CONVENTO DE SAN JOSE Y SANTA TECLA (hoy desaparecido)
El convento de San José y Santa Tecla de agustinas ermitañas, ya no existe, después de diversos
avatares el convento ha ido a parar a la cercana población de Picasent. Pero lo que es nuestro convento de su historia y su ubicación
en nuestra ciudad ya no queda mas que el recuerdo.
La fecha de fundación del convento la desconocemos ya que los archivos fundacionales han desaparecido o han sido destruidos. La primera
noticia de su existencia data de 1539. El convento se situaba junto a la Puerta de los Tintes (dels Tints) con sus muros pegados a la muralla
medieval en el mismo lugar donde hoy día se encuentra el
Centro Cultural La Beneficencia. El convento se encontraba bajo la titularidad de San José.
El nombre de la puerta le viene por ser este el barrio donde ejercian su actividad los tintoreros ya que por este lugar pasaba la acequia de
Rovella, elemento necesario para el ejercicio de su quehacer diario.
Debido a esta actividad muy molesta e insalubre, y la presencia de la cercana mancebía, que era el barrio donde las prostitutas ejercian su
profesión, las monjas del Convento de San José decidieron abandonar el cenobio en 1556 para trasladarse a la Iglesia de Santa Tecla en la actual
calle del Mar. El convento fué vendido en 1563 a los monjes franciscanos que se instalarón en él y lo pusierón bajo la titularidad de la Coronación
de Cristo, luego popularmente conocido como
Convento de la Corona.
Para los amantes de las curiosidades diremos que la
mancebía medieval de Valencia era uno de los lugares mas conocidos de toda Europa, siendo
su fama tal que incluso era visitado por reyes y principes.
El hecho mas importante del que guarda recuerdo el Convento de San José era la presencia en el monasterio de una talla de Cristo Crucificado
conocido como Cristo del Rescate. La historia de esta talla es muy curiosa. Según se cuenta en el siglo XVI los piratas de Argel abordaron en
el Mediterraneo un barco que se dirigia a Barcelona apoderadonse del cargamento y de la tripulación. Los tripulantes fueron vendidos como esclavos
en el mercado de Argel y entre el cargamento incautado se encontraba la imagen de Cristo Crucificado. Los piratas echaron al fuego la talla
de Cristo y llenos se sorpresa vieron como el fuego no consumia la madera.
En Argel se encontraban en ese momento los hermanos Pedro y Andrés de Medina negociando la liberación de una hermana
suya que años atras habia sido raptada por un ataque de piratas sobre la costa valenciana. Enterados los hermanos del milagro ocurrido con el
Cristo se personaron delante del jefe pirata con la intención de pagar un rescate por el Cristo. Acordarón que el precio del rescate seria el peso
de la talla en monedas de plata. Colocado el Cristo en una balanza nuevamente se obró un milagro porque el plato de la balanza solo admitia
treinta monedas de plata y ni una mas, por lo que el pirata y muy a su pesar tuvo que entregar la imagen a los hermanos Medina que embarcaron
rumbo a Valencia. Aun antes de salir se produjo otro milagro y es que el barco que los tenía que traer de regreso no avanzaba, y es que a la
figura de Cristo le faltaba un dedo y solo cuando recuperaron el dedo y se lo colocaron a la imagen el barco puzo zarpar.
De la hermana de los Medina nunca mas se supo ya que no consiguieron liberarla.
Ya en tierras del Reino de Valencia y
enterada la ciudad de estos milagros, todas las autoridades eclesiasticas querian para sí el ya conocido como Cristo del Rescate, pero ellos
prefieron depositarlo en el Convento de San José, donde la familia Medina tenia su capilla funeraria.
Trasladadas las monjas como ya hemos citado a la Iglesia de Santa Tecla, adquirieron unas casas colindantes al templo y sobre ellas
construyeron el monasterio. El cenobio pasó a llamarse Convento de San José y Santa Tecla, y sus monjas con el tiempo fueron conocidas
sencillamente como "Las Teclas". A este monasterio trajeron la monja el Cristo del Rescate y en una de sus capillas fue colocado con
gran veneracion.
