Catedrales de España
Santa Iglesia Catedral de El Burgo de Osma

Introducción

Nombre: Catedral de Nuestra Señora de la Asunción
Ubicación: El Burgo de Osma (Soria). Comunidad Autónoma de Castilla-León. En la comarca de Tierras de Almazán
Diócesis de Osma-Soria
Comparte titularidad catedralicia con la Concatedral de San Pedro en Soria desde 1959
Catedral Declarada Monumento Nacional en 1931
El Burgo de Osma fue declarada en 1993 Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico Artístico
A orillas del río Ucero y Abión
La antigua Uxama
Gentilicio: oxomenses o burguenses

Historia

Los orígenes de Osma se remontan a la tribu celtíbera de los arevacos que la denominaron Uxama al igual que los romanos. Esta población trocaría en Oxoma con los visigodos y en Waxima con los musulmanes. Con la reconquista cristiana de la zona, y frente a ella se levantó un burgo o barrio dependiente de ella, que se conocería como el Burgo de Osma y que acabaría absolviendo a su villa madre al construirse en ella la Catedral y convertirse en el eje de la vida comercial, administrativa y religiosa.

Aunque la comarca para el 1011 ya estaba libre del poder musulmán, no será hasta el 1085 con la conquista por parte del rey de Castilla Alfonso VI, de la ciudad de Toledo, cuando el territorio quede completamente libre del peligro musulmán. Es por eso que a partir de ese momento comienza la reorganización de la desaparecida diócesis de Oxama creada en 597 y para ello el rey y el arzobispo de Toledo Bernardo eligen a Pedro de Bourges, monje cluniacense, como primer obispo de la diócesis a restaurar.

Pedro de Bourges (entre 1101-1109), también conocido como San Pedro de Osma, fue quien dio comienzo a la construcción de la nueva Catedral en estilo románico, sobre los terrenos donde se levantaba el monasterio benedictino de San Miguel en el arrabal del Burgo frente a la villa de Osma. Por privilegio del rey Alfonso VIII ambos núcleos se fusionaron creándose la villa de El Burgo de Osma quedando la Catedral como centro de la fusión de ambas realidades. Su sucesor Raimundo de Salvelat (entre 1109-1125) continua con la obra catedralicia que avanza muy lentamente, no obstante en 1113 la Catedral es consagrada a la Virgen. En 1130 consta que las obras continuaban con extrema lentitud, en 1135 y con la adopción de la regla de San Agustín se hace necesario la construcción del claustro y otras dependencias necesarias para la vida en comunidad, como también la Sala Capitular construida en un estilo tardo-románico.

De la Catedral románica se conservan pocos restos, centrándose en la Sala Capitular y en el Claustro, el resto desapareció al construirse la nueva Catedral gótica. El obispo Juan Díaz de Medina (entre 1231-1240), también conocido como Juan Dominguez, ante el aumento de la población y la importancia que tomaba la villa al amparo de la tumba de San Pedro de Osma, ordena demoler la antigua Catedral y dar comienzo en 1232 de una nueva Catedral, que lo será ya en estilo gótico. Su sucesor Pedro Peñafiel (entre 1241-1246) continuó con las obras completándose la mayoría de los elementos principales de la Catedral. Hacia mediados del siglo XIV con el obispo Bernabé (entre 1329-1351) se consideró que las obras de la Catedral habían quedado finalizadas.

San Pedro de Osma, había nacido en Bourges (Francia) hacia 1040. Al comienzo dedicó su vida al mundo de las armas, pero pronto lo abandonó para ingresar como monje en la orden de Cluny. Llamado a España por los superiores de la Orden con el fin de ayudar a introducir la reforma cluniacense en la península, pronto destacó por su religiosidad y bien hacer, por lo que el rey Alfonso VI le nombró en 1101 obispo de Osma con el encargo de restaurar la diócesis. Este cumplió a la perfección el encargo, en 1109 marchó a Toledo donde el rey se encontraba agonizante; muerto el monarca lo acompañó hasta Sahagun donde quiso ser enterrado y de vuelta nuestro santo hacia su diócesis, falleció de peste en la ciudad de Palencia el día 2 de agosto de 1109. Desde esta ciudad sería trasladado hasta la Catedral que él había levantado.

Otro santo ligado a la Catedral de El Burgo de Osma fue Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de los dominicos. Domingo de Guzmán (Caleruega-Burgos 1170 - Bolonia 1221), fue hacia 1190 canónigo de la Catedral del Burgo de Osma por lo que es bastante frecuente que encontremos altares, capillas, tallas o tradiciones ligadas a la figura de este santo en nuestra catedral.

Características

Iglesia de planta de cruz latina, con tres naves de cinco tramos, más dos tramos que ocupa la nave del transepto, este a su vez con cinco tramos, presbiterio de dos tramos y ábside con cinco capillas absidiales. En origen la cabecera estaba formada por cinco ábsides, pero a mediados del siglo XVIII dos de estos ábsides se eliminaron para construir una girola. La Catedral está realizada con sillares de piedra caliza.

Portada de San Miguel o Puerta de los moros En la fachada occidental a los pies del templo. Sobre un pequeño zócalo se alzan cuatro arquerías ciegas trilobuladas ornamentadas con decoración vegetal estilizada. Estas arquerías sirven de apoyo a las jambas que debían contener esculturas de las que carece. Unos doseletes góticos adornados con follajes en la parte superior, sobre ellos descansan las tres arquivoltas de los arcos de la portada. Cada una de las arquivoltas se decoran con ocho, diez y doce pequeñas esculturas desde el interior al exterior. La rosca exterior que hace de guardapolvos está decorada vegetalmente. El tímpano es liso y en él se ha abierto un óculo que a modo de rosetón centra el mismo.

