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Eñ señor rey don Alfonso, fizo y ordenó que la mezquita que los moros avían,
mandó a los obispos que la consagraran ... e puso por la suya mano de la Virgen
María que a par de si traíba, e pasó e trasladó los obispados de Valeria y Arcas
e puso la silla en la su ciudad de Cuenca
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La esposa de Alfonso VIII, es Leonor de Aquitania y Plantagenet, hija del rey de
Inglaterra, hermana de Ricardo Corazón de León y además condesa de Gascuña. Con ella
vienen caballeros normandos que serán
los que ejercerán su influencia sobre la fabrica de la catedral, de ahi su aire nordico que
anteriormente hemos citado y que es lo que mayormente llama la atención, alejado del tipico
gótico de la Castilla medieval.
En el momento de comenzarse a construir la catedral, el estilo imperante en los reinos
cristianos era todavía el románico, por lo que no nos debe extrañar que fueran los
extranjeros de la corte del rey Alfonso VIII quienes introdujeran los aires góticos en
nuestra catedral, ya que este era el nuevo orden imperante en la Europa allende los
Pirineos.
Caracteristicas
La catedral fué consagrada por San Julían, segundo obispo de Cuenca, en el año
1196 cuando la misma todavía se encontraba en sus inicios.
La Catedral fué comenzada por canteros galos entre los años 1182 y 1189 (siglo XII)
continuando las obras durante todo el siglo XIII. La Catedral con toda seguridad
se construyó sobre la antigua mezquita árabe de la ciudad.
Se considera como la primera catedral gótica realizada en Castilla, siendo
consagrada definitivamente bajo la advocación de Santa María en el año 1208 por el
obispo Rodrigo Ximénez de Rada.
No obstante, la construcción de la catedral comienza en los finales del románico, por lo que es
natural que en la catedral encontremos resistencias románicas frente a las novedades góticas del
momento.
La planta inicial de la catedral estaba formada por tres naves; a la altura del crucero
se transformaba en cinco naves y continuaba formando cinco absides, siguiendo las trazas
del románico imperante.
En el siglo XV los cinco ábsides fuerón sustituidos por una doble girola para aprovechar el
desarrollo de las cinco naves de que disponía la catedral. Su nueva planta quedaría
formada por una planta de cruz latina, tres naves, doble girola y un profundo presbiterio.
El crucero está cubierto por una gran bóveda central de influencia anglonormanda.
Las capillas de las naves laterales fuerón construidas en su mayor parte en el siglo
XVI en estilo gótico.
Exterior y fachada principal
Su exterior se renovó casi por completo en el siglo XVI y en el siglo XVII se construyó la
capilla del Sagrario. Durante el siglo XVIII se reformó tanto la fachada
como las torres, dandole al edificio un
aspecto barroco. Esta reforma afectó a la
fachada principal que había sido
mandada construir por el rey Fernando III y que disponia de dos torres góticas gemelas.
Las torres de la fachada junto con otras dos torres que tenia la catedral desaparecierón
durante un incendio, lo que dió motivo a nueva reforma, que fué llevada en el año 1720 por Juan
Pérez y nuevamente reconstruida en 1723 bajo la dirección de Luis de Arteaga.
Ya en el siglo XX y como consecuencia de los daños sufridos por la fachada, al hundirse la
torre de las campanas en 1902 por la caida de un rayo, se procedió a su
reconstrucción en el año 1910, en lo que es su aspecto actual, una fachada de estilo
neogótico obra de Vicente Lampérez. Su aspecto actual confirma sin ningún genero de duda
que la misma quedó inconclusa.
En la parte mas alta encontramos una
imagen de San Julian que curiosamente es la única imagen que existe en toda la fachada.
Fotos detalle de la Fachada
Interior
Interesante es la solución arquitectonica dada para la transmisión de fuerzas de las
bóvedas a los arbotantes en los elementos construidos tras los pilares.
En planta podemos observar perfectamente como desde la entrada hasta el transepto, la
Catedral está formada por tres naves y a partir de aquí se transforma en cinco naves que
antiguamente acababan en cinco absides, que como ya hemos dicho fuerón destruidos para
construir la doble girola, aprovechando las cinco naves en que terminaba la cabecera.
Gran originalidad tienen las bóvedas sexpartitas del transepto, que son rectangulares
en vez de cuadradas como suele ser habitual en otras iglesias. Es de destacar la
originalidad de los pilares aqui situados por su gran variedad.
El templo se cubre con bóvedas sexpartitas que arrancan de un haz de
pequeñas columnas. La nave central se separa de las laterales por medio de grandes
arcos apuntados que se apoyan sobre pilares de distinto grosor. Este tipo de bóvedas
coinciden con el gótico primitivo del norte de Francia.
El triforio es distinto al de las demás catedrales góticas españolas. Es muy
estrecho y por eso se le llama falso triforio. El claristorio o ventanales altos se abren
sobre una galería, la decoración es profusa, los arcos lobulados y tiene añadido una
barandilla que se hizo en el siglo XV.
