31 de Mayo de 2.017

El Santo Cáliz refuerza su atractivo con más de 40 proyectores de luz
La nueva iluminación Led, financiada por Iberdrola, incide en la hornacina que exhibe la reliquia


La capilla del Santo Caliz de la catedral de Valencia, donde se custodia y exhibe la copa de Jesús de la última cena, se prepara para su reapertura con iluminación renovada para realzar esta venerada reliquia. La Fundación Iberdrola, a través del Programa de Iluminaciones, ha trabajado a lo largo de los seis últimos meses en la sustitución de las luces de esta capilla, que con 40 puntos de luz de tecnología Led, un 75% más eficiente que la iluminación convencional, contará por primera vez con una iluminación de tipo museístico y monumental que potenciará y protegerá el patrimonio histórico.

Los técnicos de Iberdrola trabajaban ayer en ajustes del sistema tras detectarse algunas zonas de sombra en la estancia. La previsión es que el arzobispo, Antonio Cañizares, inaugure a finales de mes la capilla, cuya iluminación no se verá al cien por cien hasta ese día.

El proyecto de iluminación, que complementa los trabajos de limpieza de paramentos y del retablo de alabastro del siglo XV donde se exhibe el santo grial que ha llevado a cabo la Catedral bajo la dirección del arquitectgo y restaurador Salvador Vila, tiene por objeto poner en valor y potenciar la reliquia con puntos de luz que no transmiten calor ni dañan el patrimonio. La mitad de los puntos de luz de hecho se proyectan sobre el retablo de alabastro presidido por la hornacina que protege la reliquia. El cordón de seguridad instalado alrededor del altar del Santo Cáliz obliga a contemplar la reliquia desde la distancia. La nueva iluminación la realza ahora y mejora su contemplación.

El nuevo sistema de iluminacion tiene dos tipos de luz, más fría y más cálida, y permite regular la intensidad según sea la luz ambiente. Los nuevos proyectores permiten igualmente crear distintas «escenas» y ambientes en función de la actividad que se realice en la capilla, desde las visitas turísticas a las ceremonias religiosas.

La capilla del Santo Cáliz es uno de los grandes atractivos turísticos de la catedral, junto con las pinturas renacentistas del ábside y el museo de la catedral cuyas visitas se han incrementado tras las obras de ampliación que han dejado a la vista parte de la estructura gótica.

Texto: H.García - Levante El Mercantil Valenciano

24 de Marzo de 2.017

El Museo Catedral de Valencia inicia obras de ampliación para una nueva sala expositiva
Se prolongarán durante cuatro meses en los que permanecerá abierto

El Museo Catedral de Valencia ha iniciado esta semana, con la instalación de unos andamios en la calle de la Barchilla, las obras de ampliación de sus instalaciones para una nueva sala expositiva.

La nueva sala estará situada “después del arco de la calle Barchilla, a continuación del espacio dedicado al Renacimiento que recoge obras del siglo XV y del XVI”, han explicado fuentes del Museo Catedral.

Asimismo, las obras permitirán la ampliación de los espacios para dirección, gestión, así como la restauración de la fachada y techumbre de las actuales instalaciones.

Las obras, que está previsto que se prolonguen durante cuatro meses, no afectarán a las visitas al Museo Catedral, que desde su inauguración en junio de 2016 ha sido visitado por más de cien mil personas.

Texto: Avan

9 de Noviembre de 2.016

La Catedral de Valencia inicia la limpieza y mejora del retablo de la capilla del Santo Cáliz

La Catedral de Valencia ha suspendido el culto en la capilla del Santo Cáliz para llevar a cabo la limpieza de su retablo de alabatro y la renovación del sistema de iluminación para ser potenciado, según han indicado fuentes del Cabildo de la Catedral, que prevén que los trabajos se prolonguen durante dos meses.

En la capilla ha sido instalado ya el andamio que permitirá “el trabajo de limpieza del retablo de alabastro, a la que seguirá la de los muros de este espacio, donde se va a renovar y mejorar la iluminación”.

El andamio “permitirá la visión del Santo Cáliz mientras se realiza este trabajo” para que puedan continuar las visitas mientras dura la intervención, financiada por la Fundación Iberdrola. Durante estos dos meses, “la celebración del oficio capitular, laudes, misa y hora intermedia, será en la vecina capilla de San Pedro”, han precisado las mismas fuentes.

En principio, la duración estimada de las obras de limpieza será hasta final de año, y luego durante las dos semanas siguientes “se instalará la nueva iluminación del Santo Cáliz, que potenciará notablemente la actual”, han precisado.

Texto: AVAN

29 de Octubre de 2.016

Restauración de tres cuadros de la catedral de Valencia

La subdirectora del Instituto Valenciano de Conservación y Restauración (IVC+R), Gemma Contreras, ha presentado, junto con el director del Museo Catedralicio y el deán de la catedral, tres cuadros pertenecientes a la catedral de Valencia que se encontraban en mal estado de conservación.

Se trata de un óleo sobre tabla del siglo XVI, de autor anónimo, que representa a San Pablo, procedente de un retablo renacentista, y que se encontraba en un estado muy precario de conservación en el que era evidente el daño sufrido por las altas temperaturas causadas por la quema de la catedral y el palacio arzobispal en 1936 por milicianos de la II República; daños que quedaban reflejados en ampollas de distintas dimensiones en la superficie del cuadro. También la tabla del ‘Descendimiento de Cristo de la Cruz’, posiblemente la pintura más antigua de la catedral, dañada por el mismo incendio provocado hace 80 años. La restauración ha consistido en la consolidación del estrato pictórico, limpieza físico química de la película pictórica y eliminación de barnices oxidados, estucado de lagunas y barnizado final.

La tercera obra, el lienzo de San Vicente Ferrer que llegó al IVC+R con un formato cuadrangular y con una serie de aditamentos que hacían inverosímil la lectura correcta del tema. Tras un profundo estudio de la pintura y la eliminación de los añadidos no originales, se pudo comprobar que se trataba de un lienzo con perfil mixtilíneo, que se recuperó con la restauración, lo que ha permitido poder dilucidar sobre su posible procedencia, concretamente el ático de un retablo barroco o rococó de mediados del siglo XVIII.

Texto: Infoenpunto - Edición Digital

8 de Octubre de 2.016

La Catedral custodia más de cien documentos del rey Jaume I.
La Seo también cuenta con una docena de sellos de cera y tres de plomo.


El Archivo de la Catedral de Valencia cuenta con un total de 120 documentos del rey Jaume I, la mayoría de ellos originales y en pergamino. Además de estos papeles, la Seo también cuenta con sellos de cera y de plomo, según ha indicado el canónigo archivero y bibliotecario de la Catedral, Vicente Pons Alós.

Desde el Arzobispado han explicado en un comunicado que los documentos están datados entre el 28 de octubre de 1236 y el 28 de diciembre de 1275, y forman parte de los casi 10.000 pergaminos que custodia actualmente el archivo de la Seo, entre ellos de privilegios y donaciones, de los que "todavía penden 12 sellos de cera y otros 3 de plomo de este monarca, que ayudó de forma especial a la Iglesia de Valencia", según Pons.

En todos los sellos, "en su anverso, el rey aparece a caballo al trote con arnés y escudo con las armas reales, y con la estrella de 8 puntas, alusiva a la leyenda de su nacimiento" y, en el reverso, "mayestático, el monarca está sentado en un trono, con la espada en su mano derecha apoyada sobre sus rodillas y el mundo en su mano izquierda levantada", ha explicado el canónigo.

Entre los documentos figura el del 28 de octubre de 1236 en el que "el rey prometía en las Cortes de Monzón dotar la Catedral y parroquias de Valencia", así como el del 13 de noviembre del mismo año, cuando se comprometía a vincular canónicamente las nuevas tierras conquistadas, la diócesis de Valencia, a la metropolitana de Tarragona.

Dos años después, conquistada ya Valencia, el 18 de octubre de 1238 daba a la Catedral de Valencia "todas las iglesias de la ciudad y las tierras y heredadas de las antiguas mezquitas". Poco después, "la dotaba con 10.000 besantes de plata y varias casas pegadas a la Seo para construir el palacio episcopal, viviendas canonicales y ampliar la misma Catedral", ha apuntado Pons.

La Universitat de València (UV) publicará en breve la edición de todos estos documentos junto con la reproducción facsímil de los originales, en un volumen que ha sido coordinado por el doctor Francisco Gimeno, catedrático de Paleografía de dicha universidad.

Según Vicente Pons, "el tratamiento especial que el rey conquistador dio a la Iglesia y Catedral de Valencia no sólo se plasma en el número de documentos conservados, sino en la memoria que siempre se tuvo del rey que consiguió recuperar el culto cristiano en Valencia".

Así, "en su honor y bajo su patrocinio se fundó una cofradía de san Jaime con capilla en la Catedral, que todavía se conserva" y que podría ser la más antigua del Reino de Valencia, ya que tiene su origen el 1 de diciembre de 1242.

"Para algunos autores fue el mismo rey quien la fundó, pero es más factible que fueran los canónigos quienes quisieron honrar no sólo al apóstol Santiago, el primer apóstol en derramar su sangre por Cristo, sino al propio rey, que llevaba su nombre, y que no sólo había recuperado Valencia para la Cristiandad, sino que había tratado a la Catedral y a la Iglesia Valentina con todo tipo de atenciones", ha explicado Pons.

Asimismo, otra muestra de la memoria del rey en la Catedral "lo constituye el hecho de que desde 1416 hasta 1936 estuvo colgado en uno de los pilares de su capilla mayor y presbiterio, al lado del Evangelio, un escudo con las barras de Aragón y sujeta a él, una espuela del rey conquistador, una cadenita que debió servir para sujetarla, el freno, con restos del antiguo dorado y las barras de Aragón cinceladas, y el bocado de su caballo", pieza que se conserva en el Ayuntamiento de Valencia desde la Guerra Civil.

De igual forma, "Jaume I quiso que se dedicase la Catedral de Valencia a Santa María, y a ella ofreció todas las conquistas en el nuevo Reino, como aparece representado en el 'Liber Instrumentorum' del Archivo de la Catedral, cartulario que copia una parte de los privilegios concedidos por el rey a la Seo y a la Iglesia de Valencia", ha continuado Pons.

En la actualidad, los profesores del área de Ciencias y Técnicas Historiográficas de la Facultad de Geografía e Historia de la UV ultiman la edición de toda la colección documental de Jaime I del Archivo de la Catedral de Valencia.

El catedrático de Historia Medieval de la UV Rafael Narbona Vizcaíno ha destacado que la fecha y la memoria del 9 d'Octubre "forman parte del más antiguo patrimonio cultural de los valencianos".

Así, "constituye una de las fiestas más antiguas de Europa, pues se ha celebrado ininterrumpidamente desde 1338 cuando una primera procesión de acción de gracias convocada por el gobierno de la ciudad y su obispo quiso conmemorar el primer centenario de la rendición de la Valencia islámica ante las tropas de Jaime I en Conquistador".

La "relevancia de aquel episodio histórico dio lugar a una ceremonia que fue incorporada al calendario local como una remembranza consciente y un ejercicio de reactualización de la gesta para celebrar la incorporación de la ciudad de Valencia a la Cristianadad y a los dominios del rey de Aragón", ha apostillado.

Texto. Levante El Mercantil Valenciano

7 de junio de 2.016

El nuevo museo de la Catedral abre sus puertas con más de 300 obras de arte y un recorrido subterráneo por la Valencia romana
Expone más de 300 obras de arte, algunas nunca antes vistas

El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, bendecirá esta tarde el nuevo Museo Catedralicio Diocesano que hoy abre sus puertas tras finalizar las obras de ampliación y restauración, que se han prolongado durante un año y medio.

El museo expone al público más de 300 obras de arte, algunas por primera vez como la versión de “La Zingarella” de Antonio Allegri da Correggio, del siglo XVI, o los relicarios de la Corona de Aragón.

Con la restauración “se ha conseguido la funcionalidad necesaria que merecía el museo y hacer visitable el subsuelo”, al tiempo que el espacio expositivo resulta “complejo y fracturado, y no neutro” de forma que “la obra se va adaptando al lugar”, ha señalado el deán presidente del Cabildo de la Catedral, Emilio Aliaga, que ha participado en la rueda de prensa de presentación celebrada esta mañana en las nuevas instalaciones.

Asimismo, el museo “no es muy grande, porque toda la Catedral es un gran museo, pero sí es exclusivo porque muestra piezas que sólo se pueden ver aquí, como los Apóstoles o el relicario de los Reyes de Aragón”, según el canónigo conservador del Patrimonio Artístico de la Catedral y director del museo, Jaime Sancho.

Igualmente, el nuevo museo “mueve a la sensibilidad del espectador, incluso estando vacío” y las obras “ahora se ven de otra manera porque entra luz, se ve el espacio exterior y las otras arquitecturas, algo diferente al museo anterior”, según el arquitecto conservador de la Catedral, Salvador Vila, que ha precisado que los hallazgos en el subsuelo hacen que sea “un libro abierto para nuevos historiadores e investigadores”.

Además del recorrido expositivo por el museo, que cuenta en esta nueva etapa con tres plantas, el visitante podrá ver elementos arquitectónicos que han sido recuperados, como el espacio que ocupó la “Llibreria dels Borja” y su columna helicoidal, del siglo XV, además de muros y contrafuertes, un arco de la parroquia de San Pedro y restos del primitivo campanario de la Seo, del siglo XIII.

Entre estos hallazgos destacan, igualmente, los restos arqueológicos encontrados en las excavaciones realizadas bajo la Catedral, a tres metros de profundidad, donde han aparecido casas de una calle romana, de entre los siglos I y II, y restos de otras edificaciones, que podrán ser recorridas en un itinerario iluminado en la planta inferior.

El nuevo museo nos brinda la oportunidad de ver, por primera vez a nuestra misma altura, la escultura de la Virgen María con el Niño, restaurada hace dos años, que ha sido bajada de la puerta de acceso a la capilla del Santo Cáliz y que ahora se sitúa junto a las imágenes originales de la Puerta de los Apóstoles, de principios del siglo XIV, en la sala superior del museo. Una réplica de la imagen de la Virgen se colocará en su lugar.

Al entrar en el museo, la primera sala está dedicada a la custodia procesional del Corpus Christi, construida por el orfebre Francisco Pajarón y en los muros vemos obras como “La predicación de san Pedro Pascual”, de Pedro de Orrente, entre otras.

El recorrido cronológico comienza en la planta superior, donde el ala más cercana al muro de la Capilla del Santo Cáliz, que ahora se puede contemplar en su totalidad, está dedicada al arte gótico de los siglos XIV y XV. Presiden la sala la Virgen gótica, los Apóstoles y la columna, y en la paredes vemos pinturas sobre tabla como “La duda de santo Tomás”, de 1400, la obra documentada más antigua de la Seo, y el icono de la Virgen de la Leche, y piezas que han sido restauradas como el retablo de la Dormición de la Virgen María, de Alejo de Vahía.

También en esta planta se sitúa la sala del “Tesoro”, dedicada a la orfebrería, con un contrafuerte del s. XIII, que exhibe las escasas piezas conservadas del relicario de los Reyes de Aragón, que Alfonso el Magnánimo depositó en la Catedral en 1437.

Las salas dedicadas al Renacimiento ofrecen una visión de los muros del s. XIII y la fábrica superpuesta, y muestran obras, del siglo XV y del XVI, de autores como Filipo Paolo de San Leocadio, Vicente Masip o el “Maestro de Alzira”, pintor anónimo del XVI, con su tabla sobre los “Improperios”, que ha sido restaurada.

Bajando por la escalera se puede ver el “Mal ladrón”, que preside el centro de la planta principal que está sostenida por dos columnas de hierro fundido del s. XIX. Se trata de una talla de madera policromada y estilo manierista, de comienzos del siglo XVI, que es lo único que se conserva del retablo renacentista de la iglesia de San Martín de Valencia, desmontado en el siglo XVIII.

En las paredes de la planta principal el visitante verá obras del estilo manierista de Juan de Juanes y los Hernandos, la tabla del “Ángel custodio del reino de Valencia” y las puertas del transagrario del retablo mayor, con los santos Vicente Mártir y Ferrer. Como muestras del barroco, la Virgen de la Esperanza y la talla de San Mateo, también restaurada, y en los expositores, una representación de los casi 200 libros de coro que conserva la Seo, escritos y decorados sobre pergamino.

El recorrido cronológico finaliza con piezas del academicismo neoclásico del XVIII, como la “Adoración de los pastores” de Vicente López y “Santa Catalina Tomás” de Zapata. Junto a ellas, dos obras que se exponen por primera vez y que han sido restauradas: la versión de “La Zingarella” de Correggio, y un lienzo anónimo de la meditación de la Virgen sobre la muerte de Cristo, que será presentada como “pieza del trimestre”. Se sale del museo por la puerta del s. XV que se abre a la capilla del Santo Cáliz.

La ampliación, que comenzó hace nueve años con el proyecto inicial, “ha sido posible gracias a los legados de doña Clemencia Aznar Quilis y doña Amparo Moret Bondía, como se recuerda en la placa instalada en la entrada, que llegaron en menos de dos años cuando en veinte no habíamos tenido nunca un legado sustantivo”, ha añadido El deán.

Texto: AVAN

7 de junio de 2.016

El museo de la Catedral de Valencia muestra sus tesoros
La rehabilitación y ampliación del centro permite ver la Valencia romana y obras de arte inéditas

El nuevo museo de la Catedral de Valencia ha abierto hoy sus puertas al público tras casi dos años de obras y nueve desde que se inició el proceso de rehabilitación y ampliación. El nuevo espacio permite ver la Valencia romana, además de restos visigodos y árabes, y ofrece detalles único como los soterramientos en los muros de la antigua parroquia de San Pedro. Además, la exposición cuenta con más de 300 obras de arte, y algunas de ellas se exponen por primera vez, como la versión de "La Zirandella" de Antonio Allegri da Correggio, del siglo XVI, o los relicarios de la Corona de Aragón.

"Es un auténtico tesoro de la ciudad para todo el mundo", ha asegurado en la presentación del museo el deán-presidente del Cabildo de la Catedral de Valencia, Emilio Aliaga. El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, bendecirá esta tarde el nuevo museo catedralicio. Aliaga ha añadido que la ampliación y rehabilitación del museo ha supuesto "una ocasión para corregir la funcionalidad del espacio, que además de poner en valor obras inéditas, permite visitar el subsuelo".

Por su parte, el canónigo conservador de la Seu y presidente de la comisión diocesana de Patrimonio, Jaime Sancho, ha destacado las obras que se exponen por primera vez, como "La Zirandella" o los relicarios de la Corona de Aragón. "El museo no es grande, pero sí exclusivo", ha dicho Sancho, que asegura que hay "mucho trabajo abierto para investigadores" debido al gran número de obras que todavía están por catalogar de manera exacta.

Sancho ha remarcado que sus dos obras favoritas expuestas son el "Mal ladrón", lo único que queda del retablo renacentista de San Martín, y "La Zirandella".

El arquitecto de la Catedral de Valencia, Salvador Vila Ferrer, ha sido el encargado de descubrir a los medios los secretos del nuevo museo, donde destaca la excavación del subsuelo, a tres metros de profundidad. Han aparecido una calle romana, de entre los siglos I y II, casas de la misma época (incluida una reja), restos visigodos y de la época árabe, o los muros y un arco de la parroquia de San Pedro (que coincidió con la construcción de la Seu), con enterramientos adosados.

Destacan otros elementos arquitectónicos como el espacio que ocupó la "Llibreria dels Borja" y su columna helicoidal más antigua que las de la Lonja de la seda, además de restos del primitivo campanario de la Seu, del siglo XIII.

La Catedral recibe unas 250.000 visitas al año y se espera que muchas de ellas pasen por el museo.

Texto: Josep Bartual Roig - Las Provincias

23 de Mayo de 2.016

La ciudad que esconde la Seo de Valencia
La catedral acoge en el subsuelo calles romanas, una iglesia visigoda y una mezquita
Los últimos hallazgos debajo del museo diocesano permiten definir el plano de la urbe imperial del siglo I

¿Qué hay debajo de la catedral? Esa es la pregunta que asalta a los aficionados a la historia de Valencia después de observar las imágenes de los restos romanos y medievales destapados con motivo de la remodelación del museo de la Seo. Responder a esa cuestión obliga a internarse en un terreno donde la certeza se confunde con la intuición por la poca constancia que hay de otros hallazgos en épocas pasadas, aunque las intervenciones en el entorno sí que permiten trazar un callejero casi completo.

