Palacio Municipal de la Exposición - c/ Galicia, 1

En el año 1909 se celebró en Valencia una importante Exposición Regional que se prolongaría en 1910 con el carácter de Nacional, constituyendo un acontecimiento ciudadano sin precedentes en la Valencia de principios del XX. Casi trescientos expositores de un centenar de localidades mostraron sus productos en un recinto de dieciséis hectáreas situado junto al paseo de la Alameda. El evento y las construcciones que lo acompañaron, como el nuevo puente de hormigón armado diseñado por el ingeniero José Auban en 1908, sirvieron para consolidar la expansión de la ciudad hacia el norte, dando origen con el tiempo a un nuevo barrio "de la exposición" en recuerdo de aquella importante celebración.


El palacio de la Exposición se construyó como sede municipal para aquel evento siendo lugar de fiestas y recepciones. Construido con carácter efímero en tan solo setenta días, el edificio, debido al arquitecto Francisco Mora Berenguer, trata de evocar en un neo-gótico peculiar el periodo glorioso de la Valencia medieval, plasmando, a modo de compendio, arquitecturas del gótico civil religioso o militar.

En su interior se conservan detalles de indudable refinamiento destacando el gran salón con vidrieras emplomadas, el artesonado del techo, los elementos de cerrajería y los zócalos de azulejos diseñados expresamente para la ocasión, lo que le valió el reconocimiento de la crítica y una amplia difusión en las revistas especializadas de la época.

Una escalera decorada en sus paredes con un zocalo de azulejos, nos lleva al Salón Noble y en el descansillo un lienzo al óleo de tema costumbrista como es la venta de naranjas por tipos valencianos, obra de 1892 de J. Genovés. En lo más alto una claraboya de vidrieras de colores ilumina el hueco de la escalera.

Una esbelta torre prismática sobresale sobre el conjunto, cual Miguelete se tratara.

La portada principal formada por un arco de medio punto queda enmarcada por una moldura a modo de alfiz. En su interior relieves salidos de la mano de Ricardo Tárrega, a los extremos los maceros del Ayuntamiento de Valencia y en centro un gran escudo de la ciudad de Valencia.