El falso triforio, es tan original como hermoso, al tener ventanales moldurados y decorados con
estatuas de ángeles y un óculo superior que ahorra el piso del claristorio como fuente
de iluminación, aunque restando altura. El triforio crea una estructura única en
España que sirve de transmisión de fuerzas desde las bóvedas hacia los arbotantes
exteriores.
El cimborrio o Torre del Angel se construyó sobre el crucero para dar luz al interior
a modo de linterna y con forma cuadrada. En el interior el segundo cuerpo se hace
octogonal. Se cubre la torre con un tejado a cuatro aguas.
La Sacristía Mayor
Antes de entrar en la sacristia, encontramos un espacio llamado antesacristía que en
realidad sirve como lazo de unión entre la girola y la sacristía.
En la antesacristía encontramos la portada de acceso, donde podemos encontrar
blasones e imágenes religiosas, así como unas tallas de madera
policromada de San Pedro, San Pablo y la Asunción que fuerón añadidas en el siglo XVI.
Al lado de la portada encontramos el aguamanil utilizado por los canónigos para lavarse
las manos antes de la misa. Se trata de una pila del siglo XVII realizada en mármol por
Bernardo Carlos y Gregorio Pastor.
La sacristía, es obra de finales del XV y principios del XVI. Estilo de transición
del gótico al plateresco.
Se trata de una estancia rectangular con bóveda de crucería profusamente decorada.
En su origen tenía ventanales góticos, pero fuerón suprimidos para colocar la cajonería
en el siglo XVIII. Esta fué tallada por Vicente Bort siguiendo las
trazas de Ventura Rodríguez. También obra de Vicente Bort son los dos armarios de la
entrada en donde vemos unos relieves que representan la vuelta de los mensajeros a la
tierra prometida y el sacrificio de Isaac. Los dos armarios situados junto al altar son
obra de Manuel Crespo y estan tallados con la Anunciación y el pecado original.
La mesa del centro es de mármol con tablero de una sola pieza, obra de Blas de
Rentería, de 1758.
El retablo es un conjunto formado a su vez por dos retablos, un primer retablo de 1729 en el
que se incluia como tema principal una Dolorosa de Pedro de Mena. Este retablo no gustó
al cabildo y se encargó a José Martín de Aldehuela, que cubriera el frente y aprovechara en la
obra una Virgen con Niño del siglo XVII. Además dos lienzos de Pedro Atanasio Bocanegra,
representando a los doctores de la iglesia occidental. Asimismo añadió dos espejos al
retablo siendo esta conjunción la que hoy vemos.
En cuanto a la
Dolorosa de Pedro de Mena, se trata de una talla de madera policromada de
58 cm. de altura ejecutada en 1660. Se trata de una imagen que ha sido muy repetida por
lo que es muy conocida.
En esta estancia también encontramos un
retablo llamado de la Virgen de la Leche (siglo XVI).
Se trata de un retablo con pinturas al óleo sobre tabla, dividido en tres calles y predela.
En la predela encontramos
un apostolado, en el centro la Virgen de la Leche flanqueada a la izquierda por San
Gregorio y por el donante, un miembro de la familia Antelo, a la derecha Santiago y la
esposa del donante. Procede este retablo de la iglesia de San Miguel.
También encontramos un óleo sobre lienzo, que representa a un
Ecce Homo atribuido
al conquense Cristóbal García Salmerón (siglo XVII).
Otro
retablo es el llamado de la Asunción, obra de 1555 realizado por Martín Gomez el Viejo.
En su centro la Asunción de la Virgen con los apostoles a sus pies y una gloria de
ángeles acompañando a Dios Padre que la corona al llegar a los cielos. A los lados de
la calle central, cuatro pinturas, San Cosme y San Damian junto a Santa Catatlina de
Siena y Santa Catalina de Alejandria simetricos a ambos lados de la calle central.
En la parte superior del retablo un Calvario, y en la predela
San Juan Bautista, la adoración de los reyes y los santos San Julian y San Lesmes.
La sala capitular
Construida en el siglo XVI, al principio estuvo exenta, siendo unida a la Catedral por
un paso en el siglo XVIII.
A destacar su portada de canteria labrada en madera de nogal entre 1518 y 1537 según
indica el escudo, y sus puertas de bajorrelieves que recuerdan el estilo de Esteban Jamete.
En la
portada vemos cuatro nichos en donde se representan las cuatro virtudes cardinales y mas
arriba las virtudes teologales. En el timpano un grupo escultórico con la Adoración de los
pastores.
La puerta dispone en su parte central de cuatro relieves representando a San Juan Bautista,
San Pedro, San Pablo y San Juan Evangelista; en la parte superior dos tondos con la
Adoración de los pastores y la Transfiguración del Señor. En la parte inferior
relieves decorativos.
Dispone el interior de un artesonado renacentista del siglo XVI pintado en
el siglo XVIII.
En sus paredes encontramos un Apostolado, pintado por Cristóbal García Salmerón en el
siglo XVII (1649), y completado con las figuras de Cristo y San Matías por
Pedro Paez en 1779.
