IGLESIA DE SAN JUAN DEL HOSPITAL c/Trinquete de Caballeros, 5

Al ocioso paseante que visite la iglesia de San Juan del Hospital, se puede encontrar con uno de los monumentos más interesantes en una ciudad que ya no anda muy sobrada de ellos; pues Valencia y Zaragoza comparten la incierta gloria de haber sido las ciudades españolas que con más gusto y constancia se han cargado desde finales del siglo pasado hasta hace cuatro dias, su patrimonio histórico y artístico.

Plano del conjunto de la Iglesia de San Juan del Hospital El conjunto histórico de San Juan del Hospital alberga en su interior la iglesia más antigua de Valencia, después de la toma de la ciudad por el rey Jaime I el Conquistador. En 1966 se hizó cargo de ella la Prelatura del Opus Dei que es quien la dirige en estos momentos.

El conjunto fué fundado en el siglo XIII (1238) por la Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalen. Jaime I les hizó donación en gratitud por los servicios prestados, de los terrenos situados junto a la puerta de La Xerea, situada frente a su campamento y a partir de entonces defendida por ellos.

El paseante ocioso puede que se pregunte ¿que hospital es ése? Ya que por alli ni se ven, ni se han visto nunca, médicos o enfermos, y la explicación radica en que el hospital era nada mas y nada menos que uno que hubo en Jerusalen. Se fundó en tiempos de las cruzadas y para su cuidado se creó una orden, la de los Caballeros de San Juan del Hospital, que si al principio se dedicarón a colocar vendajes a los heridos, más tarde, y con más entusiasmo, a causar tales heridos, pues se transformarón en orden militar con el nombre de Caballeros de Malta. En Valencia, al ser conquistada por el Rey Don Jaime, como los tales caballeros habían colaborado en la campaña, el monarca les obsequió con una antigua mezquita y algunos edificios mas, y en ellos instalarón su residencia los mencionados guerreros y construyerón la iglesia, que aún subsiste con el arcaico nombre.

La entrada se realiza por la calle de Trinquete de Caballeros, para dar paso a un corto atrio, donde podemos destacar unas cruces rojas de la época de los cruzados del siglo XIII, hoy protegidas por un cristal. A continuación entramos en el patio norte, donde a nuestra izquierda encontramos la antigua puerta norte de la iglesia, aunque la entrada actual al templo se hace por el fondo del patio por los pies de la iglesia.

Podemos apreciar el románico en sus puertas laterales, formadas por un arco de medio punto, con tímpano al mismo nivel de la fachada delimitada por lisas bóvedas.

Puerta románica. Norte La puerta norte (siglo XIII) tiene en el alfiz, el primitivo escudo de la orden de San Juan de Jerusalén, que sería años después transformado por el que puede verse estilizado en el óculo superior. El escudo, con la cruz llana de madera, permitió que los investigadores fecharan la construcción de este templo, más antiguo que la "Puerta del Palau", puerta románica de la Catedral de Valencia.

Son propios del románico, así mismo, los robustos contrafuertes que sujetan los muros y absorben la carga de la bóveda, los escasos vanos y aberturas en las paredes, limitados a estrechas saeteras, y la poca altura que se percibe en lo que debió ser la primitiva construcción, determinada en el exterior por un andén o tira de canecillos en el muro izquierdo de la puerta y por la altura de las bandas rojas y blancas del ábside, en el interior. La primera capilla del lado norte soporta las magnificas pinturas murales de tradición románica realizadas en el último tercio del siglo XIII, únicas en la Comunidad Valenciana.

Poseé influencias árabes en la planta rectangular uninave con cabecera poligonal propia del mudejar; en la plementeria de ladrillos alineados y falcados sólidamente, como era costumbre de la mano de obra almohade y mozárabe, que usarón para cubrir el presbiterio, destacando las altas columnas de mármol rosa del arco toral con capitel califal del siglo X. Durante las excavaciones del año 1997-2000 se llegó a los nivles islámicos, saliendo el pavimento y un plato de fuente estrellado en lo que fué el patio del palacio de Azach Abunbedel, primer emir del rey Zayan, tal y como figura en el "LLibre del Repartiment".

El gótico de transición se nos muestra en la bóveda de cañón apuntado o de arista, con tramos delimitados por arcos fajones apoyados sobre altas ménsulas; en los rasgados y alabastrinos ventanales del ábside, el central con ajimez que lo divide en dos y en los anchos arcos ojivales de las tres capillas laterales.

