Real Convento de la Puridad y de san Jaime
Monasterio de la Puridad - c/Convento de la Puridad, 4

El edificio del convento o monasterio de la Puridad, se alza sobre una antigua casa gótica de finales del siglo XIV o principios del XV, sede de la desaparecida "Cofradía de San Jaime" (Nostre Senyor Deu Jesu Christ, la Verge Maria y Sent Jaume Apòstol), fundada en 5 de noviembre de 1246 por el obispo de Valencia Arnaldo de Peralta († Zaragoza 1271 / obispo entre 1243 y 1248). Fue puesta bajo la titularidad del apóstol Santiago el Mayor, en honor al rey Jaime I el Conquistador por ser este su santo patrón.

Destaca por su interés la portada en arco de medio punto realizada con grandes sillares de piedra al estilo del gótico levantino. Sobre ella el escudo de la cofradía completamente deteriorado que hace imposible su identificación. Junto a ella encontramos una puerta adintelada sin mayor interés. Sobre esta y en el interior de una hornacina, una imagen labrada en piedra de la Purísima Concepción; debajo de ella un panel cerámico que dice: "Yglesia del Real Convento de Religiosas Franciscas de la Puridad y San Jayme". Con posterioridad la imagen de la Purísima Concepción ha sido protegida con una urna de cristal. Su fachada principal que asoma a la calle Convento de la Puridad, tiene cuatro plantas y dispone de ventanas adinteladas cerradas por rejas. El total solar del convento es mucho mas amplio, el jardín del convento llega hasta la calle Samaniego, también tiene una entrada secundaria al patio por la calle conde de Almodovar nº 3.

En la fachada del convento podemos ver una lápida en mármol negro que conmemora el VI centenario del gesto de Francesc Vinatea ante el rey de Aragón Alfonso IV el Benigno.

La lápida dice así: "De esta antiga casa de la Confraria de Sent Jaume on foren a.justats el consells que regiren la vida de Valencia va eixir el esforcat Vinatea en MCCCXXXIII per a oposar el protestament de Valencia al rei Alfons II pel contrafur de la donaciò al infant Ferran de les villes de Alzira, Borriana, Castelló, Morella, Molvedre i Xàtiva que foren alliberades al gest sublim de varò tan insgine que el poble valencià va secundar ab gran virilitat. Lo Rat Penat sots el patronat del Ajuntament de Valencia i ab el concurs de Agrupació Valencianista Republicana, Centre de Actuació Valencianista, Consell de Orientació Valencianista, Orfeó Valencià, Agrupació Valencianista Escolar i Acció Nacionalista Valenciana en el VI centenar de la gesta i per a la seua memoria al esdevenidor. VIII Octubre MCMXXXIII".

La cofradía de san Jaime gozó de mucha importancia durante todo el periodo bajo medieval, su prestigio traspasaba con creces los límites de la ciudad y la pertenencia a ella, era signo de prestigio entre la burguesía y los regidores valencianos. Como signo distintivo propio portaban un cirio de color verde lo que hacía que fueran fácilmente identificables.

El convento al ser de clausura hace imposible su visita, pero poco mas se puede decir de este convento a no ser que nos remontemos a la época de su creación cuando el cenobio ocupaba un lugar distinto del actual, y es que en este lugar solo están desde mitad del siglo XIX, cuando en 1854 se trasladan a este lugar.

La historia del convento se inicia en 1239, solo un año después de la conquista de la ciudad de Valencia por parte del rey Jaime I, cuando este hace entrega al noble Ximén Pérez de Arenós, de un oratorio extramuros a la ciudad, con la obligación de ampliar y levantar sobre ella, un convento para las religiosas de la "Orden de Santa Clara" y que debía quedar bajo el patronato de santa Isabel de Hungría. Por cierto que la santa húngara, era hermanastra por parte de padre, de Violante de Hungría, esposa del rey Jaime I.

Este monasterio se ubicaba en el entonces poblado de Roteros, una amplia zona hoy ocupada por las calles Bolsería, rey don Jaime, Conquista, Murillo y Monjas, mas o menos por situarnos en la zona de la actual plaza del Tossal, entonces extramuros de la ciudad al quedar fuera del recinto musulmán de la época. Comenzaría su andadura con el nombre de "Real monasterio de Santa Isabel".

A partir de ese momento y hasta el siglo XIX el monasterio iría ampliándose y adquiriendo mayor importancia, siendo uno de los mas importantes del reino de Valencia y uno de los mas grandes de los situados intramuros de la ciudad una vez ampliadas las murallas de la ciudad en el siglo XIV. Disponía de cementerio, huertos, claustro y dormitorios para albergar a trescientas monjas, además estaba rodeada por una alta muralla o cerca que lo aislaban del mundo exterior y de la cercana "morería".

En 1250 el obispo de Valencia Andrés Albalat (obispo entre 1248 y 1276), hace entrega al monasterio de una espina de la corona de Cristo y un trozo de Lignun Crucis. Además la madre abadesa tenía el privilegio de indultar a un preso una vez al año. Este privilegio le fue otorgado con ocasión en que un grupo de condenados pasaba por la puerta del convento, cuando uno de ellos se imploró a la imagen de la Virgen que allí se encontraba, y en ese momento la corona que portaba la Virgen cayó al suelo, lo que se consideró milagroso. A partir de entonces se le reconoció a la madre abadesa del monasterio el privilegio de indultar a un reo.

