Arquitectura mozárabe
Monasterio de San Miguel de Escalada

Introducción

Nombre: Monasterio de San Miguel de Escalada
Ubicación: Gradefes (León). Comunidad Autónoma de Castilla y León
Estilo: arte mozárabe siglo X
Declarado Monumento Nacional el 28 de febrero de 1886
Propietario: obispado de León
En la margen derecha del río Esla
Gentilicio: escaladense

Historia

A comienzos del siglo X, antes del 910, llegaron a tierras de León un abad de nombre Alfonso (Adefonsi) junto con un grupo de monjes cordobeses mozárabes, huidos todos de la capital califal. Bajo la protección del rey Alfonso III de Asturias (r. 866 - 910) reconstruyeron un monasterio en tierras leonesas, reutilizando para ello los restos de una anterior iglesia visigoda o edificio tardorromano, que habría estado consagrado al arcángel san Miguel.

El monasterio rápidamente ganó fama y la comunidad religiosa tomó la decisión de construir un nuevo monasterio o al menos acometer una importante ampliación del mismo. En apenas un año levantaron el nuevo monasterio que pudo ser consagrado en el 913, siendo rey de León, García I (r. 910 - 914), hijo de Alfonso III. Esta aventura constructora fue recogida en una lápida fundacional hoy desaparecida pero cuyo texto conocemos. Tiempo después, entre los años 930 y 940 se construyó la galería porticada meridional. Pasados los años en que las razzias de Almanzor († 1002) asolaban las tierras cristianas (finales siglo X), el monasterio comenzó un proceso de recuperación paulatino, este nuevo periodo tuvo su apogeo a mediados del siglo XI de la mano del abad Sabarico.

La iglesia de este monasterio, que actualmente conocemos con el nombre de San Miguel de Escalada, sufrió por tanto reformas posteriores y añadidos, entre ellos el imponente torreón y capilla que sobresale de su planta por la cabecera, la iglesia es lo único que queda del antiguo monasterio levantado en tiempos del primer rey de León, García I y el abad Alfonso.

En el momento de su fundación el monasterio recibía solamente el nombre de San Miguel, el término Escalada es un topónimo geográfico utilizado para distinguirlo de otros del mismo nombre. El documento histórico más antiguo conservado, donde aparece por primera vez este especificativo, data del año 951 y se refiere a un diploma del reino de León en el que se puede leer Sancti Michaelis de Escalata. De cualquier modo se reconoce una filiación topográfica, pero no se sabe a ciencia cierta el porqué de ese apelativo. Como hay diversas hipótesis y ninguna convincente, dejaremos la cuestión en el aire.

El rey García I había trasladado en el 910 la capital del reino de Asturias, desde Oviedo a León, ello hizo posible que las tierras situadas al norte del Duero, empezaran a ser repobladas y la construcción o revitalización de monasterios, fuera uno de los ejes principales en la labor repobladora leonesa. En este marco hay que entender la construcción del monasterio de San Miguel de Escalada.

