Iglesia de Santa Úrsula
Plaza de Santa Úrsula, 2

Se trataba de un convento de religiosas agustinas descalzas, fundado en el año 1605 bajo la advocación de Santa Úrsula y con el patrocinio del Arzobispo de Valencia, San Juan de Ribera. Entonces la plaza se conocía como plazuela de la Puerta de Quarte o de "la Cals", trocando a su actual nombre por la titular del convento.

Los antecedentes del monasterio nos hablan de una casa fundada por bula del papa Julio III el 25-11-1552 por sor Juana Sucala como Casa de Arrepentidas, o como casa donde eran atendidas las prostitutas una vez habían dejado el oficio o bien se encontraban en la miseria y abandonadas. La institución fue puesta bajo el amparo de Nuestra Señora de la Misericordia. Con la extinción de la casa en 1605, San Juan de Ribera, arzobispo de Valencia, promovería la creación de un convento agustino. Sor Juana Sucala moriría en este convento agustino que de una manera indirecta había ayudado a fundar.

La iglesia construida con ladrillos en estilo barroco es el único elemento original del conjunto de Iglesia y Convento, ya que el convento fue totalmente reedificado en 1960 por el arquitecto Luis Gay Ramos.

La iglesia construida en el siglo XVII, tiene una sola nave rectangular, con capillas entre los contrafuertes, cabecera semicircular cubierta con bóveda de cuarto de esfera y hastial sobre la fachada donde se encuentra la única puerta de entrada a la iglesia, y que se sitúa a los pies de la nave.

Sufrió una restauración en la década de 1930, pero conserva en su interior decoración a base de ornamentos barrocos del siglo XVII y azulejos valencianos del siglo XVIII.

La portada principal está formada por dos cuerpos. En el inferior, encontramos la puerta con un arco de medio punto flanqueada por pilastras sobre zócalo y sin decoración. El segundo cuerpo un frontón curvo partido en cuyo centro encontramos una hornacina con una imagen de Santa Úrsula. Remata la hornacina un frontón triangular con adornos de bolas.

Se da la circunstancia que en este convento era el lugar donde quedaban recluidas las señoritas de moral distraída en épocas de Cuaresma y durante las Fiestas del Corpus Christi. También este convento es recordado en este caso con carácter negativo ya que durante la Guerra Civil, aquí se instaló una checa o centro de interrogatorio y tortura por parte de autoridades republicanas.

La entrada al convento se realiza por un portón situado a la derecha de la iglesia. En su parte superior encontramos un panel cerámico con el nombre del convento y los símbolos de la orden de los agustinos (el corazón traspasado por una flecha) y emblemas eucarísticos propios del arzobispo San Juan de Ribera, fundador del convento. En la actualidad sus instalaciones forman parte de la Universidad Católica San Vicente Mártir.