Portada de la Capiscolía llamada así por encontrarse frente a la casa de esta dignidad eclesiástica. Formada por dos arquivoltas apuntadas molduradas que descansan en una imposta acodada. La rosca exterior o guardapolvos muy decorada con elementos vegetales de hojarasca y ángeles. Sobre la cubierta de la portada se levantan botareles góticos del obispo Alfonso de Ulloa Fonseca y Quijada (entre 1493-1505), pues su escudo figura en la base de ellos. La imposta en la que descansan las arquivoltas lo hacen a su vez sobre dos sencillas columnas que apean en un alto y desproporcionado zócalo. Los capiteles de la portada se decoran con decoración vegetal mientras que el guardapolvos son ménsulas con representación zoomórfica de San Marcos (león) y San Lucas (toro) a izquierda y derecha respectivamente.

Portada meridional Situada en el muro sur de la nave del crucero, es la principal de la Catedral. Fue levantada durante el pontificado del obispo Agustín (entre 1261-1286) hacia finales del siglo XIII.

La portada se encuentra protegida por un gran arco de medio punto con bóveda acasetonada decorada con florones en el intradós, realizada a iniciativa del obispo Enrique Enríquez Manrique (entre 1603-1610). Por encima de esta gran arcada una tribuna abalaustrada toda ella en piedra que tapa parcialmente un rosetón. En la fachada podemos ver el escudo de armas del obispo Enrique Enríquez, uno situado en el centro de la tribuna y otros dos más pequeños en las enjutas que forman el arco. Los trabajos fueron realizados hacia 1606 por Domingo de Cerecedo Pierredonda, según trazas del maestro cantero de origen cantabro Andrés Gil Marrón.

La puerta adintelada se enmarca en un arco apuntado formado por tres arquivoltas que apoyan en jambas en forma de hornacinas situadas en dos niveles. El nivel inferior formado por un conjunto de arquerías ciegas que se rematan por arcos trilobulados alzados sobre un podio. Este conjunto sirve de peana a las esculturas que podemos encontrar en el nivel superior. Las hornacinas del nivel superior están ocupadas por seis esculturas, las del lado izquierdo, Moisés, el Arcángel San Gabriel y la Virgen María, en el lado derecho, la reina de Saba, el rey Salomón y Judit, esta última de fecha posterior pues es talla del siglo XV.

Moisés es reconocible por los cuernos, mala traducción de "Videbant faciem Moysi esse cornutam" y que representa los destellos de luz que salían de su frente después de ver a Yhavé. Además Moisés lleva las tablas de la Ley y un gran cetro en forma de columna en cuya parte superior se dispone un dragón alado. Las dos figuras restantes el Arcángel San Gabriel y la Virgen María forman ambas figuras una Anunciación, el ángel levanta la mano en dirección a la virgen. El hecho de tener la mano levantada es como se representaba en la Edad Media que el ángel está hablando. La Virgen lleva un libro en sus manos, pues según los evangelios en el momento de la aparición del ángel la Virgen se encontraba leyendo.

En el otro lado vemos a Salomón con corona y cetro que lleva sujeto con la mano derecha mientras lo apoya en su hombro. La reina de Saba también con corona gira su cabeza en dirección a Salomón.

En el friso donde se apoya el tímpano vemos una escena historiada con la representación de la Dormición de la Virgen y la Asunción a los cielos. La representación de la muerte de la Virgen es la llamada "Koimesis" en el mundo cristiano oriental mientras que en mundo occidental recibe el nombre de la "Dormitio" o Dormición de la Virgen.

La escena está centrada por la cama donde se encuentra la Virgen y junto a ella un ángel que le anuncia su próxima muerte. Está rodeada por los doce apóstoles, seis en la cabecera y seis en los pies. De ellos sólo son reconocibles cuatro: San Pedro, San Pablo, San Juan y Santo Tomás que lleva el cíngulo que le dejó María. Dos de los apóstoles se encuentran sentados porque dado el espacio no cabían de pie. En un nivel superior por encima del lecho de la Virgen dos ángeles llevan a María a los cielos con un cendal (tela de lino semitransparente).

Las tres arquivoltas apuntadas están ocupadas en el nivel inferior por doce pequeñas esculturas que representan a los bienaventurados, portan libros e instrumentos litúrgicos. La segunda arquivolta está ocupada por catorce figuras de ancianos tocando instrumentos musicales (los ancianos del Apocalipsis). La arquivolta exterior está ocupada por catorce figuras de ángeles. La rosca exterior, donde debería ir el guardapolvos, se decora con ornamentación vegetal y un repertorio del bestiario infernal.

El tímpano está ocupado por un jarrón de azucenas realizado en 1885 con poco acierto. Con anterioridad este espacio tenía una pintura mural del Juicio Final realizada a finales del siglo XV. Sin embargo se cree que el tímpano debió representar originalmente una escena de la Coronación de la Virgen, ya que esta sería la consecuencia lógica de la escena del friso con la dormición de la Virgen que se encuentra en la parte inferior.

La puerta dispone de una columna parteluz con una figura del Salvador colocada en 1482 en tiempos del cardenal Mendoza que fue administrador apostólico de la diócesis, cuyo escudo figura en la base de apoyo. Antes debió tener una figura de la Virgen María con el Niño o a San Pedro de Osma, en el primer caso por tratar toda la iconografía de la portada a la Virgen María, en el segundo caso por ser el restaurador de la diócesis y su primer obispo.

Cabecera En origen la cabecera estaba formado por cinco ábsides, en el siglo XVIII se suprimieron los dos más cercanos al Altar Mayor y se construyó una girola que ponía en comunicación la sacristía y la capilla de la Inmaculada según un plan pre-establecido. Las dos capillas suprimidas estaban dedicadas a San Pedro y San Pablo en el lado del evangelio y a San Juan en el lado de la epístola. La girola de estilo neoclásico es obra del maestro Ángel Vicente Ubón realizada hacia 1774 bajo el obispado de Bernardo Antonio Calderón (entre 1764-1786).