Las calles, casas y hasta rejas de la Valencia imperial se han encontrado a tres metros de profundidad, en la parte de la Seo que recae a la calle Barchilla. Pero hay otra ciudad anterior, la republicana, en un estrato inferior. «Puede haber restos en esa zona, pero no han bajado» para encontrarla, relata Albert Ribera, arqueólogo del Ayuntamiento de Valencia.

El experto desempolva carpetas de los años 80 y 90, donde guarda trazados de esa parte de la ciudad dibujados a plumilla, hipótesis que poco a poco fueron convirtiéndose en hechos. «Todo lo que está punteado es que se tiene constancia», indica del callejero que tiene su epicentro en la Almoina. Esta pequeña plaza puede considerarse el inicio de la búsqueda del plano de la ciudad antigua, donde ahora se añadirá con puntos la calle de la Seo.

Ribera tiene otras certezas respecto al subsuelo de la catedral, donde se sitúa la iglesia episcopal visigoda. Algunos elementos se encuentran en la exposición de la Almoina y en la cercana capilla-cárcel de San Vicente, pero buena parte de la nave se interna por debajo de la Seo, en dirección a la plaza de la Virgen.

¿Qué podría encontrarse en caso de excavar? Es un enigma, lo mismo que ocurre con la mezquita musulmana posterior, donde sí es seguro que el acceso que mira a La Meca (el minrab) se situaba en el lugar donde ahora se levanta la bella portada románica de la Seo. «De ahí hacia adentro», precisa el arqueólogo coordinador de la excavación de la Almoina, considerada algo así como el tesoro madre de donde nacieron todos los mapas y teorías de las ciudades antiguas.

Ribera está seguro también de que en la plaza del Arzobispado no se encontrarían restos de esa época medieval, precisamente porque en esos años nació como espacio público. Lo mismo que la aseveración de que es mucho más sencillo predecir descubrimientos de la ciudad romana que de las posteriores, auténticos callejeros anárquicos, donde las edificaciones tenían como premisa aprovechar construcciones anteriores. Por ejemplo, el baptisterio y el mausoleo de la iglesia visigoda se sirvieron de las sólidas piedras de la Vía Augusta.

Quizás los primeros visitantes que bajen a partir del día 7 al subsuelo del Museo Diocesano se lleven una ligera decepción, al comprobar que sólo hay piedras. Pero basta con pensar que sirvieron para que los habitantes del siglo I caminaran por esos pavimentos. Entonces surgen las emociones.

Pequeños fragmentos donde todavía se desconoce si se han encontrado utensilios, monedas o cualquier herramienta de aquella época. Los gobernantes de la catedral están desvelando el futuro museo y su contenido por etapas y hasta el mismo día de su apertura no se sabrá si hay más sorpresas.

De esos pedazos de historia salen en muchas ocasiones los más fantásticos edificios. La mejor demostración se encuentra en lo que ocurrió hace años con el propio Ribera. La 'Guía del Centro Arqueológico de l'Almoina', editada por el Ayuntamiento en 2010, de Ribera, Isabel Escrivà y José Vioque, y una de las referencias para elaborar el gráfico adjunto, incluye una detallada descripción del circo romano que iba desde la sede de Comisiones Obreras, en la plaza Nápoles y Sicilia, hasta el Colegio del Patriarca.

Gracias a una decena de hallazgos que afloraron en otras tantas excavaciones, el arqueólogo fue capaz de dibujar un recinto donde cabían 10.000 espectadores, un aforo mayor a la población que habitaba Valencia en el siglo II. El último descubrimiento, clave por completar el conjunto, fue un tramo de la spina junto a la capilla de Santa Bárbara, en la iglesia de San Juan del Hospital, en Trinquete de Caballeros.

Pero para esbozar los enigmas que hay en el subsuelo de la catedral no es necesario irse tan lejos. La estructura principal de la Seo se levantó entre los siglos XIII y XV, por lo que hay numerosos testimonios en los alrededores más próximos de edificaciones anteriores.

Sirva como anécdota que el proyecto elegido por el Colegio de Arquitectos en 1999 para remodelar la plaza de la Reina y que ahora ha retomado el Ayuntamiento se llama Titolivio.es, que toma el nombre del famoso historiador romano. La iniciativa de los arquitectos Miguel del Rey, Íñigo Magro y Antonio Gallud incluye la excavación y posterior excavación de los restos encontrados junto a la catedral, en la parte que va desde la calle Barchilla hasta las inmediaciones de la puerta de los Hierros. Además, se basa en el perímetro de la muralla romana republicana para delimitar una de las zonas de la pretendida plaza, que ahora los técnicos municipales deben proyectar.

Ribera indica también trabajos realizados como en la calle Subida del Toledano, donde se levantó durante unos años un edificio efímero junto al actual en ruinas, llamado Casa del Relojero. El Plan de Protección de Ciutat Vella prevé un inmueble de nueva planta, donde cerca del 40% del solar quedará como un patio interior visitable. Con seguridad, a la hora de acometer las obras aparecerán restos de la Valencia antigua. En caso de que pertenezcan a la urbe visigoda o musulmana, el desorden está asegurado.

En la parte opuesta, el libro titulado 'Los primeros obispos de Valencia', publicado por el Ayuntamiento, también de Ribera aunque en esta ocasión con Miquel Rosselló, muestra la fotografía de la excavación realizada en 2002 con el hallazgo del muro septentrional de la catedral visigoda. La intervención se realizó con precisión milimétrica y los fuertes cimientos están justo en el centro del enorme agujero, con un trazado que apunta a la girola, la parte trasera del altar mayor de la obra de arte convertida a su vez en una sucesión de estilos arquitectónicos que nacen en el gótico y acaban en el neoclásico.

Pero si hay algo seguro a la hora de apuntar los restos que hay debajo de la Seo, eso es el trazado de la ciudad imperial. Los agrimensores romanos eran gente muy seria, que no permitían grandes modificaciones sobre el manual establecido pese a las sucesivas destrucciones de la ciudad, todas reflejadas en el centro arqueológico de la Almoina, donde en uno de los paneles se comenta incluso que era lo normal.

La catedral visigoda se encuentra debajo de la Seo actual, en la parte norte, mientras que debajo de la primera estaba la Basílica romana. Parte de este inmueble puede verse en la exposición de la Almoina. Los estratos continúan hasta el nivel estéril, que esta zona llega a varios metros de profundidad.

Algo más al norte, los cimientos de la Basílica se asientan también con seguridad sobre restos de época romana, en especial el foro y otros espacios públicos. Durante la restauración del inmueble mariano se realizaron varias catas que destaparon muestras de pavimento. Incluso se barajó un proyecto de recorrido abierto al público por el subsuelo de la plaza de la Virgen, algo parecido a lo que acabó siendo la Almoina a mediados de la década pasada y con el riesgo de que la excavación se alargara lo mismo. Por ese motivo y la falta de financiación se descartó la iniciativa. Habrá que esperar a ver si en el interior de la catedral sucede lo mismo cuando se realicen nuevas intervenciones.

Texto: Paco Moreno - Las Provincias

13 de Mayo de 2.016

Hallan en la Catedral de Valencia parte de su campanario anterior al Miguelete
La ampliación del museo saca a la luz la primitiva torre de San Pedro del siglo XIII que fue destruida

La ampliación del museo de la Catedral de Valencia ha permitido sacar a la luz parte del primitivo campanario que tuvo la Seo en el siglo XIII, conocido como la torre de San Pedro, que fue destruido después y sustituido por el Miguelete en el siglo XV, según ha informado el Arzobispado en un comunicado.

De esta forma, el visitante del museo podrá acceder a la denominada 'sala de la Torre', en la planta superior, "donde podrá ver parte de las paredes externas del también llamado 'campanar vell', y donde, además, una claraboya indica que esta zona era un espacio exterior", según indica Salvador Vila, arquitecto conservador de la Seo y responsable de la restauración y ampliación del museo, en el último número de Paraula.

Tras el derribo del 'campanar vell' comenzó, en 1381, la construcción de la actual torre campanario del Miguelete por el arquitecto Andreu Juliá. Asimismo, en el subsuelo de la Seo, a 2,5 metros por debajo del nivel de la cota 0, las obras han dejado al descubierto restos de la antigua Valencia romana de entre los siglos I y III, de su entramado urbano, así como de construcciones visigodas e islámicas, y cimentaciones de la primitiva Catedral.

Entre los restos romanos han aparecido unas casas "que debieron pertenecer a familias importantes de la ciudad", que se encuentran en una calle "que con dirección de norte a sur llega directamente al centro de la Valencia romana de los siglos I al II", fechas que se determinarán con más precisión tras los estudios que se van a llevar a cabo, ha explicado el arquitecto.

En total, "son unos 90 metros cuadrados de pavimento romano, de los cuales unos 30, aproximadamente, podrán ser visitados sobre una pasarela metálica instalada a poca distancia sobre ellos para preservar su estado."

Igualmente, en el recorrido se aprecia parte del sistema de alcantarillado romano y ha aparecido una reja romana "que se ha dejado en el mismo punto donde se descubrió por su frágil estado, que debió pertenecer a la casa que tiene a su lado".

Además, ha sido encontrada una infraestructura hidráulica formada por unos pozos y un aljibe, "ubicada debajo de un edificio del siglo XVII o XVIII que, a su vez, utiliza otro espacio subterráneo, con unos muros de tapial y que podrían ser parte de construcciones islámicas o anteriores", así como distintos estratos de los cementerios que rodeaban la Seo y restos óseos.

Los trabajos también han sacado a la luz "los cimientos de la antigua capilla gótica de San Miguel y San Pedro, del siglo XIV, que hoy es la capilla de San José, de la que en altura hemos sacado a la luz su ventanal, oculta tras un muro".

Texto: Levante el Mercantil Valenciano

11 de Mayo de 2.016

Así es la Valencia romana hallada bajo la Catedral
Las obras de restauración del museo catedralicio han dejado restos de la antigua ciudad

Tal y como informaba PARAULA en exclusiva en el número anterior, a tres metros bajo tierra, entre las capillas de San Francisco y San José de la Catedral, desde el muro del santo Cáliz hasta el pasillo de entrada a la Catedral por la calle Barchilla, las obras de ampliación del museo catedralicio han dejado al descubierto restos de la antigua Valencia de romana del siglo I, de su entramado urbano, así como de construcciones visigóticas e islámicas, y cimentaciones de la primitiva Catedral.

Como explica el arquitecto conservador de la Seo, Salvador Vila, el hallazgo supone “poder profundizar (nunca mejor dicho) en el conocimiento de parte de sus construcciones más primigenias y comprobar con ello la existencia o no de construcciones a las que se hacía referencia en algunos escritos, como el caso del ‘campanar vell’ o torre de San Pedro, de la que no hemos encontrado vestigios de su cimentación allí donde siempre se ubicaba”.

Texto: M.J. FRAILE / M.A. PICALLO - Paraula

6 de Mayo de 2.016

Aparecen bajo la Catedral de Valencia restos de una calle y tres casas romanas
Las excavaciones también han sacado a la luz restos óseos de una parroquia del siglo XIII desaparecida

Las excavaciones realizadas bajo la Catedral de Valencia durante las obras de restauración y ampliación de su museo han permitido encontrar, a 3 metros de profundidad, restos de una calle romana y de al menos tres casas de entre los siglos I y II, que podrán ser recorridas en un itinerario iluminado una vez sea inaugurado el Museo.

Estas excavaciones, así como el resto de los trabajos de ampliación del Museo, fueron visitadas el pasado lunes por el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, junto con una representación de la Curia diocesana y del Cabildo Metropolitano, acompañados por el arquitecto conservador de la Catedral, Salvador Vila, responsable de las obras.

Así, en las excavaciones, localizadas bajo las capillas de San Francisco y San José, han aparecido las estructuras de tres casas romanas donde se conservan sus entradas, dinteles y depósitos de agua, así como una reja romana con hierros entrecruzados.

También aparecen en este recorrido, que estará integrado en la visita al futuro Museo, «restos óseos humanos que, a falta de datar con una comprobación arqueológica, podrían corresponder al siglo XIII, posiblemente de una parroquia ya desaparecida que se erigió en la Valencia recién reconquistada, la de San Pedro, muy cerca de la Catedral».

Finalmente, el camino subterráneo desemboca en otra estancia con más restos humanos y de construcciones que dan directamente al muro de la antigua Aula Capitular del siglo XIV, hoy capilla del Santo Cáliz.

En las obras de ampliación del Museo han aparecido también elementos góticos de lo que pudo ser el atrio o claustro que llegó a tener la Seo cuando no estaba aún unida a la torre del Miguelete.

Texto: Levante El Mercantil Valenciano

6 de Mayo de 2.016

La ciudad romana bajo la Catedral
Las ruinas del entramado urbano, encontradas a tres metros de profundidad, se podrán visitar tras las inauguración, prevista para finales de mes
Las obras de ampliación del museo hallan una calle y restos de casas bajo la Seo

Las obras de restauración y ampliación del museo de la Catedral de Valencia entran en su recta final 17 meses después de haber arrancado. Si hace unas semanas se retiraban los andamios instalados en la fachada de la calle Barchilla, lo que permitía ver la antigua fachada del siglo XX y los sillares y enrejos del siglo XV, ahora ha salido a la luz su último secreto.

Según publica el periódico diocesano 'Paraula', que edita el Arzobispado de Valencia, los trabajos han descubierto restos del entrado urbano de la Valencia romana, de entre los siglos I y II, en concreto, casas, rejas y un cementerio, además de otras estructuras visigóticas y árabes. Un descubrimiento que podrá visitarse, según confirmó ayer el Arzobispado, ya que se ha creado un itinerario iluminado para recorrerse una vez inaugurada la ampliación del Museo Catedralicio, prevista para finales de mes o principios de junio pues aún se ultiman algunos detalles, como colocación de rótulos y señalizaciones.

El primero en adentrarse en estas ruinas fue el arzobispo de Valencia, el cardenal Antonio Cañizares, que estuvo acompañado por una representación de la curia diocesana y del Cabildo Metropolitano, además de por el arquitecto conservador de la Seo, y responsable de las obras, Salvador Vila.

Cañizares conoció cómo los restos han aparecido a tres metros de profundidad, en excavaciones localizadas bajo las capillas de San Francisco y San José, y que se trata de tres casas romanas a lo largo de unos 50 metros, donde se conservan sus entradas, dinteles y depósitos de agua, así como una reja romana con hierros entrecruzados.

También aparecen en el recorrido, que estará integrado en la visita al futuro museo, «restos óseos humanos que, a falta de datar con una comprobación arqueológica, podrían corresponder al siglo XIII, posiblemente de una parroquia ya desaparecida, la de San Pedro, muy cerca de la catedral».

Finalmente, el camino subterráneo desemboca en otra estancia con más restos humanos y de construcciones que dan directamente al muro de la antigua aula capitular del siglo XIV, hoy capilla del Santo Cáliz. Además, en las actuales obras de ampliación del museo (la última reforma data de los años 60 del siglo pasado) han aparecido elementos góticos de lo que pudo ser el atrio o claustro que llegó a tener la Seo cuando no estaba unida todavía a la torre del Micalet.

No son las únicas joyas surgidas durante los trabajos pues, según la información facilitada por el Arzobispado, también se ha descubierto en el nivel superior una columna helicoidal, similar a las de la Lonja de la Seda, pero anterior a éstas, y la traza del primer campanario de la Seo, de comienzos del siglo XIV.

El nuevo museo de la Seo triplicará su espacio expositivo al aumentar de una a tres plantas, con la incorporación de una sala superior y otra inferior, lo que permitirá exponer 300 piezas, tanto las que estaban en el anterior museo como obras hasta ahora almacenadas.

En la planta superior, «en la que se ha recuperado el espacio que ocupaba la librería construida entre 1438 y 1442, conocida también como Biblioteca de los Borja o Llibreria Nova, incluyendo la columna helicoidal central similar a la Lonja, y las ventanas», así como de la planta inferior, en el subsuelo, según explicaron desde el Arzobispado.

Texto: I.D. - Diario Las Provincias

10 de Marzo de 2.016

La Catedral de Valencia restaura una imagen de la Virgen que data del siglo XVI
La talla ha recuperado sus colores originales tras doce años de trabajos minuciosos

La Catedral de Valencia expone en la actualidad, y por primera vez, una imagen de la Virgen María con el niño Jesús en brazos, de comienzos del siglo XVI, que ha recuperado sus dorados y colores originales, escondidos bajo varias capas de suciedad y repintes, tras una restauración que se ha prolongado durante cerca de doce años.

La talla, de madera policromada y de autor anónimo, mide un metro de altura y ha sido restaurada en el Instituto Universitario de Restauración del Patrimonio de la Universitat Politècnica de València (UPV) donde ha permanecido durante estos años, cedida por la Seo, según publica en su número de hoy el semanario diocesano PARAULA.

La imagen nunca antes había sido expuesta al público y ha sido ahora instalada en la capilla del Sagrado Corazón, en la girola de la Seo, donde puede ser contemplada hasta su próxima incorporación a la colección del nuevo Museo de la Catedral, como señala en la publicación el canónigo conservador del Patrimonio de la Seo, Jaime Sancho.

La restauración de esta imagen ha sido realizada por el Departamento de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Facultad de Bellas Artes de la UPV en un proceso “largo y costoso debido al extremo deterioro que presentaba, en especial en sus ropajes, así como al grueso de sus repintes y a la suciedad que acumulaba”, según explica en la publicación diocesana la catedrática Enriqueta González Martínez-Alonso, responsable de la restauración.

El trabajo en el laboratorio permitió descubrir y recuperar “el oro y unas carnaciones propias del siglo XVI, que se encontraban escondidas bajo varias capas de suciedad, goma laca, un primer repinte con toda probabilidad de los años 40 del pasado siglo, otra capa de suciedad y un segundo repinte al óleo de finales del XVIII”, comenta la catedrática, que es responsable de la Unidad Docente y de Investigación I+D+i de Conservación y Restauración de Dorados y Policromías.

Estos dorados, “que son de buen quilataje”, aparecieron en la zona de la túnica y el manto de la Virgen, “donde hallamos restos de una preciosa greca, de donde se pudo sacar plantilla y reconstruir por medio de puntillismo con oro fino en polvo”, mientras que en la túnica del niño Jesús han sido recuperados unos “ricos esgrafiados”.

Desde el primer momento, la finalidad de las intervenciones era “devolver a la imagen su primitivo estado respetando las zonas en las que no había nada, bien por pérdida total de la policromía o por desestabilización del soporte, usando en dichas zonas el denominado criterio de restauración arqueológica”.

Asimismo, la imagen presenta una mano derecha que “aunque no es la original, ya que fue adjuntada con toda probabilidad en los años 40, se ha respetado en esta intervención, acomodando su policromía más oscura con la actual del original, mucho más clara, casi blanquecina y propia de este tipo de imágenes”, señala la responsable de la restauración.

Probablemente la zona “más complicada, por su elevado deterioro, fue la parte inferior, en donde el entelado tradicional de preparación de la madera y su imprimación, propias del siglo XVI, presentaban una desestabilización con alta fragilidad”. En este caso, la decisión fue “recuperarla con un producto de nueva generación, estructurarla y consolidarla en modo arqueológico, manteniendo únicamente el rojo del ´embolado`, o pasta tradicional, bajo el oro”.

Todos los trabajos de análisis, valoración y restauración a los que ha sido sometida la talla de la Virgen con el Niño han sido desarrollados durante cerca de doce años en la Unidad Docente y de Investigación I+D+i de Conservación y Restauración de Dorados y Policromías de la UPV, donde la talla ha servido como base para la investigación.

El primer paso fue realizar analíticas específicas para determinar el estado de conservación de la pieza, por medio de RX y fotografía ultravioleta e infrarroja, entre otras técnicas.

Entre las actuaciones investigadoras destaca la de María José Rodríguez Muñoz, hoy Conservadora Jefe del Museo de la Araucaria en Chile, durante los dos años en los que cursó el Master en Conservación y Restauración del Patrimonio de la UPV, “quien realizó gran parte de la limpieza de la talla, estabilizando y consolidando, además, toda la parte media inferior, prácticamente perdida”, ha subrayado la catedrática.

Además, las investigaciones, procesos y procedimientos de restauración aplicadas a esta talla han sido expuestos en dos congresos internacionales celebrados en Escocia y Chile, en los años 2012 y 2014, respectivamente.

La imagen fue cedida por la Catedral a la Universitat Politècnica de València tras la firma de un convenio de colaboración firmado entre los años 2000 y 2003. Anteriormente formaba parte del fondo patrimonial del Museo de la Catedral procedente del anterior Museo Arqueológico Diocesano.