En el patio interior sur, se encuentra una pequeña capilla llamada popularmente del rey don Jaime, porque, según asegura el historiador Esclápez, en ella oía misa el rey conquistador. Instituida en los primeros tiempos de la conquista por Arnau de Romaní bajo la advocación de Santa Maria Magdalena, es una capilla hospitalario-funeraria, elemento inseparable de la arquitectura hospitalaria medieval, cuya traza es similar a la de la iglesia primitiva y del más depurado estilo cisterciense. Constituye problablemente la primera manifestación del arte ojival en Valencia, formada por un tramo de planta cuadrada abierto por tres lados y bóveda de crucería con cabecera ochavada de cascarón de medio punto con plementería de ladrillos dispuestos a soga.

Óculo sobre la puerta románica norte Muy interesante por su perfección geométrica es el óculo sobre la puerta románica y que se halla descentrado del eje general. Solucionado con trazado equilátero curvilineo, es una simbólica representación de la cruz de ocho puntas (por las bienaventuranzas), concedida a la Orden de San Juan de Jerusalén por el papa Alejandro IV en su pontificado.


Ábside o Altar Mayor Podríamos concretar el estilo de la iglesia, por su sobriedad, en gótico-cisterciense muy propio del ascetismo de la orden hospitalaria en sus comienzos. Son sus caracteristicas la ausencia de ornamentación superflua; los capiteles de las columnas, lisos troncos de pirámide invertidos; las molduras tóricas o de bordón y las altas ménsulas de la nave.

El gótico en todo su esplendor lo hallamos en las dos capillas laterales del presbiterio y en las del fondo de la iglesia, antiguo atrio, actual capilla de la Virgen de los Estudiantes, unido al cuerpo general de la iglesia por un arco conopial de interesantes capiteles policromados y elementos reutilizados.

La capilla sur del presbiterio o primitiva capilla de Santa Bárbara posee un ventanal tripartito con derrama superior; haces de columnitas muy esbeltas adornadas a los pilares y rematadas por capiteles labrados con las águilas de la Baja Austria, que sostienen los nervios de las bóvedas de crucería. En la clave el escudo de la familia Hohenstaufen: águila negra sobre fondo de oro.

Al norte, la capilla lateral se une al presbiterio por un elevado arco trilobulado. En ella se resolvió la bóveda con un interesante nudo de nervios de inspiración germana. En lo alto del muro oeste se halla el acceso a la Camara Oculta o Reconditorio, interesante recinto ojival dedicado a calabozo, escondite o archivo.

Fué en el siglo XVII, el siglo del barroco, con su recargada ornamentación y concepción del movimiento de las formas, cuando se recubrierón los sillares y la desnudez de los paños de la bóveda con escayolas e implantaciones de arcos de medio punto, lunetos y profusión de relieves, esgrafiados y policromías. Se rompierón las cornisas y se horadaron las paredes para sujetar las impostas de una falsa bóveda de cañón y las pilastras. Recubrimiento que permaneció hasta la restauración de 1967.

Recuerdo de aquella época se conserva la Real capilla de Santa Bárbara, actualmente dedicada a la reserva del Santísimo; construida en 1686 es obra del arquitecto Juan Pérez Castiel, famoso en Valencia por las reformas interiores de varias iglesias, entre ellas, la Capilla Mayor de la Catedral y la parroquial de San Esteban, en la que aplica la técnica ornamental de esgrafiados que puede apreciarse, aun en su aspecto original, en ésta capilla de San Juan del Hospital. Está situada al sur del templo, antes de ascender los escalones del prebisterio, separada por una antigua verja de hierro restaurada en 1969 en los Talleres del Parque de Artilleria de Valencia.

La emperatriz de Nicea, doña Constanza Hohenstaufen, después de diversos avatares, finalizó su vida en Valencia en 1307. Pidió en testamento ser enterrada en ésta iglesia, en la primera capilla construida por ella en honor de Santa Bárbara, a quien tenía gran devoción y profunda gratitud desde su milagrosa curación de lepra. Sus restos fuerón trasladados en 1869 a la capilla barroca por Real Orden de Carlos II.

