REAL IGLESIA DE LOS SANTOS JUANES Pl.Mercado Sant Joan del Mercat
Declarada en 1942 Monumento Histórico Artístico Nacional, ostenta desde 1858 por decreto de la reina Isabel II, el titulo de Real Iglesia de los
Santos Juanes.
La primitiva iglesia gótica de "Sant Joan del Mercat", o "Sant Joan de la Boatella" se alzó en el siglo XIII en el arrabal de la ciudad
conocido como "la Boatella", fuera de las
murallas musulmanas. La primera mención de que disponemos es de 1240 en la cual el obispo Ferrer de Pallarés (1240-1243)
hace donación de la
antigua mezquita para que sobre ella se construya una iglesia dedicada a San Juan Bautista. En 1245 ya estaba construida pues se tiene
constancia de la firma de Petrus Ferran como rector de Sant Joan de la Boatella en un documento de la época.
En su origen se trataba de un templo gótico, de una sola nave, con capillas laterales entre
los contrafuertes y cubierta con bóvedas de crucería. A principios del siglo XIV un incendio obligó a reedificarla siguiendo el
mismo estilo.
De su antigua estructura gótica aún queda la nave, los contrafuertes y el gran
óculo cegado, conocido como "la O de Sant Joan", que fue concebido como un gran
rosetón en la fachada de los pies, pero que nunca se llegó a abrir. También son góticos unos arcos apuntados en la plaza de la Comunión
de San Juan.
En 1592 (siglo XVI) la iglesia sufrió un aparatoso incendio que obligó a una reconstrucción
casi total a lo largo de los siglos XVII y XVIII. La nueva construcción impulsada por el patriarca
San Juan de Ribera, se basaba
en un nuevo concepto decorativo y dinamico, el barroco exuberante, de tendencia
italiana y centroeuropea, en el que tienen una decisiva responsabilidad artistas
italianos como Jacobo Bertessi (de Cremona) y Antonio Aliprandi (de Milan). De esta época es donde le viene
su actual configuración.
Tiene cuatro fachadas: la principal situada a los pies, recae a la plaza de Brujas, la trasera a la plaza
del Mercado y las laterales la situada al sur a la calle Vieja de la Paja mientras que la norte a la plaza de la Comunion de San Juan.
En esta reconstrucción se continuó
conservando la nave única, pero el interior fue totalmente modificado. Se cubrió con bóveda de medio cañon; se construyó la
fachada barroca de la cabecera y la puerta del lado sur, amen de otras reformas que cambiarón
la fisonomia de la misma. La nave central está formada por siete tramos, con capillas laterales y
presbiterio poligonal decorado en 1628 con un retablo del escultor aragonés Juan Miguel de Orliens (retablo quemado en 1936).
Fachada principal (Plaza de Brujas) En la reforma se abrió en la
fachada de los pies, la
portada barroca
bajo el gran
óculo de piedra en cuyo interior se abrió una ventana poligonal.
Este de origen medieval siempre ha estado cegado pese a lo que
pudiera parecer. Se desconoce el motivo por el que no fue abierto pero se especula con la posibilidad
que dado el tamaño del mismo no hubo voluntad de acometer una obra de tal envergadura.
En la actualidad podemos ver en el óculo la ventana que fue abierta en su día, con bastante
mal gusto y mala leche. En esta
portada destaca el
cordero (simbolo de Juan el Bautista) y
el aguila (simbolo de San Juan Evangelista), los Santos
Juanes titulares de la iglesia. El aguila se situa en el interior del óculo mientras que el cordero de
menor tamaño se situa en la misma portada.
A los pies de la iglesia encontramos
la torre de tres cuerpos, la parte inferior conserva una
ventana circular
que nos recuerda su pasado gótico; mientras que la parte superior es plenamente barroca. Realizada a mitad del siglo XVII.
Ver nota
El nombre de las campanas son: El Borrego (1738), el Rafelet (1942), el Joanet (1942), El Roc (1942), La Maria (1942), El Pere (1942) y
el Joanot (1942).
Más información sobre las campanas en
Campaners de la Catedral de Valencia
Fachada lateral sur (Calle Vieja de la Paja) En esta fachada lateral se elevó el muro y
en ella se abrieron
ventanas rectangulares. Este nuevo paramento tapa casi completamente los
contrafuertes. De la simple visión de esta fachada se adivina que esta quedó inacabada, seguramente
por razones económicas.