La reforma de la cabecera de la Catedral, se enmarcaba en un plan general perfectamente planificado, en primer lugar debía construirse una nueva sacristía, para posteriormente construir la girola y la Capilla del venerable Palafox también llamada de la Inmaculada. Esta reforma fue impulsada por el obispo Antonio Calderón con el decidido apoyo del rey Carlos III que tenía especial interés en construir una capilla en honor al venerable Juan de Palafox a quien querían hacer santo, cosa que al final no ocurrió.

La capilla mayor se cubre con una bóveda nervada octopartita, por su parte frontal y lateral se cierra por una reja realizada por el maestro rejero Joan Francés, maestre mayor de la Catedral de Toledo. Realizada en 1515 en tiempos del obispo Alfonso Enríquez (entre 1506-1523) cuyas armas lucen en la misma. Remata la reja, una crestería plateresca con una cruz pintada por Manuel Izquierdo. En la reja encontramos dos ambones o púlpitos realizados en 1521 por Bernardino de Escalante, mientras que las águilas son de 1591.

El Retablo Mayor es obra en madera realizada entre 1550 y 1554 en estilo renacentista castellano por el francés Juan de Juni (1506-1577), Juan Picardo y Pere Andrés (conocido como Perandres), a iniciativa de1 obispo Pedro Álvarez de Acosta (entre 1539-1563). Se distribuye en zócalo de piedra, tres cuerpos horizontales, tres calles verticales y ático, además de dos extensiones laterales a modo de guardapolvos. El retablo realizado en madera de nogal y roble se encuentra dorado y estofado. Tiene una altura de algo más de 10 metros.

En el zócalo de piedra se encuentran los escudos del obispo donante. En el primer cuerpo y en el centro encontramos el tabernáculo y junto a él, dos pequeñas figuras de Santa Catalina Mártir (de Juni) y de otra mártir (de Picardo) no identificada. El tabernáculo de disposición circular semeja una pequeña iglesia de planta circular con cúpula. Arriba del tabernáculo en un nicho cerrado por un arco de medio punto, encontramos la escena de la Dormición de María (Tránsito de Nuestra Señora), obra de Picardo. El apóstol que lleva la muceta roja se considera es el obispo donante, mientras que los dos personajes que se encuentran a ambos lados en los intercolumnios se considera puedan ser Juan de Juni y Juan Picardo. Flanqueando el arco dos paneles con la escena del abrazo de Santa Ana y San Joaquín ante la puerta dorada (la Concepción de María), de Juan de Juni y a la derecha la Anunciación, salida de la mano de Juan Picardo. Bajo el panel del abrazo ante la puerta dorada una figura recostada representa a Jesé y a sus pies una pequeña figura representado a David con la cabeza de Goliat; bajo el panel de la Anunciación, la figura recostada representa a Abraham con una pequeña figura de Isaac que lleva un hatillo de leña para el sacrificio.

Por encima del arco de medio punto, la Asunción de la Virgen a los Cielos (obra de Juni), a la izquierda San Pedro de Osma (de Juni) y a la derecha Santo Domingo de Guzmán (de Picardo). El panel de la izquierda del segundo cuerpo representa el Nacimiento de la Virgen (de Juni) y a la derecha la Visitación a Santa Isabel (de Picardo). En el tercer cuerpo, el panel de la izquierda representa la Presentación de la Virgen (de Juni) y a la derecha la Presentación del Niño Jesús (de Picardo)

En el centro del ático, la Coronación de la Virgen de Juan de Juni; la Virgen se encuentra de rodillas mientas es coronada por Dios Padre y Dios Hijo, mientras el Espíritu Santo en forma de paloma sobrevuela la escena. A la izquierda en el interior de un óvalo, el papa Liberio pone los cimientos de la Iglesia de Santa María La Mayor de Roma (de Juni), a la derecha en otro óvalo, San Ildefonso recibe la casulla de manos de la Virgen María (de Picardo). Sobre los óvalos escudos del obispo Álvarez de Acosta promotor del retablo (de Juni).

En los paneles laterales del retablo, tres medallones en cada uno de sus lados con bustos de padres griegos y latinos, rematados por un ángel alanceando a un dragón (a la izquierda) y a la derecha la Virgen María, relieves salidos de la mano de Juan de Juni.

En los muros laterales del presbiterio podemos encontrar dos sepulcros góticos, el primero del obispo Roberto Moya (entre 1440-1453) y el segundo del obispo Pedro García de Montoya (entre 1454-1474).

Interior Su planta se ordena en tres naves, crucero y nave de transepto. La nave central se distribuye en tramos rectangulares mientras que en las naves laterales los tramos son cuadrados. Las naves se cubren con bóvedas de crucería que apoyan en pilares con cuatro columnas adosadas. Los capiteles se decoran con elementos vegetales muy sencillos como suele ser norma del Cister. En cada uno de los tramos encontramos una clave de bóveda con decoración historiada, destacando la clave del cuarto tramo con una figura de un Calvario en el centro y otras tantas rodeando la central en cada uno de los nervios, estas últimas con los animales simbólicos de los cuatro evangelistas.

En el templo podemos encontrar un púlpito gótico en mármol blanco y base poligonal, realizado a expensas del cardenal Pedro González de Mendoza (1428-1495) con relieves con el escudo del cardenal, de San Jorge, de la Virgen María y de Santa Elena. Realizado hacia 1482 por algún artista de la escuela de Simón de Colonia. El tornavoz lleva un bajorrelieve con el escudo del obispo Pedro Álvarez de Acosta (entre 1539-1563).


El coro situado en el centro de la nave central se encuentra cerrada por una reja realizada por Juan Francés en 1515 bajo el pontificado de del obispo Alfonso Enríquez (entre 1506-1523). El remate formado por una crestería plateresca en cuyo centro podemos contemplar una imagen de la Virgen María. Fue colocada en 1654 por el obispo Juan de Palafox Mendoza (entre 1654-1659). También un bajorrelieve de Santo Domingo de Guzmán en una de las sillas de coro.