En 1534 por un privilegio del papa Clemente VII pasaron a denominarse de la "Purísima Concepción" (Purísima Concepción de la Sacratísima Virgen María), de donde tomarían su actual nombre (Purísima y Puridad son sinónimos). No obstante el cenobio sería conocido indistintamente como "Convento de Santa Isabel o de la Puridad". El nombre de Purísima Concepción le viene por la especial veneración que recibía un lienzo de la Virgen con el Niño que se encontraba en el convento y que una monja había traído desde Mallorca y a cuya intercesión le debía la vida, al haberla salvado a ella y a su padre de una tormenta en el mar.

La planta del convento es fácilmente identificable en el plano del padre Tosca de 1704 y en el de José Fortea del año 1745. Hoy en día de este gran monasterio solo queda un trozo de lienzo de la muralla de 24 metros de largo y 10 metros de altura, dos contrafuertes de la muralla y un trozo de huerto de 300 m2. La cerca rodeaba las distintas dependencias y parte del jardín o huerto que disponía. Estos restos son muy difíciles de ver por encontrarse entre los edificios modernos y en zonas de propiedad particular. Este trozo de muralla puede datarse a finales del siglo XVII, en torno a 1698.

De la observación del plano de Fortea sabemos que el monasterio tenia su entrada por la actual calle de la Bolsería y que las murallas del convento corrían pegadas a las actuales calles de Quart, Palomar, Murillo, moro Zeit y Monjas, lo que da idea de la gran extensión que tenía. Traspasada la puerta se accedía a un patio rectangular y en uno de los laterales se encontraba la iglesia conventual y junto a ella el claustro. Al fondo se encontraba el gran jardín, con árboles frutales y huerto donde las monjas cultivaban los productos necesarios para su consumo. Al encontrarse muy cerca de las murallas de la ciudad y en una zona de mucho paso (la calle Caballeros) el monasterio disponía de la cerca o muralla para su protección y aislamiento.

En 1836 con la desamortización de Mendizábal el convento tuvo que ser abandonado. En 1843 fue comprado por Domingo Skerret con el compromiso de usar el convento para la instalación de una industria, pero en 1846 incumpliendo el compromiso asola el monasterio y lo derriba. Sobre el solar se construyeron nuevas casas muchas de las cuales aún subsisten. Las monjas pasaron al Monasterio de la Trinidad para después pasar en 1854 a la casa de la antigua "Cofradía de San Jayme", lugar donde ahora se ubican. Es este momento cuando las monjas deciden pasar a denominarse Convento de la Puridad y de San Jayme, denominación que aún perdura.

El primer retablo mayor que tuvo el monasterio dedicado a la Purísima Concepción se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Valencia, es conocido como "Retablo de la Puridad" y fue un encargo de la abadesa Damiata de Mompalau. Se trata de un retablo con influencias aragonesas con espacio reservado para la exposición del Santísimo. De estructura tardo-gótica, la imaginería es obra realizada entre 1500 y 1503 por los hermanos Pablo, Damián y Onofre Forment. Las pinturas fueron realizadas entre 1500 y 1515 por Nicolás Falcó, y son tablas pintadas al óleo con escenas de la vida de la Virgen María. Este retablo después de diversas vicisitudes y traslados fue a engrosar los fondos del Museo de Bellas Artes de Valencia.

En 1691 y al amparo de nuevos gustos artísticos se construye un nuevo retablo mayor obra de Leonardo Julio Capuz (* Onteniente 1660 † 1731). Construido en estilo barroco, se sabe que en el centro figuraba la imagen de la Purísima Concepción obra del pintor valenciano Juan Conchillos Falcó (* 1641 † 1711) pintado en 1697. La decoración se completaba con columnas salomónicas y ocupaba la totalidad de la cabecera de la iglesia. El retablo desapareció en la desamortización de 1836.

Cabe destacar que en el lugar de la ubicación original del monasterio, concretamente en la actual calle Palomar nº 6, residió Francisco Pérez Bayer, conocido erudito de la Ilustración, que nació el 11-11-1711 y falleció el 27-01-1794. En el lugar encontramos una placa conmemorativa colocada por la "Real Sociedad Económica de Amigos del País" que dice: Al Ilmo Francisco Pérez Bayer / sabio orientalista, en memoria / Valencia a 25 de enero de 1878, vivió en esta casa.

La actual iglesia en este su nuevo emplazamiento fue construida en 1704 por la "Cofradía de Santiago", se encuentra bajo la advocación de la Inmaculada Concepción, en cuyo altar encontramos la escultura mariana, obra de José María Ponsoda Bravo y a ambos lados sendas tallas de san Francisco de Asís y santa Clara. La iglesia de estilo clasicista es de una sola nave, bóveda de cañón con arcos rebajados y lunetos. La bóveda apoya en un entablamento sostenido a su vez por columnas corintias adosadas a los muros. La iglesia ha sido muy reformada en siglos posteriores.

Dispone el convento de un patio-jardín con pared a la calle Samaniego a espaldas de la fachada principal. Este jardín que hace de pequeño claustro tiene una fuente en una de sus esquinas. La pandas del claustro quedan configuradas mediante arcos rebajados apoyados en pilares de sección rectangular.

En el vestíbulo del monasterio se exhibe un panel cerámico con alegorías alusivas a la Virgen, destacando una fons vitae en el centro. En una de las salas se conservan los escudos de los barones de Terrateig procedentes del palacio derribado que había colindante con el convento en la calle Samaniego. Entre el patrimonio mueble que conserva encontramos una imagen de la Virgen, en piedra policromada de estilo gótico renacentista, conocida como "Virgen del Oratorio" y otra imagen conocida como "Virgen del Coro y del Consuelo", realizada en madera de nogal en estilo gótico procedente de Malinas (Países Bajos) y fechada entre 1520 y 1525. En el locutorio encontramos un retablo de cerámica de la Purísima Concepción realizado en 1857 copia de un lienzo de Joan de Joanes.