|
Hoy, Poblet ha dejado de ser un formidable y desolado palacio en ruinas, sólo poblado de ecos y de
fantasmas, para convertirse en el que fué en sus tiempos gloriosos: sede tranquila y recogida de los
hijos de San Bernardo, casa de Dios, emporio de arte, símbolo viviente de gloriosas empresas del
pasado y foco poderoso de elevada espiritualidad.
Manuel de Montoliu
Introducción
Nombre: Real Monasterio de Santa Maria de Poblet
(Reial Monestir de Santa Maria de Poblet)
Emplazamiento: Vimbodí (Tarragona). Al pie de la Sierra de Prades
En la comarca de la Conca de Barberà. Comunidad Autonoma de Catalunya
Declarado en 1921 Monumento Histórico Artístico
Declarado por la Unesco en 1991 Patrimonio de la Humanidad
Orden: Cisterciense. "Ora et labora". Monjes blancos
Época: Siglos XII al XVIII
Poblet deriva del nombre latino "populetum" (alameda)
Gentilicio: Populetanos
Desde 1940 el monasterio conserva vida monastica.
Historia
El Real monasterio de Santa Maria de Poblet forma parte, junto con los de Santes Creus y
Vallbona de les Monges, del conjunto de monasterios cistercienses que se establecierón
en la Catalunya Nueva en la segunda mitad del siglo XII, como instrumento de reorganización
y repoblación de las nuevas tierras conquistadas por la Corona de Aragón a los musulmanes.
A finales del siglo XI (1098) un grupo de monjes benedictinos fundó el monasterio de Citeaux o
del Cister en Borgoña (Francia), donde se ensayó una nueva manera de vivir la regla de San
Bernardo, con voluntad de volver a los orígenes y de buscar una mayor austeridad y más
alejamiento del mundo. Este movimiento triunfó gracias a la gran personalidad de San Bernardo
de Claraval, fundador y abad del monasterio de este nombre. Habia nacido la orden de Cister.
Los monasterios cistercienses se situaban en terrenos despoblados y vírgenes, aunque siempre
junto a cauces de agua, que los monjes convierten en tierras fértiles y productivas, desarrollando
innovaciones agrícolas que incluso acabarón por hacer de los cistercienses los más grandes
ingenieros agronomos de la época.
La historia de Poblet se remonta al año 1151, cuando dentro de la politica de repoblación
de los soberanos de la Corona de Aragón, el conde de Barcelona Ramón Berenguer IV da a la
abadía de Fontfreda, cerca de
Narbona (Francia), unas tierras en la Conca de Barberà para fundar en ellas un monasterio
cisterciense. De la primera comunidad plenamente constituida tenemos constancia desde
1153.
Los primeros doce monjes junto con su primer abad Guerau, ocuparón una ermita llamada de
Laudeta, muy próxima al lugar donde hoy se alza el monasterio. Se sucedierón entonces
las donaciones al monasterio, de modo que estos contarón pronto con tierras y granjas.
La construcción del actual monasterio comenzó en 1163, cuando Arnau de Bordells, hizó
una donación para construir "una casa de piedra". Poco tiempo despues Ramón de
Cervera, señor de Espluga Jussana, autorizó a los monjes a extraer del termino de
Espluga, toda la piedra necesaria para la construcción del monasterio y sus dependencias.
Los monasterios cistercienses se caracterizan por su austeridad, prescindiendo de toda ornamentación,
exaltando la piedra desnuda,símbolo de pureza y sobriedad. Hasta las cruces y los objetos de culto era
de madera o de hierro. A tanto llegó el ascetismo de los monjes que su vida media descendió hasta
situarse en apenas 30 años.
En el momento de maximo espledor (siglo XIV) Poblet extendía su juridiscción sobre
siete baronías, que incluían sesenta pueblos, y nombraba a los alcaldes de una decena de
villas que dependían de él.
