Teresa Gil de Vidaure
3ª esposa del rey Jaime I

Teresa Gil de Vidaure, era hija del noble navarro Juan de Vidaure y hermana de Pedro Gil de Vidaure. Siendo joven todavía conoció al rey don Jaime I de Aragón y este quedó prendado de la belleza de Teresa Gil. Para conseguir sus favores le hizo promesa de matrimonio ante un testigo, parece ser que este fue el obispo de Gerona. La promesa no se materializó pues el rey casó con Violante de Hungría en septiembre de 1235.

A pesar de este matrimonio, Teresa Gil siguió manteniendo relaciones esporádicas con el rey. La reina Violante fallecería en 1251 y para entonces el rey ya tenía dos hijos con Teresa, Jaime señor de Jérica (h.1238-1285) y Pedro señor de Ayerbe (h.1240-1318).

Muerta la reina, el rey Jaime y Teresa Gil, rehacen la relación hasta convertirla en un autentico matrimonio social no legitimado por la iglesia. En 1255 el rey le hace entrega del castillo de Jérica, en 1257 de las villas de Bejís, Lliria, Andilla y Altura. Además el rey regaló en 1260 a Teresa, el Palacio o Almunia de recreo que había sido del rey musulmán Abu-Zayd, conocido como el rey Lobo y que se encontraba extramuros de Valencia en el paraje denominado de la Zaidia.

Hacia 1265 el rey conoce a Berenguela Alfonso, hija del infante Alfonso de Castilla y la hace su amante. Teresa Gil es relegada a un segundo plano y acude al Papa para legitimarse como esposa legal del rey aunque no hubiese habido matrimonio formal. El rey aduce que Teresa Gil ha contraído la lepra, cosa que es falsa y el papa Clemente IV sentencia que aunque no haya habido matrimonio por no mediar sacramento, éste se había legitimado y consumado por la unión carnal y por los hijos que el rey tenía con Teresa y que él personalmente los había legitimado.

El rey relegó definitivamente de su lado a Teresa, aunque no pudo contraer matrimonio con su nueva amante. Teresa se retiró a la casa-palacio de la Zaidia y lo convirtió en monasterio. Llamado Monasterio de la Zaidia o de Gratia Rei, en él vivió el resto de sus años sin volver a ver al rey y en él fallecería el 15 de julio de 1285.

Teresa Gil de Vidaure fue inhumada en el Monasterio de la Zaidia que ella misma había fundado, en el cenobio existía una lápida que rezaba: "La V.SªRª doña Teresa Gil de Vidaure, fundadora de este Real Monasterio para señoras nobles que quisieran ser religiosas cistercienses, cuyo monasterio consagró a María Santísima de Gracia, y en él jamás quiso ser abadesa, pero admitió gustosa el empleo de portera, en que murió a 15 de julio de 1285".

La sepultura se encontraba en el Altar Mayor de la Iglesia, en 1655 y 1782 en que fue exhumado el cadáver, el mismo permanecía incorrupto. Durante la guerra de la Independencia el monasterio tuvo que ser abandonado y demolido, al finalizar la guerra los restos de Teresa Gil fueron recuperados y expuestos en la capilla del nuevo monasterio junto con los restos de su hijo Jaime y su esposa Elsa Álvarez de Azagra que también habían querido ser enterrados en la Zaidia. Durante el tiempo que reposaron en el monasterio, sus restos se encontraban en una urna parcialmente acristalada que permitía ver los restos de Teresa Gil. Durante la Guerra Civil los restos de Teresa Gil fueron escondidos en Alboraya, al finalizar la guerra volvieron a su lugar de descanso.

Al ser definitivamente abandonado el convento de la Zaidia en 1962, los restos junto con las monjas se trasladaron a su nuevo convento de Benaguacil, donde permanecen hasta el día de hoy, en una de las capillas laterales del templo, esta vez ya fuera del alcance de miradas de indiscretas.