Basílica de San Vicente Ferrer - c/cirilo Amorós, 54 Real Convento de Predicadores
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El edifico donde se integra el conjunto, es
el Real Convento de Predicadores de la Orden de los Dominicos. Junto a él la iglesia que recibe
el nombre de Basílica de
San Vicente Ferrer. Debemos recordar que San Vicente Ferrer es un santo nacido en
Valencia y patrón de la ciudad, pero cuyos restos mortales descansan en la Catedral de Vannes (Francia), ya
que fue en aquellas tierras donde falleció.
La ubicación original del Convento de Predicadores era el
Convento de Santo Domingo, ubicado en la plaza de Tetuán.
En 1835 con la exclaustración, los monjes tuvieron que salir de su convento y no sería
hasta 1892 cuando pudieron regresar a nuestra ciudad. Provisionalmente estuvieron alojados en el Monasterio de Santa
Catalina de Siena, pero en 1913 pudieron ocupar ya las nuevas dependencias sitas en la calle Cirilo Amorós, mientras tanto
se construía la iglesia. En 1924 la Orden de los Dominicos se establecen oficialmente en su nuevo convento siendo cabeza
visible de la demarcación Provincia de Aragón.
Las obras contaron con el importante apoyo económico de María Pilar de Mazarredo, viuda de Zabalburu a quién se debe practicamente
el apoyo material de la obra, junto con Filomena Martí marquesa de San Joaquín.
La basílica es un edificio de estilo neogótico construido en el siglo XX. Fue comenzada el 7 de marzo
de 1906 y bendecida el 12 de Octubre de 1916, aunque la iglesia no estaba totalmente acabada, se había
llegado hasta el crucero. La obra fue dirigida por Francisco Estruch y proyectada por Joaquín Maria Arnau
Miramón y a su temprana muerte terminada por Francisco Almenar Quinzá que práticamente llevó todo el peso de la obra.
Será en el año 1919 cuando se acabe el resto de la construcción (cimborrio, naves, trascoro, sacristía y capillas)
y el 12 de Octubre de 1921 fue consagrada en su totalidad. El 12 de Octubre de 1924 se consagra finalmente
la Capilla de la Comunión.
Es una iglesia de planta de cruz latina, atrio ajardinado a la entrada, tres naves más dos laterales dedicadas a capillas,
corta nave de transepto no sobresaliente en planta, crucero, cimborrio y ábisde con
girola. Dispone de cuatro capillas a cada lado de las naves laterales. En la parte baja donde se sitúa la
girola, encontramos una cripta o sótano. Dispone de
coro alto a los pies.
En el año 1936 durante la Guerra Civil tanto el convento como la iglesia fueron totalmente saqueados
y su interior quemado, siendo necesario al acabar la guerra reconstruir algunas de las vidrieras que
habian sido muy dañadas. Durante la guerra la basílica fue utilizada como lugar de reunión de los
miembros del Frente Popular y posteriormente como almacén de distintos productos.
El 13 de julio de 1951 el papa Pío XII concedió a la iglesia el titulo de Basílica Menor. (Dado en Castelgandofo, bajo el
anillo del Pescador el día 13 de julio del año 1951, XIII de nuestro Pontificado).
La fachada dispone de un cuerpo central con dos torres coronadas por
agujas caladas y en el cuerpo
central un portal ojival y sobre él un gran rosetón. A ambos lados de la portada otras dos portadas que se corresponden con las
naves laterales. Sobre la portada central encontramos un gran escudo con las armas de la Orden de Santo Domingo, destacando en el centro la
imagen del perro con la antorcha en la boca simbolo propio de Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden. Ostenta el escudo una filacteria
con la leyenda "Caritas". La altura de las torres es de 39 metros.
Las medidas de la iglesia son las siguientes: una superficie de 60 x 30 metros, la nave central de 12 m.de
ancho x 21,65 m. de alto, mientras que las naves laterales tienen 5,10 m. de ancho x 9,7 m.de altura. El edificio está
construido básicamente con ladrillo macizo tornados con mortero de cemento y juntas de pequeño espesor.
La iglesia se estructura a partir de la nave central, con unos arcos centrales apuntados que
arrancan sobre pilastras de haces de columnas adosadas y capiteles corintios
que descargan en las naves laterales el
peso de la central y estas a su vez sobre los contrafuertes exteriores. Las naves se cubren con
bóvedas de crucería.
Nada más entrar en la basilica, podemos empezar el recorrido por nuestra derecha, así
en el lado de la epístola (derecha) encontramos las siguientes capillas:
• Capilla vacía
• Capilla de la
Virgen de los Desamparados realizada por Ignacio Vergara. Acompañan a la Virgen en su capilla dos esculturas, una de ellas
de San Juan Macias (O.P.) y la otra de
San Martín de Porres (conocido como fray Escoba) santo dominico de origen limeño. Realizada esta última por el imaginero José Diez López
(LLosa de Ranes 1905-Valencia 1969).
• Capilla de
San Luis Bertrán con
imagen del santo con un crucifijo en la mano y un libro y una calavera a sus pies. Realizada en 1948 por el maginero de Llosa de Ranes,
José Diez López. Acompaña a San Luis en la capilla una talla del
Sagrado Corazón de Jesús.
• Capilla de Santo Tomás de Aquino con una
imagen del santo llevando en sus manos un libro abierto. Obra de José Justo Villalba.
• Capilla de Santo Domingo de Guzmán (en el brazo del transepto).
Con un
retablo presidido por la
escultura de Santo Domingo de Guzmán obra de José Justo Villalba realizada hacia 1957, en gran tamaño.
