Iglesia de San Juan del Hospital c/ Trinquete de Caballeros, 5
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El conjunto histórico de San Juan del Hospital alberga en su interior la iglesia más antigua de Valencia.
La iglesia y hospital de San Juan del Hospital fue fundado
en el siglo XIII (1238) por la Soberana Orden Militar y
Hospitalaria de San Juan de Jerusalen. Jaime I les hizo donación de una antigua mezquita y de unos
terrenos y casas situadas junto a la puerta musulamana de la Xerea,
en gratitud por los servicios prestados en la toma de la ciudad de Valencia a los musulmanes. Los nombres de los sanjuanistas
que figura en el "LLibre del Repartiment" son: Hugo de Folcalquier (Teniente de Prior de San Juan) y Pedro de Egea (Comendador de
Amposta) que fue quien recibió la donación.
La Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalen, de Rodas y de Malta, fue fundada en 1084 (siglo XI) por el primer
gran maestre de la orden Gerardo Tum. Construyó un hospital en Jerusalen que fue puesto bajo la protección de San Juan
Bautista. Años más tarde la orden adquirió carácter militar además de hospitalaria y por azares del destino la Orden es conocida en la actualidad
simplemente con el nombre de Orden de Malta.
Hoy día del conjunto histórico de iglesia y hospital sólo se conserva la iglesia que ha mantenido su arcaico nombre desde entonces.
En la actualidad y desde 1966 se ha hecho cargo de ella la Prelatura del Opus Dei que es quien la administra en estos momentos.
La entrada se realiza por la calle de Trinquete de Caballeros para dar paso a un corto vestibulo (transito o pasillo primitivo al recinto hospitalario),
donde podemos destacar unas
cruces rojas de la época de los cruzados del siglo XIII, hoy protegidas por un cristal.
Este tipo de cruces son conocidas como cruces "epatès" o de "pata de verós", su número y tamaño parece corresponderse
al cargo y número de ocupantes del conjunto hospitalario, dos de mayor tamaño para el Comendador y el Teniente
prior y cuatro más pequeñas para los comensales. Enfrente encontramos una imagen de la
Virgen del Milagro realizada
en piedra policromada por Jose Luis Roig en 1972, copia del original del siglo XIII.
A continuación entramos en el
patio norte o Patio del Via Crucis, donde a nuestra izquierda
encontramos la antigua puerta norte de la iglesia, aunque la entrada actual al templo se hace por el
fondo del patio por los pies de la iglesia.
A nuestra derecha encontramos una
serie de cinco arcos apuntados realizados en piedra sillar correspondiente al
antiguo Hospital de pobres y peregrinos del siglo XIII. Bajo uno de ellos encontramos una gran losa funeraria en piedra caliza que
cubriría el acceso a una cripta. Un sexto arco (el más cercano a la puerta por la que hemos entrado) es la
Capilla del Transito del siglo XIII.
Enfrente de esta arquería encontramos la puerta norte, hoy fuera de uso aunque perfectamente practicable.
La portada del siglo XIII está formada por un gran
arco de medio punto formado por dovelas lisas y limitadas por
molduras en bordón. El arco descansa sobre una imposta corrida directamente sobre el muro.
La puerta norte tiene en la parte superior de la clave central,
el primitivo escudo de la orden de San Juan de Jerusalen (cruz blanca sobre fondo rojo),
que sería años después
transformado por el que puede verse estilizado en el
óculo superior. El escudo, con la
cruz llana de madera, permitió
que los investigadores fecharan la construcción de este templo a los primeros momentos de la conquista
de la ciudad, antes incluso que la portada del Palau de la
Catedral de Valencia, considerada desde siempre como el elemento cristiano
más antiguo de la ciudad.
Por encima de esta portada romanica, se construyó posteriormente un gran arco apuntado en cuyo interior se abrió un
óculo con la cruz de Malta de ocho puntas.