Los monasterios cistercienses dividen sus construcciones en varios espacios claramente diferenciados:
el primero destinado a clausura, donde se desarrolla la vida conventual, que gira en torno al claustro y
sus dependencias, como son la iglesia, el refectorio, el dormitorio, cocina, sala capitular y biblioteca. Un
segundo espacio agrupa la residencia del abad, la enfermeria, la hospederia y las dependencias de la
administración del cenobio. Otro tercer espacio es el destinado a almacenes, bodega, establos, servicios
etc. Y por último un cuarto espacio al igual que ocurre en Santes Creus pero que no es habitual en los
monasterios cistercienses, que es la existencia de un Palacio Real, ya que estos monasterios tuvierón una
fuerte vinculación con la Corona, hasta el punto que los reyes eligierón estos monasterios para ser
enterrados en ellos y por lo tanto convertirlos en panteones reales.
La primera devastación del monasterio comenzó durante el trienio liberal (1820-1823) en que la
iglesia y los palacios abaciales y reales fuerón saqueados e incendiados, pero se respetarón
las sepulturas de los reyes allí enterrados. En este momento se quemarón los altares del
templo, la sillería del coro del siglo XVI, el órgano, los armarios de madera de las dos
sacristías, además de los daños ocasionados sobre los sillares de las bóvedas.
Con la desamortización de 1835, los setenta monjes que habian en el monasterio tuvierón que
salir y el cenobio fué abandonado al pillaje y a la devastación. En 1836 fuerón saqueados los
sepulcros reales en busca de tesoros, rompierón las paredes laterales de los sarcófagos y
dejarón esparcidos por el pavimento los cuerpos de Jaime I, Pedro el Ceremonioso y Juan I. Otras
tumbas fuerón abiertas y registradas pero los cuerpos reales no fuerón extraidos de sus
respectivos sepulcros.
En 1837 el parroco de Espluga de Francolí, Antonio Serret, obtuvo permiso para recoger los
restos esparcidos por la iglesia, y en el 1843 fuerón trasladados a la catedral de Tarragona,
donde permanecierón hasta ser devueltos al monasterio de Poblet el 4 de junio de 1952.
Los únicos restos que se han podido identificar son los del rey Jaime I el Conquistador, en
gran medida por su altura que sobresalía de los demas, pero no así su cabeza que albergarba
dudas, por lo que se decidió guardar en su sepulcro las dos posibles cabezas.
En 1930 se crea el Patronato de Poblet, dando comienzo a las obras de recuperación del monasterio
y en 1940 los monjes vuelven a Poblet, siendo en 1945 cuando se crea la Hermandad de Poblet
que ha sido la encargada de la rehabilitación y restauración del monasterio.
El monasterio
Las obras del monasterio fuerón iniciadas por el hijo de Ramón Berenguer IV, Alfonso II el
Casto (1162-1196), ya que al inició de las obras del nuevo monasterio el conde Ramón habia muerto. Con el
rey Alfonso se contruyó la nave central, la nave lateral derecha y el crucero, las capillas
semicirculares de la cabecera y la sacristía vieja. También se construyerón el locutorio,
el calefactorio, el refectorio y la fuente del lavatorio. También comenzarón las obras de la
enfermeria.
Las obras continuarón con su nieto Jaime I el Conquistador (1213-1276). Es un periodo de
transición hacia el estilo gótico, por lo que a partir de este momento empiezan a aparecer
elementos de este estilo que constrasta con la austeridad cisterciense. Se construye la
biblioteca, el dormitorio de los monjes en el piso superior sobre la biblioteca, la sala
capitular, el claustro, el templete de la fuente, la cocina y el refectorio de los
conversos. También se completa la construcción del atrio o Galilea existente a los pies
del templo.
Con Pedro el Ceremonioso (1336-1387) las obras toman un nuevo impulsó, despues de que la peste
mermará la vida en la comunidad. El nuevo rey acuerda en 1340 ser enterrado en la iglesia del
monasterio con toda su descendencia.
Este rey acordó también fortificar el monasterio no sólo por albergar en él los panteones
reales de sus antepasados, sino ante el peligro que supone sus diferencias con el reino de
Castilla.
Manda construir murallas con almenas y doce torres de defensa.
Su hijo Martin el Humano (1396-1410), ordenó construir el Palacio que lleva su nombre, junto
al vestibulo de entrada, pero el mismo nunca fué acabado ni habitado, ya que el rey murió antes
de finalizar la obra.
Caracteristicas
Las dependencias más antiguas del monasterio se encuentran a levante, alrededor del la capilla
de San Esteban , y constituyerón el primer núcleo monástico mientras se construían las
estructuras definitivas.