A destacar de este lugar, el recuerdo que guardaba la ciudad de Valencia de encontrarse aquí una de las
cárceles donde fue encerrado
San Vicente Mártir en el siglo III. De hecho según se decia en el convento se encontraban unos peldaños
de escalera por donde habia subido el santo mártir para recibir la sentencia de muerte. Por eso en algunas ocasiones y hablando de San
Vicente Mártir, se recuerda este lugar como la Cárcel de Santa Tecla en alusión a la ubicación de la misma.
En 1580 se derribó la iglesia construyendose otra de nueva planta. Para la
construcción del templo se compraron varias casas, en una de ellas habia nacido en 1520 Nicolas Factor, concretamente la
casa se encontraba sobre el lugar que en la iglesia ocupaba el sagrario. Cuando nuestro personaje fue elevado a los altares como beato
Nicolás Factor la alegria de las monjas fue inmensa, celebrandose actos de devoción al santo con gran magnificencia.
En 1639 el
arzobispo de Valencia fray Isidoro de Aliaga costeó una imagen tallada en Italia de mármol blanco, que representaba
la figura de San Vicente Mártir sentado y con la cabeza inclinada sostenida por una de sus manos. Con el tiempo la figura sería conocida
como "Sant Vicent el Pobret" y fue colocada en una de las capillas de este convento de San José y Santa Tecla.
En el plano del padre Tosca de 1704 vemos el monasterio en su ubicacion de la calle del Mar y de su examen podemos decir que disponía
de dos puertas, iglesia de una unica nave y cabecera orientada al este. Espadaña a los pies.
Desde su instalacion en este emplazamiento la vida monacal habia gozado de relativa placidez y bonanza; pero este estado de cosas
cambiaron en 1868 cuando las Junta Revolucionaria de Valencia bajo el mandato de José Peris y Valero, creada durante el
conocido como sexenio revolucionario ordenaron la expulsión de las monjas del convento aduciendo razones urbanisticas ya que la zona
iba a ser remodelada y la estetica del convento no acompañaba a los nuevos planes urbanisticos.
Diversas autoridades eclesiales y gentes notorias de la ciudad hiceron hincapié en que el lugar guardaba recuerdo de San Vicente Mártir
patrón de la ciudad de Valencia, pero a pesar de las suplicas, el convento fue demolido, sobre su lugar se levantaron edificios de viviendas y se
abrió la actual calle de la Paz. Durante este periodo y por razones similares también desapareció el
Monasterio de San Cristobal situado muy cerca también en la calle del Mar.
Las monjas se trasladaron al
Monasterio de Santa Catalina de Siena y en él permanecieron desde 1868 hasta 1881. En 1879 habian
comprado el
Monasterio de San Vicente de la Roqueta que se encontraba muy deteriorado y realizadas obras de reforma pudieron
habitarlo en 1881. Con ellas llevaron en estos dos traslados aparte de otras reliquias, la imagen del Cristo del Rescate, la imagen de
"Sant Vicent el Pobret" y el Retablo del Altar Mayor.
En 1936 el Monasterio de San Vicente de la Roqueta fue ocupado por las milicias republicanas y las monjas expulsadas, al finalizar la guerra
las monjas que habian sobrevivido (algunas de ellas habian sido fusiladas), volvieron a ocupar el monasterio. La iglesia habia sido
incendiada y el retablo del Altar Mayor había ardido, la iglesia conventual fue convertida en el año 1941 en Parroquia de Cristo Rey.
Las monjas permanecieron en el monasterio hasta 1973. fecha en que se trasladaron a Picasent ante el total deterioro del monasterio.
El Cristo del Rescate fue llevado a la
Iglesia de San Esteban y la imagen de "Sant Vicent el Pobret" quedó en la Parroquia de Cristo de Rey.
Ruta Vicentina de San Vicente Mártir por la ciudad de Valencia.
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