REAL CONVENTO DE RELIGIOSAS
FRANCISCAS DE LA PURIDAD Y SAN JAYME c/Convento de la Puridad, 4
El actual edificio del Convento de la Puridad, se alza sobre una antigua casa gótica, perteneciente a la
desaparecida Cofradia de San Jaime (Real Cofradia de San Jaime [Nostre Senyor Deu Jesu Christ, la Verge Maria y Sent Jaume
Apòstol]), fundada en 1246 por el obispo de Valencia Arnaldo de Peralta (1243-1248).
Destaca por su interés la portada de arco realizada con grandes sillares de piedra, retallado a la manera barroca. Sobre ella un
escudo o peana completamente deteriorado que hace imposible su identificación. Junto a ella encontramos una segunda
puerta más sencilla sin mayor interés. Su fachada de cuatro plantas dispone de ventanas adinteladas cerradas por rejas. En la
misma y en el interior de una hornacina una imagen labrada en piedra de la
Purisima Concepción; debajo de ella un
panel cerámico que dice:
"Yglesia del Real Convento de Religiosas Franciscas de la Puridad y San Jayme".
El convento al ser de clausura hace imposible su visita, pero poco mas se puede decir de este convento a no
ser que nos remontemos a la época de su creación cuando el cenobio ocupaba un lugar distinto del actual, y
es que en este lugar sólo estan desde mitad del siglo XIX.
En la fachada del convento podemos ver una
lápida en mármol negro que conmemora el VI centenario del gesto de
Francesc Vinatea ante el rey de Valencia Alfonso II.
La lápida dice así:
"De esta antiga casa de la Confraria de Sent Jaume on foren a.justats el consells que regiren la vida de Valencia va eixir el esforcat Vinatea
en MCCCXXXIII per a oposar el protestament de Valencia al rei Alfons II pel contrafur de la donaciò al infant Ferran de les villes de Alzira,
Borriana, Castelló, Morella, Molvedre i Xàtiva que foren alliberades al gest sublim de varò tan insgine que el poble valencià va secundar ab
gran virilitat. Lo Rat Penat sots el patronat del Ajuntament de Valencia i ab el concurs de Agrupació Valencianista Republicana, Centre de
Actuació Valencianista, Consell de Orientació Valencianista, Orfeó Valencià, Agrupació Valencianista Escolar i Acció Nacionalista Valenciana
en el VI centenar de la gesta i per a la seua memoria al (...) VIII Octubre MCMXXXIII".
La historia del convento se inicia en 1239 sólo un año después de la conquista de la ciudad de Valencia por
parte del Rey don
Jaime I, cuando entrega a Ximen Pérez de Arenós una ermita extramuros de la ciudad con la obligación de ampliar y levantar
sobre ella un convento para las
religiosas de la Orden de Santa Clara, bajo el patronato de Santa Isabel de Hungria.
Este monasterio se ubicaba en el entoncés poblado de Roteros, en una amplia zona hoy ocupada por las calles Bolseria, rey don Jaime, Conquista,
Murillo y Monjas, mas o menos en la zona de la Plaza del Tossal, entonces extramuros de la ciudad al quedar
fuera del recinto musulman de la época.
A partir de este momento y hasta el XIX el monasterio iría ampliandose y adquiriendo
mayor importancia, siendo uno de los mas importantes del Reino de Valencia y uno de los mas grandes de los
situados intramuros de la ciudad una vez ampliadas las murallas de la ciudad en el siglo XIV. Disponía de cementerio, huertos, claustro y dormitorios
para albergar trescientas monjas, además estaba rodeada por una alta muralla o cerca que lo aislaban del mundo exterior.
En 1250 el obispo de Valencia Andrés Albalat, cede al monasterio una espina de la corona de Cristo y un
trozo de Lignun Crucis.
La madre abadesa tenía el privilegio de indultar a un preso una vez al año. Este privilegio le fue otorgado con ocasión en que un grupo
de condenados pasaba por la puerta del convento, cuando uno de ellos se imploró a la imagen de la Virgen que allí se encontraba, y en ese
momento la corona que portaba la Virgen cayó al suelo, lo que se consideró milagroso. A partir de entoncés se le reconoció a la madre
abadesa del monasterio el privilegio de indultar a un reo.
Hacia 1402 es conocido como Real Monasterio de Santa Isabel, pero
en 1534 por un privilegio del papa Clemente VII pasaron a denominarse de la Purisima
Concepción (Purisima Concepción de la Sacratísima Virgen María), de donde tomarían su actual nombre. No obstante el cenobio sería conocido
indistintamente como Convento de Santa Isabel o de la Puridad. El nombre de Purisima Concepción le viene por la
especial veneración que recibía un lienzo de la Virgen con el Niño que se encontraba en el convento y que una monja había traido desde
Mallorca y a cuya intercesion de la Virgen le debía la vida.