La lápida fundacional (hoy desaparecida, pero que fue transcrita en el siglo XVIII) y que estaba encima de una de las puertas de entrada al templo, rezaba así: + HIC LOCUS ANTIQUITIS MICHAELIS ARCHANGELI HO / NORE DICATUS BREVI OPERE INSTRUCTUS POST RUINIS / ABOLITUS DIU MANSIT DIRUTUS DONEC ADEFONSU ABBA / CUM SOCIIS ADVENIENS A CORDUVENSI PATRIA EDIS RUI / NAM EREXIT SUB VALENTE SERENO ADEFONSO PRINCIPE / MONACHORUM NUMERO CRESCENTE DEMUM HOC TEMPLUM / DECORUM MIRO OPERE A FUNDAMINE EXUNDIQUE AMPLI / FICATUM ERIGITUR NON IUSSU IMPERIALI UEL OPRESSIO / NE VULGI SED ABATIS ADEFONSI ET FRATRUM INS / TANTE VIGILANTIA DUODENIS MENSIBUS PERACTA SUNT HAEC / OPERA GARSEA SCEPTRA REGNI PERAGENS MUMADOMNA / CUM REGINA / ERA DCCCCLI / SACRATUMQUE TEMPLUM AB EPISCOPUM IENNADIUM XII / KALENDAS DECEMBRIUM. “Este lugar, ya desde antiguo consagrado en honor al arcángel Miguel, de reducidas dimensiones, caído en ruinas después, permaneció así durante mucho tiempo; hasta que el abad Alfonso que venía de Córdoba, su patria, con su comitiva, levantó las ruinas del edificio bajo el eficaz patrocinio del rey Alfonso. Como aumentara el número de los monjes, por fin construyen el presente templo desde sus cimientos; estas obras se fueron realizando durante doce meses, en el reinado de García con su esposa Mumadonna, no por mandato real o valiéndose del sudor del pueblo, sino por la atenta tenacidad del abad Alfonso y de sus monjes, en la era novecientos cincuenta y uno. Fue consagrado el templo por el obispo Genadio a XII de las kalendas de diciembre".

El texto lapidario está fechado según la era hispánica, traducido a nuestro actual calendario, la fecha de consagración por el obispo Genadio es el 20 de noviembre del 913. El obispo Genadio (Iennadium) es: san Genadio († ca. 936), obispo de la diócesis de Astorga entre 899 y 920. Esta iglesia es desde luego, una de las más bellas joyas de todas las iglesias mozárabes leonesas, habiendo sufrido escasos daños cuando Almanzor asoló la ciudad de León en el 988.

En el año 1088 de la era hispánica, 1050 de nuestro calendario, siendo abad Sabarico se renovó la fundación monacal con la incorporación del monasterio al Infantado de León y a la regla de san Benito (benedictinos). Esta renovación tuvo lugar con la presencia de los reyes de Castilla y León: Fernando I y su esposa Sancha, además de la presencia de san Cipriano, obispo de León entre 1040 y 1057. Con motivo de la visita de los reyes, se abrió la puerta meridional que lleva el nombre del abad Sabarico; en la parte superior de la puerta una lápida nos informa del hecho. El abad Sabarico († 1059) sería enterrado a los pies de la puerta.

La inscripción que se conserva dice así: Honorem S(an)c(t)i Micaeli arcangeli, / Era LXXX VIIIa super m(i)l(lessim)a, / regnante principe serenisimo / domno n(o)s(tr)o Fredinand(us) rex et Scancia re(gina), / su virtus Chr(ist)i Ciprian(us) dei gratia ep(iscopu)s in S(an)c(t)a Ma(ria), / sub m(i)s(eri)c(or)dia et piatas D(omi)ni Sabaricus aba / cum omnib(us) fratrib(us) et sociis suis / cum timorem D(omi)ni eglesia sectantes. "En honor de san Miguel Arcángel, en la era 1088 (1050 de nuestro calendario), reinando el serenísimo príncipe nuestro señor el rey Fernando y la reina Sancha, por la virtud de Cristo, Cipriano, por la gracia de Dios, obispo de Santa María, bajo la misericordia y piedad del Señor, el abad Sabarico, con todos sus hermanos y compañeros, que con el temor del Señor viven en la iglesia".

Una tosca segunda inscripción en caracteres mozárabes en el lado derecho de la puerta, dice: Obi(it) S,a)b(a)r(i)e(at)s abba die II .' f(eria), VIII° )c(a)l(en)d(a)s: N(ovem,)br(e)s era XCVIIa p'ost) ni(il)l(esiniarrz) . Ipse f(e)c(i)t iste are?. A(e) sua caro iace . íATon abea p(a)rte c u)m CTaristo ona(nis) qui de isto loco variare amen. "Murió Sabarico abad en día de lunes, 25 de octubre de 1059. Él mismo hizo esta puerta, donde su carne yace. No tengan parte con Cristo todos los que quisieren mudarle de este lugar".