Otros lienzos de esta sala son: Visitación de la Virgen a Santa Isabel, óleo sobre
tabla, obra de Martín Gomez el Viejo (siglo XVI); la Inmaculada, óleo sobre lienzo
realizada por Pedro Atanasio Bocanegra de finales del siglo XVII; la Resurrección
de Cristo, óleo sobre lienzo, de Francesco Solimena del siglo XVII y XVIII; San
Francisco de Asís, madera policromada, atribuido a Luis Salvador Carmona en el siglo XVIII.
La Capilla Mayor o Altar Mayor
Cerrada por tres rejas, destaca sobre todo la
de la nave central, obra de Juan Francés, realizada entre 1511 y 1517. En una mezcla de
transición del gótico al renacimiento se aprecia la
perfecta armonía entre la tupida y esbelta fila de los barrotes góticos con el gusto
renacentista en los candelabros, frisos y sobre todo en la finisima labor de repujado
de la gran crestería que remata en el Calvario, rodeado de ángeles, pájaros y flores.
Las dos rejas que cierran sus laterales son posteriores, obras de Rafael Amezúa de Elorrio
(1740).
En el año 1752 se construyó el nuevo
altar mayor, en estilo neoclásico, proyectado por
Ventura Rodriguez, y ejecutado por los arquitectos Eugenio Gonzalez y Pedro Ignacio Incharraundiaga.
Construido en mármol y jaspe, el mármol fué trabajado por Blas de Renteria, las esculturas y
relieves del altar son obra de Bociardi, realizados en mármol de Carrara. Los estucos con los
evangelistas y las escenas de la vida de la Virgen, son obra de los italianos Pedro Ravaglio y
Juan Bautista Cremona.
La girola Construida en 1448, para ello hubo de destruirse los ábsides en los que
terminaban las naves laterales.
La doble girola es obra de Hanequin Cueman de Bruselas y su hermano Egas Cueman. Las
capillas situadas en este deambulatorio son de la misma época (siglo XV).
El coro Siglo XVIII. Cerrado por una
reja de Hernando de Arenas, natural de Cuenca, obra de 1577.
De esta reja destaca la elegancia del torneado de sus barrotes, el calado de los dos
frisos y, sobre todo, la bella crestería con motivos de candelabros, simbolicos delfines
y el escudo catedralicio.
El coro está situado en el centro de la catedral, frente al altar mayor, que como sabemos
es una originalidad de las catedrales góticas de España. La nave central recibe aqui l
nombre de nave de los Reyes.
La sillería construida en madera de nogal, es obra de Manuel Gassó del año 1753. Dispone
de 53 relieves tallados que representan imagenes de diversos santos. Del anterior coro
gótico sólo se conserva la Virgen de alabastro situada encima del sitial del obispo, obra de
Giraldo del Flugo.
El anterior coro de estilo gótico se encuentra hoy dia en la Colegiata de Belmonte
(Cuenca)
También encontramos dos
organos que son restauraciones de lo poco que quedó del que
desapareció en el incendio de 1767. De época barroca, las cajas están diseñadas por José
Martín de Aldehuela y los tubos fuerón realizados por Julián de la Orden, organero
conquense.
El trascoro lo ocupa un altar dedicado a San Fernando. En estilo plateresco, es obra
de Jamete mientras que el cuadro es de Martín Gómez.
Claustro El claustro gótico existente, fué remodelado por Andrés de
Vandelvira en 1564, aunque quien terminó el proyecto fué Juan Andrea Rodi en 1577 y
Martín de Aldehuela en el siglo XVIII.
El claustro sufrió serios daños como consecuencia de la caida de la torre de las campanas
según hemos citado, y no se abre el público. Influido por la obra escurialense, se trata
de un claustro monumental, sobrio con columnas de orden dórico románo.
Entrando por la puerta principal y cogiendo la nave de nuestra derecha encontramos las
capillas siguientes:
Capilla de la Virgen del Pilar Fundada en 1769 por el canónigo Diego
Lujando, en lo que fué puerta de los
Ángeles, obra tardobarroca de José Martín
de Aldehuela, realizada entre 1769 y 1770 . En ella encotramos la tumba del obispo
Wenceslado Sangüesa.
Está construida al modo de una iglesia pequeña, con una nave, un pequeño crucero, linterna y
presbiterio. En la bóveda de la linterna podemos
encontrar pintura al fresco representando la
Coronación de la Virgen.
El arco de ingreso se adorna con un fresco que representa alegóricamente la aparición
de la Virgen a Santiago.
En las paredes, seis relieves de estuco con las imagenes de San Julián y la Virgen, la Aparición
de la Virgen a Santiago, la Virgen y el Niño Jesús, el milagro de Calanda y la Virgen
imponiendo la casulla a San Ildefonso.
El altar es de madera policromada que imita el marmol y el jaspe.
