LA ACADEMIA DE LOS NOCTURNOS

En realidad se trataba de un grupo de escritores, intelectuales y poetas que se reunian una vez por semana (los miercoles por la noche) para leer ensayos, criticas, poesias etc. Se reunian por la noche en el Palacio de los Catalá de Valeriola, ya que fué a iniciativa de Bernardo Catalá de Valeriola la creación de este grupo. Las obras que se leian generalmente eran en castellano y sus integrantes se autodenomaban con un seudonimo siempre referente a la noche.

Entre los integrantes aparte del citado Bernardo Catalá (Silencio), participaban Francisco Tárrega (Miedo), Juan Fenollet (Temeroso), Gaspar Escolano (Luz), Francisco Pacheco (Fiel), Hernando Pretel (Sueño), Maximiliano Cerdán de Tallada (Temeridad), Gaspar de Villalón (Tinieblas), Jerónimo Virvés (Estudio), Gaspar Aguilar (Sombra), Jaime Orts (Tristeza), Carlos Boil (Recelo), Gaspar Mércader (Relampago), Guillen de Castro (Secreto), Tomás Cerdan de Tallada (Trueno), Andrés Rey de Artieda (Centinela) y Jaime de Aguilar (Niebla).

Gran parte de la obra poetica de estas reuniones fué recopilada y publicada en 1869 por Pedro Salvá en una pequeña obra que lleva por titulo Cancionero Brevisímo, una segunda y tercera parte fué realizada por Martí Grajales entre 1905 y 1912 con el titulo de Cancionero de la Academia de los Nocturnos de Valencia.

Esta academia funcionó poco tiempo, entre 1591 y 1594, pero tenemos constancia de sus reuniones en un manuscrito que se conserva en la Biblioteca Nacional que reune el total de las 68 sesiones, 805 composiciones en verso y 85 discursos en prosa sobre diversos temas del mundo de la cultura y el humanismo.