En el siglo XIX desaparecierón las órdenes militares de España por Decreto Real. El templo sufrió diversos destinos, decadencia y abandono, hasta pasar a depender del Arzobispado. En 1905 la parroquia que albergaba fué trasladada al ensanche de la ciudad en la iglesia de nueva construcción de San Juan Bautista y San Vicente Ferrer. Saqueada en 1936, el estado del edificio era tal que llegó a pensarse en derribarla. El académico de la Historia don Elías Tormo, atendiendo a la petición del Barón de San Petrillo y otros valencianos ilustres lo impidió y en 1943 fué declarado Monumento Histórico-Artístico de carácter Nacional.

Capilla del Calvario Grupo escultórico formado por tres tallas en madera policromada que representan a Cristo en el árbol de la cruz, del siglo XIV, la Virgen Maria y San Juan Evangelista del siglo XII.

Calvario La imagen del Cristo crucificado sobre árbol-cruz. Se trata de una talla en madera de frutal mediterraneo. Compuesta por la figura de Cristo, cruz árbol y la tablilla del INRI. Altura 130 cm. envegadura 120 cm.

La cabeza inclinada en angulo de 50º respecto al eje central , al estilo franciscano del siglo XIII, con corona de ochos y espinas de grandes dimensiónes; ojos cerrados y arruga frontal sindónica. Torso con herida lancelada entre el cuarto y quinto espacio intercostal, de la que mana sangre que gotea hacia abajo atravesando el paño de pureza.

El paño de pureza es corto, determina la época de la realización de la figura, dado que la corta longitud de la caida de la tela alrededor de la cadera fué admitida en el siglo XIV, así como la colocación franciscana de las extremidades, piernas cruzadas y pies superpuestos unidos con un solo clavo.

Los brazos izquierdo y derecho, en ángulo de 125º y 120º con la vertical fuerón ensamblados con un refuerzo de tela cubriendo la junta del hombro. Los recorre en su parte anterior un grueso vaso venoso, policromado de azul.

Toda la figura está policromada en un tono de encarnadura suave, salpicado por gotas de sangre en la parte anterior y posterior. El paño de pureza es de color azul con dibujo de influencia italo-bizantino en blanco plateado.

Las imagenes de la Virgen y San Juan Evangelista, son tallas de madera problablemente de boj u olivo. Altura 123 cm. Soporte de madera de una sola pieza sin ensamblajes, tallada ciñéndose a la estructura de la madera ligeramente curvada, lo que origina un leve movimiento que da gracia y obliga a tallar los brazos pegados al cuerpo. San Juan lleva un libro en la mano izquierda, su evangelio; el brazo derecho está plegado sobre el antebrazo, con la mano cerrada sirviendo de apoyo al rostro. Denota expresión de dolor. Quedó como distintivo iconografico en la figura de San Juan Evangelista durante siglos.

Autor desconocido hasta la fecha, pendiente de investigación a partir de los signos caligraficos que se perciben en la parte anterior de los pliegues del manto de la Virgen y de la vuelta del manto de San Juan. Determinarian la posible autoria del artista escultor, el donante, el notario o el testigo que dió fé de ello.

La policromia imita la textura de las telas de la época, dibujo lleno y cerrado, de motivos vegetales en el manto y oscuro en la túnica. Detalles de oro en los paños, cuello y bordes del ropaje.

Real Capilla de Santa Bárbara Obra de Juan Pérez Castiel. Según la tradición que se remonta a la mitad del siglo XIII y se avala con documentación y bibliografía, la emperatriz Constanza de Grecia trajo a Valencia, procedente de Bizancio, varias reliquias de Santa Bárbara: una sección del fuste de la columna de pórfido gris, a la cual había sido atada y azotada; una piedra de la que brotó el agua que sirvió para el bautismo de Bárbara, milagro que tuvo lugar en Nicomedia (Asia Menor) en el siglo III; y un hueso, al parecer del brazo de la santa, conservado en un tubo de cristal con cierre de plata en sus dos extremos, en uno de los cuales se grabaría posteriormente el escudo de la Orden de Malta.

Fuerón donadas por doña Constanza a la iglesia de San Juan del Hospital, donde mandó erigir una capilla en honor de Santa Bárbara, en el lugar donde se encontró otra reliquia, entre los contrafuertes del sur del presbiterío, en un enterramiento del Gremio de los Sastres, pidiendo en su testamento ser sepultada en ella como consta en los codicilios.

La Real Cofradía de Santa Bárbara hizo construir ésta capilla, obra barroca del arquitecto Juan Pérez Castiel entre los años 1684 y 1689. La talla de la clave y el modelado de los ángeles se deben a Julio Capuz; destaca el trabajo original de los esgrafiados de tradición mudéjar.

