El primer indicio de la existencia del puente
es en 1486 (siglo XV), mientras que su realización en piedra esta fechada entre 1604 y 1608.
De la mano de Jerónimo Negret y Sebastián Gurrea, las obras finalizaron en 1608, según decía una lápida
hoy perdida sobre la imagen de San Luis Beltrán que estuvo en el puente.
En su origen el puente debió ser de madera (finales siglo XIII).
Posee trece arcos de menor
anchura que los otros puentes y sobre los dos tajamares existían sendas esculturas de San Luis Bertran y Santo
Tomás de Villanueva obras del italiano Jacobo Antonio Ponzanelli realizadas en
1693, y trasladadas en 1950 al
Puente de La Trinidad. Las mismas fueron retiradas en 1906 al ensancharse el puente y entre esta fecha y 1950 en que se colocaron
en el Puente de la Trinidad estuvieron
depositadas en el Museo de Bellas Artes de Valencia. Estas esculturas sustituyeron a sendas cruces.
Hoy día se ha colocado una
escultura de San José, obra de
Octavio Vicent con una inscripción que
dice: Las fallas a su santo patrón. Valencia 1951 . La escultura representa a San José como carpintero y a un niño que golpea una gubia.
En este punto, el cauce del río se curvaba, dejando libres unos terrenos que eran utilizados
para el almacenaje de madera. Posteriormente se aprovecharon para la construcción de las Alameditas
de Serranos, que discurre entre este puente y el citado de los Serranos.
El puente ha sido conocido también como Puente Nuevo, de la Zaidía o de Santa Cruz, aunque de estos
nombres todos ellos han pasado ya a la historia.
Construido frente al convento de San José que todavia se conserva y del antiguo
Portal de San José derruido en 1868, de ellos toma su nombre.
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