas del mismo estilo y forma que el resto de todas sus compañeras.

El templo se cubre con bóveda de medio cañón con lunetos de perfil curvo. Entre los contrafuertes, capillas laterales de escasa profundidad que no sobresalen en planta. Los fustes de las semicolumnas son de jaspe rojo, sostienen un entablamento con escasa decoración, a base de ovas y dentículos y por encima de este los lunetos y la bóveda de la iglesia. Los arcos formeros de las capillas laterales se abren a la nave central a través de arcos de medio punto. En la base de los lunetos podemos ver una serie de inscripciones en latín con distintos mensajes. Así sobre la capilla de la Virgen de la Medalla Milagrosa podemos leer: AMEN DICO TIBI; HODIE MECUM ERIS IN PARADISO (en verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso). Sobre la capilla de san José: DEUS MEUS, DEUS MEUS, UT QUID DERELI QUISTI ME (Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado). Sobre el arco de la portada de acceso al Seminario Conciliar y tribuna del conde de Cirat se puede leer: FILIAE JERUSALEM NOLITE FLERE SUPER ME. SED SUPER VOS IPSAS FLETE (hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras mismas y por vuestros hijos).

Camino interior Entrando por la puerta de la calle Trinitarios, a los pies del templo, accedemos al primer tramo de la nave central. Desde aquí iniciaremos nuestro recorrido interior por la nave de la epístola (a nuestra derecha). Nos encontramos situados bajo el coro alto, podemos ver en el sotocoro (bóveda que sostiene el coro alto), que la bóveda mantiene su crucería gótica original del siglo XVI. La primera capilla es la capilla de la Comunión. Continuamos nuestra marcha e iremos a las capillas laterales.

Capilla de san Luis Gonzaga En el centro del retablo imagen de san Luis Gonzaga. En el tímpano de la parte superior del retablo relieve de María Magdalena.

Luis Gonzaga (* Castiglione delle Stiviere, Italia 09-03-1568 † Roma 21-06-1591). De la orden de los jesuitas, fue elevado a los altares por el papa Benedicto XIII el 13 de diciembre de 1726. Está declarado patrono de la juventud. Murió con 23 años de edad, al contagiarse de los enfermos que cuidaba durante una epidemia mortal que asolaba Roma.

Puerta y pasillo acceso interior Bajo un arco rebajado encontramos una puerta que comunica con el interior. Sobre el arco dos ángeles reclinados sostienen un pequeño reservado cerrado por una reja y que era la tribuna de los condes de Cirat.

La casa de los condes de Cirat se encontraba frontera a la iglesia del Salvador, ejercían su patronazgo sobre la iglesia, de ahí que tuvieran comunicación directa con el templo y pudieran disfrutar de un reservado de uso exclusivo para la familia condal. Esta casa acabaría desapareciendo en 1892, ya que fue demolida para la construcción del Seminario Conciliar, obra del arquitecto Timoteo Calvo Ibarra.


Capilla de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa preside el retablo la imagen de la Inmaculada Concepción en esta peculiar advocación de la Virgen Milagrosa, obra del taller de Antonio Royo Miralles y José Rabasa Pérez. Sobre el nimbo de la corona de la Virgen se puede leer: "Oh María sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos". En el tímpano de la parte superior del retablo, relieves de san Bernardo abad y santa Lucía.

La Virgen se apareció a Santa Catalina Labouré (novicia de las Hijas de la Caridad) en París en 1830, solicitando la creación de una medalla especial como símbolo de protección, amor maternal y gracia divina. Se caracteriza porque de sus manos se desprenden rayos de luz, pisando una serpiente, representando su intercesión y victoria sobre el mal. La Virgen pidió que se acuñara una medalla basada en la imagen que ella mostró: ella sobre un globo, pisando una serpiente, y con rayos saliendo de sus manos.

Capilla de san José En el centro del retablo imagen de san José con el Niño Jesús en brazos obra del taller de Antonio Royo Miralles y José Rabasa Pérez. En el tímpano de la parte superior del retablo san Jorge alanceando al dragón.

Presbiterio En el presbiterio encontramos entre dos columnas corintias la imagen de Cristo Crucificado, de gran veneración en la ciudad, titular del templo y que da nombre a la iglesia. Se trata de una imagen de madera de pino policromada, de la cual destaca la extraña colocación de su cabeza en la cruz. Es una imagen de cerca de tres metros de altura y 300 kilogramos de peso, fechada en el siglo XIII. Sobre la cornisa del presbiterio un relieve de la Transfiguración del Señor, bajo cuya advocación se encontraba la iglesia, y dos figuras alegóricas sedentes que representan a la Justicia y a la Esperanza.

Encima del nicho donde se encuentra Cristo, un friso en bajorrelieve donde con gran esfuerzo debido a la pequeñez de las figuras se puede ver a Cristo llevando la cruz, mientras es blanco de las burlas de los soldados romanos y mientras es despojado de sus vestiduras en el Calvario. Por encima del arco que enmarca el nicho de Cristo por encima del tímpano de la transfiguración, dos ángeles tenantes sujetan los escudos de España y de la ciudad, el primero en señal del patronato real sobre la iglesia y el segundo por razones obvias de privilegio de la ciudad.

Flanqueando el altar mayor, dos imágenes de bulto redondo de san Vicente Ferrer y santo Tomás de Villanueva, obras originales de Leonardo Julio Capuz (* Onteniente, Valencia 10-04-1660 † Valencia 08-04-1731) que fueron destruidas en su casi totalidad durante la Guerra Civil (1936-1939) y en la actualidad están reconstruidas en estuco.