Muy interesante por su perfección geométrica es este
óculo sobre la puerta románica y que se halla
descentrado del eje general. Solucionado con trazado equilátero curvilineo, es una simbólica representación
de la cruz de ocho puntas (por las bienaventuranzas), concedida a la Orden de San Juan de
Jerusalén por el papa Alejandro IV en su pontificado (1254-1261).
En la fachada sur podemos encontrar su hermana gemela con algunas pequeñas variaciones. Una de ellas es la existencia
junto a la puerta de entrada de un gran arcosolio con arco apuntado con fines funerarios. Esta puerta sur era la que
daba al patio considerado como la zona cementerial del conjunto.
El templo de San Juan del Hospital tiene tanto elementos romanicos como góticos. Como propio del romanico, además de la
puerta mencionada, podemos citar los contrafuertes que soportan el peso de los muros y en especial en la zona del ábside, los
vanos con forma de saeteras y la poca altura que se percibe debió de tener la primitiva construcción,
determinada al exterior por una sucesión de
canecillos en el muro izquierdo de la puerta norte y al interior por la altura de las bandas rojas y
blancas del ábside que delimitan perfectamente la altura que debió tener el templo primitivo.
En el interior podemos encontrar en
la primera capilla del lado del evangelio unas
magnificas pinturas murales
de tradición románica (gótico de transición) realizadas en el último tercio del siglo XIII, únicas en la Comunidad Valenciana.
Estas pinturas situadas en la antigua Capilla de San Miguel fueron realizadas en 1270 con temple sobre revoque. En 1348 el interior del
templo fue encalado y se taparon las pinturas, de ahí que se encuentren en estado optimo de conservación. Las pinturas se
dividen en pasajes separadas por bandas. Entre los pasajes representados encontramos: El paraiso terrenal, el desposorio mistico
de la iglesia, Cristo resucitado, la Crucifixión y el Juicio Final. En el muro central encontramos la batalla entre ángeles y
demonios y como cabeza visible de los ejercitos celestiales, San Miguel, titular de la capilla.
Al fondo del patio se encuentra la entrada al templo, que se realiza por lo pies del mismo a traves de un vestibulo cubierto.
Es un templo de planta basilical de una sóla nave y cabecera poligonal. El presbiterio se cubre con
bóveda de crucería formado por nervios
de piedra y plementeria de ladrillo. En el centro de la bóveda podemos ver en
la clave, el escudo primitivo de la orden
de San Juan del Hospital. La entrada al presbiterio se realiza a través de un gran arco toral apuntado sustentado por altas
columnas de mármol rosa con
capiteles califales del siglo X. Preside el Altar Mayor una imagen de la
Virgen del Milagro.
La nave se cubre con bóveda de cañón apuntado, con cinco tramos delimitados por arcos fajones que descansan sobre ménsulas apoyadas
en el muro. La cabecera poligonal se ilumina con vanos alargados y apuntados cubiertos con placas de alabastro que tamizan la luz del
exterior. El vano central se encuentra dividida por una columnilla central (parteluz). Las capillas laterales se situan entre los
contrafuertes.
Podríamos concretar el estilo de la iglesia por su sobriedad, en un gótico-cisterciense muy propio del
ascetismo de la orden hospitalaria en sus comienzos. Son sus caracteristicas la ausencia de
ornamentación superflua; los capiteles tronco-piramidales de las columnas, las
molduras tóricas o de bordón y las altas ménsulas de la nave central donde apoyan los arcos.
A los pies de la iglesia encontramos un atrio o vestibulo. Tal vez fuera un antiguo nartex o tal vez un pasillo de paso entre los
patios norte y sur. Ocupando un trozo de este vestibulo encontramos
una capilla gótica del siglo XIII, es la conocida como
Capilla de la Virgen de los Estudiantes que la preside una imagen en madera de la Virgen.
La comunicación entre la capilla y el vestibulo
se realiza por un arco conopial con interesantes capiteles policromados y elementos reutilizados. En la clave de la bóveda podemos
contemplar un escudo con un grifo rampante.
La talla de la Virgen que tiene al Niño Jesús sentado en su rodilla izquierda
es de ejecución románica y fue comprada en el pueblo de Rada de Haro (Cuenca) a un agricultor que la tenía
abandonada en un cobertizo. En 1965 fue restaurada por José Esteve Edo y policromada por A.Barat.
