De profesión pintor. En 1856 murió su madre y en 1866 su padre ambos victimas de la peste. Su abuelo se hace cargo de él y de
sus siete hermanos, por lo que se ve en la necesidad de ponerse a trabajar desempeñando los mas variopintos oficios: platero, dorador,
pintor de cerámica, de abanicos y sombrerero.
En 1868 el decreto de libertad de enseñanza, le permite asistir gratuitamente a clases de pintura, colorido y composición en la Escuela de Bellas
Artes de San Carlos, que impartía don José Fernández Olmos.
En sus inicios sufre influencias del pintor Francisco Domingo Marqués. Su primer trabajo será. "Santa Mónica", para la parroquia de
Santa Mónica, pero al parroco no le gusta y el cuadro es enviado a la Exposición Regional de Barcelona de 1873 con el titulo de
"La Caridad, y que hoy día se conserva en el Museo de Arte Moderno de Barcelona.
En 1872 no consigue plaza en las oposiciones de la Diputación de Valencia para un pensionado en Roma, por lo que viaja por cuenta
propia acompañado de su amigo el pintor José Miralles. En Roma concocerá a Fortuny, y después de siete meses regresará a Valencia
con un considerable bagaje pictórico.
En 1876 gana una de las plazas de pensionado para Roma, por lo que se casa con Teresa Martinez Monfort y se traslada a Italia donde
residirá hasta el año 1881. En Roma nacería su hijo José (1879) y viaja por Napóles y Venecia, De esta época son sus obras
tituladas
"El Desembarco de Francisco I", y
"Los últimos momentos de Jaime I". De esta última realiza dos versiones una para la
Diputación de Valencia y otra para la Exposición General de Bellas Artes de Madrid de 1881, en donde se alza con la medalla de
segunda clase. Este lienzo se conserva en el Museo de Bellas Artes de Zaragoza. Otros cuadros de esta época realizados para la
Diputación son:
"El guardavía",
"Juegos Icarios", "Un fauno" y
"Las hijas del Cid". La temática de su pintura abarca en este momento
desde los temas históricos, clasicos y de género.
Regresa en Valencia y en 1883 nace su segundo hijo, que se llamará Ignacio. Es nombrado Presidente de la Sección de Bellas Artes
del Ateneo de Valencia. En 1884
a propuesta de José Fernández Olmos (su antiguo profesor) es nombrado profesor auxiliar de las clases
de colorido y composición en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos. Durante todo este periodo su vida profesional y familiar va
enriqueciendose con el tiempo.
Experto en diversos generos, se decanta por los paisajes y los retratos, en esta faceta destacamos la serie pintada en 1885 para la familia
Jaumandreu que llevan por titulo: "La primavera", "El verano", "El otoño" y "El invierno" y diversos paisajes de Villa Maria en Betera
propiedad de José Jaumandreu.
Realiza incursiones en cuadros de temática
religiosa como el
"Cristo Yacente" del
Colegio del Patriarca, obras de temética costumbrista "Carnaval en la Alameda de Valencia".
desnudos, escenas familiares y escenas de vida cotidiana.
En 1885 compra una casa en Godella, que con el tiempo se convertirá en su residencia habitual y a la postre el lugar donde
fallecería.
Desde el momento en que se establece en Godella, sus preferencias cambian y se dedica a los paisajes y temas costumbristas.
También se dedica a la labor de decorador de grandes mansiones y como autor de retratos.
En 1895 gana la medalla de segunda clase de la Exposición Nacional de Madrid con el retrato del coronel de caballería "Nicanor Picó". En 1897
se le otorga medalla de oro por el retrato de
José Mellado. En 1899 medalla de oro con el retrato de su hijo Ignacio titulado
"La lección de memoria". En 1896 es elegido académico de la Escuela de Bellas Artes de San Carlos y en 1903 en la de
San Fernando en Madrid.
Se le concede plaza de profesor auxiliar de Dibujo en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid, cargo que ocuparía hasta el
momento de su muerte. Con este cargo se ve obligado a realizar frecuentes viajes a Madrid, allí pintará un cuadro de "Alfonso XIII", "Romero
Robledo", y
"El conde de Guaki".
Aduciendo problemas de salud
abandona la docencia y se establece definitivamente en Godella. En lo que será su última etapa de su vida, pinta para sí, con una técnica
pictórica muy personal y particular. Es el momento de la pincelada suelta y alegre, escenas de paisajes de su Godella. Se aproxima a la
técnica del impresionismo.
En 1912 el Ayuntamiento de Valencia, le concede el honor de poner su nombre a una de las calles de Valencia. Muere en 1916 en su casa
de Godella.