Texto: Diario Las Provincias

6 de Enero de 2.016

El Cáliz de la Catedral de Valencia cumple un siglo expuesto al público

El Santo Cáliz de la Última Cena, que se venera en la Catedral de Valencia desde el siglo XV, cumple hoy, 6 de enero, cien años expuesto al público en el Aula Capitular antigua de la Seo o capilla del Santo Cáliz, a donde fue trasladado solemnemente aquel mismo día desde el relicario de la Seo, donde permanecía custodiado desde su llegada al templo, informa el Arzobispado de Valencia.

El Santo Cáliz, con su copa palestina de ágata en la parte superior, datada en el siglo I antes de Cristo, y que, según la tradición, fue la utilizada por Jesucristo en la Última Cena, fue trasladado el 6 de enero de 1916 desde el relicario de la Catedral, donde permanecía custodiado desde el año 1437, hasta la antigua Aula Capitular de la Seo, hoy capilla del Santo Cáliz, según detallan fuentes del Cabildo de la Catedral.

El cambio de ubicación fue promovido por el entonces deán de la Catedral, José María Navarro Darás, a iniciativa del canónigo José Sanchis Sivera, quien en su libro ‘El Santo Cáliz de la Cena (Santo Grial) venerado en Valencia’, de 1914, propuso ya su traslado al Aula Capitular antigua “para recibir allí continuo culto”.

También fue promotor de aquel traslado el entonces arzobispo de Valencia, monseñor Valeriano Menéndez Conde, titular de la archidiócesis desde 1914 hasta 1916, quien acordó con el Cabildo convertir la Capilla de las Reliquias en Aula Capitular nueva y la antigua Aula Capitular, en Capilla para el Santo Cáliz.

Finalmente, el Cabildo de la Catedral acordó el 3 de enero de 1916 que “el día de la Epifanía, 6 de enero, se saque el Santo Cáliz del Relicario y se coloque en el Altar” y que, por la tarde, “en solemne procesión claustral, sea llevado y colocado en su nuevo altar del aula antigua”.

El Boletín Oficial del Arzobispado de entonces describió el traslado del Santo Cáliz como de “grandiosa solemnidad”, y relató cómo fue sacado del relicario aquel 6 de enero de 1916 y conducido hasta el altar mayor de la Seo, por la mañana, y cómo, por la tarde, fue llevado “en andas de plata” y “en solemne procesión claustral” al Aula Capitular, donde el coro catedralicio entonó el motete “Calix benedictionis” y el arzobispo de Valencia, cuando monseñor Menéndez Conde, colocó el Cáliz en el templete del nuevo altar.

Los periódicos de la época también describieron en sus crónicas el traslado. ‘La Voz de Valencia’ destacó la labor del deán Navarro Darás y calificó la jornada como “día de gloria y valencianismo”, mientras que ‘Las Provincias’ subrayó la “idea felicísima” del canónigo Sanchis Sivera de trasladar la reliquia y el ‘Diario de Valencia’ hacía un “llamamiento a la hidalguía y generosidad de la católica Valencia” para promocionar el culto de la reliquia.

Según la tradición, la copa que utilizó Jesucristo en la Última Cena fue llevada de Jerusalén a Roma por San Pedro y utilizada desde entonces por él y los sucesivos papas de la Iglesia en Roma en las celebraciones eucarísticas hasta el año 258 cuando el papa Sixto II, encargó a su diácono, San Lorenzo que sacara aquel sagrado cáliz de Roma para protegerlo de la persecución del emperador Valeriano.

San Lorenzo envió la reliquia a España, donde vivían sus padres. Tras pasar por distintos monasterios de Huesca y Zaragoza, en el año 1424, el rey Alfonso el Magnánimo decidió trasladar el Santo Cáliz a Valencia, donde estuvo primeramente en el desaparecido Palacio Real y, desde 1437, en la Catedral.

Texto: L’Horta Informació

28 de Abril de 2.015

La Catedral de Valencia recupera la librería medieval
La reforma del museo desvela varios cimientos, pavimentos y tumbas de una antigua capilla parroquial

Un muro de ladrillo macizo de un metro de espesor será la nueva piel de la Catedral en la parte que recae a la calle Barchilla, ahora repleta de andamios y en una intervención a la que le faltan unos ocho meses, según adelantó el arquitecto de la Seo, Salvador Vila.

"Recuperaremos el aspecto de la librería del siglo XV", dijo en referencia a las estancias desaparecidas en un pavoroso incendio ocurrido en 1936, durante la Guerra Civil, y que fue disimulado por una verja ya desaparecida.

Del mismo modo que en la época medieval, se ganará una planta en el interior, aunque no en toda la superficie, precisó Vila. Servirá, igual que el resto de la intervención, para duplicar el espacio dedicado a exposiciones en el Museo Catedralicio y convertirlo en una de las atracciones de la ciudad gracias a los ricos fondos artísticos e históricos que ahora están ocultos al público por falta de salas disponibles.

El estado interior de las estancias, precisó Vila, combina las necesidades de la investigación arqueológica con los primeros trabajos en los forjados, ahora todos apuntalados. La excavación se ha topado con pavimentos y cimientos de edificios anteriores, así como enterramientos que se vinculan a una capilla parroquial que existía en dicha zona.

"Todavía están trabajando y es prematuro hablar de la datación de los restos", comentó el arquitecto. Lo que sí está claro es que no han aparecido objetos de valor histórico en los enterramientos, por lo que se da por seguro que se trata de parroquianos que utilizaron los servicios del cementerio. Hasta el siglo XIX se permitieron las inhumaciones junto a las iglesias.

Uno de los aspectos más interesantes del proyecto será la construcción de la nueva fachada, en el espacio colindante con la parte trasera de la capilla del Santo Cáliz. La decisión de los técnicos es la de realizar un estudio de colores con los pigmentos que se han encontrado en sucesivas capas para determinar cuál es el más adecuado.

Las esquinas tienen los sillares a la vista, lo que se mantendrá tras la restauración. Incluso se recuperarán los enrejados para alterar al mínimo el aspecto original. De manera paralela, el interior del museo es objeto de una profunda restauración, lo mismo que sucede con el pequeño solar que se añadirá. Como publicó LAS PROVINCIAS, se colocará una estrecha lámina de cristal entre la nueva fachada y el Santo Cáliz, para que desde la calle pueda observarse este último inmueble.

El museo está situado tras las capillas de San José y de San Francisco de Borja, según reza en la memoria del proyecto. Su fachada exterior recae en toda su longitud a la calle Barchilla. El mismo documento indica que "en el siglo XIV esta zona debía estar vallada y en ella se encontraban dos cementerios y la torre de San Pedro, el primitivo campanario".

El Aula Capitular antigua era entonces un edificio exento y la librería primitiva se encontrada adosada al muro oeste de esta última. En 1438, se mandó demoler la biblioteca capitular para construir en su lugar una capilla dedicada a San Luis. La nueva biblioteca, o Llibrería Nova, se construyó al norte del Aula Capitular antigua, siendo su constructor Martí Llobet.

El edificio tenía una cubierta plana que permitía la visión del ventanal norte del Aula Capitular y constaba de dos plantas, lo que se va a recuperar ahora. La librería se ubicaba en la planta primera y estaba constituida por una sala.

Otro proyecto en el que trabaja el Cabildo de la Catedral es la recuperación de la fachada original en la zona recayente a la plaza de la Almoina. En este caso se espera el visto bueno de la Conselleria de Cultura a la demolición de la pared de ladrillo para dejar a la vista elementos arquitectónicos medievales.

La última obra realizada por Vila ha sido la restauración de la fachada que recae a la plaza de la Reina, incluida la cubierta y alguna capilla interior. Poco a poco, la Seo se beneficia de intervenciones que ponen en valor el inmueble y lo convierten además en un mayor atractivo turístico, como ha sido el museo.

El proyecto recupera el acceso directo desde la nave lateral, atravesando un arco gótico cubierto por bóvedas, lo que ennoblece la entrada al museo, cuya pieza más singular seguirá siendo el Santo Cáliz, en la capilla del mismo nombre.

Texto: Paco Moreno. Las Provincias.es

14 de Febrero de 2.015

La celebración del Año Jubilar reactiva el interés por crear una ruta turística sobre la reliquia que se venera en la Catedral
El técnico Nacho Martín lanza la primera topoguía sobre el camino tras haber peregrinado de Somport a Valencia

Todos los caminos al final van a conducir a Valencia y no a Roma». La frase, pronunciada por la alcaldesa, Rita Barberá, durante la festividad de San Vicente Mártir, bien podría servir como eslogan para el Camino del Santo Cáliz. O para una de las tantas rutas que se promueven desde diversas entidades pues la declaración del Año Santo Jubilar Eucarístico del Santo Cáliz, que arrancará el último jueves del próximo mes de octubre, ha reactivado el interés por crear una ruta de peregrinación.

El Ayuntamiento de Valencia ya anunció hace unos meses su interés por impulsar un recorrido para complementar la iniciativa de la exposición 'Els camins del Grial', que se inaugurará el próximo marzo en el Almudín. Se sumó poco después el Arzobispado de Valencia, planteando, eso sí, «un camino esencialmente religioso y no un camino turístico», en palabras del deán de la Catedral, Emilio Aliaga.

Pero las propuestas no quedan ahí porque la Diputación de Valencia también aprobó en el pleno de noviembre la promoción de la ruta del Santo Cáliz al entender que «abre la posibilidad para las comarcas valencianas de convertirse en recorrido central de una potencial ruta de peregrinaje internacional de indudable impacto económico, turístico y patrimonial».

Zaragoza ha sido la última en apuntarse a este boom con un proyecto financiado por la Comisión Europea denominado 'Grail' con el que se pretende dar forma a una ruta transnacional. Dirigido por la Universidad de Zaragoza, el Ayuntamiento de Valencia avanzó a finales de enero que negocia sumarse a él.

De momento, el único itinerario que ya es oficial es el que ha recorrido Nacho Martín, un técnico en creación de senderos apasionado de la recreación de caminos históricos. Acaba de publicar 'Camino Santo Cáliz. Ruta de los peregrinos', basado en su experiencia tras haber realizado la peregrinación por tierras aragonesas y valencianas. En total, 686 kilómetros en 30 etapas que ahora se han transformado en una topoguía que contiene información técnica de cada una de ellas: mapas, recorridos y perfiles. Además, como novedad, se incorporan códigos QR que enlazan a información ampliada técnica, turística y de servicios de cada etapa paso a paso.

De ahí que Nacho Martín se considere ya, y se autodenomine, como el primer peregrino del Santo Cáliz, pues llegó a Valencia tras conocerse la aprobación del Jubileo concedido por el papa Francisco.

Su trabajo empezó en mayo de 2014, un año antes, «porque el camino hay que crearlo sobre papel y luego hacerlo para comprobar que los senderistas pueden recorrerlo», explica Martín, que basa su trazado en datos históricos y en el recorrido de los antiguos peregrinos europeos que llegaban a San Juan de la Peña y se desviaban a Valencia para venerar la reliquia que alberga la Catedral.

Somport es la entrada natural de los peregrinos que realizan el Camino de Santiago, por lo que recomienda iniciar el Camino del Santo Cáliz por este mismo punto. «De ahí bajamos a Sásabe, donde encontramos el primer lugar importante de este peregrinaje», relata. Se trata de la ermita situada a apenas 20 kilómetros de Jaca.

Unos puntos, como la cueva de Yebra o el templo de Siresa, en los que el vaso sagrado se ocultó a finales del siglo VIII. Santa Cruz de la Serós y San Juan de la Peña son otras dos referencias importantes en la ruta del Santo Grial, especialmente el segundo, en cuyo antiguo monasterio quedó custodiado durante casi trescientos años.

Bailo es otra de las localidades en que Nacho Martín recomienda hacer parada en su topoguía. «Tuve la suerte de que mi peregrinación coincidiera con su recreación histórica», recuerda. Era septiembre de 2014 y esta población revivía por segundo año cómo el Santo Cáliz permaneció en esta localidad de la Jacetania entre los años 1014 y 1045.

Una iniciativa que sirve al presidente del Centro Español de Sindonología, Jorge Manuel Rodríguez, para plantear algo similar en Valencia. «Se podría hacer con la llegada de Alfonso el Magnánimo a la ciudad, recuperando, por ejemplo, los trajes de la cabalgata histórica del 9 d'Octubre», apunta.

La ruta de los peregrinos tiene también su lado medioambiental. Como explica Nacho Martín, «soy experto en ese campo y no podía dejarlo a un lado. Además, un peregrino se pone a prueba en este tipo de recorridos. Es una experiencia increíble». Por ello, reivindica también la revitalización de los caminos históricos, de aquellas calzadas que se han olvidado con el paso de los años.

Riglos, Loarre, Bolea, Huesca, Tardienta o Zaragoza surgen también en su libro, que se presentó recientemente. De ahí el Cáliz saltó a Barcelona, de donde llegó a Valencia a través de dos posibles trayectos: por un lado pudo enlazar por la vía Augusta, es decir, a través del litoral, o, por otro, por la ruta de Teruel-Alcañiz, que es la que escogió Nacho Martín al realizar la peregrinación.

Morella, San Mateu, Cálig o Peñíscola, por la presencia de Benedicto XIII (el Papa Luna), son otros puntos contemplados en el Camino del Santo Cáliz. A ellos hay que añadir, según el trazado que propone Martín en su guía, la ermita de San Antonio en la sierra de Irta, Alcalà de Xivert, les Coves de Vinromà, el santuario de la Magdalena o Burriana.

«Hacer este camino ha sido cumplir el sueño de toda una vida», confiesa mientras recuerda el cariño que ha recibido de los habitantes de los municipios por los que ha pasado. «Hay mucho interés en esta ruta. Por eso sería interesante que todos nos uniéramos en un único proyecto en beneficio de la proyección del Santo Cáliz», reclama.

Texto: Isabel Domingo. Las Provincias.es

31 de Enero de 2.015

La exposición del Santo Cáliz mostrará 14 vasos históricos
La muestra se dividirá en cinco áreas temáticas y exhibirá un facsímil de la reliquia que se venera en la Catedral
El Almudín, que acogerá 'Los caminos del Grial' hasta el 4 de junio, albergará obras de Juan de Juanes, Ribalta o Macip

Empieza a desvelarse el contenido de la exposición que supondrá el primer acto importante del Año Jubilar Eucarístico del Santo Cáliz, hasta que se inicie de forma oficial el último jueves del mes de octubre, coincidiendo con la festividad.

¿Nombre? 'Los caminos del Grial' ¿Fecha? Del 10 de marzo al 4 de junio ¿Lugar? El Museo del Almudín ¿Contenido? Variado: desde libros y maquetas a óleos, esculturas y material de las cofradías que veneran la reliquia. También mucho soporte audiovisual.

Se ha podido conocer a través del anuncio de la mesa de contratación del Ayuntamiento de Valencia, que ha licitado por 90.909,09 euros (más 21% IVA) el servicio de montaje y desmontaje de la exposición y en los pliegos técnicos facilita a las empresas interesadas en el concurso el plano detallado de la exposición. Eso sí, el anexo II del pliego de prescripciones técnicas detalla que «los planos son orientativos y sujetos a modificaciones cuando las piezas finales a exponer queden confirmadas».

De momento, ha trascendido que la exposición organizada por el Ayuntamiento de Valencia se dividirá en cinco áreas que convertirán al Almudín en la joya del cap i casal durante más de tres meses. Pinturas, grabados, dibujos, maquetas, facsímiles y reliquias llenarán este edificio de planta cuadrangular irregular que empezó a construirse en 1417, fue declarado Monumento Nacional en 1969 y terminó de restaurarse en 1996 para convertirse en espacio museístico.

La sección 'Este es el Cáliz de mi sangre' será la que abra esta muestra con, según consta en la documentación de la web del Ayuntamiento, la exhibición de un vídeo titulado 'La mesa de la Santa Cena' y un tapiz de grandes dimensiones. A partir de aquí se inicia un camino que llevará al visitante a Roma, Huesca, Pirineos, San Juan de la Peña, Zaragoza, Barcelona o Valencia con una parada especial en el Medievo y otra para repasar la presencia de la reliquia en la música y en la filatelia.

Se verá, por ejemplo, una reproducción de la 'Santa Cena' pintada por Francisco Ribalta en 1606 y que en la actualidad se encuentra en el presbiterio del Real Colegio y Seminario del Corpus Christi. Muy cerca, un grabado del Cenáculo o un códice en miniatura de la Santa Cena.

Habrá obras destacadas como 'Última cena', una creación de Jerónimo Jacinto de Espinosa en el siglo XVII, que alberga actualmente la Colegiata de Santa María de Morella, 'El Salvador' de Vicente López y obras de Segrelles y García Hidalgo. Sin olvidar la 'Santa Cena' de Juan de Juanes que conserva la Catedral de Valencia, pintor del que también se exhibirá una tabla sobre Alfonso de Borja, o la tabla del mismo título de Vicente Masip. De ambos se verán, además, dos 'Salvador eucarístico'. La muestra, de la que se desprende una cuidada visión didáctica, mostrará también grabados de la Roma antigua, una escultura de San Pedro, dibujos de la Catedral de Jaca o del monasterio de San Juan de la Peña. Como curiosidades, un poema sobre el Santo Grial de Teodoro Llorente, escritor, periodista y fundador de LAS PROVINCIAS, la consueta de la Catedral donde se alude a la reliquia en 1527, un pergamino con el ritual para mostrarla o el documento de ingreso del Santo Cáliz en la Seo de Valencia en 1437. Entre las maquetas, la de una catedral trecentista y otra del Palacio Real de Valencia hecha en madera en 1991.

La segunda sección se centrará en las tipologías de los distintos cálices. Para ello, se expondrá un facsímil del Santo Cáliz y unas vitrinas con 14 vasos históricos: desde unas copas de vidrio de los siglos IV y V hasta los vasos utilizados por los arzobispos Melo y Company, incluyendo los cálices de los papas Benedicto XIII, Calixto III o Alejandro VI.

Además, los visitantes podrán comprobar, mediante otro facsímil, qué piezas componen esta «copa de bendición», como la denominó el canónigo Jaime Sancho durante la presentación del libro 'Valencia, ciudad del Grial, coordinado por él y por el catedrático de Historia de la Iglesia Miguel Navarro.

En la tercera se recorre la historia del Santo Cáliz desde el siglo XVI hasta el XX, incluyendo la foto de la entrega de la reliquia tras la guerra civil (estuvo custodiado en Carlet), un facsímil de la Biblia de San Juan de Ribera e, incluso, un vídeo del NODO.

El culto es otro de los apartados, dedicado a la Real Hermandad y a la Cofradía, que mostrarán su estandarte y su banderín, respectivamente. El libro de oro del Santo Cáliz de la Catedral, el báculo del arzobispo Olaechea, casullas, insignias o los estatutos de la Cofradía forman parte del cuarto apartado, que da paso una sección con obras sobre el Santo Grial en los siglos XX y XXI y unos vídeos dedicados a su presencia en la música y el cine.

Texto: Isabel Domingo. Las Provincias.es

21 de Enero de 2.015

La Catedral revisará cinco campanas del Micalet como la que cayó
El informe técnico concluye que la campana 'El Jaume' se desprendió el día de Navidad por "fatiga del material"

El cabildo de la Catedral de Valencia ha acordado revisar el estado en que se encuentran los ejes de las campanas de la torre del Micalet, tras conocer las primeras conclusiones del informe técnico sobre las causas del desprendimiento en un volteo el pasado día de Navidad de la campana de 'El Jaume'. El informe determina que la campana se desprendió por la rotura del eje, debido a la "fatiga del material", según han indicado en un comunicado el Arzobispado.

En este sentido, ha explicado que seis de las once campanas de la Catedral de Valencia, entre ellas 'El Jaume', cuentan con el mismo tipo de eje, colocado en todos los casos en 1992. Asimismo, ha apuntado que hasta que no concluya la revisión y, en su caso, restauración o sustitución de sus respectivos ejes, "no será posible permitir el acceso del público a la sala de campanas por necesidades de restauración".

En consecuencia, los volteos previstos para el próximo jueves, con motivo de la solemnidad de San Vicente Mártir, patrón de la archidiócesis de Valencia, se realizarán con las otras cinco campanas de la Catedral que mantienen sus ejes originales, datados en el año en que fueron fundidas.

Las campanas cuyos ejes serán revisados son las que tienen por nombre 'Ursula', 'Violante', 'Vicente', 'Andrés' y 'Bárbara'.

De igual modo, la campana 'El Jaume' que sufrió la rotura de las dos asas tras su desprendimiento, se encuentra en un lugar apartado en la sala de campanas de la torre, mientras se estudia el tipo de restauración a que debe ser sometida.