Está presidida por una copia de la imagen de la
Virgen del Pilar y a su
lado en sendas hornacinas, imagenes del Niño Jesús y San Juan Bautista niño, obras del
italiano Nicola Fumo del siglo XVII.
Se cierra la capilla con una reja del siglo XVII.
Capilla de los Apóstoles Obra del año 1528 de Juan de Alviz y Antonio
Flórez. Fundada por el chantre García de Villarreal.
La portada formada por arcos de medio punto, nichos con veneras, frontones, todo ello
labrado con finisima decoración de candelabro con adornos florales, animales fabulosos,
niños en las más variadas actitudes y bustos de perfil clásico. Todo ello al más puro
estilo del renacimiento. Los nichos que se pensarón para ser ocupadas por imagenes y no
llegarón a ocuparse por lo que permanecen vacios.
Junto a la entrada hay un comulgatorio con reja de círculos secantes formando
estrellas, creado por Alonso
Beltrán, estilo original de la Catedral de Cuenca.
En el interior seis columnas, con decoración plateresca de finísima ejecución, sirven
de apoyo a dos bóvedas nervadas, con nervios cruceros y combados.
En una de las paredes laterales un
retablo renacentista del siglo XVI, dedicado a los Apóstoles,
con relieves en madera policromada y estofada, tablas al óleo representando a los
discipulos de Cristo, atribuidas a Martín Gómez el Viejo. En la calle central encontramos
relieves en madera de La Piedad (predela), resurrección de Cristo, Ascensión y Dios Padre
(ático). En las calles laterales, pinturas al óleo sobre tabla con los doce apóstoles,
atribuidas al taller de Gonzalo de Castro y Martín Gómez el Viejo.
En la parte superior unas pinturas representan a San Nicolas de Bari y a San Julián, añadidas
con posterioridad.
En otra de las paredes vemos dos retablos, el de la izquierda recibe el nombre de la Virgen
de la Salud, obra barroca de 1638 atribuido a Andrés de Vargas. En el centro talla de
madera policromada de la Virgen con el Niño, a la izquierda óleo sobre lienzo de San Miguel
y San Julián y a la derecha óleo sobre lienzo de San Pantaleón y San Francisco de Asís. En la
parte superior San Antonio de Padua.
El retablo contiguo es el conocido como el de
la Magdalena, obra de 1770 de José Martín de
Aldehuela. En el centro un gran relieve de madera policromada representa a Maria Magdalena.
Se cierra la capilla por una reja plateresca atribuida a Cristobal de Andino. A destacar
los balaustres de los lados y los relieves de hojalata del friso que representan escenas
del Génesis (Creación del hombre, de la mujer, el pecado original y la expulsión del
paraiso).
Capilla Bautismal o de San Antolín Es la más antigua de la Catedral, del siglo XIII.
Tiene bóvedas de crucería con nervios de espinazo apoyados en ménsulas. Tiene una banda
mudéjar en el muro izquierdo, lo que hace suponer que el autor de la obra debió ser
de origen español.
El retablo de San Ignacio de Loyola tiene una talla de madera policromada del santo en el centro,
aplastando una imagen que representa al protestantismo. Es obra de Manuel Alvarez del
siglo XVIII.
Otro de los retablos conserva un óleo sobre lienzo de San Juan Bautista predicando, obra
del pintor conquense Cristobal García Salmerón (siglo XVII), y en la predela un óleo
sobre tabla con una escena del nacimiento del santo, obra anónima.
Un tercero retablo conocido como de San Antolin, obra de José Martín de Aldehuela, del
siglo XVIII. En su centro pintura sobre tabla del santo, obra del siglo XIV de
autor desconocido.
También encontramos en la capilla una pintura gótica de influencia italiana, firmada por
Johanes, del que se conoce poco mas.
Conserva una pila plateresca del siglo XVI, de donde le viene el nombre a la capilla.
Capilla del Obispo del siglo XIV, fundada por el cardenal Jacobo de Veneris, obispo
de Cuenca.
Portada gótica con influencias flamencas. En su timpano encontramos un
calvario en piedra policromada.
La reja original de 1510, y transformada en el siglo XVII, se atribuye a Sancho Muñoz de
Cuenca y representa el bautismo de Cristo.
Retablo de 1589 realizado por Diego de Villadiego en madera y alabastro policromado, dedicado a
San Julian, patrón de la ciudad.
A su lado el
altar de Santa Ana, con un retablo barroco de 1652 y un lienzo sobre tabla fechado
en el siglo XV, en estilo gótico. Esta pintura se atribuye al circulo del Maestro de Horcajo.
El retablo fué traido desde la Ermita de Santa Ana cuando la misma se hundió.
Capilla de San Martín situada en el arranque de la girola. Construida en
1550 por iniciativa del canónigo Martín de Huelamo.
Retablo plateresco atribuido a Giraldo de Flugo. Las tallas
son de madera policromada y alabastro, y la pintura sobre tabla. En el centro San Martín
parte su capa con un pobre y en los intercolumnios imagenes en alabastro de San Pablo,
San Andrés, San Pedro y San Cristobal, mientras que en la predela un Ecce Homo.
