El Centenar de la Ploma

Se trata de una institución o milicia creada por el rey Pedro IV de Aragón (II de Valencia) el 3 de Junio de 1365 cuya misión era dar escolta a la Real Senyera en todas sus salidas, ya fuera en tiempos de guerra o de paz, para su salvaguarda o defensa. Este privilegio fue dado en Murviedro (actual Sagunto) y recibiría el nombre de "Ballesters del Centenar de la Ploma" aunque también ha recibido el nombre de "Companya de Ballesters".

Esta compañia estaba compuesta por cien caballeros (centenar). Su capitan sería el Justicia de lo Criminal, quién podrá delegar en otra persona de su confianza.

La provisión de individuos para configurar esta milicia estará al cargo de los Jurados y del Consejo General de la Ciudad, cuyos miembros, antes de recibir el nombramiento, se someterán a una "probanza" ante el Gobernador. Una vez admitidos, acudirán a la Casa de la Ballestería y en presencia de "los caps de dehena" recibiran las insignias de San Jorge. Acto seguido y ya investidos, según se desprende del privilegio real, oirán la Santa Misa y antes de la lectura del Evangelio realizarán el juramento bajo el que se comprometen públicamente a permanecer fieles al rey, a su servicio y al de la ciudad. El nombre de Ballesters proviene del arma que portaban: una ballesta.

Su uniforme será una dalmática de lienzo blanco, con la cruz roja de San Jorge al pecho y un casco con una pluma de garza, detalle éste de donde le viene el nombre de "la ploma". La milicia tendrá su casa en la ciudad, que se construirá sobre el lugar que hoy ocupa el Teatro Principal.

La milicia disponía de capilla propia, situada junto al Portillo de San Jorge, que a su vez se encontraba en la actual plaza de Rodrigo Botet. La milicia del Centenar de la Ploma desapareció en el año 1707 cuando después de la Guerra de Sucesión a la Corona de España, el rey Felipe V de Borbón suprimió los fueros valencianos y entre otras instituciones esta histórica milicia popular.