Casa de la Ciudad (antiguo Ayuntamiento)
hoy desaparecida

La Casa de la Ciudad, o lo que hoy llamaríamos Ayuntamiento, se encontraba en el lugar donde hoy se encuentran los Jardines conocidos como de la Audiencia o más vulgarmente los jardines que se encuentran junto al Palacio de la Generalitat.

El rey Jaime I el Conquistador concede casas y privilegio para construir la Casa de la Ciudad ya en el siglo XIII en un lugar cercano a la actual plaza de la Almoina y cerca del Palacio Arzobispal, pero ésta será en cualquier caso provisional.

La primera casa de la ciudad en su habitual ubicación se construye hacia 1302 pero será en 1311 cuando el rey Jaime II autorice se amplíen los locales que ya para entonces se habían quedado pequeños. Oficialmente la Casa de la Ciudad quedaría terminada en 1342 y albergaría salas para los jurados de la ciudad (Sala del Consejo), sala de escribanía, tribunales de los justicias de lo criminal y lo civil, prisión de hombres y mujeres, oficinas de notarías y salas para los administradores de impuestos. En 1376 nuevamente se amplia el edificio para construir una Sala para el llamado Consejo Secreto o Consejo de los Jurados, y otra sala para los administradores de impuestos. En estas obras interviene el maestro de obras Bernat Boix. Entre 1421 y 1423 se construyen nuevas salas que van ampliando el perímetro y la altura del edificio.

En 1423 la gran Sala del Consejo (Sala del Consell) sufrió un incendio consumiendo la techumbre de la misma. Entre 1425 y 1428 se realizan las obras de reparación que correrían bajo la dirección de Joan del Poyo y se construye una nueva techumbre de madera. Una vez reconstruida esta sala sería conocida como sala de los ángeles, debido al gran número de ángeles que decoraban la techumbre. En 1585 la casa de la ciudad sufre otro incendio esta vez pavoroso y tuvo que ser reconstruido en gran parte. Ese último incendio parece ser que fue provocado por los presos que cumplían pena en los calabozos que se encontraban en la planta baja del edificio.

Entre 1854 y 1860 el edificio que amenazaba ruina fue demolido y sus dependencias se trasladaron al actual edificio del Ayuntamiento, entonces Casa de Enseñanza de niñas creada por el arzobispo Mayoral en el siglo XVIII.

De la casa de la ciudad sólo nos ha llegado algunos documentos gráficos de su fachada y poca documentación. Ha llegado sin embargo hasta nosotros el artesonado de la conocida como Sala Dorada que realizado entre 1418 y 1438 por Joan del Poyo se salvaría de la destrucción al ser demolido el edificio, al ser amontonado en el antiguo Palacio Arzobispal. Entre 1442 y 1445 la obra fue dorada y policromada dándose por terminada la obra. En la actualidad se encuentra restaurado y colocado desde 1920 en el piso principal del Pabellón del Consulado de la Lonja de los Mercaderes de Valencia. Esta sala sería la principal y más suntuosa del edificio y su destino eran las reuniones de los jurados y funciones representativas. Los elementos que componían este artesonado o alfarje se componían de motivos heráldicos de la ciudad, bustos de profetas, máscaras grotescas, alusiones musicales, ángeles y animales quiméricos entre otros elementos. Era de madera policromada y dorada. Joan del Poyo dirigió los trabajos entre 1418 y 1438 junto a un grupo de artífices entre los que destacan Bertomeu Santalinea, Juliá Sanxo, los hermanos Joan y Andreu Çanou, Domingo Minguez (tallistas y entalladores) y el pintor Jaume Mateu.

Joan del Poyo, "mestre de les obres de la ciutat", cuyo lugar de nacimiento se desconoce, falleció en Valencia en 1439. Es conocido por su actividad en nuestra ciudad entre 1403 y 1439 como encargado de las obras de la ciudad. En la casa de la ciudad son conocidas sus obras en la "Cambra del Racional" y en el "Arxiu", amén de las ya mencionadas techumbres. También fue muy reconocida su pericia como encargado del reloj alojado en la Torre del Miguelete.

También se dice que la Roca Valencia realizada en 1855 y que procesiona en el Corpus Christi está construida con elementos procedentes de la Sala del Consejo que como ya hemos comentado era denominada Sala de los ángeles.

De las imágenes de la Casa de la Ciudad que han llegado hasta nosotros podemos observar que se trataba de un edificio de planta rectangular que se distribuía alrededor de uno o dos patios centrales, tres alturas y rematado en sus extremos por dos torres cuadrangulares con terrazas y adornos de bolas. En el primer piso de la fachada principal un gran balcón corrido realizado en forja al que se abrían cuatro puertas o ventanas. Por encima del cuerpo central y entre las dos torres una galería o logia sostenida por columnas. La fachada principal recaía a la actual calle de Caballeros, mientras que la fachada trasera lo hacía a la actual calle Baylia.