A ambos lados del
presbiterio, dos capillas también góticas.
La situada en el lado de la epistola es la primitiva capilla de Santa Bárbara (siglos XIII-XIV).
Construida entre los contrafuertes del ábside para albergar los restos de Constanza Hohenstaufen. Posee un ventanal apuntado tripartito con
tracería gótica en la parte superior. La capilla se cubre con bóveda de cruceria que apoya en haces de columnillas adosadas que descansan en
altas y delgadas columnas. Los capiteles se adornan con pequeñas águilas labradas en piedra y en la clave de la bóveda volvemos a encontrar
el aguila o escudo imperial de los Hohenstaufen (águila negra sobre fondo de oro). En el suelo encontramos la boca de acceso a la
cripta donde fue enterrada la emperatriz de Grecia.
La segunda capilla lateral del presbiterio, situada en el lado norte o en el lado del evangelio, tiene su acceso a traves
de un elevado arco trilobulado. Construida como sacristia auxiliar, tiene la particularidad que a una altura aproximada de
siete metros se halla una camara oculta o reconditorio a la que sólo se puede acceder con una escalera de cuerdas. Esta camara
de estructura ojival se dedicaba en el caso de las ordenes militares a calabozo, pero también servia como escondite del
tesoro o reliquias y en ocasiones como archivo de documentos.
Presidiendo el Altar Mayor se encuentra una imagen de Nuestra Señora la Virgen del Milagro. Talla en piedra
policromada realizada en 1974 por José Esteve Edo y la policromia por Antonio Piró. El original de la talla
se encuentra en el Museo de la Catedral. Traida en 1238 por los caballeros sanjuanistas durante la conquista, se adscribe
a talleres de tradición navarro-aragoneses, tal vez de Sangûesa. En 1971 el arzobispo Jose Maria Garcia Lahiguera la entronizó
en San Juan del Hospital.
En el siglo XVII, siglo del barroco, la desnudez petrea de las paredes del templo fue revestida con una
decoración a base de escayolas, arcos de medio punto, bóvedas de medio cañón, lunetos, relieves, esgrafiados,
policromias, pilastras y toda una serie de elementos propios del barroco que alteraron y desfiguraron su fisonomia interior.
Decoración que en 1967 con la rehabilitación integral del edificio hoy día ha desaparecido.
Recuerdo de aquella época se conserva la Real capilla de Santa Bárbara, actualmente dedicada a la
reserva del Santísimo; construida entre 1685 y 1689 es obra del arquitecto
Juan Bautista Pérez Castiel, famoso en
Valencia por las reformas interiores de varias iglesias, entre ellas, la Capilla Mayor de la Catedral y
la parroquial de San Esteban, en la que aplica la técnica ornamental de esgrafiados que puede
apreciarse aún en su aspecto original, en ésta capilla de San Juan del Hospital.
Está situada al sur del templo (lado de la epistola), antes de ascender los escalones del prebisterio. Queda
separada por una antigua verja de hierro restaurada en 1969 en los Talleres del Parque de Artilleria de Valencia.
La emperatriz de Grecia, doña Constanza Augusta Hohenstaufen (1230-1307), después de diversos avatares finalizó su
vida en Valencia protegida por el rey Jaime II de Aragón. Pidió en testamento ser enterrada en ésta iglesia, y así
se cumplió siendo enterrada en la capilla sur del presbiterio a la que ya hemos hecho referencia. Capilla que se
puso bajo la advocación de Santa Bárbara a la que la emperatriz era muy devota, pues según tradición la santa la habia
curado milagrosamente de la lepra.
Sus restos fueron trasladados en 1689 a la nueva capilla barroca de Santa Bárbara por Real Orden del rey Carlos II (1665-1700).