El monasterio se compone se compone de tres recintos, el más interior
de los cuales constituye el ámbito propiamente monástico, se encuentra cerrado por murallas.
Pasado el primer recinto, se levanta la
capilla de San Jorge (Sant Jordi) (1452), de estilo gótico,
construida por Alfonso V de Aragón para commemorar la conquista de Napoles. Esto ocurria
en tiempos del abad Bertomeu Conill (1437-1458).
En el segundo recinto se abre la Puerta Dorada
Es un
bello ejemplar de arquitectura castrense, obra de los abades Delgado (1458-1478) y Payo
Coello (1480-1489), a juzgar por los
escudos situados en la fachada. Bajo la cornisa de
matacanes y almenas aparecen las divisas de la Corona de Aragón, Sicilia y Castilla,
correspondientes a Juan II y Fernado el Católico, reinantes por aquellos años. Se supone terminada
en 1493, cuando, poco después de la rendición de Granada y descubrimiento de America, los
Reyes Católicos hicierón, acompañados de sus hijos, una larga visita al monasterio.
Ante esta puerta descabalgaban los reyes en sus visitas a Poblet, los cuales, arrodillados en
ricos reclinatorios, besaban el "Lignum Crucis" que les ofrecía el abad, y bajo palio, marchaban
a la iglesia mayor acompañados por la comunidad y séquito, mientras se entonaba el Te Deum.
Se llamó Dorada esta puerta desde que, en 1564, con motivo de la visita de Felipe II al
Monasterio, se doraron las planchas de bronce que la recubrian.
En la festividad de San Jorge del año 1951, fué bendecida la puerta actual, donada al
Monasterio por el Real Cuerpo de la Nobleza, antiguo Brazo Militar del Principado de Cataluña, ya
que la anterior habia sido destruida.
Plaza Mayor
El segundo recinto contiene una gran plaza irregular, siendo lo mejor de ella, por su sabor
arqueológico, la capilla románica de Santa Catalina (1250). Una bella puerta de acceso a la
misma, ofrece en su interior bóveda de cañón apuntada y sobrios ventanales; es de
una elegancia y austeridad impresionantes.
Entre las otras piezas de esta plaza merece especial atención
la cruz del abad Joan de Guimerá (1564-1583).
En la puerta izquierda de la puerta dorada existen las ruinas de los edificios que fuerón
gobernación, economato, talleres de carpinteria y herreria, bolsería o administración y hospital
de pobres y peregrinos.
Algo más apartadas se hallan las
solitarias ruinas del Palacio abacial, construido por el abad Francisco Oliver de Botaller
(1583-1598), y su larga galeria de acceso a la iglesia mayor, obra de los abades Felix
Genover (1728-1732) y Baltasar Sayol (1732-1736).
Cierra la clausura interior una muralla de 608 metros de longitud por 11,30 metros de altura y
2 de espesor, con su paso de ronda, almenas y matacanes. Repartidas a lo largo de esta gran
muralla figuran once torres conocidas con los nombres de Torres Reales, del Prior, Aceite,
Baño, Casas Nuevas, Armas, San Esteban, Locos, Cardenal y Zapatero. La muralla data del
siglo XIV, construida durante el reino de Pedro el Ceremonioso.
En el tercer recinto en la muralla encontramos la Puerta Real
Cercado el monasterio por murallas del siglo XIV, se accede a él por la imponente
Puerta Real, flanqueada por dos torres poligonales. El perimetro amurallado sólo es sobrepasado,
en el ángulo nordeste, por el cuerpo del edificio de las casas nuevas destinado a los monjes jubilados y
en el sur, por la imponente sacristía nueva. En este lado, a extramuros, se encuentra el
palacio nuevo del abad.
La puerta real es una pieza completa de arte militar del siglo XIV. Su puerta es de medio
punto con grandes dovelas; en la clave ostenta el
escudo de la Corona de Aragón sostenido
por un ángel y dos leones rampantes; a ambos lados, la cimera real y escudo de Pedro IV
el Ceremonioso (1335-1387), con una inscripción latina que dice: "Esta obra se comenzó en
tiempo de Pedro rey de Aragón"; algo más arriba, en la barbacana, las armas del abad constructor,
Guillermo de Agulló (1361-1393).