En la parte superior unas pinturas al óleo sobre tabla que representan a la Virgen con
el Niño, Santa Lucía y Santa Catalina.
La reja que cierra la capilla es obra de Hernando de Arenas de 1548. De hierro forjado y repujado,
tiene en su parte superior a San Martín compartiendo su capa con un pobre.
Bajo el arcosolio se encuentran los sepulcros de los Montemayor que presentan
estatuas yacentes de estilo naturalista y un gótico más evolucionado.
En este lugar encontramos diversos altares y retablos, entre los que destacan el
retablo de San Fabian y San Sebastian.
Realizado por Diego de Tiedra por encargo del canónigo Juan Fernandez de Heredia entre
1551 y 1552. En el centro tallas en madera
policromada de San Fabian y San Sebastian, en la parte superior Dios Padre y distribuidos
por el retablo diversas
escenas en relieve, como pueden ser las del martirio de San Onofre
y el martirio de San Acacio.
También en este lugar encontraremos el
Altar de Nuestra Señora del Alba, llamada así
por ser en este altar donde se realizaba la primera misa de la mañana desde el siglo XIII
En en el retablo encontramos una imagen del siglo XV de la Virgen María con el Niño de madera
policromada. Las imágenes de Santa Lucía y Santa Polonia, son obra de José Martín de
Aldehuela, realizadas en 1772.
Sobre el retablo del Ángel de la Guarda, encontramos un
Calvario en madera policromada,
obra del siglo XVI según se indica en el paño de la pureza de Cristo. Se trata de una
obra plateresca, y junto a Cristo en la cruz, encontramos a la Virgen María y
a San Juan.
El Altar de San José fundado por José Cano Abril, es una obra barroca. Destacan los
veintitres espejos que lo adornan asi como un gran dosel de telas fingidas que la
enmarcan. En él encontramos a San José, talla de madera policromada, y encima un
relieve con la Sagrada Familia, y más arriba un grabado de San Francisco de Asís.
Capilla del Sagrario Obra del siglo XVII, cuyo autor fué fray Alberto de la
Madre de Dios,
quien dejó una obra sobria y noble, en estilo renacentista, a cuya hermosura contribuyen
el revestimiento marmóreo que hicierón
los genoveses Juan Bautista y Jacome Semeria. Se trata de una capilla con planta de cruz latina, con
cúpula y linterna en su pequeño crucero. Terminada en 1649, hasta aquí fué trasladada la
Virgen llamada ahora del Sagrario en 1655.
Dispone de tres retablos, situados uno en el presbiterio y los dos restantes en
cada uno de los brazos del crucero.
El central dedicado a la
Virgen del Sagrario, se trata de la talla románica
que llevaba Alfonso VIII en sus campañas y que por ello es conocida como la
Virgen de las Batallas. Al construirse la capilla la imagen fué vestida y partida en dos para colocarla
como si de un busto se tratara, modificandola al gusto de la época. Es la patrona de
la catedral.
El retablo situado en el brazo derecho del crucero está dedicado a San Julián y el de la izquierda
al Nacimiento de la Virgen.
Las pinturas de los retablos y de la
cúpula son del artista conquense Andrés de Vargas (siglo XVII)
quien reflejó en el lienzo del retablo de la izquierda el Nacimiento de la Virgen y en el la
derecha un pasaje de la vida de San Julián. En la bóveda se describen las virtudes, junto
con simbolos cristianos, motivos florales, mascaras, ángeles etc.
La reja que cierra la capilla es obra de Juan Díaz de los Herreros.
Capilla Vieja de San Julian situada en una de las puertas de la Capilla Mayor, en
ella estuvierón los restos de San Julian, hasta su traslado a la Capilla Nueva.
El retablo es obra barroca del siglo XVII. En el centro encontramos un óleo sobre tabla de
finales del siglo XVI representando a San Julián y a San Lesmes. Destacar en el frontal del
altar la finisima labor de rocalla.
La reja obra anónima del siglo XVI destaca por su labor de montaje de chapa repujada y
dorada de su parte superior con la misma escena que el retablo.
Capilla del Arcipreste Barba Obra del siglo XVI, atribuida a Andrés de Vandelvira.
Se cierra con una reja de Hernando de
Arenas, adornada con figuras metalicas silueteadas en chapa de hierro repujada (1568).
El retablo es de 1569 y reformado en 1795. La pintura
de la Virgen y San Julián es obra de Andrés de Vargas (1560). Representa a San Julián recogiendo
de manos de la Virgen la palma del martirio.
En esta capilla también encontramos dos lienzos de finales del siglo XVII; San Martín partiendo
su capa con un pobre y Santo Domingo recibiendo el rosario de manos de la Virgen.
Capilla de Pozo o de San Roque fundada en 1503 por el canónigo Juan del Pozo.
La reja de la capilla es la única gótica que encontramos en la catedral y fué
realizada por Juan Francés hacia 1511.