La estructura del convento es facilmente identificable en el plano del Padre Tosca de 1704 y en de José
Fortea del año 1745. Hoy en dia de este
gran monasterio sólo queda un trozo de lienzo de la muralla de 24 metros de largo y 10 metros de altura,
dos contrafuertes de la muralla y un trozo de huerto de 300 m2. La cerca rodeaba las distintas dependencias y
parte del jardin o huerto que disponía. Estos restos son muy dificiles de ver por encontrarse entre los
edificios modernos y en zonas de propiedad particular. Este trozo de muralla puede datarse a finales
del siglo XVII, en torno a 1698.
De la observaciòn del plano de Fortea sabemos que el monasterio tenia su entrada por la actual calle de la
Bolseria y que las murallas del convento corrian pegadas a las actuales calles de Quart, Palomar, Murillo,
moro Zeit y Monjas, lo que da idea de la gran extensión que tenía. Traspasada la puerta se accedia a
un patio rectangular y en uno de los laterales se encontraba la iglesia conventual y mas allá el claustro.
Al fondo se encontraba el gran jardín, con arboles frutales y huerto donde las monjas cultivaban los
productos necesarios para su consumo. Al encontrarse muy cerca de las murallas de la ciudad y en una zona de
mucho paso (la calle Caballeros) el monasterio disponia de la cerca o muralla para su protección y aislamiento.
En 1836 con la desamortización de Mendizabal el convento tuvo que ser abandonado y en 1837 fue derribado. Sobre el solar se
construyeron nuevas casas muchas de las cuales aún subsisten. Las monjas pasaron al
Monasterio de la Trinidad para despues pasar en 1854 a la casa de la antigua Cofradia de San Jayme, lugar donde ahora
se ubican.
Es este momento cuando las monjas deciden pasar a denominarse
Convento de la Puridad y de San Jayme, denominación que aún perdura.
El primer retablo Mayor que tuvo la capilla dedicada a la Purisima Concepción
se encuentra en el
Museo de Bellas Artes de Valencia. La Capilla de la Concepción fue obra de Francisco Padilla y Juan Simón y fue encargada por la
abadesa Damiata de Mompalau.
El retablo tardo-gótico es conocido como de La Puridad.
La obra pictórica es de Nicolas Falcó mientras que la imagineria es de Pablo,
Damian y Onofre Forment. Se trata de un
retablo con influencias aragonesa y con pinturas al oleo sobre tabla fechado entre 1500-1515 (siglo XVI).
En 1691 y al amparo de nuevos gustos artísticos se contruye un nuevo Retablo Mayor obra de Leonardo Julio Capuz (Onteniente 1660 -1731).
Construido en estilo barroco, se sabe que en el centro figuraba la imagen de la Purisima Concepción obra del pintor valenciano
Juan Conchillos Falcó (1641-1711) pintada en 1697. La decoración se completaba con columnas salomonicas y ocupaba la totalidad
de la cabecera de la iglesia. El retablo desapareció en la desamortización de 1836.
El anterior retablo gótico llegaría a parar después de diversas visicitudes y traslados al actual Museo de Bellas Artes de Valencia donde se
conserva y puede ser admirado.
Cabe destacar que en el lugar de la ubicación original del monasterio, concretamente en la actual calle
Palomar 6, residió Francisco Perez Bayer, conocido erudito de la Ilustración, que
nació el 11-11-1711 y falleció el 27-01-1794. En el lugar encontramos una placa
commemorativa colocada por la Real Sociedad Económica de Amigos del Pais que dice:
Al Ilmo Francisco Perez Bayer / sabio orientalista, en memoria / Valencia a 25 de enero de 1878, vivió en esta casa
La actual iglesia se encuentra bajo la advocación de la
Inmaculada Concepción, en cuyo altar encontramos la imagen mariana, obra de José
Maria Ponsoda y a ambos lados
sendas imágenes de San Francisco de Asís y Santa Clara. La capilla de estilo clásico es de una sóla nave, bóveda de cañón con arcos rebajados y
lunetos. La bóveda apoya en un entablamento sostenido a su vez por columnas corintias adosadas a los muros.
Al fondo haciendo pared con la calle Samaniego encontramos el pequeño claustro, con una fuente en una de sus esquinas. La pandas del claustro
quedan formadas mediante arcos rebajados apoyados en pilares de sección rectangular.
El vestibulo del monasterio exhibe un panel cerámico con alegorias alusivas a la Virgen, destacando una "fons vitae" en el centro. En una de las
salas se conservan los escudos de los barones de Terrateig procedentes del palacio
derribado que habia colindante con el convento en la calle Samaniego. Entre el
patrimonio mueble que conserva encontramos una imagen de la Virgen en piedra policromada de estilo gótico renacentista conocida como
Virgen del Oratorio y otra imagen conocida como Virgen del Coro y del Consuelo, realizada en madera de nogal en estilo gótico procedente de
Malinas y fechada entre 1520 y 1525.
En el locutorio encontramos un retablo de cerámica de la Purisima Concepción realizado en 1857 copia de un lienzo de
Joan de Joanes.
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