Palacio de la Inquisición - (hoy desaparecido)
Casa del marqués de Cerdanyola - c/Navellos, 14

Este palacio de siniestro recuerdo estaba situado en la actual calle Navellos número 14. Una vez el palacio dejó de cumplir funciones de casa inquisitorial, el edificio fue transformado en pisos de viviendas. Demolido finalmente el palacio, sobre el solar el marqués de Cerdanyola levantó el actual edificio como residencia familiar. Aunque el nombre ha pasado al olvido, en ocasiones este edificio es conocido como casa del marqués de Cerdanyola.

La inquisición fue creada por los Reyes Católicos en 1478 y perduraría en la historia de España hasta 1813 en que las Cortes de Cádiz proceden a su disolución. No obstante y por avatares históricos que no vienen a cuento su disolución definitiva no sería efectiva hasta el 15 de julio de 1834.

La inquisición o Tribunal del Santo Oficio tenía su sede originalmente en el Palacio del Real, pero en 1527 se traslada hasta este emplazamiento y construye su casa palacio, justo al lado del Palacio de Benicarló o de los duques de Borja, donde permanecería hasta su disolución definitiva y su posterior derribo en 1863. Sobre el solar dejado por el palacio de la inquisición, el marqués de Cerdanyola levanta su residencia privada hacia 1900. El actual marqués de Cerdanyola que hace el número XII, es José María Trenor Löwenstein.

A título anecdótico podemos decir que el último ajusticiado por el Santo Oficio en España fue precisamente en Valencia, siendo el maestro de escuela de Ruzafa, Cayetano Ripoll quien tuvo este inmerecido honor. Ripoll fue ajusticiado el 31 de julio de 1826 en la horca. Su cuerpo ya sin vida sería introducido en un barril y quemado en el cauce del Turia en el llamado "crematorio de la inquisición" y que para más señas se encontraba cerca del Portal de San José o más modernamente enfrente de Nuevo Centro.

Gaietà Ripoll, natural de Solsona (Lérida) nació en 1778, era maestro de escuela en Ruzafa, fue detenido en 1824 por deista (una herejía muy de moda en la época) y por inculcar entre sus alumnos esta forma de pensar. Encerrado en la cárcel de san Narcís (en la actual calle del Salvador y ya desaparecida), fue ahorcado después de ser juzgado por la inquisición el 31 de julio de 1826 en la plaza del Mercado de nuestra ciudad. Si hemos de ser muy puristas, hemos de decir que su ejecución no fue realizada por el Santo Oficio ya que como hemos indicado en esas fechas ya no existía, pero en su lugar existían los "Tribunales de la Fe", con atribuciones similares a la desaparecida inquisición.