Iglesia del Milagro y Hospital de Pobres Sacerdotes
c/Trinquete de Caballeros, 4 y 6

En 1356 bajo el Obispado de Hugo de Fenollet (1348-1356), se creó la Cofradia de Santa María de la Catedral (Santa María de la Seu), cuyo fin era dar asistencia y ayuda a los sacerdotes pobres de la ciudad. En 1394 se construyó un Hospital y una Iglesia dedicado a tal fin. De sus origenes góticos apenas quedan nada, ya que sufrió importantes reformas en los siglos XVII y XVIII que le dieron su actual configuración.

Formado por un claustro de dos galerias superpuestas, alrededor del cual giraban las distintas dependencias y celdas de los sacerdotes. Destaca la que ocupó el santo valenciano San Luis Bertrán (1526-1581) hasta el momento de su muerte. El claustro y las celdas tienen valiosos paneles cerámicos del siglo XVII. El claustro realizado hacia 1686 se compone en su planta baja de dos galerías porticadas una frente a otra. Formadas por arcos de medio punto que apoyan en grandes pilastras de piedra con decoración almohadillada. El segundo piso se resuelve mediante una galería cerrada y abierta al interior por balcones.

La iglesia tiene su acceso a traves de una puerta adintelada en cuya parte superior encontramos una talla en piedra de la Virgen con el Niño, de tradición gótica con influencias francesas (mediados siglo XIV). Bajo un doselete de traza ojival, la Virgen se apoya en una mensula también gótica con figuras grotescas. La talla que ahora vemos es una copia del original que se haya en el Museo de la Catedral. La talla de Maria Santisima de la Asunción, es conocida impropiamente como Virgen del Milagro y se encontraba en el centro del Altar Mayor del templo.

Traspasada la puerta nos encontramos con un vestibulo que en realidad es uno de los tramos de la iglesia, ya que sobre este se encuentra el coro alto situado a los pies. La iglesia se conforma en una sóla nave con cinco tramos, cabecera recta y capillas a los laterales. La iglesia se cubre con bóveda de cañón con lunetos al igual que las capillas laterales. La decoración interior es de un barroco contenido. En su altar mayor habitualmente se encuentra la escultura de la Dormición de la Virgen o Virgen de la Asunción que procesiona todos los años desde esta iglesia hasta la Catedral el 15 de agosto. La escultura de la Dormición de la Virgen es una talla de 1940.

El presbiterio se decora con frescos como representación de la gloria celestial, en cuyo centro una pintura de la Virgen en su advocación de la Asunción es elevada a los cielos.

A la derecha del vestibulo encontramos la Capilla de la Comunión, cubierta con bóveda de cañon con lunetos y escasa decoración. La cabecera plana, está decorada formando un marco de azulejos que hace la función de retablo, sobre el que queda centrada una imagen de la Virgen. El zocalo de los muros laterales se adornan con grandes paneles cerámicos. La capilla de la comunión fue construida hacia 1686.

La advocación de Virgen del Milagro bajo cuyo amparo se levanta esta iglesia, tiene su antecedente en un hecho ocurrido el 14 de agosto de 1556 vispera de la Asunción de la Virgen. En esa fecha y mientras un carpintero se encontraba montando el andamiaje en el crucero de la Catedral para celebrar las representaciones marianas que antiguamente se celebraban, tuvo la mala fortuna de coger con una cuerda una de las piernas de su hija pequeña que se encontraba jugando en el lugar. Al tirar de la cuerda elevó a su hija hasta lo alto del cimborrio y esta cayó al suelo desde considerable altura pero sin sufrir daño alguno. Este hecho se interpretó como un milagro de la Virgen y así nació su nueva advocación como Virgen del Milagro. La iglesia y Hospital de Pobres sacerdotes quedó desde entonces unida a esta titularidad.

En el año 2003 el arquitecto Vicente Noguera Puchol, renovó el interior del edificio para acondicionarlo como residencia de sacerdotes de la tercera edad. En la actualidad este antiguo Hospital de Pobres sacerdotes recibe el nombre de Residencia San Luis Bertrán.

En la fachada de la calle Trinquete Caballeros encontramos un panel de cerámica dedicado a la Virgen bajo la advocación de Nuestra Señora de la Consolación.

Realizado en el siglo XVIII, en la parte superior una filacteria con la leyenda: Nuestra Señora de la Consolación Año 1786. Sobre un fondo arquitectónico, resalta en el centro la imagen de la Virgen con el Niño Jesús sobre un trono de nubes. A ambos lados dos simbolos marianos: un pozo y una torre. Debajo de la Virgen dos ángeles sostienen una filacteria que dice: Ave María Purísima sin pecado concebida. La filacteria se encuentra en primer plano sobre un fondo de puertas abiertas que quiere simbolizar la entrada a los Cielos. Junto a ellas simbolos biblicos: el olivo, el ciprés y la palmera. En las esquinas inferiores dos ovalos: uno de ellos con una ciudad amurallada y el otro con un barco.