Texto: Levante El Mercantil Valenciano

27 de Diciembre de 2.014

Los campaneros de la torre del Miguelete retoman los volteos “con normalidad y emoción” tras el desprendimiento de la campana “El Jaume”. Sólo en 1869 se desprendió otra, la Caterina, aunque por un bombardeo.

Los campaneros de la Catedral de Valencia volvieron anoche a voltear las campanas de la torre del Miguelete “con normalidad y emoción” después de que el pasado miércoles se desprendiera la campana “El Jaume”, de 1.750 kilos sobre su plataforma de madera sin causar víctimas cuando era volteada para la misa de Navidad, según ha indicado a AVAN el responsable de la asociación de campaneros de la Catedral, Francesc Llop.

Para realizar el volteo que comenzó a las 19,30 horas, acudieron voluntariamente un total de 16 campaneros, “el doble de los necesarios”, según Llop, que agradeció la disponibilidad de todos ellos.

El volteo de ayer tarde se realiza tradicionalmente cada 26 de diciembre en la víspera de las Cuarenta horas de Adoración al Santísimo, que tienen lugar los últimos cinco días de diciembre en la Catedral.

Durante la jornada de ayer, tras el examen de la campana y de su yugo caído también, por técnicos especialistas para determinar las posibles causas del desprendimiento, los campaneros de la Catedral limpiaron la sala de campanas donde, “`por razones de mantenimiento y de seguridad, y hasta nuevo aviso, los volteos de campanas se realizarán a puerta cerrada”

Una vez los técnicos concluyan el informe, la asociación de campaneros con el cabildo de la Catedral estudiará la posible restauración de la pieza dañada.

Mientras tanto, la campana “El Jaume”, fundida en 1429, continúa en el mismo lugar de la sala de campanas en que cayó de pie.

Por otra parte, aunque no hay precedentes de una campana desprendida en la torre del Miguelete de la Catedral de Valencia en un volteo, sí que se produjo la caída de una campana durante el bombardeo que sufrió la torre durante la revuelta republicana de 1869. El 12 de octubre de aquel año, los sublevados habían tomado el Miguelete y realizaban disparos desde el campanario, ante lo cual, las autoridades militares ordenaron abrir fuego de cañón desde la Ciudadela (hoy edificio de Capitanía General) y, a las 9 de la mañana, uno de los proyectiles derribó la campana Caterina, fundida en 1305, la más antigua de la Seo, lo que provocó un muerto y tres heridos. Esta campana tuvo que ser reparada y volvió a colocarse el día 15 de Junio de 1870, según datos de la asociación de campaners de la Catedral.

Texto: Agencia de Noticias Avan

26 de Diciembre de 2.014

Una campana del Micalet se desprende en pleno volteo
'El Jaume', de 1750 kilos, cayó sobre su plataforma de madera sin causar heridos - El volteo de producirá ahora a puerta cerrada por razones de seguridad

Una de las campanas de la torre del Micalet en la Catedral de Valencia se desprendió a mediodía de ayer sobre su plataforma de madera, durante un volteo con motivo de la misa de Navidad, sin causar heridos.

Se trata de la campana "El Jaume", de 1750 kilos de peso y fundida en el año 1429, que sufrió ayer "una rotura y cayó de pie sobre la plataforma de madera donde se sitúan los campaneros que las voltean manualmente y que no sufrieron ningún daño", según ha indicado a la agencia AVAN Francesc Llop, presidente de la asociación de Campaneros de la Catedral.

Las once campanas del Micalet y sus correspondientes anclajes han sido sometidas a restauraciones y son revisadas de forma habitual por los campaneros que se encargan de su accionamiento.

"Por razones de mantenimiento y de seguridad, y hasta nuevo aviso, los volteos de campanas se realizarán a puerta cerrada", ha precisado Llop, quien ha añadido que "hoy diversos técnicos están valorando la reparación de los daños y la restauración de la campana"

Texto: Levante El Mercantil Valenciano

10 de Noviembre de 2.014

La catedral ampliará un edificio para recobrar el aspecto perdido tras un incendio en 1936.
Las obras durarán un año y supondrán triplicar el espacio del museo para exposiciones y eliminar un postizo moderno en la parte de la calle Barchilla.

Cuando todavía faltan unos remates por acabar en la fachada que recae a la plaza de la Reina, el cabildo de la catedral ha iniciado una nueva fase del ambicioso proyecto que cambia poco a poco el aspecto exterior de la Seo, además de mejorar el interior del recinto. Operarios de la empresa adjudicataria han iniciado el montaje del andamiaje en la calle Barchilla.

Será el próximo teatro de operaciones de una reforma que incluirá dos elementos principales. El primero será, como comentó ayer el arquitecto de la catedral, Salvador Vila, triplicar el espacio del museo diocesano, que recae a esa zona. El segundo, devolver al edificio el volumen perdido tras el incendio y saqueo de la guerra civil, acaecido en 1936.

La intervención durará un año y promete ser tan espectacular como la recuperación del interior y la fachada que da a la plaza de la Reina. En la parte inferior, precisó, quedan todavía algunos trabajos por realizar, aunque son obras menores.

Dentro, en el pasadizo que conduce a la capilla del Santo Cáliz, se ha descubierto la portada gótica que había escondida tras una neoclásica. «El espacio invita ahora a entrar, ha quedado espectacular», subrayó el arquitecto, firme defensor de la recuperación de los elementos originales del edificio.

Lo mismo ha ocurrido en la parte de la plaza de la Reina, donde la restauración ha incluido hasta la reconstrucción de un ventanal similar a uno situado en la Lonja, al ser también de Pere Compte. Y ahora pasará con la calle Barchilla, donde una pequeña parcela acumula una historia rica y variada de la catedral.

El ámbito de la intervención es el actual espacio que dedica la Seo a mostrar su colección, donde hay desde obras de arte hasta reliquias regaladas por reyes. Está situado tras las capillas de San José y San Francisco de Borja, con la fachada exterior por completo a la calle Barchilla, ya cubierta de andamios.

Vila indicó que en el siglo XIV esta zona debía estar vallada al situarse dos cementerios y la torre de San Pedro, el primitivo campanario de la catedral anterior al Micalet. El Aula Capitular era entonces un edificio exento y la librería primitiva se encontrada adosada al muro oeste de la anterior construcción.

En 1438 se mandó demoler la librería para construir una capilla dedicada a San Luis. En el siglo XVIII se construyó el Vestuario Canonical sobre el espacio de la Librería Nova, al norte del Aula Capitular. La edificación era tan alta que ocultaba el ventanal norte de la capilla del Santo Cáliz, con tres plantas y una cubierta inclinada a dos aguas.

Fue esta parte de la catedral la que resultó seriamente afectada por un incendio en la guerra civil, que destrozó en gran medida el edificio. Entre 1936 y 1972 hubo varias tentativas de reconstrucción del inmueble perdido, aunque «ninguna llegó a buen puerto».

Fue en 1964 cuando se decidió construir el Museo Diocesano, tras una excavación arqueológica que se repetirá ahora, al incluir el proyecto la apertura de una nueva planta en el sótano, donde se prevé incorporar los restos hallados como una parte de la exposición.

El arquitecto Luis Gay fue en 1985 el encargado de adaptar el museo tal y como se ve en la actualidad. La recuperación quiere «recuperar parcialmente la volumetría histórica, perdida en el incendio de 1936, de la edificación que se prolongaba hasta el muro norte de la antigua Sala Capitular».

Por este motivo, se eliminará la ampliación parcial creada a mediados del siglo XX para crear el museo. La fachada de la calle Barchilla quedará así completada en toda su longitud, pero en este caso con una altura inferior, de modo que no ocultará el muro norte de la capilla del Santo Cáliz, que también se restaurará. Además, entre las dos edificaciones se colocará un panel de cristal para que pueda verse la fachada. Esta solución «aligerará el encuentro entre ambas edificaciones y permitirá la visualización del lienzo de sillería para identificar claramente la nueva construcción».

Texto: Paco Moreno. Las Provincias.es

29 de Octubre de 2.014

La Capilla del Santo Cáliz de Valencia a vista de dron
Un documental mostrará con imágenes cada uno de los parajes, ermitas, monasterios y ciudades por los que pasó la reliquia hasta llegar a la capital del Turia

La Catedral de Valencia ha presentado hoy, en rueda de prensa, las próximas celebraciones previstas con motivo del Santo Cáliz de la Última Cena que se venera en la Catedral de Valencia, cuya festividad se conmemora este jueves.

En la rueda de prensa también se ha presentado un nuevo documental sobre el Santo Cáliz, grabado por la productora valenciana Documentart en lugares por los que pasó la reliquia hasta su llegada a Valencia. La producción se titula 'La casa del Santo Cáliz, la Catedral de Valencia' e ilustra con imágenes cada uno de los parajes, ermitas, monasterios y ciudades por los que ha pasado desde que salió de Jerusalén hacia Roma hasta el momento en el que se oculta en el Pirineo Aragonés y termina llegando a Valencia.

Este trabajo ha permitido, además, grabar por primera vez la Capilla del Santo Cáliz a vista de dron.

Texto: Las Provincias.es

4 de Octubre de 2.014

La Seo recupera para la toma de posesión del cardenal Cañizares la entrada del siglo XV a la capilla del Santo Cáliz tras su restauración.

La Catedral de Valencia ha recuperado para la toma de posesión hoy del cardenal Antonio Cañizares como arzobispo de Valencia, la entrada a la capilla del Santo Cáliz “que ha sido reformada recuperando así el arco original del XV”, según ha indicado a la agencia AVAN el presidente de la comisión diocesana de Liturgia, Jaime Sancho.

Aunque las obras restauración en el pasillo de entrada a la capilla del Santo Cáliz no han finalizado, “ha sido desmontado el andamio y ya se puede ver que esta entrada ha cambiado completamente ya que antes era una puerta pequeña rectangular neoclásica y ahora es un gran arco rebajado del siglo XV similar a los que hay en los laterales de la Lonja de Valencia”.

Además, la Catedral acaba de renovar totalmente su sistema de megafonía, “con nuevos altavoces de tecnología digital que proporcionan un mejor sonido”, y ha instalado ocho pantallas de 50 pulgadas para que los fieles puedan seguir la ceremonia de toma de posesión y la misa.

Asimismo, la Seo ha habilitado 1.500 sillas plegables que se han colocado en las naves laterales del templo para aumentar el aforo de la Catedral, cuya capacidad, sólo en los bancos, es de 700 personas.

Texto: Agencia de Noticias Avan

3 de Octubre de 2.014

La Catedral fotografía por primera vez una talla gótica de la Virgen situada a nueve metros de altura para el recordatorio de la toma de posesión del Cardenal. Aprovechando los andamios colocados para restaurar la capilla del Santo Cáliz

La estampa del recordatorio de la misa de toma de posesión del cardenal Antonio Cañizares como arzobispo de Valencia, que tendrá lugar en la Catedral, reproduce “por primera vez una imagen que nadie ha visto a la misma altura en que se encuentra, la de la escultura de la Virgen María con el Niño, de finales del siglo XIII o principios del XIV, situada a nueve metros de altura en la entrada a la capilla del Santo Cáliz”, según ha indicado en rueda de prensa el presidente de la comisión diocesana de Liturgia, Jaime Sancho.

Se trata de la Virgen “que había en la entrada gótica de la Seo, que fue desmontada en el siglo XVIII cuando se construyó la puerta barroca de los Hierros y algunos de sus elementos, como esta imagen, fueron conservados y colocados en el interior de la Catedral”, ha añadido Sancho, quien ha informado sobre los actos previstos con motivo de la entrada en la archidiócesis y toma de posesión del cardenal Antonio Cañizares como nuevo arzobispo de Valencia.

La imagen “siempre ha estado allí arriba pero nunca habíamos visto cómo era de cerca y ahora, aprovechando los andamios colocados para la restauración del pasadizo de acceso a la capilla del Santo Caliz, hemos podido fotografiarla e ilustrará la estampa de la misa”, ha señalado.

La figura de la Virgen “a la que le falta una mano, es de una belleza y sencillez admirables, con la curva típica hacia la izquierda del gótico, y tiene como particularidad que el Niño lleva en sus manos el Espíritu Santo en forma de paloma abriendo las alas, algo que no hemos visto en otras imágenes”.

Igualmente, la figura se ha incluido también en el libro-folleto que se va a repartir para seguir la misa de toma de posesión. En su portada, además, “aparece la pintura del siglo XVIII `El Buen Pastor presenta sus ovejas al Padre´, identificada como obra de Luis Planes, que pertenece al Museo de la Catedral”, según las mismas fuentes.

Asimismo, el folleto reproduce una imagen de la “Virgen de la Seo”, un grabado antiguo, del siglo XVIII, que muestra a la titular de la Catedral, la Virgen de la Asunción, acostada, y en el que se puede leer “Maria Virginis Sedis Valentia”.

Texto y foto: Agencia Avan

30 de Septiembre de 2.014

Roma avala el Santo Cáliz de Valencia e impulsa una ruta para darlo a conocer
El Arzobispado estudia las posibles vías de peregrinación desde Pirineros en Año Jubilar siguiendo el posible recorrido del cáliz
Se ultiman los estudios arqueológicos de la reliquia valenciana. Es una oportunidad porque sólo se concede esta gracia excepcionalmente.

Algunos textos dan fe de su existencia desde el siglo III, cuando el Papa Sixto II encomendó a su diácono San Lorenzo que lo ocultase de la persecución a la que el emperador Valeriano estaba sometiendo a los cristianos. Comenzaba entonces un periplo que condujo el Santo Cáliz desde Roma a los Pirineos pasando por Zaragoza y Barcelona para acabar definitivamente en la Catedral de Valencia. Durante la mayor parte del tiempo, la reliquia, una de las más valiosas para el cristianismo, pasó absolutamente desapercibida como consecuencia del celo de sus custodios para que no fuera víctima del saqueo. Sólo unos pocos escritos documentaron su presencia en uno u otro inventario.

Ahora, casi 2.000 años después, el Vaticano quiere sacar definitivamente del olvido la copa que supuestamente utilizó Jesús durante la Última Cena en Jerusalén. Para ello, Roma, es decir, el Papa, ha concedido el Año Jubilar para el Santo Cáliz de Valencia cada lustro, lo que permitirá ubicar a la ciudad del Turia como un nuevo centro de peregrinación internacional. «No es nada frecuente que la Santa Sede subraye la presencia del Santo Cáliz en Valencia mediante la concesión del Año Jubilar. Sólo unas pocas reliquias disfrutan de esta gracia excepcional. Las posibilidades ahora son muchas porque se da una difusión internacional. Otra cosa es que los políticos aprovechen la oportunidad», incidía ayer el presidente del Centro Español de Sindonología, Jorge Manuel Rodríguez.

En el mismo sentido se pronunciaba Jaime Sancho, canónigo y conservador del Santo Cáliz, quien subrayó la difusión que supone la concesión del Año Jubilar para la reliquia valenciana. «Hace un tiempo que ya se estaba proporcionando publicidad al Santo Cáliz pero esta decisión abre muchas posibilidades. Ya trabajamos en un nuevo estudio arqueológico, un libro y una exposición pero ahora se abre la posibilidad de disponer de una ruta de peregrinación», aclaraba. De hecho, el recorrido que siguió la copa desde los Pirineros está claro a excepción del camino seguido hasta Valencia: «Tenemos documentado todo el viaje pero hay dudas sobre si desde Barcelona llegó a través de la vía Augusta o si fue por Teruel y Alcañiz. Estamos analizándolo», desveló para anticipar más trabajo de investigación.

Sobre las posibilidades de actuación que ofrece el Año Jubilar, Rodríguez, por su parte, resaltaba la ruta de peregrinación e incluso una procesión: «Pocos lo saben pero durante algunos años el Santo Cáliz tuvo procesión propia en Valencia», añadió. El investigador fue más allá e instó a las autoridades a formalizar la petición para la declaración de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco pero no por la reliquia en sí sino por aquello que originó en la edad media: «Nadie duda de que fue el origen de la narrativa medieval de la épica. Ese es el camino que se podría seguir para la declaración de la Unesco, la literatura que provoca la búsqueda del Santo Grial», defendió. Todos los movimientos, además, deberán esperar al nuevo arzobispo, el cardenal Cañizares, quien debe dar la orden de iniciar el proceso. «Yo lo tendría claro. Que empiece el año que viene y así tendríamos Año Jubilar en los múltiplos de cinco», concluyó Rodríguez.

Texto: C.Toledo - Diario El Mundo

17 de Agosto de 2.014

La ampliación del museo de la Catedral comenzará en octubre al lograr fondos
Las obras incluyen el cambio de una fachada lateral para recuperar el diseño medieval y ganar espacio en la exposición

Luz verde para una de las intervenciones más ambiciosas en la Catedral de Valencia. El arquitecto conservador de la Seo, Salvador Vila, confirmó ayer el inicio de las obras de ampliación del Museo Diocesano para el próximo octubre, una vez que se ha conseguido financiación para la ejecución de un proyecto que se prolongará al menos durante un año.

La premisa es simple y pasa por triplicar el espacio disponible para las exposiciones. Pese al saqueo e incendio registrado durante la Guerra Civil, el Cabildo custodia un rico patrimonio artístico e histórico en el actual museo, que tras las obras pasará de una a tres plantas.

El espacio se triplicará y, como señala Vila, se hará un «museo en condiciones», al añadir aseos públicos y un ascensor. Además, cambiará el acceso y el recorrido para acabar en la capilla del Santo Cáliz.

Un proyecto complejo gestado hace cuatro años y que ya cuenta con el permiso de la Conselleria de Cultura y la licencia de obras otorgada por el ayuntamiento. De momento, será la Catedral quien asuma todos los costes, aunque el arquitecto indicó que «se sigue negociando» la posible entrada de un patrocinador.

Una de las cuestiones más llamativas será la excavación arqueológica. Obligará a cerrar las dependencias actuales, para sacar a la luz restos del campanario anterior al Micalet, la torre de San Pedro, además de otros vestigios más antiguos, como una mezquita musulmana y hasta posibles construcciones romanas. No en vano, la zona de obras se sitúa en la calle Barchilla, a unos metros de la plaza de la Almoina, donde se sitúa la ciudad romana fundacional, Valentia.

Pero también destacará la intervención prevista en la fachada que recae a Barchilla. Se trata de una pared de factura moderna, producto de una reconstrucción realizada tras la Guerra Civil. Está rematada por una verja de hierro, que encierra el llamado 'fosaret', el espacio destinado al cementerio de la desaparecida parroquia de San Pedro.

Vila dijo que parte de la fachada actual desaparecerá para lograr la ampliación del museo, además de reparar la dudosa intervención realizada tras la contienda civil. La referencia es la verja metálica, aunque no llegará a ocultar la pared trasera de la capilla del Santo Cáliz.

Para esto colocará unas láminas de cristal, aproximadamente de un metro de ancho, que servirán de transición entre las dos fachadas. En el interior, el recrecimiento de la sala servirá también para que quede a la vista los restos de la pared quemada durante el saqueo.

En suma, una elaborada intervención para la que hará falta colocar andamios a lo largo de toda la calle Barchilla, hasta el arco que comunica la Catedral con el Palacio Arzobispal, donde por cierto se expusieron los fondos del museo cuando fue creado por el arzobispo Mayoral en 1761. Los franceses arrasaron con todo en 1812, en una muestra más del accidentado devenir histórico de los fondos religiosos.

En el museo se conservan, según la descripción de la página web de la Catedral, obras de arte que no están dedicadas al culto, sobre todo pinturas de los siglos XV al XVIII, entre las que destacan los primitivos valencianos, las obras de Juan de Juanes (s. XVI) y Goya (s. XVIII).

También se puede ver la espectacular custodia monumental de la procesión del Corpus Christi, cincelada en plata dorada (1940-1954), que es la más grande del mundo con sus más de cinco metros de altura y 600 kilos de peso, así como las imágenes góticas originales de la puerta de los Apóstoles.

Consta de cinco salas, cada una dedicada a una disciplina o estilo artístico. En la primera se encuentran las esculturas originales de la Puerta de los Apóstoles, mientras que en otras se pueden admirar obras renacentistas, orfebrería de gran belleza y lienzos de contrastada calidad, como el citado de Goya.

Texto: Paco Moreno. Las Provincias

15 de Agosto de 2.014

El alineamiento solar en una ventana de la torre del Miguelete ha sido este año intermitente por las nubes. La ventana fue diseñada para que sólo entrara luz cada 15 de agosto en homenaje a la Virgen.

Una veintena de personas han presenciado esta mañana en la torre del Miguelete de la Catedral de Valencia el alineamiento solar que se produce a través de una de sus ventanas, una vez al año, cada 15 de agosto, en homenaje a la solemnidad de la Asunción de la Virgen, a cuya advocación está dedicado el templo catedralicio.