A ambos lados del presbiterio podemos ver dos puertas, una de ellas nos llevará a una escalera que permite el acceso a la hornacina-nicho donde se encuentra Cristo y la segunda nos lleva a la sacristía y a la escalera que permite el acceso a la torre. Sobre ellas podemos ver dos bajorrelieves de estuco dorado con escenas de la pasión de Cristo. Obras de dudosa calidad que más vale no comentar.

Capilla de Nuestra Señora de los Dolores En el centro del retablo la tradicional imagen de la Virgen Dolorosa con el corazón traspasado por siete cuchillos. En el tímpano de la parte superior del retablo, relieve de la Inmaculada Concepción.

Hasta ahora hemos hecho mención de los relieves de los tímpanos de las distintas capillas, estos son bajorrelieves de las anteriores intitulaciones de las capillas, ya que las actuales son consecuencia de la Guerra Civil.

Capilla de santa Cecilia Preside el retablo la imagen de santa Cecilia con la palma del martirio y sujetando un arpa, pues no en vano es la patrona de los músicos. Obra realizada en 1961 por el escultor imaginero Rafael Grafiá Jornet (* Valencia 1924 † Valencia 11-07-2011). Bajo la imagen una leyenda impresa en el retablo dice: "Asociación de profesores músicos bajo la advocación de santa Cecilia". En el tímpano de la parte superior del retablo, relieve de san Antonio Abad.

Santa Cecilia (* Roma 180 † Sicilia 22-11-230) era una noble romana que murió decapitada en razón de su fe.

Puerta entrada Puerta recayente a la calle Salvador, es la entrada habitual al templo, situada a poniente en el lado del evangelio.

Capilla de Nuestra Señora de los Buenos Libros Preside el retablo la imagen de Nuestra Señora en una curiosa advocación de reciente titulación (siglo XIX) como patrona de la asociación editora de libros católicos de Valencia. Tiene la Virgen al Niño Jesús en brazos, mientras que con la mano derecha sujeta un libro en actitud de entrega. Es obra del imaginero José María Ponsoda Bravo posterior a la Guerra Civil de 1936. En la parte superior del retablo, en el tímpano, relieve de san Pedro de Verona (san Pedro Mártir).

San Pedro mártir (* Verona, Italia 29-06-1205 † Como, Italia 06-04-1252) nació en Verona de ahí que también se le conozca como san Pedro de Verona. Fraile y sacerdote dominico fue asesinado por una conjura hereje en 1252. Su asesinato se produjo con un golpe en la cabeza con un cuchillo de podar de ahí que habitualmente se le represente con este instrumento en la cabeza.

Las bóvedas de la nave central se encuentran decoradas con plafones pintados, en el presbiterio la obra es de Francisco Llácer Valdermont, también conocido con el apellido Bolderman, (* Valencia 1781 † Valencia 08-07-1857) y representa a Dios Padre entre nubes, realizadas entre 1825 y 1829, mientras que en la nave central hay cinco plafones rectangulares pintados con la técnica de "al seco" por Vicente Castelló Amat (* Valencia 1787 † Madrid 02-06-1860) representando diversas escenas de la Pasión de Cristo. Comenzando por la cabecera y en dirección a los pies vemos las siguientes escenas: Jesús en el Pretorio, Jesús ante el Sanedrín, El Prendimiento, la Oración en el Huerto y el Lavatorio. Están fechadas entre 1828 y 1829.

Capilla de la Comunión A los pies de la iglesia, se encuentra la capilla de la Comunión. Situada en el lado de la epístola, la capilla de planta rectangular fue realizada en el siglo XVII con bóveda rebajada de dos tramos separadas por un arco fajón. Esta tiene en la bóveda diversas pinturas al fresco con desigual estado de conservación que representan la Asunción de la Virgen a los Cielos y en la zona de transición de ambos tramos junto a dos medallones con alegorías, los cuatro doctores de la iglesia latina (san Gregorio Magno, san Jerónimo, san Agustín y san Ambrosio) recibiendo la divina sabiduría. Obra del pintor valenciano Vicente López. El segundo fresco fue destruido durante la Guerra Civil y representaba a un ángel señalando la Eucaristía.

En 1683 el conde de Cirat, hizo donación de una parte de su casa señorial, contigua a la iglesia, para la construcción de la capilla de la Comunión y se le compensa con el palco enverjado a la nave, sobre la capilla del Santo Sepulcro.

El templo tiene dos portadas, ambas muy sencillas, la recayente a la calle Salvador es adintelada de estilo barroco contenido, sobre la cornisa, dos adornos bulbiformes flanquean una hornacina (hoy vacía). La decoración de la portada es de carácter pictórico. A ambos lados podemos ver una imagen de santo Tomás de Villanueva (a la izquierda) mientras que a la derecha vemos representado a san Vicente Ferrer. En el centro cuatro pequeños angelillos portan elementos de la Pasión de Cristo: esponja, lanza, tenazas y martillo. La reforma de la portada realizada en el año 2014 por el arquitecto Pablo Griñena Pérez ha recuperado parte de su policromía original perdida. Se puede leer una inscripción pictórica recuperada que dice: XPS PASSES PRONOBIS cuya traducción es: Cristo (XPS) padeció por nosotros.

La portada oeste situada en la calle Trinitarios, es también adintelada y tiene una hornacina con un grupo de La Piedad. Por encima de esta portada encontramos una gran ventana adintelada tallada en piedra y modificada, ya que en origen era de estilo gótico.

La iglesia en la actualidad precisa de un proceso de restauración interior. En el interior se pueden observar grietas en las bóvedas que están siendo malamente controladas con redes de protección. En 1902 la titularidad de la parroquia del Salvador pasó a la iglesia de Santa Mónica que ahora toma el nombre de iglesia del Salvador y Santa Mónica.