En el siglo XIX desaparecieron las órdenes militares de España por Decreto Real. El templo sufrió
diversos destinos, decadencia y abandono, hasta pasar a depender del Arzobispado. En 1905
la parroquia que albergaba fue trasladada al ensanche de la ciudad en la iglesia de nueva
construcción de San Juan Bautista y San Vicente Ferrer. Saqueada en 1936, el estado del
edificio era tal que llegó a pensarse en derribarla. El académico de Historia don Elías Tormo,
atendiendo a la petición del Barón de San Petrillo y otros valencianos ilustres lo impidió y en
1943 fue declarado Monumento Histórico-Artístico de carácter Nacional. En 1967 el Opus Dei se hizo cargo
del templo y comenzó un ambicioso plan de reshabilitación y excavación que a fecha de hoy todavía continua.
En el patio sur del conjunto o área cementerial, se levanta una pequeña capilla (siglo XIII) conocida como Capilla
hospitalaria funeraria o del rey don Jaime.
Recibe este nombre ya que según asegura el historiador Esclápez en ella escuchaba misa el rey Jaime I. La capilla
fue una fundación de Arnau de Romaní puesta bajo la advocación de Santa Maria Magdalena. Se trata de una capilla
formada por dos tramos, el primero de planta cuadrada cubierta con bóveda de cruceria y abierto por tres de sus lados
formando una especie de templete y el segundo tramo formada
por una cabecera ochavada a modo de ábside.
Situado en el lado más lejano del patio, encontramos una serie de arcosolios en la actualidad vacios, se trata del antiguo cementerio
medieval de la Orden de San Juan. En ellos podemos encontrar diversos escudos nobiliarios como los Bonet y también pintadas en las paredes
grandes cruces rojas de cruzados.
Volviendo al interior del templo,
en el lado del evangelio encontramos un total de tres capillas laterales: Comenzando por la cabecera
Capilla de San Miguel Arcángel
Capilla cubierta con bóveda de cañón apuntado y construida a mitad del siglo XIII.
En ella es donde se encuentran las pinturas románicas a la que ya hemos aludido. Es la primera capilla del lado
del evangelio.
Capilla de los Joan-Torres
Construida por Pere Balaguer en el siglo XV, autor de las
Torres de Serranos. Es la segunda capilla del lado del evangelio comenzando por la cabecera.
De planta cuadrada, está edificada con sillares de piedra de Godella y cubierta con bóveda de crucería
cuyos cuatro nervios apoyan en ménsulas historiadas con escudos policromados de la familia Joan-Torres.
Fue un encargo de Guillem Bernat realizado en 1416 para albergar los restos de su padre Joan Bernat.
Se abre a la nave central a través de un arco apuntado. Originalmente se encontraba bajo la protección del
Santo Crucifijo y más tarde de la Inmaculada Concepción mientras la capilla fue sede de la Capellanía
castrense.
Preside la capilla el conocido como Retablo de la Pasión, realizado por Jerónimo Vallejo
en el siglo XVI.
Jerónimo Vicente Vallejo y Cósida (1510-1592). Pintor aragonés renacentista, que trabajó
bajo el mecenazgo del arzobispo de Zaragoza don Hernando de Aragón desde 1539 a 1575, año en que este fallece.
Realizó su capillla funeraria, dedicada a San Bernardo de Claraval, de quien el arzobispo era muy devoto.
Autor del retablo de la Pasión de Jesucristo, obra de 1578 en madera de pino blanco, sobredorada
con oro fino de ducados en las cornisas, frisos, arquitrabes, pilares, capiteles y bases de la estructura.
La policromía en las tablas es pintura al óleo sobre madera. Sus dimensiones son: ancho total 380 cm,
altura 397 cm.
El retablo fue realizado por contrato del 20 de diciembre de 1578 para el Altar Mayor de la Colegiata
Parroquial de Valtorres de Zaragoza, como encago de don Antonio Garcia, obispo de Utica, (Cartago), auxiliar
del arzobispo don Hernando en Zaragoza.
Se inspiraba en las composiciones italianas de la época, de artistas como Durero y Rafael. Siguiendo y
ejecutando en sus obras de madurez la "maniera" (manierismo), de los seguidores de los grandes artistas
del renacimiento.