Mediante este alineamiento los rayos del sol entran directamente por una estrecha ventana gótica en la torre del Miguelete una sola vez al año, cada 15 de agosto, debido a la orientación que se le dio al ser construida en el siglo XIV.

El momento de mayor luminosidad, o azimut, se ha producido a las 10 horas, 12 minutos, cuando han entrado los rayos de sol. Sin embargo, debido a algunas nubes, se ha mostrado de forma intermitente, según ha indicado a la agencia AVAN Francesc Llop, presidente de la Asociación de Campaneros de la Catedral.

La ventana se encuentra en una sala del Miguelete de reducidas dimensiones, conocida como “La prisión” o “El refugio”, en el segundo cuerpo de la torre, donde permanecían las personas que solicitaban refugio eclesiástico, según han indicado hoy a la agencia AVAN Francesc Llop, presidente de la Asociación de Campaneros de la Catedral.

El sol ha incidido verticalmente “de forma que la luz penetra hacia el interior de la sala formando en la zona central del suelo un rectángulo luminoso de algo más de tres metros y medio de largo”, ha añadido.

La ventana diseñada por los maestros de obra del siglo XIV para que registrara el “alineamiento solar”, era una forma de rendir homenaje a la Virgen en la fiesta de la Asunción también, según una tradición en ciertas construcciones de la época.

Texto: Agencia Avan

15 de Agosto de 2.014

La luz de los perseguidos. La Catedral ofrece un espectáculo único con un volteo de campanas por la festividad de la Virgen, además del fenómeno de la alineación en el Micalet. Un rayo solar entra cada año el día de la Asunción por la ventana de la vieja prisión

«¿Quién se ha dejado la luz encendida?» fue el comentario que hizo hace cuatro años Francesc Llop, presidente de la asociación de campaneros de la Catedral. Ocurrió, según rememoró ayer en la prisión del Micalet, cuando bajaban para almorzar después de uno de los volteos manuales que realizan por la fiesta de la Asunción. La respuesta estaba en el Sol y una ventana construida en el siglo XIV con mucha inteligencia.

Antonio Fos, estudioso de este tipo de efectos, ofreció la explicación de algo que se produce sólo unos minutos cada 365 días, y el público que cada año acude a observar el fenómeno solar, pone el interés por una de las curiosidades a las que eran tan aficionados en la Edad Media, una época repleta de símbolos.

El haz de luz solar entró ayer en su máxima intensidad por la ventana de la prisión doce minutos después de las diez de la mañana. Sucede siempre el día de la Asunción y en un día sin nubes el Sol queda enmarcado en el pavimento. La sala fue reformada hace unas décadas, por lo que los visitantes ya no pueden saber si había algún tipo de marca que señalara el acontecimiento. En todo caso, ayer se apretujaba el público para observar cómo poco a poco iba entrando la luz.

Pero el espectáculo había comenzado mucho antes. Hasta siete volteos manuales hicieron ayer los campaneros en la planta superior al refugio donde después se dirigieron los visitantes del Micalet. La sala, por cierto, era utilizada por aquellos que huían de la Justicia civil para buscar la eclesiástica, creyéndola más benigna, aunque sólo fuera por retrasar la condena.

La sala de campanas está en la parte superior del Micalet, donde se llega después de una escalada por los altos escalones de piedra. Pero con el inicio del volteo es cuando el visitante se queda sin aliento, al observar cómo mueven con ligereza piezas de miles de kilos, que pasan a centímetros de las cabezas de los campaneros.

«Una vez se me llevó el gorro», dice Llop, quien cogió la costumbre de cubrirse la cabeza cuando toca en los inicios de su pasión por las campanas. «En aquellos tiempos caía mucha porquería de la parte de arriba de los campanarios», recuerda.

La asociación funciona en la Catedral desde 1988 y la veteranía se nota en la calidad de la coordinación. Ayer eran ocho personas en la sesión que observó este periódico, aunque durante el resto del día se habían previsto varios turnos.

A base de cuerdas y volteos con la mano, casi todas las piezas entraron en acción. Un público muy reducido observaba las evoluciones de los campaneros, sin perderse detalle y cámara en mano para guardar el recuerdo. «No sabía que esto era así», decía uno de los visitantes, miembro de un grupo llegado desde el Vedat de Torrent y Paiporta.

José concluyó que «vale la pena haber venido» tras asistir como el resto al increíble espectáculo de las campanas, sordo durante unos segundos tras el atronador volteo. María Ángeles, vecina de Paiporta y quien conocía todos los detalles por haber asistido otros años, sonreía al lado, satisfecha del concierto.

«Silencio un momento». Llop escuchaba atento, afinando el oído hasta que llegó el sonido del tabalet desde la plaza de la Reina. La imagen de la Virgen de la Asunción hacía su entrada en la Seo por la puerta de los Hierros y las campanas debían entrar otra vez en acción.

Abajo, mientras el Micalet terminó el recibimiento, los más ansiosos empezaron a bajar para buscar sitio en la prisión. Las nubes estuvieron a punto de estropear la mañana, aunque los rayos de Sol entraban de forma intermitente formando la figura rectangular.

Incluso un grupo de turistas andaluces tomó posiciones para observar el fenómeno solar, atraídos por lo que habían leído en internet. Mientras se hacía la hora, Llop contaba que otra ventana del Micalet, recayente a la escalera de caracol, también estaba orientada de tal manera que cada 22 de junio debía permitir el paso de un rayo de luz, aunque en este caso se anuló el efecto por la construcción de la Casa del Relojero, en la calle Micalet. Toda una metáfora del paso del tiempo y la llegada de la modernidad, que fía todo a los instrumentos en lugar de aprovechar la Naturaleza. En cambio, sí que permanece activo el llamado 'Canto de la Seo', un agujero que permite amplificar el sonido en una estancia cercana.

En Valencia, otro de los lugares donde se diseñó una ventana con el mismo propósito fue en el Monasterio de San Miguel de los Reyes. Cada 29 de septiembre, a las diez de la mañana, un rayo de luz ilumina la cripta donde están enterrados Germana de Foix y el duque de Calabria, a finales del siglo XVI.

La Seo está dedicada a Santa María pero con el título de la Asunción de la Virgen al cielo. La procesión de la tarde salió de la Catedral con la imagen colocada sobre un anda, para recorrer la calle del Mar y devolver el objeto de devoción a la iglesia del Milagro. El carro fue una de las novedades del pasado año, así como un cabezal de plata repujada del siglo XVIII y restaurado por la Fundación la Luz de la Imágenes, tras haber estado apartado desde la Guerra Civil.

Texto: P.Moreno - Las Provincias.es

2 de Agosto de 2.014

Las últimas obras de restauración de la Catedral de Valencia han permitido recuperar la fachada gótica que recae en la Plaza de la Reina que está situada al lado de la Puerta de los Hierros y reconstruir la ventana que diseñó Pere Compte en el siglo XV que se encontraba muy deteriorada, según ha informado el Arzobispado en un comunicado.

Los trabajos de restauración que finalizarán el próximo mes de septiembre han reconstruido toda la tracería, el parteluz, los capiteles, el alféizar y el guardapolvo de esta ventana, según ha indicado el arquitecto conservador de la Catedral, Salvador Vila.

La ventana, que es muy similar a las que Pere Compte construyó para la Catedral de Orihuela, está situada en la fachada que ha sido restaurada y que va desde la Puerta de los Hierros hasta la Capilla del Santo Cáliz, ha añadido.

En la ventana se ha instalado también una vidriera moderna que representa las flechas del martirio de San Sebastián "porque justo detrás de ella está situado un cuadro con la imagen del santo".

Asimismo, en las obras también se ha restaurado todo el pasadizo de acceso a la capilla del Santo Cáliz y a sus dos capillas laterales, obras también de Pere Compte, de sus ayudantes y, anteriormente, de Francesc Baldomar. Igualmente, los trabajos han permitido recuperar la portada gótica de la capilla que estaba recubierta por una capa muy gruesa de pintura y suciedad.

Con la limpieza de la puerta "se puede observar la calidad y la belleza de todas las esculturas que la componen entre las que destaca sobre todo la figura de la Virgen con el Niño, de una gran calidad en los detalles y en la labra de piedra y las ménsulas con esculturas que simbolizan animales terroríficos en las dos capillas", ha explicado Salvador Vila.

Según el arquitecto conservador, "la actual puerta de acceso a la Capilla del Santo Cáliz era la antigua puerta de entrada situada a los pies de la Catedral de Valencia". En el siglo XVIII, cuando Konrad Rudolf construyó la puerta barroca de los hierros, se trasladó esta puerta gótica al pasadizo del Santo Cáliz.

Además, las obras han recuperado también la bóveda del pasadizo de entrada a la capilla del Santo Cáliz en la que se puede observar las imágenes esculpidas en piedra de los ángeles músicos que evocan las pinturas del altar mayor.

En el centro de la bóveda se ha recuperado íntegramente la clave central gracias a una fotografía de 1917 que se ha localizado en el Archivo fotográfico histórico 'Mas' de Barcelona y que representa a la Virgen protegiendo con su manto al cabildo catedralicio.

Por otro lado, entre los elementos que también se han recuperado en el pasadizo, destaca una vidriera de cuatro metros de diámetro que estaba totalmente cegada por una ventana cuadrangular de madera. Ahora, se ha construido una vidriera inspirada en el falso rosetón de la puerta con la que se enfrenta y en la que se ha utilizado un vidrio muy traslúcido y transparente para aprovechar la máxima entrada de luz.

Asimismo, las obras han permitido descubrir la antigua puerta que daba acceso desde la nave central al pasadizo. Esta puerta gótica estaba escondida y tapada por los elementos neoclásicos y "se trata de una puerta única en la Catedral porque su arco es de la última fase del gótico y no hay ninguno igual en el templo".

Las obras que comenzaron a principio de año han sido financiadas íntegramente por fondos propios del cabildo catedralicio y "van a permitir disfrutar de uno de los espacios más bellos de la Catedral". Igualmente, según Salvador Vila, "el pasadizo destaca por su emplazamiento, ya que era la puerta de acceso a la capilla del Santo Cáliz donde se venera el Santo Grial".

Además, ha añadido que "a lo largo de la historia ha sufrido constantes modificaciones y los restauradores se han encontrado con capas de pintura que superaban el centímetro de grosor que impedían apreciar la calidad de la labra de la escultura gótica valenciana del siglo XV".

Texto: Europa-Press

25 de Julio de 2.014

Reabre el pasadizo del Santo Grial
La catedral recupera una ventana de Pere Compte del siglo XV, una obra maestra del gótico valenciano, parte de la fachada y la antigua entrada a la capilla del Santo Cáliz, donde se venera el vaso de la última cena de Jesucristo

Las últimas obras de restauración de la catedral de Valencia han recuperado la fachada gótica que recae en la plaza de la Reina. La actuación, que está a punto de terminar, ha permitido reconstruir "la ventana que Pere Compte diseñó en el siglo XV para esta fachada situada al lado de la Puerta de los Hierros, puerta de entrada de miles de turistas", según han recordado responsables de los trabajos de recuperación. "Esta ventana estaba cegada y muy deteriorada y desde esta semana ya se puede contemplar toda su belleza desde la plaza de la Reina", añaden las mismas fuentes.

Los maestros canteros han reconstruido fielmente toda la tracería, el parteluz, los capiteles y el guardapolvo de esta "obra maestra del gótico valenciano" que es muy similar a las ventanas que Pere Compte construyó en la Lonja de Valencia. La ventana luce en la nueva fachada de la catedral que se ha restaurado por completo desde la puerta de los Hierros hasta la Capilla del Santo Cáliz, bajo la dirección del arquitecto conservador, Salvador Vila.

En esta nueva intervención también se ha rehabilitado todo el pasadizo de acceso a la capilla del Santo Cáliz y sus dos capillas laterales, obra también de Pere Compte, de sus ayudantes y de Francesc de Baldomar. Las obras han permitido recuperar la portada gótica de la capilla que estaba recubierta por una capa muy gruesa de pintura y suciedad. "Con la limpieza de la puerta se puede observar la calidad y la belleza de todas las esculturas que la componen, entre las que destaca sobre todo la figura de la Virgen con el Niño, de una gran calidad en los detalles y en la labra de la piedra, y las ménsulas con esculturas que simbolizan animales terroríficos en las dos capillas", explican responsables de los trabajos de restauración.

El arquitecto conservador, Salvador Vila, considera que la actual puerta de acceso a la Capilla del Santo Cáliz era "la antigua puerta de entrada situada a los pies de la Catedral de Valencia". En el siglo XVIII, cuando Konrad Rudolf construyó la Puerta barroca de los Hierros, "se trasladó esta puerta gótica al pasadizo del Santo Caliz".

Las obras han recuperado también toda la bóveda del pasadizo de entrada a esta capilla. "A más de 10 metros de altura se pueden admirar las imágenes esculpidas en piedra de los ángeles músicos que evocan las pinturas del altar mayor. En el centro de la bóveda se ha recuperado íntegramente la clave central gracias a una fotografía que se ha localizado en el Archivo Mas de Barcelona. Esta pieza central representa a la Virgen protegiendo con su manto al Cabildo catedralicio", continúa explicando Vila.

Entre los elementos que también se han recuperado en el pasadizo destaca una espectacular vidriera de cuatro metros de diámetro que estaba totalmente cegada y cubierta por una ventana cuadrangular de madera. Ahora se ha construido una vidriera inspirada en el falso rosetón de la puerta con la que se enfrenta y en la que se ha utilizado un vidrio muy translúcido y transparente para aprovechar la máxima entrada de luz.

Las obras de recuperación del gótico de la Catedral han permitido también descubrir la antigua puerta que daba acceso desde la nave central al pasadizo. Esta puerta gótica estaba escondida y tapada por los elementos neoclásicos y se trata de una puerta única en la catedral porque su arco es de la última fase del gótico y no hay ninguno igual en el templo.

Las obras de restauración están a punto de finalizar. Han sido financiadas íntegramente por fondos propios del Cabildo catedralicio y van a permitir disfrutar de uno de los espacios más bellos de la Catedral. El pasadizo destaca por su emplazamiento, ya que era la puerta de entrada a la antigua Sala Capitular y en la actualidad da acceso a la capilla del Santo Cáliz, donde se venera el Santo Grial. A lo largo de la historia ha sufrido constantes modificaciones y los restauradores se han encontrado con capas de pintura que superaban el centímetro de grosor que impedían apreciar la calidad de la labra de la escultura gótica valenciana del siglo XV.

Texto: Las Provincias. Edición Digital

28 de Junio de 2.014

En busca de una joya gótica
Una talla de la Virgen que culminaba los frescos renacentistas de la bóveda de la Seo está desaparecida desde el siglo XVII

La catedral de Valencia no deja de sorprender. Sus históricas y artísticas cuatro paredes ofrecen novedades sin cesar. La última se dio a conocer ayer y en contra de lo habitual, no apunta en la dirección de un hallazgo, sino hacia la búsqueda de una joya gótica que en su día estuvo en la bóveda del altar mayor cuyo paradero se desconoce. Pero hay esperanza de que el hallazgo se produzca. La talla culminaba los frescos de los ángeles músicos que hace 10 años salieron a la luz.

No hay duda de que existió. «Se conservan los contratos» para realizar una talla en madera de la Virgen María, de unos dos metros de longitud, que sirvieron de clave en la bóveda gótica del altar mayor de la catedral, tal como explicaron desde el Arzobispado. No se descarta que pueda encontrarse en «una de las criptas de la catedral o que se llevara a algún otro templo donde esté guardada».

Se conoce también su autor. Relatan desde el Arzobispado que Carmen Pérez, directora del Instituto Valenciano de Conservación y Restauración de Bienes Culturales, ha dado a conocer que salió de la mano del artista Joan Sanou «sobre un dibujo del 'mestre' Martí, mientras que el dorado y pintura fue obra del pintor Gonçal Martí» y que desapareció «cuando se produjo la reforma barroca del presbiterio de la Seo».

«Se trata de una imagen de la dormición de la Virgen» y puntualizan desde el Arzobispado que para explicar su presencia en la Seo, no se puede perder de vista que la catedral está dedicada a la Asunción de la Virgen.

La talla de madera sirvió como clave en la bóveda de los ángeles músicos descubiertos hace diez años y se encuentra desaparecida desde el siglo XVII. Las fuentes consultadas señalan que Carmen Pérez ha explicado que todavía «no se ha podido localizar». Pero a juzgar por sus declaraciones la situación puede cambiar: «Tenemos la esperanza de hallarla».

El relato de la experta en conservación y restauración apunta que «cuando se produjo la reforma barroca del presbiterio de la Seo y la bóveda original se sustituyó por el gran pinjante de madera dorada que está almacenado, igual que la bóveda barroca, en el seminario de Moncada». La talla de la Virgen no estaba sola en ese punto central de la bóveda. La rodeaban «unas cabezas pintadas de querubines de color rojo, en el caso de las más próximas a la Virgen, y verdes en las más alejadas».

Los querubines, que también desaparecieron en la reforma barroca, estaban pintados al fresco por los mismos autores italianos que hicieron en 1476 los ángeles músicos renacentistas, Paolo San Leocadio y Franceso Pagano, que «respetaron la imagen de la Virgen». Debajo de los ángeles, en el presbiterio, había una pintura al fresco de la última cena que se picó con motivo de la reforma barroca.

Texto: Laura Garcés. Las Provincias.es

3 de Mayo de 2.014

La Catedral desvela sus tesoros de piedra
Una gruesa capa de suciedad y, en algunos casos, de pintura había ocultado detalles de estas piezas atribuidas al arquitecto Pere Compte
La restauración de la fachada de la plaza de la Reina y de varias capillas permite recuperar el esplendor de sus esculturas

La calidad de las esculturas es increíble». Así responde, de manera tajante y sin dudarlo, el arquitecto Salvador Vila a la pregunta de qué le ha sorprendido en las obras de restauración que acomete en la Catedral, tanto en la fachada que recae a la plaza de la Reina como en el pasadizo de acceso a la capilla del Santo Cáliz. Iniciadas a finales del pasado año, la previsión es que todo esté listo a lo largo de agosto, cuando los viandantes de uno de los lugares más transitados del centro descubran un tesoro escondido durante siglos.

El secreto estaba ahí, aunque tapado por una gruesa capa de suciedad y hasta de pintura. La restauración se centra básicamente en limpiar, consolidar y restituir las piezas más dañadas de un amplio espacio, aunque los expertos se han encontrado con la agradable sorpresa de unas esculturas y elementos decorativos que son mucho más que una pieza de acompañamiento. Ponerlas en valor se ha convertido en uno de los aspectos más beneficiosos de las obras.

Algunas tan finas y elaboradas que Vila no duda en atribuir al mismo Pere Compte, maestro constructor de la Lonja y que también dejó su impronta en la Catedral en una de las zonas, precisamente donde se trabaja ahora.

Ese es el motivo de que la recuperación de la ventana cegada que da a la plaza de la Reina siga los criterios de las ventanas de la propia Lonja. «Trabajamos ahora en las jambas, la tracería y el resto de la ventanas. Es una de las razones fundamentales de la intervención porque no debía estar así», en referencia a la fealdad del conjunto anterior.

Las esculturas van desde la serenidad de la Virgen y el Niño Jesús que preside el acceso a la capilla del Santo Cáliz hasta la malicia de demonios presentes en los nervios cruceros de las dos capillas laterales del citado pasadizo.

Resulta increíble la belleza de los rostros, el cuidado de los gestos y los peinados, incluso la calidad de una piedra que se mantenía igual a como se colocó debajo de la capa de suciedad. «Las canteras que surtían habitualmente de material a la Catedral estaban en Moncada y Godella, y las piedras más blancas llegaban desde Benidorm».

Compte, fallecido en Valencia en 1506 dejando un legado enorme, juega con la idea del bien y el mal para representar a figurar demoníacas luchando contra hombres. Pero esas pequeñas figuras no han sido la única sorpresa. El arquitecto destaca que las gárgolas también han sido restauradas, incluso reponiendo el sistema de desagües para evitar daños por el agua de lluvia.

Esta semana, continuó, se han seguido trayendo piedras sillares para restituir las partes más dañadas. Además, se trabaja en las cubiertas de las capillas que recaen a esa fachada, donde también se quiere eliminar el riesgo que supone la acumulación de agua.

Si algo predomina en lo que de momento han encontrado los técnicos es la elevada calidad de la piedra de las esculturas. Deficientes intervenciones realizadas en otra época provocaron incluso grietas en las paredes, como se aprecia con claridad desde los andamios, aunque este daño no se ha extendido a las piezas ornamentales.

