Iglesia de San Juan de la Cruz c/Poeta Querol, 6
Església de Sant Joan de la creu

Declarada en 1942 Monumento Histórico Artístico Nacional.

Su antigüedad se remonta a los tiempos de la Conquista de Valencia por Jaime I, en cuya época se conocía como Iglesia de San Andrés Apóstol. Se fundó sobre el solar de una antigua mezquita. Parece ser que la advocación de San Andrés le viene dado como homenaje que el rey conquistador quiso tributar al padre de su segunda esposa Violante, que era Andrés de Hungría.

La disposición medieval del templo era transversal al actual eje del templo. La portada se abría junto al campanario, siendo este el único elemento que nos ha llegado de su fábrica original.

De origen gótico (de los que no quedan vestigios, excepto la base del campanario) fue totalmente construida de nueva planta en estilo barroco. Su configuración actual data de entre 1602 y 1615, ya que la anterior gótica fue derribada. La primera piedra la puso el Patriarca y arzobispo de Valencia San Juan de Ribera, y el iniciador de las obras fue el maestro Alonso Orts.

Se trata de un templo de una sóla nave de cinco tramos, capillas laterales entre los contrafuertes y cabecera poligonal. Se comenzó por el ábside y para 1615 ya se habían construido las dos primeras arcadas, terminándose la totalidad de la iglesia en 1648. Se cubre con bóvedas de crucería con terceletes.

Durante la Guerra Civil el templo fue saqueado, utilizado como almacén de obuses y sus obras de arte y su Retablo Mayor fueron destruidos, así como un púlpito de gran valor artístico. Al finalizar la Guerra Civil española la iglesia había quedado en un estado ruinoso por lo que la parroquia de San Andrés fue trasladada a otro lugar de la ciudad, concretamente a la calle Colón. Nuestro edificio pasó a manos del Ayuntamiento que pensó en demolerla pero gracias a las artes de Elias Tormo consigue que no sea derribada y que el ayuntamiento la venda en 1952 a la Orden de los Carmelitas descalzos que son sus actuales propietarios. Estos la pusieron bajo la advocación de San Juan de la Cruz. Este es el motivo por el que en muchos lugares de la iglesia veamos imágenes de San Andrés en lugar del santo titular. Hay que decir que en la actualidad la iglesia permanece siempre cerrada y sólo en contadas ocasiones es abierta al público. El arquitecto Alejandro Ferrant Vazquez (1897-1976) realizó en dos campañas obras de restauración, así en 1944 restauró la portada y entre 1955 y 1958 parte del interior del edificio.

Dispone de dos entradas, la principal recayente a la calle Poeta Querol y una lateral situada en una pequeña plaza detrás de la torre campanario que recibe el nombre de calle Prócida. A la derecha de la portada principal podemos ver otra portada, pero hay que decir que esta entrada se corresponde con la Capilla de la Comunión, anexa al edificio y de construcción posterior al templo.

La iglesia realizada principalmente en ladrillo es parca en elementos decorativos, los mismos se concentran especialmente en la portada, mientras que el resto es un muro liso de ladrillo sobre zócalo de piedra rematado por una balaustrada con bolas. En una de las esquinas podemos observar su torre también de época barroca, aunque su primer cuerpo corresponde a la edificación original gótica. En la esquina izquierda de la fachada principal encontramos un escudo en ángulo con la cruz de San Andrés y los anagramas de Jesús y la Virgen María, y rodeando el mismo una inscripción, en la esquina de la derecha otro escudo más simple con la cruz en aspa de San Andrés.

La portada de finales del siglo XVII, destaca por el uso de dos columnas salomónicas con adornos de hojas de laurel en el fuste, columnas que apoyan en altos pedestales. El entablamento está decorado con ménsulas y se corona con un frontón partido sobre las que vemos dos figuras femeninas, que representan las palmas del martirio de San Andrés. El edículo superior esta presidido por una estatua de San Andrés que lleva un pez en sus manos mientras que con la otra sujeta un libro. Esta portada fue arquetípica del barroco valenciano, y es obra de Juan Bautista Pérez Castiel o sus discípulos y fue realizada entre 1684 y 1686. En el centro sobre una cartela una inscripción nos dice: Real y parroquial iglesia de San Andrés Apóstol. 1686.