El retablo de la Pasión es su última obra, basando el dibujo de la tabla central en un grabado de Cornelius
Cort de 1568, sobre una obra de Federico Zuccaro.
Está formado por nueve tablas o casas, repartidas en tres calles verticales:
- Ático o cúspide: El Calvario. Iconografia habitual
- Tabla central: La oración en el Huerto de los Olivos. En primer termino: los apóstoles dormidos.
- Calle izquierda: Flagelación y Coronación de Espinas
- Calle derecha: Ecce Homo y Jesús se encuentra con su madre
- Predela tabla central: el Entierro de Jesús
- Predela tabla izquierda: la visión de San Bernardo
- Predela tabla derecha: San Pedro y San Pablo
Coronan el retablo dos escudos de armas, los del sr. Obispo don Antonio Garcia; bajo el timbre del
obispo, escudo eclesiastico renacentista, como armas, tres garzas blancas sobre gules.
En uno de los muros laterales de la capilla podemos ver un óleo sobre lienzo representando a
La Piedad. Óleo de Antonio de Bellis (c.1616-c.1656) de la escuela italiana (siglo XVII).
Capilla de San José María Escrivá de Balaguer Tercera capilla del lado del evangelio.
Se trata de una capilla fundada en el siglo XV en honor a los
santos médicos San Cosme y San Damián. Se cubre con bóveda de crucería y se abre a la nave central
a traves de un arco apuntado. En el año 2.002 fue puesta bajo la titularidad de San José María Escrivá de
Balaguer (1902-1975) fundador del Opus Dei. Una escultura en bronce del bilbaino Rafael Huerta Celaya realizada en
el año 2.002 preside la capilla. Esta, aunque de origen gótico tuvo que ser reconstruida en las obras
de rehabilitación del templo en el siglo XX ya que se encontraba en ruinas.
En el lado de la epistola encontramos un total de cuatro capillas laterales: Comenzando por los pies
Capilla del Calvario
Construida entre los siglos XIII y XIV, se cubre con bóveda de cañón apuntado. Un pequeño óculo polibulado
ilumina desde la parte superior la capilla. Anteriormente estuvo bajo la advocación de San Vicente Ferrer.
Este retablo no es original de la iglesia y popularmente se le conoce como Cristo de las Penas por ser los titulares
de la capilla la cofradia del Cristo de las Penas. El conjunto procesiona
por las calles de Valencia en Semana Santa.
Preside la capilla un
grupo escultórico formado por tres tallas en madera policromada que representan a Cristo en
el árbol de la cruz, del siglo XIV, la Virgen Maria y San Juan Evangelista del siglo XII.
La imagen del
Cristo crucificado sobre árbol-cruz. Se trata de una talla en madera de frutal
mediterráneo. Compuesta por la figura de Cristo, cruz árbol y la tablilla del INRI. Altura 130 cm.
envegadura 120 cm.
La cabeza inclinada en angulo de 50º respecto al eje central, al estilo franciscano del siglo XIII, con
corona de ochos y espinas de grandes dimensiónes; ojos cerrados y arruga frontal sindónica. Torso con herida
lancelada entre el cuarto y quinto espacio intercostal, de la que mana sangre que gotea hacia abajo
atravesando el paño de pureza.
El paño de pureza es corto, determina la época de la realizacion de la figura, dado que la corta longitud
de la caida de la tela alrededor de la cadera fue admitida en el siglo XIV, así como la colocación franciscana
de las extremidades, piernas cruzadas y pies superpuestos unidos con un solo clavo.
Los brazos izquierdo y derecho, en ángulo de 125º y 120º con la vertical fueron ensamblados con un
refuerzo de tela cubriendo la junta del hombro. Los recorre en su parte anterior un grueso vaso venoso,
policromado de azul.
Toda la figura está policromada en un tono de encarnadura suave, salpicado por gotas de sangre en la
parte anterior y posterior. El paño de pureza es de color azul con dibujo de influencia italo-bizantino en
blanco plateado.