Acometida con fondos propios, el proyecto suma una fase más en la recuperación de la Seo, no sólo en la obligada conservación de su patrimonio, sino para que sirva también como un atractivo más para los miles de turistas que la visitan, lo que aumenta los ingresos por la venta de entradas y visitas guiadas.

La última intervención en la Catedral se ha hecho justo a unos metros de donde están colocados los andamios. Los fieles ya pueden pisar con comodidad el pavimento del acceso a la Puerta de los Hierros, una de las portadas más singulares de España y firmada en 1703 por el arquitecto alemán Konrad Rudolf.

Las obras consistieron en retirar todas las piezas, después de ser numeradas, para nivelarlas después de un tratamiento con piedra pómez y colocarse de nuevo en el mismo orden. De esta manera se ha podido quitar la banda metálica que ha estado unos años para evitar tropezones por los desniveles del suelo.

Los andamios se sitúan en una pequeña zona verde que la Seo ha pedido eliminar, para impedir que la humedad del riego siga dañando las fachadas. El arquitecto comentó que no hay respuesta del ayuntamiento a esta solicitud, que se extiende a los jardines de la calle Micalet, estos de mayor envergadura e igual daño.

El ayuntamiento se resiste a trasplantar los árboles y cortar los setos, aunque los técnicos no ven otra solución para garantizar la conservación de esa parte de la Catedral. La Conselleria de Cultura ya tiene en sus manos el proyecto, aunque falta el visto bueno municipal.

Y como la actividad no descansa en las sucesivas fases de rehabilitación del edificio, la inauguración del desmontaje del murete y los añadidos que tapaban la parte gótica junto a la plaza de la Almoina han dado paso al encargo del proyecto para seguir con la demolición del resto de la pared de ladrillo visto, que oculta los trasera de varias capillas.

Será como retirar de golpe siete siglos, dado que la parte original gótica es del XIII y el muro procede de una iniciativa del XIX. Uno de los aspectos más beneficiados será el tratamiento que se dé a las aguas de lluvia, canalizadas desde la cubierta más alta hasta la cota de la calle.

Y como colofón se sitúa la ampliación del Museo Catedralicio, uno de los más interesantes de la ciudad por sus reliquias y obras de artes, desapercibido al no tener suficiente espacio para mostrar todos los fondos. El proyecto se arrastra al menos desde hace cuatro años y consistirá en la apertura de una planta sótano, donde podrían salir a la luz restos de la mezquita musulmana y de la catedral visigoda, cuyos restos también afloraron en las campañas de excavaciones de la Almoina. La calle Barchilla se sitúa muy por encima del nivel de la calzada de la ciudad romana, por lo que es muy probable que el futuro museo incorpore restos de los citados edificios.

Texto: Paco Moreno - Las Provincias.es

11 de Abril de 2.014

El ayuntamiento desarrollará una campaña para promocionarlo y organizarará actividades para difundir que el cáliz que se venera en la Catedral es el que se usó en la última cena

El Ayuntamiento de Valencia desarrollará una campaña para promocionar a Valencia como 'Ciudad del Santo Grial' y constituirá una comisión para que coordine todas las actividades que se organizará "para difundir que el cáliz que se venera en la Catedral de la capital del Turia es la copa que utilizó en la última cena", según ha informado el consistorio en un comunicado.

Así lo ha acordado este viernes la Junta de Gobierno Local, a instancias del Servicio de Patrimonio Histórico y Cultural en el marco de la política municipal de promocionar la a la ciudad de Valencia "con los referentes culturales y religiosos que la sitúan internacionalmente".

Con este objetivo, el Ayuntamiento editará una publicación científica que abordará, desde distintas ópticas, la significación e historia del Santo Cáliz de la última cena. Además, organizará una exposición en El Almudín, que acogerá una muestra, desde febrero hasta junio de 2015, para dar a conocer el camino recorrido por el Santo Cáliz desde el Jerusalén del siglo I a la Valencia del siglo XV, y el culto que en Valencia se le rinde, ha explicado.

De esta manera, la campaña municipal para dar a conocer que Valencia acoge "tan valiosa reliquia" incluirá otras acciones que serán coordinadas por la Comisión cuya constitución también se ha aprobado este viernes.

Según ha señalado la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, el objetivo de esta iniciativa será "establecer una hoja de ruta con la finalidad de organizar proyectos culturales en torno al Santo Grial que, independientemente de que sea un aspecto de importancia para los creyentes, es relevante para la propia historia de Europa y de la Humanidad, un elemento que ha producido una enorme cantidad de creación cultural, tanto en la música como en la literatura y en el cine".

En su día, Barberá afirmó que "igual que hay un Camino de Santiago puede haber un Camino del Santo Grial, que parte desde Jerusalén y pasa por Roma, por Francia y por San Juan de la Peña hasta llegar a Valencia", ha recordado el consistorio.

Texto: EP - Levante El Mercantil Valenciano

11 de Abril de 2.014

Valencia difundirá el Santo Cáliz y su autenticidad con estudios y una exposición
El ayuntamiento financia una investigación que quiere equiparar la importancia cultural y turística de la reliquia con la Sábana Santa de Turín

«Tomad y bebed todos de él, porque éste es el cáliz de mi sangre». Muchos sostienen que Jesucristo ofreció a sus discípulos el Santo Cáliz que se custodia en la Catedral de Valencia como una de las principales reliquias de la Cristiandad, una tradición basada en gran medida en hechos científicos que el ayuntamiento quiere promocionar los próximos meses, según adelantó ayer el vicealcalde, Alfonso Grau.

Estudios, investigaciones en todo tipo de disciplinas, la edición de un libro y una exposición en la primavera de 2015, posiblemente en el Almudín. Son algunas de las herramientas que utilizará el consistorio para difundir la veracidad y el valor histórico de la reliquia.

La junta de gobierno aprobará hoy la campaña de promoción del 'cap i casal' como ciudad del Santo Grial, según figura en el expediente. El vicealcalde coordinará a la comisión de expertos que aprobará todas las iniciativas, con un presupuesto que este año ronda los 100.000 euros.

La batería de propuestas coincide en el tiempo con el libro de dos historiadores, Margarita Torres y José Miguel Ortega del Río, donde se afirma que el Santo Grial se encuentra en la Basílica de San Isidoro de León. A preguntas de LAS PROVINCIAS, Grau descartó que el proyecto cultural financiado por el consistorio sea una respuesta a esta tesis. «Cualquier puede ver que en noviembre, cuando aprobamos el presupuesto municipal, ya teníamos una partida para este proyecto. Llevamos meses trabajando muchas personas en esto».

La intención es hacer una «aproximación objetiva a que ese vaso pudo ser el que se utilizara allí». El vicealcalde indicó que «está acreditada la época del vaso y por lo tanto que pudo ser el que alzó Jesús.

La iniciativa no tiene nada que ver con la candidatura de la reliquia a que sea declarada Patrimonio de la Humanidad, algo que se trabaja en otras instancias. Para este proyecto, el consistorio ha reunidos a historiadores, expertos en sindonología, arqueólogos y técnicos en bellas artes.

El resultado del trabajo será la edición de un libro y una gran exposición, entre otras cuestiones a desarrollar los próximos meses. La elección del Almudín está por cerrar, aunque es la más lógica porque el Santo Cáliz no saldrá de la Catedral. «Igual a lo que se hizo en la Luz de las Imágenes, queremos crear un itinerario peatonal de un lugar a otro», consideró Grau.

El libro editado presentado el pasado marzo y que quiere autentificar el vaso de ágata custodiado en León se basa en unos pergaminos egipcios. En el caso de Valencia, el recorrido desde Jerusalén hasta el monasterio de San Juan de la Peña y después a la ciudad del Turia está basado en tradición oral y documentos de la época.

«Si Turín es conocida por la Sábana Santa, Valencia merece serlo por el Santo Cáliz», reiteró el vicealcalde. Por ese motivo, en la comisión creada aparece también José Salinas, director de Turismo Valencia. La entidad tiene mucha experiencia en el diseño de campañas de promoción, lo que se quiere aprovechar en el caso de la reliquia.

Uno de los primeros estudios y más fiables se realizó en 1960 y corresponde al doctor Antonio Beltrán, quien dató el vaso de ágata entre el año 100 y el 50 antes de Cristo. El vicealcalde habló de las características de la copa y su relación con otras utilizadas por los esenios, el grupo judío al que pertenecía Jesús, como argumentos que se han utilizado estos años para dar fe de la autenticidad de la reliquia.

Texto: P. Moreno - Las Provincias.es

10 de Abril de 2.014

La Catedral encarga estudios de ADN y Carbono-14 sobre la momia de un niño que conserva desde 1437

La Catedral de Valencia ha encargado un estudio de ADN y otro de Carbono-14 de la momia de un niño recién nacido, que conserva en su relicario desde el año 1437, cuando fue donada por los Reyes de Aragón como reliquia, con el fin de datar el lugar de procedencia y la época de origen ya que, según hacían constar los monarcas en el documento de cesión, se trataba de uno de los Santos Inocentes asesinados en Belén por orden de Herodes cuando nació Jesucristo, según ha informado el Arzobispado en un comunicado.

El estudio ha sido encargado a sendos laboratorios de Valencia y de Miami (Estados Unidos), a través del Instituto Valenciano de Conservación y Restauración de Bienes Culturales (Ivacor), después de que los trabajos de investigación y restauración sobre el patrimonio de la Seo confirmaran por radiografía que "se trataba de un ser humano, a pesar de que su estado de conservación era tan perfecto que parecía casi un muñeco o una escultura", según ha indicado el presidente de la comisión diocesana de Patrimonio Histórico-Artístico del Arzobispado y canónigo de la Seo, Jaime Sancho.

Se trata de la "momia de un niño muy pequeño, con esqueleto completo, en una postura como si estuviera durmiendo, que tiene un corte o herida en el cuello, no sabemos aún si anterior o posterior a la muerte", ha señalado.

Además, ha comentado que es distinta a las momias habituales de superficie o piel apergaminada, "porque se conserva muy bien, dentro de un relicario en una caja de cristal visible por todas partes, realizado con metales en el siglo XIV y XV", ha añadido Sancho, que ha anunciado que cuando acaben los trabajos de investigación a finales de año se podrá mostrar en público.

En la actualidad, la momia del niño se encontraba ennegrecida pero se ha conseguido limpiarla toda por fuera, porque tenía moho, así como el cojín sobre el que se apoya, que también ha sido restaurado y limpiado por el Ivacor, "con lo que se han conseguido extraer muestras no contaminadas que es algo muy importante", según Sancho.

El presidente de la comisión de Patrimonio Histórico Artístico del Arzobispado considera poco probable que pudiera ser la momia de uno de los Santos Inocentes asesinados por orden de Herodes y no descarta que sea "una reliquia de la época de las Cruzadas" ya que "entonces hubo una verdadera oleada de reliquias que vinieron de Oriente, algunas auténticas, y otras muchas que se las ofrecían a los cruzados, con el deseo de traerse recuerdos".

"Independientemente de su valor religioso o el recuerdo que tiene del nacimiento de Jesús --ha agregado--, el valor de la reliquia es, hasta el momento, sobre todo histórico, porque en muy pocos sitios se puede encontrar el cadáver de un niño perfectamente conservado del siglo XI o del XII". "En otras Catedrales hay reliquias presuntas de los Santos Inocentes, pero lo que se conservan son fragmentos o huesos", ha precisado.

Texto: Europa Press

4 de Abril de 2.014

Ciencia frente a fe: El carbono 14 pondrá a prueba la Vera Cruz de la Catedral

La Catedral de Valencia ha puesto sus reliquias a examen. Además de los estudios pendientes que se le quieren hacer al Santo Cáliz, el Instituto Valenciano de Restauración está analizando algunas de las piezas más conocidas del relicario de la seo. Son pruebas encaminadas a confrontar la tradición con los datos científicos, en un duelo Ciencia-Fe que tiene más de investigación histórica que de confrontación teológica.

Una de las que se estudiará en los próximos meses es la Vera Cruz de Martín el Humano, según explica el canónigo conservador del Patrimonio de la Catedral, Jaime Sancho. Esta pieza, que ingresó en la catedral en 1437, será sometida a uno de los métodos de datación más conocidos, el carbono 14. Si bien se es consciente de los problemas y defectos que conlleva, permitirá al menos concretar más su procedencia.

También se analizará la madera y se comparará con una de las que tradicionalmente se considera como más fiable, que se halla en el monasterio de Santo Toribio de Liébana, en Cantabria, y que procedía de Jerusalén. "Queremos saber si la Vera Cruz de Valencia forma parte de una sola pieza de madera, si ha sido o no recrecida, saber en qué época se cortó el árbol... No sabemos nada de ella".

Una reliquia que se está investigando en estos momentos es una momia de un bebé que la tradición asegura que es un niño asesinado por Herodes. Se le ha hecho una prueba de polen, se le ha aplicado el carbono 14 y se le hará un estudio de adn para saber cuándo murió este niño, si en el siglo XI, época en la que se falsificaron muchas reliquias, o en el I.

Ya hay unos primeros resultados. La subdirectora del Instituto de Restauración, Carmen Pérez, explica que el TAC y los primeros análisis han demostrado que "el niño es un niño, y no una falsificación, y fue degollado". Por el contrario, los estudios de polen no han ofrecido ningún dato significativo.

"El valor de la reliquia es muchas veces histórico", comenta Sancho. "Para la Historia lo que importa es la cajita de madera el siglo IX, el pañuelo del siglo III... Pongamos que ese niño sea del siglo XI... ¿En qué Facultad de Medicina hay una momia de un niño del siglo XI?", se pregunta.

La Catedral de Valencia contiene en la actualidad un centenar de reliquias, si bien llegó a superar las doscientas. Su principal proveedor fue Martín el Humano (1356-1410), quien inició un gran relicario que siguieron después los reyes de la dinastía Trastámara, Fernando de Antequera y Alfonso El Magnánimo. El tesoro que conformaban todos los relicarios de oro y plata era de enorme valor.

Fue precisamente el Magnánimo quien, cuando partió para la guerra de Nápoles, le pidió a su hermano Juan de Navarra que depositara el relicario a la Catedral de Valencia. Entre las reliquias que aportó se hallaba el Santo Caliz, el cual estuvo persiguiendo durante años y sólo consiguió al final de su reinado.

Sucesivos préstamos solicitados por los reyes aragoneses a la Catedral de Valencia hicieron que todas las reliquias, aval de dichos préstamos, pasaran a manos de la seo. Pero en la Guerra de la Independencia se quiso salvar el tesoro del relicario y se mandó a Mallorca, donde el Gobernador militar procedió a usar los relicarios para fundir monedas de oro y plata. Así se perdieron la Custodia Gótica, el Altar de Plata y buena parte de los relicarios del siglo XIV. Las reliquias en sí, los huesos y trozos momificados, regresaron envueltos en papeles.

"Las reliquias prestigiaban a la iglesia", explica Sancho. "Cuando un visitante enseñaba la Corte mostraba no sólo las religiosas, sino también las civiles como la espada de tal rey", añade. De hecho la misma catedral de Valencia alberga una de las reliquias civiles más relevantes, las cadenas del puerto de Marsella que el Magnánimo entregó tras saquear la ciudad francesa en 1423.

Visto hoy sorprende pero como recuerda Carmen Pérez, "se llegaron a hacer guerras por ellas". En su artículo 'Reliquias para Año Nuevo', Umberto Eco, explicaba que "en la Edad Media, poseer una reliquia famosa era un valioso recurso turístico porque atraía flujos de peregrinos tal como hoy en día una discoteca de la costa atrae a turistas alemanas y rusas".

Se emplearon mucho en el Camino de Santiago", comenta la doctora en Historia del Arte Catalina Martín Lloris, autora de una tesis sobre las reliquias de la Corona de Aragón. "La gente iba a los sitios porque tenían un hueso de un santo o un resto de una santa. Los reyes salían en procesión con ellas para hacer ostentación de poder; hay que entender la espiritualidad de la época", apunta.

Entre la pulsión "mito-materialista", que decía Eco, por la cual "se puede volver a encontrar un atisbo del poder de un grande o de un santo al tocar partes de su cuerpo", y el gusto por la antigüedad, las reliquias se convirtieron en un gadget dorado durante la Edad Media y siguen siendo un negocio hoy día.

Cuando participaba en el montaje de Parsifal en Valencia para el Palau de les Arts, el cineasta alemán Werner Herzog presumía de ir todos los días a la Catedral a visitar el Santo Caliz. "Da igual si es verdadero o falso", decía, "lo que importa es que durantes siglos se le ha venerado".

La obsesión por ellas en determinadas épocas, especialmente durante las Cruzadas, y el gusto por la estafa, tan propio del ser humano, hicieron que proliferaran por el mundo por ejemplo "varias cabezas de San Juan el Bautista", como recuerda Sancho.

Con todo, sirven para reflejar una época y un tiempo. Así, Sancho asegura que "las reliquias [de la Catedral de Valencia] es de lo poco que se conserva de los Reyes de Aragón". "Cuando se hacen exposiciones históricas en Zaragoza siempre nos solicitan alguna". En cierta medida se podría decir que son otro tipo de tesoro. Toca saber pues cuál es su verdadero valor.

Texto: CARLOS AIMEUR. Culturplaza.com

3 de Abril de 2.014

Localizan la momia de un niño entre las reliquias de la Catedral
Los expertos estudian una pieza que la tradición ha considerado que se trata de los restos de uno de los Santos Inocentes que mató Herodes

La Catedral de Valencia no deja de sorprender. Hace sólo unos días salió a la luz una lápida funeraria del siglo XIII y ahora se conoce que se está estudiando una de las reliquias que guarda su interesante relicario: una momia. Pero no una momia cualquiera, sino la que podría corresponder a uno de los Santos Inocentes que murieron a manos de Herodes. De momento, habrá que esperar.

Los expertos deberán determinar muchas cuestiones, pero nadie duda de que desde siempre la tradición ha hablado de que en el relicario de la Catedral de Valencia, el que un día perteneció a los reyes de Aragón, había restos que se corresponden con uno de aquellos pequeños. El estudio se realiza al mismo tiempo que los responsables del cuidado de la catedral avanzan en su proyecto para remodelar y ampliar el museo de la Seo, iniciativa que ya ha sido autorizada por la dirección general de Patrimonio.

En estos momentos, la pequeña momia se encuentra en los laboratorios del Instituto Valenciano de Restauración y Conservación de Bienes Culturales (Ivacor). Allí se someterá a las pruebas pertinentes para datar una pieza de gran valor histórico que desde antiguo aparece citada en libros y catálogos como «reliquia de uno de los inocentes que mató Herodes», como relata el canónigo Jaime Sancho, conservador del patrimonio de la Seo.

Una urna prismática de cristal con cierres metálicos guardaba «una figura momificada», explica Sancho. No se podía ver nada más que una «cosa oscura con muchas impurezas». El contenido de aquella caja intrigaba a los interesados por desmenuzar la historia de cada elemento que ha construido la historia de la Catedral, con Jaime Sancho a la cabeza.

Empujados por el deseo de saber realizaron la primera prueba: «Una radiografía que nos dio a conocer que se trataba de un cuerpo humano». Habían descubierto que estaban ante «un esqueleto de un bebé».

Quedaba así despejada la duda en torno a la posibilidad de que se tratara de una figura de madera o de cera que en algún momento de la historia se realizara como exvoto. Llegados a este punto en el que ya disponían de la confirmación de que estaban ante restos humanos quedaba emprender el camino para responder a la pregunta : «De qué época es?». Para responder esta incógnita, la momia se someterá a las pruebas del Carbono 14 y el resultado del análisis «nos acercara al origen de la reliquia».

No acaban ahí los interrogantes a los que se busca respuesta. «¿Cuándo llega el Inocente al Reino de Aragón?». Jaime Sancho aclara que la primera noticia que se tiene de que hay una pieza que puede corresponder a los restos de un Santo Inocente se halla en «un documento que se encuentra en el Archivo de la Corona de Aragón» y que es el inventario de reliquias de Martín el Humano. Un documento posterior, de 1437, que se guarda en la Catedral de Valencia vuelve a referir la posibilidad.

El conocimiento de las huellas que en su recorrido por la historia ha ido dejando la urna de cristal que conserva la momia en estudio, lleva al responsable de patrimonio de la catedral a afirmar que «sabemos seguro que esta reliquia estuvo en el relicario de los Reyes de Aragón. No sabemos cómo llegó desde Oriente» y ante esta tesitura sólo queda saber «¿es de tiempos de Jesucristo?».