A la capilla se trasladarón en una urna de madera, los restos mortales de la Emperatriz y en un nicho excavado en el contrafuerte, las referidas reliquias de Santa Bárbara. El rey Carlos II le otorgó también el titulo de Real, que ya poseía por la egregia condición de su fundadora y por ser los Reyes de Aragón benefactores de la misma.

Por la situación lamentable en que se encontraba el templo de San Juan del Hospital en el año 1939, la Real Cofradia de Santa Bárbara solicitó del párroco de la iglesia de San Esteban Protomártir, autorización para que en una de sus capillas se pudiera seguir practicando el culto a Santa Bárbara provisionalmente. Asi se hizo durante unos años y fuerón dejadas en deposito en dicha parroquia las reliquias.

Tras dar término las obras de restauración en la Real Capilla comenzadas por la Prelatura del Opus Dei en 1967 y finalizadas con la ayuda de la Comisión Europea de Cultura, el Ministerio de Cultura, la Generalidad de Valencia y la Asamblea de la Orden de Malta, y habiendo recuperado el "pudridero" y cripta adyacente en la que estuvierón incialmente los restos mortales de la Emperatriz, en el año 2002 se realizó el traslado de la columna-reliquia y pila desde la Parroquia de San Esteban Protomártir a su hornacina en esta capilla.

Hornacina excavada durante las obras del siglo XVII, en un contrafuerte del siglo XIII.

Capellania fundada por doña Constanza de Grecia, hija de Federico II Hohenstaufen, Emperador de Alemania y viuda de Juan III, Emperador de Nicea (Bitinia, Asia Menor), en agradecimiento a su milagrosa curación de la lepra por mediación de Santa Bárbara. El milagro acaeció en Valencia alrededor de 1270-1280, donde se hallaba la emperatriz acogida por el rey Jaime I el Conquistador. A su muerte, su sobrino y heredero, el rey don Jaime II el Justo, le concedió honores de Real Capilla, los que fuerón confirmados, más tarde por Carlos II.

Columna y pila. Reliquias de Santa Bárbara Textos de las placas metalicas en la columna y pila de la hornacina de la capilla:

Placa puesta por los cofrades en la sección de la columna en la que, según la tradición, fué azotada Santa Bárbara, y que doña Constanza trajo consigo desde Nicea:

"Real Cofradía de Santa Bárbara Virgen y Mártir de la iglesia de San Juan del Hospital. Piedra de la que según la tradición brotó milagrosamente el agua que sirvió para el bautizo de Santa Bárbara. Donativo de la que fué Emperatriz Constanza de Suavia. Propiedad de la Cofradía."

Placa puesta por los cofrades en la pila de piedra en la que se halla la sección de la columna reliquia de Santa Bárbara, para poder añadir agua el día de su fiesta y tomarla los devotos:

"Columna y pila de piedra utilizada como soporte de la que según la tradición brotó milagrosamente el agua para el bautismo de Santa Bárbara. Adquiridos y propiedad de la Cofradía que las mandó labrar a sus expensas."

Retablo de San Pedro Retablo de San Pedro Retablo en tabla de madera del siglo XIV con guardapolvos. Dimensión total: 255 cm de altura x 253 cm.de ancho. Tabla central: 157 cm. x 96 cm. Tabla del ático: 95 cm. x 98 cm. Calle lateral derecha: 80 cm. x 167 cm. Calle lateral izquierda: 77 cm. x 168 cm. Profundidad del guardapolvo sobre el retablo: 12 cm.

Retablo de tres calles y tres cuerpos con ático y polsera en saledizo añadida posteriormente. Formado por cuatro tablas de la misma época. Tres del mismo tamaño: la central, con la imagen sedente del titular del retablo, San Pedro, sosteniendo en las manos unas grandes llaves, según la iconografía habitual del personaje bíblico. Rematada por crestería en madera y pan de oro. Las dos otras tablas, situadas a ambos lados de la central, se hallan divididas cada una en dos escenas por la crestería dorada. Lateral derecho parte superior: Ascensión del Señor (detalle ingenuo de los pies en la roca). Lateral derecho parte inferior: Adoración de los Magos. Lateral izquierdo superior: Anunciación: Dios Padre desde el cielo en actitud de soplar infunde el Espiritu Santo sobre María. Lateral izquierdo inferior: Natividad. La iconografía de la época, sitúa al Niño Jesús, sobre el manto de su madre, de rodillas, dignificando el nacimiento.