El retablo es atribuido a Gonzalo de Castro. En su parte central encontramos una
imagen de San Roque que sustituye a una tabla de la Asunción de la Virgen y que hoy día se encuentra en el
Museo Diocesano. Las pinturas al óleo sobre tabla que encontramos en las calles laterales
representan el Abrazo ante la puerta dorada, Presentación de la Virgen en el templo, la
Anunciación, la coronación de la Virgen , la visitación a Santa Isabel, los desposorios de la
Virgen y nacimiento de la Virgen, todas ellas obra del siglo XVI.
Capilla Nueva de San Julián o Transparente.
Situada en el centro del trasaltar mayor. Proyectado
por Ventura Rodriguez en el año 1752, el mismo consistia en construir un altar
transparente con el fin
de que pudiera verse el cuerpo incorrupto de San Julián. Esta obra fué realizada por
Eugenio Gonzalez y Pedro Ignacio Incharraundiaga. Esta obra conocida como el transparente,
está inspirada en la que existe en la Catedral de Toledo. Las esculturas son del valenciano
Francisco Vergara (siglo XVIII), mientras que los mármoles fuerón trabajados
por Blas de Renteria, y los
bronces y rejas de Pedro Lázaro, Pedro Verda y Pedro Martinengo.
En su parte superior vemos varias esculturas que representan a las virtudes teologales,
destacando la de La Caridad sobre el frontón partido de la derecha. En el interior de la
capilla tres grandes altorrelieves nos hablan de San Julián. En el centro el santo
recibe la palma del martirio de la mano de la Virgen, a la derecha el bautismo del santo y
a la izquierda el santo con la cesta de mimbre y a su lado San Lesmes. En segundo plano
la representación de uno de los milagros que se le atribuye (la aparición de unos mulos
cargados de grano en una época de hambruna).
Tanto el altar mayor como el trasaltar están comunicados fisicamente por un óculo que
permitía ver desde uno y otro lado la urna con los restos de San Julián.
Los restos de San Julián fuerón trasladados desde la Capilla Vieja de San Julian en 1760.
La urna que hoy existe esta vacia, ya que la urna original que era de plata fué fundida
durante la Guerra Civil Española y los restos del santo quemados en el patio del
Palacio Arzobispal.
Capilla de Santa Elena
Fundada por el canónigo Constantino del Castillo.
Portada de piedra y retablo de Esteban Jamete (siglo XVI) y
reja de Hernando de Arenas del año 1572.
El retablo es de madera de nogal sin policromar (siglo XVI).
Nos habla del emperador Constantino, su
madre Santa Monica, asi como la Anunciación y Asunción de la Virgen María.
Capilla Honda
también llamada Capilla del Corazón de Jesús.
Llamada así por encontrarse por debajo del suelo de la Catedral.
Es una de las más antiguas de la Catedral. Antiguamente estuvo aquí la imagen de la
Virgen de las Batallas que hoy día se encuentra en la Capilla del Sagrario.
La actual capilla es del siglo XVI pero
conserva unas puertas mudéjares de los siglos XII y XIII y un
artesonado renacentista
de finales del siglo XV o principios del XVI. El artesonado basa su organización en el triángulo
equilátero, con el que se forman rombos y estrellas, algunas tan espectaculares como las
dos colgantes, monumentales y atrevidas, que dominan en el centro. El friso se adorna
con preciosa decoración vegetal y de animales fantásticos, rematado en una cornisa
cuyos canecillos figuran deformes cabezas.
A la izquierda encontramos el retablo de San Diego y San Jacinto. En él encontramos
dos pinturas de los santos al óleo sobre tabla (siglo XVII) y en la parte superior
una copia de la Virgen del retablo de San Bavón de Gante de Van Eyck (óleo sobre
lienzo).
A la derecha el retablo de Maria Auxiliadora, del cual destacamos una pintura de la
Virgen de la Leche del siglo XVII (1600), que se encuentra en la parte
superior del retablo.
La talla de la Virgen es moderna del siglo XIX.
El retablo mayor en el centro de la capilla, está dedicado al Corazón de Jesús y es una
obra barroca del siglo XVIII.
En las paredes diversas pinturas de los siglos XVII y XVIII.
Capilla del Socorro
construida en el siglo XV (1486) por iniciativa del canónigo Gonzálo González de
Cañamares, en la actualidad es una reforma del siglo XIX. Tiene tres retablos.
En el principal encontramos en el centro, la imagen de la titular de la capilla, la Virgen
del Socorro del siglo XVIII y dos tallas de madera policromada de Santa Agueda y
San Blas del siglo XVI.
A la derecha el retablo de San Antonio de Padua del siglo XVIII, con la imagen del
santo en el centro y la Virgen con el Niño en la parte superior.
A la izquierda el
retablo de Santa María. En nueve hornacinas con fondo gótico encontramos dieciseis
tallas en madera policromada, a dos por hornacina y en el centro del retablo la
imagen de la Virgen con el Niño. Se trata de una retablo del siglo XV de influencia
hispano-flamenca.
