Estación del Norte c/Xátiva
Estació del Nord

La primera Estación de Ferrocarril que tuvo la ciudad fue construida en el año 1851 por los ingenieros James Beatty y Domingo Cardenal y llevaba por nombre Estación del Norte. Era un edificio de corte clásico, con un pórtico en cada extremo y cuatro columnas dóricas en cada uno de ellos. El 21 de marzo de 1852 se inauguró en la ciudad el primer ferrocarril de Valencia. En 1917 con la inauguración de la actual Estación del Norte, la vieja fabrica sería derribada.

El lugar de emplazamiento de esta vieja estación se situaba en la actual Plaza del Ayuntamiento, concretamente sobre los huertos que formaban parte del antiguo Convento de San Francisco que allí se ubicaba. La estación ocuparía aproximadamente el lugar donde hoy se sitúa el edificio de Telefónica y el edificio de La Equitativa.

La actual Estación del Norte declarada Monumento Histórico Artístico en 1961, nació como la «Estación de Ferrocarriles de la Compañía del Norte», de donde recibe su nombre y fue proyectada en 1906 por el arquitecto valenciano Demetrio Ribes Marco. La fecha de inicio de las obras fue el 2 de agosto de 1907, siendo inaugurada diez años más tarde, el 8 de agosto de 1917. Se da la circunstancia curiosa que mientras duraban las obras de construcción de esta nueva estación, los trenes atravesaban su fachada a través de dos puertas abiertas en la misma, ya que su destino final hasta tanto estuviera construida la nueva estación, era la vieja fabrica situada en la actual plaza del Ayuntamiento.

El edificio consta de dos naves paralelas a las vías y una tercera que conforma la fachada principal del edificio. En la estación la decoración es determinante, con piezas cerámicas de brillantes coloridos, tanto en su exterior como en el interior, donde hay mosaicos, azulejos, etc., con motivos emblemáticos regionalistas y productos de la huerta valenciana, destacando sobre todos ellos la naranja.


Resulta muy interesante el edificio de la estación, de estilo modernista, que constituye por tanto una alegoría de la huerta valenciana. Mosaicos con mujeres ataviadas con el traje típico y guirnaldas de naranjas y otros productos agrícolas decoran sus fachadas exteriores. En el interior, en su lujosa recepción, los mismos mosaicos dan la bienvenida en todos los idiomas a todos los viajeros. Así encontramos la frase "Buen Viaje" en distintos idiomas expresados sobre artísticos mosaicos enmarcados en las pilastras del zaguán. Es la estación punto de referencia monumental y representativo de la ciudad.

Su cubierta interior obra del ingeniero Enrique Gasset, es una gran marquesina sobreelevada sobre estructura metálica con apoyos articulados. Constituyó en su época un verdadero alarde tecnológico, cubriendo una luz de 45 metros. Su estilo se adscribe al movimiento modernista, dentro de la corriente denominada “Sezesión Vienesa”, pero es la manera peculiar con la que Ribes interpreta el estilo lo que la dota de notable singularidad.

La fachada principal en forma de U trata de compensar su acentuada horizontalidad con la disposición de tres cuerpos resaltados, dos de ellos en los extremos formando torreones, y el tercero en el centro, marcando el acceso principal. La fachada formada por dos plantas combina en su composición vanos adintelados, molduras, pilastras y elementos de inspiración clásica. En ella destacan los abundantes detalles decorativos, coloristas, con numerosas piezas cerámicas que reproducen distintos tipos de adornos florales y abundancia de escudos de la Compañía y de la Ciudad. La puerta del primitivo acceso se decora con dos paneles de mosaico pintados por José Mongrell Torrent (Valencia 1870-Barcelona 1937) y ejecutados por Maumejean Hnos de Madrid. En el ático de la torre central podemos ver, una imagen corporativa representando al mundo bajo un águila simbolizando la velocidad.

A la fachada le precede un gran patio descubierto, cerrado por una verja de estilo vienés que separa la estación de la concurrida calle donde se ubica.

Destaca también la exuberante decoración del vestíbulo, con una minucioso diseño de las taquillas y arrimaderos de madera, con incrustaciones de mosaico y decoraciones cerámicas con abundancia de trencadís, azulejos troceados, revestimiento de paredes y techos formando un conjunto de singular belleza. Los mosaicos salieron de la fábrica de "La Ceramo" de Benicalap y fueron diseñados por Gregorio Muñoz Dueñas.


Uno de los elementos destacables de la decoración de la estación es la presencia de estrellas de cinco puntas que era el emblema de la Compañía de Ferrocarriles del Norte y también, y sin genero de dudas la Sala que en su día estuvo dedicada a Cafetería y que después de muchos años cerrada ha vuelto a ser reabierta, pero como Oficina de Información y rebautizada como Sala de Mosaicos. Es de lo mejor de la Estación del Norte.



La Estación del Norte en el recuerdo