En 1631 se amplió una de las capillas laterales del lado de la epístola, adaptándola como Capilla de la Comunión, pero en 1741 se construyó una nueva capilla dedicada al Sagrario y que ahora es la actual Capilla de la Comunión. Esta capilla tiene entrada por la fachada principal y por el interior de la iglesia.

La portada de la Capilla de la Comunión es adintelada, formada por dos pilastras de orden toscano que sostienen un dintel decorado por pináculos y esferas. Se remata por un símbolo eucarístico tallado en piedra, consistente en un cáliz del que asoma una hostia y a ambos lados dos braserillos encendidos.

La capilla de la Comunión aparte de la entrada antes descrita tiene también entrada por el interior de la iglesia. La capilla aunque forma conjunto con el templo en un anexo de construcción posterior y forma en si como un pequeño templo. Tiene planta de cruz griega, cúpula sobre pechinas, y tambor de ocho vanos por los que entra la luz del exterior.

El presbiterio está decorado con pinturas al fresco atribuidas al canónigo y pintor nacido en Denia Vicente Victoria (1650-1709), representan la adoración del cordero místico por coros de ángeles y santos. En las pechinas de la cúpula encontramos cuatro doctores de la iglesia, obra de la mano de José Camarón.

En el Altar Mayor encontramos una talla policromada de la Virgen del Carmen con el Niño, patrona de la Orden Carmelitana, encargada de la custodia del templo.

A los pies del templo, en el lado de la epístola, un Cristo Crucificado de madera de gran tamaño.

La portada a la que antes nos hemos referido situada detrás de la torre campanario es muy sencilla y destaca por la presencia de una estatua de San Pedro. Esta formada por un arco de medio punto que apoya en dos pilastras sin decoración. Sobre el entablamento un friso de metopas y triglifos y en la parte superior junto con algunos adornos de bolas la imagen de San Pedro en el interior de una hornacina flanqueada por dos pilastras de orden jónico.

Cerca encontramos un panel de azulejos del siglo XVIII representando a los dos santos Vicentes (San Vicente Mártir y San Vicente Ferrer) entre una cruz y el escudo de la ciudad en la parte inferior.

Para los muy avispados diremos que a la izquierda de la portada principal existe otra puerta que nunca llegó a realizarse y que fácilmente puede adivinarse por encontrarse esta tapiada.

Lo más destacado es sin duda la decoración interior, ejecutada entre 1750 y 1765 por el escultor Luis Domingo (fallecido en 1767), según diseño de su maestro Hipólito Rovira. Obra realizada en estuco, pero trabajado con una calidad excepcional en color blanco nacarado, las recargadas formas llenas de ángeles, corlas, rocallas, telas y vegetación parecen trepar por las paredes. Este mismo tipo de decoración lo podemos observar también en la Capilla de la Comunión.

A los pies de la iglesia encontramos un bajorrelieve en estuco, que simula un enorme manto extendido y que acoge la imagen de la Virgen sedente entre nubes, rodeada de ángeles y símbolos marianos. Esta impresionante decoración continua por las paredes que forman las capillas laterales. Entre esta decoración destacan cartelas con pasajes bíblicos alusivas a San Andrés y otros personajes alegóricos.

En el Altar Mayor podíamos encontrar un Retablo dedicado a San Andrés, pero el mismo fue destruido durante la Guerra Civil y no se ha vuelto a reponer retablo alguno.

Otro de los elementos claves de la decoración de la iglesia, es la decoración cerámica formada por un zócalo de azulejos del siglo XVIII realizados entre 1750 y 1775 en la fábrica valenciana de Vicente Navarro (calle de la Corona) y pintados por Pere Rodríguez. Se trata de azulejos con una variada policromía de colores entre los que destacan los verdes, azules y amarillos tan propios de la zona levantina.

Comenzando por los pies de la iglesia, la primera capilla del lado del evangelio, encontramos dos paneles de azulejos frente a frente representando uno de ellos el nacimiento de la Virgen María con su madre Santa Ana y el de enfrente a San Joaquín orando mientras un ángel le transmite el próximo nacimiento de María.