Las imagenes de la
Virgen y
San Juan Evangelista, son tallas de madera problablemente de boj u olivo.
Altura 123 cm. Soporte de madera de una sola pieza sin ensamblajes, tallada ciñéndose a la estructura
de la madera ligeramente curvada, lo que origina un leve movimiento que da gracia y obliga a tallar los
brazos pegados al cuerpo. San Juan lleva un libro en la mano izquierda, su evangelio; el brazo derecho
está plegado sobre el antebrazo, con la mano cerrada sirviendo de apoyo al rostro. Denota expresión
de dolor. Quedó como distintivo iconografico en la figura de San Juan Evangelista durante siglos.
Autor desconocido hasta la fecha, pendiente de investigación a partir de los signos caligraficos que se
perciben en la parte anterior de los pliegues del manto de la Virgen y de la vuelta del manto de San Juan.
Determinarian la posible autoria del artista escultor, el donante, el notario o el testigo que dió fé de ello.
La policromia imita la textura de las telas de la época, dibujo lleno y cerrado, de motivos vegetales en el
manto y oscuro en la túnica. Detalles de oro en los paños, cuello y bordes del ropaje.
Capilla de San Pedro
Construida entre los siglos XIII y XIV se encontraba bajo la advocación de la Virgen de la Merced. La capilla se cubre
con bóveda de cañón apuntada. En la actualidad recibe el nombre de Capilla de San Pedro por el retablo gótico de San Pedro que
preside la capilla.
En uno de los muros laterales podemos
encontrar un pequeño nicho de arco apuntado excavado en el muro y en cuyo fondo figura un pequeño
panel cerámico representando a San Vicente Ferrer.
Retablo de San Pedro.
Retablo en tabla de madera del siglo XIV con guardapolvos. Dimensión total: 255 cm de altura x
253 cm.de ancho. Tabla central: 157 cm. x 96 cm. Tabla del ático: 95 cm. x 98 cm. Calle lateral
derecha: 80 cm. x 167 cm. Calle lateral izquierda: 77 cm. x 168 cm. Profundidad del guardapolvo
sobre el retablo: 12 cm.
Retablo de tres calles y tres cuerpos con ático y polsera en saledizo añadida posteriormente.
Formado por cuatro tablas de la misma época. Tres del mismo tamaño: la central, con la imagen
sedente del titular del retablo, San Pedro, sosteniendo en las manos unas grandes llaves, según
la iconografía habitual del personaje bíblico. Rematada por crestería en madera y pan de oro.
Las dos otras tablas, situadas a ambos lados de la central, se hallan divididas cada una en dos
escenas por la crestería dorada. Lateral derecho parte superior: Ascensión del Señor (detalle
ingenuo de los pies en la roca). Lateral derecho parte inferior: Adoración de los Magos. Lateral
izquierdo superior: Anunciación: Dios Padre desde el cielo en actitud de soplar infunde el
Espiritu Santo sobre María. Lateral izquierdo inferior: Natividad. La iconografía de la época, sitúa
al Niño Jesús, sobre el manto de su madre, de rodillas, dignificando el nacimiento.
La cuarta tabla es el ático representando la Crucifixión.
El retablo está adornado por agujas góticas de época o crestería. La tabla en saledizo, polsera o
guardapolvo posterior, está policromada en suaves tonos azulados y rosados, con dibujo muy
interesante de reminiscencia italiana. Muy restaurada en su estructura, pero no tocada en la
policromía.
Ingenuidad y tradición iconográfica en los detalles de las escenas: Ascensión, pies plasmados en la
roca; Anunciación, Dios padre soplando desde atrás sobre el Espiritu Santo; Nacimiento, el Niño Jesús
sobre el manto de María.
Policromía sobre estofado en pan de oro. Dibujo floral cerrado en mantos y fondo de la figura
central, que destaca por su técnica.
Capilla de la Virgen de los Desammparados Es la segunda capilla por el lado de la epistola.