El rey Pedro de Aragón es Pedro IV el Ceremonioso (1336-1353), que mandó fortificar este monasterio y
también el de Santes Creus, ante las desavenencias con el reino de Castilla y como medida
preventiva, en caso de conflicto.
La magnifica cantería, el conjunto de la fachada, las saeteras, matacanes y demás cuerpos
salientes, hacen de esta construcción digno ejemplar de las fortalezas medievales.
Pasada la puerta real, a la derecha se encuentra la entrada, patio y escalinatas del inacabado
palacio real del rey Martin el Humano; a la izquierda el acceso a dependencias secundarias
(horno de pan, habitaciones de donados etc). Este vestibulo que recibe el nombre del
Abad Ponce de Copons (1316-1348) es la antesala de entrada al claustro el monasterio.
Este vestibulo es una bella obra, cubierta con bóveda de crucería, cuyos arcos descansan sobre
delicadas ménsulas, en las cuales se puede ver el escudo del abad Copons.
A la izquierda de este vestibulo hay una gran nave, hoy transformada en
locutorio , cuya
construcción es de la primera mitad del siglo XIV. En un principio fué habitación de los
hermanos conversos, siendo transformada después en sala de lagares, y hoy día locutorio.
Claustro mayor fotos
Las obras dieron comienzo en el año 1208, y se prolongarón durante todo el siglo XIII, por lo
que podemos observar dos estilos de construccción diferentes, el románico y el gótico.
A traves de una
puerta románica situada en el vestibulo del abad Copons, se accede al claustro mayor, que
es el centro en el que convergen todas las dependencias monacales. De las naves del claustro, la más
antigua es la de la iglesia, que fué comenzada en estilo románico en el siglo XII y
cubierta con bóveda de crucería de estilo gótico, en el siglo siguiente. Las otras tres naves fuerón construidas
en el siglo XIII en estilo gótico. Frente a la puerta del refectorio, en el interior del claustro, se encuentra
el
templete o lavatorio, románico también y de la misma época que la nave del claustro contigua
a la iglesia. El lavatorio situado en la crujía norte es
de doble taza, de mármol con 31 caños protegiendose con un templete hexagonal en el que los
arcos mayores engloban arcos geminados rematados por vanos romboideos.
A destacar en los capiteles del claustro, la ausencia de formas zoomorficas, ajenas a la
arquitectura cisterciense.
En la parte alta de las paredes del claustro se pueden ver
tumbas de nobles, que obtuvierón el privilegio de ser enterrados en este monasterio. Buen número
de ellas contienen áun sus cenizas más o menos profanadas.
En tiempos de los Reyes Católicos se construyó el sobreclaustro, posteriormente derrumbado
y que no se ha vuelto a construir.
Ventana del claustro alto
Además del claustro mayor, el monasterio dispone de dos claustros mas, el de
Sant Esteve y el del Locutorio, aunque los mismos no son visitables, por ser de uso exclusivo de los
monjes.
Cocina fotos
Obra del siglo XIII, es de sillería, espaciosa, cubierta con crucería en su parte central.
Enormes fogones de piedra fuerón construidos al servicio de las calderas. En el ángulo un
pequeño torno comunicaba con el refectorio.
Refectorio o comedor
Es una gran sala, terminada en el siglo XIII, de bóveda apuntada con tres arcos fajones e
iluminada por doce grandes ventanales. Es de planta rectangular, mide 33,50 metros x 8,25
metros. En el muro de la derecha, cerca del testero frontal, está el púlpito para el monje
lector; en el centro de la sala destaca una fuente octogonal, y al fondo la mesa del abad.
La luz penetra a traves de doce ventanales situados sobre los bancos corridos de madera en los
que se sientan los monjes ante las mesas.
Calefactorio
Se encuentra en la sala contigua al refectorio, y , como su nombre indica, en él se
calentaban los monjes en los crudos días de invierno. Es una construcción del siglo XIII,
cubierta con bóveda de cañón apuntada. Es austera en todo su conjunto y detalles. Esta sala
hacía también las veces de barberia de los monjes.
Era la única sala del monasterio que contaba con chimenea.