La siguiente capilla está dedicada a la Virgen de los Desamparados, donde encontramos una talla policromada de la Virgen, y dos lienzos uno de ellos representando a la Virgen apareciéndose a unos personajes, mientras el otro obra de 1961 representa la proclamación de la Virgen como patrona del Reino de Valencia. Los paneles de azulejos que encontramos en esta capilla representan diversos temas alusivos a la ciudad de Valencia.

Continua la capilla de San José en donde encontramos un imagen del titular con el Niño en brazos, obra de madera policromada. Representado en los paneles de azulejos, vemos un castillo entre un río y diversa vegetación.

La capilla de Santa Teresa está presidida por una imagen de la santa, dos lienzos representando uno de ellos a una mujer de rodillas ante la visión de Cristo, mientras que el otro representa la escena de Santo Tomás tocando las llagas de Cristo. Los azulejos que forman el zócalo de esta capilla son los que mas deteriorados se encuentran.

En la siguiente capilla sólo encontramos una imagen de la Virgen del Carmen sobre una barca, que como ya sabemos es la patrona de los marineros.

Continuando nuestro recorrido pero ya en el lado de la epístola, nos encontramos con la Capilla del Niño Jesús de Praga, anteriormente dedicada a la Pasión de Cristo. Los paneles de azulejos que forman el zócalo hacen por tanto referencia a esta antigua advocación, y en ellos podemos encontrar elementos de la pasión: la columna, la corona de espinas, los clavos, el látigo y la esponja empapada en vinagre entre otros. En uno de los paneles encontramos en medio de un paisaje rocoso la figura de una cruz y las letras INRI.

La Capilla del Sagrado Corazón de Jesús se adorna como el resto de las capillas con paneles de azulejos que forman diversos paisajes con montañas, casas, ríos, decoración vegetal, árboles y un castillo.

La antigua Capilla de la Comunión, a la cual también se la conoce como de San Juan Nepomuceno, conserva lienzos alusivos a la vida de este personaje y son obra de Evaristo Muñoz. La capilla la preside una imagen de vestir de la Virgen de los Dolores. Los paneles de azulejos representan decoración vegetal, destacando en un ovalo una escena que representa a un pez sacando la cabeza fuera del agua. En la actualidad esta capilla se encuentra bajo la advocación de San Vicente Ferrer.

Continua la capilla de Santa Teresa del Niño Jesús, que preside una imagen de la santa con un ramo de flores en sus manos. Los zócalos representan escenas de paisajes con árboles y montañas. En unos azulejos encontramos una escena representando figuras de peregrinos y un monje.

La última capilla está dedicada a la Virgen del Remedio patrona de la población valenciana de Utiel.

La torre está formada por tres cuerpos en piedra, es lo único que se conserva de su época gótica, en ellos vemos pequeños vanos ojivales algunos de ellos tapiados, vanos que sirven para dar luz a la escalera de caracol de la torre. El cuerpo de campanas está realizado en ladrillo. Es del siglo XVII, construido entre 1669 y 1672, y lo forman pilastras dobles de orden toscano que flanquean las cuatro arcadas de medio punto coronadas todas ellas por una cornisa decorada con ménsulas y que da paso a una terraza. Sobre la misma un templete y un cuerpo octogonal cubierto por una pequeña cúpula. Remata todo el conjunto una veleta.

En el año 2003 y 2005 fueron colocadas en su campanario, cuatro campanas, ya que durante la Guerra Civil Española, las originales fueron fundidas. Los nombres actuales de estas campanas son Sant Andreu (2003), Santa Amalia (2003), Sant Pere (2005) y Sant Ignasi (2005).

Uno de los elementos muebles a los que hay que hacer mención, es a la talla románica conocida como la Virgen de las Victorias o la Virgen de las Batallas. Según la tradición esta imagen es la que portaba Jaime I el Conquistador y quedó custodiada en la capilla de San Jorge en el edificio que los Cavallers del Centenar de la Ploma tenía en las cercanías de este templo. Desaparecida la casa de dicha cofradía y por lo tanto su capilla, la imagen pasó a la Iglesia de San Andrés, para posteriormente pasar a la actual Parroquia de San Andrés que como hemos dicho se encuentra en la calle Colón y es donde se encuentra en estos momentos.

Fotos del interior de la iglesia: P.Alcántara

La Iglesia de San Juan de la Cruz en el recuerdo