Bajo el altar de esta capilla, encontramos el sepulcro en alabastro realizado por José Justo Villalba hacia 1964 con la
estatua yacente de fray Miguel de Fabra fundador del antiguo convento dominico en 1238. Los restos del beato fray Miguel de
Fabra se encontraban hasta 1936 en el antiguo Convento de Predicadores y en 1964 fueron traidos hasta este su sepulcro.
En el suelo encontramos las sepulturas de tres mártires de la Guerra Civil: Luis Urbano, Constantino Fernández y Rafael Pardo.
Nos encontramos ahora en la corta
nave del transepto. Bajo el crucero encontramos una mesa de altar.
En el presbiterio se dispone un baldaquino obra del monje benedictino Celestino Susi. Realizado entre 1947 y 1950 en mármol de
diversos colores, metal repujado y madera de nogal. En la parte superior 20 lamparas iluminan el conjunto.
Bajo el mismo otra mesa de altar y a sus flancos dos graderías de coro para los oficiantes. Preside
el presbiterio una imagen de San Vicente Ferrer obra de Carmelo Vicent.
El ábside está iluminado por siete ventanales con vidrieras realizadas por Talleres Maumejean Hermanos de Madrid. En las muros laterales de ambas
naves del transepto otros ocho ventanales de iguales caracteristicas completan un juego de 15 vidrieras que narran los 15 misterios del
Rosario. En la nave central encontramos otras cinco vidrieras por lado (una por tramo) que representan escenas de la vida de
San Vicente Ferrer.
El
cimborrio de forma octogonal tiene una altura de 45 metros y dispone de ocho ventanas que dan
luz al interior matizadas por vidrieras lisas realizadas con cristal de Bohemia. Las originales fueron destruidas en 1936 y estas que
ahora vemos fueron colocadas en 1959.
En las trompas que forman los apoyos del cimborrio, encontramos cuatro grandes esculturas de más de 5 metros de altura,
salidas de la mano de Carmelo Vicent. Son cuatro pontifices de la orden dominicana: San Pio V, Inocencio V, Benedicto XI y
Benedicto XIII.
En la girola encontramos una imagen del
Santísimo Cristo de la Agonía obra de
Carmelo Vicent.
Cerca del Cristo de la Agonía encontramos una entrada a la Basílica que a través de un largo pasillo permite el paso de fieles
desde la Gran Vía Marques del Turia, a espaldas de la fachada principal. En el trasaltar una corta escalera nos permite venerar y
tocar debidamente protegida una pequeña
reliquia de San Vicente Ferrer.
La capilla de la Comunión es un recinto abovedado en estilo neogótico en cuya cabecera hay tres
vidrieras que representan la virtudes teologales (Fe, Esperanza y Caridad) con un Sagrario realizado
en Valencia en 1946.
Siguiendo el sentido de nuestra marcha
en el lado del evangelio encontramos las siguientes capillas:
• Capilla de la Virgen del Rosario (en la nave del transepto)
Se trata de un gran retablo en alabastro y madera realizado entre 1955 y 1956 por José Justo Villalba
en el cual podemos encontrar los quince misterios del Rosario y veinte
personajes devotos del Rosario. En el centro, un conjunto en madera policromada de la
Virgen del Rosario con el Niño obra de Vicente Navarro de 1944. A sus pies Santo Domingo de Guzmán arrodillado.
En ambas calles del retablo encontramos un total de diez paneles de alabastro (cinco por lado) y otros cinco en la base del retablo que
suman los quince misterios del rosario: la Anunciación, la Visitación, la Natividad, la Presentación, la Pérdida y el hallazgo, la Agonía, la
Flagelación, la Coronación de espinas, la Crucifixión, la Muerte de Jesús, la Resurrección, la Ascensión, Pentecostés, la Asunción y la
Coronación.
Flanqueando cada panel, dos figuras de alabastro que suman veinte figuras bajo un doselete. Son personajes que representan a santos, beatos o
venerables vinculados de alguna manera a la Orden Dominica.
Los veinte personajes del retablo son: San Luis María Grignion, San Luis María Vianney, San Juan de Ribera, San Francisco de Sales, San Vicente
Ferrer, Beato Francisco Coll, Pio XII, San Alfonso de Ligorio, San Pablo de la Cruz, San Martín de Porres, San Felipe Neri, León XIII, San
Pio X, Padre Jacinto Cormier, Pio V, San Juan de Dios, San José de Calasanz, San Francisco Javier, San Juan Bosco y
San Luis Bertrán.
• Capilla de San José. En el nicho central del retablo,
imagen en madera policromada del titular realizada por José Esteve Edo. A ambos lados dos
pequeñas figuras de Santa Inés de Montepulciano (O.P.) llevando en su brazo un cordero, y al otro lado Santa Teresa de Jesús con un libro
en la mano, símbolo de Doctora de la Iglesia.
• Capilla de la
Virgen del Pilar. Comparte capilla con una imagen de San Antonio de Padua.
• Capilla de la Virgen Montserrat con un
retablo en cuyo nicho central aparece la
imagen de la patrona de Cataluña sentada sobre su trono y sobre las peñas de Montserrat. Le precede una escalinata que
permite el paso delante del retablo para tocar la piedra del retablo.
• Capilla de Santa Catalina de Siena con una escultura de
Santa Catalina. Flanquean el nicho donde se encuentra la escultura dos grandes
pinturas murales al óleo realizadas en 1940 por Francisco Lozano y que representan escenas de la vida de la santa dominica. Comparte capilla
con un icono de la Virgen del Perpetuo Socorro.
La Basílica de San Vicente Ferrer en el recuerdo
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