Palacios y Casas Nobles de Valencia
Palacio del marqués de Cáceres - c/ Maldonado n.º 29

En pleno barrio de Velluters (barrio de la seda) se alza un inmueble al que se le conoce como "Casa palacio del marqués de Cáceres". A pesar de ello no hay muchas referencias del paso de esta familia por este inmueble, ya que habitualmente la casa palaciega de este marquesado se situaba en la plaza del Correo Viejo de esta ciudad.

Por su tipología, la casa fue construida hacia mediados del siglo XVIII, tiene su fachada principal a la calle Maldonado y otra secundaria a la calle Torno del Hospital. En su fachada principal se abren dos portadas adinteladas de piedra con dinteles de refuerzo de madera, una de ellas era la utilizada por los señores de la casa, mientras que la segunda era utilizada como entrada de carruajes. El edificio articula su alzado en planta baja, planta entresuelo, piso principal y piso alto. En 1987 el edificio sufrió una fuerte remodelación y rehabilitación para adecuarlo como inmueble residencial plurifamiliar. El edificio está realizado con ladrillo macizo con revestimiento de revoco, a excepción de las portadas que son de piedra y el refuerzo de la esquina.


En su fachada principal, sobre cada una de las puertas, encontramos un vano con forma de tragaluz de ojo de buey, cuyos huecos se protegen por una reja. En la planta baja encontramos tres vanos ovales cerrados con rejas, además de las dos portadas. En el piso entresuelo, cuatro vanos adintelados, dos de ellos abalconados y con rejería volada, las dos restantes, más sencillas, son ventanales protegidos por simples rejas. En el primer piso por encima de cada una de las portaladas, dos balcones apoyados en tornapuntas y con sotobalcón decorado con sencillos azulejos, habiéndose reaprovechado algunos originales del siglo XVIII. El piso alto se resuelve con tres pequeños balcones de estructura más sencilla. Algunas ventanas o ventanucos se distribuyen en la fachada, cumpliendo carácter funcional, en razón a la distribución del interior de la vivienda. Destaca la desnudez ornamental de la fachada.

La esquina que forma el edificio con la calle Torno del Hospital, tiene forma redondeada o rebajada, recurso utilizado para permitir el giro de los carruajes protegiendo el edificio. La fachada que mira a esta calle, pierde la simetría de la principal, a ella se abren vanos con balcón, enrejados y ventanas sin demasiado orden ni concierto, lo que nos dice que fueron abiertos para dar servicio de luz y ventilación a las habitaciones interiores de la casa.

El nombre de la calle Torno del Hospital, le viene, porque en el inicio de la calle, a la altura de los Jardines del Hospital, se encontraba un torno giratorio, en el cual eran depositados los niños recién nacidos que eran abandonados por sus padres, niños luego conocidos como bordes o expósitos. Por estar este torno cerca del inicio de la calle, esta recibió el nombre del Torno del Hospital, luego este torno cambiaría a otro emplazamiento en la actual calle Quevedo, pero el nombre ya había quedado marcado en el ideario popular.