Biblioteca
A traves de un arco de medio punto se pasa al locutorio del claustro. En el centro del muro
izquierdo de éste, se abre la puerta a la
biblioteca, que en el siglo XIII estaba destinada
a scriptorium, siendo transformada por el abad Pedro Virgili (1688-1692) en biblioteca. El
estilo es ojival, con gruesos nervios de sección rectangular. Se trata de un gran espacio
rectangular que se divide en dos amplias naves apenas separadas por columnas centrales
que culminan en forma de palmeras, gracias a sus nervios de ojiva hacia las austeras
bóvedas. Los sencillos
capiteles de esta sala tienen forma poliedrica.
Esta sala era conocida como Biblioteca de don Pedro Antonio de Aragón, duque de Segorbe y
Cardona (muerto en 1690), y guardaba en magnificos armarios, la colección de 4.322
volumenes, regalo del duque, cuyos ejemplares hoy sólo unos pocos, los demas han desaparecido
o se encuentran diseminados entre varias bibliotecas. Se distinguian por su encuadernación
uniforme, de cordobán rojo, con el escudo y el nombre del magnate grabados en oro y cantos
igualmente dorados. Fué en este momento cuando se trasladó la biblioteca a este lugar.
Cabe destacar que en este monasterio, el abad Copons mandó
hacer en 1343 una copia de la "Cronìca de Jaume I", la más antigua redactada en catalan.
También el rey Pedro el Ceremonioso, donó poco antes de morir su biblioteca histórica
al monasterio. A su muerte acaecida en 1387, a cuasa de la malaria, el monarca legó al
monasterio su mayor tesoro, sus libros. En carta enviada desde Valencia, el 20 de agosto de
1382, recuerda al abad que, se tiene que picar la piedra de la bóveda de la biblioteca para
seguridad de los libros y que la parte que da al claustro tiene que esculpirse un escudo con
sus armas reales, acompañado de un rótulo que diga co letra clara "Aquesta es la llibreria del
rey En Pere III", para distinguirlo de otros monarcas de su mismo nombre.
Y actualmente el que fuera presidente de la Generalitat de Catalunya, Josep Tarradellas, también hizo
donación de su biblioteca al monasterio.
Sala capitular fotos
De disposición parecida a otros monasterios cistercienses,se entra a ella por una puerta
románica de arcos y columnas en gradación, con unos bellisimos capiteles en perfecto estado
de conservación, en los que predominan elementos florales.
Desde las ventanas existentes a los lados de la puerta los hermanos conversos podían escuchar
el sermón del abad.
Forma un cuadrado de 15 metros de lado, y fué construida entre 1243 y 1250, y dividida en
nueve compartimentos por cuatro esbeltas columnas octogonales rematadas por ricos capiteles con
motivos vegetales, los cuales arrancan en palmera los nervios de las bóvedas de fina crucería. Alrededor de
la sala se dispone una gradería de asientos.
En la parte frontal, varias columnas se rematan en arquivoltas que rodean los tres grandes ventanales,
cada uno dividido en dos por una columna que se abre en un rosetón calado. Por estos ventanales penetra
una luminosidad de suaves matices.
Adornan el pavimento de la misma, grandes laudas sepulcrales, con figuras talladas de los
antiguos abades perpetuos. Son los siguientes: don Juan Tarrós muerto en 1602, don Francisco
Oliver de Botaller muerto en 1598, don Domingo Porta muerto en 1526, don Pedro Alferich muerto
en 1311, don Fernando de Lerín muerto en 1545, don Ponce de Copons muerto en 1348, don Juan
Payo Coello muerto en 1498, don Guillermo de Agulló muerto en 1393, don Bartolomé Conill muerto
en 1458, don Pedro Boqués muerto en 1564, don Simón Trilla fallecido en 1623 y que fué el
último abad perpetuo.
Ante la puerta del capitulo y en el pavimento,
una losa sin adorno alguno cubre los restos
del abad Vicente Ferrer muerto en 1411, tio de San Vicente Ferrer.
En las cercanias una sala conocida como el "Armarium" era la habitación donde los monjes guardaban
los libros utilizados en las lecturas del refectorio y también los usados en el capitulo.