Hablar de la momia que forma parte de la colección de reliquias que conserva la Seo de Valencia obliga a hacer continuas referencias al relicario de los Reyes de Aragón. La razón es, ni más ni menos, que forma parte de ese importante legado que llegó a Valencia «a través de Alfonso el Magnánimo que lo traslada a la ciudad tras la muerte de Martín el Humano».

La colección ha llegado a nuestros días tras superar numerosos obstáculos. Recuerda Sancho que muchas piezas se fundieron en 1812 en Mallorca. Hasta allí se habían trasladado, junto con el retablo de plata del altar de la Seo, para salvarlos de las manos de los soldados franceses.

Pero el final que les esperó fue convertirse en metal con el que fabricar la moneda para pagar a quienes luchaban contra Napoleón. Luego llegaron los daños de la Guerra Civil. Pero finalmente se conservó una buena parte de ese conjunto de reliquias que unas veces «son históricas y otras auténticas».

Entre ellas se encuentra la momia que podría corresponder a un Santo Inocente, una mano de San Luis Bertrán, el Brazo de San Jorge, un peine que «se decía que en algún momento mostraba un cabello de la Virgen», una reliquia de la Vera Cruz de gran tamaño, recuerdos de santos y beatos valencianos, entre muchas piezas de gran valor que un día esperan verse expuestas en el museo de la Catedral.

Texto: Laura Garcés. Las Provincias.es

31 de Marzo de 2.014

Unas obras en la Catedral descubren una lápida funeraria del siglo XIII
El Cabildo de la Seo asegura que la pieza medieval, datada en 1291, es una de las «más antiguas descubiertas en Valencia»

La Catedral de Valencia sigue guardando tesoros que, poco a poco, se van descubriendo para engrandecer su patrimonio. Es lo que ha sucedido con el último descubrimiento, que ayer hizo público el Cabildo de la Seo. Se trata de una lápida funeraria completa del siglo XIII y un pedestal con varios escudos del siglo XIV, que han visto la luz al realizar unos trabajos en la capilla de Santo Tomás de Villanueva. Fuentes de la Seo detallaron que ambas piezas «conservan parte de su policromía original» y fueron desechadas cuando se realizó la reforma barroca.

La lápida funeraria, con unas dimensiones de 52 centímetros de alto y 37 de ancho, corresponde al ciudadano de Valencia llamado Raimundo Escorna, que fue secretario del rey Pedro III de Aragón y a quien el monarca y su sucesor, Jaime II, concedieron los señoríos de Olocau y Rafelbunyol, según las mismas fuentes.

La lápida está fechada el 17 de febrero de 1291 y en la inscripción original que aparece en la tumba se puede leer, tras el nombre del fallecido, el siguiente epitafio en latín: «Hombre que me miras, lo que tú eres yo fui, y lo que yo soy tu serás. Te pido que reces un Padre Nuestro por mi alma».

La lápida procede de la capilla de San Lucas, situada en el mismo cementerio que había junto a la Catedral, que fue fundada y dotada por los Escorna. La lauda sepulcral «incluye también ángeles turiferarios acompañando el alma sobre la figura yacente del difunto y otros elementos iconográficos, entre los que destaca el escudo parlante del linaje: un toro».

Se trata de una de las inscripciones funerarias medievales «más antiguas descubiertas en Valencia, que se unen a las ya existentes en la Catedral: del deán Ramón de Belestar y del obispo Jaspert de Botonach y a las conservadas en la iglesia de san Juan del Hospital», según las mismas fuentes.

La lápida ha sido encontrada durante los trabajos en la capilla de Santo Tomás de Villanueva -donde también se conservan las sepulturas de este santo y de los arzobispos Olaechea y Roca Cabanellas- para la colocación del lienzo bastidor del santo, restaurado por el taller de la Luz de las Imágenes.

Otra de las piezas halladas es un pedestal con varios escudos de los Vallterra, «idénticos a los conservados en la capilla que de esta misma familia se conserva en la Catedral de Segorbe». Los Vallterra, emparentados con los Blanes, tuvieron capilla también en la Catedral de Valencia, según indicaron desde el Cabildo.

Las tareas en la capilla de Santo Tomás de Villanueva no son las únicas realizadas en la Seo. Recientemente se retiró el pavimento de la Puerta de los Hierros para su restauración. Las baldosas se llevaron a un taller de Castellón para nivelar las piezas y aplicarles un 'apomazado'. Esta intervención se enmarca en el proyecto de mejora de la fachada y la cubierta de la Catedral que recaen a la plaza de la Reina hasta la capilla del Santo Cáliz.

Además, como avanzó LAS PROVINCIAS, el Cabildo ha encargado que prosiga la restitución del estilo gótico tapado por innumerables postizos añadidos en sucesivas reformas. Así, se pretende eliminar un muro de ladrillos que recae a la plaza de la Almoina y al pasaje de acceso a la plaza de la Virgen, lo que permitirá ver la parte exterior de estancias cegadas desde el interior de la Seo.

Texto: Las Provincias.es

30 de Marzo de 2.014

Aparece en la Catedral una lápida funeraria del siglo XIII
Corresponde al ciudadano de Valencia Raimundo Escorna, que fue secretario del rey Pedro III de Aragón

Unos trabajos realizados en la Catedral de Valencia han sacado a la luz una lápida funeraria completa del siglo XIII y un pedestal con varios escudos del siglo XIV.

Según han informado fuentes del Arzobispado de Valencia, ambas piezas conservan parte de su policromía original y fueron desechadas cuando la reforma barroca del templo.

La lápida funeraria, con unas dimensiones de 52 centímetros de alto y 37 de ancho, corresponde al ciudadano de Valencia Raimundo Escorna, que fue secretario del rey Pedro III de Aragón y a quien el monarca y su sucesor, Jaime II, concedieron los señoríos de Olocau y Rafelbunyol, según las mismas fuentes.

En la inscripción original que aparece en la lápida, fechada el 17 de febrero de 1291, se puede leer, tras el nombre del fallecido, el siguiente epitafio en latín: "Hombre que me miras, lo que tú eres yo fui, y lo que yo soy tu serás. Te pido que reces un Padre Nuestro por mi alma".

La lápida procede de la capilla de San Lucas, situada en el mismo cementerio que había junto a la Catedral, que fue fundada y dotada por los Escorna.

La lauda sepulcral "incluye también ángeles turiferarios acompañando el alma sobre la figura yacente del difunto y otros elementos iconográficos, entre los que destaca el escudo parlante del linaje: un toro.

Se trata de una de las inscripciones funerarias medievales "más antiguas descubiertas en Valencia, que se unen a las ya existentes en la Catedral: del deán Ramón de Belestar y del obispo Jaspert de Botonach y a las conservadas en la iglesia de san Juan del Hospital, según las mismas fuentes.

La lápida ha sido encontrada durante los trabajos en la capilla de Santo Tomás de Villanueva para la colocación del lienzo bastidor del santo, restaurado por el taller de la Luz de las Imágenes.

Otra de las piezas halladas es un pedestal con varios escudos de los Vallterra, "idénticos a los conservados en la capilla que de esta misma familia se conserva en la Catedral de Segorbe". Los Vallterra, emparentados con los Blanes, tuvieron capilla también en la Catedral de Valencia.

Texto: EFE. Levante el Mercantil Valenciano

6 de Noviembre de 2.013

La Catedral enseña su cara del siglo XIII
La obra ha costado 220.000 euros y apunta el aspecto original de la Seo escondido por la pared de ladrillo que recae a la Almoina
La retirada de los andamios muestra cubiertas, ventanales y contrafuertes de estilo gótico

Apenas quedaban ayer unos andamios por retirar para que los viandantes pudieran contemplar cómo era la Catedral de Valencia en el siglo XIII. En realidad bastante mejor, porque los sillares de piedra están impolutos después de una intervención iniciada el pasado enero y que ha supuesto un gasto de 220.000 euros a cargo de la Conselleria de Cultura.

Las obras han consistido en la eliminación de un antepecho de 1,40 metros de altura, así como en la sustitución del tejado, hecho con tejas modernas, por otro realizado con barro cocido. El arquitecto Santiago Vila, responsable del proyecto, supervisaba ayer el desmontaje del andamio que ha presidido el acceso a la plaza de la Virgen desde el pasaje que separa la Seo de la Basílica.

Gárgolas, contrafuertes, vidrieras, y otros elementos arquitectónicos recuperados, bien con la restauración de las piezas originales o a través de una cuidada reconstrucción. El aspecto que se le dio a la parte trasera del edificio en el siglo XVIII ha desaparecido, aunque queda un muro de ladrillo visto que tapa el valioso diseño gótico. El Cabildo de la Catedral ya busca financiación para esta siguiente fase, con el proyecto todavía sin hacer, precisó el arquitecto valenciano.

De momento todas las fuerzas se concentran en la intervención de las fachadas que recaen a la plaza de la Reina. Como adelantó LAS PROVINCIAS, los técnicos trabajarán durante ocho meses para quitar añadidos, postizos y eliminar humedades de una amplia zona de la Seo.

Vila indicó que ya se intuye «la idea de continuidad» detrás del citado muro de ladrillo, con el arranque de arcos y vidrieras. La eliminación de la pared supondrá la mejora sustancial del sistema de evacuación de agua de lluvia, escalonado desde las sucesivas cubiertas.

Del proyecto ha quedado «muy satisfecho; la Catedral tiene una belleza excepcional». Quedarán algunos remates por hacer, obras menores hasta que el proyecto pueda quedar totalmente terminado. Los andamios fueron colocados el pasado enero, sin que se cortara el acceso cercano a la plaza de la Virgen.

La siguiente fase en esa parte del inmueble incluirá sólo la parte exterior, la eliminación de la pared. Será un proceso complejo, que permitirá la apertura de ventajas ahora cegadas en algunas capillas. En el interior de las salas no se ha previsto, de momento, ninguna intervención a medio plazo.

Vila elogió la decisión «excepcional» del Cabildo de destinar tantos esfuerzos a la mejora del edificio. Para la zona de la calle Barchilla, donde recae el museo, ya hay un proyecto presentado para la remodelación integral de las salas, además de construir un espacio subterráneo para ganar más espacio.

Al tratarse de proyectos donde recaen tantos oficios, buena parte de ellos artesanales, el arquitecto destacó que las restauraciones «generan mucho trabajo, una de las relaciones más altas entre mano de obra y presupuesto». Por ejemplo, en esta fase se han incluido hasta vidrieras con unos colores neutros para que no destaquen demasiado.

Ahora se trata de ver la evolución de la obra en aspectos como el efecto de la colonia de palomas de la cercana plaza de la Virgen. La Catedral está protegida con hilo eléctrico para ahuyentar a estos animales, cuyos excrementos dañan la piedra.

Texto: Paco Moreno. Las Provincias.es

29 de Junio de 2.013

La Catedral recupera la lámpara veneciana del XVII ya restaurada
Fue desmontada en 2005 tras el descubrimiento de los frescos de los ángeles músicos en la bóveda del altar mayor

La Catedral de Valencia ha reinstalado en la capilla de San Pedro de la Seo su lámpara veneciana o de araña del siglo XVII, que tuvo que ser desmontada en 2005 tras el descubrimiento de los frescos de los ángeles músicos en la bóveda del altar mayor. La restauración será bendecida este lunes por el arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, según ha indicado el Arzobispado en un comunicado.

Tanto la lámpara, que es la principal de la Seo, como la capilla de San Pedro, remodelada entre 1696 y 1703 por Juan Bautista Pérez Castiel, comparten el estilo barroco propio del siglo XVII, ha explicado el arquitecto conservador, Salvador Vila, que ha dirigido las obras de restauración de la capilla, iniciadas en noviembre de 2011, y financiadas con la colaboración del Ministerio de Cultura en su Plan de Catedrales.

La lámpara veneciana cuenta con más de 80.000 cristales de roca sobre un armazón de metal y fue descolgada para facilitar el desmontaje de la bóveda barroca de la Catedral tras el descubrimiento, en junio de 2004, de los frescos renacentistas de los ángeles músicos del siglo XV en la bóveda gótica del altar mayor. Tras este hecho, no volvió a ser colgada para acometer también su limpieza y restauración.

Desde entonces ha permanecido guardada en la Catedral, de donde ha salido "en muy contadas ocasiones", como en la exposición 'La Gloria del Barroco' en 2009, organizada por la Fundación La Luz de las Imágenes, por la que pudo ser contemplada en la iglesia de San Martín de Valencia.

La "veneciana" fue fabricada hace más de 300 años en Venecia (Italia) y estaba destinada a formar parte de la Basílica de San Pedro en Roma, en donde nunca llegó a colgarse debido a varias causas, entre ellas que su tamaño era menor del esperado.

Fray Juan Tomás de Rocaberti, arzobispo de Valencia de 1677 a 1699, adquirió la lámpara en la ciudad italiana de Génova por 500 doblones de oro y desde allí fue trasladada a Valencia donde llegó con un libro de instrucciones para su montaje.

La lámpara está rematada por una paloma tres veces coronada con una triple tiara pontificia en referencia, según algunos investigadores, al escudo de Giovanni Battista Pamphili, el papa Inocencio X, cuyo pontificado duró de 1644 a 1655, y durante el cual se debió diseñar esta lámpara.

Texto: Las Provincias.es

15 de Julio de 2.011

El Arzobispado recupera imágenes inéditas de la catedral durante la Guerra Civil
Un estudio de la Seo revisa los daños patrimoniales sufridos en las Germanías, la lucha contra Napoleón y en 1936

Cada una de las guerras que ha sufrido a lo largo de su larga vida le han dejado alguna herida. La Guerra de la Independencia, las Germanías y la Guerra Civil marcaron su huella en los muros de la catedral de Valencia. De todo cuanto ha soportado el edificio por estas causas da cuenta la revista 'Catedral', cuyo último número titulado 'La catedral mártir. Testigo y víctima de las guerras' ha visto la luz en vísperas del 75 aniversario de la Guerra Civil.

Entre la documentación que incluye llaman la atención las fotografías inéditas que muestran el aspecto que ofrecía la nave central de la Seo o los archivos de la catedral en el año 1936, tal como anunció ayer el canónigo Jaime Sancho,presidente de la Comisión Diocesana de Patrimonio.

Destacó que se ha podido recuperar fotografías que nunca «se habían publicado sobre cómo quedó el archivo tras el asalto». También una imagen de la nave central «convertida en almacén de alimentos y material de guerra».

Otra de las instantáneas que recoge algunas consecuencias de esta etapa de la historia es la de la capilla dedicada a San Pedro, que tal como explicó Jaime Sancho, vio dañados los frescos que recubrían los muros que la cierran a causa del fuego. Además, dio a conocer que más de «200 obras de arte de la catedral se encuentran en paradero desconocido desde 1936».

El recorrido por las heridas de guerra de la catedral no se limita a ese año. La revista también dedica amplio espacio a detallar las consecuencias que sobre el patrimonio artístico dejaron las Germanías y la Guerra de la Independencia.

Jaime Sancho relató que durante las «Germanías, entre 1519 y 1528, las 16 esculturas góticas de la puerta de los Apóstoles fueron mutiladas en 1523 por multitud de personas que intentaban linchar a varios perseguidos refugiados en la catedral». Tres de las esculturas «fueron decapitadas».

Una de las mayores pérdidas que también citó Sancho fue la del «gran retablo de plata del altar mayor». Esta pieza desapareció durante la Guerra de la Independencia. El retablo fue «desmontado y embarcado a Mallorca para evitar que cayera en manos de las tropas francesas. Sin embargo, en Mallorca, por decisión de la Junta de resistencia, el retablo fue fundido para convertirlo en moneda y pagar los gastos de guerra».

Jaime Sancho no se limitó a dar a conocer los contenidos de la última entrega de la mencionada publicación. Anunció que la capilla de San Pedro, «considerada la Sixtina de la catedral» porque poseía frescos de Palomino, se encuentra en vísperas de someterse a un proceso de rehabilitación.

Se trata de un proyecto «aprobado por el Ministerio de Cultura dentro del plan de catedrales». El canónigo explicó que esta iniciativa está en una fase avanzada en tanto que ya «se convocó el concurso de las empresas y el presupuesto ya está aprobado. Falta que se asigne la empresa».

Entre los objetivos que se persiguen se encuentra la recuperación de los frescos en la medida en que sea posible, puesto que tal como señaló el responsable diocesano de patrimonio se tendrá que valorar el grado del daño.

Texto: Laura Garcés. Las Provincias.es

26 de Marzo de 2.011

Descubierta la inscripción de la vidriera de la puerta de la Almoina

La restauración de un panel de la vidriera de la puerta de la Almoina de la catedral de Valencia ha hecho posible la lectura de un texto que no se distingue desde el suelo y que ilustra sobre los ejecutores de dicha obra, realizada en 1962 conmemorando el 700 aniversario de la colocación de la primera piedra de la Seo valentina. La vidriera reproduce las cabezas de los siete matrimonios que figuran como canecillos en la cornisa del portal románico. En la cumbre del vitral se ven el sello episcopal de Fray Andrés de Albalat, iniciador de la catedral y el escudo del Arzobispo Olaechea, en cuyo tiempo se hizo la vidriera; en medio está el sello de la catedral con la imagen de la Virgen sedente y la inscripción “Sigillum Cathedrali Valentini” y sobre éste figura el siguiente texto que traducimos del latín: “Pintó: Juan Bautista Castro. Hizo: Féix Cañada Bello. Directores: Alejandro Ferrant Vázquez. Arquitecto. Vicente Castell Maiques. Presbítero y D. Felipe Mateu Llopis”.

Se hizo la vidriera en la empresa Vidrieras de Arte S.A. de Bilbao, fundada en 1917 por Luis Lerchundi Sirotich y Félix Cañada Bello, alumnos de la Escuela de Artes y Oficios de la capital vizcaína, junto con Isidoro Declaux Ibarzabal, que aportó el capital. Esta empresa ha tenido una trayectoria brillante y los herederos de Cañada siguen manteniéndose en la misma actividad.

Texto y foto: catedraldevalencia.es

26 de Septiembre de 2.008

La restauración de los sarcófagos extraídos de la Catedral destapa una policromía dorada
Los féretros pertenecen a dos infantes de la Corona de Aragón y a un obispo de Valencia

Los trabajos de restauración de los sarcófagos extraídos a mediados de junio de la Catedral de Valencia, que albergaban los restos de dos infantes de la Corona de Aragón y el tercer obispo de la ciudad tras la Reconquista, han deparado una "gran sorpresa" a los conservadores, según aseguró la directora del Instituto Valenciano de Conservación y Restauración (Ivacor), Carmen Pérez.

Los féretros estaban empotrados a metro y medio de altura del suelo en una pared de la capilla de San Jaime y la parte que daba al exterior estaba cubierta por capas de pintura blanca que ocultaban la piedra original.

Los trabajos de los restauradores se ha centrado en retirar la pintura que cubría la piedra. Al hacerlo, los técnicos han descubierto que la roca del sarcófago de los infantes Jaime y Alonso de Aragón estaba completamente pintada y aparecía policromada en oro. Se han hecho visibles los colores dorados y rojos de las barras del escudo de la Corona de Aragón.

El féretro, de 40 centímetros de ancho, estaba decorado con hojas de acanto, que en un principio los conservadores creían que eran de piedra, pero que al retirar las capas de esmalte blanco descubrieron que eran doradas.

El pequeño ataúd albergaba los restos de los príncipes Jaime, hijo del rey Juan I de Aragón, fallecido al nacer, y de Alfonso, sucesor de Pedro III de Aragón, muerto con pocos años.

Los cuerpos de los príncipes fueron trasladados a la Catedral en el siglo XVIII. Antes habían sido enterrados en el monasterio de San Vicente de la Roqueta. Una vez en la seo, en 1934, el féretro de los infantes fue exhumado para aclarar la identidad de uno de ellos. Se pensaba, según explicó tras la extracción de los sarcófagos Jaime Sancho, conservador de la Catedral, que el cuerpo del príncipe Alfonso correspondería al primogénito de Jaime I, algo que se descartó.

Los restos del obispo Andrés de Albalat, que fue canciller de Jaume I, no se han movido de la capilla de San Jaime desde que fueron trasladados desde Italia, país donde falleció en 1276. Los restos de fray Andrés de Albalat, amigo personal del rey Jaime I, descansaban en otro de los sarcófagos extraídos de la Catedral, datado en el siglo XIII y, por tanto, el más antiguo de la seo.

De mayores dimensiones, el féretro, de 1,30 metros de longitud, albergaba una caja de madera que contenía los restos del religioso. La caja tenía varios escudos pintados en verde con el emblema del ala, que identifica al obispo Albalat.

Al igual que en el caso del sarcófago de los infantes, en el del obispo también "aparecen oros y policromías, pero muy pocas, aunque indudablemente estuvo todo policromado y dorado", apuntó la directora del IVACOR.