En 1155 el monasterio es donado por el rey de Castilla y León Alfonso VII (r. 1126 - 1157) y su hermana Sancha Raimúndez († 28-02-1159) que a su vez era dómina del Infantado de San Pelayo, a los monjes agustinos de San Rufo de Avignon (Francia), que establecieron en él un priorato que se prolongaría entre 1156 y 1514; los monjes benedictinos que lo habitaban fueron repartidos entre otros monasterios de la orden. A partir del siglo XIII el monasterio comenzó un periodo de decadencia, no se libró de la peste que asolaba toda Europa en el siglo XIV, lo que lo llevó poco a poco al casi abandono del monasterio por parte de los monjes agustinos. En 1536 el monasterio es abandonado por los agustinos y pasa a patronato real, convirtiéndose en el Real Priorato de Escalada, en cuya autoridad se encontrará hasta el final de sus días. La desamortización de Mendizábal de 1835 que supuso la expulsión de las órdenes religiosas de muchos monasterios, puso punto y final a la vida del monasterio, en 1851 quedó totalmente abandonado, convirtiéndose en una iglesia rural.

Características

Iglesia de planta basilical, tres naves, la central más alta que las laterales, separadas por columnas que sostienen arcos de herradura. El elemento más sobresaliente de la iglesia es la galería porticada situada en la fachada sur, bellísima, con doce arcos de herradura, enmarcados por un característico alfiz corrido. En el interior del templo encontramos una cabecera triabsidial, cada ábside con planta de herradura al interior y rectas al exterior. Los ábsides se cubren con bóvedas califales de horno (bóvedas gallonadas). Dispone de una nave transversal (transepto) previa a la cabecera que ejerce de falsa nave crucero. La nave de transepto no está acusada en planta.

Las tres naves del templo se separan por medio de columnas que en su mayoría son piezas reaprovechadas de edificios romanos o visigodos; sobre ellas voltean arcos de herradura. La diafanidad del espacio interior se ve interrumpida por el iconostasio y los canceles, que aíslan la cabecera tripartita y la nave transepto del resto de la iglesia. En la actualidad faltan los canceles centrales que debió tener la nave central en sus inicios. La nave transepto estaba reservada a los monjes, a los diáconos y a los ayudantes del altar en la antigua liturgia mozárabe.

La separación entre naves en el interior del templo se realiza a través de cinco arcos de herradura. La zona del crucero se encontraba limitado por canceles (los actuales son originales) que en origen formaban un cuadrado perfecto. Esta zona que simula el crucero, estaba reservada en exclusiva a los monjes de coro, los únicos que podían permanecer en ese espacio en el momento de la consagración del pan y el vino en el cuerpo de Cristo. Los canceles se complementaban con una serie de cortinajes (velum) que ocultaban el acto eucarístico del resto de los presentes que estaban en las naves del templo y que según el antiguo rito mozárabe no podían observar el milagro eucarístico.

El iconostasio separaba a los monjes y a los oficiantes, de los feligreses, la nave central quedaba separada por tres arcos de herradura que apean sobre dos columnas centrales exentas y dos pilares cruciformes en los extremos. Los canceles presentan una rica decoración a base de motivos vegetales, hojas, palmetas, roleos, geométricos y zoomórficos como aves picoteando racimos de uvas.

Sobre la bóveda del ábside central y hasta la cubierta de la techumbre sorprende encontrar un espacio o estancia que recuerda los aposentos o cámaras de las iglesias del prerrománico asturiano, cuya función se considera como cámara del tesoro. Destacamos las mesas de altar de las capillas absidiales, al parecer, son originales, correspondientes a la fecha de consagración del templo.