El actual coro, de madera de nogal, pues con anterioridad tuvo otros dos, es obra renacentista del siglo XVI de Pedro de Palacio y Francisco Rodríguez con ayuda de Tomás de Borja, Julio de Artiaga y Bartolomé de Ávila, según diseño de Sebastián Fernández. Está formado por dos ordenes de asientos y conserva la silla que ocupó Santo Domingo de Guzmán como canónigo y subprior que fue de esta Catedral.

A ambos lados del coro, dos órganos, el situado en la nave de la epístola es obra del maestro organero Quintín de Mayo realizado entre 1642 y 1651, mientras que el órgano del lado del evangelio es obra de Esteban de San Juan (organero) y Lorenzo Forcada (caja) de 1788.

Capilla de la Virgen del Espino patrona de El Burgo de Osma. Se corresponde con uno de los cinco ábsides que tenía el templo. Este es el situado en el lado de la epístola y en origen era una capilla gótica puesta bajo la advocación de la Resurrección de Cristo. Su actual configuración es barroca del siglo XVIII. El obispo Pedro Clemente de Aróstegui (entre 1748-1760) la transformó cubriéndola con una cúpula apoyada en pechinas. En ellas se colocaron cuatro esculturas de San Miguel, San Gabriel, San Rafael y el Ángel de la Guarda. La cúpula es obra de del dominico fray Francisco Raygosa. El obispo clemente de Aróstegui está enterrado en la capilla.

El retablo barroco (siglo XVII) es obra de Domingo de Acebeda, está formado por un banco, dos cuerpos distribuido en tres calles y ático. El retablo enmarca un frontispicio en cuyo nicho central se encuentra la talla de la Virgen del Espino, entronizada en el retablo en 1650. En el banco pinturas con la Aparición de la Virgen en el Espinar y la traslación de la imagen, el resto de las pinturas del retablo son escenas relativas a la vida de la Virgen. En el ático lienzo con la Coronación de la Virgen.

En el intradós del gran arco de medio punto que cierra el retablo, tres pinturas de estilo manierista representando: la Asunción de la Virgen, la Santísima Trinidad y la Aparición de la Virgen, lienzos de Martín González realizadas hacia 1653.

El camarín de la Virgen se encuentra sobre la ante-sacristía, ya que el espacio que ocupaba el anterior camarín fue destruido en la reforma de la cabecera para construir la ante-sacristía.

Sacristía Se construye sobre el lugar donde se encontraba el antiguo Ayuntamiento, pues este se encontraba adosado a los muros de la Catedral. La sacristía se compone de dos estancias, la antesacristía y la sacristía propiamente dicha. Tiene su acceso en el arranque de la girola por el lado de la epístola, es diseño del arquitecto madrileño Juan de Villanueva (1739-1811), ejecutada entre 1770 y 1775 en estilo neoclásico por Ángel Vicente Ubón. Es una gran sala de planta rectangular terminada en ábside semicircular en cuyo testero encontramos una imagen barroca de la Inmaculada. Los muros laterales se abren en forma de altos arcosolios entre pilastras corintias de fuste acanalado en cuyo interior encontramos las cajonerías de nogal que guardan las ropas litúrgicas de culto. La embocadura absidial se abre al interior mediante un gran arco triunfal de medio punto y una bóveda de horno nervada en su interior.

La estancia se cubre con bóveda de cañón realizada en ladrillo y yeso decorada con frescos alusivos a San Pedro de Osma, Santo Domingo de Guzmán y el Venerable Palafox, don Juan de Palafox Mendoza (obispo de Osma entre 1654-1659).

Sobre la Inmaculada que preside la sala, escudo de armas realizado en madera, del mecenas de la obra, el obispo Bernardo Antonio Calderón (entre 1764-1786) bajo cuyo pontificado se construyó la sacristía.

Capilla de la Inmaculada o Real Capilla del venerable Palafox diseño del arquitecto Juan de Villanueva (1739-1811) y Francisco Sabatini (1722-1797), obras ejecutadas entre 1772 y 1785 bajo el obispado de Antonio Calderón y ejecutadas a pie de obra por el maestro Ubón y a su muerte en 1778 continuadas por Luis Bernaschoni en 1779 a instancias de Sabatini. Hay que decir que la obra de Ubón suscitó fuertes críticas por su mala ejecución y Bernaschoni tuvo que rehacer gran parte de la obra realizada por Ubón.

Capilla de planta centralizada o circular, vestíbulo de acceso, sacristía, camarín y dos altares situados en el eje menor además del Altar Mayor. Construida con jaspes de diversos colores, los estucos de la rotonda que la decoran se atribuyen al estuquista milanés Domingo Brili. Dispone en su parte posterior de un camarín y una sacristía. La planta se cubre con una gran cúpula semicircular con linterna que permite una buena iluminación del interior. La decoración interior se resuelve con guirnaldas, colgantes, florones etc. Los capiteles de las columnas son de bronce dorado.

El Altar Mayor se abre frente a la entrada de la capilla, conserva un retablo neoclásico de jaspes con cuatro columnas corintias. La imagen de la Inmaculada que preside el retablo es obra de 1785 esculpida por el francés pero artista de la Corte Española Roberto Michel (1720-1786). De Michel son también los leones que encontramos en la Fuente de Cibeles de Madrid. Las cuatro estatuas de madera que encontramos en las hornacinas de la rotonda representan a las virtudes cardinales: la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templaza, obras de Miguel Gutiérrez.

Los altares laterales están dedicados a las figuras de Santo Domingo de Silos y a San Pedro de Alcántara. Los frescos del presbiterio están realizados por Mariano Salvador Maella (1739-1819). Tanto la Inmaculada como las esculturas de Santo Domingo y San Pedro de Alcántara fueron instaladas en su emplazamiento en 1786 una vez ya finalizadas las obras de la capilla.

