El Almirante Roger de Lauria

A la edad de 55 años ha fallecido en Valencia, el que fue gran almirante de la corona de Aragón Roger de Lauria. Había nacido en Scala, Calabria (Italia) en 1245 y se educó en la corte aragonesa, al llegar procedente del reino de Sicilia, con su madre, cuando esta acompañó a la princesa Constanza a contraer matrimonio con el futuro rey Pedro III el Grande. En 1270, el rey Jaime I, hizo donación a él y a su madre del valle de Seta, cerca de Cocentaina. El rey don Pedro III de Aragón le nombró en 1283 almirante de Aragón al destituir a su hijo don Jaime, por desobedecer órdenes. Otras versiones colocan su lugar de nacimiento en Loria o Lauria en Nápoles, de donde vendría su nombre.

Pronto entró en acción al frente de la escuadra aragonesa, venciendo en la batalla de Malta el 8 de junio de 1283, y consiguiendo el dominio de la isla de Sicilia frente a las tropas angevinas (francesas). Era su primer combate como almirante; allí fue herido en lucha a espada con el almirante enemigo Cornuto, que murió despedazado.

Carlos de Anjou, rey de Nápoles, que pretendía invadir Sicilia, estaba preparando una gran flota en Marsella y Nápoles. Enterado Roger, partió para Nápoles donde entabló batalla; destrozó a la escuadra enemiga e hizo prisionero al príncipe de Salerno, el hijo de Carlos de Anjou. El 5 de junio de 1284, asaltó y saqueó los fuertes de Nicótera y Castevetro, expulsando a los franceses de Calabria. En junio de 1285, Francia invadió Cataluña. Pedro III, reclamó la presencia de Roger, quien cerca del golfo de Rosas, presentó batalla a la escuadra francesa produciéndoles gran descalabro. Roger se ensañó con los enemigos realizando actos de crueldad, como el arrojar al mar a varios centenares de presos atados a una maroma y enviar al campo enemigo a más de 200 franceses después de haberles sacado los ojos. El 16 de junio de 1287, interceptó 36 galeras francesas que marchaban a atacar Sicilia, obteniendo otra gran victoria.

En 1295 pasó a servir a Federico III de Sicilia, de quien fue embajador ante el papa Bonifacio VIII, pero discusiones surgidas le impulsaron a salir de Sicilia y ponerse de nuevo al servicio del rey de Aragón Jaime II, enemistado entonces con su hermano Federico. En 4 de junio de 1299 provocó gran derrota a la escuadra siciliana en el cabo de Orlando, mostrando una vez más su crueldad con los vencidos. En el verano de 1300 volvió a vencer a la escuadra siciliana en aguas de Ponza, donde hizo prisionero al almirante de Sicilia Conrado Doria.

Jaime II de Aragón le cedió las villas de Calpe y Altea. La isla de Yerba y el Querqueso, constituían un principado, que una vez ocupado fue gobernado por Roger de Lauria. En 1304, en una incursión violenta de los musulmanes, incendiaron Cocentaina, donde le tuvieron asediado durante tres días, en venganza por las persecuciones que el almirante había efectuado a sus naves.

Cansado de guerrear, se retiró a sus posesiones de Valencia que, además del señorío de Cocentaina y la villa de Alcoy comprendían también Muro, Alcudia, Cella y Benimàmet. En 1279 contrajo matrimonio con Margarita Lanza con la que tuvo varios hijos, en 1285 contrajo nuevas nupcias con Saurina, hija de Berenguer de Entenza con la que tuvo también varios hijos.

Roger de Lauria ha dejado una frase para la historia. La pronunció en su juventud, en 1285, a raíz de la victoria que con sus galeras obtuvo contra los franceses cuando estos habían invadido el condado de Barcelona por los Pirineos. Tras su victoria hubo negociaciones con el conde de Foix, emisario del rey de Francia, que le pedía una tregua. Lauria dijo que no habría pacto alguno con franceses, el francés se extrañó de esta gallardía y añadió que le sorprendía que no diera tregua a un rey tan poderoso como el de Francia que podía armar una flota de 300 navíos y vencer a Aragón.

El de Lauria respondió confiado que no temía ni a 300 ni a 1.000 galeras francesas. Y dijo aquí su frase que copiamos:

"No solo no pienso que galera ni otra embarcación se atreva a ir sobre el mar,
salvo que tenga salvoconducto del rey de Aragón, ni aún no solo galera ni nave,
sino que no creo que ningún pez se atreva a alzarse sobre el mar, sino lleva un escudo
con la señal del rey de Aragón en la cola, como muestra de salvoconducto de aquel
señor, rey de Aragón"

Tras su muerte en 17 de enero de 1305, el cadáver de Roger de Lauria fue trasladado al monasterio de Santes Creus en la provincia de Tarragona, donde fue sepultado a los pies del rey Pedro III el Grande.

Texto: Las Provincias Historia Viva de Valencia