Iglesia de San Antonio Abad
c/Sagunto, 188

El origen de esta iglesia se remonta al siglo XIV (hacia 1333) cuando la Orden Hospitalaria de San Antonio Abad (los antonianos) levantan una ermita y un hospital en terrenos adquiridos en el paraje de Orriols, en el antiguo camino de Aragón (actual calle Sagunto). De esta fábrica nada ha perdurado.

En el siglo XV, entre 1476 y 1492 se construye una iglesia de nueva planta de tradición gótica al estilo de las llamadas de reconquista, es decir nave única rectangular, cubierta a doble aguas con arcos de diafragma y techumbre de madera.

En el siglo XVIII la iglesia es reformada entre 1765 y 1768 según los cánones neoclásicos de la época, obras llevadas a cabo por fray Francisco de Santa Bárbara que ya había intervenido en las obras llevadas a cabo en San Miguel de los Reyes.

En 1787 el papa Pío VI suprime la orden de los antonianos, y en 1791 los monjes se ven obligados a abandonar el monasterio por orden del rey Carlos IV. El convento queda vacío hasta 1805 en que es comprado por la orden de los dominicos, que ponen el convento bajo la advocación de San Antonio y San Onofre. En 1835 no obstante con la desamortización de Mendizábal estos se ven obligados a abandonar el convento.

La propiedad del convento pasa al Estado, pero a petición del Arzobispado la Iglesia atiende las necesidades espirituales de Orriols, aunque dependiente de otra parroquial.

En 1837 las monjas de San Cristóbal compran el convento desamortizado para establecer en él su residencia. En 1863 la techumbre de la iglesia cae dejando a la vista la bóveda gótica. Las monjas proceden a su restauración y ampliaron el convento con un patio neoclásico de dos plantas, adosado a la iglesia por el lado de la epístola.

La planta baja del patio está formado por grandes arcos de medio punto realizados en ladrillo sobre un zócalo de piedra. El segundo piso tiene la misma disposición pero esta vez los arcos son de menor tamaño y quedan cerrados por vitrales. Las paredes del claustro bajo dispone en todo el perímetro de un alto zócalo de azulejos de color azul y amarillo.

En 1899 las monjas se trasladan a un nuevo monasterio y el 8 de marzo del mismo año adquiere el convento la Orden Salesiana con el objeto de establecer un Colegio de niños, para ello levantan un tercer piso en el patio o claustro que las monjas de San Cristóbal habían levantado. Este tercer piso con variaciones sigue la misma lógica constructiva que los pisos inferiores. La iglesia en esta fecha sigue siendo propiedad del Arzobispado.

Durante la Guerra Civil Española el convento es usado como hospital de sangre, siendo denominado como Hospital de la Pasionaria. Después de la Guerra, los salesianos vuelven a ocupar el convento para seguir su actividad docente, y el templo es elevado a la categoría de parroquial con el nombre de San Antonio Abad.

De su anterior estructura gótica apenas restan cuatro arcos de diafragma y parte de la techumbre, elementos que quedan ocultos por la actual bóveda de medio cañón, realizada por fray Francisco de Santa Bárbara.

La iglesia en la actualidad se define como de nave única de cinco tramos, bóveda de medio cañón, corto transepto en cuyo crucero se levanta una cúpula circular y presbiterio rectangular. La bóveda del presbiterio y las pechinas de la cúpula se encuentran pintadas al fresco, atribuidas según Orellana a Antonio Beltrán, pintor de la Real Academia de San Carlos de Valencia. Otros autores las atribuyen a un discípulo del pintor Vicente López.

Las pinturas del presbiterio representan una gloria celestial, en cuyo centro encontramos a Dios Padre y al Espíritu Santo en forma de paloma. Bajo ellos una Última Cena, donde destaca la Copa del Santo Cáliz con su forma actual llevada por Jesús. Junto a él y formando unidad pictórica vemos a la Virgen María ofreciendo las tórtolas en el templo, Moisés en el Monte Sinaí, el sacrificio de Isaac etc. Completan esta gloria celestial un conjunto de ángeles músicos y ángeles turiferarios entre nubes.

En el presbiterio encontramos el Retablo Mayor en cuyo centro y en una hornacina encontramos la imagen de San Antonio Abad, obra actual de José Pérez Gregori. El retablo dispone de dos columnas corintias con fustes acanalados a cada lado, que sostienen un entablamento que remata en un frontón triangular.

La decoración interior se corresponde con pilastras estriadas adosadas de estilo corintio y capiteles de acanto dorados. La separación de las capillas laterales y la nave central se realiza a través de arcos de medio punto. La iluminación se realiza a través de los vanos situados en el tambor de la cúpula del crucero.

En el transepto encontramos dos retablos, ambos de estilo barroco, en el lado del evangelio dedicado a María Auxiliadora, con escultura en madera policromada de Carmelo Vicent. En el lado de la epístola San Juan Bosco, también de madera policromada y obra de José Arnal.

Dispone de tres capillas laterales por lado. Entre estas capillas destacamos la dedicada a San José, en la que aparece la figura del santo exenta con el Niño Jesús y el bastón florido; y la capilla recientemente abierta dedicada a los mártires salesianos de la Guerra Civil Española.

La primera capilla del lado del evangelio según entramos por la puerta, está dedicada a Capilla de la Comunión. Esta se dispone en planta de cruz griega, en cuyo crucero se levanta una cúpula sobre pechinas. Preside la capilla una imagen de la Virgen del Rosario, obra moderna de Vicente Bellver. Destaca así mismo en uno de los brazos de la capilla una imagen de Cristo crucificado realizada por José María Ponsoda.

La primera capilla del lado de la epístola (frente a la capilla de la Comunión) según entramos por la puerta principal, es en realidad un pasillo que permite el acceso al claustro o patio del colegio de los salesianos.

A los pies de la iglesia encontramos un pórtico o atrio cubierto, en cuya parte superior se sitúa el coro y órgano de la iglesia.

El acceso a la iglesia se realiza a través de una sencilla puerta formada por un arco de medio punto. A ambos lados sendos arcos de medio punto enmarcan dos ventanas adinteladas que permiten el paso de la luz al atrio. Por encima de la puerta en una hornacina encontramos una imagen de San Antonio Abad, con su fiel amigo y con el que siempre se le representa: el cerdo. La escultura va firmada en su base por J. Palerm.

En la fachada de la iglesia podemos ver un panel de azulejos con una representación del santo, un pozo y una imagen de la iglesia fácilmente reconocible en su actual fachada y una frase que dice: Si algú no pot parlar bé o no té la llengua prou neta. Sant Antoni te un remei: "L'aigua de la campaneta". El panel lleva la fecha de 1989. Debajo del panel se puede leer: La Hermandad de S.Antonio Abad a su santo patrón.

La historia anterior hace referencia al pozo que existió junto a la iglesia y que según la tradición tenía la virtud de curar a aquellas personas que tenían dificultad en el habla. El agua era recogida en un pequeño recipiente en forma de "campaneta" y se le daba de beber a este tipo de personas.