Iglesia Mayor fotos
Comenzada en el siglo XII. Su
fachada es barroca del año 1670 y medio siglo después se añadierón las dos ventanas con
columnas salomonicas de los laterales. Fué encargada por el duque de Cardona. Hay que hacer
notar que en principio las abadias cistercienses no tenian puertas abiertas al exterior ya que la
iglesia era de uso interno de los monjes, y por lo tanto no precisaba de puerta exterior.
En la fachada junto a la puerta las imagenes de San Benito, el fundador de los benedictinos, y
la de San Bernardo, el reformador y fundador de los cistercienses. Sobre la puerta , en una
hornacina, la imagen de la Virgen con los brazos abiertos en actitud de bienvenida
espiritual.
Tiene forma de cruz latina, orientado su abside al este. La integran tres naves de siete
tramos, con crucero, ábside central, girola y capillas absidiales.
La
nave central tiene unas dimensiones 85 metros de longitud por 21 metros de anchura y
28 metros de altura, mientras que las
laterales alcanzan los 18 metros de altura.
La diferencia de altura respecto a la nave central no se resuelve mediante arbotantes del
estilo gótico, sino con contrafuertes. Además hay que destacar algo que no se corresponde con
el Cister y es la existencia de un abside semicircular en la cabecera del templo, con
deambulatorio y siete capillas. Esto es asi, porque ante el elevado número de monjes que poblaban el
cenobio, estos precisaban de capillas para celebrar su misa personal. Hoy esta costumbre ha desaparecido
y se realiza solo una misa para toda la comunidad.
La nave central plenamente románica, está cubierta con bóveda de cañón apuntada, con arcos
fajones a cada tramo. La nave del evangelio, románica, está cubierta con sencilla crucería;
la nave de la epístola es gótica, del tiempo del abad Copons (siglo XIV).
La iluminación se resuelve por medio de las ventanas de la nave central y de las laterales,
los rosetones del crucero y de la nave central y los ventanales de las capillas. Tambien dispone de un
gran vitral.
Al pie de la escalinata del presbiterio fué enterrado el abad general don Edmundo de la Croix,
fallecido en el priorato de Nazaret (Barcelona) en 1604.
En el crucero de la iglesia se levantan los arcos que sostienen los
sepulcros de los reyes
de la Corona de Aragón, magnifica obra iniciada por Pedro IV, hacia 1359 y continuada por sus
sucesores. Los dos arcos fuerón construidos en 1380 por Jordi de Deu, sobre los que se situarón
los sepulcros y que permitían el paso de los monjes por debajo sin entorpecer la cotidiana
vida monástica.
En el sarcofago del lado del evangelio, inmediato al presbiterio, fué sepultado Jaime I el
Conquistador. En el segundo sepulcro don Pedro IV el Ceremonioso, y sus tres esposas: doña
Maria de Navarra, doña Leonor de Portugal, y doña Leonor de Sicilia. El último pertenece
a don Fernando I de Antequera.
En la parte de la epístola, y en el sarcofago proximo al presbiterio, fué enterrado don
Alfonso II el Casto, en el segundo sepulcro don Juan I el Amador de la Gentileza, y sus dos
esposas: doña Violante de Bar y doña Mata de Armagnac. En el tercer sepulcro construido por
Fernando el Católico, descansan sus padres: don Juan II y doña Juan Henriquez.
Las estatuas yacentes de estas tumbas han sido reconstruidas por el escultor Federico Marés,
según los fragmentos originales que han llegado hasta nosotros, ya que todas las tumbas fuerón
profanadas y sus restos diseminados por toda la iglesia.
En 1671 fuerón trasladados los restos del rey Alfonso el Magnanimo desde Napoles hasta Poblet.
Fuerón depositados en una tumba, tocando a las otras tumbas reales, en el crucero en el lado
del evangelio. Enfrente estaba la tumba de Enrique de Aragón, hermano del Magnánimo y primer
duque de Segorbe. De estos dos monumentos, hoy no queda sino la base restaurada del primero.
En el extremo del crucero, junto a la capilla de San Benito, se ha instalado la
tumba del rey
don Martin I el Humano, obra también de Federico Marés. En los muros laterales de la capilla de
San Benito, se encuentran los sepulcros de los infantes don Pedro, doña María, don Martín y
don Alfonso, hijos de Pedro el Ceremonioso.