Capilla del Santo Cristo del Milagro Conserva la estructura gótica original de 1235. No en balde se corresponde con uno de los antiguos ábsides del lado del evangelio. En origen se encontraba bajo la titularidad de Santo Domingo de Guzmán cuyo retablo de 1546 se realizó a expensas del deán Antonio Meléndez de Gumiel, retablo hoy desaparecido. La capilla se cierra por una reja plateresca del siglo XVI con el escudo del obispo Alfonso Enríquez (entre 1506-1523).

El nombre de Santo Cristo del Milagro, le viene por una tradición según la cual, un gallo penetró en la Catedral y en esta capilla en particular, posándose sobre la figura del Cristo, uno de los sirvientes del templo tira una piedra al gallo para espantarlo con tan mala fortuna que le da al cristo y de este brotó sangre, esto ocurría un 21 de diciembre de 1272.

La figura del Cristo, de filiación románica está fechada a finales del siglo XII o principios del XIII. A los pies del Cristo encontramos la figura del gallo y la estatua orante en alabastro del deán Antonio Meléndez de Gumiel que costeó el anterior retablo que tenía la capilla y cuya escultura se ha conservado junto con el Cristo. El actual retablo es obra barroca realizado en jaspes por Francisco Villanova hacia 1711. El retablo está centrado con la figura del Cristo del Milagro, en el sotobanco de mármol jaspeado podemos ver en sus extremos escudos del obispo Andrés de Soto de Lafuente (entre 1706-1714) promotor del retablo y en el centro del banco una estatua de Cristo yacente. Cuatro grandes columnas salomónicas enmarcan a Cristo que se encuentra en el interior de una hornacina realizada expresamente para él. En el ático escultura en alabastro de Santo Domingo de Guzmán flanqueado por dos ángeles. El retablo fue colocado en la capilla en 1728.

En los laterales de la capilla sepulcros de los obispos Martín Bazán (entre 1188-1201) y de Diego de Acebes (entre 1201-1207), este último amigo de Santo Domingo de Guzmán.

Capilla de San Pedro de Osma Esta capilla se encuentra en el piso superior de la Sala Capitular que se encuentra en el claustro. Para su acceso se construyó una monumental y artística escalera que se encuentra en el hastial norte del brazo del transepto. Fue costeada por el deán de la Catedral Antonio Meléndez de Gumiel.

El monumental acceso a la capilla y la gran escalera de estilo plateresco español, se encuentra enmarcada por un gran arco apuntado con decoración de casetones en el intradós. Dos gigantescas pero finas columnas renacentistas con fustes decorados de distintos modos, flanquean el arco, estas sostienen una cornisa y un tímpano en cuyo centro se abre un rosetón. Dos pequeños ángeles en el ático simulan sostener la bóveda.

La escalera se articula en dos mesetas, en la superior una triple arquería cerrada por una reja permite el paso al interior de la capilla, el arco central con un frontón triangular en cuyo vértice encontramos un busto de Cristo y flanqueándolo dos medallones con las efigies del papa Paulo III (entre 1539-1549) (a la derecha) y del obispo-cardenal Juan García de Loaysa Mendoza (entre 1524-1530) (a la izquierda).

En la meseta inferior se encuentra la escalera formada por dos escalinatas de dos tramos, una cada lado, que se unen en un descansillo con balcón central que unifica un tercer tramo de escalera que desemboca en la arquería de acceso a la capilla. Debajo del balcón y sirviéndolo de sujeción, dos puertas con arcos trilobulados que apoyan en pilares, daban paso al antiguo vestuario de capellanes. En el mainel que separan ambas puertas una inscripción dice: "In honorem divi Petri Oxom Antoninus Melendez de Gumiel decanus Voto curavit facere. A MDXLI" cuya traducción de mi pobre latín podría ser: En honor a Pedro de Osma, el deán Antonio Meléndez de Gumiel lo hizo en cumplimiento de un voto. 1541. En el primer descansillo de la escalera en el interior de sendos nichos avenerados encontramos unas esculturas de San Lucas y San Juan.

Muchos fueron los artistas que trabajaron en esta escalera, atribuyéndosele la autoría de la escalera a un tal Veranga. Ni que decir tiene que el modelo que inspiró esta obra es la Escalera Dorada de la Catedral de Burgos, obra de Diego de Siloé.

En el interior de la capilla bajo un baldaquino barroco construido hacia 1750 a expensas del arcediano de Osma Joseph Urrutia, se encuentran los restos mortales de San Pedro de Osma que fueron traídos a este lugar en 1536 o en 1551 que ambas fechan se barajan. El sepulcro donde se encuentran los restos mortales está realizado en 1792 en jaspe y contiene los restos del santo introducidos en otros dos sepulcros más antiguos.

Capilla de la Resurrección Situada en el segundo tramo de la nave del evangelio junto a la puerta de salida al claustro. Antes se llamaba Capilla de la Visitación. Realizada por el cantero Horencio en 1468 y reformada en 1534 por Pedro de la Piedra. El techo se cubre con bóveda de crucería simple. Se cierra por una reja plateresca de Jerónimo de la Mota del año 1573. El retablo barroco de 1788 está centrado por la figura de Cristo Resucitado realizado por Juan de Juni en 1570.

Capilla de San Agustín antes conocida como de San Bartolomé. En ella encontramos un retablo barroco del siglo XVIII realizado por el maestro Francisco Forcada Delicado (Burgo de Osma 1701-1762) en cuyo centro se encuentra una talla de San Agustín, flanqueando al santo de Hipona, en sendas hornacinas una imagen de Santo Tomás de Villanueva a la izquierda y San Jerónimo a la derecha. En el ático la figura de San Bartolomé antiguo titular de la capilla.

Capilla de las Reliquias antes de San Ildefonso. Cierra la capilla una reja de Miguel Rodríguez realizada en 1517. La capilla fue fundada por el arcediano de Soria, don Alfonso Díaz Palacios cuyo escudo figura en la reja. Hasta 1970 cobijaba un retablo dedicado a San Ildefonso, hoy en el Museo de la Catedral. En la actualidad encontramos un retablo de Luis de Bernaschoni.