Los muros son de mampostería con sillares en las esquinas, así como en el paramento exterior del ábside central y la nave principal. Las naves laterales se continuaron en ladrillo y barro, quizás para aligerarla de peso. La iluminación de la nave central viene determinada por una galería de ventanas abiertas en el cuerpo alto de la misma, en total son cinco ventanas de arquillos de medio punto en cada uno de sus lados. También hay dos ventanales con celosías en los hastiales de la cabecera y del testero, parecidos a otros asturianos. Finalmente y rematando las esquinas o aleros del tejado, un conjunto de modillones de rollo de estirpe cordobesa, adornados con rosetas de tradición visigótica, ruedas solares y otras formas simbólicas.

En su exterior aunque con dificultad, se puede intuir en la fachada norte, la puerta de entrada que daba paso a la zona de crucero y que estaba enfrentada con su pareja actual de la fachada sur. Además también se puede intuir las huellas de una puerta en el lado occidental a los pies del edificio.

La iglesia a excepción de los ábsides se cubre con una techumbre de madera de par y nudillo realizada en el siglo XIV, con decoración de elementos mudéjares y escudos de Castilla y León.


  Fotos interior de la iglesia  

San Miguel de Escalada es el triunfo de las arquerías mozárabes, con un típico peralte de despiece desigual, sostenido por columnas monolíticas de mármol de traza visigoda; algunas con capiteles entregos (con una cara lisa) de influjo asturiano. Fustes de mármol y capiteles unas veces rudos y desbastados, obra del siglo IX, que aquí se aprovecharon, recordando los de Gobiendes en Asturias. En otros casos, tallados para la iglesia, en mármol grasiento o en caliza los arremetidos en los muros. También tres aras (mesas de altar), más grande la de la capilla mayor, con decoración de animales y vegetales. Impostas molduradas rematan las jambas de los ábsides menores y los brazos del crucero.

La mesa de altar del ábside central, es un tablero plano que tiene una inscripción que dice: + Hic sunt reliquiae recondite, id s(un)t de cruore d(om¡)n¡, de ligno Domini, de sepulcro D(omi)ni, s(an)c(t)e Marie, s(an)c(t)or(um) Petri et Pauli, s(an)c(t)i Andre(e) ap(o)st(o)li s(an)c(t)i Tome ap(o)st,(o)l¡, s(an)c(t)¡ Adríani, s(an)c(t)¡ luliani, s(an)c(t)or(um) Cosme et Damiani / s(an)c(t)i lacobi ap(o)st(o)li frati(is) s(an)c(t)i Ioannis. "Aquí están guardadas reliquias, a saber, de la sangre del Señor, de la cruz del Señor, del sepulcro del Señor, de Santa María, de los santos Pedro y Pablo, de san Andrés apóstol, de santo Tomás apóstol, de san Adrián, de san Julián, de los santos Cosme y Damián / Santiago apóstol, hermano de san Juan".

En la mesa sobre la que se apoya el tablero encontramos dos pequeños huecos (lóculos), eran los receptáculos en el que se depositaban las reliquias; normalmente se guardaban en una pequeña caja o teca de madera, y esta se introducía en el hueco de la mesa del altar. Finalmente el hueco se sellaba para que la misma quedara protegida.

En el ábside lateral del lado del evangelio, la mesa de altar conserva un tablero con una inscripción que dice: +HIC SVNT RELIQ VIE RECONDITE SANCTE / MARINE ET SANCTE CECILIE ET SANCTI / ACISCLI ET SANCTI CRISTOFORI ET SANC / TE COLVMBE. "Aquí están recónditas (ocultas) las reliquias de santa Marina y santa Cecilia y san Acisclo y san Cristóbal y santa Columba". Esta lápida fue encontrada en unas excavaciones realizadas en el templo en el año 1874 y colocada en su actual emplazamiento como ara de altar. Se da la circunstancia que todos ellos son santos de época romana, lo cual es indicio de la antigüedad del ara. Todo parece indicar que el gran número de reliquias del templo, se debe a que las mismas debieron ser traídas por los propios monjes mozárabes escapados de Córdoba.

En el ábside lateral del lado de la epístola, el tablero del altar conserva la siguiente inscripción: + Hoc in altare sunt reliquie sancti Emiliani presbiteri, sancti Bartolomei apostoli, sancti Stefani levite, sancti Martini episcopi. "En este altar están las reliquias de san Millán presbítero, san Bartolomé apóstol, san Esteban diácono, san Martín obispo".