En la otra parte del crucero y simétrica a la tumba de Martín el Humano, sobre una fuente o
lavabo, existe una sepultura gótica de piedra. Guarda los restos de doña Juana de Aragón,
condesa de Ampurias, hija de Pedro IV, muerta en 1384. Quedan áun vestigios de su policromía.
Sobre la puerta de la sacristía vieja (la actual),aparecen los pequeños sarcofagos de los
principes Juan, Jaime, Fernando y Leonor, hijos todos de Juan I.
En su origen los sarcofágos estaban policromados, y despues de su expoliación fuerón debidamente
restaurados por el escultor Federico Marés, como ya hemos dicho.
Entre la decoración existentes en las tumbas podemos destacar los leones situados a los pies de
los reyes, simbolos de poder y fuerza y los perros a los pies de las reinas, simbolos de
fidelidad y lealtad.
Se considera que aunque los restos que figuran en el interior de los sarcofagos son los autenticos de
los personajes allí enterrados, el deterioro de los mismos era tal que hacia imposible saber quien era
quien, por lo que los sepulcros puede que no se correspondan con el finado. La única excepción se
considera el enterramiento de Jaime I, que debido a su altura y algunas marcas de su cuerpo se ha
podido determinar que se trataba de este personaje, y pudo ser enterrado en su sepulcro.
En el Altar Mayor, encontramos un magnifico
retablo de alabastro blanco, esculpido en estilo
renacentista por el artista valenciano Damian Forment (1480-1540), que lo esculpió del
1527 al 1529. El abad Pedro Caixal fué el que encargó esta obra, en la época del emperador Carlos V.
Los propios monjes diseñarón la temática que debía tener la obra y en la que en el centro
debería figurar, como corazón mismo del monasterio,
la imagen de la Virgen María. El retablo
se divide en cuatro cuerpos en los que se representan escenas de la vida de Jesús, la Virgen
rodeada de santos, los apóstoles en torno a Jesucristo y, en lo alto, rematando el gran
retablo, la Crucifixión con las tradicionales figuras. Toda la superficie del retablo de Forment,
quien sin duda se valió de colaboradores que no tenían su calidad artística, se halla rodeado
de diversos motivos ornamentales.
El cimborrio es una de las construcciones mas brillantes del monasterio. Construido sobre la
intersección de la nave mayor con el crucero de la iglesia presenta
ocho ventanales de arco ojival,
uno sobre cada una de las caras del prisma de base octogonal. El inicio de su
construcción se remonta al abad Ponce de Copons en el año 1330, siendo concebida inicialmente
como campanario y utilizándose con esta función hasta 1668 cuando las campanas fuerón
trasladadas a la torre situada a mediodia del cimborrio.
Atrio o Galilea
Con el nombre de Galilea se designa la nave de 22,60 metros de largo por 7 de ancho que se
encuentra a la entrada de la Iglesia. Su bóveda es de crucería, y a juzgar por su arquitectura,
debió construirse en el siglo XIII. Se conserva, restaurado, el altar renacentista del
Santo Sepulcro, de mármol, edificado por el abad Joan Guimerá (1564-1583). En el extremo opuesto
habia otro dedicado a la Virgen de los Ángeles, hoy completamente desaparecido y sustituido por un
Calvario. En el suelo hay un
enterramiento.
Sacristía Vieja
Está situada en el extremo izquierdo del crucero y era una de las tres capillas primitivas
edificadas en tiempo de Ramón Berenguer IV y dedicada a Santa María; es de piedra de sillería
con bóveda de cañón apuntada.
Sacristía Nueva
Fué durante el tercer abadiato de don Baltasar Sayol (1732-1736), cuando en el extremo opuesto
al crucero, se contruyó la gran sacristía que el monasterio necesitaba para guardar dignamente
los ornamentos liturgicos que poseía.
Es la obra más importante que se hizo en el monasterio durante el siglo XVIII. Sus dimensiones
son un cuadrado de 20 metros x 30 de altura , cubierta por una amplia cúpula y linterna. Sus
paredes están decoradas con grandes pinturas de Viladomat, fray Juncosa y Flaugier. En su
cabecera un gran cuadro de Cristo Crucificado de Ribalta.