Capilla de la Virgen de la Soledad o de Nuestra Señora de los Dolores antes de Santo Domingo de Guzmán. Se cubre con una bóveda de crucería con pinjantes, reconstruida posteriormente al caer sobre ella torre campanario. Tiene un retablo con las tallas de Santo Domingo de Guzmán y la Virgen de la Soledad.

Altar del Arcángel San Miguel situado en el trascoro, tiene un retablo estilo renacentista castellano de 1560 dorado y policromado. Realizado a expensas del obispo Pedro Álvarez de Acosta (entre 1539-1563) cuyo escudo podemos ver en el mismo. La distribución del mismo es muy sencilla, un sotobanco de piedra y un sólo cuerpo dividido en siete calles por ocho columnas renacentistas de diversas formas y características. En la parte superior un frontón triangular. El autor del retablo se desconoce pero se barajan los nombres de Juan de Juni, Juan Picardo o Juan de Artiaga, siendo Juni quien más boletos tiene.

En el centro del sotobanco, escena de María Magdalena penitente, y a ambos lados escudos del obispo Acosta sostenidos por figuras femeninas. Centrando el cuerpo principal, el titular del retablo, un gran San Miguel y a sus pies dos demonios, a ambos lados San Blas y San Nicolás de Bari. Junto a estos últimos San Cosme y San Damián (los santos médicos), llevan recipientes con pócimas alusivos a su patronazgo médico. En las calles extremas San Jorge a caballo alanceando al dragón (extremo izquierdo) y Santiago Matamoros a caballo (extremo derecho). Sobre estos últimos cuatro personajes, medallones con las figuras de los cuatro evangelistas con sus animales simbólicos. En el frontón triangular superior la figura de Dios Padre.

Capilla bautismal Ocupa la planta baja de la torre. Realizada en 1599, con anterioridad se encontraba bajo la titularidad de San Roque.

Capilla de Santiago A los pies del templo en su lado de la epístola, es obra realizada entre 1551 y 1553 en estilo renacentista. La capilla se remata hacia el exterior del templo en forma de ábside con bóveda de cuarto de esfera. Al exterior mirando a la calle bajo el escudo del fundador de la capilla se puede leer: Julio II P.Máx. Petrus Sarmiento posuit. MDLI (Julio II papa, Pedro Sarmiento lo puso. 1551).

Como indica la inscripción antes citada fue realizada a iniciativa del prior Pedro Sarmiento, fallecido en 1568. El retablo que preside la capilla es obra barroca de hacia 1727 realizada por Francisco Forcada y dorado por Tomás de la Serna en 1741. El centro del retablo lo ocupa un lienzo de Santiago Matamoros montado en un caballo blanco. Se cubre por una compleja bóveda estrellada.

Capilla de la Santa Cruz En la nave de la epístola, se cubre por una bóveda estrellada de finales del siglo XV en cuya clave central podemos ver el rostro de Jesús. El donante de la capilla fue Pedro Martínez Aparicio, abad de Santa Cruz. La preside un retablo barroco distribuido en dos pisos, tres calles y ático. En el centro del piso inferior encontramos el tabernáculo y flanqueándolo, escudos del donante. En el centro del piso superior un lienzo de Santa Elena y el hallazgo de la Santa Cruz, a la izquierda lienzo de Santo Domingo de Guzmán y a la derecha de Santo Tomás de Aquino, los tres, de la mano del pintor Diego Díez Ferreras. En el ático una cruz en un juego de luz conocido como Transparente. En la cornisa por debajo de la cruz, cuatro ángeles con las alas extendidas. El retablo fue finalizado en 1694 y el dorado es obra de Andrés Fuertes de 1698.

Capilla de Santa Teresa en el lado de la epístola, antes Capilla de San Antonio de Padua. Fundada por Antonio de San Clemente, arcediano de Soria que falleció en 1500. La capilla se cubre con una bóveda estrellada y se cierra por una reja plateresca dorada del siglo XVIII con el escudo del fundador sobre la puerta.

El dorado retablo es obra churrigueresca atribuido a Domingo Romero, encargo del arcediano de Soria, don José Castillo hacia 1706. Centra el retablo la talla de Santa Teresa traída desde Italia, mientras que en el tabernáculo podemos hallar a San Antonio de Padua obra del escultor Tomás Sierra.

Capilla de Nuestra Señora del Rosario en el lado de la epístola, antes conocida como Capilla de Santa Ana. Fundada por el prior Fernando de Roxas. En 1470 la reparó el arcediano de Aza, don Álvaro García de San Fernando, abriendo el arco frontero al retablo actual donde esculpió sus armas y las del obispo Pedro García de Montoya (entre 1454-1474). En 1534 el maestro cantero Pedro de la Piedra construye la cúpula sin linterna. Se cierra por una reja de Juan Pascual León de 1899 en la que figura el escudo del obispo José María García Escudero (entre 1897-1909).

Preside la capilla un retablo churrigueresco, obra de Domingo Romero de 1708 y dorado en 1748 por Tomás de la Serna. Distribuido en banco y un piso de tres calles más ático. En el centro del banco y bajo un dosel la figura de la Virgen del Rosario que da nombre a la capilla. En el piso superior el retablo queda centrado por la imagen de la Virgen María con el Niño, flanqueada en sendas hornacinas por San Pascual Bailón a la izquierda y por San Pedro Regalado a la derecha. El ático lo ocupa la talla de Santa Ana, madre de la Virgen, acompañada de cuatro ángeles. Las esculturas son tallas del ya citado Domingo Romero, menos la Virgen del Rosario que es de autor anónimo.

