Puerto de Valencia

Valencia fue fundada en el año 138 antes de Cristo sobre una isla situada en el centro del río Turia, alejada del mar unos pocos kilómetros; el primer puerto de la ciudad fue por tanto un puerto fluvial. Las embarcaciones llegaban hasta un pequeño muelle hecho de madera en el mar y desde aquí pequeñas embarcaciones remontaban el río hasta el puerto de la ciudad.

Durante siglos Valencia careció de un puerto de mar en condiciones. Su costa baja y arenosa no ofrecía protección adecuada a los barcos, y las corrientes y tormentas marinas aterraban cuando no destruían los sucesivos embarcaderos que se construyeron.

Con el desarrollo de la ciudad, la costa se va poblando de marineros y pescadores y se crea Villanueva del Grao, se trata de un pequeño poblado protegido con una frágil muralla y una torre. En este poblado se erige una pequeña iglesia dedicada a Santa María que con el tiempo se llamaría Santa María del Mar. También se construyen las Atarazanas para la reparación de barcos y conservación de útiles marineros.

Durante los siglos XIV y XV la actividad portuaria va en aumento, en el año 1535 se levanta un baluarte o fortaleza que viene a dar mas seguridad al puerto costero, pero las instalaciones siguen siendo precarias y de madera y el transporte de mercancías sigue realizándose en barcas a través del río.

Tras varios proyectos fallidos, como el que ejecutara en 1676 Tomás Güelda, para la construcción de un embarcadero en piedra, no será hasta 1792 cuando el ingeniero hidráulico Manuel de Mirallas recupere el proyecto de Tomás Güelda y construya un puerto de referencia para la ciudad.

A partir de esta fecha las obras de mejoras se suceden, durante el siglo XIX se construye el dique de Levante, y el contradique de Poniente, por lo que queda cerrada una dársena interior pentagonal, que es el germen del actual puerto de Valencia.

La dársena interior del puerto muestra una serie de construcciones y artilugios de indudable encanto, testimonio muchos de ellos de actividades pasadas. Es el caso de los tinglados para almacenaje de mercancías, construidos en hierro hacia 1911 y en los que destaca la decoración modernista alusiva al comercio y la navegación y los mosaicos cerámicos de temática valenciana, siguiendo un poco el hilo decorativo de la Estación del Norte. Los tinglados fueron obra de los ingenieros José María Fuster y Fausto Elio Torres. En un principio se construyeron seis, pero en la actualidad sólo quedan tres, los marcados con los números 2, 4 y 5.

Quedan en pie todavía alguna de las grandes grúas, testimonio de una época en la que las mercancías eran izadas en sacas, cajas o barriles hasta las bodegas de los cargueros, antes de que aparecieran los contenedores modernos. Son muchos los edificios destacables, como los Docks comerciales, proyectados por Demetrio Ribes hacia 1911, o el edificio de Aduanas, obra de Enrique Viedma de 1930.

Pero probablemente lo más singular sea la antigua Estación Marítima, con su torre del reloj, de clara inspiración francesa, (se trata de una copia de la Estación de Lyon de Paris) diseñada junto con la Escalera Real, hoy desaparecida, por el arquitecto-ingeniero Federico Gomez de Membrillera en 1914 y servía de grandiosa entrada marítima a la ciudad. Se trata de un edificio adscrito a la corriente modernista valenciana. En el remate de la torre una veleta con forma de barco y por debajo de ella la campana, de nombre María y fundida en el año 1915.



Más información sobre la campana en la página web de "Campaners de la Catedral de València"

En el presente siglo XXI y a raíz de la celebración de la Copa de America, el puerto ha sufrido una nueva e importante remodelación, creándose una dársena para embarcaciones de recreo y abriéndose nuevas zonas de paseo para disfrute de los ciudadanos de Valencia, que siempre ha vivido de espaldas al mar encerrados en sus murallas.

Uno de los elementos al que ya hemos hecho referencia y que ha desaparecido era la conocida como la Escalera Real. Construida a finales del siglo XVII con los sillares que utilizo Tomas Guelda en su intento por construir un puerto en condiciones, recibía el nombre de Real porque era la que había utilizado la reina Isabel II en una sus visitas a Valencia. La reina procedente de Alicante llego a Valencia en el buque "Francisco de Asís" para visitar las obras portuarias de Valencia. Artísticamente no tenían nada de especial pero si tenia cierto valor sentimental para los valencianos. Se encontraba situada junto enfrente del Edificio del Reloj. Con las ultimas obras realizadas se tomo la opción de derribarla.

Nuevos proyectos pretenden acercar mas el centro de la ciudad al mar, proyectos que en este momento sólo son eso, pero no dudamos que se harán realidad.

El Puerto en el recuerdo