Enormes cómodas que se extendian a lo largo de las paredes, encerraban valiosisimos ornamentos.
Imágenes de santos, en las hornacinas de los ángulos y grandes cortinajes de terciopelo,
completaban la decoración de la sala.
Es la única dependencia junto con las llamadas Casas Nuevas, en las que su estructura sobresale
fuera del recinto amurallado, como bien se puede observar en el plano de la planta del monasterio.
En la actualidad la sacristía nueva no cumple ninguna función especifica, ni dispone de mobiliario
alguno.
Dormitorio de los monjes
En el brazo de crucero de la parte del Evangelio, una escalera conduce al dormitorio, llamado
impropiamente de novicios. Esta situado sobre la biblioteca y se trata de una nave grandiosa que mide
87 metros de longitud y 10 de anchura.
Es obra parece ser de fines del siglo XIII y declaradamente gótica.
Diecinueve grandes arcos ojivales, partiendo de muy bien
labradas ménsulas, sostienen el maderamen del tejado.
Una doble hilera de ventanales iluminan la espaciosa estancia. En la parte de poniente existe
una puerta que comunica con el claustro superior, edificado en tiempo de los Reyes Católicos,
hoy casi del todo desaparecido.
La sala esta dividida en dos, ya que esta sala se sigue utilizando como dormitorio de los
monjes y sólo una parte de ellas es visitable.
Palacio del rey Martin fotos
Lo mandó edificar el rey Martin I el Humano (1395-1410) en 1397. La obra corrió a cargo del maestro Arnau
Bergues, arquitecto y constructor del Ayuntamiento de Barcelona, cuya estructura y trazado se asemejan
a este palacio. Sus grandes y afiligranados ventanales, de arte incomparable, fuerón traídos de
Gerona, y los canteros de Montblanc, que labraban la iglesia de Santa María, realizarón las
puertas y las cornisas. Se trabajó en el palacio hasta el año 1406, ya que el mismo esta
inacabado por la muerte del rey que nunca lo pudo habitar.
A él se llega, tras cruzar la Puerta Real, a la derecha, en sus salas de corte, de las damas, o
dormitorio, capilla real, recibidor etc, se conservan las piezas más valiosas de lo que constituye
el actual Museo del Real Monasterio de Poblet, desde 1978: tallas románicas y góticas, ceramica medieval,
tablas valiosisimas, lienzos de diversas épocas, mobiliario, orfebrería, un triptico del siglo XV,
escudos medievales en madera y pergamino, estelas funerarias, capiteles y gárgolas, banderas,
el escudo matrimonial del rey Martin etc. Al Museo se accede por una
escalera.
Sala del abad Copons
Para pasar del sobreclaustro al dormitorio de los monjes jubilados, se atraviesa una
dependencia gótica, edificada durante el abadiato de Ponce Copons (1316-1348) . Esta sala
elegante y austera, fué restaurada en el año 1960.
Bodega fotos
El primitivo refectorio de conversos, edificado en el siglo XIII, quedó desde los tiempos del
abad Guimerá (siglo XVI) transformado en bodega. Impresiona su grandiosidad y austera sencillez. Queda
dividida en dos crujías por cuatro pilares de los que parten robustos y elegantes, los
nervios que constituyen la crucería de la bóveda. A ella se accede por una
escalera desde el vestibulo del abad Copons. A destacar en esta escalera la barandilla que tiene forma
de dragón, barandilla que es de forja moderna.
Ficha técnica
Fecha de realizacion página: 12 de Noviembre de 2.004
Fecha última modificación:
Telefono visitas turisticas: 977-87.02.54
Glosario o Vocabulario desde este
enlace puedes acceder a un vocabulario general sobre términos de arte y en especial sobre aquellos
terminos que se citan en esta página.
Nota: Los textos aquí recogidos proceden de libros, folletos, periodicos, paginas webs y
folletos turisticos en los cuales no se hace mención de titularidad alguna de derechos.
Las fotos algunas estan tomadas de Internet y otras son del propio autor de la página web.
En todo caso, si existe un titular de los derechos intelectuales sobre estos textos e ilustraciones,
sobre cuya existencia no he sido informado, y desea que sean retiradas, basta con que me informen
por medio del correo electrónico a mi dirección de e-mail.
|