Claustro Adosado al muro norte de la Catedral, su estilo se corresponde al gótico florido y fue construido entre 1510 y 1515. A principios del siglo XVI, hacia 1505, se procedió al derribo del anterior claustro románico y a construir uno nuevo bajo el obispado de Alfonso Enríquez (entre 1506-1523) cuyo escudo encontramos en cada uno de los ángulos del claustro. Antes pudo salvarse una par de ventanas con sus correspondientes capiteles del siglo XII que comunicaban la sala capitular con el claustro.

El claustro adopta planta cuadrangular de 40 metros por panda. Al patio interior que se encuentra cerrado, se abren cinco ventanales góticos por panda con tracerías góticas. Las bóvedas que cierran las pandas son de crucería estrelladas con plementos de ladrillos y claves decorados por escudos prelaciales. Los nervios apoyan en ménsulas que forman parte de una línea de imposta decorada con bolas. En dos de estas ménsulas la decoración es historiada con escenas representadas de Adán y Eva y la Verónica.

Es obra de Juan de la Piedra y su hijo Pedro de la Piedra, interviniendo canteros como Juan de Mudarra y Francisco Mojica en otros.

Del anterior claustro románico pudieron salvarse las dos ventanas que comunicaban el claustro con la antigua Sala Capitular y que en la actualidad y para su protección se encuentran protegidas por unas armaduras de cristal. Las ventanas formadas por una doble arquería con arcos de medio punto fueron redescubiertas entre 1967 y 1968 ya que sólo eran visibles desde el interior de la Sala Capitular pues al exterior se encontraban tapiadas.

El vano situado a la derecha está formado por un arco de medio punto decorado con ajedrezado, que enmarca dos arcos de medio punto con guardapolvos notablemente decorado, cuyo punto central apoya en un gran capitel que descansa en cuatro columnas torsas, mientras que en cada lateral los capiteles descansan en pares de columnas, una de fuste liso y la otra estriada. El conjunto apoya en un podio que eleva la posición de los ventanales. En la base donde se apoyan los dos arcos sobre el capitel central se puede observar una expresiva cabeza humana con restos de policromía.

El vano situado a la izquierda sigue el mismo modelo que su gemelo de la derecha con la única excepción que el arco exterior en lugar de tener decoración ajedrezada lo es completamente liso.

En el vano de la derecha encontramos un total de tres capiteles, el de la derecha tiene representado en su cesta a cuatro arpías con rostro masculino bigotudo, uno de ellas parece morder a un hombre que se encuentra en la arista del capitel. El capitel de la izquierda está poblado por un conjunto de grifos que ocupan las tres caras visibles de la cesta. En resumen los capiteles laterales es un conjunto del bestiario silense.

El capitel de la columna central exenta tiene representada cuatro escenas de la Pasión de Cristo:

• En la cara frontal la Entrada de Jesús en Jerusalén a lomo de un asno mientras es aclamado por la multitud. Destaca al asno que está dando de mamar a su pollino.
• La cara de la derecha tiene tallada la ciudad de Jerusalén con gentes asomadas que aclaman la entrada de Jesús.
• En la cara de la izquierda está representada La Última Cena como institución de la Eucaristía. Vemos a San Juan recostado sobre Jesús y la figura de Judas Iscariote en un nivel inferior que el resto de los Apóstoles.
• En la cara interior que mira a la Sala Capitular está representado El Lavatorio como símbolo de la exaltación de la penitencia y el amor al prójimo

En el vano de la izquierda volvemos a encontrar tres capiteles: el capitel de la derecha representa en su cara frontal la figura de una cabeza barbada tocada con un bonete y de cuya boca salen dos serpientes aladas, en el cimacio aparecen una serie de cabecillas masculinas con trenzas que se convierten en decoración vegetal. El capitel de la izquierda está ocupado en sus tres caras por un conjunto de grifos, arpías y animales fantásticos de diverso pelaje.

El capitel central está decorado por sus cuatro caras con una serie de escenas que tienen como eje central la Infancia de Cristo:

• En la cara frontal encontramos la Adoración de los Magos y la Anunciación de María. En la escena de la Anunciación se puede ver al ángel que hinca la rodilla en el suelo en reconocimiento de la soberanía de la Virgen. La escena de la Adoración de los Magos representa el anuncio de la revelación de la Nueva Buena a los gentiles, en ella vemos como uno de los reyes se encuentra arrodillado frente a Jesús Niño.
• En la cara izquierda se encuentra la continuación de la Adoración de los Magos y la Adoración a los pastores, como símbolo del anuncio de la Buena Nueva a los pobres.
• En la cara derecha nos encontramos con la Visitación (el abrazo entre María y su prima Isabel).
• En la cara que mira al interior de la Sala Capitular se encuentran las escenas de San José con atuendo de caminante y la Natividad. En esta última escena vemos a la Virgen recostada dando el pecho al Niño mientras es atendida por una partera. También vemos a dos ángeles adorando al Niño y las figuras del asno y al buey.

En las arquivoltas de los arcos, la decoración es tratada a base de ornamentación vegetal entre las que se vislumbran todo un repertorio animalístico fantásticos y reales, motivos geométricos, vegetales, rostros humanos, centauros, arpías, decoración en zig-zag, piñas etc. En la primera dovela de la arquivolta interior vemos a un personaje con aspecto simiesco defecando mientras se lleva las manos a los gluteos para separarlos.

Sala Capitular (antigua Capilla de Sancti Spiritus) De planta cuadrada, formada por tres naves y cubierta con nueve bóvedas protogóticas de crucería simple apoyadas en cuatro columnas exentas centrales. Los capiteles son elementos reaprovechados de la anterior catedral románica, tres de ellos con ornamentación vegetal y el cuarto capitel con una escena de la Matanza de los Inocentes con diversas figuraciones como la que representa a Herodes dejándose aconsejar por los demonios y a dos madres que beben veneno porque no pueden soportar como matan a sus hijos. Sobre los nervios de la bóveda podemos ver pintadas cabezas de dragones.