Asi mismo se construyó una
portada de estilo barroco a la que rodean
ventanas apuntadas con parteluz y tracería gótica de la antigua fábrica.
Esta portada está formada por dos cuerpos, en el inferior se encuentra la puerta adintelada, mientras que en el
cuerpo superior destaca
la presencia de una hornacina, con una
imagen de la Virgen bajo una concha de venera. Completa la portada diversa decoración al gusto
barroco de la época, como son adornos de bolas, jarrones y lamparas. En la parte más alta de la portada, dos ángeles niños.
Fachada lateral norte. (Pl.Comunión de San Juan) En esta plaza se construyó la Capilla
de la Comunión antes citada. Podemos ver la puerta de acceso a esta capilla y otra
puerta que da acceso al interior de la iglesia. Estas portadas son las mas sencillas de todas las puertas de
que dispone la iglesia. Al otro extremo de la fachada
dos arcos góticos rehundidos, recuerdo de la
antigua fabrica, que bien podría tratarse de nichos sepulcrales o capillas exteriores.
En esta fachada podemos encontrar un
panel de azulejos con una oración del Cardenal Benlloch a la Virgen de los Desamparados.
Fachada trasera (Pl.del Mercado)
Destaca por lo infrecuente la amplia
fachada del Mercado, concebida como un grandioso retablo de piedra sobre una terraza
que domina la plaza frente a
la Lonja, formando un conjunto urbanístico único.
En la parte inferior de la terraza se abren
"les covetes de Sant Joan", semisótanos en los que antaño se
ubicaban talleres artesanales y tiendas de viejo, parte de la historia viva de Valencia.
La fachada es obra barroca de Jacobo Bertessi y Antonio Aliprandi. En la
fachada, encontramos en su parte superior y de izquierda a
derecha cuatro estatuas exentas que representan a San Francisco de Borja con la corona
ducal,
San Juan Bautista,
San Luis Bertrán y San Juan Evangelista, talladas de la mano
de Leonardo Julio Capuz y Felipe Coral.
En el centro de la parte superior,
un campanil triangular con un reloj y tres pequeños
balcones de hierro, flanqueados por dos columnas salomonicas; el campanil se remata con
unas pequeñas esculturas de San Vicente Mártir, San Vicente Ferrer y San Lorenzo mártir.
En lo mas alto una piramide con una esfera sobre la que descansa la veleta. Todo el conjunto profusamente
decorado con motivos propios del barroco y los
simbolos de los evangelistas.
La veleta es una representación del águila del Apócalipsis con el tintero en la boca, está construida
en metal y es obra junto con la esfera de Antonio Almela y Gregorio Ucell. Recibe el nombre de
"pardal de Sant Joan", y según cuenta la tradición se hacía mirar a los niños cuando sus humildes padres los abandonaban
en la plaza. (tradición recogida en los cuentos valencianos de Vicente Blasco Ibañez).
En el centro de este retablo en piedra que es la fachada y en medio de las dos puertas que permiten el
acceso a las sacristias encontramos una imagen de la
Virgen del Rosario, obra en estuco del italiano Jacobo Bertessi.
La imagen que se encuentra bajo un tejadillo sostiene entre sus
manos una esfera con las letras JHS y tres clavos y en la otra mano un rosario.
La Virgen se eleva sobre una nube sostenida por dos ángeles.
A ambos lados sendas puertas barrocas con imagenes en sendas hornacinas que representan a
San Juan Bautista y a
San Juan Evangelista. Estas puertas permiten el paso a las sacristias y estan realizadas en 1700 (siglo XVIII).
Interior
El interior del templo es de una desbordante imaginación barroca, con estucos de
Antonio Aliprandi. La nave central queda separada de las capillas laterales mediante arcos de medio punto. Sobre ellos ovalos pintados al
fresco en la mayoría ennegrecidos por el incendio de la iglesia ocurrido durante la Guerra Civil Española. A ambos lados de cada ovalo dos
figuras alegoricas realizadas por Jacobo Bertessi que guardan relación con escena pintada en el ovalo. En total 17 ovalos y 34 alegorias.
El resto es una desbordante decoración barroca de hojarasca y otros elementos decoratívos salidos de la mano de Aliprandi.