Se cubre con bóveda de cañón apuntada y fue fundada en 1401 (siglo XV) por el noble Berenguer de Peramola. Puesta
bajo la advocación de San Dionisio y santa Margarita. El retablo de esta capilla fue trasladado después de la
Guerra Civil a la Catedral de Valencia, donde permanece en una de las capillas de la girola. Otras titulaciones
de la capilla han sido de San Ramón Nonato y de la Virgen del Remedio. Después de la rehabilitación integral del
templo, la capilla se ha puesto bajo la titularidad de la Virgen de los Desamparados, patrona de Valencia.
Real Capilla de Santa Bárbara Obra barroca realizada entre 1685 y 1689 por
Juan Bautista Pérez Castiel. Se dispone en planta de
cruz griega y gran
cúpula de media naranja con una gran florón en su clave. Toda la capilla se encuentra profusamente
adornada con decoración barroca de
yeserías, en contraste con el fondo verde de los muros y los esgrafiados en color blanco. La capilla de Santa Bárbara se
encuentra construida sobre la antigua capilla de Joan Torres que tuvo que se trasladada a otro lugar del templo.
El Retablo Mayor de origen palentino está realizado en el siglo XVII
en madera dorada, se dispone alrededor de una hornacina central
avenerada en la cual figura la imagen de
Santa Bárbara junto a la torre (simbolo de la santa). Bajo ella en la puerta del sagrario, un pequeño bajorrelieve representando a la
Sagrada Familia, obra de Vicente López (siglo XX).
El retablo original de la capilla fue quemado en la Guerra Civil y este que ahora preside la capilla fue traido
desde tierras palentinas finalizada la guerra civil.
En cada una de las esquinas de la capilla, en el interior de sendas nichos, contemplamos las imagenes de cuatro ángeles realizados en madera
policromada, cada uno de ellos con su nombre escrito en la peana: El Ángel Custodio con el escudo de la ciudad, San Miguel con escudo y espada
matando al dragón, San Gabriel con un lirio en su mano y San Rafael con un pez en una mano y un cayado en la otra.
La decoración interior de escayolas, esgrafiados y el florón de la cúpula es obra de Leonardo Julio Capuz. Este florón realizado en
madera policromada tiene un ángel con una palma de martirio en alusión a Santa Bárbara.
Bajo el piso se puede encontrar la cripta funeraria del gremio de los sastres (siglo XIII) y el vaso funerario de los Joan-Torres
antiguos titulares de la capilla.
Según la tradición que se remonta a la mitad del siglo XIII y se avala con documentación y
bibliografía, la emperatriz Constanza de Grecia trajo a Valencia, procedente de Bizancio, varias
reliquias de Santa Bárbara: una sección del fuste de la columna de pórfido gris, a la cual había
sido atada y azotada; una piedra de la que brotó el agua que sirvió para el bautismo de Bárbara,
milagro que tuvo lugar en Nicomedia (Asia Menor) en el siglo III; y un hueso, al parecer del brazo
de la santa, conservado en un tubo de cristal con cierre de plata en sus dos extremos, en uno
de los cuales se grabaría posteriormente el escudo de la Orden de Malta.
Fueron donadas por doña Constanza a la iglesia de San Juan del Hospital, donde mandó erigir
una capilla en honor de Santa Bárbara, en el lugar donde se encontró otra reliquia, entre los
contrafuertes del sur del presbiterío, en un enterramiento del Gremio de los Sastres, pidiendo
en su testamento ser sepultada en ella como consta en los codicilios.
La Real Cofradía de Santa Bárbara hizo construir ésta
capilla, obra barroca del arquitecto Juan
Pérez Castiel entre los años 1684 y 1689. La talla de la clave y el modelado de los ángeles se
deben a Julio Capuz; destaca el trabajo original de los esgrafiados de tradición mudéjar.
A la capilla se trasladaron en una urna de madera, los restos mortales de la Emperatriz y en un
nicho excavado en el contrafuerte, las referidas reliquias de Santa Bárbara. El rey Carlos II le
otorgó también el titulo de Real, que ya poseía por la egregia condición de su fundadora y por
ser los Reyes de Aragón benefactores de la misma.