En su interior destaca el sepulcro de San Pedro de Osma, que no sus restos mortales que como ya hemos visto se encuentran en su capilla desde 1551, situada precisamente en el piso superior de esta Sala Capitular. El sepulcro hasta 1894 se encontraba en la Capilla de la Virgen del Espino, luego pasó al ala norte del crucero por mandato del obispo Victoriano Guisasola y Menéndez (entre 1893-1897) para pasar definitivamente en 1967 a la Sala Capitular. Se da la circunstancia que el construirse el nuevo retablo de la Capilla de la Virgen del Espino y trasladarse los restos del santo a su actual capilla, el sepulcro vacío quedó oculto detrás del retablo sufriendo los desperfectos que hoy podemos observar y no fue hasta 1894 cuando se puso en valor y se dejó a la vista de todos.

Según la tradición los restos del santo fueron trasladados por el obispo don Gil (entre 1246-1261) a este sepulcro en 1258 de estilo románico-tardío realizado hacia 1251.

El sarcófago está realizado en piedra caliza policromada, se apoya en el suelo sobre cuatro leones con cabezas humanas entres sus garras, aunque estas no son originales y si modernas. El vaso o caja del sarcófago se decora con bajorrelieves policromados alusivos a la vida y milagros del santo. Tiene una longitud de 2,15 metros x 0,85 metros de ancho y 0,66 de alto.

El orden de lectura es el siguiente:

• en el lado izquierdo: escena representando el encuentro del santo con el alcaide del castillo, a quien había excomulgado. El alcaide intenta atentar contra el santo pero es derribado del caballo.
• a los pies: escena representando la curación de un vecino enfermo en la población de Langa. Este fue curado al ser alimentado con un pez que el santo había pescado milagrosamente en el río.
• en el lateral derecho: escena de la liberación de un clérigo de San Esteban de Gormaz injustamente preso y la curación de un clérigo endemoniado.
• en la cabecera: muerte y traslado de los restos del santo desde Palencia a Osma

Sobre la cubierta, imagen yacente del santo vestido de pontifical. Rodeando todo el perímetro de la cubierta: por la izquierda un grupo de peregrinos, enfermos y tullidos en visita al sepulcro del santo, por el lado derecho un grupo de ángeles que miran al espectador, algunos con filacterias.

Antigua sacristía Este sala tiene comunicación con la sala capitular y con la nave del transepto del templo. Sala muy reformada se cubre con cuatro bóvedas ojivales que descansan en una única columna central y en grupos de columnas adosadas a los muros. Hoy es usada como sala-museo.

Capilla de Nuestra Señora de los Ángeles antes conocida de San Agustín. Hoy día dedicada a sala-museo. Sala rectangular formada por dos naves de cinco tramos, y cubierta con bóvedas de crucería. Los nervios apoyan en columnas adosadas a los muros y en otras cuatro exentas separando ambas naves. Todas las columnas disponen de capiteles decorados con ornamentación vegetal. Construida en el siglo XIII a expensas del arcediano Fernando fallecido en 1292.

Capilla de San Ildefonso antigua de la Concepción Del siglo XVI y reformada en el XVII. Hoy dedicada a sala-museo. En su interior alberga el Retablo de San Ildefonso, obra hispano-flamenca atribuida al Maestro de Osma de hacia 1500.

Capilla de la Transfiguración hoy sala-museo.

Refectorio El antiguo refectorio, hoy es Museo Diocesano.

Torre Campanario A los pies del templo en la nave del evangelio. La primera torre que tuvo la Catedral se encontraba sobre la actual Capilla del Rosario, junto a la puerta meridional, era de estilo gótico, se hundió en 23 de septiembre de 1734 en tiempos del obispo Agustín de la Cuadra, por una deficiente construcción.

Hacia 1728 el obispo Jacinto Vallador Fresno (entre 1723-1730) ante el estado de deterioro que sufría la primera torre decidió la construcción de una nueva torre sobre la capilla de San Roque, junto a la puerta de San Miguel. Fue obra barroca de José de la Calle, pero esta también se derrumbó en 1730 dañando gran parte de las capillas que se encontraban debajo.

El 26 de junio de 1739 el obispo Agustín de la Quadra (entre 1736-1744) puso la primera piedra de lo que sería la tercera y definitiva torre, una vez que las dos anteriores se habían derrumbado. La nueva torre era diseño del maestro Ondategui aunque las obras avanzaron muy lentamente no lográndose un impulso definitivo hasta 1750 con la muerte del obispo Quadra que dejó parte de su herencia para la terminación o continuación de las obras.

Estas continuaron de la mano de Juan de Sagarbinaga (1710-1797) y Antonio Serrano, que las dieron por finalizadas en 1753 durante el obispado de Pedro Clemente de Aróstegui (entre 1748-1760).

La torre de estilo barroco y 72 metros de altura está realizada en piedra sillar, es de planta cuadrada y se remata con cúpula, linterna y un apuntado pináculo. Formado por dos cuerpos, en las aristas del cuerpo inferior encontramos unos potentes contrafuertes. La culminación de la torre se resuelve con una cúpula semiesférica que se eleva sobre un tambor circular. Sobre ella se levanta un pináculo que acaba en una cruz y un pararrayos.

Bienes Muebles Entre los bienes muebles que alberga la Catedral se encuentra el conocido como Beato del Burgo de Osma fechado en el año 1086 y realizado por Martino, una Biblia poliglota complutense de 1517 y diversos breviarios.

Ficha técnica

Fecha de realización página: 3 de Diciembre de 2.013
Fecha última modificación:

Lugares de interés de Burgo de Osma

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Sobre los contenidos

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Bibliografía básica utilizada
• La Catedral de Burgo de Osma de José Arranz Arranz
• El gótico en la diócesis de Osma. La Koimesis y otros aspectos de la portada de la Catedral de El Burgo de Osma, considerados desde los apócrifos y la plástica gótica de Salvador Andrés Ordax.
• Fotos: Blog de Paloma Torrijos y del Banco de Imágenes del Ministerio de Educación y Ciencia