Los ovalos pintados al fresco narran la vida de los Santos Juanes, San Juan Bautista en el lado del evangelio y San Juan Evangelista en
el lado de la epistola. Además el interior se completa con grandes figuras que
representan a las Doce Tribus de Israel, estucos realizados por Jacobo Bertessi.
En la bóveda de medio cañón encontramos el conjunto de frescos que ejecutó con gran maestria
Antonio Palomino.
El responsable del programa iconógrafico pictórico fue el canónigo de la Xátiva Vicente Victoria, y le fue encomendado al
pintor Vicente Guilló, pero ante la incompetencia de este para realizarlo tuvo que dejarlo y se encomendó la obra al pintor
de camara del rey, Antonio Palomino.
Podemos encontrar tres niveles decórativos: el primero formado por las imagenes (esculturas) de Jacob y las doce tribus de Israel, el segundo
formado por las pinturas de los ovalos que sobre los arcos de las capillas laterales y el presbiterio narran la vida de los Santos Juanes, y el tercer
nivel, las pinturas al fresco de la bóveda.
Los frescos de Palomino son tal vez junto con la fachada antes descrita de lo mejor que
podemos encontrar en esta iglesia. Los frescos fueron concluidos por Antonio Palomino en
el año 1701. Su tématica desde el presbiterio hasta los pies es amplisima: La gloria de la
Santisima Trinidad, El libro de los siete sellos con el cordero, la Inmaculada con la luna en los
pies, los Santos Titulares, los coros de las virgenes, los patriarcas, los doctores, los angeles, los
santos del Apocalipsis, San Vicente Ferrer y la lucha de San Miguel con Lucifer y los
demonios.
En los lunetos de las ventanas aparecen los Apóstoles sentados sobre tronos y nubes. A los
pies: la humildad, la Verdad y la paz y San Judas Tadeo.
En 1861 Luis Lopez restauró las pinturas que se encontraban en mal estado, pero en 1936 a raiz
de los daños e incendios sufridos durante la Guerra Civil quedarón ennegrecidas, estando en este
momento en proceso de recuperación. Una parte cuyas pinturas no han podido ser recuperadas son la que cubrian la
bóveda del presbiterio. El Retablo Mayor desapareció como consecuencia del fuego.
El actual retablo mayor de la iglesia procede de la desaparecida iglesia de Betolaza en Álava y fue traido a este templo en 1969. Consta de dos
cuerpos, de madera policromada y dorada. En la hornacina central se alberga la imagen de la Inmaculada y
a su lado en sendas hornacinas imagenes de San Pedro y San Pablo. En el atico Cristo en la
Cruz. A ambos lados del retablo encontramos dos imagenes una de
San Juan Bautista y otra de
San Juan Evangelista obras de
Octavio Vicent, con sus animales representativos a los pies. Ambas se encuentran en unas pequeñas capillas que siguen el mismo modelo
arquitectónico y decorativo que el resto de las capillas laterales del templo.
En la nave encontramos trece grandes figuras en escayola sobre un pedestal, representan a Jacob y las doce
tribus de Israel, obras de Bertessi y representan la historia de Israel en el Antiguo Testamento. Son conocidos popularmente como "Els Blancs".
Han sido restauradas y se les ha colocado el nombre de cada tribu a cada una de ellas. Fueron realizadas
en torno a los años 1695 y 1700.
En el lado del evangelio; mas cercano al presbiterio,
Ruben con una corona y un cetro en la manos (simboliza que él es el heredero de Jacob), a sus pies un cantaro como simbolo de la
fortuna que ha dilapidado, le sigue
Leví (como sacerdote),
Simeón vestido de guerrero y con intención de desenfundar la espada, alusión a su carácter violento,
Judá con cetro y corona sobre el sombrero,
Dan (juez) con una vara simbolo de su autoridad, en la cual se enrolla una serpiente (en alusión a la prudencia en el juicio);
Isacar con un arado en la mano en alusión a su vida de campesino.
En el centro de la nave junto a la puerta de entrada a los pies de la iglesia, continuan
Zabulón, con un ancla y un remo en las manos y
Jacob padre de las doce tribus.