Torre Situada en el ángulo sureste, fue construida a finales del siglo XI o mediados del XII, de estilo románico y por tanto posterior a la iglesia. Unido a ella y formando parte inseparable y contemporánea a la torre, se encuentra el conocido como panteón de los abades que parece ser tenía en origen carácter funerario. La torre de planta cuadrada, tenía tres plantas, la planta superior fue eliminada tras las obras de restauración llevadas a cabo por Juan Bautista Lázaro en 1895, por lo que en la actualidad solo dispone de dos alturas. La planta baja se cubría con una bóveda hoy ya desaparecida, su interior actualmente está completamente vacía en altura.

Destaca en el frente occidental de la torre una ventana geminada con doble arco de herradura inserta a su vez en un arco de medio punto. Los arcos de herradura apoyan en un cimacio troncopiramidal y este a su vez en una columna de fuste liso con un capitel vegetal. Un pequeño friso de ajedrezado jaqués recorre parcialmente el vano. La ventana queda parcialmente oculta por la parte alta de la iglesia.

Es curioso observar los grandes y gruesos contrafuertes unidos a las esquinas de la torre, necesarios para resolver los problemas de una cimentación deficiente que ha ocasionado desperfectos en numerosas ocasiones. Destaca el contrafuerte del ángulo suroccidental que oculta parcialmente el último de los arcos de la galería porticada en su punto de unión con la torre.

El acceso a la torre se realiza a través de una portada abierta en la galería porticada de la iglesia, el acceso es en arco de medio punto, dispone de un tímpano que en realidad es un cancel del iconostasio del interior del templo y que ha sido reaprovechado en este lugar. El tímpano con decoración de hojas, tallos ondulantes y formas de entrelazos tiene además una inscripción datada en el siglo XII que dice: XIIIIK(a)L(enda) S SEPT (em)B(ris) / OBIIT MARIA DIDACI / SOROR N(ost)RA que se traduce como: "A 14 días de las kalendas de septiembre falleció María Dieguez, nuestra hermana". Entendemos que en nuestro actual calendario falleció el 19 de agosto. Desconocemos quien fue esta hermana (monja o benefactora) del monasterio o incluso fundadora de la capilla de san Gonzalo.

Panteón de los abades o Capilla de San Fructuoso También conocida como capilla de san Fructuoso y en menor medida como capilla de san Gonzalo. Hoy en día es conocida como Panteón de los abades. Fructuoso de Braga († Braga, Portugal 16-04-665) o Fructuoso del Bierzo, fue obispo godo de Braga y es venerado como santo por la iglesia católica. Sus restos mortales están en la catedral de Santiago de Compostela, sus restos fueron robados por el obispo Gelmírez de Santiago en 1102 y llevados a Santiago.

La capilla es de nave única con dos tramos, testero recto y con anterioridad con cubiertas abovedadas apuntadas realizadas en el siglo XV, hoy desaparecidas. La actual techumbre de madera fue realizada hacia 1895. La entrada a la capilla se realiza por la puerta que se abre en el pórtico de la iglesia y que da paso a la torre, pero dispone de su propia entrada en su fachada sur con arco de medio punto. Su nombre de panteón de los abades, le viene por qué en ella eran enterrados los priores de la orden de san Rufo de Avignon. Un muro hoy desaparecido separaba torre y capilla por el interior.

En la actualidad tanto la planta baja de la torre como la capilla, son utilizadas como un pequeño museo en el que se albergan piezas dispersas de distintas épocas, de carácter escultórico y arquitectónico como: capiteles, basas, frisos, canecillos, restos de cornisas y sarcófagos de piedra.


