LA CASA DELS BOUS c/Pescadores, 39
Situado en el marinero barrio del Cabanyal a orillas del mar, recibe el nombre de "Casa dels Bous" (de los toros) porque en
este lugar se refugiaban los toros o bueyes que
sacaban las barcas de pesca de la orilla del mar. De cualquier modo el nombre de "bous" no proviene de los toros o bueyes sino de una
forma artesanal de pesca propia del Cabanyal que recibe el nombre de pesca dels bous.
El edificio fue construido a instancias de la Marina Auxiliante (anteriormente llamada Marina Protectora), sociedad
creada en 1874 con el fin de agrupar y ayudar en todo lo
menester a los pescadores del Cabanyal o Poble Nou del Mar. En principio la Casa dels Bous se encontraba en la calle San Telmo pero este lugar quedaba muy lejos
de la orilla y hubo que buscar otro emplazamiento. La ocasión les llegó con la visita del rey Alfonso XII a Valencia en 1877. Consiguieron hacerle
llegar un escrito con sus reclamaciones; y el rey en persona les escribió un mensaje que sirvió como carta fundacional de la nueva casa.
El mensaje firmado por el rey decía asi: Ninguna autoridad se oponga a que los pescadores de Pueblo Nuevo
del Mar, pertenecientes a la Marina Auxiliante
edifiquen una casa para los toros en la playa.
La casa tiene escaso valor arquitectónico, de hecho se encuentra en estado lamentable, pero tiene el encanto de su valor
patrimonial y cultural ya que la casa es citada en varias ocasiones en el libro Flor de Mayo del novelista
Vicente Blasco Ibañez. También se comenta que en la casa guardaba el pintor
Joaquin Sorolla los cuadros mientras los pintaba.
Situada justo enfrente de
La Lonja de los Pescadores, es patrimonio de todo el barrio maritimo que quiere conservarlo a pesar
de su manifiesto estado de abandono. Destaca en su fachada sur un
reloj de sol recientemente restaurado. En su parte superior lleva la fecha de 1895.
Se trata de una casa de finales del siglo XIX al que le precede un patio descubierto cerrado por un portón encarado al este,
es decir cara al mar. El edificio de dos plantas, tiene su entrada formado por un arco rebajado y sobre el mismo un balcón con
antepecho de forja. Cuatro ventanas dos por piso completan el conjunto. En la fachada se podía encontrar dos cabezas de
bueyes sin cornamenta, recuerdo perpetuo del uso de la casa.
La "Casa dels Bous" en el recuerdo
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