En el lado de la epistola comenzando por los pies de la iglesia,
Gad vestido de militar y con una lanza en la mano,
Aser con un haz de trigo,
Neftalí con un cuervo,
José con flechas sobre un carcaj y
Benjamin con un perro que defiende a los ganados. A destacar que mientras en el el lado del evangelio encontramos
seis figuras, en el lado de la epistola, sólo encontramos cinco, ello es debido a que junto a la puerta de la calle que desemboca en la
calle Vieja de la Paja, en el lugar donde podía ir la sexta figura se encuentra un púlpito en alto.
Capillas laterales del lado de la epistola:
San Francisco de Paula
Patriarca San José
Nuetra Señora del Pilar
Santa Rosa de Casia
Capilla del Bautismo
Capillas laterales del lado del evangelio:
San Antonio Abad
Sagrado Corazón de Jesús
Nuestra Señora de los Desamparados
Advocación mariana
A destacar que en el pasillo de acceso de la iglesia a la Capilla de la Comunión encontramos la figura de Cristo, conocido como
Santisimo Cristo de los Afligidos, de gran devoción popular.
A los pies del templo encontramos dos capillas en el lado del evangelio la Capilla de San Antonio y en el lado de la epistola la
Capilla de San Vicente Ferrer.
La Capilla de la Comunión
Construida entre 1644 y 1653 (siglo XVII) la
Capilla de la Comunión o de la Inmaculada se levanta por indicacion
directa del arzobispo de Valencia San Juan de Ribera. El Santo Patriarca preside y predica en la colocación de la primera piedra
de lo que sería la gran reforma del templo. La capilla fue bendecida en 1653.
Está realizada con ladrillos de cara vista sobre un zócalo de piedra.
Cúpula sobre tambor circular, linterna y cupulin.
La cúpula se cubre con tejas de azulejos blancos y azules. La
portada de acceso por el exterior es adintelada y en un ovalo sobre el dintel
de la puerta podemos ver el simbolo del patriarca San Juan de Ribera, la sagrada forma con un braserillo a cada lado.
Tiene su acceso desde el interior por el lado del evangelio y su planta es rectangular, con un pequeñisimo transepto y una
cúpula sobre pechinas en el
crucero. Se cubre con bóveda de cañón. El testero del Altar Mayor es recto y en el mismo encontramos un retablo con la
imagen de la Virgen rodeada de una gloria de ángeles. En los extremos del pequeño transepto encontramos dos pequeñas
hornacinas preparadas para recibir un retablo o
unas imagenes, pero que en la actualidad estan vacios. Toda la capilla se encuentra
decorada en estilo neoclásico con pilastras corintias, bóvedas de medio cañón, mármoles, jaspes y con
pinturas al fresco, sobre todo en cúpula y pechinas, realizadas por
José Vergara Gimeno.
En el sencillo retablo del Altar Mayor encontramos en el centro
la imagen de la Inmaculada rodeada de ángeles, obra realizada en 1947 por el escultor Vicente Benedito Baró (1884-1956). En el ático del
retablo una lienzo de la Piedad (la Virgen Maria con Jesús muerto). En la bóveda del techo un fresco con una curiosa representación de
San Juan Evangelista dando la comunión a la Virgen Maria.
Entre 1782 y 1786 Jose Vergara Gimeno pintó en la cúpula de la capilla y en las pechinas, los frescos sobre la
Exaltación de la Eucaristia. Así en las pechinas encontramos cuatro frescos con las siguientes representaciones:
El encuentro de Abraham con Melquisedec, Aarón con los panes de la proposición, Elias despertado y alimentado por un ángel y
Josué con los exploradores de la Tierra Prometida. En la cúpula encontramos la obra maestra de José Vergara; en el centro la Sagrada
Forma sobre un fondo de rayos dorados, y rodeandola la Santisima Trinidad con la Virgen Maria y San Juan Evangelista; Los cuatro
evangelistas, San Agustin, San Ambrosio, San Gregorio, San Jerónimo y Santo Tomás de Aquino (doctores de la iglesia). También la
Última Cena con los Apóstoles y diversos papas, obispos, santos y fieles.
En la capilla podemos encontrar
dos grandes figuras exentas realizadas en piedra, procedentes problablemente del exterior de la iglesia y que a falta
de mejor ubicación han sido colocadas en la capilla con bastante poco acierto.
La Iglesia de los Santos Juanes en el recuerdo
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