  Fotos torre y capilla de San Fructuoso  

Galería porticada Abierto en la fachada sur (meridional) de la iglesia. El pórtico consta de doce arcos de herradura enmarcados por un alfiz corrido, siendo los siete más occidentales obra mozárabe del siglo X (hacia el 930/940) muy similares a otros de la iglesia de Santiago de Peñalba lo que ha dado pie a pensar, que fue el mismo taller de escultura quien trabajó en ambos edificios.

Los cinco arcos restantes son un añadido posterior de época románica, sus capiteles son de mayor tamaño y con una de sus caras planas, por haber estado adosados a un pilar o muro, por lo que se considera que son reaprovechados de otro edificio. Esta segunda fase del pórtico se considera obra del siglo XI (hacia 1088). Los doce arcos del pórtico se apean en fustes de caliza fina con basas y capiteles corintios y cimacios de mármol blanco. Además tienen un doble collarino sogueado en la parte inferior que recuerda el arte prerrománico asturiano.

En esta fachada sur se supone debió existir un claustro y algunas dependencias monacales, pero nada se sabe de ellas e incluso se duda de su existencia. En el extremo oriental junto a la torre, se abre un lucillo con el sarcófago donde fue sepultado el prior Raunulfo en el año 1260. El pórtico se cubre con una techumbre de madera a una vertiente.

En esta galería se abren las dos puertas de entrada al templo, la principal y habitual acceso, es un arco de herradura de tradición visigótica sobre el que hay una inscripción en caracteres mozárabes, donde se consagra la refundación a san Miguel en el año 1050 por al abad Sabarico, que además nos dice que a él se le debe su apertura. El abad Sabarico fue enterrado a los pies de la portada. La segunda puerta es sin embargo adintelada y accede directamente a nave del crucero; aunque esta puerta pueda parecer moderna, es contemporánea a la construcción del templo en el siglo X y por tanto anterior a la antes mencionada.


En el lado occidental y cerrando el pórtico por ese lado, se abre una ventana geminada enmarcada por un alfiz de esmerado trazado, y con los arcos de herradura determinados por una columna parteluz. Son dos arcos de herradura labrados en una sola pieza, con una sola columna central, y presenta quicio al interior, para encaje de las contraventanas, lo que indica que es reutilizada.

Beato de San Miguel de Escalada (beato Morgan) Un beato es una copia manuscrita e iluminada del códice titulado Comentarios al Apocalipsis de San Juan escrito por el monje Beato de Liébana en el siglo VIII. Este ejemplar de Escalada en concreto, fue mandado copiar por el abad Víctor, del monasterio de Escalada al copista e iluminador Magius, uno de los más célebres monjes copistas e iluminadores del reino de León en el siglo X. La posesión de un libro así era un tesoro para cualquier comunidad religiosa, el beato de San Miguel de Escalada permaneció custodiado en el monasterio de origen hasta el siglo XIV en que fue entregado al arzobispo de Valencia Martín Pérez de Ayala (r. 1564 - 1566). A la muerte del arzobispo († 1566) el beato fue donado a los caballeros de Santiago, destacados en el monasterio de Uclés (Cuenca), sede central de la orden. Con la desamortización de Mendizábal de 1836 y el abandono del monasterio, el libro fue sustraído o vendido de forma clandestina, apareciendo años después en manos particulares. Finalmente en 1919 el millonario norteamericano J. P. Morgan hijo (* 1867 † 1943) compró en una subasta el beato y se lo llevó a Estados Unidos donde se guarda en el The Morgan Library & Museum de Nueva York.

Se sabe que el monasterio de San Miguel de Escalada disponía de scriptorium propio, aunque no parece que este tuviera los medios necesarios para confeccionar un códice de esas características. Más probable es que el beato fuera encargado por el abad Víctor de Escalada, al maestro Magius que tenía su taller en el monasterio de San Salvador de Tábara (Zamora) y fuera en este monasterio donde se escribió el beato de San Miguel de Escalada.

San Miguel de Escalada en el recuerdo



Ficha técnica

Fecha de realización página: 29 de agosto de 2003
Fecha última modificación: 5 de agosto de 2026

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