Detalle de una de las tallas del retablo: la Virgen
Junto a esta capilla encontramos el
Altar de Quinta Angustia, del siglo XVI con una
cabeza de Cristo pintada al óleo del siglo XVI y una talla de la Virgen de las
Angustias en madera policromada del siglo XV, esta situada en una hornacina en el
centro del altar.
Capilla de la Asunción Fundada en el siglo XVI (1511). Decorada con
pinturas anónimas
y embellecida con dos esculturas de Mariano Benlliure, de principios del siglo XX
una que representa a La Fé y la otra a la Eternidad. Situadas cada una de ellas a
los laterales de la capilla.
El retablo de la Asunción es de finales del siglo XVI, atribuido a Martín Gómez el
Viejo y a su
cuñado Pedro de Castro. En la predela, en grupos de tres; San Juan, Santo Tomas y
San Mateo; San Pablo, El Salvador y San Pedro; Santiago el Mayor, San Andrés y
San Bartolomé. En el centro del retablo la Asunción de la Virgen; en la calle izquierda
Abrazo ante la puerta dorada, Anunciación y Nacimiento; en el centro Adoración
de los Reyes; en la calle de la derecha Nacimiento de la Virgen, Visitación y
Presentación del Niño en el templo; en la parte superior Dios Padre.
La reja es obra de Hernando de Arenas del año 1571.
Capilla o Parroquia de Santiago Fundada en el siglo XV por el obispo
Álvaro Martínez, canciller de Enrique III.
El retablo es obra de Martín Gómez el Viejo de 1547 y fué profundamente
reformado en el siglo XVIII. La escena principal, de madera estofada representa
a Santiago en la batalla de Clavijo. Al lado de este retablo, otro pequeño
retablo representa a Cristo y diversas escenas con la Virgen, pintados al
óleo. Es obra de finales del siglo XVI.
En el fondo hay dos
sepulcros con esculturas yacentes del siglo XV, uno del obispo Alvaro
Martinez, fundador de la capilla y el otro de un caballero santiaguista anónimo.
La reja del comulgatorio y la del coro son del siglo XVI, mientras que la de la
entrada es del XVII.
Capilla de los Peso o de la Visitación
Fundada en 1524 por el canónigo Alonso Hernández del Peso. Reja de Esteban de Lemosin, con
un repujado que representa el Árbol de Jessé (esta reja está considerada como la mas
bella de la catedral).
Retablo plateresco con dos tablas pintadas por Fernando Yañez de la Almedina. En
su parte central
la Adoración de los pastores, y en la parte superior la Visitación de la Virgen.
Capilla de Covarrubias
Fundada en 1611 por el canónigo Sebastian de Covarrubias
Orozco (famoso por ser el autor del Tesoro de la Lengua Castellana). Construida por
Alejandro Scala en 1613, en estilo escurialense.
Retablo de 1613, con cuatro columnas cuyas estrias se labran en espiral. En el centro
un lienzo de
Jesús atado a la columna con San Pedro, atribuido a Luis de Morales "El
Divino".
Capilla de Santa Barbara Fundada en el siglo XVIII por el canónigo Tomás de
Momeñe. El
retablo de estilo barroco, está rodeado de pinturas murales que simulan pilares
y columnas. En el centro del retablo una talla en madera policromada de Santa Barbara y en
la parte superior un lienzo con la Duda de Santo Tomás.
Capilla de los Caballeros
Es la capilla más importante de la Catedral.
Fundada en el siglo XIII por don García Alvarez de Albornoz y su esposa doña
Teresa de Luna.
Se cree que originariamente esta capilla estaba situada en uno de los ábsides de
la catedral y que fuerón destruidos para construir la doble girola.
Refundada por Gómez Carrillo de Albornoz, canónigo y tesorero de la catedral en
estilo renacentista siglo XVI.
Trazada por Antonio Flórez, comenzarón las obras entre 1520 y 1525 siendo
terminadas en 1531.
Reja de Esteban de Lemosín, destacando el repujado del medallón con la escena de
la Anunciación y el candelabro de la crestería, asi como la labor de forja
de los barrotes. El nombre de la capilla está en
la leyenda "sacellum militum" bajo el
medallón y, por detrás, la que da fé del refundador: "Tesaurarii opus" (obra del
tesorero).
Sobre la portada renacentista, el simbolo de la muerte a gran tamaño, encima del
frontispicio clásico. La incripción dice: Devictis Militibus Mors Triumphat.
En el suelo, el sepulcro de doña Teresa de Luna,
destaca la cabeza y las manos de piedra blanca en relieve sobre la negra pizarra
en la que se ha grabado la silueta del cuerpo. El sepulcro es obra del siglo XIV.
Es el único resto que nos queda de la anterior capilla del siglo XIII.
También encontramos varios sepulcros con estatuas yacentes de alabastro,
del padre y hermano del cardenal García Alvarez de Albornoz y Alvar García de
Albornoz, realizados en el siglo XVI durante la reforma de la capilla.
Y también sepulcro del obispo Antonio Palafox, colocado en esta capilla en el
siglo XIX.