Por la situación lamentable en que se encontraba el templo de San Juan del Hospital en el año
1939, la Real Cofradia de Santa Bárbara solicitó del párroco de la iglesia de San Esteban Protomártir,
autorización para que en una de sus capillas se pudiera seguir practicando el culto a Santa Bárbara
provisionalmente. Asi se hizo durante unos años y fueron dejadas en deposito en dicha parroquia
las reliquias.
Tras dar término las obras de restauración en la Real Capilla comenzadas por la Prelatura del Opus
Dei en 1967 y finalizadas con la ayuda de la Comisión Europea de Cultura, el Ministerio de Cultura, la
Generalidad de Valencia y la Asamblea de la Orden de Malta, y habiendo recuperado el "pudridero" y
cripta adyacente en la que estuvieron incialmente los restos mortales de la Emperatriz, en el año
2002 se realizó el traslado de la columna-reliquia y pila desde la Parroquia de San Esteban Protomártir a
su hornacina en esta capilla.
Hornacina excavada durante las obras del siglo XVII, en un contrafuerte del siglo XIII.
Capellania fundada por doña Constanza de Grecia, hija de Federico II Hohenstaufen, Emperador de
Alemania y viuda
de Juan III, Emperador de Nicea (Bitinia, Asia Menor), en agradecimiento a su milagrosa curación de la
lepra por mediación de Santa Bárbara. El milagro acaeció en Valencia alrededor de 1270-1280, donde se
hallaba la emperatriz acogida por el rey Jaime I el Conquistador. A su muerte, su sobrino y heredero, el
rey don Jaime II el Justo, le concedió honores de Real Capilla, los que fueron confirmados, más tarde
por Carlos II.
Textos de las placas metalicas en la columna y pila de la hornacina de la capilla:
Placa puesta por los cofrades en la sección de la columna en la que, según la tradición, fue azotada
Santa Bárbara, y que doña Constanza trajo consigo desde Nicea:
"Real Cofradía de Santa Bárbara Virgen y Mártir de la iglesia de San Juan del Hospital. Piedra de la que
según la tradición brotó milagrosamente el agua que sirvió para el bautizo de Santa Bárbara. Donativo
de la que fue Emperatriz Constanza de Suavia. Propiedad de la Cofradía."
Placa puesta por los cofrades en la pila de piedra en la que se halla la sección de la columna reliquia
de Santa Bárbara, para poder añadir agua el día de su fiesta y tomarla los devotos:
"Columna y pila de piedra utilizada como soporte de la que según la tradición brotó milagrosamente
el agua para el bautismo de Santa Bárbara. Adquiridos y propiedad de la Cofradía que las mandó
labrar a sus expensas."
Y para finalilzar nuestro recorrido por este conjunto histórico de San Juan del Hospital diremos que
es una iglesia que ha pasado por distintos avatares, pues fue parroquia sin feligresía, sirvió
de tumba a una princesa bizantina y aún de cuartel a las tropas inglesas que estuvieron de
guarnición en Valencia durante la guerra de Sucesión.
Después de la Guerra Civil estuvo muchos años cerrada al culto y aun sirvió de teatro o
cine religioso del Opus Dei.
Esta orden, libraron al viejo templo de toda la escayola y yeso que cubría sus muros
y bóvedas, y bajo ellas apareció un soberbio gótico, un gótico casi románico, de una gran
pureza, que convierten a San Juan del Hospital en una joya arquitectonica. Además se buscaron
antiguos retablos y tablas medievales, con lo que San Juan ha quedado tan armoniosa como bella;
incluso, como contraste, cuenta con una capilla adosada donde luce un dorado altar con todo
el esplendor del barroco valenciano.
Además posee un patio, que le sirve de atrio, que tiene, sorprendentemente, importancia en la
historia deportiva valenciana; porque en él se libraron los primeros "match" de boxeo que se
conocieron en nuestra ciudad, ya que los organizaron, con gran asombro indigena, los soldados
ingleses a que más arriba aludia.
Los parrafos en color "teal" corresponden a textos de la propia
Iglesia.
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