La cuarta tabla es el ático representando la Crucifixión.

El retablo está adornado por agujas góticas de época o crestería. La tabla en saledizo, polsera o guardapolvo posterior, está policromada en suaves tonos azulados y rosados, con dibujo muy interesante de reminiscencia italiana. Muy restaurada en su estructura, pero no tocada en la policromía.

Ingenuidad y tradición iconográfica en los detalles de las escenas: Ascensión, pies plasmados en la roca; Anunciación, Dios padre soplando desde atrás sobre el Espiritu Santo; Nacimiento, el Niño Jesús sobre el manto de María.

Policromía sobre estofado en pan de oro. Dibujo floral cerrado en mantos y fondo de la figura central, que destaca por su técnica.

Retablo de la Pasión Retablo de la Pasión Siglo XVI. Jerónimo Vicente Vallejo y Cósida (1510-1592). Pintor aragones renacentista, que trabajó bajo el mecenazgo del arzobispo don Hernando de Aragón desde 1539 a 1575, año en que este fallece. Realizó su capillla funeraria, dedicada a San Bernardo de Claraval, de quien el arzobispo era muy devoto.

Autor del retablo de la Pasión de Jesucristo, obra del siglo XVI en madera de pino blanco, sobredorada con oro fino de ducados en las cornisas, frisos, arquitrabes, pilares, capiteles y bases de la estructura. La policromía en las tablas es pintura al óleo sobre madera. Sus dimensiones son: ancho total 380 cm., altura 397 cm.

El retablo fué realizado por contrato del 20 de diciembre de 1578 para el Altar Mayor de la Colegiata Parroquial de Valtorres, Zaragoza, como encago de don Antonio Garcia, obispo de Utica, (Cartago), auxiliar del arzobispo don Hernando.

Se inspiraba en las composiciones italianas de la época, de artistas como Durero y Rafael. Siguiendo y ejecutando en sus obras de madurez la "maniera" (manierismo), de los seguidores de los grandes artistas del renacimiento.

El retablo de la Pasión es su última obra, basando el dibujo de la tabla central en un grabado de Cornelius Cort de 1568, sobre una obra de Federico Zuccaro.

Está formado por nueve tablas o casas, repartidas en tres calles verticales:

- Ático o cúspide: El Calvario. Iconografia habitual
- Tabla central: La oración en el Huerto de los Olivos. En primer termino: los apóstoles dormidos.
- Calle izquierda: Flagelación y Coronación de Espinas
- Calle derecha: Ecce Homo y Jesús se encuentra con su madre
- Predela tabla central: el Entierro de Jesús
- Predela tabla izquierda: la visión de San Bernardo
- Predela tabla derecha: San Pedro y San Pablo

Coronan el retablo dos escudos de armas, los del sr. Obispo don Antonio Garcia; bajo el timbre del obispo, escudo eclesiastico renacentista, como armas, tres garzas blancas sobre gules.

Y para terminar diremos que es una iglesia que ha pasado por distintos avatares, pues fué parroquia sin feligresía, sirvió de tumba a una princesa bizantina y aun de cuartel a las tropas inglesas que estuvierón de guarnición en Valencia durante la guerra de Sucesión.

Después de la Guerra Civil estuvo muchos años cerrada al culto y aun sirvió de teatro o cine religioso del Opus Dei.

Esta orden, librarón al viejo templo de toda la escayola y yeso que cubría sus muros y bóvedas, y bajo de ellas apareció un soberbio gótico, un gótico casi romanico, de una gran pureza, que convierten a San Juan del Hospital en una joya arquitectonica. Además se buscarón antiguos retablos y tablas medievales, con lo que San Juan ha quedado tan armoniosa como bella; incluso, como contraste, cuenta con una capilla adosada donde luce un dorado altar con todo el esplendor del barroco valenciano.

Además posee un patio, que le sirve de atrio, que tiene, sorprendentemente, importancia en la historia deportiva valenciana; porque en él se librarón los primeros "match" de boxeo que se conocierón en nuestra ciudad, ya que los organizaron, con gran asombro indigena, los soldados ingleses a que más arriba aludia.

Los parrafos en color "teal" corresponden a textos de la propia Iglesia.