Tres retablos ocupan la capilla, los tres obra de Fernando Yañez de la Almedina.
El primero es el retablo de la
Adoración de los Reyes, el segundo el retablo de
La Piedad
y el tercero al fondo de la capilla, el retablo mayor, de 1526 y que representa la
Crucifixión en la tabla central, el nacimiento de Jesús sobre esta, a la izquierda
un Papa y sobre él el profeta Isaias; a la derecha un obispo y el profeta Habacuc. En la
predela, en el centro Cristo resucitado con el donante de la capilla, Gómez Carrillo
de Albornoz, a la izquierda San Pedro y San Pablo y a la derecha los Santos Juanes.
A los lados el martirio de Santa Inés y el martirio de Santa Catalina.
Capilla de los Muñoz
Fundada por el canónigo Eustaquio Muñoz en 1537. La obra
fué realizada por Diego de Tiedra, que conservó el arco polibulado plateresco de
la portada de entrada que es anterior a su obra.
Tiedra ordenó el conjunto con extrañas columnas de dos fustes superpuestos y diferentes
en los que se pueden adivinar en la piedra, la cara y los brazos de un hombre
aterrorizado y apoyados en la ménsula en cuyo interior hay un deforme telamón angustiado
por la presión de las cartelas laterales.
Alrededor de la ventana, carátulas, dos
cariátides en actitud serena, imagenes de San Juan Bautista y San Jerónimo,
en atormentadas actitudes y gestos, San Roque y la Virgen con el niño y un San Rafael
añadido a la obra, todo ello en una distribución de los elementos al menos singular
para el gusto de la época.
En el interior un retablo de madera policromada con la Virgen, el Niño y los Santos
Juanes niños. A la izquierda Santa Ana, San Joaquin, San Cristobal y San Pedro; a la
derecha Zacarias, Santa Isabel, San Pablo y Santiago. En la predela Cristo yacente y
en la parte superior Dios Padre. Atribuido al imaginero Alarcón.
Las rejas de la capilla son de autor desconocido.
Arco de Jamete
Se trata de la puerta de acceso al claustro. Llamada asi por su
autor Esteban Jamete, natural de Orleans (Francia). Obra maestra del renacimiento
español pero con influencias del primer plateresco. Fué realizado entre
1545 y 1550.
La obra fué encargada por el obispo Sebastián Ramírez de Fuenleal a Esteban
Jamete.
El conjunto se compone de un gran arco de entrada, una especie de zaguán y una portada
que da paso al claustro. Se integra en este conjunto un rosetón gótico que constrasta con
la portada renacentista, lo que hace que ambos elementos formen un conjunto sereno y
equilibrado. El rosetón representa al arbol de Jesé y fué realizado por Giraldo de
Holanda en 1550.
En la parte superior del gran arco de entrada encontramos la fecha de construcción (1546).
Destaca en la rosca del arco, un apostolado de finisima talla. En el intrados encontramos
dos pequeñas capillas dedicadas a San Pedro y San Pablo.
Pasado el arco entramos en el llamado zaguan, se trata de un espacio abovedado con una cúpula
de planta eliptica sobre pechinas, labrada con casetones en donde se alternan una rosa
y un profeta. La bóveda quedó destruida en 1902 al caer la torre de campanas y sólo una
parte ha sido rehecha con los materiales originales. A los lados de este espacio dos nichos
vacios que nunca han sido ocupados.
La portada de acceso al claustro tiene dos puertas separadas por un mainel decorada con
un Ecce Homo. En el rectangulo que forma el dintel, encontramos decoración de escudos,
grutectos y guirnaldas y sobre éste los relieves de la Adoración de los Reyes.
Capilla de Santa Catalina , antigua de los Pacheco. Conserva los sepulcros de sus
fundadores.
Capilla del siglo XV, aunque la entrada fué rehecha en el siglo XVI con dos arcos
de medio punto. El retablo de 1525, con una
tabla anónima enmarcando en un marco plateresco
representando el martirio de Santa Catalina.
A su lado encontramos el
retablo de la Virgen de las Nieves, estilo barroco, del año 1717 y
realizado por Francisco Pérez y Fernando Martinez. Se dedicó a la Virgen de las Nieves
porque en 1492, asolada la ciudad por la peste, el pueblo rogó a esta Virgen por la salud
de la ciudad y esta le fué concedida.
Capilla de San Bartolomé fundada por el canónigo Ruy Gómez de Anaya a finales
del siglo XV. Se trata de una capilla con bóveda de crucería apoyada sobre mensulas.
A destacar la escultura en piedra policromada sobre el arco de entrada.
Retablo de autor anónimo del siglo XVI.
Al lado de la capilla encontramos el
retablo de San Mateo y San Lorenzo, obra de 1553,
tallado por Esteban Jamete para el retablo y Martín Gomez el Viejo para la pintura.
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Ficha técnica
Fecha de realizacion página: 01 de Abril de 2.005
Fecha última modificación: 03 de Mayo de 2.005
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