En cuanto a la labor de los restauradores, Carmen Pérez dijo que no van a volver a pintar de dorado lo que no se ha conservado, y simplemente se preservará la policromía que ha sorteado el paso del tiempo y se dejará la piedra de los sarcófagos tal y como está.

Los féretros se extrajeron de la Catedral para restaurarlos y mostrarlos en una exposición que prepara la Generalitat para octubre con motivo del Any Jaume I. La muestra, que acogerá el Centro del Carmen, incluirá además un dibujo del siglo XVIII de la primera piedra de la Catedral. El boceto fue realizado en el siglo XVIII cuando se trasladó el sepulcro de Albalat desde su ubicación originaria en la seo valenciana hasta la capilla de San Jaime.

Dada la vinculación del obispo con la seo -durante su mandato se inició la construcción-, su cuerpo yació junto a la primera piedra de la Catedral. Estuvo así hasta que en el XVIII se acordó su traslado a la capilla. Antes de moverlo, se realizó una reproducción de la inscripción de la lápida conmemorativa del arranque de las obras, pero el encargado de hacerla fue más allá e realizó un dibujo de la piedra y la inscripción. En octubre, el boceto se expondrá junto al sarcófago de Albalat.

Texto y fotográfias: E. PÉREZ. Diario Las Provincias

7 de Julio de 2.008

Un sistema de chips permitirá conservar las pinturas de los Ángeles renacentistas de la catedral de Valencia

Un total de 72 chips, situados estratégicamente en la bóveda donde se encuentra el mural renacentista, permiten recoger los índices de humedad, temperatura, lluvia y encharcamiento.

La conselleria de Cultura y Deporte utiliza la tecnología más avanzada de monitorización, que incluye un sistema informático de chips, para la conservación preventiva de las pinturas de los Ángeles de la catedral de Valencia, consideradas obras maestras del Renacimiento italiano en tierras valencianas.

Un total de 72 chips, situados estratégicamente en la bóveda donde se encuentra el mural, permiten recoger los índices de humedad, temperatura, lluvia y encharcamiento.

Un sistema que integra un espectrómetro de ultravioleta que informa sobre la incidencia de las radiaciones UV, una cámara termográfica para detectar las humedades y un impactador de cascada que analiza las partículas de contaminación ambiental, entre otros instrumentos científicos de medición.

Tras el descubrimiento en 2004 y su posterior restauración de las pinturas murales de los Ángeles renacentistas de la catedral de Valencia, pintados por los italianos Paolo de San Leocadio y Francesco Pagano, se puso en marcha un proyecto para la salvaguarda en el tiempo de estas representaciones con un proyecto de conservación preventiva en la que se esta utilizando la tecnología más avanzada del mundo.

Así ha descrito este proceso de conservación en una rueda de prensa en la Capilla Mayor de la catedral de Valencia la titular de Cultura, Trinidad Miró, que ha precisado que "ya durante la intervención se planteó la posibilidad de tener controlados estos frescos con un sistema de chips que nos dieran en tiempo real, datos de su estado físico".

Trinidad Miró, a la que acompañaba el deán de la catedral , Juan Pérez Navarro, y la directora del Instituto de Conservación, Carmen Pérez,ha explicado que "este sistema de chips permitirá conocer parámetros ambientales de luminosidad, humedad, temperaturas y partículas para conocer como les puede afectar los diferentes agentes medioambientales".

Ha indicado que "este proyecto fue firmado hace ya un año por el Institut Valenciá de Conservació de Béns Culturals, por la Universidad Politércnica de Valencia y por el cabildo de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana de Valencia.

En él, ha señalado Miró, se recogen una serie de actuaciones durante un periodo de cinco años, que nos ayudaran, por una parte, a entender como se adaptan y se comportan estas pinturas ante los cambios ambientales a lo largo de los años, y por otro, detectar posibles deterioros relacionados o provocados por agentes de degradación externos".

La consellera ha indicado que "las pinturas se han exhibido en el Instituto Histórico de Roma y lo harán en el futuro en una muestra itinerante, que incluirá, entre otras ciudades, Granada".

Igualmente, se ha firmado un acuerdo de colaboración entre la conselleria y Bancaja para la publicación de una monografía sobre estas pinturas murales y su proceso de restauración y conservación.

Por su parte, Carmen Pérez ha señalado que "en la actualidad, se están empezando a estudiar los datos obtenidos durante un año para en breve poder extraer las primeras conclusiones que evidentemente se irán relacionando con las que se vayan obteniendo en los años venideros".

"De esta manera se tendrá un seguimiento completo y único en el territorio nacional e internacional de estas importantísimas y extraordinarias pinturas obras maestras del Renacimiento italiano en tierras valencianas, ha dicho Carmen Pérez.

Texto: Diario Las Provincias

23 de Junio de 2.008

La Catedral reclamó el escudo de Jaume I en 1939 y el Ayuntamiento le dio largas

La teoría de que la Catedral de Valencia nunca ha reclamado el trofeo de Jaume I que exhibió durante 500 años en el altar mayor y que desde 1936 conserva el ayuntamiento de la ciudad no se ajusta a la realidad de los hechos.

Es cierto que no ha existido -que se sepa- una petición oficial, escrita, pero tampoco hubo un inventario detallado del material que salió de la Seo en los agitados tiempos de la Guerra Civil. No estaban las cosas para demasiados formalismos. Sin embargo, sí que hubo una solicitud verbal por la persona en la que el cabildo confió la recuperación de las piezas: su sacristán mayor.

"También reclamé el escudo y el freno y el bocado del caballo de Jaume I con el que entró en Valencia, que tradicionalmente estaba en el presbiterio, pero los empleados municipales me dijeron que de eso ya hablaríamos más adelante". Y ahí quedó todo. Hasta hoy. Lo cuenta en primera persona el sacristán, Vicente Berenguer Llopis, en el libro La Catedral de Valencia en 1936, editado en 1999 por Andrés de Sales Ferri, director del Archivo Diocesano de Religiosidad Popular.

Berenguer explica con todo detalle el episodio de la reclamación de las obras de la Seo que el alcalde había trasladado a la Casa Consistorial en julio de 1936 para salvarlas del saqueo. El retorno de la mayoría se produjo en la primavera de 1939, tras la reinstalación del cabildo. El entonces deán, Pedro Tomás Montañana, delegó la tarea en José Prats y en el sacristán, que había participado en 1936 en el traslado de las piezas y las conocía mejor. Se entrevistó así con el segundo archivero del ayuntamiento, Rafael Agustín Canet, e identificó y acordó las obras a devolver, como reliquias y las cadenas del puerto de Marsella, que fueron trasladadas en un camión municipal. Reclamó también el símbolo de Jaume I, pero ahí encontró las reticencias de los funcionarios.

La interpretación de Ferri de aquellos hechos es que el sacristán debió de informar al deán y al cabildo de lo sucedido y como no era un objeto necesario para las misas -la restauración del culto era lo urgente- lo dejaron pasar. Hasta hoy.

El escudo medieval con los fragmentos del arnés de Jaume I ha permanecido en posesión tranquila en el salón foral del Archivo del Ayuntamiento hasta hace unas semanas, cuando se reabrió el debate sobre el lugar en que el trofeo debería estar. El profesor de Historia Medieval de la Universitat de València Mateu Rodrigo devolvió el tema a la actualidad al reivindicar a través de Levante-EMV que la Catedral reclamara la pieza por ser el único símbolo que poseía del rey que reintrodujo la cristiandad en Valencia.

El deán actual, Juan Pérez Navarro, ha acogido la idea con buenos ojos. Ha planteado que tras las exposiciones de este año conmemorativas de los 800 años del Conqueridor sería buen momento para que regresara al templo.

El trofeo fue donado a la Seo en 1416 por Guillem de Pertusa -descendiente del noble que era caballerizo de Jaume I- con la condición de que estuviera expuesta siempre en la capilla mayor y no pudiera ser transferida a otros.

Texto: Alfons García - Levante El Mercantil Valenciano

19 de Junio de 2.008

Exhuman los restos de dos príncipes de la Corona de Aragón y de un obispo para exhibir sus sarcófagos

Los restos mortales de dos príncipes de la Corona de Aragón, que vivieron en el siglo XIV, han sido exhumados en la Catedral de Valencia, al igual que los correspondientes al que fue obispo de Valencia de 1248 al 1276, y canciller del rey Jaime I, fray Andrés de Albalat, con el fin de que sus sarcófagos "de un extraordinario valor histórico y cultural", puedan ser mostrados en la próxima exposición sobre la época del rey Jaime I, según informaron fuentes del Arzobispado en un comunicado.

Uno de los sepulcros albergaba los féretros de los príncipes don Jaime, hijo del rey Juan I de Aragón, y don Alfonso, hijo de Pedro III también de Aragón. Los dos herederos de la corona murieron en el siglo XIV, el primero de ellos a los pocos meses de nacer y el segundo, siendo niño. Habían sido enterrados inicialmente en el monasterio de San Vicente de la Roqueta, en Valencia, pero con la desamortización del siglo XIX sus restos fueron trasladados a la Catedral de Valencia en cuya capilla de San Jaime, en la girola de la Seo, permanecían desde entonces, explicó el canónico conservador de la Seo, Jaime Sancho.

El otro sarcófago, del siglo XIII, el más antiguo de la Catedral, contiene los restos del que fue el tercer obispo de Valencia después de la Reconquista, fray Andrés de Albalat, bajo cuyo pontificado se colocó la primera piedra de la Catedral de Valencia. "En el interior del sepulcro se encontraba en perfecto estado un ataúd de madera, de 1,30 metros de longitud, pintado de verde y con el emblema de un ala, escudo de fray Andrés de Albalat, amigo personal del rey don Jaime, del que fue además su canciller", precisó Sancho.

Además, la estructura del sarcófago "es totalmente novedosa para la época" dado que no presenta el "diseño habitual de entonces con la parte superior en forma angular, sino que es un perfecto prisma rectangular", resaltó.

Andrés Albalat murió en Italia en 1276, en el último de los nueve viajes que hizo a Roma como canciller del rey Jaime I, y sus restos mortales fueron traídos a Valencia días después. "Fue una muy relevante personalidad de la Iglesia de su tiempo porque, además de su labor diplomática al lado del rey Jaime I, como obispo de Valencia organizó nueve sínodos diocesanos, construyó la cartuja de Portaceli y numerosas parroquias, amplió el convento de Santo Domingo y creó varias canongías", indicó el canónigo conservador de la Seo.

La exhumación de los restos tuvo lugar ayer, miércoles. Las tumbas se encontraban ubicadas a más de un metro y medio de altura en los contrafuertes que forman las paredes laterales de la capilla de San Jaime de la Catedral.

Los trabajos de apertura de los sarcófagos fueron supervisados por el arquitecto conservador de la catedral don Salvador Vila, el deán de la Catedral, Juan Pérez Navarro, y el canónigo conservador de Patrimonio Artístico, Jaime Sancho, además de los también canónigos, Ramón Fita, Vicente Collado y Salvador Roca, técnicos de la fundación Jaime I, que organizará la exposición en la que se mostrarán los féretros.

Tras ser analizados los restos humanos por el forense, Gabriel Soler, colaborador de la comisión diocesana para las Causas de los Santos, quedaron depositados en la Catedral, donde permanecerán mientras dure la exposición de los sarcófagos en la muestra sobre Jaime I, en la que serán exhibidos después ser restaurados.

Texto: Diario Las Provincias

27 de Marzo de 2.008

Las pinturas secretas de la Catedral

La Catedral de Valencia ha iniciado los trabajos para desvelar uno de sus principales tesoros ocultos: las pinturas del siglo XIV que decoran una pequeña cámara secreta, desconocida hasta 1939 y que se utilizó antiguamente para guardar la primera gran reliquia de la Seo, la Santa Espina enviada por San Luis de Francia en 1256. Los restauradores del Ivacor han tomado ya las primeras muestras para emprender en breve la restauración de estos valiosos murales de estilo gótico lineal.

La Catedral de Valencia mostrará pronto al público uno de sus secretos más valiosos, visto por muy pocos ojos y que hoy desvela Levante-EMV: las pinturas murales del siglo XIV escondidas en el reconditorio de la Seo. Los técnicos del Instituto Valenciano de Conservación y Restauración (Ivacor) han iniciado ya las pruebas preliminares para la limpieza y recuperación de estas figuras, con el objetivo de finalizar el trabajo en un plazo de seis a ocho meses, según ha explicado a este diario la directora de la citada entidad, Carmen Pérez.

Dadas las difíciles condiciones de accesibilidad de este espacio —se entra sólo con la ayuda de una escalera de mano—, las pinturas podrán ser vistas por el público no en vivo, sino a través de una pantalla que se instalará durante el proceso de restauración. Carmen Pérez señaló que el objetivo es que también pueda verse la intervención de los técnicos mediante este monitor.

El reconditorio es una pequeña sala oculta en una zona elevada de la sacristía. Se considera que se creó para guardar —de ahí su nombre— la primera gran reliquia de la Catedral: la Espina de San Luis, regalada a Jaume I. Así lo afirma el experto Miquel-Àngel Català en una de sus publicaciones.

El espacio abovedado guarda dos pinturas murales de gran valor histórico, ya que se trata de una de las manifestaciones pictóricas más antiguas en Valencia, comparables a las que se pueden ver en una capilla de la iglesia de San Juan del Hospital.

Son en concreto unas figuras de unos sesenta centímetros que representan dos escenas bíblicas. Pertenecen al denominado estilo gótico lineal, que tiene semejanzas con la pintura románica por los trazos negros rellenos de color, pero que se diferencia de esta por el menor hieratismo de las figuras. En Valencia permanecen algunas muestras de este estilo en Xàtiva y Llíria.

El equipo de restauradores del Ivacor ha tomado las primeras fotografías de los murales y también muestras de pintura para determinar el tipo de limpieza necesaria. Pérez ha explicado a este diario que ya han contactado con una empresa para que se ocupe de este tarea, mientras que los técnicos de la institución pública se encargarán de los trabajos de policromía.

Los andamios se espera que estén colocados en los próximos días, con lo que podrán iniciarse los estudios de fotogrametría. Después se realizarán el resto de análisis necesarios para la intervención. Aunque el espacio es pequeño, Pérez calcula que la intervención se alargará de seis a ocho meses. De esta manera, estará acabada a finales de este año, tal como anunciaron los responsables del Cabildo Catedralicio.

No obstante, la intención es pedir la colaboración del instituto tecnológico de la industria óptica (AIDO) para instalar una cámara que permita a los visitantes ver el trabajo de restauración y ofrezca después un recorrido visual por esta cámara oculta. El reconditorio se descubrió de manera casual en 1939: apareció tras el incendio de la decoración de la sacristía.

La intervención en estas pinturas se enmarca en el proceso de recuperación y mejora del arte contenido en la Catedral. Los frescos renacentistas de la cúpula del altar mayor o el proyecto de ampliación del museo se sitúan en esta misma línea de puesta en valor de las joyas artísticas de la Seo.

Texto: Diario Levante El Mercantil Valenciano - Alfons García

30 de Diciembre de 2.003

Un equipo de arqueólogos ha encontrado, a dos metros de profundidad bajo la Catedral de Valencia, un sarcófago gótico de piedra, de tres toneladas de peso, correspondiente a Raimundo Gastón, sexto opispo de Valencia.

El sepulcro fue extraído ayer por los arqueólogos contratados por el cabildo de la catedral y, según afirmaron, se encuentra en aceptable estado de conservación. Las mismas fuentes agregaron que la pieza está llena de relieves en piedra de extraordinario interés artístico. Las partes que se encuentran dañadas son las cabezas de los animales situadas en los pies, algo que constrasta con el excelente aspecto del rostro de la imagen.

Con el sepulcro se han encontrado los restos del obispo, asi como parte de la indumentaria mínima con claros signos de deterioro.

Aunque el hallazgo del sepulcro se produjo el pasado día 12 de diciembre, no fue hasta ayer cuando, tras haber sido eliminadas las adherencias, el sarcófago pudo ser extraído utilizando un camión grúa que entró en la catedral por la puerta de la Almoina. El sarcófago ha sido autentificado por un forense.

Las citadas fuentes indicaron que se ha podido saber a quién pertenece el sarcófago por el escudo heráldico tallado en él (un toro caminando), que corresponde a Raimundo Gastón, obispo de Valencia desde 1312 hasta su muerte, en el año 1348, por causa de la peste.

Asimismo ha sido encontrado un anillo de Gastón que confirma la autenticidad del sarcófago de la Catedral como perteneciente a este obispo. También se ha encontrado un fragmento de un báculo de madera con el que el obispo recibió sepultura.

El sarcófago mide 1,70 metros de largo y un metro de alto, y se encontraba en un habitáculo hasta la fecha desconocido situado bajo la capilla de San José.

En el sepulcro, realizado en piedra caliza, aparece sobre la tapa la estatua yacente del obispo, vestido de pontifical con báculo, mitra y guantes.

El rostro de la imagen se conserva perfecto y es el mismo que aparece en su retrato, pintado dos siglos después de la muerte del prelado por Juan de Juanes, que se conserva en la sala capitular de la Seo, lo que hace suponer que la escultura del sarcófago sirvió de modelo para el retrato.

La figura del obispo Raimundo Gastón aparece de forma inclinada porque el sarcófago se diseñó para estar adosado a una pared y presenta coincidencias en el estilo de los relieves con el sepulcro del cardenal Gil de Albornoz, de la Catedral de Toledo y contemporáneo del prelado de Valencia.

Destaca la exquisitez del sarcòfago encontrado, que se situa entre las obras principales del gótico valenciano. Su calidad, es comparable a la de los sepulcros del monasterio del Puig. Hay que destacar la gran perfección de los relieves en piedra, con columnas talladas en las esquinas. Conviene señalar asimismo las innumerables coincidencias en el estilo con el sepulcro del cardenal Gil de Albornoz, de la Catedral de Toledo. En opiniòn de los expertos, ambos fueron posiblemente del mismo autor anónimo. En la seo se conservan lápidas y sepulcros de prelados anteriores, pero esta tumba es la mas rica en estilo gótico y la más refinada y grande.

La pieza aparece repleta de relieves en piedra, de gran perfección, hasta el punto que detrás de algunas columnas exentas talladas en las esquinas de la tumba, se puede introducir una mano.

La piedra, a pesar de ser caliza, se conserva intacta porque en el habitáculo se mantenía una humedad estable al no estar situado sobre corrientes de agua subterráneas.

El sarcófago gótico puede ser datado de la misma época en que se levantó la Puerta de los Apóstoles en el 1350.

Los responsables de la intervención en la actual capilla de San José suponían que podia aparecer el sarcófago, ya que en este lugar se encontraba la capilla de San Miguel, fundada por el propio Raimundo Gastón, pero que fue derribada en el siglo XVIII, durante la reforma neoclásica del templo. Siguiendo la tradición de esa época, el sepulcro fue enterrado.

Raimundo Gastón nació en Milá (Lleida) y fue canónigo de la Catedral de Valencia, cuyo cabildo le propuso como obispo al Papa, como era costumbre entonces.

Gastón fundó el Estudio de Lectura Pública de Teología, origen de la Universidad de Valencia-Estudio General, y repobló con cristianos la localidad valenciana de Villar del Arzobispo.

Asimismo, coincidió en sus reinados con los monarcas Jaime II El Justo, fundador del Monasterio de Santa María de la Valldigna y con Pedro IV, el Ceremonioso.

El prelado, que vivió los inicios de la prosperidad del Reino de Valencia, fue enterrado en la capilla de San Miguel de la Seo, según el gusto gótico. Esto es, en un sarcófago profusamente decorado con relieves sobre la piedra y situado en elevado, mirando al pueblo. El canónigo conservador de la Catedral y delegado del Patrimonio del Arzobispado, Jaime Sancho, explicó que la intención es colocar de nuevo el sepulcro en su posición original pero, en la actual Capilla del Pilar, que se encuentra situada detras del altar mayor, en la girola. Para ello será necesario construir un pedestal para elevar la pieza.

Documentación: Diario Las Provincias y Diario El Levante

26 de Julio de 2.001

El óleo de lienzo que muestra al apóstol Santiago en la batalla de Clavijo (844) quedó ayer expuesto permanentemente en la capilla de San Jaime, en la girola de la catedral de Valencia. Tras su restauración para la exposición La Luz de las Imágenes en 1999 los críticos atribuyen este cuadro barroco del siglo XVII al pintor valenciano Evaristo Muñoz, según declaró ayer Jaime Sancho, presidente de la comisión diocesana de Patrimonio.

Texto: Gina Pellarini - Diario El Pais